Hola queridos lectores, para terminar el fin de semana, les traigo el siguiente capitulo de la trama, donde ya comenzamos a tener algunas complicaciones morales por parte de Cana y algunas personas importantes en la vida de ella entraran en escena para aconsejarla pero tambien...Mira estara en el ojo del huracán, así que espero que les guste (Recomienden el fic si les gusto mucho)

Bebo para Olvídate

Sinopsis: Durante las siguientes semanas, Cana ha estado bebiendo más de lo debido y rumores dicen que la han visto llorar en un rincón del gremio ¿Por qué será?, la Castaña nos cuenta su problema, su tortura que duro siete días hasta llegar a una decisión.


Semana 1: Hora de las charlas Parte 1


Cana POV

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-Lucy…yo les mentí alla dentro, en realidad si tengo a alguien en mi corazón y hemos estado saliendo en secreto- Sentí como mi corazón latía con algo de fuerza, Lucy solo se sorprendió y soltó una risa.

-Cana, ¿Enserio? ¿Y quién es? ¿Dime? ¿Dime?- Estaba muy impaciente Lucy por saberlo y yo solo esperaba lo mejor para que saliera bien.

-Es…Laxus, Lucy.- Al mencionar su nombre, me puse muy roja y desvié mi mirada de Lucy, para mi sorpresa ella se quedo callada muy sorprendida por lo que había dicho.

-¿Laxus? Pero si, entonces tú, y Mira- Lucy buscaba entrelazar todos los eventos que estaban pasando y en un mismo día.

-Así es Lucy…estoy enamorada de Laxus…y celosa de Mira- Únicamente sentí como el silencio se apodero del lugar, Lucy estaba muy incrédula a lo que estaba diciendo y yo me estaba muriendo de las vergüenza de solo pensar en lo que mi mejor amiga estuviera pensando.

-A ver Cana, déjame ver si entiendo esto ¿Estas saliendo con Laxus? Y entonces… ¿Por qué no lo dijiste antes?- Lucy me estaba cuestionando ante todo, yo no podía con esa presión que ella me estaba dando, ya era mucha presión mantener en secreto como para lidiar con esto ahora.

-Yo, lo siento Lucy- Me levante sin nada más que decir para irme a caminar, quería despejar un poco mi mente pero Lucy me detuvo con una mirada algo seria.

-Cana ¿Es por Mira verdad?- Yo solo me mordí el labio, nuevamente el dolor en mi pecho se presento solo al escuchar su nombre, nuevamente este sentimiento me estaba siguiendo y no ha pasado mucho.

-Tienes que decirle a Mira, no ves lo ilusionada que se veía cuando decía esas cosas de Laxus y no quiero que ella se decepcione si se entera- Las palabras de Lucy eran sensatas y se lo quería decir en el momento para no hacer llorar a Mira ¿Pero porque me detuve? ¿Por qué no se lo dije antes?

-Tienes razón Lucy, pero no es sencillo, ¿tú me entiendes no? – Trate de explicarle mi situación a Lucy para que me entendiera y ella solo me puso atención.

-Puedo entenderte Cana, pero si no le dices a Mira que estas saliendo con Laxus, entonces ella va a creer que no pasa nada y si ella se le declara ¿Qué crees que pase si tu no le dijiste en el momento que tenías? ¿Quieres que Laxus le diga lo que pasa? ¿Eso quieres? – Solo suspire un poco, Lucy prácticamente era mi conciencia y yo solo tenía dudas, era afortunada de tenerla a mi lado.

-Promete algo Lucy…no se lo digas a Mira por favor- Tome a Lucy de los brazos muy nerviosa casi chocando nuestros pechos, cosa que ella sintió.

-C-C-ana, estas mi cerca- me dijo muy nerviosa mientras yo intentaba hacer que lo jurara, tenía que hablar con Laxus hoy y por lo que había escuchado, el llegaría hoy después de casi una semana.

-Promételo Lucy, por favor, hasta que hable con Laxus hoy en la tarde, tenemos que hablar mucho ¿sí?- Moví un poco a Lucy, solo sintiendo como se mareaba un poco.

-Está bien Cana, pero suéltame ¡que me estoy mareando!- Deje de mover a Lucy con fuerza muy aliviada, sabía que `podía confiar en ella sin dudarlo, ahora tenía que salir un poco el ambiente del gremio, quería pensar las cosas que diría a Laxus.

-Muchas gracias Lucy, gracias por el gran favor que me estás haciendo, bueno nos vemos al rato quizás más tarde- me despedí de ella y salí del jardín con muchas prisas dejando a Lucy atrás, tenía que tener un momento a solas y después hablar con mi amor…solo tenía que calmar mis reacciones.

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POV normal.

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-¿Lucy estas aquí?- La mayor de los Strauss entraba al jardín con mucha tranquilidad y eso le llamo la atención a la maga celestial mientras ella se acomodaba su cabello por el viento.

