Exención de responsabilidad: My Hero Academia, sus personajes, historia, películas, y cualquier elemento comerciable no me pertenecen, son propiedad de Kōhei Horikoshi, y sus respectivos dueños. Escribo esta historia sin ánimo de lucro.

WOW! Estoy impresionado, cuántas lecturas, cuántos favs y follows en solo tres días. Y sobre todo cuántas visualizaciones! Será porque Boku no Hero está en auge, por que mi fic está gustando mucho... o por ambas?

No tengo ni idea, pero solamente puedo agradecer el apoyo que todos le estáis dando. Por vuestra culpa me veo en la obligación de subir los capítulos lo más rápido posible! JAJAJAJAJA

Un dato importante que no he comentado antes, es, que mi estilo a la hora de hacer fics, si tienen un apoyo suficiente para ello, es hacerlos MUY largos. Es decir, este no es un fic que termine en un par de meses, o con una decena de capítulos. Este es un fic que durará años.

Dicho esto, os dejo con el capítulo ;)

.

MY HUNTER ACADEMIA

CAPÍTULO 2

EL HUNTER QUE NACIÓ SIN PODERES

.

No tenía ningún sentido lo que sus ojos veían.

– Joven... priorizaste el proteger a los demás, por encima de tu propia seguridad... ¡fuiste todo un valiente! – le decía a Izuku un hombre de pelo rubio y facciones muy marcadas, mientras sonreía con una gran sonrisa reluciente cargada de seguridad– ¡Fuiste un verdadero Hunter! – añadió, el hombre que le estaba cargando en brazos mientras volaban sobre el agua del mar...

Definitivamente, debía estar muerto.

Porque quien le había dicho esas palabras... era nada más y nada menos que el Hunter a quien más admiraba.

All Might. El Hunter número uno del país.

La cara de alucinación absoluta del joven, debió preocupar a All Might, que golpeó el agua con los pies para dar otro increíble salto de impulso, que lo llevó de regreso hacia la playa, donde un confuso Secrex miraba hacia todos los lados, buscando a la presa que se le había escapado de entre los colmillos casi literalmente. All Might aterrizó desplazando una enorme cantidad de arena contra el Secrex por el impacto, que cayó derribado de costado.

– ¿Te encuentras bien, joven? – preguntó All Might de nuevo, y sentó a Izuku en la arena de la playa. Con todo, el Hunter número uno no perdió su sonrisa segura en ningún momento, logrando que el peli verde comenzara a reaccionar.

– All.. All... Alll – repetía una y otra vez, incapaz de articular otra palabra. El rubio encaró una ceja, divertido, pero sobre todo aliviado de comprobar que le había rescatado a tiempo – ¡Miiiiiiiight! – consiguió añadir finalmente el peli verde, mientras rompía a llorar cómicamente con los ojos en blanco.

.

Nota del autor: tema recomendado "My hero Academia』OST : All Might theme Song" (duración 2:06)

.

– Vamos vamos joven, todo está bien ahora – le intentó calmar rápidamente All Might, extendiendo las palmas hacia él en gesto de paz – Todo está bien ahora... ¡Porque estoy aquí! – añadió, gritando bien alto, de forma que todos pudieron escucharle, mientras alzaba su puño enguantando en metal blanco y amarillo, en señal de victoria. Izuku detuvo las exageradas lágrimas, y le miró con la boca abierta. Una increíble presión cayó sobre todos, una presión de admiración absoluta.

Ese era el carisma del Hunter más poderoso. No lo era solo por su fuerza, su sola presencia, envalentonaba los corazones de incluso los más cobardes.

– All... Might... menuda... casualidad – murmuró el capitán de los soldados, mientras era alejado del Secrex por dos de sus subordinados, para luego quedar inconsciente, sabiendo para su tranquilidad que ahora, todo estaba bien.

– Salvó a Izuku... gracias a dios – susurró Momo, mientras respiraba más tranquila. Su mente le había jugado una mala pasada, haciéndole creer que el Secrex había cerrado sus fauces sobre su amigo, pero el vendaval que había sido la llegada del Hunter la había hecho volver a la realidad.

