Hola a todos, Ari está de vuelta, y no he encontrado mejor manera de volver que con una actualización y corrección de los capítulos anteriores. Sí, sé que son largos, pero he cambiado algunos matices que pueden influir en la historia, además de corregir las faltas de ortografía. Espero que la espera haya merecido la pena.

Y por supuesto decir que AnR no me pertenece.

POV: Normal

El clan de la abeja es una poderosa organización con el afán de controlar el mundo, sin este saberlo, ya que sus altos cargos estaban formados por personas de altas fortunas sin aparente relación, un ejemplo de ello son los Hanabusa. Pero no son los únicos en esta situación, otras organizaciones de gran capital buscan lo mismo que ellos, por lo que tienen numerosos asesinos a sus órdenes. Aunque en realidad, por lo que compiten es por la tecnología, ya que ella les da poder extra. Por eso sus avances están bien protegidos, aunque eso no asegura nada ya que no se sabe qué puede pasar de usar métodos nunca antes usados, sobre todo si son manejados por alguien que no tiene idea alguna.

Agosto 2015: Escuela Myojo

Nio Hashiri iba caminando por un largo pasillo, con su habitual uniforme, menos mal que estaba puesto el aire acondicionado porque empezaba a hacer calor. Eso era lo malo de sus tatuajes, aunque le encantaban, no podía mostrarlos y eso en verano resultaba un suplicio. Llegó al final del pasillo, donde había una puerta electrónica con un comando para entrar. Ella llamó a un timbre que había a un lado y al momento la puerta se abrió. Entró en una enorme habitación, una alfombra negra llevaba a una especie de estrado donde se encontraba un gran escritorio de madera, detrás había pantallas hexagonales juntas unas de otras, rellenado la gran pared. Nio caminó por la alfombra y se situó en la parte baja del estrado.

- ¿Meichi-sama, me has llamado? - preguntó Nio

- Sí, Nio, aunque no era necesario tanta rapidez, lo primero que te dije al volver al trabajo es que no quiero que te sobre esfuerces- contestó una joven mujer morena sentada en una gran silla giratoria, estaba mirando las pantallas hasta que Nio comenzó hablar y se dio la vuelta.

- No te preocupes, ya sabes que la herida de Azuma no fue tan grave como pareció en un primer momento- dijo Nio

- Ya. Pero quiero tener a mi mejor ayudante en plena forma, así que tómatelo con calma -

- Claro, ¿para qué me habías llamando?- dijo Nio disimulando con una sonrisita.

- Te he llamado para que vayas y te asegures de que está todo en orden en la sala 7B de la planta fantasma- dijo Yuri con tono de suficiencia

Esto sorprendió a Nio, la planta fantasma era una planta oculta que estaba bien camuflada. Allí guardaban los avances experimentales que su clan guardaba en Myojo, muy pocos sabían de su existencia, Nio lo sabía, pero nunca llegó a entrar en aquella planta, eran todo un misterio y para Nio, que está acostumbrada a controlarlo "todo", le torturaba no saberlo.

- L-la planta fantasma- dijo tartamudeando un poco, ya que anteriormente intentó entrar en las habitaciones con o sin permiso y no pudo, por eso le sorprendió que le pidieran que fuera.

- Sí, le acaban de dar unos retoques a la investigación más importante que ha hecho nuestro clan en toda su historia, hay mucho muchísimo dinero invertido en ello y si funciona te puedo asegurar que la historia cambiará por completo- dijo extrañamente emocionada.

Nio estaba cada vez más confusa y ansiosa, no era común ver a Yuri así.

- Hay que tener mucho cuidado con esta información, ya que, si se filtra algo de la información, no solo puede ocasionar un ataque sino una guerra-

Esto cada vez se pone mejor pensó Nio, poniendo su sonrisa de gato.

- Mis superiores me han dejado claro que solo tengo que sacar el tema con quien tenga toda mi confianza, y por eso te cuento esto- terminó Yuri.

- Me siento halagada al escuchar tus palabras, pero ¿de qué se trata exactamente todo esto? -

- La verdad, Nio, es que ni yo misma lo sé a ciencia cierta, tengo algunas suposiciones, pero la más cercana es una locura-

- Pues dime, aunque sea tus suposiciones-

- No creo que sea prudente-

- Jo, venga, dímelo- dijo Nio poniendo cara de niña buena

A Yuri le hizo gracia las tonterías infantiles de Nio.

