PRÓLOGO
—¿Puedes detenerte? ¿Te diviertes con esto? Sabes que nos podemos meter en problemas al brindar las reliquias de esa manera —reprendió la joven que acompañaba al caballero
—Oh vamos, sabes perfectamente que ambos están locos el uno por el otro, solo necesitan un pequeño empujón, es por un bien —
—Pero sabes que nuestro clan es muy estricto respecto a compartir libremente esto, si nuestra señora se entera, no quiero imaginarme, recuerda la situación de su nieta —
—Yo apoyo a la chica porque lo hizo por la persona que ama, pero en efecto, no me gustaría estar aislado... —
—Mejor regresemos tío... —resignado el hombre recogió rápidamente y en un parpadeo su presencia desapareció
La noche estaba presente en cierto departamento de la Aldea Oculta entre las Hojas, la familia Uchiha, conformadas por el momento por nuestra querida pelirrosa y su hija Sarada. Ya era el momento de cenar, Sakura se encargaba de terminar el estofado y los acompañamientos respectivos, mientras la pelinegra quien terminó de preparar la mesa, había recogido un álbum de fotos que casualmente encontró al terminar de desempacar la última caja de mudanza que quedaba, se sentó en la mesa y comenzó a hojearlo, captando la atención de la oji jade quien soltó una leve sonrisa.
—Vaya, ¿de dónde sacaste eso? —preguntó mientras servía la cena en los respectivos platos.
—Estaba guardado por ahí —respondió dándole vuelta a la tercera página donde cierta foto libre se deslizo, la pelinegra la tomo entre sus manos y se ajustó los lentes al revisarla con detenimiento —¿Este de aquí es papá? —le enseño la foto a su madre señalando al pequeño Uchiha.
—Oh, así que estaba ahí, no lograba encontrarla —comentó acercándose con los platillos sobre la bandeja, dejo la misma en la mesa y agarro la fotografía de la mano de la joven —Fue muy difícil para tu padre conseguirla, ¿sabes? Tal vez debería ampliarla y enmarcarla —.
—¿Esa era la familia de papá? —.
—Sí, este de aquí es su padre, Fugaku Uchiha, fue el líder del Clan desde mucho antes que tu padre naciera, era una persona seria y orgullosa, papá le tenía un gran respeto y se esforzaba por enorgullecerlo; esta de aquí es su madre, Mikoto, ella era una mujer muy amable y cariñosa, aunque tu padre la describe también como estricta cuando era necesario —señaló a la mujer con su dedo índice y lo paso hacia el mayor de los hermanos —Y él, era tu tío Itachi, era con quien más apego tenía papá cuando era pequeño, siempre intentaba acercarse y parecerse lo mejor posible a su hermano, convivieron mucho de pequeños —.
—Hasta que sucedió la "Masacre del Clan" ¿no es así? —Sakura se sorprendió que lo mencionara de esa manera y sonrió tristemente —¿Alguna vez lograste interactuar con ellos? —.
—Cuando era pequeña, era casi imposible que alguien no conociera al jefe de la policía de Konoha, al señor Fugaku lo conocía de vista, a su esposa creo que la vi en la ceremonia de entrada a la Academia, y a Itachi... bueno, sí pude interactuar con él un poco cuando era más joven... —explico intentando no dar más detalles para aumentar la curiosidad de la pelinegra.
—¿Y cómo era? ¿Qué tal fue su reacción al saber que estabas con papá? ¿El tío Itachi dio su vida por la aldea en la Cuarta Guerra Ninja? —pregunto emocionada.
—En ese entonces yo aún no salía con tu padre... teníamos otros asuntos en los que enfocarnos... y él, podría decirse que dio todo de sí por el bien de la aldea y de tu padre... y estoy segura de que estaría orgulloso de saber que tiene una sobrina tan asombrosa como tú que aspira a proteger la aldea como Hokage —replicó regresando la fotografía a la joven quien solo la guardo entre las hojas de nuevo.
—Tengo la ligera sensación que no eres totalmente honesta conmigo, mamá. ¿Puedo saber la razón para ello? —Sakura suspiro para sus adentros, Sarada era muy perceptiva y curiosa, y hasta no obtener la respuesta no estaría satisfecha de preguntar.
—Hay ciertos detalles que no me corresponden a mí decírtelos cariño, especialmente cuando conlleva al Clan Uchiha, además... estoy segura de que cuando sea el tiempo indicado... podremos decirte todo —la mirada inquisitiva de la genin duró varios segundos y finalmente se rindió cerrando el álbum de fotografías.
