Exención de responsabilidad: My Hero Academia, sus personajes, historia, películas, y cualquier elemento comerciable no me pertenecen, son propiedad de Kōhei Horikoshi, y sus respectivos dueños. Escribo esta historia sin ánimo de lucro.

Buenas a todos, actualizo por tercera vez en muy poquito tiempo. No quiero quejas luego EHHHH, un año entero sin actualizar y ahora en un mes llevamos 4 capítulos :P

Pero os seré sincero, escribo por placer, el primer lector de mis historias, siempre lo he dicho, soy yo mismo. Me gusta escribir, me gusta leer, y me gusta compartir lo que siento escribiendo con todo aquel que quiera leerlo. Pero también es cierto, que el ritmo al que se escribe siempre depende de dos puntos esenciales, el estado mental y físico del escritor, y el apoyo que recibe el fic

Esto lo construimos todos juntos, por eso, como siempre, sigo pidiendo vuestro apoyo, vuestras sugerencias y consejos, sean en review o MP, para saber si voy por el buen camino en la historia o saber si hay detalles que pudiera mejorar. Seguiré escribiendo con o sin apoyos, pero el ritmo no será el mismo, eso es una realidad.

Un anuncio importante, es que en estos días he tomado la decisión de que el fic será o tendrá en ciertos momentos partes más... oscuras. No quiero que todo salga bien y bonito, no quiero un fic donde todo sea un paseo para nuestros protagonistas... por tanto, preparaos, porque el fic va a aumentar de intensidad en algún punto de la historia. Tranquilos, no será algo muy drástico, simplemente complicaré la trama y evolucionaré un poco ciertos personajes.

Y ahora, os lanzo una pregunta. Últimamente he estado viendo como muy interesante la figura del Villian Deku, y me gustaría conocer vuestra opinión a este respecto.

¿Os gustaría ver una versión de mi Deku como villano en algún punto de la historia?

¿O que haga otro fic, en el que Izuku sea un villano debido a un conjunto de circunstancias que lo impulsen a ser así?

...

Tal y como lo veo, si lo hago en algún momento del fic, sería algo temporal, alguna situación por la que controlen a Izuku o que le obliguen a actuar así por alguna circunstancia que escape a su control, como que capturen a sus seres queridos o algo así... o bien algún tipo de control mental. Quiero saber vuestras opiniones ¿Lo veríais bien para este fic, o mejor hacerlo desde cero en otro fic distinto?

Mi cabeza le está dando vueltas, pero todavía no lo termino de ver claro... creo que con vuestras opiniones terminaría de despejar mis dudas.

Sin más, os dejo con el capítulo

.

MY HUNTER ACADEMIA

CAPÍTULO 10

EL HUNTER EDGESHOT

.

Shinya Kamihara, el segundo Hunter con mayor habilidad en el ninjutsu del país. Quinto en el Ranking de Hunters de Ken, y un hombre muy respetado y valorado dentro de la Alianza de Ken, Draconsis y Gundamar.

Edgeshot.

Llevaba un traje ninja azul por fuera y marrón y rojo en los pantalones y la ropa que cubría su torso, con una chaqueta exterior. Guardabrazos blancos, y debajo de la tela se adivinaba una cota de escamas que protegía el torso del ninja. Se cubría la cara con una máscara, y un lateral de la cara quedaba oculto por su extraño peinado en forma de triángulos.

– En cuanto escuché el estruendo de las explosiones, acudí a este lugar. Pensé que estaría atacando alguna clase de monstruo, pero sin embargo, me encuentro con dos jóvenes estudiantes. Espero que tengáis una buena explicación para hacer esto dentro de las murallas de la ciudad – dijo con una voz calmada, pero segura y firme.

Izuku y Bakugo se habían metido en un buen lío.

– El Hunter número cinco del Ránking nacional... Edgeshot – se quedó alucinado Izuku, al que se le presentó su lado fanático de los Hunters pese a los nervios por haber sido atrapados peleando.

– No es la gran cosa... no es el más grande – murmuró Bakugo molesto por haber tenido que parar la pelea cuando estaba convencido de que iba a ganar. No obstante se sentía un poco intimidado por el misterioso ninja, así que no se atrevió a gritar como solía hacer.