- Lo siento, pero es mejor así, y evitas tentaciones ya que nos conocemos. Además, solo tendrás que darle unos informes a la persona a cargo, el profesor Kasama más concretamente, y preguntarle si necesita algo, esperarás hasta que haya rellenado el informe y me lo entregarás. Además, ¿podrías hacerte cargo de proporcionarle todo lo que él te pida? Todo ello con la más absoluta discreción, por supuesto-

- Por supuesto, Meichi-sama, lo haré con mucho gusto- dijo Nio acercándose a coger la carpeta.

- Una cosa más, Nio. Por favor no toques nada- dijo Yuri mirándola de una manera acusadora.

- Vamos, Meichi-sama, ¿por quién me tomas?- dijo Nio con una gran sonrisa.

Yuri volvió a mirarla de la misma manera.

- Hablo en serio, es un prototipo sin probar y puede ser peligroso- dijo Yuri con una cara seria.

- Me conoces muy bien. No tocaré nada. Nio fuera- se rio mientras salía de la habitación.

Al salir de la habitación, Nio casi corrió hasta el ascensor, se sentía entusiasmada, por fin iba a poder ir a la planta fantasma y no solo eso, también a la habitación del proyecto más secreto de su organización.

Al llegar al ascensor se aseguró de que estaba sola y entró. Abrió el panel de control mostrando un pequeño cuadro de seguridad. Sacó la tarjeta de dentro de la carpeta con el informe y la pasó por él, inmediatamente después el ascensor comenzó a moverse hasta detenerse en esa famosa planta que tan poca gente sabía de su existencia.

Las puertas se abrieron y dieron paso a un largo pasillo blanco, cada alguna decena de metros había una puerta con un número y una letra, caminó hasta dar con la puerta 7B. A primera vista la puerta no se diferenciaba de las otras, estaba completamente blindada y automatizada pero así estaban todas. Será para despistar por si se filtra algo pensó Nio. Pasó la tarjeta por el lector y la puerta se abrió.

Entró en una habitación más pequeña de lo que ella se esperaba. Las paredes eran de color blanco y la sala estaba llena de distintos aparatos mostrando gráficos y números que ella no entendía.

- ¿Hola? ¿Profesor Kasama?- llamó Nio, pero parecía que en la habitación no había nadie.

A Nio se le dibujó su sonrisa gatuna y no pudo contenerse de husmear un poco por ahí. Meichi-sama le dijo que no tocara nada no que no pudiera mirar.

Se acercó al aparato más cercano a ella, una especie de impresora con una pantalla mostrando ondas.

¿Qué es todo esto? pensó Nio, cuanto más miraba los aparatos, más raros le parecían. Caminó hasta el final de la habitación y se dio cuenta de un ángulo muerto en una de las esquinas que quedaba oculto por una máquina enorme.

Había una mesa de metal y en su centro había lo que parecía un accesorio para tablets recubierto por una campana transparente a prueba de balas.

- En serio, tanto alboroto por una especie de altavoces- Nio se acercó para verlo mejor. Era un aparato alargado y rectangular con diversos botones y sus extremos estaban recubiertos por una malla de metal, además tenía un conector para la tablet.

Uhh, tal vez sea un aparato que al conectarlo potencie la habilidad de abeja reina pensó Nio al cabo de un rato. Y puede que también sirva para potenciar mis ilusiones

Ante este pensamiento a Nio le entraron unas ganas locas de cogerlo y probarlo, a pesar de que solo era una suposición suya.

Tal vez si pruebo la tarjeta para abrir esto pensó Nio. -No, dije que no tocaría nada, esta tarjeta solo abre las puertas de seguridad, lo que se proteja dentro de las habitaciones lleva otro código- dijo Nio en voz alta para conversarse a sí misma.

Resignada, iba a darse la vuelta para buscar al profesor cuando bajó la vista al suelo, y vio una tarjeta de seguridad. La recogió, la miró y se dio cuenta que era la llave para abrir esa campana.

- Se le ha tenido que caer a alguien-

Con esto, Nio volvió a tener ese impulso de abrir la campana.

No pasará nada si lo toco, pero no lo enciendo pensó.

No pudo contenerse más y abrió la campana. Tomó el aparato y lo observó más de cerca.

