Hey, que tal? se acuerdan que dije que volvería? bueno aquí estoy y se que quieren seguir leyendo así que sin más preámbulos, el capítulo 19.

Fozen no me pertenece


Capítulo anterior:

-Ella tiene otras cosas por las que preocuparse- se movía para empezar un trote ligero.


-Y bien? Cuál es el problema?- el cosechador de hielo se tiraba y recostaba en la cama del príncipe que estaba cerrando la puerta para sentarse en la silla de su escritorio.

Después de una de las reuniones más frustrantes que el príncipe haya tenido con un consejo (literal lo habían tratado peor a que si fuese una pintura decorativa de la sala ignorando su presencia olímpicamente) salió disparado del salón para coger a Kristof que recién llegaba de su paseo por la ciudad y lo había empujado para ir a comer y desahogarse con lo que había pasado en la junta; cuando terminaron y se dirigieron a sus habitaciones, Kristof recordó la conversación pendiente y se metió con el príncipe.

-Entonces, cual es el problema?- decía con una cara seria el cosechador de hielo/asistente/mejor amigo

-Recuerdas lo primero que dije acerca de este viaje? De como iba a ser un viaje para vacacionar y recorrer diferentes países?- decía paseando de un lado a otro en la habitación.

-Si lo recuerdo, pero eso que tiene que ver?- ponía cara confundida.

-Pues mi hermana piensa lo mismo, y me dio un tiempo límite- se detenía y miraba por la ventana de su habitación mientras suspiraba- y el tiempo prácticamente ya se me acabó-

-Bien, entonces vuelve a Arendelle y pídele que sea tu esposa, fin del asunto- aplaudía con sus manos y se mostraba satisfecho de lo que había dicho.

-No me puedo ir aún Kristof, no creo que me dejen ir tan temprano para empezar a cortejar la reina, aún queda tiempo para el baile- decía un tanto frustrado.

-No me entendiste- sacudía la cabeza y se acercaba al príncipe para poner una mano en su hombro- me refería a que termines con toda esta farsa del príncipe y vuelve con tu hermana, ella te ama tanto como tú a ella-

-Ya hablamos de esto, no me hagas repetirlo- retiraba la mano de su amigo y se dirigía al escritorio para sacar papel y una pluma- más bien ayúdame a inventar algo, eres experto en viajes, debes tener mil excusas buenas para que un viaje se retrase- decía esperanzado el príncipe.

-Anna, si solo escu-

-Detente, solo detente- decía levantando una mano- no voy a cambiar de opinión, me vas a ayudar si o no?- volvía a señalar la hoja que tenía entre sus manos.

-Esta bien- soltaba un suspiro- voy a ayudarte- "y cuando sea el momento, también te ayudaré para que Anna y Elsa terminen juntas"- qué tenías planeado decirle-

Así pasaron el resto de la tarde el par de amigos, escribiendo la excusa perfecta para retrasar su llegada hasta días antes del baile (Anna pensaba que la dejarían irse temprano en su reino, para tener mayores oportunidades con la reina) esperaron un tiempo prudente y enviaron la carta a la reina, luego de eso Kristof se despidió para ir a dormir; no estaba seguro de como iba a reaccionar su majestad y prefería no estar presente para cuando llegara la respuesta. Anna esperó nerviosa su respuesta mientras se acostaba en su cama.


Mientras tanto en el reino de Arendelle, una reina esperaba ansiosa la llegada de la carta de su hermana; estaba convencida de que Anna insinuaría de alguna manera que estaba cerca y que llegaría pronto, y aunque su hermana no era conocida por su puntualidad, pensaba que su hermana la extrañaría tanto como a ella y ya vendría cerca para volver a estar juntas.

Cuando escuchó el característico repiqueteo en su ventana, envió una suave ráfaga de aire fría para abrirla y que la paloma se acercara a ella en su escritorio, retiró suavemente el papel del tobillo de la paloma y la desenvolvió rápidamente para empezar a leerla.

Querida Elsa,

Cómo estás? Te extraño mucho, cuando pienso en ti, recuerdo la maravillosa hermana con la que fui bendecida para estar en mi vida, eres una persona tan buena y tan amable y sé que comprenderás cuando te diga que aún no puedo regresar a Arendelle. Verás, en el camino que emprendimos de vuelta, Kristof y yo nos encontramos con una familia súper amable que nos ayudó mucho durante estos últimos días; no te lo había contado antes porque pensaba en contártelo una vez que regresara, pero ese no es el punto.

