POV: Kouko
Un rayo de luz estaba impactando directamente contra mis ojos cerrados.
- A-aay- dije con un hilo de voz. Mi cabeza me daba vueltas y mi estómago estaba luchando por retener la comida en su sitio. Me incorporé un poco y apenas pude ver algo, ya que no llevaba mis gafas y el mareo que sufría en ese momento no ayudaba a la situación. Tanteé por el suelo y las encontré tiradas cerca de mí. Me las puse y descubrí que no estaban rotas. Suspiré momentáneamente antes de darme cuenta de la situación que me rodeaba.
Estaba en una habitación grande en ruinas, había grietas y pintadas en las paredes, las ventanas, supongo que en algún momento fueron eso, no eran más que huecos deformes en la pared. Traté de incorporarme completamente y con bastante esfuerzo lo logré. Cerré los ojos para estabilizar mis mareos y al abrirlos fui consciente de toda la situación.
El resto de las chicas estaban desmayadas por el resto de la habitación. Estaba estupefacta, no sabía si todo esto era un sueño, no lograba pensar con claridad, hasta que vi a Suzu.
- ¡Shutou-san! - fui hacia ella, intentando no pisar a nadie.
- Shutou- san, Shutou-san, vamos, despierta- dije un poco desesperada, aunque no lo reconociera, le había cogido aprecio a Suzu, ella me transmitía una paz que no sentía desde hace mucho, con ella me encontraba a gusto y debía reconocer que era bonita, hablando en términos estrictos de amistad.
- Umm ehh- Suzu empezó a moverse y a parpadear.
- Uff, menos mal- dije en voz baja.
Suzu abrió los ojos completamente y se me quedó mirando, ante esto yo no sabía qué hacer ni que decir, hasta que Suzu sin previo aviso me besó.
POV: Suzu
Sentía que mi cabeza daba vueltas y oía una voz, no podía identificarla, intenté concentrarme y abrir los ojos, cuando lo logré vi a Kouko.
Ya estoy volviendo a tener el mismo sueño pensé.
Ella estaba sobre mí, su cara estaba ligeramente sonrojada, me pareció adorable y sin pensarlo siquiera la besé.
Esta vez me pareció diferente a las otras veces, lo sentía todo con más intensidad, también sentí como el cuerpo de Kouko se tensaba y dejaba de respirar. Me separé de ella y la miré a la cara, la tenía completamente roja, intenté acariciarle la mejilla, pero nada más tocarla ella reaccionó. Se puso rápidamente de pie y dio un salto para atrás, pero con tan mala suerte que se tropezó con Haru.
Un momento, ¿qué hace Haru-chan en mi sueño? pensé extrañada; y cayó encima de Isuke.
- ¡AAAAY! - Dijo Isuke despertándose en el acto. -Aaaay, mi cabeza y, y ...- miró a una Kouko todavía en shock- ¡QUE HACES ENCIMA DE ISUKE IDIOTA! - Gritó Isuke empujando a Kouko y poniéndose de pie con dificultad, parecía mareada ya que casi se vuelve a caer con los tacones.
Con el grito todas las demás empezaron a despertar.
Pov: Normal
Con el grito de Isuke, Suzu despertó de su nube y al observar bien a su alrededor vio a las chicas tiradas en el suelo de lo que parece una habitación abandonada, Kouko seguía estando en shock, estaba en el rincón con una mano en la boca y otro en su rosario, con esto Suzu se acordó de todo y cayó en la cuenta de que había besado a Kouko de verdad.
- Maldición- dijo Suzu en voz baja ¿Qué voy a hacer ahora? Kouko es una religiosa y con lo que acabo de hacer... No va a querer acercarse a mí
Mientras Suzu estaba en su debate mental, las demás se fueron levantando como pudieron.
- Kirigaya ¿Estas bien? - dijo Chitaru ayudando a levantar a Hitsugi.
- Sí, solo un poco indispuesta- le contestó- ¿Y tú?
- Igual - dijo Chitaru abrazándola.
- ¿Qué demonios habéis hecho ahora? - preguntó Tokaku, observando todo su alrededor mientras ayudaba a incorporar a Haru.
