POV: Nio
Joder, la que se ha liado en un momento, y encima me ha tocado deambular por el edificio con las más desequilibradas pensé.
No dejaba de tener la sensación de familiaridad. Mientras salía de la habitación, el entorno me sonaba mucho pero no sabía de qué.
La última vez que estuve en un gran edificio medio en ruinas fue para… No, Nio, no pienses en eso ahora pensé y ¿si hubiéramos vuelto al pasado en ese momento? No tampoco puede ser, recuerdo las vistas y no son las que vimos por las ventanas, ahora concéntrate, que con estas piradas no te puedes descuidar.
Al salir de la habitación, nos encontramos en un pasillo de dos direcciones, hacia la derecha y hacia la izquierda, la sensación de familiaridad aumentaba por momentos.
- ¿Y ahora por dónde?- preguntó Otoya, aferrada aun a Kouko; esta intentaba zafarse de ella.
- No te muevas tanto Kaminaga-san- le dijo Otoya a Kouko- no te preocupes, eres demasiado fría y no muy linda. No eres mi tipo- Ante esto Kouko parecía alegrarse y deprimirse a la vez.
- Por ahí- dije señalando el pasillo de la izquierda.
- ¿Cómo estas tan segura?- me preguntó Hanabusa.
- Tengo un presentimiento- dije sin más, dirigiéndome por ese pasillo.
Las chicas me siguieron, era gracioso, Otoya se aferraba a Kouko intentando alejarse lo más posible de mí, ja, ja, creo que ese día me pasé; y Sumireko intentaba estar lo más cerca posible de Shin'ya sin crearle mucho malestar.
Seguí andando hasta el final del pasillo, a mi derecha había un hueco de ascensor, tal y como presentía, las puertas estaban cerradas y tenían pinta de no haber sido utilizadas en mucho tiempo.
No puede ser pensé.
Las chicas me alcanzaron y se me quedaron mirando, pero tenía mis razones para estar completamente alucinada.
- ¿Qué es tan interesante de este ascensor?- me preguntó Shin'ya.
No respondí, me dirigí hacia el panel de control.
- Por favor, que no se abra- dije en voz baja, las chicas me miraron aún más raro.
Presione los sitios exactos en el panel de control, solo se abrirá si fuese el panel que yo conozco. A los pocos segundos de presionar, los lados cedieron ligeramente, y al deslizar lo vi un segundo panel de control para emergencias. Ahora sí que no tenía ninguna duda.
- Estamos en Myojo- dije en voz alta sin poder creérmelo a mí misma.
- ¿Qué?- dijeron todas asimilando mis palabras.
- Este es el edificio de Myojo- dije ahora claramente, intentando asimilarlo yo misma también.
- Eso no puede ser- dijo Kouko, que ya se había desprendido de Otoya- El edificio de Myojo es un edificio nuevo, con las mejores instalaciones y donde van muchos alumnos normales. Esta ruina no puede serlo-
Todas nos pusimos a mirar a nuestro alrededor y mi cabeza intentaba comprender todo esto, hasta que llegué a una conclusión loca pero, dado los hechos anteriores, posible.
- Os recuerdo que estamos hablando de una máquina que puede alterar el espacio-tiempo, y a menos que nos hayamos vuelto todas locas, cosa que por otra parte es muy probable…- empecé a decir.
- Ve al grano- dijo rudamente Shin'ya. No entiendo por qué no le caigo bien.
- ...Funciona de verdad- terminé de decir- y os apuesto lo que queráis a que la habitación en la que despertamos era la clase negra.
- Pero si hemos viajado en el tiempo otra vez, deberíamos haber aparecido en otro lugar del que estábamos en un principio y este edificio no tendría que existir o estaría más nuevo o en proceso de construcción- dijo Kouko muy pensativa.
- A menos de que no hayamos viajado al pasado como la última vez- dijo Hanabusa más para ella que para las demás, pero todas la oímos- sino al futuro- terminó diciendo, mirándonos a todas con cara de estar diciendo una locura.
