Hey, otro capítulo y este si está bueno. Frozen no me pertenece, ojalá. Disfruten


Capítulo anterior:

-Yo me siento de la misma forma por ella?- pensando esto se empezaba a quedar dormida.


A la mañana siguiente la reina se volvió a despertar antes que su hermana, pero en vez de quedarse, decidió salir para dar una vuelta y tratar de aclarar sus pensamientos; ahora que lo pensaba detenidamente no era como que Anna dijera directamente que la amaba de esa manera, ella solo dijo que no podía tener suficiente de ella "y yo me siento de la misma manera… eso quiere decir que la amo románticamente también?" la reina estaba confundida, estaba teniendo uno de esos momentos en que en verdad odiaba haber permanecido encerrada por tanto tiempo y no saber la respuesta de esto.

Siguió caminando hasta que vio a Kristof que estaba alistando a Sven como para salir y decidió acercarse para saber a donde iba.

-Buenos días Kristof- saludaba mientras acariciaba la cabeza de Sven

-Su majestad- saltaba un poco sorprendido- buenos días-

-Creo que Anna te debió haber dicho que me podrías decir Elsa en privado, no?- decía con una pequeña sonrisa burlona.

-Bueno si…- se rascaba la parte de atrás de la nuca-… pero sin ánimos de ofender, no me sentiría cómodo haciéndolo-

-Ya veo… para dónde van?- decía continuando dándole caricias suaves al reno.

-Al pueblo que está cerca- seguía con lo que alistaba encima de Sven sin mirar a la reina- Anna me pidió un favor-

-Mmm- la reina tenía cara dudosa- qué tipo de favor?- "por qué a ella si la llamas por el nombre?"

-Eh…- se detenía a pensar, si le hacía la misma pregunta a Anna y tenían respuestas diferentes la reina podría empezar a sospechar- es un secreto?- soltaba con una risita nerviosa.

-Es algo malo?- soltaba un poco preocupada.

-No nada de eso- decía enfatizando con los brazos- es… es solo algo tonto que me pidió que hiciera-

-Que no me puedes decir-decía como sentencia final.

-No es nada de lo que está pensando majestad- Kristof había pasado ya el suficiente tiempo provocando a los celos de la reina que tenía una buena idea de hacia dónde se dirigían sus pensamientos, pero pensándolo bien aún quería molestarla un poco "Anna me lo agradecerá" pensaba burlonamente- es un secreto entre los dos- sonreía un poco.

-Bueno… yo voy a seguir caminando entonces, nos vemos Kristof- decía de manera un poco brusca y empezaba a caminar en dirección al lago.

-Hasta luego- decía mientras alzaba una ceja, el camino por donde había pasado la reina ahora tenía una fina capa de hielo "puede que me haya pasado" se le formaba una gran sonrisa malvada "pero eso será problema de Anna" se montaba a Sven y partía al pueblo.


La reina cuando vió que el cosechador partía buscó con la mirada a su muñeco de nieve, cuando lo encontró y después de una larga explicación acerca de por qué debía hacer todo en secreto, lo mandó para que siguiera a Kristof. Cuando también lo perdió de vista seguía tratando de auto convencerse por qué lo hizo "solo me quiero asegurar de que no sea nada malo… solo eso".

Estuvo un tiempo mirando al lago y pensando hasta que sintió un par de brazos que la envolvían desde atrás y una sensación reconfortante y de aleteo se instalaba en su estómago.

-Pensé que dormirías más- decía formándosele una sonrisa mientras se relajaba en el abrazo cerrando los ojos.

-Alguien decidió cortar mi tiempo de sueño- decía con un pequeño gruñido.

-No me irás a decir que es mi culpa que no puedas seguir durmiendo- decía con un poco de burla mientras subía sus manos para empezar a acariciar los brazos que la rodeaban.

-Y de quien más podría ser?- empezaba a relajarse de nuevo, el olor de invierno de su hermana era muy acogedor; más si estaba en sus brazos.

-Anna- exhalaba en un suspiro.

-Elsa- le contestaba con otro- volvamos a la cama, si? quiero seguir durmiendo- empezaba a jalarla en dirección de la tienda.

-No me necesitas para dormir- decía la reina bajándosele un poco los ánimos.

-Claro que si- volteaba a su hermana- sino, no hubiera despertado aún- decía mirándola seria.

-Y cómo has hecho todo este tiempo sin mí?- la reina de verdad no quería dañar el estado de ánimo desde por la mañana, pero eso último había sonado bastante como un reclamo.

-Es diferente- miraba hacia otro lado-… pero ahora que estás aquí conmigo, te necesito para dormir-

-En qué es diferente?- no quería hablar todavía de eso, en serio que no, quería seguir disfrutando al máximo del tiempo con su hermana pero la reina no podía detener el rumbo que estaba tomando la discusión.

