Es corto, pero es por falta de tiempo, el próximo será más largo. Frozen no me pertenece. Disfruten.
Capítulo anterior:
-Elsa- sus manos serpentearon inconscientemente para rodear la esbelta figura de su hermana "esto es demasiado".
A pesar de que el cuerpo de Elsa desprendía naturalmente una sensación de frío, Anna no podía sentirse nada menos que sofocada en esos momentos y esperaba contra todo pronóstico que ni ella ni su hermana movieran un solo músculo durante toda la noche; también esperaba quedarse dormida en manos de cinco minutos, lastimosamente las cosas no salieron como ella esperaba ya que la reina tenía planes bien diferentes para estimular "inconscientemente" a su princesa.
-Anna- decía susurrando bajito y a la vez creando escalofríos en su hermana.
-Si Elsa?- "no sientas… esto me resulta un poco irónico, voy a tratar de poner a prueba su efectividad, le funcionó a Elsa por 13 años".
-Te extrañaba- se acercaba para presionar su cuerpo a su contraparte nerviosa- nuestro dormitorio no es lo mismo sin ti-
-Y-yo t-también te extrañé Elsa- a pesar del momento las últimas palabras salieron muy sinceras ya que eso era completamente cierto.
-Me has vuelto adicta Anna, tú calor es tan adictivo que pareciese estos días que estuviera en abstinencia- decía moviendo los dedos sobre el estómago de su hermana en patrones imaginarios.
-Eh…- esos dedos la distraían para formar pensamientos coherentes, mucho menos palabras.
-Anna… quiero estar contigo siempre- terminaba abrazándola y hundiendo su cara en su cuello.
-Yo también- salió de manera involuntaria en un suspiro.
-Entonces… estarás conmigo? No me dejarás?- pregunto esperanzada aún metida en su escondite.
-Nunca Elsa, simplemente ya no puedo- por cada palabra que salía de sus labios entraba una sensación de calma en su cuerpo por la sinceridad con que eran dichas.
-Prométemelo Anna- apretaba un poco su agarre en la cintura.
-Yo…- se había empezado a quedar dormida en algún momento, pero las palabras fueron dichas-… te lo prometo- y caía en un sueño profundo.
-Gracias Anna, te amo- con eso la reina soltaba un poco y se ponía cómoda para dormir.
A la mañana siguiente el sol de la mañana empezaba a salir por el horizonte, al ver el excelente clima y no queriendo interrumpir el sueño que era obvio que había estado perdiendo su amiga debido a la ansiedad de reunirse con su hermana durante los últimos días; Kristof decidió ir a dar un paseo junto a Sven y Olaf por los alrededores para que ellos no irrumpieran el sueño real.
De alguna manera las hermanas habían logrado moverse en su reducido espacio y la espalda de Elsa estaba dirigida hacia Anna mientras esta la rodeaba con sus brazos como en cuchara desde atrás. La primera en despertar fue la reina y no pudo evitar fijarse que una de las manos de su hermana estaba peligrosamente cerca de su seno derecho. Al constatar este hecho un calor extraño le recorrió todo el cuerpo y se volvió completamente roja "qué me pasa?".
-uhh… - subió una mano para mover la de su hermana y lentamente darse la vuelta para verla de frente.
-Mmmm- exhalo suavemente la princesa cuando la reina había terminado y estaban de frente.
-Anna?- la reina pensaba que había despierto a su hermana.
-…s-si?- estaba empezando a despertar pero era obvio que estaba más dormida que despierta y apretaba su agarre en la cintura de su hermana para comodidad.
Esto sorprendió a la reina "tan temprano?... supongo que puede contar como buenos días" pensaba la reina por el apretón, técnicamente en su mente esa era su señal de que Anna la quería besar; así que no vio problema de acercar sus labios a su hermana "Anna dijo que otras familias lo hacían" y sabía que ella misma había disfrutado mucho de sus besos con su hermana, no tenía planeado volver a la mejilla.
Anna sintió una sensación fría en sus labios en su sueño, pero no era desagradable y era muy familiar por lo que empezó a corresponder los movimientos que sentía y apretó como reacción cuando sintió su labio inferior aprisionado.
Como en sus besos de boca anteriores, estos eran prolongados y luego de un tiempo de besarse así, Anna decidió ir un poco más allá. Inconscientemente quería más y entreabriendo un poco sus labios dejó que la punta de su lengua rozara suavemente el labio superior de su hermana degustándolo directamente por primera vez. En su "sueño" al descubrir que estaba besando a alguien, solo la imagen de Elsa aparecía en su mente y sentía como si fuera Elsa "pero ya que es todo un sueño, puedo ir un poco más lejos, verdad?"
Elsa nuevamente se sorprendió por la audacia de su hermana pero no por eso fue mal recibida, le había encantado las sensaciones que el roce de la lengua de su hermana había creado en su cuerpo así que levantó sus brazos para abrazar a Anna por sus hombros e insinuarle lo mucho que le había gustado y quería que lo volviera a hacer.
