Lo sé es corto, es por falta de tiempo, trataré de compensarlo después... sigo con las actualizaciones semanales.
Capítulo anterior:
-"Cómo se supone que debo interpretar esto Elsa?" se quedaba dando vueltas la princesa en su cama, muy sonrojada.
A la mañana siguiente una reina se encontraba muy felizmente dormida había ocurrido justo lo que había escrito en su carta y en estos momentos se encontraba soñando con cierta princesa pelirroja.
A varios kilómetros de distancia sucedía lo mismo en el cuarto de la princesa, pero el sueño era ligeramente más subido de tono que el de su hermana.
(En el sueño)
La princesa se encontraba recostada en su propia cama en Arendelle, era de noche y estaba esperando a su hermana para ir a dormir, cuando ella legó y se acomodó en su lugar habitual, Anna apagó la lámpara que quedaba al lado de su mesa de noche, cuando se estaba empezando a quedar dormida, sintió como su hermana apretaba más su cuerpo contra ella.
-Elsa?- la princesa pensaba que tal vez su hermana se había quedado dormida, hasta que la reina empezó a hacer círculos perezosos sobre su estómago.
-Anna, no quieres estar así conmigo?- decía lo último pegándose hasta tal punto en que sus cuerpos no se separaban ni un milímetro y con lo siguiente que dijo sus labios rozaron el cuello de la menor- así de cerca?- exhalaba lo último con un pequeño beso en el cuello.
-Mmmmm- la princesa no entendía lo que pasaba, pero tampoco podía evitar las sensaciones que le estaba generando e involuntariamente sus manos se trasladaron peligrosamente cerca de la espalda baja de su hermana y empezaba a acariciar suavemente- obvio me gusta estar así contigo Elsa, más de lo que crees- terminaba lo último poniendo una mano sobre una de las redondas nalgas de su hermana "PARA! Qué estás haciendo Anna! Suelta el trasero de tú hermana en este instante!" se recriminaba interiormente, pero su cuerpo no le respondía y empezaba a acariciar ese lugar.
-A-Anna- decía la reina al sentir esa mano- así de cerca quieres que estemos?...mmmm- soltaba un gemido ya que Anna había apretado suavemente la mano.
-Solo si tú quieres- decía y la empujaba hacia ella para que sus piernas quedaran entrelazadas, cuando la reina alzó la vista, tenía las pupilas dilatadas y respiraba agitadamente.
-Aah …No quieres más cerca?- decía la monarca después de un fuerte apretón y apuntaba sus labios hacia los de su hermana.
-Elsa- exhalaba como un suspiro y se acercaba igual.
-Anna… despierta-
-Qué?- abría los ojos y veía como la imagen de su hermana se empezaba a desvanecer.
-Que despiertes joder!- sentía algo frío y húmedo en la cara.
(Fin del sueño)
-Coff…coff…coff… Kristof!- seguía tosiendo la princesa- casi me ahogas, cómo se te acorre echarme agua mientras duermo? Que no ves que me puedo ahogar?!- decía completamente despierta y enojada a la vista de su mejor amigo a un lado de la cama y con un vaso de agua vacío.
-Pues no te despertabas e intenté de todo, pero cuando escuche que decías Elsa entre sueños era obvio que los métodos tradicionales no iban a funcionar- dejaba el vaso sobre una mesa- era obvio que el sueño era demasiado bueno como para querer despertar- la volteaba a mirar y sonreía maliciosamente.
-No sé de lo que estás hablando- volteaba a ver hacia otro lado y recordando lo que había soñado se sonrojó furiosamente.
-En serio?- decía moviendo las cejas y acercándose- estoy casi seguro de que si fueras hombre estarías con una tienda de campaña debajo de esas sábanas en estos momentos- y soltaba tremenda carcajada antes de salir corriendo por la amenaza de una almohada voladora y cerraba la puerta.
-Idiota!- le gritaba a la puerta cerrada y lanzaba la almohada de todos modos.
-Yo de ti esperaría un par de minutos para calmarme y ponerme el collar, ya que podría pasar que te encuentres con tú primera erección mañanera- decía volviendo a abrir y cerrar rápidamente la puerta.
-Cállate!- y se hundía aún más en la cama "de todos modos voy a esperar"
Después de un par de discusiones más entre los amigos, en espacial de Kristof molestando a Anna por lo de la mañana, se presentaron ya cambiados y arreglados para desayunar. La señora Hilda había escogido personalmente sus trajes y se había encargado de arreglar sus cabellos. Como consecuencia de ello en esta ocasión hubieron un par de desmayos por parte de las criadas al verlos pasar por los pasillos.
-Hoy es el día Andrew, ya sabes como debes comportarte, verdad?- le preguntaba el rey al príncipe.
-Claro que sí Albert, he aprendido todos los protocolos necesarios para estar en reuniones del consejo - "desde que era una niña" agregó mentalmente para sí misma.
-Bien, bien… Kristof se va tener que quedar por fuera lamentablemente, solo es permitido un siervo por reunión a menos de que haya comida, es la tradición- decía con una mirada de disculpa hacia el amigo de su "hijo".
