Buenos días, tardes, noches, o la hora que sea. Ésta vez espero no tardar tanto para publicar éste capítulo como con el anterior. Y bueno… la verdad no se me ocurre nada más que decir.
Reviews.
LukasRuderer – Tengo muchas intenciones de superar mis niveles de crudeza. Estoy más que encabronado, frustrado, y ya debes darte una idea de por qué. Ahora, el por qué tengo intenciones de superar mi crudeza, es porque mi empleo en la morgue (ayudo en la morgue de un hospital. No trabajo directamente en una) me da muchísimo material el cual usar. Sin mencionar mi claro odio contra el mundo.
El cómo Lynn tiene el pelo blanco… Screw You, no te voy a decir aun. Y acabas de acertar con una de tus preguntas. Ya te mencione que el Loudcest brillará por su ausencia en éste fanfic, pero habrá más de una referencia a Reglas para una Vida.
Y respondiendo a tus buenos deseos, La comida no falta porque mi padre es militar retirado (si CSR lee esto, no, no es chavista. Es como de esos Pokemon Shiny que solo tienes 0.001% de probabilidad de encontrarlo), sin mencionar que en mi familia el valor del trabajo y estudio es importante. Comodidades tengo, y me sobran gracias al cabrón de dios, y de verdad mis más sinceras disculpas por cómo terminaron tus familiares.
Y por último… No menciones Tan Sólo Humano por favor… la herida emocional que esa belleza literaria creada por el cabrón con Ingenio Infinito de Phantom sigue abierta. Mencionarlo es como ver a Batman en el día del padre o la madre, o ver a Levi Ackerman deprimido porque todos sus colegas murieron bajo los pies de un titan. El punto es que me dejó tocado.
-Tu te pasaste con tu review, y yo con mi respuesta. A mano-
Banghg - Me siento honrado de que la persona responsable de devolverme al mundo de los fanfics, la que me motivó a ver tamaña serie (a parte de Jump Jump… menudas influencias tengo) y la que me motivó a escribir mi segundo Fanfic esté leyéndome. Muchas gracias por darme tu review. Me siento muy honrado, alegre… siento que mi hígado va a explotar. Espero cumplir tus expectativas de verdad, así como tú cumples y superas las mías siempre.
RCurrent – No, Crow Man no es Lincoln por si acaso. Aunque me gustaría crear mi propio Lincoln psicópata o Loco, Crow Man tiene más de 37 años. Y Lincoln aquí tiene 11. Si quieres ver a un Lincoln psicópata, espera a ver la secuela de Reglas para una Vida… Shit Spoilers!
J. Nagera. – A penas llevamos 2 capítulos (prólogo y primer capítulo) y ya creen que son los juegos del hambre… ¿Eh? ¿Qué dice Dr. Dre? ¿Si son como juegos del hambre? ¡Fck You Dr. Dre!
Trataré de tomarme mi tiempo escribiendo. ¡Gracias por comentar!
CSR Stories - ¿Cuándo fue que Demon Scalizander (El Caníbal de Belial) dijo ésa frase que le correspondería más a Hannibal Lecter? Como sea… Aquí estamos otra vez colega. Me alegra siempre ver tus Reviews, aunque a veces las que dejas son las más dolorosas porque sabes qué cosas destruyen mi obra. Pero lo haces para que la reconstruya y aún más fuerte.
Lo de escribir neutralmente… se me ocurrió de la nada. Estaba tranquilo viendo al techo de mi litera y pensaba primero… ¿Por qué carajos no compré empanadas de pollo en lugar de queso? Y a partir de ese pensamiento tan idiota mi mente solita comenzó a divagar sin fin, y de la nada pensé en Jigsaw, en los juegos del hambre, pero que quien fuera la víctima fuera Lincoln… Luego pensé que Lincoln estaba excesivamente maltratado por el Fandom, así que pensé en usar a Lynn. Y durante el desarrollo me dije. ¿Por qué no confundir al espectador al final del desarrollo? Y para lograrlo debía ser lo más neutral posible. Si, mis más grandes ideas surgen cuando pienso en comida.
Mientras estés leyendo ésta Review, es probable que esté por la mitad del Fanfic que recomendaste. Porque ni bien leí 3 capítulos y ya me siento muy intrigado. La verdad me gusta mucho ése tipo de Fanfics, y más si son de una comunidad a la cual pertenezco (no la de Zootopia, sino la Furry en general… el arte furry es increíble).
Sonikdc- Pues… Por las Reviews no te preocupes tanto. Me encanta leerlas, sí. Me motivan muchísimo a escribir. Pero no soy de esos que presionarían para que leyeran mi contenido. Cada quien lee lo que quiera libremente. Lo de los demás Louds… Pues aun no estoy seguro el cómo plasmarlos. Sólo sé que tomarán un rol pasivo en éste Fanfic.
Sin nada más que decir, comencemos con el siguiente capítulo.
