Exención de responsabilidad: My Hero Academia, sus personajes, historia, películas, y cualquier elemento comerciable no me pertenecen, son propiedad de Kōhei Horikoshi, y sus respectivos dueños. Escribo esta historia sin ánimo de lucro.

Una vez más, muchísimas gracias por tanta review, las voy contestando todas por privado no os preocupéis!

No puedo hacer otra cosa más... que seguir avanzando en la historia. A toda máquina. Por desgracia por el trabajo no tengo tiempo para escribir tanto como me gustaría, pero os garantizo que mientras haya este aluvión de reviews haré lo imposible por sacar mínimo un capítulo por semana, o incluso uno por día como estoy haciendo ahora.

Una cuestión más, para los que no conozcan aún mis fics. O más bien, una recomendación. Cuando pongo alguna nota de autor y recomiendo una bso concreta, es por algo. Soy muy seriéfilo y cinéfilo, y sé algo de música también... por eso, cuando recomiendo una bso es porque noto que en esa escena, y en la imagen que crea al lector esa escena al leerla, el introducir una bso concreta puede mejorar la experiencia.

Y, aunque la bso de Boku no Hero es extraordinaria, a mí me gusta darle variedad a algunas escenas e introducir cosas distintas... así que, con vuestro perdón, para esta escena, no nos olvidaremos de la perfecta"You can become a Hero"... pero darle una oportunidad a la que viene a continuación y reproducirla después.

Sin más que añadir de momento, espero como siempre vuestras geniales reviews. Incluído el Like xD! ;)

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MY HUNTER ACADEMIA

CAPÍTULO 3

MI PUNTO DE PARTIDA

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Nota del autor: Tema recomendado "You Can Become A Hero - My Hero Academia's OST" (duración 2:56)

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"Me temo que este joven no ha nacido con ninguna habilidad especial. A partir de los siete años, no tenemos constancia de nadie que haya despertado algún poder en su interior... y él ya tiene nueve. Me temo, debo insistir, que ha nacido sin ninguna habilidad" había dicho un doctor especializado en el análisis de poderes de la generación de Izuku.

"Lo siento tanto, Izuku. Lo siento, lo siento" le había dicho su madre una y otra vez.

"¿Oíste eso? Deku es el único sin ningún tipo de poder en nuestra clase" habían murmurado sus compañeros en el colegio de la ciudad al cual asistía.

El sol del mediodía caía, entre claros y nubes que iluminaban y oscurecían el lugar, sobre las dos figuras solitarias de aquella verde colina cercana a la ciudad.

Izuku y All Might estaban en la cima de esa colina, lejos del ruido y de la gente. Una leve brisa sacudía la capa roja y blanca del Hunter número uno, que observaba a Izuku con una expresión neutral e indescifrable. Por su parte, el joven peli verde, miraba dividido entre el asombro y la confusión a la persona a la que más admiraba.

Entonces, All Might, comenzó a hablar.

– En esa playa había muchos soldados, y también gente con grandes habilidades. Había un joven con un poder increíble y una joven con gran talento... pero la única persona que en ese lugar, demostró ser un verdadero Hunter... fuiste tú, joven Midoriya – había dicho All Might, provocando que Izuku, finalmente, alzara la vista, atónito y con los ojos llenos de lágrimas.

– Lo que quiero decirte con esto, es que tú, de entre todos los que estuvieron hoy allí, eres el que demostró ser más apto para proteger a los demás. No dudaste en saltar tres veces hacia la muerte para proteger a tu amiga, o para proteger a gente que ni conocías... incluso para proteger a tu rival – siguió explicándose el Hunter número uno – Inventiva, inteligencia, agilidad, valor, y autosacrificio... son todas habilidades de los Hunters más destacados. Puedes convertirte en uno de ellos, Midoriya Izuku – siguió diciendo el rubio, y su rostro adoptó una expresión totalmente seria.

– Puedes... convertirte en un Hunter – aseguró All Might.

Las palabras que durante quince años Izuku había soñado con escuchar...

