Capítulo 5: Recapitulemos

.

5 meses y 3 semanas antes

Oficina de Cuddy. Miércoles por la mañana.

-¿Seguirás evitándome?

-No lo sé.

-Pues más vale que lo sepas- dijo House y salió de la oficina.

.

Oficina de House. Medio día.

-Tengo miedo, es normal- pronunció Cuddy mientras entraba a la oficina de House con la cabeza agachada.

-Yo no te pedí ningún compromiso, fuiste tú…

-Si, ya sé-Cuddy interrumpió sus palabras.

-No me importa con que lo sepas.

-¿Por qué me hablas así?

-Después de que pasaste la noche en mi casa, tú hiciste que me comprometiera contigo, yo no quería nada. Me obligaste y ahora ni me hablas.

-Tengo que pensar.

-Tú no piensas, evades.

-¿Sabes qué, House? Tienes razón. Te estoy evadiendo. Yo hice que te comprometieras con algo que no querías y lo siento por eso. Pero es que me puse a pensar y, bueno, nunca te pregunté si realmente querías hacer esto.

La mirada de Cuddy estaba perdida, hablaba como por inercia.

-Soy madre, me puse a pensar en eso.

-Y, eso es relevante para tí.

-Nunca te pregunté, di por hecho que pasar esa noche contigo era en sí un compromiso.

-¿Recuerdas que fui yo el que te invitó a mi casa?

Cuddy sonrío. House se acercó a ella, hasta el punto de estar tan cerca de rozarle los labios.

- Yo acepté el compromiso. ¿Por qué de pronto tú lo dejas?

-Ya te dije, tengo miedo. No había pensado en Rachel, en que si tu la aceptarías…

-Yo te acepte a ti, y creo que al aceptarte a ti, acepto a ese tumor que llora.

-Qué tierno- dijo con algo de ironía pero sabía que House hablaba en serio.

-Por nada.

.

5 semanas después. Hotel Plaza. 3am.

La habitación en la que se encontraban estaba en el piso 11 del lujoso hotel. Tenía un pequeño pasillo para entrar y una enorme cama. El baño era parte de la habitación. Tenía un enorme jacuzzi y cada detalle era ideal para la suite de unos recién casados.

-¡Mi madre! – gritó House.

-¿Qué?

-¡Mi madre! ¡Y la tuya!

-¿Qué?

-Si así es una noche de bodas… ¡habrá que casarnos más seguido!

Cuddy solo reía.

-¿Por que estás tan sorprendido?

-Estuviste fantástica.

-Tú tampoco lo hiciste mal.

-¿Quién te enseño a hacer ese oral?

Cuddy dio una pequeña carcajada.

–No querrás saber.

-De verdad, estoy muy interesado.

-Digamos que la universidad me preparó para algo más que para ser doctora…

-Y hoy me queda claro.

Los dos se encontraban completamente desnudos sobre la cama, descansando después de una jornada de buen sexo como parte de su noche de bodas.

.

...

8 Horas antes...

Una pequeña casa de campo fue el lugar escogido para la sencilla ceremonia civil que uniría a House y Cuddy. Apenas 20 invitados. La pareja quería algo lo más íntimo posible, sólo amigos y apenas unos familiares.

-¿Estás nervioso?

-No.

-Mentiroso.

-Un poco. ¿Y tú?

-Mucho.

-¿Y eso?

-Bueno, me voy a casar. Es normal estar nerviosa.

Cuddy llevaba un precioso vestido color perla que llegaba a la rodilla, con un pequeño escote y unos aretes que otorgaban a su vestimenta un toque especial. House sólo se había puesto un traje negro y camisa blanca, nada de corbata.

-Me estoy arrepintiendo- le comentó House a Cuddy mientras esperaban la llegada de los invitados.

-House, no empieces a jugar con esto -Cuddy se puso muy seria.

-De verdad, no sé si quiero esto.

-House, te permito que hagas bromas pesadas de lo que sea: mi trasero, mis pechos, MI HIJA. Pero no me hagas esto.

-Tu hija es tonta.

-Y tú, un tarado.

-Me siento mejor.

Llegaron los invitados y llegó el juez. Cameron fue la testigo por parte de Cuddy, y por parte de House lo fue Wilson. La ceremonia terminó después de 20 minutos. Ya estaban casados.

-Estamos casados- le susurró Cuddy al oído.

-No me lo recuerdes.

-Estamos casados.

Lo abrazó, y House correspondió el abrazo.

...

.

-Te amo- dijo Cuddy, que estaba recostada sobre su tórax.

-¿De verdad? –contestó House, arqueando la ceja.

-No podría decir que te amo si fuera una mentira. Te lo digo porque es verdad. No espero que tú me lo digas porque sé que no me lo dirás y sé que quizá no lo demuestres, pero sé que me amas.

-¿Tan bien me conoces?

-Sé que me amas.

-No sabes todo de mí.

-Si lo sé, cariño- respondió mientras comenzaba a besar su tórax- Lo sé todo- besando sus pezones- Lo sé todo, más que tú mismo- besando su cuello- y eso me encanta de ti- lamiendo su nuez- que tú no lo sepas y yo sí- rozando sus labios- ME AMAS.

House completó el beso y realizó un gesto para que ella se pusiera sobre él. Cuddy obedeció de inmediato.