Capítulo 2. Ganado
La noche cayó hace más de 2 horas por lo que parecía. En documentales sobre la naturaleza, cuando caía la noche el ambiente del cielo era hermoso, y era producto de las estrellas y la nula contaminación que ésa porción del mundo tenía. Un cielo natural, en donde podías ve con claridad las estrellas sin el filtro de porquería gaseosa de la ciudad. La noche era sin dudas, el ambiente que más belleza portaba la naturaleza. Al menos en documentales como National Geographic decían eso…
Pero lo cierto es que, como en su casa se tendían a ver esos documentales, algo que siempre quedó claro era que la noche era el momento más peligroso para los que están sobreviviendo al aire libre, y para los animales que son presas fáciles. La noche siempre es un momento de vulnerabilidad para muchos animales… y presas.
En palabras más simples, Lynn Loud era una presa en ése momento. Estaba vulnerable. Era de noche, y arriesgarse a seguir explorando con una iluminación tan pobre era un suicidio. No había rastro de animales, pero no podía arriesgarse a conseguir algún oso hambriento, o alguna hiena, o león… Y aunque no hubiera animales, estaba en un juego de supervivencia. Era vulnerable aunque no lo quisiera reconocer.
Buscar un refugio, según los programas de supervivencia, era lo esencial. Lynn debía considerar todas las necesidades básicas para un refugio. Y daba gracias a dios de que en más de una ocasión habían ido a acampar ella, y toda la familia. Lo que recordaba de aquellos días de acampar era, primero y principal, que te cubra de la lluvia y el frío. Con tener un techo era más que suficiente de hecho. Pero el frío sería un grave problema. Quizá si buscaba un rincón en el bosque podría armar una fogata y un pequeño refugio con ramas, palos y hojas. Esa sería la opción más lógica.
-Guerra…- La voz del mastodonte sonó fuerte y claro en los oídos de la ahora Loud peliblanca. Sólo se relajó por unos minutos, se hidrató y refrescó, y un mercenario de casi dos metros cuarenta con una voz gutural y una tonificación de cuerpo increíble apareció, y masacró a dos jóvenes en frente de ella… El recuerdo estaba vívido, porque pasó hace, literalmente, poco más de dos o tres horas. Pero se sentía tan… mierda… Lynn no se detuvo a vomitar, porque su estómago no tenía ya nada que vaciar.
Oía la voz… pero cuando miraba detrás de sí no veía al mercenario asesino con armadura. Lo estaba imaginando… De todas formas, no era una buena idea el hacer un campamento al aire libre, puesto a que las probabilidades de que se encuentre con otro psicópata, o con otro participante era no elevada, pero sí que era probable. Por ende tendría que buscar o una cueva, o quizá dormir en los árboles… Pero Lynn debía buscar un lugar para refugiarse lo más pronto posible.
Caminando por aquél bosque, sintiendo bajo sus pies un frío relativamente leve; no molesto, pero estaba presente. El frío de alguna forma calmaba la herida de la planta de su pie, la cual vio que no era profunda anteriormente, sólo era una herida. Lynn sólo caminó por el bosque buscando un lugar recóndito en éste para establecerse, y poder acampar. Debía ser un lugar que no fuera fácil de encontrar, que la mantenga escondida, y que pueda ser algo así como su base. Ése era el objetivo de Lynn Loud actualmente.
Caminando por lo que parecían horas, Lynn logró encontrar lo que parecía una cueva no enorme, pero sí de buen tamaño para ella. Estaba con varios árboles alrededor, y también tenía una capa de lianas lo suficientemente grande como para parecer una cortina. Si Lynn la arrimaba lo suficiente, y lograba hacer algunos cambios, quizá podría tener un refugio perfecto para su supervivencia. Era literalmente el refugio perfecto. Ahora lo que tenía que hacer era prepararlo para que fuera habitable.
Lynn se acercó a la cueva a medio cubrir, haló las lianas para ver si podían convertirse en cortinas. Estaban muy sujetas en la montaña.
Entonces cuando dio un jalón fuerte, para arrancar las lianas, sintió una presión en las piernas que, de la nada, volteó su mundo… Literalmente.
Lynn había sido colgada de cabeza, y en su desesperación intentó liberarse, pataleando y gritando de desesperación; un muy grave error teniendo en cuenta su situación. Lynn trató de quitar las cuerdas de sus piernas; porque no eran lianas, ni enredaderas. Eran cuerdas pintadas y disfrazadas de lianas. Y a la Loud le tomo algo de tiempo entender que, literalmente, si ya en si estaba vulnerable y en una situación muy complicada, los gritos que pegó hace unos minutos solo empeorarían la situación pronto. Y cuando se diera cuenta de ello sería demasiado tarde.