– ¿Y bien, niños? – volvió a preguntar Edgeshot, caminando con tranquilidad hacia ellos. Andaba con gran gracilidad, casi como si no tocara el suelo

– Discúlpenos, señor Edgeshot, estábamos entrenando y nos excedimos un poco... no volverá a ocurrir – se adelantó Yaoyorozu, mintiendo para proteger principalmente a Izuku. No le importaba demasiado Bakugo, pero decidió mentir para protegerlos a ambos.

Edgeshot se acercó lentamente hacia Izuku, y observó con una ceja encarada el arma que el peli verde portaba. Luego comprobó el suelo ennegrecido por las explosiones de Bakugo, y observó cómo el rubio sudaba, aunque parecía muy fuerte, así como el brazo dañado y quemado de Izuku.

– Tú no tienes magia, ¿verdad chico? – preguntó Edgeshot de pronto, clavando la vista en los ojos de Izuku con cierto grado de interés, lo que crispó las facciones de Bakugo al sentir la falta de interés del Hunter por él mismo.

– N-no... señor – se apresuró a contestar Izuku mientras agachaba el rostro con vergüenza, incapaz de sostener su poderosa mirada.

– Ya veo... sin embargo, no pareces totalmente Normal... – murmuró Edgeshot. No, ese joven no poseía ninjutsu, eso lo veía más claro que el agua, aun así... algo él le llamaba la atención.

– ¿Quizá tienes alguna poderosa habilidad marcial? – siguió preguntando Edgeshot, que continuó examinando al peli verde. Detectó en él un olor a naturaleza salvaje muy fuerte, claramente, ese joven que tenía delante no era lo que aparentaba. Parecía débil, pero el ninja sabía solo por sus sentidos super desarrollados que llevaba largo tiempo sin poner un pie en una ciudad, y detectó el olor de una gran cantidad de bestias, animales salvajes y de... pero aquello no podía ser, era simplemente imposible... ¿o tal vez no?

Eso redobló su interés en él.

– No, señor... soy un Normal, se supone ... que no tengo poderes – contestó Izuku, que sólo estaba esperando algún tipo de castigo. No quería imaginarse la cara de su madre, o de All Might, cuando supieran que había incumplido las normas de su ciudad. ¿Y si el Hunter decidía dejar de entrenarle? El solo pensamiento le hacía querer echarse a llorar ahí mismo.

– ¿Seguro? Puede ser... o puede que no, no lo sabrás a menos que lo intentes – murmuró el Hunter, llevándose una mano a la boca tapada por su máscara, adoptando una pose pensativa.

El Hunter ninja era mucho más de lo que los chicos suponían. Sabía perfectamente todo lo que había pasado, sabía que la joven había mentido para proteger a esos dos, detectaba el sentimiento de ira y... ¿envidia? del mago rubio, así como detectaba la culpabilidad, inseguridad y miedo del joven al que estaba observando con atención.

Alzó una mano, y los soldados que se encontraban tras él se relajaron.

– Yo me haré cargo de llevar a estos jóvenes a sus casas oficial. Me encargaré de su castigo – dijo, dirigiéndose a uno de los soldados que llevaba armadura completa, un casco de caballero que solo dejaba a la vista los ojos a través de un visor, y una capa de color azul.

– Como desee, Hunter. Nos retiramos – contestó, y la guardia se marchó de allí. Izuku tembló, y Bakugo adoptó una cara molesta, cuando ambos escucharon la palabra castigo.

– Estoy a cargo de la seguridad de todo nuestro país, pero ésta es una ciudad importante, por lo que siempre hay algún Hunter poderoso en ésta área... y resulta que hoy yo estaba por aquí. ¿Decías que entrenabais? Es evidente que no, joven mujer. Si quieres protegerlos, mentir no es la mejor manera de hacerlo. Las reglas están para cumplirse, ¿sabéis? Los rebeldes y villanos que se aprovechan de esta época de caos tampoco cumplen las reglas, ¿acaso sois alguna de esas dos cosas? – dijo Edgeshot, agachándose ligeramente para observar a los ojos a Izuku, el cual al ver de reojo como Momo se llevaba una mano a la cara en su clásico gesto de preocupación, se armó de valor para al menos proteger a su amiga.