"No puedes ser un Hunter, inútil"

"Las academias no admiten a gente sin habilidades"

"Podrías ser un soldado"

"Lo siento tanto Izuku"

Las palabras que nadie nunca le había llegado a decir...

Salieron de la boca de la persona a la que más admiraba. De nada más y nada menos, que el Hunter número, el más admirado, el más querido. Del mismísimo All Might.

Tras tantas derrotas, tanto entrenamiento infructuoso, tanta lucha con su cuerpo y su mente para superarse... esas palabras fueron un bálsamo para el corazón del joven, y un torrente de emociones encontradas le desbordó totalmente. Incapaz de contenerse más, comenzó a llorar mientras caía de rodillas, apretando los dientes en un gesto en el que intentaba contener los sollozos infructuosamente. Finalmente, se abandonó al llanto, que no era de tristeza.

Era de alegría y emoción infinitas. Era demasiado para asimilarlo, el hecho, de que entre todas las personas, el propio All Might fuera quien se lo hubiera dicho.

– Imagino que todos estos años... no fueron fáciles – comprendió All Might, agachándose junto a él y mirándolo fijamente. Izuku, sin dejar de sollozar, pero ya un poco más calmado, asintió – No digo que vaya a ser fácil esto tampoco... el camino será duro... y los Hunters arriesgamos nuestra vida continuamente, incluso nos vemos obligados a matar en ocasiones – empezó a explicar All Might, que hizo una pausa mientras pensaba en sus palabras, y en el impacto que éstas podrían tener.

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Nota del autor: Tema MUY recomendado Izuku theme 2: "Haikyuu! - Into the Fray (Extended)" (duración 3:37)

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– Por eso te quiero preguntar, joven Midoriya. ¿Por qué deseas tanto ser un Hunter? ¿Cuál es tu motivo para elegir ese camino? – dijo finalmente, con voz suave, pero firme. El peli verde alzó su acuosa mirada, y ésta, de repente, cambió, transformándose en una más decidida y resuelta.

– ¿Acaso se necesita un motivo para querer salvar a alguien que está en peligro? – empezó a decir Izuku, provocando un hormigueo en la espalda a All Might, que se echó para atrás sorprendido, sus ojos se abrieron de par en par, y sus labios se curvaron en una sonrisa sorprendida e impresionada... ya que sintió que su búsqueda por fin podía haber concluido. Pero el joven seguía hablando – Yo quiero ser un Hunter... porque me parece algo increíble. Quiero ser como tú, All Might. Derrotar a los monstruos, y proteger a mis seres queridos... y a todo el mundo... con una sonrisa en el rostro, sin miedo a nada. Ser el más fuerte, vivir aventuras junto a mis futuros amigos, viajar por este mundo del que sabemos tan poco... la libertad, la aventura, y el respeto de todos... quiero vivir todas esas nuevas experiencias – concluyó el peli verde, que terminó de pie, con los surcos de lágrimas aún cayéndole, pero con un puño apretado y alzado frente a su rostro. All Might asintió, y se puso también en pie, con los brazos cruzados delante del pecho y una sonrisa enorme en el rostro.

– Desde luego, no me equivoqué contigo... pero... aún no has entendido mi pregunta, joven. ¿Por qué te lanzaste a pelear contra ese Secrex? ¿Por qué arriesgaste tu vida de esa forma? ¿Por tu sueño? – volvió a preguntar el rubio, que de nuevo se había puesto serio. Izuku hizo memoria, recordando las sensaciones que había experimentado en ese momento.

– Al ver a Momo chan... a Kacchan... y a esos soldados en peligro, no pude ni pensarlo. Simplemente, actué... sin pensar en las consecuencias. Porque... realmente necesitaban ayuda – murmuró Izuku, mirando hacia el cielo. All Might asintió lentamente, y sonrió misteriosamente.