Lynn trató de sacar la navaja de su bolsillo. Le agradecería a cualquiera que fuera el desgraciado dios el hecho de que la haya guardado en su bolsillo, puesto a que la mochila se había caído. Sacó el filo de ésta, y comenzó a cortar desesperadamente las cuerdas que la retenían. Cuando oyó aquél sonido característico de algo arrancándose, como una cuerda cortada, Lynn comenzó a sentir la adrenalina fluir por sus venas a una velocidad inimaginable. Cortaba rápido, su muñeca y brazo se movían de adelante hacia atrás, sin hacer mucho movimiento para que el corte sea más fácil. Pero tal era el desespero que, sin darse cuenta terminó cortando una pequeña parte de su pierna, haciéndole una herida no letal, pero si importante.
Lynn cayó, y acomodó su espalda para recibir la menor cantidad de impacto posible. Si caía encima de la mochila, su espalda se partiría por lo que ésta trae dentro. Por eso se acomodó para recibir un impacto menor al estilo de los luchadores de lucha libre. Agradecía su gran condición física, y su afición a las artes marciales. Cuando ya se logró incorporar, con la respiración agitada producto del susto, se colocó la mochila, e intentó caminar aun con el dolor molesto de su pierna. Pero algo la detuvo. No algo que vio, ni algo que sintió. Sino algo que oyó.
Ramas crujir, y sonidos errantes que, de alguna forma se acercaban. Eran muchos, bastantes podía decirse. Eran pasos. Lynn estaba oyendo pasos. Pasos que se dirigían a ella.
Incentivada por la adrenalina y la oxicotina, Lynn empezó a correr como nunca antes corrió. Corrió rápido, y aunque el dolor de la pierna debía ser un limitante, los químicos de su cuerpo le dieron el beneficio, o mejor dicho, la bendición, de no sentir ese dolor que la retendría. Corrió por el bosque, sintiendo de nuevo el frío en los pies. Las pisadas cada vez las oía casi a su lado. Y el casi es porque, las oyó primero cerca, para luego oír que se dirigían a la cueva/trampa. Lynn solo continuó corriendo hasta que el aire empezó a faltarle. Pero los pasos aun los podía oír. Típico en una película de horror. Da igual cuanto corras, siempre te alcanzarán…
Lynn estaba ya agotada, y su respiración estaba muy agitada, así que solo le quedaba calmarse, y buscar un escondite. Pero como se calmaría no lo sabía, y qué lugar sería un buen escondite, tampoco lo sabía. Se escondió detrás de un árbol cuando aquél mercenario apareció, era verdad, pero el mercenario no estaba enterado de ninguna forma que había un tercer chico cerca de él. Por eso fue tan fácil esconderse. Es fácil esconderse de alguien cuando no te está buscando.
Pero en ésta ocasión iba a ser totalmente diferente. Porque esas pisadas la buscaban, y estaba segura de que eran más de dos personas las que buscaban su pellejo. Así que, si quería ver el mañana, tendría que encontrar el lugar perfecto para mantenerse oculta, y encontrar la forma de que su respiración no sea fácil de escuchar.
Viendo su entorno encontró un árbol con algunos arbustos a su cercanía. Lynn con algo de dificultad, puesto a que el cansancio físico ya le estaba pasando factura, llegó al árbol y a los arbustos. Se puso en posición fetal, y trató de calmar su respiración. Era difícil, porque cada vez que exhalaba inhalaba casi al instante. Y cada que trataba de bajar el ritmo de ésta, su tráquea y pulmones dolían. Quizá si tuviera una media podría ponérsela en la boca y nivelar el sonido. Pero para su desgracia no tenía ni zapatos ni medias. Así que todo lo que quedaba por hacer era esperar a que esas pisadas se alejen.
Pasaron lo que parecían ser unos diez minutos, y Lynn no oía que las pisaras ni se acercaran ni se alejaran. De hecho, no oyó pisadas. No podía ver a través del arbusto porque era muy tupido. Por lo tanto si quería comprobar que el perímetro estaba despejado, Lynn Loud debía de arriesgarse y subir la cabeza. Y no sería un problema si su cabello blanco no la delatara. Sacar la cabeza de todas formas, era un riesgo gigante. Y la terca deportista era consciente de ello. Tendría que considerar la posibilidad de dormir en el arbusto… O al menos esperar a que no sea de noche.
Es que el hecho de que sea de noche era lo que más la intimidaba. No poder ver mucho, y que para colmo haya una leve neblina convertía esto en una película de horror de lo más barata. Considerar el que deba pasar la noche dentro de un arbusto no era tan mala idea si significaba su supervivencia. La idea no era mala. Y todo lo que debía hacer era esperar y estar segura de que estaba a salvo.
Pero sus planes quedaron totalmente destruidos cuando sintió un piquete en el cuello, que lentamente comenzó a hacerla sentir más cansada. Si antes el dolor de su pierna era algo molesto, pues lentamente empezó a desvanecerse. Si antes su respiración sonaba agitada, pues lentamente comenzó a ralentizarse. Lynn intentó levantarse, pero el peso de la mochila sumado al dolor de la pierna, y a una extraña sensación de calma y serenidad; irónicamente, inquietantes, cedió ante el peso de su cuerpo cayendo de lado. Aun no se dormía, pero veía perfectamente a 4 personas rodeándola. Aunque intentó alzar la vista, sólo pudo apreciar que éstos tenían máscara. Aunque uno era peculiarmente robusto. Lentamente sus parpados se pusieron pesados, y en contra de su voluntad, cedió ante los brazos de Morfeo.