- Esto es un altavoz- dijo Nio un poco indignada, tal vez sí que había un proyecto súper secreto en esa planta, pero a ella le mandaron a otro proyecto común para lanzar al mercado.

- Jo, creía que iba a ser más interesante- dijo en voz baja y lo conectó a la tablet que siempre llevaba con ella.

En ese momento apareció una pequeña luz roja de aquel aparato y aparecieron diversos controles en la pantalla.

- Pues sí que no está acabado, no especifica para qué sirven- Nio empezó a toquetear los controles y al momento las máquinas a su alrededor se volvieron locas, empezaron a emitir pitidos y los gráficos se volvieron irregulares.

- Maldita sea, ya me he metido en un lío- Nio ya estaba nerviosa, tocaba tanto los controles de la pantalla como los botones del aparato, hasta que una alarma sonó escandalosamente e hizo que Nio se asustara y pulsara varias cosas a la vez...

Septiembre 2014: Escuela Myojo, clase negra

Lo último que recordaba Nio era una estridente alarma y que sintió un gran mareo. Cerró los ojos y, al volverlos a abrir, se encontraba en medio de la clase de Ataru Mizorogi con el resto de las alumnas de la clase negra.

Imposible pensó Nio mirando la tablet con el aparato en sus manos. Miró al resto de la clase y todas tenían en su rostro expresiones de asombro e incredulidad, algunas se tocaban a sí mismas y a su alrededor para ver si eso era real, hasta ahora ninguna había podido articular palabra alguna. La excepción era el profesor, quien estaba dando la clase como si no pasara nada.

POV: Normal

Nadie, a excepción de Nio que se hacía una idea de la situación, supo qué estaba pasando. Tokaku fue la primera en reaccionar, ya que sus sentidos no podían engañarla y estaba segura de que esa situación era real, volvían a estar en la clase negra, lo que significaba que Haru volvía a estar en peligro.

- ¿Qué demonios está pasando aquí?- dijo Tokaku poniéndose en pie y mirando a todas con una mirada asesina.

- Azuma-san ¿Qué te ocurre?- preguntó extrañado el profesor.

- ¿Qué hacemos otra vez aquí?, Haru ganó y le prometisteis que la dejaríais en paz- dijo Tokaku mirando a Nio, con una mirada que daba miedo.

- A-Azuma-san, el curso acaba de empezar, no entiendo que quieres decir. ¿Te encuentras bien?- dijo el profesor extrañado, que ahora se daba cuenta del estado tan raro en el que se encontraban el resto de sus alumnas.

Tokaku no respondió, le miró extrañado y posó su vista en el resto de la clase, todas estaban en la misma situación, pero al mirar a Nio a los ojos notó algo raro, ella sabía algo estaba segura.

Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

En ese momento sonó la alarma indicando el final de la clase.

- Bueno, chicas, tengo otra clase que dar. Si tenéis algún problema entre vosotras, habladlo, no hay nada que la palabra no pueda hacer, y si queréis contarme algo, sabéis que estoy a vuestra entera disposición- dijo el profesor con una gran sonrisa mientras recogía y se iba.

Al salir el profesor, Tokaku fue rápidamente hasta donde se encontraba Nio y la agarró por el cuello de la camisa.

- ¿Qué es todo esto, Hashiri? ¿A qué estáis jugando ahora? ¡Prometiste que nos dejarías en paz!- dijo Tokaku subiendo la voz.

- Ey, suéltame- dijo Nio, intentando sin éxito que Tokaku la soltara.

- Tokaku-san, suéltala y relájate por favor- dijo Haru.

- Haru, no sé si eres consciente de que estamos en la clase negra, otra vez. No sé lo que está pasando, lo que sí sé es que tu vida vuelve a estar en peligro y no puedo permitir eso- dijo Tokaku mientras apretaba más su agarre.

- P-pero, ¿todo esto es real?- dijo Haruki por primera vez- Vamos a ver, yo estaba trabajando en una construcción, sentí un mareo y de repente estaba aquí, así que por favor decidme que no soy la única que cree que se está volviendo loca-

- Pues sea lo que sea yo prefiero estar aquí- dijo Otoya- Cualquier sitio es mejor que la cárcel y… ¡mis tijeras! Llevaba mucho tiempo sin coger una- dijo riéndose de forma infantil al darse cuenta de que tenía en la cadera su cinturón de tijeras, mientras cogía una en cada mano y las movía con habilidad- Haruchii ¿quieres jugar conmigo?- terminó de decir en tono juguetón

- No te acerques a ella, Takechi- dijo Tokaku soltando a Nio y poniéndose delante de Haru.