-Entiendo… si me necesitas Andrew, voy a ir a ver como le va a Sven y a tú caballo- decía terminando de desayunar y saliendo del comedor.
-Ese es Kristof para ti- sonreía- ya no aguanta estar encerrado.
-Me pude dar cuenta- sonreía igualmente el rey.
La sala del consejo era parecida a la de Arendelle, pero en vez de estar junta la realeza, se ubicaron en ambos extremos de la mesa con el rey justo en frente de Anna a los extremos de la tabla, también había menos sillas, un total de 3, era un poco raro para la princesa ya que en la mayoría de reinos había casi siempre un total de 10, pero lo dejó pasar de momento, tenía que ver primero su sistema de gobierno.
-Su majestad, estoy seguro de que tiene sus razones pero… un extraño en el consejo es un poco… fuera de lugar, no?- decía el que parecía más anciano en la mesa y tratando de sonar lo más natural posible.
-No, lord Aston, esto pude ser muy repentino para todos y les pido que lo traten de la mejor manera posible, pero, el joven sentado en esta mesa… será el futuro heredero del reino- decía con el rostro más solemne que pudo reunir.
Todos se quedaron en silencio por lo que pareció una eternidad para Anna, hasta que los otros 3 en el consejo se pararon y salieron por la puerta. Tanto el rey como Anna quedaron completamente confundidos por la reacción.
-Esto es normal?- decía Anna mirando confundida hacia la puerta por donde acababan de salir los lores.
-No? Tal vez?... déjame voy y lo discuto con ellos- se ponía de pie y caminaba hasta la puerta- Brandon!-
-Si majestad?- aparecía Brandon como por arte de magia.
-Quiero que reúnas a los lores de inmediato, si ponen quejas diles que en esa reunión solo seremos ellos y yo- decía haciendo un gesto final con la mano.
-Como ordene majestad- y salía con paso apresurado.
-Lo siento Andrew, pero parece que esto es algo que voy a tener que hacer solo… puedes ir y explorar los alrededores del castillo, pero no demasiado lejos, es probable que te vuelva a llamar- decía con una mirada de disculpa en la cara.
-Lo entiendo majestad- salía de la sala de juntas y se dirigía a su habitación, con suerte esperaba encontrarse con Kristof para pasar el rato.
Cuando llegó a su habitación, no encontró a a Kristof así que decidió tomar una siesta mientras tanto, por más de que nunca lo admitiría en voz alta frente a nadie, quería continuar el sueño que había estado teniendo con su amada reina por la mañana y sin que nadie la interrumpiera. Sin embargo cuando se fue a dormir, estaba indecisa si quitarse el collar o no ya que Kristof no estaba cerca, pero no quería despertar con una erección como elocuentemente su amigo había dicho que pasaría si soñaba eso con su disfraz de hombre. De tanto que lo pensó el sueño tomo la decisión por ella y se durmió con su cuerpo de hombre.
En Arendelle la reina había despertado de excelente humor, puede que acabara de iniciar con su plan, pero tenía un buen presentimiento acerca del tiempo en que Anna estaría viajando; tan concentrada estaba pensando en nuevas maneras de atraer a su princesa, que ingresó en la reunión semanal para discutir sobre su boda sin que se diera cuenta.
-Majestad, por fin terminamos de enviar todas las invitaciones tanto en su reino como en los reinos aledaños, y según lo que nos han dicho los mensajeros ha habido una reacción muy positiva acerca de la cantidad de pretendientes que puedan asistir- decía lady Elizabeth con una sonrisa en la cara- a este paso la unión con una potencia extranjera no parece un sueño… su majestad vamos a hacer de Arendelle un país aún más grande!- decía con brillo en los ojos.
-Cof cof… también es probable que su majestad escoja a alguien del interior- decía sir Kalv viendo con amenaza hacia lady Elizabeth y volteando hacia la reina terminaba- majestad pienselo, si acepta un noble dentro de su reino la verán como una reina más benévola, más abierta con sus compatriotas, ya no solo sería la princesa Anna quien tendría ese acercamiento.
-Anna? Qué ha dicho ella?- decía despertando la reina de su mundo de sueños.
-Su majestad?... estaba diciendo que se vería más abierta como la princesa Anna- decía sir Kalv un poco confundido
-Si, eso… eso es bueno, ser abierta como ella, continúen- decía la reina un poco avergonzada por no haber prestado atención todo el tiempo
-Bueno como decía…- seguía diciendo lady Elizabeth, pero la reina volvía a su mundo de sueños. Después de lo que pareció una eternidad, la reina daba por terminada la reunión y se dirigía hacia su estudio.
-Kai… puedes traerme un aperitivo al estudio, voy a pasar de almorzar en el comedor- decía la reina entrando a su estudio.
-Como ordene majestad, alguna otra cosa?- decía parándose en la puerta
-Si que nadie me moleste Kai… voy a estar ocupada- "Anna, quiero que vuelvas a mi"
La idea del sueño era buena... tengo demasiado sueño para seguir, será más largo a la próxima. Nos vemos.
