Recuerdos

Anteriormente:

-pero antes necesitas calmarte…y también recordar…-

Fue lo último que escucho del noé antes de recuperar el control total de su cuerpo junto con su conciencia…dos akumas nivel 3 parecían acercarse a toda prisa, el humo del pueblo era la señal que indicaba que se distrajo por mucho tiempo…y al final no pudo ayudar a los aldeanos.

Allen, activando su Crown Belt se sujetó a los árboles que estaban cerca, utilizándolos como catapulta para impulsarse hacia lo más profundo del húmedo bosque para llamar la atención de los akumas y que estos abandonaran el pueblo para darle persecución. Lo que más le preocupaba al ojigris no eran los akumas, sino los exorcistas que puedan ser asignados a investigar en la zona del ataque…-ya no puedo permanecer más tiempo aquí…eso es seguro…- maldecía mientras parecía planear entre los centenarios árboles.

Estando lo suficientemente lejos y aún con esos grotescos seres a su espalda se detuvo…se dio vuelta en un instante justo enfrente de uno de los akumas y transformó su mano en su espada abalanzándose sobre este partiéndolo a la mitad en medio de un estruendoso grito de furia…después que la nube de polvo se disipara luego de que el cuerpo del akuma cayera estrepitosamente al suelo, el segundo akuma aprovecho la oportunidad para asestarle un golpe directo al estómago, lanzando a Allen unos 10 metros rompiendo a su paso unos cuantos arboles cercanos…no le dio tiempo a reaccionar mientras recibía una lluvia de disparos, el ojiclaro rápidamente rodo sobre sí mismo y cubriéndose con su espada; inevitablemente recibió unos cuantos disparos en su brazo, la herida ocasionada en su espalda por la abrupta caída, las costillas rotas por el golpe al estómago y el cansancio ya le estaban pasando factura. Era claro que en ese momento no se encontraba en su mejor forma y era consciente de eso…

-Dije que no volvería a usar su poder, pero nuevamente me veo forzado a usarlo…maldición!...Timcampy, ven rápido!- grito hacia la dirección en la que estaba su golem apartado y ajeno a la batalla, la pequeña bola dorada voló hacia su dueño evitando la lluvia de balas que el akuma disparaba indiscriminadamente dejando una estela de destrucción a su paso y se escondió entre el mullido de la capa de Crown Clown.

-no escaparas exorcista!- gritaba el akuma con una sonrisa sádica y siniestra

-"Ark Gate…Hirake"!- Con su mano alzada llamando nuevamente la puerta blanca del arca, esta aparece justo enfrente –no tengo el tiempo para jugar contigo tonto akuma- fulminaba con su mirada al demonio a su costado y entró rápidamente –"Ark Adara"- y se cierra justo en las narices del akuma...

El de orbes azules despierta sumamente asustado, agitado y alterado -tsk- haciendo su característico chasquido, su respiración irregular y sudor en todo su rostro, debido al movimiento repentino de su cabeza provocó un malestar profundo que se alojó en su cuerpo…se encontraba junto a Johnny quien aún seguía dormido luego de pasar la noche entera en un bar y luego de ambos beber hasta perder la conciencia… se suponía que esa era una de las tabernas de mala muerte que frecuentaba el excéntrico general Cross, y en la cual estaban ellos en busca de pistas que lo lleven al encuentro de "baka Moyashi" como lo mentaba (y casi maldecía en todos los idiomas que conocía) en ese momento el gruñón de pelo largo.

Kanda aprovechando ese momento de paz muy ajeno a su resaca exhalo un profuso suspiro para tranquilizar los agitados latidos de su corazón tratando de olvidar todo el alboroto que "causaron" esa noche (no aceptando la culpa de que fue él quien causó un terrible desastre por cada lugar al que pasaban que estaba en la lista de deudas de Cross que Allen había olvidado) se dedicó a meditar acerca de esos sueños que le presentaban cada noche sin falta.

Parece ser siempre el mismo escenario…

Una etérea noche se esparce por lo que se percibe que es una hermosa mansión; se encuentra parado frente a un jardín con frondosos lirios blancos, rosas blancas y flores de loto desparramadas al azar en un pequeño estanque…no se podía ver a sí mismo en cuanto a su aspecto físico o lo que llevaba puesto, pero lo más extraño de su sueño es que siempre aparecía justo enfrente de él, un apuesto joven de apariencia delicada y andrógina, de una tez muy clara y aperlada sin llegar a palidecer, con unos ojos hermosos e hipnotizantes y con un brillo único que por algún motivo sin razón aparente dentro de la cabeza del espadachín suponía que ese hermoso brillo en sus ojos solo se dirigía hacia él; esos bellísimos ojos plateados con cierto tono lila que podía observar casi a simple vista, cubiertos por lo que parecen ser un par de lentes muy similares a los de Johnny ahora que lo recordaba…Siguiendo con la descripción de ese misterioso hombre, este poseía una larga cabellera color castaño rojizo que caía en cascada llegando hasta la mitad de su esbelta espalda, apenas recogido con una media coleta dejando de lado unos mechones rebeldes junto a su flequillo…

-¿Espera que?!- se dijo a si mismo con deje de mucha perturbación por lo que acababa de pasar por su mente…Kanda al salir de su trance meditativo abrió los ojos de golpe.