- ¿Pero eso también puede suceder? Digo, es asombroso que se pueda ir al pasado y todo eso, pero lo pasado, pasado está, solo hay un camino hacia él; pero digo yo que el futuro es diferente, ya que por más mínima variación puede cambiar completamente- dijo Otoya rascándose la cabeza. Esta chica ha pasado demasiado tiempo con la nerd.
- No sé qué principios utiliza la máquina ni que tecnología usa, pero viendo lo que veo, que estemos en el futuro es la opción más probable- dije cada vez más convencida y asombrada. El edificio era bastante nuevo y este se cae a pedazos, aunque por ahora parece que resiste.
- ¿Estás segura de que este es el edificio de Myojo?- me preguntó Shin'ya aún dudosa por todo.
No le respondí inmediatamente, cosa que la mosqueó un poco, por lo que yo me sentía satisfecha de tocarle un poco las narices. Me volví hacia el panel de control del ascensor e intenté ponerlo en marcha. No hubo reacción como supuse.
- Estoy un 70 % segura de ello, pero...- callé y volví lentamente y como sí nada, sobre mis pasos por el pasillo, para el desespero de mis compañeras, si se puede llamar así. Seguí hasta detenerme delante de una columna pegada a la pared. Con esto estaré completamente segura si es, o no, la escuela.
Las chicas me siguieron y observaron atentamente mis movimientos con una mirada de duda.
Pasé mis dedos por el lateral izquierdo de la columna, estaba muy sucio, pero no me importaba, tenía que asegurarme de mi suposición. Coloqué mi mano a unos 50 cm del suelo y presioné. Al principio no ocurría nada, seguí presionando hasta que la pequeña puerta oculta cedió, dando paso a una especie de palanca que funciona como un interruptor.
Definitivamente esto es Myojo pensé.
Bajé la palanca y una puerta secreta del tamaño de una persona apareció enfrente de mí.
- Sí, definitivamente esto es Myojo- les confirmé a las chicas que estaban asombradas por todo lo ocurrido.
- ¿A dónde lleva esa puerta?- preguntó Otoya por todas las demás.
- A unas escaleras de emergencias que están conectadas por todo el edificio- respondí.
- Entonces...- comenzó a decir Shin'ya, rascandose la cabeza- ¿estamos en el futuro?
- Todo parece apuntar que sí, Shin'ya-san- dijo Hanabusa.
- ¿Y qué demonios ha pasado aquí? ¿Ustedes no eran una organización muy poderosa?- dijo Otoya dirigiéndose a Sumireko y a mí. La ojou-sama no me mencionó en su explicación del clan pero no había que ser muy listo para saber que yo estoy implicaba.
- Entonces, Hashiri-san ¿tú también formas parte de la organización que controla Myojo?- preguntó Kouko, con una expresión de estar atando cabos.
- Me decepcionas, Kouko-san, creí que con lo inteligente que eres o que, al menos, pareces ser ya habrías llegado a esa conclusión desde hace tiempo- le dije con un tono de burla, mientras ella mostraba una mirada entre fría y dolida.
- Respondiendo a la pregunta de Otoya-san, sí, somos una organización poderosa, pero no somos la única; tenemos enemigos muy poderosos, pero no tanto como para llegar a esta situación, algo gordo ha tenido que pasar- dijo Sumireko formalmente, sin darle tiempo a la monja de idear un buen comentario para defenderse de mis burlas.
- ¿Pero exactamente en qué año estamos? Porque este estado no se consigue en un día para otro- dijo Otoya mirando a su alrededor.
- No tengo ni idea- dije sinceramente y un poco preocupada de repente, cosa bastante rara en mí, pero la pregunta daba a que pensar.