– Te entiendo bien, joven Midoriya. Fue lo mismo... es lo mismo – se corrigió el corpulento Hunter – Que me ocurre a mí cuando quiero salvar a alguien. Es la verdadera característica que define a un Hunter de verdad. ¡La voluntad de actuar! – añadió, súbitamente motivado.

– La voluntad de actuar... – repitió Izuku, y por primera vez, una tímida sonrisa apareció en su rostro.

– No obstante, tienes una forma de pensar muy idealizada de lo que son los Hunters, joven Midoriya. Si llegas a la cima de todos nosotros, te dirán que debes proteger a todo el país, y a su Rey por encima de todo ¿estás preparado para eso? – le preguntó casi interrumpiéndolo All Might, interesado en la respuesta.

– El rey del país es una persona más. Le protegería exactamente igual que a cualquier otro de ser necesario... igual que haré con todo aquel que me necesite. Lo que yo deseo proteger... es a todo el mundo – murmuró Izuku, tras meditar su respuesta durante algunos segundos. Al haber agachado de nuevo la vista, el peli verde no pudo ver el gesto de aprobación del rubio, ni se fijó en la admiración y respeto que generaban los ojos azules del Hunter al haber escuchado esas palabras.

– ¡Bien dicho, joven! – se emocionó All Might, poniéndose en pie y agarrando de la correa de cuero de la coraza a Izuku, que pateó el aire confuso – Sin embargo, recuerda ésto, porque no será la última vez que te lo diga. Salva a aquellos que tengas delante, céntrate siempre en salvar a aquellos que puedas alcanzar ¡Y ahora, demos un paseo! – añadió, y sin soltarle, dio un impresionante salto que los llevó hasta los acantilados de la costa.

Izuku aterrizó con los pelos de punta y las piernas temblando, pero All Might se quedó mirando hacia el océano que se extendía delante de ellos.

– Inteligencia para saber comprender una situación complicada. Inventiva para idear estrategias con las que pelear con eficacia incluso estando en desventaja. Agilidad demostrada al ser capaz de moverse sobre un monstruo en carrera. Valor más que probado al ser capaz de encarar a la muerte de frente con tal de proteger a los que te rodean... y espíritu de autosacrificio, ser capaz de proteger a cualquiera, incluso aunque sea un desconocido – enumeró All Might, sin dejar de observar el océano. Las olas se batían contra el acantilado en la infinita e inacabable lucha entre los mares y los continentes, escuchándose con mayor fuerza cuando hacía una pausa – Posees todas las cualidades básicas necesarias para ser un Hunter extraordinario, joven Midoriya.

– Me falta mucho para... para llegar a poder serlo – murmuró Izuku, que había recaído en uno de sus momentos depresivos. Pero a All Might eso no le molestó, si no que le hizo reír con fuerza.

– No te preocupes por eso... ¡Porque ahora yo estoy aquí! – aseguró el rubio, sacando pecho (más todavía) – Las clases terminarán en poco más de tres meses, ¿verdad? Y el próximo año será el momento en que se presente tu oportunidad... para ir a una Academia – añadió, pensando en las posibilidades reales del joven.

– Hai – afirmó el peli verde.

– ¿Pensaste ya en la academia a la que desearías ir? – preguntó All Might. Por una corazonada, estaba casi seguro de cuál iba a ser la respuesta.

Flashback

Poco después de conocerse, Midoriya y Yaoyorozu estaban entrenando duramente. O más bien, el peli verde intentaba seguirle de alguna manera el ritmo a la peli negra, que era extremadamente superior a él.

– Arrrff... arrfff – jadeaba un Midoriya de catorce años, frente a una Yaorozu de quince, que sostenía un duro bastón que no paraba de pasarse de un brazo a otro haciendo giros, como si de una equilibrista se tratara.

– No hagas eso, Midoriya san – le pidió Yaoyorozu. En esa época, la peli negra todavía le trataba con la formalidad con la que trataba a todo el mundo, basada en su elitista educación. Todavía no tenían tanta confianza entre ellos.