- Disculpad, pero creo que, en vez de pelearnos, lo más lógico sería hacer lo que nos ha recomendado el profesor- dijo Suzu con su habitual tranquilidad- En mi caso estoy de acuerdo con Haruki-chan; estaba dándome un baño en casa cuando sentí un mareo y al darme cuenta estaba aquí. Y por las reacciones de todas me imagino que os ha pasado lo mismo- dijo mirando a todas las chicas.

- Sí- dijo Shiena- estaba leyendo, me maree y estaba aquí.

- A mí también me ha pasado lo mismo- dijo ahora Kouko

- Yo me incluyo, y opino que esto no puede ser casualidad si a todas nos ha pasado lo mismo, al mismo tiempo- dijo elegantemente Sumireko- Banba-san ¿a ti también te ha pasado?- dijo dirigiéndose a la tímida Mahiru que estaba en un rincón tratando de pasar desapercibida.

- Sí- dijo con un pequeño susurro y temblando ligeramente, esto le pareció muy dulce a Sumireko, que durante todo el tiempo que estuvieron separadas no la pudo olvidar, ni a ella ni a Shin'ya por supuesto.

- A nosotras también- dijo Chitaru con una expresión confundida y a la vez mirando a Kirigaya.

- Pero ¿vosotras no estabais muertas? - dijo Isuke hablando por primera vez, no habló antes porque pensaba que estaba soñando. Es lo que tiene dormir tanto.

- Eh, ¿qué os pasó?- preguntó Kouko extrañada ya que ella salió antes que ellas.

Chitaru y Kirigaya, ante la pregunta, se miraron entre sí, durante un momento no ocurrió nada pero de un momento a otro se abrazaron como si les fuera la vida en ello.

Todas se las quedaron mirando sin saber exactamente qué hacer.

- Eh... ¿He dicho algo malo? - preguntó Kouko.

- ¿Conoces la historia de Romeo y Julieta?- le preguntó Nio.

- ¿Quién no la conoce?- dijo Kouko tan fríamente como siempre.

- Pues tres cuartos lo mismo- respondió Nio.

Kouko la miró sin entender, en ese momento las tortolitas se separaron, pero se siguieron mirando a los ojos.

-Digamos que el destino es caprichoso y puede llegar a ser cruel, pero también te acaba dando la razón de vivir- dijo Chitaru mirando con adoración a Kirigaya mientras que esta se llevaba la mano al corazón, en ese momento cambió su expresión.

- ¿Te pasa algo, Kirigaya?- le preguntó Chitaru al verla. Hitsugi se seguía tocando en el mismo sitio con cara extrañada, metió la mano por debajo de su camiseta y notó algo raro.

- ¿Y la cicatriz?- preguntó Kirigaya en voz alta.

- ¿Cómo?- dijeron todas

- La cicatriz- dijo Kirigaya- de mi pecho... no la tengo-

- Pero eso es imposible- dijo Chitaru con una mirada triste- El doctor dijo que se te iba a quedar una marca notoria para siempre-

- Pues no la tengo ¿y tú? Ahora que caigo, ¿cómo es que estas de pie sin ayuda, si hace un momento cuando estábamos en el hospital, antes de aparecer aquí, apenas te podías mover? - dijo Kirigaya sorprendida.

- Pues ahora que lo dices, me encuentro estupendamente, esta especie de tele transportación o lo que sea que esté pasando, me ha sentado bien- dijo Chitaru confusa.

- Bueno, y si es verdad que nos hemos tele transportado, ¿qué demonios hacemos aquí? Digo, sé que vosotras tenéis una vida insignificante, pero Isuke estaba tranquilamente tomando el sol en la playa, por lo que no se alegra de estar aquí - dijo con una sonrisa que no engañaba a ninguna de las presentes.

- Eso es lo que he dicho yo desde un primer momento- dijo Tokaku con intención de volver a atacar a Nio, pero Haru la detuvo.

