Perdonen la ausencia exageradamente prolongada. No hay excusa que valga, así que me callaré la jeta y procederé a seguir con ésta historia, que hasta que no se me prenda el foco con la otra no puedo escribir nada (Al final de éste capítulo daré razones detalladas de mi ausencia).

Reviews:

RCurrent- Aceptaría con gusto tu invitación si mi agenda aun en vacaciones no fuera más caótica que la mente de Pinkie Pie en plena fiesta o la de Luan en pleno 1 de Abril. No digo que no quiera, sino que tengo una cualidad innata de no poder organizarme ni para poder vaguear tranquilo. Me siento alagado de haber sido la inspiración conceptual de alguien para escribir algo (aunque fuera un detalle tan ínfimo como el cabello decolorado). Y procuraré finalizar esta historia como debe ser.

J0nas Nagera- Yo también sentí algo de pena por Coule (estoy mintiendo, casi no me río pensando en cómo humillarlo un poco más… Estuve a punto de basarme en el episodio de South Park donde violan a Indiana Jones… Pero como que ni si quiera yo llego poner un pie en niveles de crudeza donde Banghg no sólo camina, sino que se recuesta plácidamente).

Y no estas equivocado del todo con tu suposición colega. Pero dejaré que la historia fluya como pueda, y así verás qué carajos sucede. Y el cabello blanco… Mmm… será difícil para mi colocarlo correctamente, pero lo haré.

Lukas Ruderer- Buen chiste colega, si no fuera porque mi sentido del humor es más morboso que acosar por Instagram a muchachas que menean las caderas cual bailarina árabe, y mandarles pornografía snuff, me reiría (Por si acaso, el comentario/excusa, es un chiste… Fuck estoy volviéndome como GLaDOS).

Las 2 revelaciones son correctas. La primera, sí, hay una organización. Y sí, Lincoln es quien debería estar ahí (pero por razones aparte y que involucran la melena blanca).

Y si, ya vi cadáveres. El cabrón de mi jefe a veces le aburría o fastidiaba hacer autopsias, así que me enseñó a sólo abrir los cadáveres y prepararlos para la autopsia. Nada más de ahí. El resto fue archivar y colaborar en el maquillaje… Y no es tan genial colega… Los cadáveres no apestan por la putrefacción necesariamente. Sin embargo lo que usaba mi jefe para embalsamar a los cuerpos sí que apestaba… No es tan genial cuando tienes que lavar tu ropa con creolina y hasta acetona.

Y la ceguera temporal es normal. Sólo deje la auto estimulación por 4 días (sarcasmo, cualquiera comete un error así colega)

Gracias por tu review colega.

Sonikdc- No, no es Lincoln. Y no te preocupes, pronto se revelará el fin colega. Gracias por la review.

CSR Stories- Aquí está la persona que más esperaba (junto a J.K. Salvatori y Lukas Ruderer… Y Ficlover93). Si bien me sentía preocupado de no ver tu review, como soy un pensador negativo crónico, pienso lo peor. Desde que te decepcioné, hasta un secuestro por parte del CICPC o el SEBIN. Porque claro, siempre algo malo ha de pasar con esas dos instituciones. Cómo no.

El consejo me servirá de mucho para éste cap, (que estoy comenzando a escribir desde que vi tu respuesta) y lo de personajes de juegos de horror… Colega, es un halago increíble. Mi mayor sueño es colaborar en el guion o material visual artístico de algún juego de horror (eso y comer una de esas hamburguesas triple carne con tocino bañadas en queso fundido de Australia antes de morir por coma alimenticio… Si muero moriré feliz). La idea de crear a Coule se formó pensando en un guion para un comic que planeo crear en algún futuro lejano (muy, muy lejano). En donde veo a las personas como valientes, hasta que se toca su punto más débil. (Inspirándome en la muerte del comandante Mike de Shingeki no Kyojin. El cual, aunque su frase fue que la humanidad no perdería si peleaban hasta el final, terminó parapléjico y siendo devorado por 3 titanes al mismo tiempo… Mientras gritaba, lloraba y suplicaba por su vida… Esto no me hubiera afectado tanto, si no fuera porque fue el capitán más habilidoso de su tropa… Un capitán suplicando y llorando por su vida cual animal asustado)

Procuraré enfocarme en la parte psicológica de Lynn, y procuraré hacer que cada parte tenga mayor profundidad.