– Señor Edgeshot, ella no tuvo nada que ver, e intentó detenerlos. La responsabilidad es totalmente nuestra – dijo en voz baja Izuku, pero al terminar de hablar sostuvo la mirada penetrante del Hunter.

– ¡Habla por ti maldito nerd! ¡Te mataré! – gritó Bakugo.

– Vuestro amigo es muy ruidoso, ¿no creéis? – preguntó Edgeshot, que seguía sin mirar a Bakugo. Solo siguió el silencio por parte de ambos jóvenes.

– ¡Como si fuéramos amigos mald... Hunter! – parecía que Bakugo hacía enormes esfuerzos por respetar un poco al ninja, lo cual pareció ser del agrado de éste, que se alzó cuan largo era y los observó a todos uno por uno.

– Tenéis mucha suerte de que mis sentidos estén tan desarrollados, y me permitan saber todo lo que ha pasado aquí... las provocaciones previas, la decisión de éste joven de pelear, el intento por parte de la joven de parar la pelea... pero por mi parte no habrá consecuencias por vuestros actos. No quiero perjudicar una posible brillante carrera tan pronto. En éstos momentos, nuestro país necesita tantos Hunters como sea posible, y creo, que vosotros dos tenéis buenas habilidades – dijo, señalando a Momo y Bakugo – Sin duda os volveréis buenos Hunters, con los años. Joven mago, tienes un enorme talento, no reportaré esto... simplemente, te recomiendo como Hunter que aprendas a controlar tu ira y tus impulsos. Llegará el día en que debas tener cabeza fría, si no lo haces, morirás. O peor aún, provocarás que mueran inocentes. Y eso quedará sobre tu conciencia para siempre

"En cuanto a la joven, no, no ha hecho nada malo... mentir, sí, pero con la intención de proteger. Eso sí, piensa antes de mentir a quién mientes. Una mentira que no sirva para nada, además de ponerte en mal lugar, podrá ponerte en problemas con tus enemigos, pues ya no podrás engañarlos de nuevo. Medita la inteligencia y habilidades del rival antes de tomar ese tipo de decisiones.

"Y en cuanto a ti joven... te acompañaré a tu casa. Vosotros dos, marchaos cuando nos hayamos ido.

– Izuku – susurró la joven, mirando con preocupación al peli verde.

– No te preocupes, no le haré daño – aseguró Edgeshot, que ya se alejaba de allí.

– Nos vemos mañana donde te dije – murmuró Izuku, cruzando una mirada con Yaoyorozu. Rápidamente, recogió su mochila y la dejó la lanza, pues sospechaba que no sería buena idea llevarla en ese momento. La joven asintió, y le siguió de reojo mientras se iba detrás de el Hunter. Ella acudiría a ese lugar, pero le preocupaba lo que pasara con Izuku. Ese Hunter no parecía la clase de persona con el que conviniera tener problemas.

Bakugo, furioso, simplemente se fue de allí con los puños apretados con fuerza, jurándose a sí mismo que algún día tendría su venganza contra Midoriya.

Para él, resultaba muy difícil de asumir que el Normal le hubiera dado pelea, y que le hubiera obligado a tener que preparar su ataque más poderoso. Que se hubiera plantado en el mismo escenario que él era algo que no podía asimilar de ninguna manera.

En general, todo el mundo le daba igual. Amigos, aduladores, rivales. Todos eran piedras a un lado del camino, ninguno se plantaba ante él, y si lo hacían, ninguno aguantaba lo suficiente para que el rubio los tomara en serio. Sin embargo, hacia Deku tenía un sentimiento de perpetua ira, y, en lo más profundo de su corazón, ese hueco donde no todo eran gritos furiosos, miedo. Ese chico Normal se había plantado ante él en el pasado, varias veces, y encima, ahora le había dado batalla, pese a no tener ninguna maldita habilidad especial.

No entendía de donde nacía ese valor, ese heroísmo, esa férrea voluntad. No podía entenderlo.

Y eso lo asustaba, aunque jamás admitiría eso, incluso hacia si mismo.

