Bien, ya es lunes, así que es hora de otro capítulo (no va ser tan aburrido como el anterior, promesa)... como he dicho, frozen ni sus personajes me pertenecen.
Una aclaración, cuando aparecen estas cosas "son pensamientos".
No siendo más, disfruten.
Capitulo anterior:
Anna yo… me tengo que casar-
-Kristooooooooooffff!- exclamaba una pelirroja mientras entraba sin golpear en la casa de su amigo.
Como parte de los regalos que le había dado la reina por ayudar a Anna, se encontraba una casa en cualquier lugar que él quisiera y como la quisiera, pero al preferir vivir al aire libre, había escogido una sencilla casa que quedaba a las afueras de la ciudad y que tenía un establo para su reno. Era de 2 pisos y con 2 habitaciones en la planta alta y un baño, sala comedor cocina y patio; aparte estaba en el camino que conducía a la montaña del norte donde vivía su familia.
La princesa le gustaba ir allá porque era un lugar agradable, quedaba cerca de los trolls y podía practicar sus cualidades de equitación mientras iba hasta allá, siempre era una hora de camino; pero hoy le parecía que la casa de su amigo quedaba demasiado lejos mientras llegaba y casi ni ataba a su caballo para entrar a la casa, estaba segura de que su amigo estaba adentro porque alcanzó a ver a Sven en el establo, y su amigo no salía sin él.
-Kristooof!- decía abriendo de golpe la habitación de su amigo; que al verla se cayó de la cama donde estaba dormido.
-Joder Anna, que no te enseñaron a tocar?- decía desde el suelo frotándose la espalda.
-P-pero Kristof … todo es un desastre…. Y-yo no sé a quién más recurrir- ya acabándosele toda la energía que alguna vez pudo poseer y sentarse en el suelo con la cara en las manos.
-Anna, qué ocurre?- decía sentándose al lado de ella, no era normal para él ver este lado de su mejor amiga, la chica que con pura terquedad y determinación salvó todo un reino- Está todo bien? Hay algún problema con el reino?... si es algo grave podemos pedirle consejo a gran Pabie-
-No hay nada malo con el reino… es… es Elsa- decía mirando al piso y casi terminando en un sollozo.
-Qué pasa con su hermana? Es algo grave? Está enferma?- por la cabeza del recolector pasaban un sinfín de escenarios con el monarca que le dejaban bastante preocupado.
-No… bueno sí… es grave, pero no tiene que ver con enfermedad-
-Entonces dime lo que pasó- "no debe ser tan malo si la vida no está en peligro, verdad?"
-Es…- tomaba una respiración profunda y miraba a su amigo a los ojos- esta mañana tuvimos reunión de sorpresa del consejo, y estaba este tipo Sir Bjorn diciendo algo de unas leyes y bueno él es el encargado de que se cumplan todas, pero no puede hacer una excepción con mi hermana? Es decir, ella es la reina, que no las reinas hacen las leyes y esas cosas? Aparte si Elsa no sabía nada de esto es posible que Sir Bjorn lo haya inventado todo pero- fue detenida por una mano en la boca.
-Anna al punto, estas divagando- decía ya exasperado.
-Cierto, cierto- volvía a tomar aire- Elsa se va a casar- decía tan rápido que Kristof casi se lo pierde.
-… Qué?!- el muchacho la miraba en completo shock- más bien, con quién? Yo no he visto a su hermana salir con nadie aparte de nosotros, Sven o sus creaciones- decía completamente confundido.
-Es que esa es la cosa… no es porque ella quiera o haya encontrado a su persona especial; es que tiene que hacerlo- decía en la derrota, aunque el final sonaba un poco sarcástico.
-Cómo que tiene? Por qué obligarían a su hermana a casarse, o mejor dicho, quién puede obligarla a casarse? Por Dios ella es la reina- decía más que todo escéptico en este punto.
-Es… no es que alguien la esté obligando… es por culpa de una tonta ley antigua de Arendelle que indica que todo monarca debe estar casado a sus 24 años para seguir en el trono por toda su vida… algo que ver con la carga de responsabilidades o algo parecido, yo no presté atención después de que Elsa me dio la noticia- decía mirando para otro lado y sintiendo vergüenza por no haber prestado atención.
-Y ella no puede hacer algo? Es la reina, eso debe de servir- trataba de darle esperanzas- o al menos correr la fecha, tiene menos de un año-
-10 meses y 2 días-
-Exacto solo 10 meses, eso es muy poco tiempo para decidir un nuevo monarca para el reino-
-Lo sé y de lo que alcancé a oír de lady Elizabeth y Sir Kalv, es necesario mínimo 6 meses para reunir todos los pretendientes, tanto extranjeros o nacionales… pero Sir Bjorn era inamovible con respecto al tiempo y Elsa no puede hacer nada- decía sin esperanzas.