– El Hunter número uno... – murmuró Bakugo, con una sonrisa feroz e incapaz totalmente de ocultar su enorme emoción al ver a quien era su meta y objetivo – El más fuerte de todos – añadió, mientras se ponía en pie, y encaraba al Secrex con un brillo de locura y decisión en la mirada.

– Depredador, ¡No permitiré que hagas daño a nadie más! – gritó All Might, y se lanzó sobre el monstruo, esquivando su poderosa cola agachándose, para luego saltar y soltarle un tremendo puñetazo en el rostro que le derribó y la arrastró por la arena de la playa. Luego se puso en pie, y las zonas verdes de su cuerpo que había entre las placas de gruesa piel, se volvieron rojas, mientras la bestia rugía a All Might lanzando saliva por la potencia del rugido.

Cargó contra el rubio, y éste se agachó, para luego, de un poderoso salto, esquivándola totalmente. Golpeó el aire con su puño, descendiendo a toda velocidad para patear y aplastar contra el suelo al monstruo, que rugió de dolor.

– Tienes suerte que haya tanta gente por aquí... no puedo emplearme a fondo – dijo All Might, mientras soltaba otro tremendo puñetazo contra la bestia, que salió disparada hasta estrellarse contra una roca.

– Qué... qué tremendo poder – murmuró Izuku, que había sacado de un bolsillo lateral de su cinturón un bloc de notas, y tomaba apuntes a toda velocidad mientras se mordía la lengua, sin ni siquiera mirar lo que escribía, usando un carboncillo que en algún momento de las peleas del campo de entrenamiento se le había partido en dos.

Con todo, el Secrex era una bestia de gran fuerza y resistencia, y se puso en pie una vez más.

Bakugo, decidido a impresionar a All Might, saltó al ataque una vez más usando sus explosiones para coger impulso.

– ¡Espera joven, no es un enemigo al que podáis enfrentar aún! – intentó detenerle All Might, pero Bakugo ya había usado su magia para lanzar una explosión al costado del monstruo, que se revolvió dolorido y extremadamente furioso por ese nuevo ataque. Azotó su cola, con la que partió rocas y lanzó arena por los aires, y en su trayectoria alcanzó a All Might, que había echado a correr hacia el monstruo. All Might interpuso sus brazos, cubiertos por los grandes guardabrazos, cruzados contra la filosa arma del monstruo, y se produjo una fuerte ráfaga de aire y arena por el choque de las dos fuerzas. El Hunter salió volando hacia atrás, hasta estrellarse contra el agua del mar con violencia, aunque aparentemente sus brazos habían salido intactos, y el filo del lado del monstruo con el que le había golpeado se astilló y se partió en pedazos.

– Increíble... genial – dijo Izuku, poniéndose en pie. No le cabía duda que el Hunter de su admiración estaría bien. Unos cuantos soldados se lanzaron al ataque, envalentonados por la presencia de All Might, tomando sus lanzas y lanzándolas contra el costado y abdomen de la bestia. La mayoría rebotaron contra su blindaje, pero un par se clavaron contra la piel más débil del rosado abdomen. Una de ellas en concreto, lanzada por un soldado con alguna habilidad marcial poderosa, se clavó profundamente en el monstruo, que rugió de dolor mientras giraba para encarar a esos nuevos atacantes.

Por desgracia, el Secrex se volvió aún más agresivo. Bakugo le esquivó saltando hacia atrás, antes de que pudiera atacarle, y el Secrex se revolvió furioso contra todos los pequeños bídepos metidos en trajes metálicos que le habían estado arrojando lanzas. Saliendo a la carrera tras ellos y lanzando dentelladas a diestro y siniestro, todos se vieron obligados a dispersarse a toda velocidad.

La razón por la que ninguno de esos soldados murió bajo las garras o dentelladas de esa bestia furiosa... fue una vez más Izuku.