- Sea lo que sea, vamos a arreglar esta situación- dijo Kouko ya recuperada, con determinación se dirigió hacia la puerta- Después de ti Hashiri-san, ya que pareces conocer este edificio muy bien-
No tuve más remedio que ir la primera, de todas maneras estábamos en Myojo, por lo que estábamos en mi territorio sea el año que sea, y una monja católica no va a estar en ningún momento por encima de mí. Así que me adentré con seguridad en el pequeño pasadizo que conducía a las escaleras, hace tiempo que memoricé todos los entresijos del edificio por lo que sabía exactamente donde tenía que ir. Las demás me siguieron sin rechistar. Todo estaba bastante oscuro, pero había rayos de luz que se colaban por las grietas, lo que permitía caminar, pero había que tener cuidado. Bajamos las escaleras hacia la planta de abajo; si mis cálculos no fallaban, la maquina debería estar en la habitación bajo la clase negra.
- Por aquí- les dije cuando salimos de esa especie de túnel, ellas me siguieron sin hablar.
Llegamos hasta la puerta de la habitación, la cual debía estar bajo la clase negra. Fui a abrirla. Estaba cerrada.
- ¿En serio? Tal y como está todo, esta puerta está cerrada con llave- dije entre asombrada y mosqueada, ya que una simple puerta me bloqueaba el paso en un lugar donde yo tenía que tener todo el control.
- Aparta, enana- dijo Shin'ya. Me aparté y le dio una gran patada a la puerta, abriéndola de un portazo.
- ¡Vaya, Shin'ya-san! ¡Qué fuerte eres!- la felicitó Sumireko con una sonrisa. Ante esto creo que Banba se sonrojo levemente, pero por una vez no tenía tiempo para cotillear y vengarme por haberme llamado enana.
Entré en la habitación y lo primero que hice fue mirar el techo para buscar un rayo de luz por el cual situar el agujero, cuando lo encontré me dirigí al sitio debajo de él y efectivamente allí estaba la máquina.
al fin pensé antes de observarla mejor.
- No- dije; las demás al ver mi reacción se acercaron a ver qué pasaba, cuando lo hicieron quedaron boquiabiertas.
La máquina estaba rota, la pantalla de la tablet estaba completamente rajada y la maquina en sí, se había roto por los conectores, separándose de la tablet, la bombillita estaba rota, uno de sus lados estaba abollado y si lo movías escuchabas piezas moviéndose en su interior. Es más frágil de lo que creía, aunque normal con el golpe que se ha llevado.
- ¿E-está rota? - preguntó titubeante Kouko.
- ¿Tu qué crees, genio?- dijo Otoya irónicamente.
- ¿Y ahora que vamos a hacer? ¿Estamos atrapadas?- dijo Kouko con la voz un poco temblorosa.
-No tengo idea- dije todavía un poco en shock, esta situación se me acababa de salir de las manos.
- Nio-san ¿puedes dejármelos?- me preguntó Kouko. Yo se los di, de todas formas no sabía nada de reparaciones y a lo mejor la cerebrito podría ayudar en algo.
- Volvamos con las demás y decidiremos que hacer- dijo Hanabusa con una mirada seria y pensativa, dirigiéndose fuera de la habitación para volver con las demás, nosotras la seguimos.
POV: Normal - habitación clase negra mientras Nio y compañía fueron a buscar la Máquina.
Al salir las chicas, reinó el silencio en la habitación, Haru y Haruki pusieron las cabezas de Tokaku e Isuke respectivamente en sus regazos y les acariciaban ligeramente la cara y el pelo. Hitsugi estaba sentada en el regazo de Chitaru, a la vez que se abrazaban. Shiena estaba mirando por la ventana y de vez en cuando miraba fugazmente a la pareja. Suzu, por su lado, se quedó donde estaba, mirando hacia la puerta. Todas estaban metidas en sus propios pensamientos.
POV: Haruki
Ja, ja, parece un angelito pensé mientras le acariciaba el pelo y la cara.