Lynn Loud despertaba lenta y forzosamente. Su visión era borrosa por efecto de la droga que le habían inyectado y porque sus ojos estuvieron privados de todo tipo de luz durante… Quién sabe. A penas su visión y mente comenzaron a aclararse lo primero que notó fue el hedor que había. Seguido de que estaba en lo que parecía una tienda de campaña… pero en lugar de haber una lona que recubriera el ambiente, y en lugar de ser un espacio limitado, había una estructura rocosa e irregular, muy similar a una cueva…
Visualizando con dificultad producto del aturdimiento, Lynn notó que el lugar donde estaba atada estaba levemente iluminado por lo que parecían candiles. Era extraño. Pero la cueva se veía pequeña. Mirando hacia adelante, pudo notar que su mochila estaba ahí, no abierta. Pero estaba ahí en frente de ella. Otra cosa que notó fue que sentía más frío del normal. Sentía que su abdomen y pecho les invadía una brisa nocturna severa… Cosa que no tendría sentido alguno, ya que estaba en una cueva, y su camisa debería…
Entonces cayó en cuenta que su camisa no estaba presente. O mejor dicho, estaba totalmente rasgada. Cuando se dio cuenta, observó que su abdomen tenía marcas de manos notables. Marcas rojas. Quizá de algún apretón… Así como la zona del pecho, que parecía no haber sido muy explorada. Al ver eso sólo sintió asco y temor. Sus captores parecía que querían divertirse con ella… Y por la ausencia de sonidos o ruidos ajenos al ambiente, Lynn podía decir que estaban fuera de la cueva. Pero no sabría cuánto tardarían en volver. Así que no debía perder tiempo.
Forcejeó sus manos atadas por aquellas cuerdas. Eran algo delgadas éstas, y para colmo el nudo que tenían era muy básico. Pero de que estaba ajustado, estaba ajustado. Sus muñecas eran prisioneras de aquella cuerda que la mantenía ahí. Con dificultad y algo de incomodidad, se puso de pie para que su cabeza estuviera a la altura de sus muñecas. Ya estando un poco más calmada y enderezada, comenzó a morder la zona del nudo con sus dientes. Su mandíbula le dolía un poco, quizá aquella cosa que se quitó era responsable. Pero mientras mordía forcejeaba. Sentía como lentamente el nudo era aflojado. Sólo debía seguir por un buen rato y lo aflojaría.
No obstante el sonido de unos pasos hizo que ella se tirara al suelo sentada por el temor, y agachó la cabeza, haciéndose la dormida… Alguien venía, y en el estado en el que se encontraba, no podía desatarse y encarar a quien quiera que viniera por dos razones. Una, porque ella estaba desarmada y atada, y dos, seguía algo atontada por el efecto de la droga.
Los pasos lentamente se hacían más y más sonoros. Hasta que sintió que ya estaba a pocos metros de ella. Era alguien murmurando muchas cosas. Su oído lamentablemente no era como el de Luna, así que no pudo entender qué decía por lo bajo… Aún estaba lejos… No demasiado, pero si lo suficiente como para no poder oírlo… Sólo podía identificar que era un chico. Quizá un poco más grande que ella por lo gruesa de la voz.
Parecía que estaba quitándose una mochila, puesto a que hizo un ruido sordo, de objetos un tanto pesados guardados dentro de tela. Efectivamente era una mochila, porque se oía el abrir de un cierre. Parecía que el tipo sacó algo de la mochila. Algo pesado y largo. Y empezó después de haber sacado el objeto que parecía, al menos por los sonidos, largo y pesado, un poco más claro lo que decía.
-Siempre debo preparar al ganado… Siempre debe ser Coul el que prepare el ganado… Ojalá pueda divertirme… Si tan sólo me dejaran ver que tal sabe… - Acto seguido sonó el pequeño sonido del metal siendo afilado. Lo que había sacado debía tener filo. Esto puso aún más nerviosa a Lynn. ¿Ganado? ¿A qué se refería con ganado? ¿Creerán que ella es algún animal? Esto aunque no dejaba las cosas en claro en lo absoluto, si hacía entender a Lynn que estaba en peligro. En un peligro similar al cual estuvo cuando el mercenario asesinaba a aquellos muchachos frente a ella. Tenía tanta suerte de que no la hubieran visto…
Los pasos se acercaban a ella y sentía una respiración en su cuello y oreja. – Ya pasaron casi cinco meses… y la última estaba muerta… Quizá… y sólo quizá… - Acto seguido, el desagradable sujeto pasó su lengua áspera de su cuello a su oreja. Era repulsivo, y si no era porque Lynn estaba intentando mantenerse lo más quieta posible, ya que aún estaba atada, le partiría la jeta a ese desgraciado repulsivo. – Delicioso… simplemente… Delicioso… Sólo una mordida… Una no muy grande…- El aliento del tipo lo podía sentir contra su oreja. Por alguna razón, pasó lo mismo que cuando despertó en aquella trampa. No sentía miedo, sino el impulso y la necesidad de salir de aquella prisión subterránea la invadió. Ahora el impulso, o mejor dicho, el instinto la obligaba a mantenerse quieta e indefensa, para aparentar que seguía inconsciente. Quizá cuando lo tenga más cerca, podía golpearle la ingle antes de que ese inmundo sujeto haga lo que sea que vaya a hacer.
