Lo siento
Anteriormente
-Agh… d-disculpa pero… ¿me puedes soltar?- pregunta un aturdido Allen con dificultad pues tenía sobre su cuello la vaina de una larga espada negra haciendo una clara presión de advertencia.
Los grises orbes hicieron contacto con un par de profundos zafiros que lo veían con…
¿Frialdad?…
~o~o~o~o~
…quizás algún día despierte… y me dé cuenta… que toda mi vida fue sólo un sueño…
~o~o~o~o~
-¿Link… está muerto?-
Fue su pregunta, más para sí mismo que para el azabache, recordando la última frase que el rubio musitó antes de aquella explosión, antes de ser tragado por Timcampy junto a Road, antes de alejarse de la Orden y su familia… de ser considerado un traidor y un fugitivo.
Los ojos inexpresivos de Kanda mostraron un ápice de desconcierto, no tuvo suficiente tiempo para ponerse al tanto de lo que había ocurrido en la Orden mientras estuvo lejos, Lenalee, Miranda, Marie y los demás se habían encargado de explicarle lo ocurrido la noche en la que Allen escapó. Almenos con la pregunta del albino pudo descartar la idea de que él le hubiera asesinado, dejando en su mente a los noah como verdugos.
Bastó un par de segundos para que su cuerpo y mente coincidieran en espacio tiempo, percatándose finalmente de la posición en la que ambos se encontraban, inexplicablemente le resultaba bastante familiar. Como si de un déjà vu se tratara… esos profundos ojos plateados… esa suave piel… no podía ser una simple coincidencia…
No pudo darle más vueltas al asunto; justo en ese preciso momento el suelo empezó a moverse con fuerza, alertándolos y causando mas pánico en las personas que aún permanecían en la plaza; docenas de oscuros agujeros se empezaron a materializar, surgiendo de ellos las cabezas amorfas de los akumas junto a un estruendoso sonido.
Kanda saltó al igual que Allen, sosteniendo a Johnny con uno de sus brazos y desenfundando a Mugen, listo para acabar con los akumas. Los gritos desesperados de las personas solo hacían más peso en la responsabilidad de los únicos exorcistas presentes para mantener a raya a los malignos seres.
Algo estaba pasando dentro de su cabeza que le hacía maldecir y chasquear la lengua, ese algo le decía que no debía dejar que Allen se alejara de él. Ese sentimiento se acrecentaba al escuchar las suplicas de Johnny.
-¡Bájame, debes ayudar a Allen-kun!- decía este en un grito, alarmado al ver como su amigo era capturado por las fauces de un enorme akuma -¡Allen!- gritaba asustado.
Kanda cortó a su paso uno de los akumas que buscaba atacarlos -él estará bien, puede defenderse solo- responde en un chasquido con fastidio, negándose a sí mismo el impulso de hacer lo que Johnny decía. Limitándose a soltarle para que buscara un lugar seguro y así empezar a acabar con los akumas que se alejaban peligrosamente del lugar.
Allen activó su inocencia nuevamente, su espada atravesó la cabeza de uno de los gigantescos akumas, partiéndole en dos permitiéndose así liberarse de una muerte espantosa; como era de esperar se presentaba el dolor en su cuerpo y el cansancio, eran molestos pero no le impedían moverse con rapidez, escapando de los restantes que reclamaban fúricos y afirmaban sentir la presencia del noah de la destrucción cerca.
-Por favor, dime… ¡¿qué sucedió con Link?!- preguntó casi al borde de la desesperación del momento, evadiendo los ataques de los akumas, viendo con expectación al azabache. Kanda estaba por responder pero Johnny habló primero.
-¡Ocurrió después de que te fueras! Encontraron su cuerpo en la celda en la que estabas- gritó a lo lejos, con su voz quebrada por la nostalgia y un poco de emoción, empañando sus lentes con las lágrimas que volvía a derramar ya que estaba seguro de que Allen nunca hubiera sido capaz de lastimar a alguien.
Allen pensó entonces en el Apocryphos y sus palabras, si Link le ayudó a escapar lo más probable es que este lo hubiera eliminado considerándolo un traidor al igual que él. Gritando con coraje su nombre, destrozando con ira aquellos akumas que estaban al alcance de su espada, sintiendo un profundo dolor recorrer la extensión completa de su brazo mientras su cabeza se empezaba a congestionar con esa temida sensación.
Kanda buscaba acercarse lo más posible al igual que Allen, entre cortes y explosiones avanzando ambos a paso lento hasta quedar frente a frente, cada uno sin apartar la mirada de los ojos contrarios en unos pocos segundos que parecieron una eternidad; terminando al final en un fiero combate con los akumas que cada vez crecían en número, ambos recordando esos tiempos que parecían ya bastante lejanos en los que eran enviados a misiones y peleaban entre ellos con aquellas discusiones sin sentido.
Esta vez sin palabras de por medio… en la pelea los dos se acompasaban; moviéndose en una armoniosa sincronía danzante y letal.
El castaño veía a lo lejos la escena, hipnotizado por los movimientos mientras eliminaban a los akumas… lastimosamente más agujeros se formaban en el suelo, cosa que de inmediato captó la atención de Allen, eran más de los que podían controlar, sabía muy bien quien era el objetivo principal de ellos.