Sí lo sé, es peligroso pero no podía contenerme ante esta diosa pelirrosa, porque para mí era eso, una diosa, un ser superior, inalcanzable, que mira a los seres como yo con desprecio desde su trono de oro. Y para una simple mortal como yo, tenerla en esta situación era una sensación indescriptible. En este momento me da igual la situación, que estuviéramos en Rusia, o en la época de los dinosaurios o que todo sea el sueño más loco de mi vida, me da igual porque podía estar con ella, con esta preciosa tsundere que me robó el corazón; aunque no sé si lo hizo a posta o no.
Desde que salí de la clase negra no he podido olvidarte… como seguro le habrá pasado a mucha gente mejor que yo pensé un poco abatida.
Debido a mis responsabilidades con mis hermanos y mi madre, no puedo destacar ante ella y aunque me parta el alma por dentro, mi decisión está hecha, no abandonaré a mi familia. Solo me queda deleitarme con su belleza dormida, aunque puede que me mate cuando despierte, literalmente. Mientras dure todo esto haré lo que he hecho siempre, me ocultare detrás de mi simpatía y reprimiré todo lo que siento, porque hay cosas más importantes que yo misma.
POV: Haru
Ains, hasta dormida tienes la cara tan seria, que cualquiera diría que tienes una pesadilla, pero yo sé que no la tienes.
Nunca olvidaré el momento en que despertaste de aquella pesadilla toda sudorosa, en el que me miraste con los ojos casi con lágrimas y me abrazaste sin decir nada, me quedé en shock durante un momento porque esa reacción no me la esperaba, porque estaba medio dormida y por un instante creí que estaba soñando. Yo sabía que toda esa actitud fría y distante era una fachada, una muy grande sí, pero una fachada, y que no se te dio elección de ser de otra manera. Estoy orgullosa de decir que yo conseguí abrir una grieta y vi algo maravilloso que hacía que me enamorara más de ti, sino nunca me hubieras dejado dormir contigo, ja, ja. Pero no pararé hasta derribar toda la pared que aísla tu corazón. Porque eres una persona maravillosa, aunque por ahora solo yo sea capaz de verlo. Aunque todavía no sé de qué iba la pesadilla, recuerdo que cuando te calmaste, te pregunté y tú te sonrojaste y te diste la vuelta diciendo que no era importante. Ja, ja, tan orgullosa como siempre, me di cuenta de que te volviste a tensar y sin planteármelo te abracé por detrás, y no sabes la alegría que sentí en mi corazón cuando te relajaste y al momento te quedaste dormida. Con ese simple gesto que de primera no parecía importante, yo sentí que mientras estuviéramos juntas saldríamos adelante.
Ahora yo cuidaré de ti.
POV: Hitsugi
Definitivamente, tuve que portarme muy bien en otra vida para que Chitaru apareciera en esta es el pensamiento que me venía a la cabeza de vez en cuando, y este momento es uno de ellos; ya que es la única explicación posible que le encuentro para que Chitaru siga a mi lado a pesar de todo.
Hay momentos como este, donde ella me abraza cariñosa y protectoramente y me mira casi con adoración con esos rubís que tiene por ojos y es en estos momentos cuando recuerdo todo lo malo que he hecho, todos los asesinatos, mentiras y engaños. Pero el que más me duele dentro de mi alma es el asesinato de la hija de su maestra, con la cual tuvo una pelea por mi culpa donde ella renegaba de mi querida Chitaru y le decía que no la quería volver a ver, y si no enviaba a asesinos a matarme es para que ella sufriera cuando descubra que lo ha perdido todo por el horrible monstruo que soy. Juro que en ese instante quería morir, por la expresión de dolor que tenía en sus ojos carmín y por mucho que intentara disimular para no hacerme daño, yo era muy consciente del dolor que estaba sintiendo, ya que esa mujer era como una madre para ella y renunció a todo por mí, a pesar de que desde un primer momento la engañé con mi apariencia y me aproveché de ella. En mi defensa diré sin embargo que aún no sabía identificar el sentimiento que sentía cada vez que tomaba su mano, la miraba o simplemente la tenía cerca, y tampoco sabía el sentimiento de incomodidad o malestar que sentía cuando no estaba a mi lado, por lo que mi mundo se vino abajo cuando descubrí que estaba total y perdidamente enamorada de Namatame Chitaru, tanto que no sé lo que sentí dentro de mí cuando Kenmochi le coqueteo… Bueno, sí, celos. Si no hubiera sido por eso, no hubiera sacado del juego a Kenmochi ya que lo que estuviera preparando no influenciaba en lo mío.