Algo detuvo al sujeto, algo que Lynn por tener los ojos cerrados no pudo percibir. Pero lo detuvo. Fue entonces cuando un golpe resonante sonó de la nada, seguido de un gimoteo de dolor. El golpe sonó muy cerca de Lynn, y el gimoteo vino del sujeto que parecía que quería hacerle algo nada grato.
-¿Qué crees que estás haciendo Coule? – Una voz un poco más de adolescente surgió. En un tono calmado y frío. Muy tenebroso. - ¿Otra vez probando al ganado antes de marcarlo? Sabes que Jiner te cortará otro dedo por eso.
-J-Jiner no tiene que enterarse Bolt… C-Coule sólo… r-revisaba que la morfina siguiera haciendo efecto…
-¿Dudas de que mi morfina no es potente? ¿Olvidas que sólo un dardo de esta morfina hizo que el mercenario terminara atontado?
Aquellas palabras o tenían sentido para Lynn. ¿Mercenario? ¿Hablarán de aquél que tenía aquella arma gigante? ¿Y a qué se refieren con la Morfina? ¿Ganado? ¿Qué ganado?
-A-aun así… l-la morfina se pasa… y-y no creo que hayas colocado suficiente como para… Matarle…
-No, claro que no. Coloqué suficiente como para inducirle un coma indefinido. Tendría que haber sido sometida a una dosis similar antes para que no le haga ese efecto… A no ser que la chica sea nueva en el juego… Pero eso es imposible, ¿O no?
-Llevamos… casi ocho meses en este juego… C-Coule duda que haya nuevos participantes… - El sujeto desagradable llamado Coule hablaba raro. En tercera persona. Y tartamudeaba mucho… Parecía de hecho asustado.
-¿A si? ¿Entonces por qué tanto interés en sabotear al ganado pequeño bastardo? – El otro sujeto que se hacía llamar Bolt hablaba de forma dominante. Parecía que tenía a Coule sometido con sólo unas pocas palabras. - ¿A caso tiene algo interesante esta chica que no quieras compartir, Coule? ¿Ya olvidaste qué pasó cuando trataste de pasarte de listo con Jiner?
No sabía de qué hablaban. Pero le daba tiempo suficiente para acomodar su mano para intentar desatar el nudo, pero sólo acomodarla, no proceder a liberarla. Si hacía algún movimiento en falso, no sabía qué le harían esos dos. Pero debía encontrar alguna manera de escapar… Si tan sólo pudiera abrir un poco los ojos…
-Tienes veinte minutos para marcarla como ganado. Si tardas más, yo personalmente te cortaré otro dedo. Y no intentes pasarte de listo. Sabes que tengo el único reloj de éste juego – Después de aquellas palabras, Bolt caminó fuera de la cueva. Sus pasos se hacían cada vez menos audibles, hasta que se detuvieron. Lynn ya no podía oír los pasos de Bolt. Quizá se quedó fuera de la cueva, o quizá fue a dar una caminata larga. Cualquiera que fuera el caso, estaba sola con Coule.
Coule paro de gimotear y parecía que se estaba levantando El sonido metálico volvió a hacerse presente, pero Coule estaba balbuceando palabras conforme caminaba lento.
-Coule siempre debe marcar el ganado… Coule nunca puede disfrutar de su trabajo… Siempre sufre… Siempre… Siempre… - Lynn estaba sintiendo que el sujeto se estaba volviendo más loco, o mejor dicho, estaba alterándose. Eso no era buena señal. – Coule odia al ganado… Solo complacen a Jiner y sirven para que Pestilencia no lo mate… - Los pasos de Coule estaban acercándose a Lynn cada vez más y más, hasta que se detuvieron. Pero los sonidos dejaron de preocupar a Lynn, ahora lo que le preocupaba era el olor.
Había un olor repulsivo. Saliva quizá y sudor. Olor a tierra, y algo como a quemado… Era olor a quemado… Y provenía de Coule.
-Quizá tú puedas comprender a Coule… Hará que seas desagradable para Jiner… Y así podrás comprender lo que Coule sufre… - Lynn de la nada sintió una leve estocada en el abdomen descubierto, pero la estocada vino acompañada con la sensación de una brasa apretando el mismo. Lynn no pudo aguantar más, y gritó de dolor. El sujeto del susto por el grito repentino soltó la barra de metal, y Lynn no perdió tiempo. Aún con dolor, con todas sus fuerzas dio una patada directa a la entrepierna del sujeto. Era desagradable. Gordo, bajito, cabello rubio, y un yeso en la mano izquierda la cual le faltaban dos dedos. El meñique y la mitad del anular. Al recibir la patada, Coule soltó un grito ahogado, y con los ojos muy abiertos procedió a sujetar su zona agredida.