-Mira-san ¿Qué pasa?- Pregunto Lucy muy interesada en la presencia de su amiga, la chica albina se acerco más a ella sintiendo con frescura el aire.

-¿Puedo hablar contigo?- Tras esas palabras dejaron a Lucy con mucha intriga, pero no había problema alguno, ya había hablado con Cana hace unos momentos así que no habría inconvenientes con una charla con la albina.

-Claro, tengo mucho tiempo libre- Lucy se sentó nuevamente en el pasto del jardín, Mira hizo lo propio mientras se quedaba algo pensativa, Lucy se percato de lo que estaba pasando.

-¿De qué quieres hablar?- Pregunto la rubia mientras la albina solo puso su mano en su barbilla y miro a la maga celestial.

-Bueno…es sobre Laxus ¿Me ayudarías?- Lucy se puso muy nerviosa al escuchar el nombre del Dragón Slayer, se había metido sin querer en un asunto de corazones y no sabía cómo librarse, al ser ambas magas sus amigas, tenía que pensar en algo pero por el momento, tenía que hacer algo en especial con Mira, aun con la promesa que le hizo a Cana.

-Claro Mira ¿Qué pasa?- Lucy le pregunto a Mira con todas las buenas intenciones, mientras sufría por dentro de mucha crisis, Mira se alegro de escuchar que su amiga la ayudaría.

-Gracias Lucy, sabía que podía confiar en ti, eres una buena amiga- Decía la mayor de los Strauss muy feliz mientras Lucy reía con nervios y entrando en un conflicto moral con su "conciencia" seria un día muy largo a partir de estos momentos, en especial por este extraño conflicto.

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Mientras tanto.

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Cierta chica castaña se encontraba sentada en una de las bancas del parque pasando el rato con tranquilidad, pensando en su situación sentimental y esperando una respuesta muy clara con respecto a ella, miraba a los niños jugar y a las personas pasar el tiempo con mucha felicidad, al igual que muchas parejas en el lugar y Cana solo sintió que le faltaba alguien a su lado, precisamente alguien le topa los ojos, sorprendiendo a la maga de las cartas e intentando moverse para poder ver, pero comenzó a sentir las manos que le impedían ver, le eran muy familiares y comenzó a avanzar con sus manos hacía los brazos de cierto mago, reflejando una sonrisa y sintiendo su corazón un gran alivio.

-Supongo que esa es tu forma de decir "he vuelto" ¿Verdad?- Cana le bajo los brazos y aun con los ojos cerrados sintió mucha calma en su corazón aunque la persona que estaba ahí, era alguien más.

-Ya lo creo hija mía- La voz algo rasposa del mago más fuerte del gremio sorprendió a Cana quien se dio la vuelta y miro a aquel mago de cabello rojizo y barba, al igual que su brazo metálico tocando el hombro de su pequeña hija.

-¡Papá¡- La castaña se sorprendió de ver a su padre en Magnolia, había pasado tanto tiempo de que él había viajado y ahora se encontraba en un momento quizás inoportuno, por no decir muy incomodo.

-¿Acaso esperabas a alguien más, hija mía?- Gildarts Clive arqueo su ceja muy interesado ante la inesperada reacción de su hija, al parecer ella estaba esperando a alguien más o sino Cana lo hubiera recibido de otra forma.

-Bueno...yo pensé que...

-No digas más- La maga de las cartas quiso hablar pero su padre poso su mano en su cabeza desacomodando su cabello como todo padre amoroso mientras se sentaba a lado de Cana mientras la susodicha se sentía nerviosa por la presencia de su padre.

-¿Cuando llegaste?- Pregunto Cana mientras intentaba comportarse y no verse nerviosa enfrente de su padre preguntándole lo obvio.

-Hace días, pero quería que fueras la primera en saber que he llegado pero tu dime Cana ¿Qué haces por aquí?- Dijo Gildarts mirando a la gente pasar en el parque con mucha tranquilidad, extrañaba la calma de Magnolia y pasar tiempo con su hija, aunque tenía que discutir algunos puntos con el maestro de Fairy Tail, tenía que ver a su hija y charlar un poco.

-Solo esperaba a alguien, todo normal- Decía Cana convencida de las palabras de su padre, aun su corazón latía con fuerza pensando que era Laxus quien la quería sorprender.

-Ya veo- Gildarts miro a su hija con mucho interés y eso lo noto Cana, quien le miro a los ojos y solo Gildarts sonrió cerrando sus ojos, algo sabía ya y eso le asustaba a Cana.

-¿Qué?- Pregunto algo divertida la maga de las cartas y Gildarts sencillamente se acerco a su hija abrazándola.

-Es mirada la he visto antes y por lo que veo...- Gildarts se puso serio por un momento y Cana se quedo muy interesada en lo que decía, hasta que al fin su padre tuvo "valor" en decírselo, su propio padre la había descubierto.

-Es un chico...¿No es así, hija?

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Continuara…