– ¿El qué? – preguntó este, mientras recogía su espada de entrenamiento del suelo y volvía a adoptar una pose de pelea, aunque se sentía muy cansado. En cambio, la resistencia de la peli negra era mucho mayor, ya que ella todavía no estaba ni sudando.

– En unas ocasiones te precipitas, y en otras te acobardas demasiado y no actúas. Debes estar tranquilo, ver la situación con claridad, y pensar las cosas con calma antes de actuar – le explicó ella con pose de sensei. Izuku asintió, y volvió a lanzarse al ataque, después de dedicar unos segundos a analizar la pose de Yaoyorozu.

Durante un rato, fue bien. Pero quince segundos más tarde, Izuku se acobardó ante un ataque de la peli negra, y de nuevo, mordió el polvo.

– Eso estuvo un poco mejor. Bien, descansemos un poco. Se te nota que no puedes más – sonrió la peli negra, logrando que Izuku se pusiera rojo e hiciera un montón de aspavientos mientras se cubría la cara o los ojos con las manos.

– Hai... Momo chan – contestó Izuku, dejándose caer al suelo de bruces, para diversión de la peli negra, que ya en aquel entonces comenzaba a ver a Izuku como un chico bastante divertido.

– ¿Has pensado ya a que Academia irás, Midoriya san? – preguntó después de un tiempo la peli negra. El peli verde, se sentó en una zona de hierba baja y pensó en si dar una respuesta o no.

"Si se lo digo, seguramente se reiría de mí" concluyó finalmente.

– ¿Y bien? ¿A qué academia te gustaría ir? – volvió a preguntar inocentemente la peli negra.

– Ya... ya sabes que quiero ser un Hunter – murmuró Izuku, lo que provocó que Momo frunciera ligeramente el ceño, sabiendo la dificultad que tendría el muchacho para lograrlo...

– Lo sé, será muy duro Midoriya san... pero tienes mi apoyo, si es eso lo que quieres – afirmó finalmente, recurriendo a su lado amable para animar al nervioso peli verde. Las palabras de Yaoyorozu, le sirvieron de trampolín para lanzarse a decir un pensamiento que llevaba mucho tiempo meditando, pero que nunca se había atrevido a expresar en voz alta.

– Me gustaría... me gustaría... ir a – empezó a decir Izuku, que tuvo que pararse a coger aire, mientras se ponía muy rojo y cerraba los ojos – No es que me gustaría... es mi sueño. Mi sueño es ir... ¡A la academia Yūei! – gritó finalmente, apretando los ojos con fuerza.

Yaoyorozu Momo, por primera vez, se quedó sin palabras. ¿La Academia UA? Eso era algo prácticamente imposible, incluso para los alumnos más brillantes de las ciudades del país de Ken... solamente unos pocos seleccionados, elegidos siempre en rigurosas y duras pruebas gracias a sus habilidades, nunca por su nombre o el de sus familiares, tenían el honor de estudiar en la mejor academia para Hunters del país... y puede que incluso del mundo.

Y últimamente, a esa competencia brutal se habían sumado algunos estudiantes procedentes de Draconsis y Gundamar, que gracias a su firme y segura alianza con Ken, se habían animado a presentarse a la muy prestigiosa academia... y habían logrado, algunos de ellos, acceder a la misma.

Todo eso pensaba Momo, que estaba segura de que su compañero de entrenamientos no era alguien que no tuviera en cuenta esos factores... el joven, en el poco tiempo que lo conocía, la había demostrado ser inteligente y estar muy al día con los acontecimientos del mundo.

Por tanto, realmente él iba a pelear por lograr entrar en la Academia para Hunters de más dificil acceso del país.

– ¿Momo chan? – preguntó Izuku, preocupado por la peli negra, ya que ésta llevaba mucho rato callada. Ésta volvió a la realidad entonces.