"Elsa también lo quiere" pensó entre sueños y volvió a sacar su lengua, pero esta vez los roces de su lengua tenían un objetivo específico, hacer que su hermana le diera permiso para poder entrar al lugar donde habitaba su pareja. Elsa no entendía, pero lo disfrutaba y cuando Anna se volvió impaciente bajó la mano con que rodeaba la cintura de su hermana hasta llegar a un milímetro del trasero de su pareja y presionó.
-Ahh- soltó un pequeño jadeo sorprendida la reina, que aprovechó su hermana para la primera exploración de la cavidad oral de ella.
Ese lugar era increíble, Anna se sentía como si hubiera entrado a la mejor chocolatería del mundo por primera vez y quería explorarlo todo, ya sentía que se volvería adicta a ese sabor y mientras más tiempo pasaba más ansiosa estaba por encontrar su contraparte; cuando lo hizo ambas soltaron un jadeo por la sensación.
-A-Anna- en un momento para volver a tomar aire la reina exclamo el nombre de su hermana y eso fue suficiente para despertar completamente a la princesa.
-Elsa!- la soltaba y se alejaba lo más que podía de su hermana jadeante en el minúsculo espacio "no era un sueño, no era un sueño, no era un sueño" pensaba frenética y con los ojos abiertos de par en par la princesa.
-Ah- la reina no podía controlar aún su respiración, eso había sido lo más caliente que se había sentido en toda su vida y debía admitir que le había encantado- Anna-
-Elsa yo…yo…- no encontraba salida, nadie es tan inocente, su hermana debería de estar furiosa con ella, se había pasado de la raya, no podía verla a la cara, estaba demasiado avergonzada de sí misma por haberse dejado ganar de sus impulsos "casi me aprovecho de ella" ese último pensamiento hacía que sus ojos se humedecieran del odio a sí misma.
-Anna- la reina veía como estaba su hermana pero no entendía, así que decidió hacer lo que sentía que era mejor y tomó los brazos de su hermana y los puso de nuevo alrededor de su cintura, satisfecha con su nueva posición colocó las manos en el rostro de la princesa y lo levantó- mírame- susurro suavemente.
-No- cerraba los ojos, no quería ver la ira en esos hermosos ojos azules.
-Mírame Anna- insistía la reina, cuando de a poco esos ojos se fueron abriendo volvió a susurrar- por qué te alejaste?-
-Yo…- buscaba y buscaba, pero lo único que había en la mirada de su hermana era amor y un poco de preocupación y confusión-… no estas enojada?-
-Por qué lo estaría?- decía con una pequeña sonrisa.
-Yo… tú… lo que te hice- trataba de explicar la princesa en voz baja.
-Ah- empezaba a recordar el beso y un sonrojo se empezaba a formar en sus mejillas- te refieres al beso?-
-…si- suspiraba- entiendo si ya no quieras volverme a besar de nuevo-decía con ojos tristes.
-No!- contestaba de inmediato la reina- por qué piensas eso?-
-No fue demasiado? Obvio si fue demasiado y Elsa estás en todo tu derecho de estar enojada, me pasé con lo que estaba haciendo y es que yo pensé que no era real, pero luego cuando- un dedo frío se posó en los labios de la princesa para evitar que siguiera divagando.
-Me gustó- admitía con una pequeña sonrisa tímida la reina.
-Espera qué?- se sorprendía de lo que escuchaba.
-He dicho que me ha gustado Anna, no estoy enojada contigo, si lo estuviera estaría haciendo más frío, no crees?- y alzaba una de sus cejas con un poco de burla.
-Yo… es en serio?- la princesa no lo podía creer y tenía la mandíbula un poco floja de la impresión.
-Completamente en serio Anna- cerraba la distancia y daba un beso de piquito a una aún impactada princesa- pero ya deberíamos levantarnos para aprovechar el día- decía desenredándose de los brazos de su hermana y saliendo de la tienda.
-A ella le gustó- lo repetía para metérselo en la cabeza y después de unos 10 minutos para recuperarse del impacto salía de la tienda también "aunque le haya gustado, no debe volver a pasar; ella me debe amar como Andrew no Anna" pensaba un poco desanimada "Anna no es suficiente"
Cuando la familia real terminó de arreglarse para estar presentable y no vieron a sus compañeros de viaje, se pusieron a buscarlo. Cuando todos se encontraron, desayunaron y planearon lo que harían durante el día.
-Y si patinamos?- proponía la reina.
-Esa es buena idea, pero su majestad, ni Sven ni yo tenemos el equipo adecuado para hacerlo- reponía el cosechador de hielo.
-Elsa puede crear patines!- decía la hermana menor con entusiasmo, cualquier juego que involucrara los poderes de su hermana siempre la emocionaba.
-Pero…- se rascaba el cuello y miraba hacia otro lado-… ninguno de los 2 sabemos bien patinar- decía apenado.
-Es fácil Sven, yo te enseño- decía con entusiasmo el muñeco de nieve.
-Elsa me enseñó, puedo enseñarte igual, verdad Elsa?- decía con mucho entusiasmo la princesa.
-Si- de repente la idea de patinar, ya no le parecía tan atractiva a la reina.
Demasiado ocupada para poder hacer más, nos vemos.
