Disclaimer: Este fanfiction está basado en el juego "Several Shades of Sadism", sobre todo la ruta de Mei Tarantino, personaje que es imposible no amar, y tiene ciertas semejanzas con Edward. Yo solamente tomo algunas ideas y lo adapto al fandom de Twilight y a la pareja bellward.


CAPÍTULO 2: DECISIÓN

POV BELLA


Cuando Rosalie y Alice me buscan en el cuarto de juegos, Kate ya está dormida, después de un rato largo de "práctica".

No hacen intentos de acercarse para no molestar a la niña, solamente me llaman para que salga.

-Gracias por cuidarla, Bella –me agradece Rosalie al alejarnos.

-No fue nada. Solamente procuren que no duerma mucho hoy, así duerme en la noche.

-La despertaré en un rato. ¿Ella de nuevo quería tocar?

-Sí, de hecho me pidió ayuda.

-Desde que Edward se lo regalo hace cuatro meses es difícil sacárselo de encima. Por cierto, Edward escuchó que estaban tocando. No entró para no molestar.

No.

-¿Por qué esa cara? –la expresión confusa de Rosalie.

-Edward y Bella no quedaron en buenos términos ayer. Ya sabes cómo es él.

-¿Es eso lo que dijo mi esposo que quería contarme en la noche?

-Sí -confirma Alice.

Rosalie se recompone de la sorpresa y me tranquiliza.

-No te preocupes, en el fondo es inofensivo.

-¿En el fondo?

-Rose, no la alteres más.

-Lo siento. Pero no te odiara por mucho tiempo, si fue algo sin importancia, se le pasará.

-En eso tiene razon –afirma Alice. –Además Edward está bajo mucha presión justo ahora. Cuando se libere de sus trabajos estará más relajado.

Las dos jóvenes al igual que todos los de la familia, parecen salidos de una revista de moda y espectáculo.

Alice con su cabello negro, su piel blanca y sus ojos color avellana, su figura pequeña. Y Rosalie con su aspecto de modelo del momento… cabello rubio casi dorado, ojos azules, piel blanca y su cuerpo lleno de curvas. No es por nada que están metidas en la moda.

Trato de creerles, y cambio de tema.

-¿Por qué me buscan?

Por el rumbo que estamos tomando, sé que no es por nada de mi trabajo, de hecho la cocinera de la familia sacó todo de la mesa mientras yo velaba por Kate.

-Hoy debemos definir tu nuevo trabajo. Lo cual pienso que es bueno, no te estaremos molestando por las necesidades de todos todo el tiempo.

-No es una molestia. Me gusta mi trabajo.

-No estoy diciendo lo contrario, Bella –asegura Alice. –Te conozco. Pero dedicarle tu tiempo a una persona es más simple.

Cuando llegamos están absolutamente todos sentados en los sofás del living bebiendo diversas bebidas sin alcohol.

Después de invitarme un vaso de jugo exprimido, llega el tiempo de elegir.

-Nadie te juzgará por tu elección –me dice Rose amable. –Yo, Emmett y Kate; Alice y Jasper; Edward; Carlisle y Esme. Tú eliges.

Carlisle y Esme son los padres de Emmett, Alice y Edward. Él problema con ellos es que casi nunca están en el hotel por sus trabajos, y hay temporadas que se la pasan en su mansión como una forma de darles intimidad a los hijos también, aunque ahora estén aquí, el futuro es impredecible en ese aspecto. Aunque no tendría ningún problema con ellos, si debo demostrar algo de valor como conserje personal, ellos no son una opción muy viable. Podría elegir a Emmett y Rosalie, lo que permitiría cuidar de su hija cuando ellos no estén en el hotel; o a Alice y Jasper, pero Alice me volvería loca con la ropa que uso y demás, y Jasper es más sosegado que ella a decir verdad. O como última opción podría elegir a Edward, es tranquilo pero desde el encuentro de ayer me siento incomoda cerca de él.