- Tokaku-san no puedes ir atacando a la gente porque sí- le reprochó Haru.

- Estas asesinas no son gente- se defendió Tokaku.

- Entonces tu tampoco entras en esa categoría, ay no, sí que entras; virgen - dijo Isuke con un tono de burla.

- ¿Quieres una cicatriz en la otra mano para ir conjuntada?- dijo Tokaku tan impasible como siempre.

Maldita pensó Isuke e involuntariamente se miró la mano, la cicatriz no estaba.

- Mi mano - dijo una sorprendida Isuke- está perfectamente -

Ante esto, todas se volvieron a mirar confusas.

- Ejem, no quiero parecer nerd...- comenzó Shiena.

- Shiena-chan ¿te has mirado al espejo?- dijo Otoya con tono de burla.

- C-cállate idiota- dijo Shiena sonrojándose levemente- Continúo, esto puede sonar loco, incluso para mí, pero que todas nos encontremos en un mismo lugar en el que coincidimos en algún momento de nuestras vidas estando un segundo antes en otro completamente distinto… Cicatrices desaparecidas, que casualmente se produjeron a lo largo de este curso y, si escuchasteis lo que dijo el profesor, el curso acaba de empezar, pues lo único que se me ocurre es que por alguna razón hemos vuelto atrás en el tiempo y nosotras somos las únicas conscientes de ello- terminó Shiena.

En realiad a nadie le sonó tan descabellado como se debería suponer, Isuke no dejaba de verse la mano, Kirigaya confirmaba que tampoco tenía nada en su pecho, Chitaru estaba en plena forma, Kouko se dio cuenta de que su rosario estaba tal y como estaba antes de que Azuma lo rompiera, y Nio miraba sin saber qué hacer, la tablet con el aparato que tenía en sus manos, el cual, estaba segura era el causante de aquella situación.

Ante las palabras de Shiena, a Sumireko se le vio algo a la mente. Hace tiempo escuchó a su padre decir en una reunión secreta, la cual ella no debería haber estado escuchando, que en realidad el elemento más valioso que existe es el tiempo. Después de eso, cuando ella repasaba las cuentas, ya que algún día sería ella la que llevaría la empresa, se dio cuenta de que una cantidad desorbitada de dinero fue dado a Myojo (y para que ella considerase algo desorbitado ya decía bastante de la cantidad). Esto era mucho más que lo que normalmente daban para alguna investigación. Al preguntarle a su padre, este le dijo que era una inversión por el poder máximo.

Con este recuerdo y viendo el estado de Nio con un extraño aparato en sus manos, las cosas empezaron a encajar para ella.

- Hashiri-san ¿serías tan amable de decirme qué es eso que tienes en las manos? -preguntó Sumireko elegantemente

- ¡¿Eh?! -Nio no se esperaba esa pregunta- P-pues mi tablet -dijo ella, pero ese pequeño tartamudeo que no era propio de ella llamó la atención de las demás.

- ¿Y ese aparato sobre ella? Nunca te lo había visto- dijo Sumireko.

- Es un altavoz- dijo Nio recuperando la compostura- lo tenía en las manos cuando pasó todo esto- dijo Nio intentando salir airosa.

- Qué raro, yo tenía un libro en las manos en ese momento y aquí no está. - dijo Shiena, echando por tierra la excusa de Nio.

- Hashiri-san, sin rodeos por favor- dijo Hanabusa con un semblante preocupado de repente- ¿Esa es la máquina del tiempo que el clan estaba desarrollando?

- ¡¿MÁQUINA DEL TIEMPO?!- dijeron todas más sorprendidas que antes. Una cosa es que por algún fenómeno estuvieran en esa situación y otra muy distinta que una invención humana lo haya hecho.

- P-pero eso es imposible- dijo Kouko alterada- el tiempo no se puede controlar, eso es ciencia ficción-

- Kouko-chan relájate por favor- intentó calmarla Suzu con su habitual serenidad, aunque no pudo evitar que la intriga la invadiera por dentro.

- Kaminaga-san, ¿no has oído nunca aquella frase? La realidad supera a la ficción. Estoy segura de que nuestro clan ha investigado sobre el control del tiempo y esa experimentación se lleva a cabo aquí en Myojo. Por lo que vuelvo a preguntar ¿es ese aparato?- dijo Sumireko muy seria, pero respetuosamente.