Quizá cualquier persona, independientemente de su género, podría levantarse después de unos minutos. Pero Coule había recibido una patada de Lynn Loud. La deportista de la familia. Si se levantaba sería un milagro.
Lynn agradecía todas las veces que practicaba dar patadas a los balones de Futbol y a los sacos de Boxeo. Porque el golpe fue tan fuerte que, Lynn sintió que aplastó algo. Sin perder tiempo, mordió las cuerdas que la ataban, aflojando aquél nudo tan básico, y liberando sus manos. Aunque intentó mantenerse de pie, el dolor de su vientre le dificultó la tarea. Era horripilante. Como quemarse con aceite, pero muchísimo peor.
Después de haber tomado dos respiros largos, Lynn logró levantarse. A diferencia del gordo rubio al cual tenía en frente de ella. Estaba agonizando de dolor, y había vomitado de hecho. Cuando se acercó a ver qué le hizo, se dio cuenta que de su entrepierna salía sangre. Quizá el golpe fue tan fuerte que le reventó parte de su sistema reproductor. Esto hizo sentir muy mal a Lynn. El sujeto estaba agonizando por el golpe, y todo por su culpa… Acercó su mano a él para intentar ayudarlo. Quizá podría parar la sangre, que lentamente se convertía en hemorragia. Pero la respuesta fue un intento de mordida del sujeto.
Lynn sólo apartó su mano, y con un gimoteo leve, producto del dolor, la culpa y el miedo, le dijo al pobre Coule.
-L-lo siento… n-no quise… d-de verdad…
Las palabras de Lynn parecía que no llegaron a los oídos del agonizante muchacho. Lynn estaba yendo a su mochila, y antes de agarrarla, oyó que el adolorido Coule gimoteaba y lloraba de forma lastimosa como un cerdo.
-¡P-por favor no dejes el lugar! ¡C-Coule no puede v-viv-vivir así! ¡A-a duras penas vive sin dos dedos!... Por favor… Hazlo por Coule… Comprende… ¡Comprende a Coule! – Cuando Lynn volteó a ver al emisor de aquellos lloriqueos, se desmoronó internamente. La escena era un sujeto un poco mayor que ella llorando como si fuera su hermanito menor. Moqueando y sacando lágrimas sin cesar. Era lamentable y miserable. - ¡Co-comprende el dolor de… C-co-aghh! – Repentinamente Coule comenzó a sujetar más fuerte su zona golpeada. Las lágrimas no paraban de salir mientras lloraba desconsoladamente.
-Y-yo… T-trataré de… yo… - Lynn se retiró su camisa rasgada e intentó hacer una tira para vendar – O-ok Coule… E-escucha… - Ya con la tira en su mano, se acercó al adolorido muchacho – T-trataré de parar el sangrado… P-por favor no te muevas tanto… - Acercó su mano a la ingle del muchacho con la tira, y apenas retiró una de sus manos un chorro de sangre salió repentinamente, pero el chorro aunque manchó levemente a Lynn, siguió fluyendo la sangre con dificultad. No había ni una cortada, pero la patada fue tan fuerte que pareciera que rasgó la piel. ¿En qué condiciones de salud estaría el muchacho como para que una patada tan fuerte logre abrirle una herida ahí abajo?
Los gimoteos de Coule se empezaron a apagar cada vez más y más. Quizá ya se estaba acostumbrando al dolor. Lynn no perdió el tiempo y puso la tira en su zona afectada presionando. Grave error, ya que Coule emitió otro grito de dolor más fuerte aún. Debía dolerle como el infierno mismo… Lynn no sabía qué hacer. Lisa seguramente ya habría realizado algún procedimiento médico complejo en aquella situación, y todo lo que sabía Lynn de primeros auxilios eran maniobras para asfixia, y hacer un torniquete. De ahí en adelante no sabía más nada. Y los lloriqueos de la víctima actual no ayudaban en lo absoluto.
Pasaron lo que Lynn sintió que eran horas, y cuando los lloriqueos de Coule ya no se oían tanto, Lynn sintió una presión en una parte de su camisa. Como un jalón. Cuando dirigió su mirada a su brazo, se dio cuenta que, era una mano la que apretaba su camisa. Una mano que le faltaban dos dedos. Cuando Lynn vio al dueño de la mano a los ojos, este con un dolor y una desesperación gigantesca, el cual parecía que iba a soltar otra oleada de lágrimas, habló.
-M-mata a Coule… - Cuando Lynn oyó esas palabras, se quedó perpleja. –
-¿Q-qué?...