-¿Cómo sabes tanto de mi?- preguntó a su oído.

-Porque te amo.

-Deja de decirme eso.

-¿Qué cosa?

-Eso que me dices.

-¿Que te amo?

-Sí, me pones nervioso.

Cuddy se largo a reír. Era la primera confesión de House…

-¡TE AMO!

-¡CÁLLATE!

-¡TE AMO!

-Cállate, o te pellizcaré los pezones.

Cuddy se calló y lo abrazó, a la vez que comenzó a reír.

-Qué cruel, no serías capaz.

-La verdad me gustaría más que los acercaras a mi boca...

-¿Crees que lo mereces?- preguntó alejándose.

-Te haces la difícil… Tú eres la que terminará perdiendo.

-No lo creo, amas mis peras.

-Están flácidas.

-¡Oye!- dándole el gesto de una bofetada.

-Pero si, las amo en mi boca.

-¿Las amas?

-En mi boca.

-Pero las amas.

-Sólo cuando están en mi boca.

-Con eso me basta.

Cuddy se acercó al rostro de su ahora esposo. Los dos estaban disfrutando ese momento: las caricias, las bromas, los besos. Algo totalmente irreal.

-¿Y en qué casa viviremos?

-Pues en la mía. ¿O quieres a Rachel durmiendo en nuestra habitación?

-Tú casa me parece bien.

-Te amo.

-Ya cállate- y la silenció con un beso.

.

40 minutos más tarde. Después de mucho más sexo.

-¿Cúantas veces lo hemos hecho?

-Ya perdí la cuenta.

-Voy al baño.

Cuddy tomó la camisa de House del suelo para cubrirse con ella, pero antes de alcanzar a ponérsela, su esposo intervino.

-¿Qué haces? ¿Por qué te cubres?

La endocrina sonrío.

-Voy al baño.

-No te cubras, me gusta verte desnuda- dijo con una sonrisa pícara.

Se acercó a House y lo beso, un beso pequeño, sólo con los labios.

-Me gusta que quieras verme desnuda- dijo, y dejó caer la camisa al suelo- voy al baño.

-¿Qué pasará con mi casa?- preguntó House gritando desde la cama.

-Podrías ponerla en renta, cariño.

-O dejarlo así para cuando tengamos alguna pelea o me pidas el divorcio.

-¡Qué optimismo el tuyo!

-Es realismo.

Cuddy se metió de nuevo a la cama.

.

...

5 Horas antes...

-¡PALABRAS! ¡ PALABRAS! – exclamaban los invitados al unísono.

Cuddy solo reía y miraba a House, esperando alguna reacción.

-Vamos, Cuddy, unas palabras para tu marido- dijo House al ponerse de pie.

Todos los invitados rieron. Conocían bien a House: el médico nunca hablaría.

-Bueno, hablaré yo entonces.- dijo Wilson con una copa en su mano.

-¡Oh, Jimmy!

-Felicidades por el nuevo compromiso. Lisa, sabes lo mucho que te aprecio y espero que seas feliz con House. Y House… ¡nunca creí que viviría para ver este momento! Más te vale que no lo arruines y que la trates bien a Lisa. ¡FELICIDADES!

Todos los invitados bebieron de sus copas.

-Gracias, Wilson, espero no arrepentirme- dijo Cuddy y bebió de su copa.

...

.

-Me siento feliz por lo de hoy.

-Cursi.

-No, no sólo por la boda.

-Todas las mujeres están felices cuando se casan, tú tendrías que estar llorando.

-Jaja- rio irónica – Me siento feliz porque logre lo que ninguna mujer logró.

-¿Aguantar el maratón de sexo de Gregory House? De hecho, aún no lo superamos.

-Tarado. Te casaste, cariño, por si ya lo olvidaste firmaste un acta de matrimonio.

-No me lo recuerdes, aún no se cómo lo lograste.

-Será que me amas- y acercó sus pechos al cuerpo de House.

-Será que es otra cosa- dijo sonriendo al tocar uno de los pechos.

-No sé, cariño, yo creo que sí es otra cosa.

House la atrajo hacia él y una vez más se besaron, breve pero apasionante. La acarició muy suave, y Cuddy comenzó a excitarse.

Besos, caricias más besos. Siempre tenían un preámbulo antes de hacer el amor.

Como House estaba sentado recargado en el cabezal de la cama, Cuddy se recostó a su lado para que la acariciara mejor.

Le acaricio el cuello y fue bajando más. Mientras acariciaba los muslos de Cuddy, aumentaba el ritmo de la respiración de su esposa. La mano juguetona de House seguía su camino, sin ningún otro propósito que el de estimular a Cuddy.

La mano se coló entre las piernas de su esposa y pudo sentir su humedad, su deseo y desesperación por ser poseída. Su cuerpo tibio y sudoroso esperaba ansiosa por él.

House se puso sobre ella y le hizo el amor… una vez más.

.


Disculpen la demora en la actualización. Jajazita tuvo algunos problemas con su pc y eso para un escritor es fatal! jeje

En este capítulo hice mi primera y breve incursión como coautora, ya que escribí el pequeño discurso de Wilson

Espero que les haya gustado el capítulo! Un saludo de parte de Jaz y mía :)