Moviendo su cabeza de un lado a otro, buscando con la mirada un lugar alto que le permitiera alejarse, maldiciendo en el intento pues estaba desorientado, de no ser por la ayuda de aquel anciano nunca habría encontrado la plaza en primer lugar.
-No puedo permitir que lastimen a más personas… por mi culpa ellos están…- pensaba bastante consternado cerrando sus ojos con fuerza, estirando la capa de Crown Clown bajo la mirada impactada de Kanda y Johnny, impulsándose hasta llegar al techo de uno de los edificios más altos -¡maldita sea!- masculló en un fuerte murmullo mientras planeaba en el aire hasta posar sus pies con firmeza en el techo.
-¡Moyashi!... ¡¿qué intentas hacer?!- espetó el ojiazul mientras una vena visible saltaba en su frente, notando como los enormes agujeros en el suelo reducían su tamaño, y los akumas restantes veían al albino como lobos hambrientos ven la carne.
Allen se dió la vuelta, solo se limitó a ver de soslayo al par que estaba en el suelo, luego enfocándose en los ojos rasgados del azabache, dejando que una tenue sonrisa melancólica se formara en sus labios…
-…lo siento…- fue lo que Kanda pudo leer de los labios del ojigris antes de verlo alejarse con Timcampy. Una terrible sensación de vacío e impotencia se presentó en su cuerpo sumado al coraje.
-¡Que el torpe Moyashi se pueda defender solo no significa que puede resolver todo por su cuenta!- maldecía en un gruñido que espantó a Johnny. No iba a dejar que después de todo el recorrido que hicieron para encontrarle se fuera sin más explicaciones… no quería volver a buscarlo…
…no quería volver a perderlo…
~o~o~o~o~
Aburrido era el mejor sinónimo que describía al menor de cabellos morados…
Su golem yacía dormitando sobre su espalda… con ambas manos sosteniendo su cabeza y el cuerpo apoyado en un esponjoso sillón dentro de la enorme biblioteca, Mana leía sin prestar mucha atención a la lectura en sí, buscando solamente matar el tiempo…
…
Al día siguiente y tan pronto se sintió mejor el menor de los noah empezó a recorrer todas las habitaciones, jardines y salones de la enorme mansión. Todo era grande en comparación a su antiguo hogar; fascinado por lo colorido de las flores en los amplios jardines traseros, alimentando a los cisnes y patos que nadaban en el estanque, admirando los extraños artefactos que Allen mantenía en una enorme habitación, explorando con el telescopio la villa en la parte más alta de una de las torres, probando un poco de las raciones de confitería guardadas en los silos subterráneos de almacenaje…
Ahora podía jactarse frente a Nea de conocer cada rincón de la mansión, caminando a paso lento en busca del último lugar que le faltaba por explorar, mientras pensaba en jugar a las escondidas con su hermano en el momento en esté de vuelta junto a Allen. Sin duda el silencio y la falta de su Nea a su lado le incomodaban más que nunca, era la primera vez que se separaban por tanto tiempo además de alejarse de su madre.
Extrañaba a su madre, a su tío y su hermano, pero las dulces palabras de Ligna le ayudaron a mantenerse sereno y a ser paciente, agradeciéndole en silencio… en solo un día o dos estarían por fin devuelta, y quizás en una semana podrían visitar a su madre, haciendo que una sonrisa inocente se marcara en su fino rostro.
Mana, seguido de cerca por Dente ingresaron a la biblioteca… el lugar era muy espacioso; las libreras eran bastante altas, lo suficiente como para que una escalera fuera necesaria para aquellos libros en la parte superior.
Los ojos purpuras del menor se pasearon por los títulos de los que estaban a su alcance, tomando uno al azar.
-"El retrato de Dorian Gray"- musitó con curiosidad, su golem revoloteaba con pereza, esperando a que su dueño se pusiera cómodo en el sillón que estaba cerca del ventanal… no estaba seguro de quedarse en la biblioteca, pero al no tener a su hermano y compañero de juegos optó por acomodarse y disponerse a leer para distraer sus pensamientos y avivar la imaginación…
~o~o~o~o~
Hola hola~ ^^ aquí el capítulo de la semana con un elegante atraso, oh si ;)
(Sabes que la vida te odia cuando escribes sin guardar y tu compu se apaga… en fin, logré recuperar almenos una cuarta parte del capítulo, de ahí que me costara tanto subirlo esta semana)
*risa malvada* sé que mueren por ver lo que sucede con Nea (ella también) pero… nope, tendrán que esperar un poco más además que ya me hacía mucha falta escribir sobre chibi Mana TwT lo extrañaba… ¿ustedes no? *le prenden fuego* xD no crean que es una escena random… algo está por sucederle *mantengan los ojos abiertos*
El siguiente miércoles será de actualización doble, Lemuria y JnB ~los mitos y leyendas dicen que V-chan actualiza los miércoles~
Tengan una linda semana…
⋆。*゚*(^ᴗ^)*゚*。
Los dejo con un Bye Bye Dango… nos leemos el próximo miércoles ^^
時間のブレーカ…By: Varela D. Campbell ウァレラ・デェー・キァンベル。