Elsa, esta familia tan amable con nosotros está pasando por una gran dificultad y simplemente no puedo irme hasta devolverles la bondad que mostraron conmigo, se que tú entenderías. Voy hacer todo lo posible para que terminemos rápido, y te prometo que voy a estar contigo en el baile de máscaras, no te preocupes por eso; prometía ayudarte y planeo cumplir mi promesa. No siendo más, ten presente que te quiero muchísimo, y que seguiré hablando contigo por este medio.

Con amor,

Anna

La reina no podría estar más en conflicto en estos momentos y eso lo demostraba el país de las maravillas helado que estaba creando dentro de su habitación "Anna no vuelve" fue todo lo que pudo procesar de esa carta, y aunque entendía perfectamente las razones de su hermana eso no impidió que se sintiera traicionada con estos eventos y su corazón empezaran a aparecer los peores escenarios posibles, donde la razón principal para que Anna no volviera era ella "ella no quiere estar más contigo".

Era ilógico pensar eso, pero con el pasar del tiempo era un pensamiento que se había estado metiendo dentro de la cabeza de la reina; ella siempre lo contrarrestaba contando los días que faltaba para que su pecosa princesa regresara, pero con el nuevo desarrollo de los eventos, su mente estaba muy confundida para procesar bien las palabras escritas en ese papel.

De alguna manera logró escribir algunas palabras para enviárselas a su hermana en su carta, cerró la ventana y con un corazón entumecido se acostó en el lado de su hermana de la cama que aún guardaba el sutil aroma característico de la princesa y no pudo evitar que las lágrimas acudieran a sus ojos "Anna… no me dejes"


Querida Anna,

Eres un alma tan bondadosa y entiendo que quieras ayudar a esa pobre familia que tan bien te ha acogido, no te preocupes lo entiendo. Por favor mantente a salvo y recuerda que te espero aquí en casa.

Con amor,

Elsa

No era lo que esperaba y sinceramente una parte dentro suyo se sintió ligeramente decepcionada de que su hermana no le insistiera en volver "qué esperabas?" se recriminaba mentalmente mientras guardaba la carta enviada por su hermana y apagaba la vela de su habitación y se recostaba para quedarse dormida.

Aunque había pasado tiempo desde su discusión y Anna estaba contenta de que su hermana entendiera, la sensación de decepción no desapareció, es más, con cada día que pasaba le parecía notar que los mensajes de su hermana ya no eran como antes, se sentían más cortos y con ciertos matices de tristeza que antes no se habían mostrado. Decidió esperar hasta cuando volviera a ver a su hermana para preguntarle directamente.


-Buenas noches Andrew, como ha sido tu día?- se sentaba el rey a la mesa durante la cena.

-Ha estado bien Albert, tal vez hay un par de asuntos que podríamos discutir con respecto a un problema en los pueblos del sur luego de la cena- decía sin levantar los ojos de un pergamino que había traído a la mesa.

-Muchacho, ya suelta ese papel viejo, vamos a comer- decía poniendo una mano en el antebrazo del príncipe para llamar su atención- creo que también es hora de que empecemos a discutir los arreglos para tu viaje-

-Mi viaje?- levantaba la vista para mostrar su confusión al rey

-Exacto!- decía aplaudiendo para mostrar su emoción- Brandon, trae la invitación por favor-

-Invitación?-

-Cierto, nunca te la mostré- decía mostrando un pergamino que le resultaba bastante familiar a la princesa- esta era la invitación para el baile de máscaras- decía pasándoselo.

-Eso veo, aquí dice que es dentro de 2 semanas- decía señalando la parte de la fecha para que la viera.

-Y como sabes, nuestros reinos tienen una semana de viaje de diferencia- se recostaba en su asiento y dejaba ver la sonrisa amable que se le estaba formando para mostrar a su protegido- pensé que sería buena idea que fueras temprano a Arendelle, tal vez desde mañana, para que te vayas familiarizando con el lugar, que te parece?-

-Es en serio?- decía con ojos esperanzados, pero su lado racional también se quería dejar ver- pero, el consejo está de acuerdo?-

-No te preocupes por eso, ya me encargaré yo- decía empezando a comer- más bien después de la cena reúnete conmigo en mi estudio para que me muestres en lo que estabas trabajando y así mañana te dediques a alistarte- decía entre bocado y bocado- como ahora vas en representación del reino, no puedo dejarte ir con solo Kristof, así que ve pensando en quienes te van a acompañar durante el viaje- decía aún concentrado en su comida sin notar la cara de preocupación que se formaba en el príncipe.