- Pues tiene toda la pinta de que nos hemos vuelto a tele transportar- dijo Haruki ya incorporada, mientras buscaba sus pockys.
- ¿Y a esa conclusión has llegado tu Solita? - dijo Isuke con su habitual tono de sarcasmo.
- Dios, pues este viaje me ha sentado peor que el anterior, no me puedo ni levantar- Dijo Shiena con los ojos cerrados, ya que aún no había podido levantarse del suelo.
- No te preocupes, yo te ayudo- dijo Otoya con una sonrisita que no mostraba buenas intenciones.
- ¿E ehh? - fue lo único que pudo decir Shiena antes de que Otoya la cogiera en brazos al estilo novia.
-Aahhh, ¡Sueltame Takechi! - dijo Shiena entrando en pánico
- Como quieras, ji ji- dijo mientras hacía el amago de dejarla caer al suelo duramente.
- ¡Ahh! ¡Así no! - dijo Shiena, que con el susto se aferró a Otoya.
- Ji ji, Shiena-chan si querías abrazarme no tenías por qué hacer todo esto. - dijo Otoya burlonamente.
- ¡No, No es eso, idiota! - dijo Shiena sonrojándose y zafándose de ella.
-Silencio por favor- dijo Sumireko firmemente.
Todas miraron hacia ella y la vieron intentando calmar a una temblorosa Mahiru. Ella le estaba dando unas caricias para calmarla, pero parecía que eso la ponía peor. De repente agachó la cabeza y dejó de temblar, al levantar la cabeza todas se dieron cuenta de que era otra persona. Cuando vio su cercanía con Sumireko, iluminada por los rayos del sol, cerró los ojos y se apartó hacia el lado más oscuro de la habitación.
- Un gusto verte de nuevo Shin'ya-san- dijo Sumireko con una sonrisa verdadera- aunque me sorprende verte a la luz del día.-
- Mahiru no se encontraba bien-dijo con voz ronca- estamos aprendiendo, ambas, a soportar normalmente la luz del día y la noche.-
- Me alegro mucho por vosotras, y estoy muy orgullosa de ti Shin'ya-san, vas muy bien. - dijo Sumireko. Ante esto Shin'ya se sonrojo levemente.
- Buueenoo- dijo de repente Nio, que hasta entonces había estado sorprendentemente callada- hablando de piradas, ¿alguien sabe que le ha pasado a esa? - dijo señalando al rincón donde Kouko seguía en su trance.
- Padre nuestro que estas en el cielo, santificado ...- murmuraba kouko con los ojos cerrados, agarrando su rosario con ambas manos.
Ante esto a Suzu se cruzó de brazos y se llevó una mano a la frente en señal de negación. Esto no está pasando pensó
- ¿Y eso qué importa? - dijo Isuke- ¿Qué habéis hecho con el trasto del tiempo, panda de idiotas? -
- Yo no tengo nada que ver, fue Kaminaga a la que se le fue la olla e intento usarlo sin saber y luego se metió la loli- dijo Nio moviendo las manos, como diciendo que no era culpa tuya.
Oye, tenemos la misma altura y tu utilizaste el aparato ese en un principio sin saber- se defendió Hitsugi.
- Primero, tenemos la misma altura, pero tu pareces una niña de 10 años y que seas plana como una tabla no te beneficia, y dos, como me iba a imaginar siquiera que una máquina como esa existiera. - dijo Nio
Chitaru iba a defender a Hitsugi pero antes de que pudiera hablar, Isuke habló primero.
- Ya basta - dijo la pelirrosa- lo que está claro es que sois todas una panda de imbéciles .
- Hey que yo solo intentaba ayudar- dijo Haruki deprimida, se había dejado sus pockys encima de la mesa de clase y no se habían tele transportado.
- A mi me gustas tal y como eres- susurró Chitaru al oído de Hitsugi al ver que le había sentado mal el comentario de Nio, ante esto la pequeña se sonrojó y le sonrió como la enamorada que era.
- EH- dijo Shin´ya de repente- ¿Donde carajos estamos?