Éste no dudó, nada más ver en peligro a toda esa gente, había tomado una espada de verdad del suelo, y corriendo a toda velocidad, incluso trastabillando, se había encaramado a la cola del Secrex. Ante el asombro de Bakugo, y de Momo, que había echado a correr alejándose de la dirección del Secrex en cuanto vio a los soldados atacándole, Izuku hizo gala de una enorme agilidad para trepar por la cola en movimiento del monstruo, arrancar una lanza que había quedado clavada superficialmente en la bestia, y sin detenerse, dando saltos para mantener el equilibrio en la espalda del monstruo que no paraba quieto un segundo, movido por la adrenalina del momento, llegar hasta la cabeza del Secrex. Éste había acorralado a dos soldados contra una roca, que se protegían con sus escudos mientras le apuntaban con sus espadas, y parecía estar a punto de dar el golpe de gracia.

Con un grito, Izuku giró y volteó en el aire ciento ochenta grados, arrojando la lanza con todas sus fuerzas contra el ojo derecho de la bestia, y logrando lo que antes no logró, cegarla totalmente de uno de sus dos ojos. El Secrex rugió en agonía, y lanzó furiosas dentelladas al aire donde estaba cayendo Izuku, ciego de furia. Los dos soldados, sin tiempo ni para dar las gracias, pudieron apartarse de la roca y correr, mientras buscaban armas arrojadizas con las que ayudar al joven que les había salvado. Izuku usó su espada para intentar protegerse, pero la bestia partió en dos el arma de una sola dentellada, para luego lanzarle al aire con el impulso.

Cuando Midoriya comenzó a caer, vio debajo de él la boca del Secrex, abierta de par en par.

Se lo iba a tragar sin masticar

Y de nuevo, All Might apareció, rescatando al joven usando uno de sus saltos a toda velocidad. Aterrizó no muy lejos de la bestia, y miró al joven de una forma distinta, como si lo respetara más que antes. Incluso su sonrisa había decaído un poco.

– Perdona por hacerte esperar, joven. No pude evitar ver como volvías a salvar a esas personas... y lo hábil que te viste allí arriba. Fue impresionante – empezó a decir el rubio, mientras agarraba los restos de una roca partida y arrojada hasta allí por alguna embestida de la bestia – Terminaré con ésto ahora – añadió, mientras sus ojos azules refulgían como si un fuego interno los alimentara.

"No puede ser... All Might me dijo... ¿que hice algo impresionante?" pensó el desgraciado muchacho, que estuvo a punto de desmayarse soltando espuma por la boca.

– ¡Bien, bestia! ¡Acabemos de una vez! ¡Drill Shoot Smash! – gritó All Might, mientras usando una mano comenzaba a girar la roca a toda velocidad apuntando a la bestia por el lado más fino. Luego la lanzó, y la roca se reventó girando a toda velocidad contra el costado de la bestia, que trastabilló.

Luego, All Might usó un impulso de piernas para ponerse debajo del Secrex, y de un único, y brutal puñetazo, que incluso levantó una ráfaga de viento que derribó a todos los que estaban en el campo de entrenamiento, mandó al Secrex a volar hasta que se estrelló contra la pared del acantilado, provocando que grandes bloques de roca cayeran sobre él, y si el puñetazo no había sido suficiente para acabar con él, esos bloques lo remataron.

Después, alzó el puño hacia el cielo en señal de victoria, provocando gritos de alegría y admiración de los que habían quedado en el lugar, y de la gente y soldados que se había acercado desde la ciudad, incluso de algún Hunter de bajo nivel que había comenzado a llegar.

...

Un rato más tarde, Izuku y Bakugo eran el centro de atención de unos cuantos curiosos que lo habían visto todo.

– La magia del chico rubio es increíble. Realmente hirió la piel de esa bestia, una que incluso los Hunters profesionales tienen problemas para cazar – murmuraban algunos.