- Espera un segundo, ¿de qué clan estás hablando? A Isuke ya le está dando dolor de cabeza todo esto y eso no es bueno para ninguna de las presentes - dijo la pelirrosa dejando claro que hablaba en serio.

- Es largo de explicar- dijo Sumireko con determinación .

El resto de las chicas que no sabían nada la miraron con sospecha.

- Estoy con Isuke-sama- dijo Haruki quitándose un pocky de la boca y hablando con un tono más serio del que acostumbraba- no cabe duda de que de una manera u otra todas estamos metidas en un gran problema, por lo que nos merecemos saber la razón de dicho problema.

- Vaya, vaya, Isuke está sorprendida - dijo la pelirrosa con un tono de burla- No sabía que alguien como tu pudiera hablar así

- Soy una caja de sorpresas, Isuke sama- dijo Haruki volviendo a meterse el pocky en la boca y guiñando un ojo descaradamente a la pelirrosa, la cual no pudo evitar sonrojarse un poco y apartar la mirada de forma altanera.

- Esto… Hanabusa-san- habló educadamente Chitaru- Tal y como Inukai-san y Sagae-san han dicho, estamos en nuestro derecho de saber algo de información.

Antes de responder, Sumireko miró momentáneamente a Haru.

- Bueno, lo que sí puedo decir es que todo Myojo forma parte de una organización a la cual mi familia pertenece de manera activa, por lo que estoy al corriente de mucha información- dijo Sumireko de manera muy cortés- pero volviendo al tema verdaderamente importante… Hashiri, ¿es ese el aparato que el clan estaba desarrollando?

A ninguna de ellas les pareció suficiente información y en algunos casos provocó más dudas, por lo que estaban expectantes por escuchar la explicación de Nio.

- Sí es esto- dijo finalmente Nio- me enviaron a llevar unos informes al profesor a cargo, pero al entrar no había nadie, me dijeron que era una investigación muy importante, luego de echar un vistazo por ahí encontré la tarjeta que abría la campana donde estaba guardado. Creí que me habían mentido y estaba delante de un altavoz por lanzar al mercado, por lo que lo conecté a mi tablet y toqué los controles que aparecieron, de repente todas las máquinas de la habitación se volvieron locas y sonó una fuerte alarma. Toqué varias cosas a la vez y de repente estaba aquí con ustedes-

Todas se quedaron con la boca abierta, no podían creerse que un aparato como ese existiera y pudiera hacer tal cosa.

- E-entonces ese aparato puede volver atrás en el tiempo- preguntó Kouko un poco extrañada.

- Otra explicación no hay- le respondió Nio. Lo siguiente que supo fue que Kouko se abalanzó sobre ella y le quitó la tablet con el aparato. Lo encendió y vio una serie de controles sin especificar.

- ¡¿Cómo funciona esto?!- chilló Kouko muy alterada.

- Pero ¿¡qué haces!? Suelta eso- dijo Nio, intentando quitárselo de las manos.

- Kouko-chan, Nio-chan, parad por favor- dijo Suzu intentando separarlas.

- Tengo que salvarla, con esto puedo hacerlo- dijo Kouko desesperada.

Con esas palabras algo en la mente de Kirigaya hizo clic, con ese aparato ella podrá evitar matar a la hija de la profesora de Chitaru y, si eso ocurriese, ella nunca llegaría a odiarla.

- Dadme eso- dijo Hitsugi y se abalanzó a la pelea por el aparato.

- Kirigaya, no te metas- dijo Chitaru, y fue a evitar que saliera herida.

- Chicas, parad por favor, no hay por qué pelearse- dijo Haru.

- Haru tiene razón, parad ya- dijo Haruki con un pocky en la boca.

- Panda de idiotas - dijo Isuke mirándose las uñas.

Siguieron discutiendo por el aparato y mientras intentaban apoderarse de él, como estaba encendido, tocaron sin darse cuenta los controles y los botones hasta que...

Y hasta aquí el primer capítulo, ¿Qué os ha parecido?, todas vuestras opiniones, objeciones, dudas, chistes (por qué no), sugerencias (nunca viene mal ideas extras) y todo lo que se os ocurra dejadlo en los reviews, estaría muy contenta de saber vuestra opinión.

Bueno, no sé qué más decir, espero que os haya gustado.

Ari fuera.