-Cuanto en el mínimo de personas que necesito- Anna ya sabía que no la dejarían ir sola, ninguna delegación diplomática saldría solo por cualquier motivo-

-Entiendo que puede ser algo incómodo ir a cortejar a alguien y que muchas personas estén a tu alrededor vigilándote, así que solo ve con suficientes personas para garantizar la seguridad y comodidad si? no voy a obligar a llevarte a ningún consejero contigo- esa última parte envió algo de alivio a la cara del príncipe y haciendo creer al rey que ese era el único motivo de angustia.

-Esta bien, entonces mañana aviso quienes me acompañaran, de acuerdo?- decía terminando de comer y levantándose de la mesa- voy por algunos papeles a mi estudio y nos vemos en media hora en el suyo Albert- salía por la puerta principal.


-Kristof, ve empacando tus cosas, mañana nos vamos- decía empujando al recolector de hielo que ya estaba sentado en su estudio.

-No lo puedo creer- decía soltando el pergamino que tenía en las manos y mirando con cara atónita a su amigo- al fin recapacitaste!

-De qué hablas?- decía con cara confundida mientras buscaba sus papeles.

-Vamos a volver a Arendelle, no?- decía acercándose al príncipe.

-Pues si-

-Entonces al fin me hiciste caso y vas a dejar todo esto para volver y declararte a tu reina- decía dándole una gran palmada en la espalda- sabía que harías al final lo correcto-

-Qué? No idiota, el plan sigue- decía mirándolo con cara divertida mientras el otro hombre de la habitación se desplomaba en su asiento.

-Entonces? Para qué fue esa excusa que inventamos ayer, aún falta tiempo para el baile- decía confundido.

-Albert piensa que sería buena idea que me fuera antes para familiarizarme con el lugar-

-Irónico es el hecho de que no podrías familiarizarte más de lo que ya tienes- decía volteando mientras dejaba entre ver una sonrisa maliciosa- a menos, claro está, para que las jóvenes nobles del reino se vayan familiarizando con su futuro apuesto rey- levantaba una ceja- más en específico una joven reina-

-Qué?!- decía poniéndose completamente rojo- eso no es… yo no estaba… ack, sabes qué vente a empacar mejor- decía terminando de apilar los papeles que había juntado- voy donde el rey para decirle en lo que estábamos trabajando y mañana te quiero listo para escoger el personal que vamos a llevar a Arendelle, entendido?- decía deteniéndose en la puerta y dando una mirada significativa a Kristof para que entendiera que iba en serio.

-Esta bien, ya voy- decía poniéndose de pie para salir también por la puerta- pero que conste que solo dije lo que va a pasar- decía lo último súper rápido para salir corriendo con una risa loca a su paso.

-Kristof!- se escuchaba el grito de un sonrojado príncipe.


Querida Elsa,

Ya he terminado de ayudar a la familia que te dije, tardó menos de lo esperado y mañana empiezo mi camino para volver a Arendelle, estoy cerca de los reinos de Aland y Dunbroch así que el viaje puede tomar alrededor de una semana para volver. El viaje ha sido genial y no puedo esperar para estar contigo y agradecerte por haberme dado la oportunidad de viajar y conocer parte del mundo.

Te llevaré varios presentes y espero que estes tan ansiosa de verme como yo a ti.

Con Amor,

Anna

Una joven reina prácticamente estalló de alegría por las palabras escritas en el papel que tenía en sus manos y explosiones de nieve sucedieron continuas alrededor de la habitación mientras trataba de calmarse, todo el día cualquiera que se hubiera topado con la reina podría haber visto la expresión de tristeza con que su monarca realizaba sus deberes, pero ahora, tenía en sus manos la confirmación de que su princesa, su hermosa, radiante y valiente hermana quería volver con ella y no había palabras para describir lo feliz que se sentía por ello.

Sin desperdiciar ni un segundo, se dirigió corriendo a su escritorio, sacó papel y una pluma y se dispuso a manifestar lo contenta que estaba con esta noticia en su respuesta.

Querida princesa mía,

Estoy más que feliz de escucharte decir que volverás, que bueno que no haya sido un problema tan grave que te haya mantenido por más tiempo, es obvio que estoy súper ansiosa por tu llegada. Contaré los días que queden para tu llegada y prepararé todo para ello.

Te amo Anna y te he extrañado como loca este tiempo que he estado sin ti, por favor no te retrases más, te quiero abrazar y besar para compensar todo el tiempo que estuvimos separadas.

Con todo el amor que te tengo, siempre tuya,

Elsa


Ahoralas excusas, ok la gente por general en esas fechas tiene vacaciones, yo no, yo tengo lo contrario así que no tuve tiempo, como aún lo estoy, así que no esperen un capítulo semanal, pero tampoco me volveré a retrasar tanto, ya poco a poco estoy volviendo a mi tiempo normal.

Espero disfruten el capítulo, nos vemos.