– Sí, pero el otro muchacho no se quedó muy corto. ¿Viste cómo trepó por la espalda del Secrex? – comentaban otros, provocando que Bakugo pusiera los ojos en blanco.

– Y su inventiva fue asombrosa, consiguió cegar uno de los ojos de la bestia en pleno aire, ¿no tenías miedo chico? – preguntó un Hunter joven de pelo castaño claro, con cara curiosa, acercando su rostro y olfateando a Midoriya.

– Emmm... bueno..yoo... – era todo lo que podía decir Izuku, mientras se cubría el rostro que tenía totalmente rojo, muerto de la vergüenza. All Might en ese momento se acercó un poco a ellos, acaparando las miradas y atenciones de todos, incluyendo los que habían rodeado a los dos jóvenes.

– Maldito nerd, me robaste la gloria delante de All Might... ¡Te destruiré! – protestó Bakugo, que antes muerto que reconocer que Izuku le había salvado la vida.

– ¡Izuku! – gritó Momo acercándose a ellos, y luego tomó de las manos a Izuku mientras daba saltitos – ¡Estuviste increíble, te dije que eras capaz de hacer más de lo que sueles hacer! ¡Fue increíble! – repetía una y otra vez la peli negra, que por una vez se había olvidado del decoro. Rápidamente, carraspeó y adoptó una pose seria y profesional – Aunque fue muy peligroso por tu parte también – añadió con los brazos en jarras.

Cabe decir que a Izuku la rojez se le duplicó en cuanto Momo le agarró de las manos, por lo que ya todo lo que dijo fue una confusa sarta de frases y murmuraciones sin sentido.

– ¡Estoy hablándote maldito inútil! – intervino de pronto Bakugo gritando, y provocando que todos a su alrededor les miraran con asombro, acabando en un segundo con el clima relajado y agradable que se había creado – ¡No tienes ninguna habilidad! ¡Naciste sin poderes! ¡No puedes ser un Hunter Deku! ¡Las academias de Hunters no admiten a tipos como tú! – gritó el rubio de pronto, provocando que el semblante de Izuku se ensombreciera – Sólo tuviste suerte, y ni loco esperes que te de las gracias o algo así. ¡Podía haberme salvado yo solo perfectamente! – siguió asegurando el rubio inclementemente.

– ¡Bakugo no puedo creer lo que estás diciendo! ¡Izuku te ha salvado la vida! – gritó a su vez muy molesta Yaoyorozu, encarándose con el rubio.

– ¡Nadie le pidió que hiciera nada! ¡Podía salvarme yo solo! – gritó a su vez Bakugo, con los ojos rojos cargados de furia y frustración.

Las murmuraciones a su alrededor surgieron con rapidez. Ya no todos veían con los mismos ojos lo que el joven había hecho.

El mismo Hunter que le había felicitado, le miró con una cara de pena y compasión.

– Quizá puedas valer para ingresar en el ejército, necesitan soldados valientes como tú – comentó, como si destruir los sueños e ilusiones de alguien fuera lo más normal del mundo. El peli verde, frustrado, dirigió su vista hacia el Hunter All Might... que se había quedado mirándole con una cara extraña, que malinterpretó como de desaprobación por la situación.

Izuku apretó los dientes y los puños, frustrado, conteniendo las lágrimas, y luego se largó de allí dando grandes pasos, no sin antes recoger su espada de entrenamiento del suelo.

– ¡Izuku espera! – le llamó Momo, corriendo detrás de él, y abriéndose paso a codazos entre la gente y los soldados.

– Espera, jovencita. Yo me ocuparé de calmar a ese valiente – dijo una voz segura hablando al oído de la peli negra.

Una ráfaga de aire ascendente indicó a todos, que All Might, tan rápido como había llegado, se marchó de allí.

...

Izuku caminaba a grandes pasos, con los ojos cegados por las lágrimas de rabia y pena, sin ni haberse quitado el peto de hierro y cuero con el que se había protegido para su pelea de entrenamiento.