Me duele y complace saber que en un cap logré lo que con Reglas para una Vida no conseguí, y más. Así que, no pararé hasta seguir adelante.

Sin más que decir, comencemos.

Capítulo 4. Miedo a la calma.

El aire fresco y frío acariciaba la cara de Lynn Loud fuera de aquella cueva. Era suave, tierno, y a su vez era placentero sentir como aquellas suaves bocanadas de brisa daban caricias en su piel. Lamentablemente lejos de ser una sensación satisfactoria o relajante, eran más bien una burla para ella. Si, una burla, porque no existe palabra más precisa para definir aquella calma y paz tan anormal, y mucho menos teniendo en cuenta que ahora tiene una camisa mugrienta, porque la otra fue desgarrada, y las piernas y pantaloncillos ensangrentados. Y aunque éstos fueran rojos, la sangre se notaba fácilmente. Y ni hablar del cabello blanco, el cual tenía algunas manchas de sangre.

Lynn había salido de la cueva. Sus ojos se salían de sus órbitas, y sus pupilas estaban tan contraídas que parecían finos puntos negros. Caminaba con su mochila en mano, y con un fierro oxidado el cual parecía que tenía algo viscoso en la parte que usó aquél muchacho para marcarla como ganado. Lynn caminaba lentamente. Se alejaba de la cueva y se introdujo al bosque. Resulta que la cueva no estaba tan lejos de donde fue capturada. Se podía sentir como una completa idiota al ver que fue corriendo hacia la guarida de aquellos degenerados.

Decidió alejarse lo más posible, introduciéndose en el bosque con un caminar pesado y casi fúnebre; de hecho su hermana Lucy estaría orgullosa de ella… Cuando ya sus piernas no daban para más, y perdió de vista la cueva, Lynn se recostó en un árbol, y suspiró.

Suspiró otra vez…

Luego su voz comenzaba a temblar para dar un tercer suspiro.

Próximamente sintió un leve ardor en los ojos, intentando ahogar un gemido producto del llanto.

Y aunque en sus adentros hubiera querido aguantar el llanto, no pudo evitarlo. Inició como un simple lloriqueo. Leves lágrimas se escapaban de sus ojos. Dolía un poco al inicio, y era porque la cantidad de fluidos que poseía ella en su cuerpo eran escasos ya. El dolor de llorar sólo aumentaba, y ella intentaba con toda su fuerza de voluntad parar. Porque dolía, dolía dejar escapar esas lágrimas. Pero no se pudo contener. No pudo más empezó a llorar un poco más fuerte, hasta el punto que su pecho le empezaba a doler. Le dolía tanto que para intentar librar todo ese pesar, gritó. Gritó a todo pulmón. Con su voz medio rota gritó con fuerza para seguir llorando. No se sentía bien, para nada, pero no podía ya evitarlo.

Miraba sus manos, ya habiendo parado de llorar y gritar, y estas temblaban producto del miedo. Parecía que el efecto del shock había pasado. Cosa que sería ridículo, si desde que vio a aquél mercenario masacrar a esos dos muchachos, que posiblemente serían dos competidores menos, no sintió el shock. ¿Por qué lo ha de sentir entonces ahora? ¿Quizá porque ella asesinó a un chico…?

-E-eso… S-sería ridículo… - Pensó susurrando las palabras. – S-sólo… sólo me… d-defendí… yo… yo no…

¿Tendría sentido que se sintiera mal por haber provocado que aquél muchacho llamado Coule muriera? No debería. Ella estaba en su legítimo derecho de defensa propia… Y aun así, está en un juego de supervivencia, por ende todas las acciones y medidas que fuesen necesarias eran válidas, ¿no? Quién sabe qué hubiera pasado si hubiera dejado que Coule siguiera con aquellos actos… Nada garantizaba que Lynn saliera ilesa si aquél sujeto siguiera con lo suyo.

La cabeza daba vueltas, y aunque ya estaba relativamente lejos de donde originalmente fue capturada, aunque sus párpados estaban pesados, aunque estuviera recostada en un árbol sobre grama suave, aunque intentó cerrarlos para calmar la irritación y el dolor de cabeza, no podía. Ya en poco menos de un día escapó de una trampa mortal, fue testigo de una masacre, fue secuestrada, y cometió su primer asesinato. No quería cerrar los ojos, porque sus sentidos estaban más que alterados. Ella no sabía por qué con exactitud, pero estaba alerta. Bastante alerta. Alerta de forma insana. Y ya no era producto del miedo en sí, era porque la cabeza le dolía, le palpitaba, le mataba.