-¿Cómo es que puedo recordar cada especifico detalle de ese hombre?…peor aún… ¿bellísimos ojos?...- El ojiazul estaba en shock! Esos sin duda no podían ser los pensamientos del exorcista más antipático, antisocial y amargado de toda la orden, nada dulce o amable sale de su boca, y eso ha sido la causa de su actual fama de espadachín estoico y gruñón, entonces… ¿por qué tenía esos pensamientos fuera de lugar en su mente?

¿Por qué, si Kanda conocía de primera mano su pasado, ese oscuro pasado relacionado a los segundos exorcistas y fragmentos de lo que fue su vida pasada, este se mezclaba con otros fragmentos de ese extraño sueño? Ese sueño que ni con toda la meditación del mundo podría aclarar.

-*****, perdóname…- la frase que musitaba el ojiazul dentro de su sueño era la precursora de la parte más trágica y perturbadora de este; luego de eso, el hermoso paramo en el que se encontraba junto a aquel joven que le sonreía, ahora se transformaba casi en un segundo, en un bélico campo de batalla, y el rostro del chico de ojos grises ahora denotaba angustia, mientras le dirigía la mirada junto con el brillo característico de las lágrimas desbordantes en cada mejilla; sollozando mientras le gritaba algo que no podía escuchar…

El sueño siempre terminaba de golpe, molestando más de la cuenta al peliazul.

Al no poder concentrarse más en su meditación, se levantó del asiento en el que estaba hace unos momentos en busca de aire fresco para calmar su latente preocupación; de una leve patada Kanda, de pocos ánimos, trata de despertar a Johnny.

-Si no quieres que te deje aquí tirado más te vale que despiertes de una buena vez!...tenemos que irnos ya- gruño Kanda de forma altanera hacia el mareado chico que se restregaba los ojos y acomodaba los lentes.

-L-losiento Kanda-kun!..Por favor espera!- Johnny se apresuró a salir del bar en dirección en la que se dirigía el espadachín sin aparente rumbo.

-…nee Kanda-kun…-el joven científico dudaba de preguntar, ya que conocía muy bien el cambiante estado de mal humor del japonés.

-Tsk- su usual chasquido de lengua lo incita a continuar con su pregunta… pero por precaución se mantiene unos pasos atrás evitando el rango de alcance de Mugen.

-… ¿Estas bien?- Johnny lo dijo bisbiseando evitando colmar la paciencia del espadachín.

Kanda se detiene y lo observa de reojo dándole siempre la espalda…-¿a qué viene esa estúpida pregunta?- gruñe, esta vez claramente irritado.

-..E-es que… ayer mientras dormías, mencionaste brevemente el nombre de Allen-kun…me sentí preocupado porque al parecer te estabas agitando mucho...y c-creo que estabas llo-lloran…-

Los ojos azabache de Kanda se abrieron casi de golpe, -¿acaso estaba hablando dormido? ¿Cómo es que he mencionado el nombre de Allen si no tenía absolutamente nada que ver con ese sueño?- se cuestionó presintiendo que eso no era todo lo que Johnny había visto, pero no le quiso dar más importancia a ese asunto…ya suficiente tenían con estar tras la pista del albino.

-Yo no he mencionado a ese tonto Moyashi!...debió ser tu loca imaginación, además de que estabas ebrio (evadiendo el hecho de que él también lo estaba)- espeto Kanda con la ahora clara molestia en su tono de voz, buscando callar las dudas y más preguntas de Johnny.

-L-losiento!- acudió a bajar la cabeza en repetidas ocasiones a modo de disculpa.

-Creo que debí quedarme callado, al parecer no era buen momento para preguntarle a Kanda-kun….Allen-kun…espero estés bien, no te dejes vencer tan pronto…- el más bajo solo siguió la estela de joven nipon, alejándose lentamente de ese pueblo en dirección a la estación de trenes.

Kanda ahora se encontraba perdidamente inmerso en sus pensamientos, añadiendo otra duda más a la lista para atormentarlo.

Minna! Les pido mil disculpaaaas! (TnT') les prometí que subiría este capítulo antes de lo previsto (o sea antes de este miércoles) pero por casualidades y azares del destino esta semana que había apartado fervientemente para dedicar todo mi empeño en el avance de los capítulos del fanfic se vio opacada por la acumulación masiva de tareas y actividades (*creo que todos mis catedráticos se pusieron de acuerdo para llenarme hasta el cuello con tareas al mismo tiempo, he tenido una semana muy ajetreada U.u') debido a eso ni siquiera pude añadir una simple palabra al fic ni pensar en este en un lapso de.. 3 días quizás?...en fin…Gomenasaiiiii! Para compensar el dejarlos con la expectativa traté de hacer este cap mucho más largo de lo usual ^/^

Díganme que les pareció la alocada descripción que le dio nuestro querido grumpy Kanda refiriéndose a past Allen… xD me encantaría ver más comentarios de su parte minna-san y así sentir que tengo un poco más de apoyo de su parte en cuanto a mi historia…

Jejeje creo que he dejado más preguntas que respuestas en este capítulo, pero en adelanto del siguiente solo les diré que empieza el flashback 36 años antes de los acontecimientos actuales ;)

Sin más los dejo con un Bye Bye Dango y nos leemos el próximo miércoles ;) …

時間のブレーカ…By: Varela D. Campbell ウァレラ・デェー・キァンベル。