-Y a la final que decidieron que van a hacer?-
-Yo… bueno… yo no lo sé- decía ya con un poco de vergüenza.
-Anna… por favor no me digas que te fuiste antes de que acabara la reunión- suplicaba con los ojos.
-Obvio no, qué te pasa?... es solo que la noticia me tomó tan de sorpresa que simplemente me pasé el resto del tiempo digiriendo el hecho de que mi hermana se va a casar de aquí a 10 meses con un completo desconocido!- se volvía a tapar la cara- no sé qué hacer Kristof- decía sinceramente
-Bueno, te diré lo que no deberías estar haciendo; no deberías estar aquí conmigo sino con tú hermana apoyándola en lo que más puedas- decía parándose y ofreciendo una mano para que Anna tomara para pararse.
-Pero… aún no me siento a gusto con la idea, como podría apoyarla así?- decía aceptando la mano y parándose.
-No es por ti Anna, piensa en tú hermana y como se debe estar sintiendo… creo que con solo estando ahí para ella va a hacer que se sienta mejor- decía empujándola ya por la puerta- vamos que también quiero ver como lo está llevando su majestad.
-Sabes que puedes decirle Elsa, verdad?- decía montando su caballo; no es que se sintiera aún bien, pero Kristof tenía razón, que clase de hermana sería si no estuviera para ella en estos momentos "Y ahí voy yo y la dejo sola apenas terminada la reunión, pero que idiota".
-Si, pero aún no me siento cómodo con ello- decía empezando a andar a Sven y con vergüenza en la cara.
-Hay que delicadito- decía levantando una ceja- más bien ya vamos rápido.
-Si vamos-
Apenas llegaron al castillo Anna desmontó de su caballo y sin saber si Kristof la seguía o no se fue de inmediato al estudio de la reina. El lugar había sido el estudio compartido de sus padres y ahora era utilizado por las hermanas, quedaba en una torre y tenía un balcón con una excelentes vistas del reino; de entrada había una sala con chimenea, una mesa de centro y 3 sofás, a la derecha quedaba la parte de Anna con su escritorio y unas sillas, al fondo era la parte de su hermana y que detrás de ella eran las puertas hacía el balcón con un gran ventanal que daba paso a la luz natural para iluminar de día.
Sentada en su escritorio estaba Elsa, aunque no completamente consiente, pues se había quedado dormida sobre unos papeles y parte de la tinta ya le estaba manchando la mejilla. Esto trajo una sonrisita a la cara de la princesa "para que alguien tan perfeccionista como ella se haya quedado dormida en su trabajo, es que de verdad se siente cansada" se acercó más hasta llegar al lado de su hermana "lo siento hermana, por no estar ahí para ti… te prometo que no te volveré a dejar"
-Lo prometo- susurraba cerca a la cara de la reina y le daba un beso en la frente.
-A-Anna- murmuraba el monarca y su rostro adquiría una apariencia más pacífica, volviéndola incluso más bonita a los ojos de la princesa.
Con una pequeña sonrisa la princesa se acercó para ver de cerca las características de la cara de su hermana "Wow… no va a ser difícil encontrar pretendientes para ella, si la miro bien, es demasiado hermosa; curvas en los lugares correctos, piel de porcelana, pelo platinado que casi parece irradiar su propia luz, nariz de botón con unas cuantas pecas que solo resaltan su belleza y un par de labios rosados que prácticamente gritan para ser besados… si yo fuera príncipe seguro iría a por ella… espera, qué?"
-Anna! Ahí estás, me hubieras esperado… que te pasa, te sientes mal?- decía intentando acercarle una mano a la frente de Anna.
-Hmmmm Anna y… Kristof, qué hacen aquí?- decía despertando la reina- Anna te encuentras bien?- decía acercándose a su hermana e intentar apartar a Kristof para ella hacer lo mismo, él estaba demasiado cerca de Anna en opinión de Elsa.
-Yo… bueno… si estoy bien… adiós- y salía corriendo, dejando a 2 rubios completamente confundidos.
Kristof no lo sabía pero había llegado justo en el momento en que Anna había dirigido sus labios para ponerlos sobre los de su hermana, todo ello de forma inconsciente cuando se había acercado a admirarla, así que cuando la realización le llegó junto con el hilo de pensamientos que estaba teniendo, se puso casi tan roja como su cabello y saltó de inmediato alejándose de Elsa. Ahora que estaba sola con sus pensamientos no dejaba de repasar toda la escena en su mente y sentía confusos sus sentimientos "Uff, esto de solo pensar no sirve… mejor me voy a entrenar para aclarar mi mente" decía yendo hacia el patio para conseguir algún guardia con el que pudiera combatir.