Jo, Hitsugi, ¿te estas oyendo? ¿Cómo es posible que una persona tan despreciable como tú, haya acabado al lado de una persona tan magnífica, tan buena, tan elegante, tan educada, tan hermosa, tan… tan…? No hay suficientes adjetivos buenos para terminar de definirla.
En ese momento estaba un poco decaída mientras alzaba un poco la vista y vi a Kenmochi mirando hacia aquí, por lo que abracé a Chitaru un poco más fuerte.
Por nada del mundo voy a permitir que me separen del mejor regalo que me ha hecho la vida, aunque no entiendo por qué.
POV: Chitaru
¿Por qué estoy tan cómoda en esta situación? Debería estar inquieta por todos los sucesos tan extraños que han ocurrido es el pensamiento que tuve cuando fui verdaderamente consciente de nuestra realidad.
Pero esa pregunta fue respondida al instante de mirar a mi pequeña. Ya que no hay nada que me relaje tanto o me traiga más paz que tener a Kirigaya entre mis brazos, Dios, ni yo misma me puedo explicar cómo he acabado dependiendo tanto de esta chica, bueno, aunque tenga la apariencia de una niña. Puede que al principio sintiera un impulso maternal de ayudarla debido a su apariencia, pero no, era algo mucho más. Y al principio yo misma intentaba convencerme con esta excusa cuando mis sentimientos se alteraban por completo cuando la cogía de la mano, cuando la veía sonreír, cuando la peinaba y cuando no la tenía a mi lado, aunque fueran pocos momentos. En aquel momento no tenía idea de lo que se me venía encima y yo, atontada por el momento, no lograba comprender nada.
Esto fue así hasta que un día o un momento o un cúmulo de situaciones, no estoy segura de qué fue, pero me embargó un sentimiento nuevo que no sabía identificar, pero era molesto y no me gustaba, y surgía cada vez que veía a Kirigaya abrazar fuerte su osito. En aquel entonces no sabía por qué sentía eso, ya que la imagen era adorable. Más tarde logré identificar ese sentimiento y con mucho pesar y vergüenza tenía que reconocerlo por lo menos a mí misma. Yo, Namatame Chitaru, una chica a la que se la conoce por su madurez, estoy celosa de un osito rosa de peluche. Ja, ja, cuando llegue a esa conclusión recuerdo que estábamos en clase y me pasé toda la hora mirando a Kirigaya, como siempre, sí, pero esta vez con otros ojos y un descubrimiento: me había enamorado de ella.
De repente sentí como mi pequeña me abrazaba más fuerte, la miré al mismo tiempo que ella alzaba la vista y nuestras miradas se encontraron, por lo que no puede evitar perderme en la laguna dorada de sus ojos. Tan ensimismada estaba, que cuando me quise dar cuenta nos estábamos dando un casto beso en los labios, no solemos hacer esta clase de actos en público, pero en este momento no nos importaba. Nos separamos y nos volvimos a mirar a los ojos, no hacían falta las palabras para decirnos que da igual la situación en la que estuviéramos, todo estará bien mientras estemos juntas, ella cerró sus ojos y apoyó su cabeza en mi hombro mientras la seguía abrazando. La verdad es que poco a poco voy teniendo menos celos del oso.
POV: Shiena
¿¡Es que no tienen pudor o qué!? ¿Porque tienen que besarse en público? ¡Eué falta de respeto! ¿No tienen bastante con pasarse el día pegadas la una a la otra? pensé al verlas en esa situación.