Por desgracia, ese era su mundo, había comprendido de pronto. Las palabras de Kacchan no eran más que la realidad. Durante un breve pero glorioso momento había vivido lo que era ser el centro del éxito, por realizar un trabajo que pocos serían capaces de hacer. Su valor había tenido una breve recompensa, hasta que el mundo en el que vivía le había hecho volver a la realidad.

Los Hunters profesionales tenían poderes. Todos y cada uno de ellos. Y veían muy mal que alguien sin esos poderes intentara unirse a ese selecto grupo, solo al alcance de una parte de la población... y solo tras años de dura preparación y entrenamiento.

Y en su época, con tanto joven prometedor, la mayoría de ellos ya con habilidades, las escuelas solo admitían para las limitadas plazas para Hunter profesional, a personas con poderes especiales. Magia, habilidades marciales, ninjutsu, habilidades genéticas... daba igual. El caso era tener alguna de ellas, y dominarla.

Y eso era lo único que Izuku no podría hacer jamás, ya que él, no tenía ningún poder.

Las murallas de su ciudad ya estaban cerca. Solo tendría que pasar una ligera colina oculta por varias filas de rocas, y luego, en unos minutos de descenso, estaría de regreso a la tediosa rutina de su ciudad natal.

– Joven... ¿tu nombre? – preguntó de repente alguien a sus espaldas.

Era una voz que conocía muy bien

– ¿All Might? – murmuró Izuku, incrédulo, girándose y encontrándose frente a frente con el Hunter, envuelto en su armadura azulada blanca y plateada, con su capa ondeando al viento y una mirada seria en el rostro.

– ¿Tu nombre? – volvió a preguntar el Hunter, sin perder la mirada seria. Incapaz de sostenerle la vista, Izuku agachó la cara y miró al suelo apenado.

– Izuku... Midoriya Izuku – contestó finalmente, demasiado desanimado como para sentir siquiera vergüenza.

– Bien, Midoriya Izuku... demos un paseo – dijo, señalando los acantilados que se extendían entre el campo de entrenamiento y las murallas de la ciudad. Era una zona con una ligera vegetación, por lo que no era muy probable que les vieran desde lejos.

– Señor... ¿qué hace aquí? – preguntó no obstante Izuku, incapaz de moverse aún, o de despegar la vista del suelo. Entonces, de repente, sintió como el Hunter le ponía su mano enguantada en el hombro.

– Había muchos soldados en esa playa. Había un joven con un poder increíble y una joven con gran talento... pero la única persona que en ese lugar, demostró ser un verdadero Hunter... fuiste tú, joven Midoriya – comenzó a decir All Might, provocando que Izuku, finalmente, alzara la vista, atónito y con los ojos llenos de lágrimas.

– Lo que quiero decirte con esto, es que tú, de entre todos los que han estado hoy allí, eres el que demostró ser más apto para proteger a los demás. No dudaste en saltar tres veces hacia la muerte para proteger a tu amiga, o para proteger a gente que ni conocías... incluso para proteger a tu rival – siguió explicándose el Hunter número uno – Inventiva, inteligencia, agilidad, valor, y autosacrificio... son todas habilidades de los Hunters más destacados.

"Puedes convertirte en uno de ellos, Midoriya Izuku... puedes convertirte en un Hunter"

.

.

.

Ohhh por favor. No podía hacer esa frase de otra manera, por mucho que sea casi igual a ese final de capítulo del anime... solo me faltó meterle banda sonora, pero en el próximo capítulo la meteré jeje

Tengo pendientes contestar algunas reviews, las he leído todas, pero no me ha dado tiempo a contestarlas. Como el amigo Bixaelm95 pedía que se subiera un capítulo pero a la de ya, pues me veo en la obligación a subir este corto capítulo. Un poco corto, lo sé, pero que desenlaza la batalla contra el secrex y nos muestra un poco más del mundo del protagonista, un mundo egoísta donde las habilidades lo son todo

Espero más de esas reviews! Gracias a todos por vuestro apoyo!