-Mata a Coule… Mata a Coule…
-¡N-no lo hare! – No era porque tuviera afecto por el chico. Por dios, si no lo hubiera pateado, quien sabe que cosas le hubiera hecho. Pero aun dentro de Lynn se mantenía uno de los valores más importantes en su familia, y es el valor de la vida.
-Por favor… ¡P-por favor!
-¡N-no lo hare! E-escucha… Tu amigo cuando te vea va a buscarme… ¡P-pero te puede ayudar!
-No… No… Mata a Coule… Mátalo… Mátalo… - La desesperación se veía en sus ojos. Veía con mirada suplicante a Lynn. Ella se apartó, no sin antes agarrar la mano de éste y pedirle que presione para que la sangre deje de fluir, y se dirigió a la mochila que tenía en frente. –Coule no puede… Por favor…- Coule gimoteaba en tercera persona mientras Lynn abría su mochila. Al revisarla se alivió de saber que tenía todo dentro de ella. Vio entonces un poco más al fondo de la cueva otra mochila. Se dirigió a ella. Quizá dentro hubiera algo para ayudar al agonizante chico. Agua fría, alguna medicina, la morfina de la que hablaba el otro tipo… Y efectivamente eso fue lo que encontró. Unos dardos como los que usaron contra ella. Podía usar uno con el chico para aliviar su dolor. No podría salvarlo, pero si intentar ayudar a que no sufra más.
Cuando Lynn se volteó, vio entonces que el chico agarró la vara de hierro con la que había quemado a Lynn. Lynn abrió los ojos tanto que parecía que se saldrían de sus cuencas. No sabía que era lo que iba a hacer, pero cuando se dio cuenta, el chico ya había alzado la vara a su cabeza, y la dejó caer de golpe con agresividad.
Un sonido como el de un melón siendo atravesado por un bate resonó. Sangre comenzó a escurrir, y un cuerpo comenzó a convulsionar para sucumbir a los brazos de la muerte.
Un grupo de personas muy bien vestidas estaban sentados en lo que parecía una mesa larga y elegante degustando de un banquete. En una cámara amplia, al estilo victoriana, con armaduras muy bien pulidas a los lados, estatuillas, cuadros, etc. Parecía una sala de alguna mansión. Todos tenían máscaras para nada sofisticadas. Uno tenía una máscara de payaso, otro tenía un bozal que de alguna forma era parte de una máscara de cuero que cubría su cabeza, otro tenía una máscara sin expresión con muchos clavos rodeándola, otro tenía una de cerdo, y así seguían. En el centro había una persona que sólo tenía ropa interior. Estaba encadenada a la mesa de rodillas. Parecía un niño. Pero tenía un saco en la cabeza, y muchas marcas de maltrato. Moretones, cortes, roces… En la esquina muy cercana a la cabeza de la mesa estaba el hombre con la máscara de cuervo, degustando de un plato que a simple vista parecería vegetariano. Porque se basaba en lechuga, tomate triturado, berenjena, y champiñones. pero los ojos de un animal aun lado de aquella rara ensalada delataban que no era 100% vegetal aquél plato. Frente al hombre con máscara de cuervo estaba una silla vacía, y a su lado, enseñando un traje que parecía muy caro por los colores y los detalles, alzando su copa.
-Muy bien, es hora de comenzar. – Dijo el hombre con ropa elegante. Su voz era la de un humilde anciano. Algo firme, pero calmada y tranquila. En total, en aquella mesa, había 21 sillas. De las cuales veinte estaban ocupadas. – Debido a que el Barón Eagle no pudo asistir a esta sesión por problemas con una fábrica en Rumania, él no será quien inicie como siempre.
Al decir esto, el del bozal se rio de forma un tanto extraña, pero siguió comiendo con dificultad aquél trozo de carne tan exageradamente grande que tenía en su plato. Comía como un animal.
Aunque la risa fue discreta, fue captada por el hombre con máscara de cuervo. Parecía que le desagradaba ese sujeto.
-Como sea, antes de comenzar con la ya tradicional entrega de perfiles, quisiera felicitar al Destripador de Liverpool por haber hecho su tan generosa donación a ésta, nuestra empresa anónima, para realizar el mantenimiento necesario a la Isla en la cual desarrollamos nuestro juego de supervivencia.
Al decir esto, todos los que estaban sentados aplaudieron al del bozal que sonreía grotescamente con algo de carne en su boca. El jugo de la carne producto de un vino tinto de calidad, escurría de su boca. Parecía sangre. Inclusive el hombre Cuervo aplaudía con desgana por educación. Ya terminados los aplausos, el señor mayor hizo un gesto con la mano para que cesaran.
-Llevamos realizando éste juego por más de veinticinco años, y éste es el primer juego del año. Espero de corazón que el mantenimiento que, gracias a la donación, se realizó un mes antes de comenzar el juego, haga las cosas más… Interesantes. –Ésta última palabra la dijo de forma muy peculiar. Como si estuviera emocionado pero a la vez calmado. – Bien, dejando a un lado las formalidades… Podemos empezar con la entrega de perfiles. – Tras decir estas palabras, hubo una buena cantidad de murmullos de emoción. Como si hubieran esperado ése momento desde hace tiempo - Desafortunadamente… -Dijo con elegancia, pero lo que siguió de esto fue un silencio un tanto grosero para el ambiente. – Quien empiece la entrega de perfiles tendrá que iniciar con quien no haya participado anteriormente… Así que… Sr Gutenberg, ¿Podría darnos los honores?