No, no son celos, es sentido común, estamos en una situación completamente surrealista que si resulta no ser el sueño más raro de mi vida, estaremos en un buen lío ya que de jugar con el tiempo sin conocimiento no puede salir nada bien. Claro, si es como los libros de ciencia ficción que he leído; si fuera como el giratiempo en Harry Potter, solo tendríamos que averiguar en qué momento estamos y darle las vueltas necesarias. Para ya, Shiena, que te estas poniendo en modo nerd. En todo caso, no está el momento para besuquearse delante de todas.
Giré la cabeza para mirar a las demás y parece que soy la única a la que le molesta lo que hacen. Haru y Haruki miraban casi con adoración a Tokaku e Isuke, de verdad no sé qué les han visto. Tokaku es lo más frío y distante del mundo e Isuke solo tiene un cuerpo de escándalo, si vale eso puede ser razón suficiente, pero solo para un rato, las relaciones con ese tipo de persona no duran y si duran no son sanas. Pese a ello parece que Haruki eso no lo ve y Suzu se ha quedado pillada mirando la puerta por donde salieron las chicas con una expresión triste, estoy segura de que ella ha tenido algo que ver en el ataque de pánico que le entró a Kouko antes, pero no sé qué ha podido pasar exactamente, lo que está claro es que se preocupa por ella.
Volví a echar otro vistazo a todas las chicas, parece que han conectado bastante con sus compañeras de habitación, a pesar del infame motivo por el cual nos conocimos. La verdad, me dan un poco de envidia. En serio, ¿por qué a mí me tuvo que tocar de compañera a una sádica asesina en serie que no ha hecho más que amargarme la vida? Estas chicas podrán ser asesinas, pero todas ellas tienen a alguien que se preocupan por ellas, porque está claro que Sumireko y Banba tienen algo y la rara de Nio también tiene a alguien aunque ella no quiera hablar de ello.
Esto es deprimente, todas tienen a alguien con quien estar menos yo. Mis padres apenas se acuerdan de llamarme por mi cumpleaños y con suerte los veo en persona un rato un par de veces al año, ni siquiera vinieron a verme cuando estuve en el hospital por culpa de esa loli. Solo recibí una llamada donde me decían que tuviera más cuidado con lo que comiera, ya que no podía decirles la verdad y por culpa de los malnacidos que me hicieron la vida imposible de pequeña no tengo amigos. Esto es más que nada porque no me fio de nadie, ni siquiera de mis compañeros de Despido Colectivo que han sufrido lo mismo que yo.
Ahora que lo pienso bien, esto no parece estar tan mal. Da igual lo que me pase, nadie me echará en falta y, quién sabe, a lo mejor estamos en la época en la que empezaron a meterse conmigo y poder evitar la basura de vida que tengo pensé mientras me fijaba en el paisaje que me parecía familiar.
POV: Suzu
¿Cómo he podido dejarme llevar así?
Cuando pensaba que la vida ya no podría sorprenderme y por ende no podía enseñarme nada más, hace que me enamore de esa niña y viaje por el espacio-tiempo. Dios, ahora sí puedo decir que lo he visto todo. Como no nací ayer, entiéndase el gran sarcasmo, sé que se ha ofrecido voluntaria para alejarse de mí, ¿cómo he podido ser tan descuidada? Aunque Kouko odie la institución religiosa de la que proviene, los valores que le han infundado no desaparecen así como así, ya que ella no ha conocido otra cosa. Es más, cuando tenía su edad yo tenía la misma mentalidad que ella, ya que eran los valores globales de la época. Fue el tiempo el que me hizo mirar las cosas de otra manera, ella no lo ha tenido.
No voy a negar que me hice ilusiones con ella, llegué a pensar que por fin había encontrado a alguien para apaciguar mi soledad, ya que lo que siento por ella no lo sentía desde él y, debido a mi descuido, ella no va a volver a confiar en mí. Ahora me siento igual que cuando el murió, tengo visto y comprobado que cada vez que me enamoro sufro, pero no esperaba que fuese en un periodo de tiempo tan pronto ni tan fuerte. Muchas veces he pensado en el mal que tuve que hacer en otra vida, para que, en esta, la vida se ría de mi de esta forma tan miserable. Pero no voy a rendirme, por mucho dolor que me traiga una felicidad momentánea, la buscaré. Además, si hay algo que tengo, es tiempo.