Ante esto, las mentes de todas hicieron clic, con esa máquina podrían estar en cualquier parte.
- Esto...- se atrevió a decir Shiena- ¿dónde está la Máquina?
Con estas palabras todas miraron a Nio.
- Hey a mí no me miréis, o no os acordáis de que Kaminaga me lo quitó de las manos- dijo Nio intentando salir del paso.
- Pero tú lo volviste a agarrar y forcejeaste con ella hasta que Kirigaya-chan se metió- dijo Suzu
- Pues yo no lo tengo- dijo Nio
- Yo tampoco- dijo Hitsugi
Todas miraron a Kouko que seguía en su trance.
- Venga a nosotros tu reino...- murmuraba Kouko.
- Kouko-san ¿te encuentras bien?- dijo Haru amablemente acercándose a ella, pero fue detenida por Tokaku que negó con la cabeza mientras le echaba una mala mirada.
Al ver esto, Haruki se acercó a la religiosa, le puso una mano en el hombro y le zarandeó un poco.
- Ah- dijo Kouko asustada poniéndose de pie de golpe.
- Tranquila Kaminaga , relájate- dijo Haruki sonriendo; lo que provocó una mala mirada de Isuke.
Kouko abrió lentamente los ojos y al ver a Haruki intentó respirar con normalidad.
- ¿T-te encuentras mejor? - le preguntó Haru, desde la espalda de Tokaku, ya que esta no se fiaba de las demás.
- S si- dijo Kouko mirando al suelo, no se iba arriesgar a mirar a Suzu.
- ¿Y la estúpida máquina? - dijo secamente Isuke.
- ¿Eh? - dijo Kouko aún confundida.
- La tablet rara de la enana ésta, idiota - dijo Isuke señalando a Nio.
- Oye- se indignó Nio.
- No lo sé- dijo Kouko- cuando me desperté no la tenía.
- Pues entonces donde diablos esta ese trasto- dijo Otoya.
Todas empezaron a mirar bien la habitación, la verdad es que les resultaba familiar, pero no sabían de qué. Al mirar por la ventana se dieron cuenta de que estaban en un gran edificio, por el que se observaba más grandes edificios. Siguieron mirando por la habitación, pero no encontraron nada, hasta que se dieron cuenta de un agujero en el suelo al lado de una pared, era pequeño pero lo suficiente mente grande para que la maquina se cayera por ahí.
- Con nuestra suerte, ¿Qué os apostáis de que se ha caído por ahí? - dijo Shiena poniéndose a analizar las probabilidades de que la máquina se hubiera caído por aquel agujero.
- Pues seguramente, ya que, si también hizo el viaje la primera vez, también tiene que haberlo hecho en este, por lo que tiene que estar por algún lado- dijo Nio mirando por el agujero, pero estaba demasiado oscuro.
- Yo aún no me aclaro, ¿estamos en el pasado o solo hemos cambiado de lugar? - preguntó Haruki. Nadie tenía una respuesta segura.
- Sea lo que sea habrá que recuperarlo para salir de donde quiera que estemos- dijo Shin'ya deseando meterse donde hubiera más oscuridad.
-Estoy de acuerdo- dijo Shiena- y deberíamos ir todas juntas ya que esto puede empeorar si nos separamos.
- ¿Es que puede empeorar la situación? - dijo sarcásticamente Isuke.
- Nunca se sabe- dijo Shiena subiéndose las gafas.
- Ji ji vaya Shiena-chan ¿quieres que vallamos juntitas? -Dijo Otoya mientras la abrazaba por detrás.
- Suéltame maldita psicópata- dijo Shiena asustada y alejándose de ella.
- Ya basta imbéciles, vamos por ese trasto, Isuke quiere volver a la playa y perderos de vista - sentenció Isuke
- Pues vamos, Kenmochi tiene razón, deberíamos ir todas por lo que pueda pasar. Y para que conste yo soy la primera que quiere perderos de vista- dijo Tokaku fríamente, cogiendo de la mano a Haru, cosa que no pasó desapercibida por nadie, dirigiéndose a la puerta de la habitación, más concretamente el hueco de la puerta, observando que no hubiera peligro.