Como si lo hubiera llamado con el pensamiento, él me observa a los ojos, curioso.

-Están presionando a la pobre chica –dice Edward. –Y no tengo mucho tiempo que perder.

-Claro, esconderte del resto del mundo y sentarte frente al piano todo el día, debe ser una tarea muy demandante –contesta Emmett con ironía. – ¿Por qué no le ofreces una media hora de tiempo a Bella? No es mucho. Todos nosotros nos hemos levantado antes, o retrasado tareas para que ella tome su decisión.

-Cállate, Emmett. Ustedes me obligaron a esto, y yo no pedí tu opinión respecto a mi vida.

Jasper se echa para delante y se toca la frente como si le doliera.

-Ya van a empezar de vuelta. Dejen de discutir, por favor.

No tenía idea de que Emmett y Edward se llevaban tan mal.

Alice se queda a mi lado pero mira a Jasper unos segundos.

-Algunas cosas nunca cambian, Jazz. Acéptalo, son dos cabezas duras.

-¡¿Qué?! –gritan ambos.

-Lo que escucharon. Y ahora van a dejar de discutir por nimiedades. Edward, tu práctica puede esperar. Esto es importante.

Edward se cruza de brazos y toma asiento nuevamente con desgana.

-Sólo por ti me quedo, hermanita.

Sin embargo, los ojos de Edward se dirigen a mí, dejando en evidencia que soy la última persona a la que quiere ver.

-No tienes ninguna preferencia ¿verdad?

-No –reconozco.

Edward cierra los ojos unos segundos y hace una mueca.

-Eso alargará las cosas.

No es nada sociable y lo noto ajeno a todo lo que involucra contacto con otras personas, incluso si son su familia.

-Si no tienes ninguna preferencia ¿por qué no dejamos que elija el azar? –propone Jasper.

-¿Azar? –pregunta Rosalie sentada al lado de su esposo.

-Pondremos nombres en papeles que doblaremos y Bella tendrá que escoger uno al azar, sin mirar.

-De acuerdo. –Acepto.

Rápidamente Alice busca una hoja de su anotador y escribe los nombres de todos individuamente para después cortarlos prolijamente con tijera, doblarlos, meterlos en una bolsa de papel madera de compras y mezclarlos.

-Ahora cierra los ojos y escoge.

Cierro los ojos y meto la mano en la bolsa, me apodero del primer papel que encuentro y lo saco. Abro los ojos cuando lo abro, pero Jasper me lo arrebata antes de que pueda reaccionar ante lo que leí.

-Y el ganador es… -dice con el tono de un conductor de concursos –¿Edward? –Jasper mira preocupado a su cuñado.

-¿Qué pasa? –pregunta. –Estoy prestando atención. Dilo.

Jasper hace un bollo el papelito y se lo lanza.

-Lo siento, hermano. O tal vez, lo siento por Bella. No sé. Pero ustedes estarán en el mismo barco desde ahora.

Edward controla que el nombre sea el suyo.

-No necesito ayuda. Hagan una nueva votación que no me incluya, estoy seguro que será de más utilidad para Emmett y Rosalie. O para nuestros padres.

-Carlisle y Esme no están aquí para decidir eso, aunque no creo que la necesiten, siempre han sido bastante independientes con las tareas –dice Jasper. –No puedes discutir lo que se decidió por azar, Edward. Nadie pidió la autorización de nadie, esto fue igualitario. Aunque claro, si Bella se quiere negar, puede hacerlo.

-¿Por qué es mujer?

-No, porque es ella quien tendrá tolerarte a ti todo el tiempo –responde Jasper. –Y soy un considerado caballero, como exponer a esta chica a que pase ratos incómodos sólo porque no quieres que trabaje para ti. La cual, debes saber, fue una orden de su superior.

-No estoy diciendo eso, sólo dije que me manejo solo sin problema.

-Nosotros también –agrega Alice exasperada. –Vamos, Edward.