—No cometeré el mismo error que antes, mamá —recalcó recordando todo el suceso anterior ante las dudas que tenía de su origen y entender los motivos ocultos del porque su padre estaba siempre fuera —Entiendo que debe de haber motivos para que sigan manteniendo la información en secreto, esta vez no seré impaciente, pero debes prometerme que ambos, hablo de ti y papá, charlaremos juntos sobre los abuelos y el tío Itachi —.
—Seguro, te lo prometo —contestó obteniendo una sonrisa por parte de la pelinegra, seguido de esto, ayudo a acomodar los platillos que comenzaban a enfriarse en la mesa, finalmente se sentaron juntas, agradecieron por la comida y degustaron sus alimentos, platicaron de diversas cosas y bromeaban entre ellas.
Sarada puede describir fácilmente a su madre, es la persona a quien ella está más apegada, una buena esposa y madre, gran kunoichi y ninja médico, la falta que le hizo su padre, a pesar de que le afectó en cierto aspecto, fue consolada un poco por su madre, Sakura buscaba la manera de entretener y enseñarle su alrededor, tuvo una infancia feliz a su lado, recordaba los tiempos en que cuidaba de ella cuando se enfermaba e incluso admitía mencionar que tenía una gran imaginación, Sarada conocía los cuentos de Konoha debido a que Sakura se los relataba pero no solo eso, cuando era pequeña, recordaba como la pelirrosa la deleitaba por las noches con cuentos de personajes fantásticos, claro que ella sabía que no eran reales, pero la manera en que su madre los relataba hicieron que creyera y atesorara cada uno de esos cuentos maravillosos, inclusive aún hoy en día, la oji jade por breves momentos cada tanto, le bromeaba con referencias a esos cuentos y esa noche no era la excepción.
—Oh cielos —Sakura, quien se encontraba ya guardando los platos, intentaba abrir una gaveta vieja con cerradura que estaba un poco atorada, siguiendo querer interactuar con su hija la llamó —Cariño, esta atorada, ¿puedes ayudarme? —.
—Ya voy —intento acercarse, pero la pelirrosa la detuvo con una mano —¿Qué? —la mirada en su cara lo decía todo —No —reclamo sonriendo.
—Ay, vamos, ya sabes, solo se necesita una palabra —.
—Ya no soy una niña, mamá, no necesitas mi ayuda si esa es la solución —la cara de reproche que le hizo Sakura la termino convenciendo —De acuerdo, de acuerdo... —suspiro y susurro algo de manera baja mirando en otra dirección.
—No te escucho, de esa manera no funcionara Sarada —reclamo la oji jade.
—¡Ay caramba! Ya, ¡Alohomora! —expreso y al escucharla Sakura giro con un poco de fuerza la cerradura dando la impresión de que se había abierto.
—¡Perfecto! Gracias, hija —agradeció alegremente guardando algunos utensilios dentro —Estoy feliz de que recuerdes algunos hechizos mágicos —
—Aunque de nada sirve, ya no tengo 5 años —comento ingresando de nueva cuenta a la sala donde se sentó en el sofá y encendió la televisión. Sakura sonrió para sus adentros, al principio, estaba insegura si narrarle a Sarada sobre esas historias, pero ahora estaba más que segura que había hecho lo correcto, ¿quién sabe? tal vez algún día sería útil, salió de la cocina, tomo un libro del hospital y se sentó en un extremo del sofá.
—¿Recuerdas? Lumos —recitó mientras encendía una lámpara cercana viendo a la pelinegra quien solo soltó una leve carcajada y se acercó a esta misma.
—Y Nox —dijo volviendo a apagar la iluminación —Quedamos que, regresando a casa, te olvidarías del hospital a menos que fuese urgente —.
—Sí, sí, lo siento —se disculpó apartando el libro de su regazo y Sarada regresó a su asiento mientras buscaba algo bueno para ver.
—Ahora que lo pienso, mamá... ya que hablamos de los padres de papá, ¿qué pasa con los tuyos? —esa pregunta sin duda la sorprendió, pero más que nada la entristeció al recordar lo ocurrido tiempo atrás —¿Mis abuelos, los Haruno, también fallecieron? —.
—...No... pero están muy lejos de aquí, algún día iremos a verlos, cariño... —por el tono que demostró la doctora, Sarada solo asintió y no quiso indagar más, al parecer, no solo había secretos entre los Uchiha, sin duda tenía un registro familiar lleno de misterio, bueno, no es como que afectase en su vida por el momento, si ella y su madre eran felices de esa manera, mejor esperar a que estuviese lista para contárselo.
Mientras tanto, en otro lugar retirado de la aldea, una señora ya anciana, tosía fuertemente en un pañuelo, llenándolo por completo de sangre, ya cansada por el esfuerzo que gastaba por sus síntomas, se dejo caer en la almohada, donde dos personas le atendían y se aseguraban de mantener su cuerpo estable, con una señal de mano les pidió que se retiraran y llamara a la persona que se encontraba fuera esperando.