Dicho esto, de forma irónica, un sujeto grueso, fornido, con el smoking ajustado por su masa física, se levantó. Tenía una máscara de lucha libre, pero un bigote muy poblado. Parecía ruso o alemán.
-Bien, quisiera dar las gracias a todos por haber venido. Y en especial a usted, mi lord por haberme seleccionado. – Tenía un acento fuerte. Acentuaba específicamente las T, las D y las R más que otras letras. – Debido a que mi anterior representado Gunter murió a manos del Mercenario Guerra justo en la prueba final, quise traer a alguien más fuerte y veloz. – Decía esto con una extraña emoción. Estaba extasiado con cada palabra que dejaba fluir.
-Muy bien Sr Gutenberg. – Dijo el del traje más costoso con cierto interés. Aunque con una alegría fingida. – Por favor, preséntenos a su participante.
-Fue nacido en la guerrilla de las Malvinas. Tiene genes latinoamericanos muy favorables. Buena altura, buen físico. Lo único es que su condición psicológica es algo débil. La guerrilla lo afectó.
-¿Y qué tipo de entrenamiento le pusiste?
Esta vez que habló fue el hombre con máscara de cuervo. Sonaba tan sereno comiendo su espagueti con globos oculares en lugar de albóndigas.
-¿A qué te refieres, Cuervo? – Decía con curiosidad el hombre de proporciones gigantescas.
-Siempre traes a tus queridos participantes con alguna peculiaridad… Ese chico que murió por ejemplo… Tenía una muy curiosa habilidad para manipular a Pestilencia… ¿O me equivoco?
El fornido miro con algo de furia contenida al hombre de la máscara de cuervo, y el de traje costoso, el del bozal… Prácticamente todos veían al mismo tipo murmurando sobre lo que dijo.
-Supongo que tú tienes un mejor participante… ¿O no cuervo? Debe ser tan bueno como para que no lo hayas integrado… - Habló una mujer con máscara de gato.
-¿Ese niño de ahí? No es mi participante… Es más… Un seguro…
-¿Seguro? – Habló el del traje costoso.
-Ya verá a qué me refiero mi Lord. – Tras decir esto, todos empezaron a prestarle atención al de la máscara de cuervo. – Mi participante es un chico que, no posee talento alguno más que su astucia… Nacido de una familia de diez hermanas… Lo característico es su cabello blanco…
-¿Y si no tiene ninguna cualidad especial, por qué lo integraste? – Dijo el hombre del bozal con una voz rasposa.
-Tiene algo que muy pocos demostraron en el juego… Astucia… Apuesto a que él ganará… Y si no lo hace… Como apuesta le traje a un nuevo futuro mercenario, mi Lord…
Al decir aquellas palabras, el fornido abrió los ojos, y sus pupilas se encogieron. Como si nombraran a satanás en una iglesia evangélica. Mientras que el ya denominado Lord, sonrió muy complacido.
-¿Un nuevo mercenario? ¡Que amable de su parte, Sr Crow! Pero… ¿Por qué un nuevo mercenario? Díganos.
-Es muy simple… Hace tiempo que perdimos el control de los cuatro mercenarios… diez años si no me equivoco… Guerra nos hace más difícil el mantenimiento del campo, Pestilencia está haciendo tratos con los participantes… Hambruna hace tiempo que perdió la cordura, y Muerte no quiere exterminar a los 3… - Al decir esto todos miraban atentos – Así que… propongo que éste sea un nuevo mercenario… Si pierdo, yo personalmente lo moldearé desde cero.
Hubo otra cantidad de murmullos. Algunos decían "Es un adulador" o "Corrupto" o palabras en otros idiomas. Pero el Lord alzó la mano, para callar a la multitud, diciendo claramente.
-Es una muy generosa oferta, que será aceptada… Con gusto… Claro, siguiendo las normativas, no permitiré que nadie mate a su competidor a propósito… Si lo van a matar, deben matarlo por supervivencia… Aunque me gustaría tener un nuevo mercenario, espero de corazón que gane el juego. Sr Crow.
Al decir "Gane" el chico encadenado tembló sin control. Como si tuviera miedo de lo que llegara a pasar. Era un dato que Crow no pasó por desapercibido. Sonrió de forma muy amarga, y continuó comiendo, dando esta vez un mordisco a uno de los ojos de su plato.
Listo, hasta aquí el capítulo. Lo termino el 4 de Junio (es la fecha de hoy) y con suerte lo publico, u Hoy o mañana (5 de junio).
Nada más que decir. Que tengan una linda Noche.
PD: Feliz cumpleaños a mi.