-Solo diferente y ya Elsa, podemos volver a dormir?- no sabía como pero ya no quería seguir hablando.

-Tienes… tienes un remplazo?- salió como un susurro, pero aún así la princesa la escuchó.

-Espera, qué?- volteaba a mirar a su hermana que había volteado la mirada.

-Eso Anna, encontraste un remplazo?- la temperatura estaba empezando a bajar conforme la discusión seguía.

-De qué estás hablando Elsa? Un remplazo? Para qué?- entonces la realización la golpeaba y abría mucho los ojos- insinúas… Elsa estás insinuando que me acuesto con alguien más?- decirlo en voz alta le dolía.

-Y que más quieres que piense?- alzaba un poco la voz- llevan un tiempo viajando juntos y parece que necesitas a alguien para dormir-

-Crees que yo y Kristof…- no quería completar la frase, pero cuando la reina solo respondió con silencio, la princesa se rompió y la soltó de sus brazos-… y qué tienes que reclamar acerca de eso?-

-Entonces si es!?- la miraba con una mezcla de enojo y tristeza.

-No he dicho eso, pero de ser así, no tienes nada que reclamarme- su ira y tristeza la estaba empezando a cegar.

-Cómo que no?! – el enojo le empezaba a ganar- no puedes hacer eso!-

-Y por qué no?!- ahora hacía bastante frío en ese lugar y el lago se había empezado a congelar.

-Porque no! Porque yo lo digo Anna, no puedes dormir con nadie más que yo!- en el último unos pocos copos de nieve salieron de sus manos.

-No me puedes prohibir eso! No tienes derecho para hablar de eso!- la señalaba enojada.

-Claro que puedo y tengo derecho soy tu hermana!- trataba de bajar su enojo para no lastimar a su hermana.

-No, no tienes!-

-Si tengo! Por qué no lo tendría?!- gritaba lo último.

-POR QUE TE VAS A CASAR!- explotaba- te vas a casar y vas a dormir con alguien que no soy yo!, te vas a casar y en tú cama estará otra persona! Y yo volveré a dormir sola!- bajaba la voz y con lágrimas en los ojos- como he dormido durante gran parte de mi vida-

-Anna yo…-

-No Elsa, eso es lo que va a pasar- empezaba a alejarse y antes de hacerlo por completo volteaba una última vez- y así es como he dormido las últimas semanas Elsa, sola, de todos modos esos trece años me enseñaron como- decía con una última lágrima vista por Elsa resbalarse por su cara y la volteaba para seguir caminando.

-Anna- iba a tratar de alcanzarla.

-Quiero estar sola Elsa- y la reina se quedaba quieta mientras veía cómo se alejaba.


Cuando Kristof volvió del pueblo, no vio por ningún lugar a la familia real y empezó a buscarlas; se había encontrado en el camino con Olaf y decidieron separarse para ocupar más espacio, cuando se acercó por los árboles vislumbró un poco de pelo rojo y se acercó a lo que parecía ser la princesa sentada recostada en el tronco de un árbol. Iba a decirle una broma, pero cuando sus ojos se encontraron vio rastros de lágrimas en su cara.

-Qué pasó?- se sentaba hombro con hombro con la princesa.

-Nada- decía con la mirada un poco vacía.

-Nada?- suspiraba- no te creo-

-Qué? También me vas a cuestionar?- salía un poco de enojo que aún conservaba

-Wow, alto ahí- alzaba las manos en son de paz- yo solo quiero ayudar-

-Lo sé, lo siento- decía sintiéndose culpable por desquitarse con su amigo que no tenía la culpa de nada.

-Entonces…- movía su mano dando a entender que continuara.

-Yo… discutí con Elsa- decía volviendo su mirada al espacio.

-Así de mal?- "será por mis insinuaciones de esta mañana?" pensaba con un poco de culpa- es mi culpa?-

-Qué? No Kristof, yo… yo estaba tratando de convencerla para volver a dormir y luego de alguna forma terminamos gritándonos y me di cuenta…- empezaban a bajar de nuevo las lágrimas que pensaba que había acabado-… que la puedo perder Kristof- sollozaba.

-No la vas a perder Anna- ponía un brazos sobre sus hombros mientras trataba de reconfortarla- Elsa te ama-

-Lo sé, pero no es como yo la amo a ella… ni siquiera sé de donde salió este plan tan absurdo de que podría conquistarla como un príncipe- decía con ánimo depresivo.

-Ella te ama, y va a caer perdidamente enamorada apenas te vea- decía tratando de subirle el ánimo.

-Ya no sé si quiero eso Kristof- susurraba mirando el suelo.

-A qué te refieres? Ya no quieres casarte con ella?- decía un tanto confundido.

-Si quiero… pero quiero que ame a Anna, quiero que me ame a mí- "y por más que sea yo quien está bajo el collar, Andrew no soy yo"

-Pues conquístala tú- se volteaba a mirarla a los ojos- haz que tú hermana se vuelva loca de amor por ti-

-Eso es imposible Kristof- bajaba la mirada.