- Vaya, ya sabemos cómo te convenció Haru para que la protegieras - dijo Isuke- al parecer no eres una virgen en todos los sentidos ja ja -
Ante esto las demás se prepararon para la guerra que se avecinaba, Tokaku se detuvo y se giró para encararla, pero Haru al ver sus intenciones le apretó su agarre y la obligó a mirarla.
- Tokaku-san no entres en su juego- le susurro Haru
-No lo haré- dijo Tokaku- No me rebajare ante ella solo porque crea que todos son de su misma condición-
Ahora sí que la guerra estaba a punto de estallar
- ¿Qué estas insinuando? - dijo Isuke con una sonrisa que daba miedo.
- No insinúo nada, afirmo lo que has dicho tu- dijo Tokaku con expresión neutra- Has supuesto que Haru me ha sobornado acostándose conmigo, lo lógico es que hayas llegado a esa conclusión, porque trabajas de la misma manera, aunque tengo que admitir que no me sorprende que seas ese tipo de asesina- concluyó Tokaku sin modificar su expresión.
En ese instante la expresión de Isuke cambió a su lado macabro, se abalanzó hacia Otoya y de un movimiento consiguió quitarle su tijera más grande, justo después arremetió contra Tokaku, pero esta llevaba sus cuchillos, por lo que consiguió detener sin problemas el ataque de Isuke, la cual no estaba acostumbrada a manejar tijeras. Todo esto ocurrió demasiado rápido para que las demás actuaran, pero justo después del choque Sumireko reaccionó y golpeó a ambas en la cabeza, desmayándolas en el acto.
- ¡Tokaku-san! - dijo Haru asustada, agachándose a su lado.
- ¡Isuke-sama! - dijo Haruki a la misma vez y en el mismo estado que Haru.
- Creo que te has pasado Hanabusa-chan- dijo suzu.
- Pues yo creo que no- dijo Shin'ya- después de lo que se han dicho, habría corrido la sangre.
- Pero no podemos dejarlas en este estado, ni dejarlas aquí solas tampoco.- dijo Haru.
- veamos... debido al giro de los acontecimientos, que algunas bajen y otras se queden aquí-dijo Shiena.
- Me parece buena idea-dijo Suzu- ¿voluntarias?
- yo voy- dijo Shin'ya inmediatamente.
- yo también iré- dijo sumireko, sabía que era un sitio sucio, pero todo sea por estar cerca de Banba.
- Yo voy también- dijo Otoya.
- yo iría, pero me quedo a cuidar a Isuke-sama- dijo Haruki.
- Tu también vienes con nosotras- dijo Shin'ya cogiendo por el cuello de la camisa a Nio.
- ¿Por qué yo? - dijo Nio con indignación.
- Porque tu empezaste todo al jugar con ese cacharro- dijo Shin'ya.
Ante esto a Otoya le entró un escalofrío, no quería quedarse a solas con esa enana rara.
- Yo pensándolo mejor me quedo aquí- dijo Otoya disimulando.
- Acaso ¿tienes miedo Takechi?- dijo shin'ya burlonamente
Esto tocó el orgullo a Otoya, ella era el " Jack el destripador del siglo XXI", era a ella a la que deberían temer.
-Por supuesto que no-dijo Otoya indignada- solo estoy un poco cansada, pero ya que hay poca gente que tenga lo que hay que tener, iré.
- Bien, ¿alguien más? - dijo Suzu
- yo-yo también voy- dijo tímidamente Kouko, sin mirar a Suzu
- Bien, con nosotras será suficiente- dijo Otoya agarrando del brazo a Kouko- me pido a Kaminaga de compañera- dirigiéndose hacia el hueco de la puerta- no hagáis nada indecente en nuestra ausencia.
En que lio me he metido pensó Kouko mientras no le quedaba otra que dejarse arrastrar, pero cualquier cosa era mejor que la posibilidad de quedarse a solas con Suzu .
Shin'ya, Sumireko y Nio las siguieron fuera de la habitación.