Mientras tanto un pobre recolector de hielo estaba siendo severamente interrogado en una habitación que ya estaba al punto de congelación.
-Que no lo sé!... su majestad, como ya le he dicho yo acababa de llegar cuando despertó- decía completamente desesperado y un tanto asustado.
-Y por qué apareces aquí justo en ese momento?- decía la reina mirándolo severamente.
-Ya se lo dije, yo venía con A-… quiero decir, la princesa a hablar con usted sobre la boda- decía en este punto ya completamente frustrado.
-Boda?! Cual boda?!... qué acaso tú y Anna ya…- decía mirándolo en completo shock.
-Qué?! No!... majestad, ella me contó lo que sucedió en el consejo, o al menos la parte que recuerda… es verdad?- miraba a la reina y esperando que lo contradijera.
-Yo…- se volteaba hacia el gran ventanal y le daba la espalda al recolector suspirando "al menos Anna aún no tiene planes de boda; pero me desvío del tema"- si Kristof- decía abrazándose a sí misma- …no sé qué hacer- "necesito un abrazo de Anna" pensaba mirando al piso.
-Por eso veníamos… por mi parte le voy a apoyar en todo lo que pueda, y sé que Anna piensa igual, aunque no sepa cómo decirlo al parecer- decía rascándose el cuello y con una risa nerviosa.
-Yo no sé… desde la noticia se ha comportado tan raro… no ha hablado conmigo realmente, es como si escapara cada vez que me ve- "ya van 2 veces contando el fin de la reunión".
-Creo, su majestad, que ella está igual o más confundida que usted con la noticia… cuando hablaba conmigo parecía que no le caía bien la idea-
-Por qué? Que te dijo?- decía más interesada, si a su hermana le molesta la idea, debe tener una buena razón, verdad?
-No me dijo exactamente el por qué… pero ahora que me detengo a pensarlo es posible que piense que con la llegada de alguien nuevo, pues usted empiece a abandonarla de nuevo- "eso explicaría las palabras que me dijo… pero aún no explica lo de ahorita"
-Qué? Eso es ridículo, Anna es mi persona favorita en este mundo y a quien más amo, ella lo sabe- decía desechando la idea.
-Es verdad, pero tal vez se sienta amenazada al saber que va a tener que compartir parte de ese amor con su nuevo esposo… puede que se sienta excluida- decía casi dándolo por hecho, no por nada había sido criado por los expertos en el amor.
-Eso… eso puede que tenga algo de sentido, pero no importa con quien me vaya a casar, Anna siempre será la numero 1 en mi corazón y ninguna ley podrá cambiar eso- decía determinada.
-Pues entonces dígaselo- decía haciendo una inclinación con la cabeza hacia la puerta- yo creo que mejor me voy yendo, ustedes 2 tienen mucho de qué hablar- decía saliendo.
-Gracias Kristof, por hablar conmigo sobre lo de Anna… y lo del apoyo en mi boda lo tendré en cuenta- decía con timidez.
-De nada su majestad… usted tiene en mí a un amigo fiel- decía un poco avergonzados- nos vemos- y se iba por la puerta.
-Adiós- "ya entiendo por qué a mi hermana le gusta tanto, es un buen hombre para que sea su marido… pero aún es muy pronto para ella, aún no daré mi bendición real; mejor me pongo a trabajar" pensaba recogiendo unos documentos para leer "en la noche hablaré con Anna… ahí no se podrá escapar"
Al otro lado del castillo una pelirroja de fuego no daba tregua a ninguno de los guardias que se atrevían a desafiarla, pero aún con toda la actividad física, no lograba aclarar la mente. Al cabo de 3 horas en funcionamiento continuo al parecer se le acabó la batería y luego de un bocadillo y un baño prácticamente colapso en la cama, con tiempo para un último pensamiento "mañana visitaré a Pabie, él sabrá qué hacer" quedando completamente profunda.
Para cuando la reina llegó y vio a su hermana dormida le dio pena despertarla, había sido un día largo para ambas y ella misma se moría por descansar, así que se puso el camisón de dormir y se metió a la cama de su hermana acurrucándose en su hombro, instintivamente Anna la rodeo con sus brazos.
-E-Elsa- murmuraba en sueños.
-Buenas noches Anna- decía con una pequeña sonrisa "ya mañana hablaremos"
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