-Claro que no- se paraba y la tomaba de las manos para que se parara con él.

-Qué haces?- decía dejándose llevar.

-Vamos a buscar a tú hermana, y le vas a confesar todo-

-Qué? Estás loco?- decía soltándose del muchacho.

-No, no lo estoy- decía volviendo a jalarla- yo te dije desde el inicio que tu hermana te ama, solo necesitan ser sinceras entre sí-

-Elsa no lo aceptara Kristof, somos hermanas, no quiero que se aleja más de mí- detenía sus pasos.

-Esto solo las va a volver más unidas- insistía.

-No Kristof, ya te dije antes que no dejaría que Elsa sienta culpa por mis sentimientos no naturales-

-El amor es amor Anna, sin importar si estén relacionadas o no- trataba de convencerla.

-Eso si importa Kristof, en nuestra sociedad va a importar y Elsa va a empezar a culparse de todo de nuevo sea que me corresponda o no- se determinaba y suspiraba- yo… yo seguiré con mi plan Kristof, estos días he sido muy descuidada, no seguirá pasando-

-Y qué vas a hacer?-


-Elsa! Anna!- gritaba un muñeco de nieve por el otro lado del lago.

Siguió por un rato hasta que sintió una ráfaga de frío que venía desde una piedra grande, cuando la hubo escalado encontró a la reina haciendo pequeñas esculturas de formas de hielo con una cara triste y un mundo de nieve a su alrededor, estaba arrodillada.

-Elsa! Te estaba buscando, has visto a Anna?- decía con entusiasmo sentándose al lado de la reina- esto se ve tan bonito, a Anna le van a encantar-

-Tú crees?- decía volteando a mirarlo.

-Claro que sí, Anna ama todo lo que haces con tú magia de hielo- aplaudía con sus brazos de ramita.

-Aunque quien sabe si quiera verme ahora- decía volviendo su mirada hacia las formas.

-Por qué? Pasó algo?- decía un poco preocupado.

-Discutimos Olaf- decía y una lágrima traicionera bajaba de su ojo.

-Tan malo fue?- ponía un brazo de ramita en el antebrazo de la reina.

-Peor que malo Olaf- bajaba la mirada al suelo.

-Bueno, no hay nada que una buena disculpa no solucione, y entre más rápido mejor- decía poniéndose de pie y jalando a la reina.

-No creo que esto se solucione así de rápido Olaf- decía, aunque también se ponía de pie y siguiendo al muñeco de nieve.

-Nada perdemos con intentarlo- decía mientras se detenía- sabes por donde se fue Anna?-

-Por este lado- decía señalando la dirección de donde había visto por última vez a la princesa- qué le puedo decir Olaf, desconfié de ella-

-Por qué hiciste eso?-decía caminando por donde le señalaron.

-No lo sé- bajaba la mirada- yo solo… creo que soy egoísta Olaf-

-Por qué dices eso?- decía caminando feliz de la vida.

-No quiero compartir a Anna…-suspiraba-… solo escúchame, sueno horrible-

-No quieres que Anna se relacione con nadie más?- decía viendo un poco confundido- ni conmigo?-

-Obvio que contigo sí Olaf, y Anna puede tener todos los amigos que quiera- decía extendiendo sus manos para señalar su punto

-Entonces por qué eres egoísta Elsa?- decía confundido

-Porque solo quiero que duerma conmigo, solo quiero que me bese a mí en la boca, solo quiero que su sonrisa más deslumbrante sea solo para mí Olaf- suspiraba.

-Tú la amas, es obvio que quieras esas cosas- decía con una sonrisa sincera en la boca

-Pero no es justo para ella- volvía a bajar la mirada

-Por qué no?- decía confundido, pero a lo lejos alcanzaba a escuchar un par de voces.

-Porque yo si lo haré con alguien más- decía resignada.

-Quieres hacer eso con alguien más?- las voces a lo lejos las podía reconocer como de Kristof y Anna.

-No… pero tengo que hacerlo Olaf, me voy a casar en poco tiempo- "estúpida boda"

-Y?... como yo lo veo, es solo cuestión de que te cases con Anna- decía asintiendo- allá están!- decía señalando donde veían la espalda de Anna y la cara de Kristof.

-Casarme con Anna?- decirlo en un susurro le provocaba una sensación placentera que acabó de inmediato apenas pudo escuchar lo que decía su hermana.

-Recoge tus cosas Kristof, nos vamos ahora mismo-


Algo de drama, lo sé, soy malvada muajajajaja, mentiras; eso se sacan por no hablar sinceramente, no podían ocultar el problema todo el tiempo, alguna iba a estallar y al parecer lo hizo Anna.

Creo que en el otro capítulo voy a tratar de contestar preguntas, por si tienen alguna, pues la mandan. Nos vemos.