-Esto es… Esto… - Balbuceaba débilmente mientras abrazaba sus rodillas y apoyaba su cabeza en éstas. – Una… Una m-maldita locura… - Y tenía razón. Lo que estaba viviendo era una locura. Una auténtica locura. Algo inhumano…

-Pero… Debo hacerlo… Sino…

Un sonido alertó a la peliblanca, un estruendo para ser más preciso. El estruendo hizo que girara su cabeza automáticamente a la izquierda. Ya estaba preparada para lo peor. Agarró el fierro que tenía hace un momento, y lo apretó con fuerza. Ya no huiría, aunque fuera una idiotez no hacerlo, Lynn estaba lista para pelear. Tenía una pistola, una navaja y un fierro. Tenía material suficiente para defenderse. Quien quiera que quiera atacarle y matarla en nombre del Darwinismo, pues tendría que evitar a una Lynn determinada a defenderse y sobrevivir.

El ruido no eran pasos, ni nada parecido. No sabía que eran, nunca oyó nada similar. La curiosidad le venció, y por ende se levantó, con el fierro en su mano, para inspeccionar qué hacía aquel ruido. Cada paso que daba que la acercaba al origen del mismo, lo volvía más y más claro. Hasta que llegó un punto en que podía identificar qué era.

Sonaban burbujas, y algo como el metal caliente al ser mojado. Aquel siseo producto del vapor, sonaba así. Como si apagaran fuego con agua, o bien, como si mojaras un sartén caliente en agua tibia o fría. Cuando Lynn observó la zona originaria del ruido, miró extrañada qué era. Era una zona del bosque. Por una parte se veía fácilmente la naturaleza. El césped, los árboles, y algunas flores. Pero en determinado punto vio un pequeño cráter donde las plantas estaban quemadas. Un árbol se había caído, y la base de éste tenía un cráter igual. Pero el interior del árbol estaba negro. Como si hubiera sido quemado, y un humo verde emanaba de éste. En el cráter de la zona, había un par de charcos de líquido verde. Un líquido que borboteaba. Hervía y despedía humo. El olor no era nada agradable. Parecía como uno de esos químicos apestosos de Lisa, pero éste estaba por toda esa zona pequeña.

Lynn por curiosidad decidió acercar el fierro al líquido, y cuando lo introdujo, y sacó, el resultado fue que el despidió unas burbujas, y vio que el fierro por ésa zona parecía agrietarse, y despedía un humo amarillento. Y en menos de unos minutos, el trozo de fierro se cayó. Esto no asustó a Lynn, pero sí que la alertó. Quizá fuera de esos pozos sépticos que ponían en algunos documentales de lugares naturales que a veces pasaban por la TV cuando iban a dar algún partido.

Lynn sólo caminó. Se quiso alejar de aquél pozo porque el aroma era nauseabundo. Así que se dirigió a su mochila, agarró sus pertenencias de ése momento, y prosiguió su caminata por el bosque. Miraba el cielo, y el ambiente en general conforme daba pasos. Era plena noche, sí, pero las estrellas se podían ver aun así. El paisaje era hermoso. Era una obra de arte natural el sólo ver los árboles. Robles quizá, ojalá su hermana Lana estuviera ahí para identificar qué clase de árboles son…

El césped húmedo era, también, reconfortante al tacto. Ella no sentía la humedad en el aire, pero si el frío en los pies que generaba una muy delgada capa de neblina. Una capa que le daba un frío agradable. Si uno no se enfocaba en los detalles, Lynn creería que estaba en el cielo. Porque inclusive respirar el aire puro del lugar hacía que sus pulmones, aunque de forma un tanto dolorosa producto de la fuerte caída que sufrió cuando salió de aquella tumba subterránea, la sensación de un aire fresco y frío era como comer la última rebanada de pizza. Era un placer que sólo Dios en toda su gloria podía emular.

Aunque el ambiente hermoso que rodeaba a Lynn era digno de ser la mejor arboleda del mundo, y con cada paso que Lynn daba sólo sentía calma, no podía evitar que, aquella sensación era un tanto irónica. Era un chiste bastante bueno para Dios padre, o quizá una broma estúpida de su hermana Luan. Porque no tenía sentido que pudiera presenciar muertes, e inclusive haber asesinado a un muchacho en un ambiente tan hermoso y lleno de paz. De hecho, ni si quiera se oían aves cantar. Por ende era más fácil reconocer los sonidos extraños para Lynn Loud.

