Cuando Ino llegó a la sala, cuatro Anbu la siguieron, escoltando a un rubio con la capa del Séptimo, con pantalones -que fácilmente se podían quitar- sandalias y un muy trabajado torso descubierto. Le bailaron a la festejada y después bailaron a las demás mujeres, a excepción del "Hokage" quien se fue directo a Hinata.

- ¡Kyaaa! – Exclamó cuando el Hokage se sentó sobre ella y llevó su mano hacia sus abdominales.

-¡Piensa que es Naruto! – Le gritó alguien que no supo identificar quien era, mientras las demás solo reian.

Mientras el Hokage se quitaba la capa sensualmente, Hinata se tapaba la cara y solo se veian sus orejas rojas. Luego de que se fueran, Ino llamó la atención de todas con sus palabras.

- Parece que se divirtieron bastante, en especial algunas – Miró a Hinata quien aún seguía sonrojada- Pero ahora viene la guinda del pastel – Volvió a la entrada de la casa, tardó unos segundos y cuando regresó, venia con un pelinegro caracterizado como el Sasuke de diecisiete años y un hombre vestido y peinado como Kakashi con su uniforme reglamentario.

- Aquí les traigo al sueño prohibido y húmedo – Miró a Sakura, quien se sonrojó furiosamente - de muchas de las presentes.

- Tengo un mal presentimiento…

- Yo igual, Teme. Deberíamos ir a ver a las chicas.

- No, no. – Habló un asustado Kakashi- Ahorrémonos el trauma.

Tres horas después, Sakura regresó y le dijo a Naruto que podían volver a su casa, y mientras él iba a buscar a los niños, Sasuke le preguntó:

- ¿Cómo te fue?

- Muy bien, mejor que a ti. – Sakura sonrió, pero no dio explicaciones.

- ¿En serio? ¿A que te refieres?

- No te lo diré…

- ¿Por qué?

- Porque te enfadaras o te dará vergüenza, tal vez ambas.

- Tsk, ahora tengo mas ganas de saber. – Sonrie ladeadamente mientras toma a Sakura de la cintura – con un poquito de brusquedad- y la besa profundamente. No pasan ni dos segundos cuando ella lo empotra contra la pared y lo besa, con ansias, violencia y deseo.

- Ven acá.- Gruñe y la toma de las piernas para tenerla mas cerca y volver a besarla y…

- ¡Oh por favor, aun estamos aquí! – Naruto desvía la mirada, Himawari se tapa la cara y Bolt lo mira con una sonrisa ladeada, SU sonrisa ladeada.

- Hmp.

- V-voy a ver a Sarada.

- Está dormida – Sakura asiente y huye – igual que esta señorita – Toma en brazos a Himawari quien se restriega los ojos y omite un bostezo.

- Deberiamos irnos, Tou-chan.

- Si, Teme, nos despides de Sakura-chan y de Sarada-chan.

- De acuerdo – Sasuke camina al recibidor, seguido de Bolt y Naruto con una dormida Himawari. Abre la puerta y sale del departamento. – Los acompaño hasta la esquina.

- Buena idea, seguramente necesitas enfriarte. – Sonríe zorrunamente.

- ¿Acabas de decir eso frente a tu hijo? - Naruto palidece y Bolt revolea los ojos.

-¡Ay por favor! Tengo trece años, se perfectamente como funcionan "las cosas".

- Hmp, desde que te conoci supe que serias mas espabilado que el Dobe, que a esa edad en lo único que pensaba era en"Quiero ser Hokage Dattebayo"– Bolt y Sasuke rien.

- ¡Oye! – Al final se les une y terminan en carcajadas. Sasuke es el primero en callarse pensando en la niña.

- Shhh, vamos a despertar a Hima

- ¿De que se rien?

-¡Baka! Ya se despertó.

- De Tou-chan. Cuando era niño solo pensaba en ser Hokage.

- Y en comer ramen. – La pequeña rie.

Llegan a la esquina y Naruto empieza a hacer malabares con Himawari en brazos para sacar las llaves de su bolsillo.

-¿Y si me bajas, Papa?

- Si, tienes razón ttebayo. – La baja y no puede evitar estremecerse por el frio de la noche. Iba a abrazar a Bolt para reunir calor, cuando siente una tela larga , calida y con un delicioso perfume, mas delicioso que el de Papa.

- ¿Eh? – Sasuke acomoda su capa sobre los hombros de la menor. – Con el frio que hace y con lo media dormida que vienes, terminaras por coger un resfriado. - Hima iba a agradecerle cuando Sasuke la toma en brazos.

- Aun queda algo de camino hasta su casa – le sonríe levemente- asi que puedes dormir. – Mira a Naruto.

-¿Encontraste las llaves?

- Si, pero… - Sauke solo lo mira intensamente por unos segundos y prosigue su camino hacia la residencia Uzumaki, mientras Bolt solo observa a los adultos. – Gracias.

Llegan a casa con una Hima profundamente dormida, Naruto iba a meter la llave en la cerradura, pero la puerta se abre , mostrando a Hinata tras ella, les sonríe, pero su expresión cambia por una de asombro y profunda ternura al ver a su hija en brazos de Sasuke.

- Buenas noches. Se quedó dormida antes de que llegase Sakura, cuando se venían despertó, pero volvió a dormirse, asi que preferí acompañarlos. – Habla en susurros para no despertar a la niña.

- Muchas gracias Sasuke-kun. – El niega.

- No es nada, no podía arriesgarme a dejarla con estos dos, seguro llegaba con neumonía.

- ¡Oy…

-¡Sasuke-sa… - Los interrumpió con una mirada.

- Ten, con cuidado. – Con mucha delicadeza le entregó la niña a Naruto, mientras Hinata le quitaba la capa y se la devolvía a Sasuke.

- Gracias por acompañarnos, Teme. – El negó, se despidió y volvió a la residencia Uchiha. Cuando regresó, Sakura lo esperaba de brazos cruzados en el sillón.

- Te tardaste lo tuyo.

- Si, los acompañé hasta su casa.

-¿Y eso?

- Hima volvió a quedarse dormida y no confiaba en ese par de inútiles, asi que la cargué, los acompañé,y volvi. – Sakura sonrió enternecida, mientras Sasuke se acercaba a ella para retomar lo suyo, pero no contaba con que Sakura lo rechazara.

- Te fuiste sin avisarme y mas encima cargaste en tus brazos a otra señorita – Sonreia divertida – Asi que si quieres conseguir algo conmigo debes hacer meritos.

- Hmp ¿Yo? ¿Hacer meritos en mi propia casa? ¿Dónde se ha visto eso? – Cargó a Sakura como un saco y se dirigió a la habitación de ambos.

- Ya veremos quien termina haciendo meritos…