Mientras ellos hablan solo me limito a verlos. Me sorprende ver a Edward frágil por unos segundos. Sentada desde mi posición lo observo con curiosidad. Él no es tan duro como aparenta y dudo que no necesite ayuda como dice por lo que sé por medio de Alice.

Edward clava su mirada en la mía, provocando que mis mejillas se calienten y aparte la mirada rápido.

De reojo veo a Emmett riendo silenciosamente.

-Además recuerdo que dijiste que te sentías muy mal de que ella se sintiera sola cuando practicas o tienes compromisos fuera –dice Alice. –Bella se encargaría de cuidarla.

Vuelvo a mirar a Edward y Alice alternativamente.

¿Ella? No tiene novia. ¿A quién se refieren?

Edward sonríe por primera vez cuando Alice la nombra.

Entonces recuerdo al perro collie que entró con él ayer. Era una perra. ¿"Ella" es su mascota?

-Está bien –Edward cede. –La aceptaré como mi conserje personal.

Alice sonríe triunfante y se dirige a mí.

-¿Bella?

-Claro… será un placer.

Espero no arrepentirme después.

Escuchamos una risa y miro hacia la fuente de sonido.

Emmett.

-Ahora que lo pienso poner una conserje femenina para Edward puede ser muy divertido.

Edward lo mira muy irritado.

-¿Qué pasa, hermanito? ¿No piensas lo mismo?

Miro en todas direcciones, todos están riendo silenciosamente, menos Edward y yo. De todos, yo soy la única que se siente perdida.

¿Qué hay de divertido en eso? ¿Por qué a Edward parece no agradarle?

-Si tener una conserje significa ser un espectáculo para mis hermanos, entonces que empiece pronto.

-¿Ya estás aceptando tu derrota, Eddy?

-Como si me hubieran dado otra opción –dice entre dientes.

Edward cierra los ojos unos segundos y después me mira.

-Señorita Swan.

-Señor Edward.

-Trabajarás para mí ¿no es así?

-Sí, señor.

-Entonces… Te mostraré los alrededores. Sígueme.

Edward se pone de pie, como si deseará escapar lo antes posible.

Él desaparece del living muy rápido.

-Suerte con eso, Bella. –Emmett sonríe divertido cuando me pongo de pie.

-¿Que se supone que significa?

-No te lo diré. No lo hagas esperar, o descargará su furia acumulada sobre ti, ya que no pudo desquitarse con nosotros.

-¡Emmett, no la asustes! Haces ver a Edward de una forma exagerada –le recrimina Alice.

Jasper se acerca a mí y acaricia mi cabeza como si yo fuera una niña pequeña a la que desea consolar, haciendo que lo mire.

-Edward no es tan rígido como aparenta. Quédate tranquila. No será tan malo.

-Gracias, Jasper.

Sus palabras, gestos y su mirada azul clara de alguna forma me relajan inmediatamente.

Alice sonríe a su esposo y a mí, y ella me tiende su mano, que acepto inmediatamente como amiga.

Ambas salimos del living y vamos hasta donde está Edward.

-¿Alice? No dije que vinieras tú.

-Me invite sola.

-Algo típico de ti –Edward sonríe de lado, escaneándola. –Sé que quieres decirme algo.

-Sólo te pido que seas bueno con Bella.

Abro los ojos sorprendida.

¿Vino solamente para pedirle ese favor a su hermano?

Él nota mi sorpresa, me observa más relajado que antes.

-…

-No tengo nada que ver con esto –aclaro.

-Lo sé. Conozco a mi hermana –después se dirige a ella sin dejar de mirarme con sus profundos y brillantes ojos verde esmeralda. Me resulta imposible apartar mi mirada de la suya. –Tranquila. No la morderé, ni nada por el estilo. Sé lo mucho que la aprecias. ¿Ahora nos podemos ir? Estoy muy atrasado.