– No lo perdonaré por esto. La próxima vez, lo aplastaré con todo mi poder. Ese normal lamentará el día en que se atrevió a desafiarme – susurró Bakugo, dejando a Yaoyorozu de lado y marchándose de la plaza dando un gran salto, hacia el lado contrario por el que se marchaban Edgeshot y Midoriya.

Durante un rato, Izuku y Edgeshot caminaron en silencio, el Hunter siempre por delante, dirigiendo el paso por distintas calles según le fuera interesando.

Pronto, Izuku se dio cuenta de que no se cruzaban con nadie, seguramente por las decisiones que el ninja iba tomando. El brazo quemado comenzó a doler, pasada la adrenalina de la pelea, pero se aguantó con el dolor, sabía que no era el momento de llamar a un médico y en el mes y medio que había entrenado se había hecho heridas similares a esa. Para cuando llegaron a las puertas de la segunda muralla ya se había hecho de noche. Allí fueron detenidos por la guardia, pero al ver al Hunter todos se cuadraron ante él y no hicieron ningún comentario. Edgeshot cruzó unas palabras con el oficial, y después siguió adelante. Cuando finalmente se alejaron de allí, ya en las calles del primer nivel de la ciudad, el Hunter aflojó el paso, y, con un gesto, hizo que el chico caminara a su lado.

– Parece que la virtud es uno de tus muchos puntos fuertes – comentó finalmente observándolo de reojo – ¿Tu nombre? – preguntó.

Izuku se quedó tan sorprendido por esas palabras, que detuvo su paso unos segundos. Al mirar a los ojos de su interlocutor, que también se había detenido, tragó saliva y contestó.

– Midoirya Izuku, señor – contestó.

– Mucho gusto, joven Midoriya Izuku. Bien, te habrás preguntado por qué te he llevado a un aparte. Te lo explicaré mientras caminamos. ¿Tu casa queda por esa dirección, verdad? – preguntó, y señaló justamente el lugar donde se encontraba la casa del peli verde. Izuku asintió, y Edgeshot reanudó la marcha, a la par que Izuku – Bien... me gusta que la gente sea honesta, si te soy sincero... si hay algo que no puedas decir, entonces no me contestes, o dime que no puedes decirlo. No detecto en ti ningún tipo de poder, pero pese a todo, mis instintos me dicen que eres más de lo que aparentas. Eres un misterio, muchacho. ¿Cómo puedes tener ese olor?

– ¿Olor? – se extrañó Izuku, olfateándose el brazo que no se le había quemado, lo que arrancó una ligera sonrisa de su acompañante, aunque por la máscara no se vio.

– Tu olor, sí. Hueles a naturaleza, a las criaturas con las que has peleado, a restos de una poderosa magia con la que pareces haber sido golpeado repetidas veces... a monstruos a los que has enfrentado. No hueles a una persona que haya estado en una ciudad, o en una zona civilizada. ¿Me equivoco? – preguntó.

– ¿Cómo... cómo puedes saber eso? – preguntó el peli verde, mirando con asombro a Edgeshot, y maldiciéndose al momento tapándose la boca con ambas manos. Su reacción no pasó desapercibida para el ninja.

– Veo que no puedes hablar del tema, no preguntaré más entonces. Detecto algo más, los restos de algo muy poderoso con lo que has estado en contacto, además de esa magia, pero no te preguntaré aquí por algo así. Estoy seguro de que es algo que podréis aclararme más adelante, en un futuro – dijo en voz baja el Hunter.

Al principio, Izuku no entendió nada, pero poco a poco una idea cobró fuerza en su mente.

"No puede ser... es capaz de detectar los restos del poder de All Might" comprendió de pronto.

– Hay cosas que no puedo decir, lo que sea que haya hecho y el donde que haya estado, no puedo decirlo. Di mi palabra, señor Edgeshot – dijo Izuku, mirando al suelo sin dejar de caminar. Edgeshot asintió.

– No te pediría que me contaras algo que has jurado guardar en secreto, no te preocupes. Mis habilidades de ninjutsu son detectores extremadamente sensibles y poderosos, por respeto a la privacidad de los demás, no hago nada con la información que alcanzo a descubrir a menos que suponga una amenaza para el país, su gente, o el Rey – aclaró Edgeshot.