Y esto aunque sea una ventaja para la supervivencia, conforme avanzaba notaba que era muchísimo más molesto aquél silencio absoluto. Si estaban en un juego de supervivencia, ¿No se deberían de escuchar disparos, gritos, gemidos de dolor… súplicas… algo? Pero no… No se oía nada más que los pasos de Lynn por el bosque. Sin rumbo fijo mientras la tenue luz de la luna iluminaba el espacio que dejaban algunas hojas al suelo. El ambiente era frío, y el tener sólo una camisa manga corta, que para colmo lo quedaba grande, sumado a sólo unos shorts, era algo tortuoso. Lynn, aunque sintiera comodidad con el frío de sus pies, el frío del resto de su cuerpo no era cómodo. Cómo le gustaría estar en su casa, y dejar que su cuerpo se caliente mientras sus pies se enfrían, estando ella de lo más cómoda en su cama cubierta por las sábanas. Un problema común en los atletas, eran que sus pies generalmente estaban o irritados, o hinchados, o bien muy calientes. Así que la sensación de frío en éstos era como caminar en el cielo.

Lo que era, para hacer énfasis en la cruel ironía de la situación, una broma más desagradable que cualquier broma de Luan. Que el ambiente sea tan pacífico en la noche, que el escenario se vea tan hermoso, y que tenga una sensación más que agradable en sus pies, el punto más débil de Lynn Loud, era como recibir una bofetada de la vida misma.

Su cabeza dolía, y mientras caminaba sin rumbo agarró, con su mano libre, su frente. Estaba sudada, obviamente por todas las carreras que ha metido en sólo un día. Pero sentía que, por encima de la cabeza, ésta palpitaba. Suave, pero con ritmo. Era una molestia, un dolor leve de cabeza, que sumado al silencio del ambiente, a la experiencia anteriormente vivida, sólo irritaba a Lynn Loud.

Caminaba mientras su cabeza daba palpitaciones molestas y que llegaban a ser dolorosas. Sentía como si su cerebro estuviera latiendo como su corazón. Y cuando sintió que se iba a desmallar, una leve visión la detuvo de dejarse caer.

Era un niño, junto a una niña jugando al fondo del bosque… ¿Qué carajos hacían ahí? ¿No que era esto un juego de supervivencia? ¿Serían ellos parte del juego? En ese caso Lynn debía alejarse de ellos… ¿Pero y si resultaban ser víctimas del juego como ella, y no lo sabían? En ese caso Lynn debía ir y ayudarles…

La incertidumbre es una de las razones principales por las que muchas personas terminan; en el caso de tomar una decisión, sin hacer nada. Ya que siempre las posibilidades múltiples azotaban la cabeza de éstas. Lynn jamás había sufrido de incertidumbre, y hoy no sería el día en que comenzaría a sentirla, y por ende, fue hacia donde los niños estaban jugando, a un trote regular, e intentó llamarlos.

-¡Hey! ¡Chicos! ¿Qué… Q-que hacen por aquí a éstas horas? – Los niños no parecían escucharla. Y era algo raro, porque reían y jugaban. Conforme Lynn intentaba acercarse a ellos, parecía que jugaban a la mancha, porque se perseguían y tocaban la cabeza. Pero se perseguían alejándose del alcance de Lynn.

Ella no iba a dejar que esos niños corrieran así como así. Quizá no sabían en el tipo de lugar en el que estaban, o bien por el contrario, sabían a la perfección donde se encontraban. Por ende quizá sabrían cómo escapar. Así que, sacando fuerzas de donde no las habían, la deportista Loud empezó a perseguirlos más rápido.

Cuando agarro el brazo del niño, un fuerte dolor de cabeza la invadió al instante aturdiéndola. Algunos flashes empezaron a manifestarse en su mente. Estaba ahí, charlando con un chico de cabellos marrones en una mesa elegante la cual, no parecía tener nada que ver con la de su casa o la de los McBride. Había 4 chicas, ¿O eran 6? No podía distinguirlas. Un chico rubio con aspecto ario. Así como un chico más alto que los demás.

-Jacky, Soy Jacky. – Decía el chico de cabellos marrones el cual Lynn no había visto en su vida, al menos no que ella recordara.