– Perdón, Midoriya san. Será... será muy duro, ¿eres consciente, verdad? – preguntó la peli negra con suavidad. Izuku bajó la cabeza, pero luego asintió lentamente. Sí, definitivamente el chico sabía lo duro que sería, entendió la joven – Bueno... me gustaría que entraras, así que te ayudaré todo lo que pueda a entrenar, como he hecho hasta ahora. ¿Sabes por qué? – preguntó de pronto, animándose a contarle un poco más de ella al peli verde.

– No... ¿por qué razón? – quiso saber Izuku, alzando la vista.

– Porque yo... ¡también quiero ir a la Academia Yūei! – aseguró la peli negra con los ojos brillantes, mientras se ponía en pie de un salto. ¡Por fin lo había dicho ella también!

Izuku se quedó con la boca abierta, y luego sonrió, mientras enrojecía un poco.

– Así al menos tendría una compañera que conocería desde el comienzo – reconoció, y luego empezó a reir, risa a la que rápidamente se unió la peli negra.

– ¡COMO SI FUERAIS A LOGRARLO! ¡EL ÚNICO QUE IRÁ A ESA ACADEMIA SERÉ YO, MALDITOS! – gritó Bakugo a espaldas de ellos, que casualmente había escuchado las dos últimas frases de ambos.

– K...Kacchan – se asustó Izuku, poniéndose en pie de un salto. Yaoyorozu no conocía mucho al aprendiz de mago de ojos rojos, pero sabía que era alguien muy agresivo, y que su magia era peligrosa... así que se puso en guardia.

– ¡Ni se te ocurra presentarte a la Academia U.A. Deku! ¡Ese lugar es sólo para los mejores! – volvió a gritar Bakugo, mientras provocaba una pequeña explosión con su puño, y se daba la vuelta para largarse de allí gritando cosas sin sentido, seguido de cerca por su pandilla.

La razón secreta por la que Izuku había decidido ir a esa escuela... además de porque conocía la calidad de la misma... fue porque sabía que All Might había estudiado allí en su juventud. La razón por la que Bakugo quería entrar, era también por All Might.

Cada uno por sus propias metas, y por ideas distintas de lo que era un Hunter... pero motivados por la misma persona...

– La academia de donde salió el Hunter número uno... ¡Definitivamente conseguiré entrar allí! – se juraron en ese instante a sí mismos los dos jóvenes

Fin de flashbak

– Quiero ingresar... en la Academia Yūei, All Might... igual que tú lo hiciste en su día – dijo Izuku, volviendo al presente de los recuerdos de ese momento. All Might sonrió, y asintió.

– Sin duda piensas que es imposible ¿verdad? – aseveró el peli rubio. Izuku fue a asentir, pero el Hunter profesional le detuvo con la palma de su mano extendida – ¡Sin duda lo lograrás! Las pruebas son en agosto, y estamos todavía empezando abril... ¿quieres entrar en esa Academia? ¿Hasta donde estás dispuesto a llegar para conseguirlo, joven? – preguntó con fuego en los ojos. Izuku, soltando el aire que había retenido en sus pulmones, por primera vez, le lanzó una mirada decidida e incluso un poco desafiante.

– Hasta donde sea necesario. Entrenaré sin descansar si hace falta – aseguró, apretando los puños con fuerza. All Might sonrió.

– ¡Éste es tu punto de partida, joven Midoriya! – aseguró All Might, y de un simple puñetazo hacia las alturas, generó una corriente de aire – ¡Sabía que querrías entrar en esa Academia! Será todo un desafío, pero juntos... lo haremos posible ¡Yo te ayudaré a lograrlo! – afirmó el Hunter, sin dejar de observar al peli verde con una sonrisa segura.

Los próximos meses... iban a ser duros.

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¿Ni una palabra del poder de All Might? ¿Y sin menciones de el One for All? Baia baia, que estará pasando aquí jejeje

No os asustéis, todo llegará a su debido momento.

Otro capítulo diario! Sin duda ha sido corto, pero a cambio he actualizado en solo 24 horas

Ya el próximo no llegará hasta finales de semana, viernes o sábado, pero será más largo a cambio

Como siempre, espero vuestras reviews! Un abrazo a todos!