—Aquí estoy, abuela —un joven de tez clara, alto y de cuerpo esbelto ingreso en la habitación y se acerco al lado de la cama de la pobre mujer.
—… No me queda mucho… puedo sentirlo hijo… ya casi es mi final, es mi castigo… —la mujer de nueva cuenta volvió a toser llevando su pañuelo a su boca, el mencionado solo se arrodillo a su lado preocupado por lo que presenciaba.
—No te preocupes, los científicos están investigando que tipo de veneno ingreso en tu sistema, estamos haciendo todo lo posible… si es necesario, iré por semillas del… —la señora lo callo con un dedo y seguido paso a acariciar su rostro.
—No, hijo… sabes que hice una promesa, no volvería a arriesgar nuestra historia mientras viviera… nuestro legado en manos equivocadas aquí puede ser peligroso… —el muchacho se resigno y ayudo a sentir cómoda de nuevo a la mujer —Necesito pedirte un favor… —susurró débilmente comenzando a cerrar los ojos —Tráela… por favor… yo… tengo que remediar las cosas, antes de irme… —.
—Abuela no digas eso… con "ella" ¿te refieres…? Pero ¡causo deshonor a la familia! ¡Por eso estamos ocultos! —reclamo deduciendo de quien se trataba —Nunca se ha preocupado por nosotros, no tienes nada que aclarar con ella —.
—…Ella me salvó… incluso cuando la desterré… —lentamente llevó su mano a su ojo izquierdo —Ella me lo dio a cambio de la vida de esos jóvenes… le importe más yo que tener la habilidad de ayudar a esos niños y terminar su tormento… fue una decisión difícil para ella… lo sé… lo siento en mi corazón, el pesar que tuvo que cargar al tener que alejarse de todo lo que ella conoció… por eso… debo regresarle… aquello… que le… pertenece… —esto ultimo lo susurro al caer rendida por el sueño, el joven muchacho quien meditó lo último mencionado, se dedico a revisar por ultima vez a la anciana, aunque respiraba irregularmente, no parecía estar en peligro…todavía.
Salió de la habitación y mando a dos enfermeras a estar monitoreando a la señora, en silencio se alejo por los enormes pasillos del lugar, hasta lo que fue su oficina, cerró la puerta tras de sí y se sentó frente a su escritorio recargando la cabeza entre sus manos.
—¿Qué debería hacer…? —de manera estrepitosa uno de los miembros encargados del laboratorio abrió la puerta del lugar, molestando brevemente al muchacho —No vuelvas a entrar sin avisar —.
—Lo lamento señor, pero es urgente lo que le vengo a decir —.
—¿Hay avances? ¿Encontraron algún antídoto? —.
—No señor, sin embargo… un informante del exterior nos mostró esto —señalo un periódico y se lo entrego, el joven lo extendió y leyó la señalada noticia.
—"Hija de joven arquitecto fue dada de alta después de ingresar al hospital de Konoha por envenenamiento, según informan, la pequeña fue victima de una vieja arma shinobi con la sustancia tóxica en la zona cercana al bosque del sur". —leyó en voz alta—La abuela también pasó por ese bosque, así que fue de ahí donde lo contrajo… debió haber restos esparcidos después que la niña activara la trampa, ¿y entonces? ¿Quién fue la persona que desarrollo el antídoto? —pregunto buscando entre líneas el resto de la noticia para descubrir al o la científico encargada de ese caso.
—No sabemos señor, este periódico relata noticias de diferentes naciones shinobi, podemos mandar a alguien a investigar la fuente —.
—Eso tomará mucho tiempo, mi abuela no puede esperar demasiado —replico arrojando el periódico —Debemos encontrar a la persona que atendió este caso de manera inmediata, es en Konoha ¿no es así? Bien, enlisten un caballo, iré de inmediato —.
—Espera —a la habitación ingreso una tercera persona —Dijiste el hospital de Konoha, ¿no es así? Yo me encargaré de ir —.
Bueno, tenía una idea en la cabeza y de nuevo se volvió un torremolino al ver mis viejos proyectos, como mencioné en el resumen, este será un AU, está basado en otros fics que he hecho, uno de ellos inconcluso que no se si retomar, pero que si tengo anotado cual era el camino y los cambios que vendrían, so... si les interesa, aún estoy pensando nombres para el joven que describí arriba, ¿alguna idea? los que leyeron el fic de "Aniversario" a lo mejor ya tienen una idea de quien es. ¡Gracias por leer y las personas que siguen apoyando mis OS! Espero les guste este comienzo
—KaryKC