Cinco tipos con cinco máscaras. Entre ellos estaba el de cuervo, uno con una máscara de cerdo, uno venía con un muchacho con una bola de sumisión (la máscara del sujeto que tenía al muchacho consigo era un bozal de aspecto desagradable) Y un anciano con cara benevolente.

De repente la cena… Había una cena, sí… Estaba deliciosa, o eso creía ella…

Una cama de hospital. Un Dr. Estaba dándoles noticias a sus padres… Su madre llorando, devastada… ¿Por qué Rita lloraba?... Su padre agarrando su frente, viendo cómo su mundo se derrumbaba…

Veía una radiografía, no la entendía, por dios, ¿por qué la entendería? Pero había algo… Era el cerebro, lo sabía a la perfección pero… Tenía algo muy raro en él…

Antes de que Lynn siguiera alucinando, se dio cuenta de que estaba al borde de un acantilado, y por el miedo casi cae al vacío, pero logro acomodar su cuerpo para caer al lado contrario. Lynn estaba asustada, alterada, y con la respiración pesada, y fue retrocediendo a gatas alejándose del acantilado. ¿Cómo carajos llegó ahí? ¿Y qué eran todas esas visiones?

Reincorporándose, Lynn Loud, aun alterada y casi con ganas de vomitar (otra vez) miró detrás suyo. Apreciando que el césped fue reemplazado por una flor azul casi eléctrico. Había un leve rastro de las pisadas de Lynn, pero… ¿Qué demonios significaba todo eso?...

Perdonen el que lo deje hasta aquí, pero sinceramente no creo poder exprimir más por éste capítulo. Lo sentí muy relleno, pero quise compensarlo dando revelaciones cortas.

¿Razones de mi desaparición? Simple. Venezuela, cambio monetario, ya no trabajo en la morgue, y ahora estoy en un pre universitario porque en un año entraré…

No merezco todo el apoyo que me han dado, porque siento que no soy el escritor que ustedes merecen. De hecho, siento que merecen a alguien mejor y cuya procrastinación y depresión no interfiera con el proceso creativo. Ya que, no quiero ni dar lástima ni cansar con mis menciones a la depresión.

Eso súmenle el que ya no me está gustando el camino que está tomando la serie The Loud House (más específicamente el Fandom). ¿A qué me refiero? Me explico

Mi principal problema con su Fandom es el siguiente: cuando entré por primera vez (por ahí en mayo del 2017) me gustó cómo se veía el Fandom a parte de la serie en sí. No era como el Fandom de Steven Universe (del cual para mi desgracia no tuve una buena experiencia, ni en el Angloparlante ni en el Hispanoparlante). No era tan grande, y en si tenía cierto grado de tolerancia (al menos en la parte Hispanoparlante, la Angloparlante se convirtió en algo tóxico a finales del 2017, o al menos así lo percibí yo).

Pero todo cambio con cierto capítulo que no, no es NSL para la sorpresa de muchos, pero que alteró las hormonas semi-adolescentes de un sector de internet el cual yo ESPERABA que ni se presentara en el Fandom de TLH. Un sector el cual no puedes burlarte de el porque estaría muy pero que muy mal, pero que tampoco puedes quejarte porque serías visto como intolerante. No diré a qué sector me estoy refiriendo, y es porque no sé cuántos de los que me vayan a leer ahora pertenezcan al mismo… Pero sólo diré, que desde L is for Love dicho sector fue al fandom como si de pirañas detectando sangre se tratara…

Y un problema adicional (el cual quizá en un futuro haga un post hablando de esto más detalladamente en un futuro lejano) vendría a ser un grupo de internet el cual, por obvias razones, preferiré ni mencionar quienes son ni qué han hecho. Pero que de alguna u otra forma contaminan con toxicidad al fandom (más específicamente ésta plataforma) y es más por mi seguridad que prefiero no decir ni mencionar quienes son (Montana, creo que tú sabes perfectamente de a quienes me refiero…)

Pero en fin… Es todo por ahora, y para los que me siguieron por Reglas Para Una Vida, tengo un proyecto en mente para WattPad que involucra mi primera obra. Pero necesito ayuda… ¿Algún interesado? ¿No? Bueno…

Es todo por mi parte, lamento porque las notas del autor sean tan largas, pero necesitaba sacar esto de mi ser. Quiero mandarle saludos especiales a Lukas Ruderer, y a CSR Stories por haberme apoyado y soportado hasta aquí.

Bien, hasta aquí llego. Soy Dope17, un usuario y escritor sin importancia, y nos vemos más pronto de lo que creen.