– Gracias – dijo Izuku.

– Con todo, me sorprendió mucho tu pelea con el mago de las explosiones. La habilidad de él es poderosa en el ataque, muy poderosa, aunque no sabe sacarle partido en defensa. Aprovechaste su falta de fortaleza mental para superar su guardia en varias ocasiones, observé la pelea desde la distancia desde la segunda explosión... son verdaderamente sonoras, por si no os disteis cuenta mientras peleabais – añadió Edgeshot, y su tono de voz parecía ligeramente divertido – Sí, como te decía, superaste bien sus ataques, con una agilidad y reflejos más que notables, pero sobre todo, con una agilidad mental que muchos alumnos de las Academias de Hunters del país tardan un año en desarrollar. Reaccionabas al instante a cada ataque, como si anticiparas los golpes. Eso es señal de que el entrenamiento que has recibido hasta ahora, ha sido eficaz. Sean quienes sean tus mentores, escúchales en todo, pues eres muy afortunado de tener una oportunidad así, antes de presentarte a los exámenes de las Academias Hunters... porque sin duda querrás intentar ingresar a alguna, ¿no?

– Sí señor, mi meta siempre fue... ir a la Academia Yuei – reconoció Izuku. Los bloques de pisos donde estaba la casa de su madre estaban ya a la vista, de pronto, Izuku se preguntó que haría si su madre le encontraba en ese estado.

– Fiiiuffff, apuntas alto chico – se fingió sorprender Edgeshot – Sin duda, lo tendrás difícil, pero algo me dice que no lo vas a tener imposible. Has encontrado una técnica de pelea interesante, que te permite potenciar tu agilidad y velocidad, por lo que creo que tendrás alguna oportunidad – concluyó, y ya se encontraban delante de la casa del joven.

Edgeshot observó, para su sorpresa, como una mujer peli verde, que sin duda sería la madre del chico, les observaba sin ser apenas vista desde una de las ventanas de esos edificios. La mirada de la mujer no admitía réplica, y Edgeshot se sintió ligeramente intimidado por la misma. Un segundo más tarde, apenas un parpadeo, y la mujer ya no se encontraba allí. Pero, aunque no sabía quien era esa mujer, había captado su mensaje. Había llegado el momento de retirarse

– Bueno, Midoriya Izuku, aquí se separan nuestros caminos. Entrena duro, y no vuelvas a cometer una imprudencia así incumpliendo las normas en una gran ciudad. Un Hunter no incumple las normas, salvo que se den unas circunstancias muy extremas. Y éste no era uno de esos casos. Tu amigo es un caso perdido, que sean otros los que se encarguen de enderezarlo, si no la vida misma lo hará, pero tú, tienes talento y pareces un chico listo – dijo Edgeshot. Sus palabras lograron sacar un sonrojo a Midoriya.

– Mu-muchas gracias por sus palabras y sus consejos, señor Edgeshot. Le... le aseguro que me esforzaré... me esforzaré tanto como pueda – contestó Izuku.

– No espero menos de ti. Al fin y al cabo, si desaprovechas el tiempo que te está dedicando esa persona, nadie lo lamentará más que tú – concluyó el Hunter, y en un parpadeo de Izuku, desapareció de allí.

El peli verde se quedó unos segundos más ahí parado, asimilando todo lo que había pasado.

Así concluyó ese ajetreado día. Todavía no podía creerse que hubiera compartido conversación durante tanto tiempo con uno de los mejores Hunters del país, que éste le hubiera animado a pelear por sus sueños.

– All Might... no te fallaré, pase lo que pase – murmuró el peli verde, alzando la vista hacia la luna.

En las sombras del tejado de una casa cercana, Edgeshot sonrió.

Parecía que una nueva generación de Hunters comenzaba a surgir, y algo le decía que esos tres jóvenes serían personas a tener en cuenta en el futuro.

.

.

.

Hasta aquí éste corto capítulo, en el próximo tendremos el regreso de All Might, y nuevos personajes aparecerán.

Como siempre, espero vuestras reviews, pequeños y pequeñas cazadores y cazadoras!

Un abrazo a todos