Alice libera mi mano y sonríe. Me siento repentinamente sola, frente a un casi desconocido con el que no empecé bien el día anterior.

¿Me lo echará en cara cuando estemos solos?

Lo único seguro es que tengo que disculparme, una carga que no me pude quitar ayer.

-Perfecto, parece que se están entendiendo. Mejor, me voy.

-¿Nos estamos entendiendo? –para mi sorpresa los dos lo decimos al unísono.

Miramos a Alice y después entre nosotros. Ni siquiera hablamos apropiadamente y nos dice eso.

-Aww. Son adorables. Tengo el presentimiento que se llevarán muy bien. –Con la sonrisa más amplia jamás vista por mí hasta ahora, gira con la gracia de una bailarina en pleno acto y se va caminando dando saltitos.

Ninguno los dos sabe que decir, de todas formas, ella desaparece en segundos cuando se va por otro pasillo cercano.

-¿Qué quiso decir? –pregunta Edward.

-Me gustaría saberlo también –respondo.

-Pensándolo bien, yo prefiero ignorarlo –murmura casi para sí mismo ruborizado.

¿Ruborizado?

Mis ojos no creen lo que ven. Su rostro luce avergonzado, haciéndolo más joven de lo que es. Y más tierno de lo que muestra habitualmente.

Edward gira hacia el frente recomponiéndose en cuanto se da cuenta que lo observo. Aún con expresión enojada, no puede ocultar su incomodidad respecto al comentario de Alice. –Abre la puerta de salida. No hace falta que me repita que debo seguirlo.

Abre la puerta de su suite con la tarjeta magnética VIP del hotel para huéspedes exclusivos de Royal Shining Hotel.

La familia de Esme es dueña de esta cadena de hoteles, que luego pasó a nombre de ella y su esposo. Los hijos del matrimonio, siempre se hospedan en los hoteles que tiene esta gran empresa internacional, si hay uno disponible en los lugares que visitan. Tienen sucursales en las principales ciudades del mundo, o en zonas que generan mucho turismo. Europa, América, Asia. Y cada año se abren a más países debido a la demanda.

Definitivamente mi jefe, me cargó demasiada responsabilidad cuando me dijo que debía trabajar para cualquiera de esta familia. Pero él confía en que puedo hacerlo bien. Y si todo sale como espero, obtendré un ascenso.

Empiezo a creer en las palabras de Jasper, que ahora me infunden más confianza.


A/N: Espero que lo hayan disfrutado al capítulo. Edward está de vuelta. :3 ¿Vieron que cambié el titulo de la historia? Será el definitivo. La verdad esa frase de "Luna Nueva" aún en este universo humano, verán que tiene mucha relevancia, porque la vida de Edward no ha sido fácil y Bella vendría a ser la persona que lo invita vivir. Me refiero a realmente vivir como una persona normal por primera vez en su vida.

Creo que de hecho eso me enamoró de Mei Tarantino en el juego, como una infancia difícil y un trauma no superado puede afectar a una persona tanto como para que se encierre en si misma (sin convertirse en un monstruo que odia al mundo y lastima del mismo modo que lo hirieron) y como de repente apareció alguien que lentamente le hace ver la vida de otra manera.

En el caso de Edward, en la saga, él vivía el vampirismo como una maldición y ocupaba su tiempo en el piano y estudiando de todo durante décadas… hasta que Bella apareció siendo su alma gemela y lo empezó a hacer vivir cosas que ni siquiera como humano experimentó.

En el fanfiction será parecido, pero no significa que sea un proceso tan rápido como en la saga. El amor de Bella y Edward crecerá gradualmente, y ese mismo amor irá cambiando los esquemas de ambos, sobre todo los de él.

Les debía la aclaración en un inició, pero no la desarrollé antes. Quiero que presten atención a cada pequeño detalle del comportamiento de Edward hacia Bella, y que nos los pasen por alto. Cuando avance la historia se darán cuenta porque lo digo.

Saludos,

Luciana.