Tengo que pensar en cómo arreglar la situación.
POV: Normal
Haru y Haruki ya se estaban empezando a preocupar, debido que "sus chicas" aun no daban señales de despertar.
- Haruki-san- dijo Haru- Tokaku-san e Isuke-san no parece que vayan a...-
- Sama -dijo Haruki corrigiéndola.
- ¿Qué? -dijo Haru extrañada.
- Es Isuke-sama, a ella no le gusta el apelativo -san- aclaró Haruki.
- Claro, lo siento- dijo Haru con su habitual sonrisa- Lo que decía era que Tokaku-san e Isuke-sama aún no despiertan y estoy preocupada-
- Yo también- dijo Haruki mirando hacia la puerta- Hanabusa-san, para ser de alta cuna, fue bastante bruta-
- Un poco, pero si no las detenían, Tokaku-san e Isuke-sama se hubieran hecho daño- dijo Haru reparando en Suzu, que seguía embobada mirando la puerta.
- Esto... Suzu-san- dijo Haru provocando un pequeño sobresalto en Suzu, sacándola de sus pensamientos.
- ¿Sí? Haru-chan- dijo Suzu como si nada.
- Perdón, pero Haruki-san y yo estamos preocupadas por Tokaku-san e Isuke-sama y me preguntaba si nos podrías ayudar a despertarlas- terminó Haru amablemente como siempre.
- Claro- Suzu no podía decir que no a una petición con tanta pureza- pero teniendo en cuenta las personalidades de ambas y teniendo en cuenta la situación en la que fueron noqueadas, debemos proceder con cuidado- terminó de decir pensativa y agradecida por evadirla de sus propios pensamientos.
- Entonces el clásico despertar por zarandeo y bofetada no sería una buena idea ¿no?- dijo Haruki.
- Exacto- dijo Suzu- lo mejor sería que despertasen por olor.
- ¿Olor?- dijeron a la vez Haru y Haruki extrañadas.
- Sí, olor, un aroma fuerte momentáneamente en sus fosas nasales, envía un impulso que las puede hacer despertar un poco mareadas, lo que nos viene perfecto para evitar que se maten nada más despertar- explicó Suzu.
- Qué buena idea, eres muy inteligente Suzu-san- dijo Haru con una sonrisa.
- Pero ¿dónde vamos a sacar un olor fuerte aquí?- dijo Haruki mirando a su alrededor, hasta que posó su vista en Shiena.
- Shiena-san- la llamó Haruki.
- ¿Sí, Sagae-san?- le contestó.
- ¿Por casualidad llevas encima algún perfume o alguna medicina que huela fuerte?- le preguntó Haruki.
- No, cuando nos tele transportamos, o lo que sea que nos ha pasado, estaba en casa con el pijama puesto, así que no traigo nada- tocándose la chaqueta del uniforme que llevaba en ese momento- aunque ahora mismo llevo la misma ropa que solía llevar en la clase negra, a lo mejor alguna de nosotras ha traído hasta aquí algo que solía llevar cuando estábamos en esa clase- terminó de decir, mientras volvía a posar su vista en las enamoradas abrazadas, que estaban prestando atención a la conversación.
- Eh, Kirigaya-san- dijo Shiena mirándola a los ojos- ¿llevas encima algún veneno que huela fuerte pero solo al olerlo no sea peligroso para la vida?- terminó de decir con resentimiento.
Ante esto a Kirigaya le cambió la cara y se puso pálida.
- ¡No tengo ningún veneno! Chitaru y yo hemos decidido dejar los asesinatos- dijo Hitsugi poniéndose en pie y encarando a Shiena.
Shiena y Chitaru hicieron amago de contestarle e intervenir respectivamente, pero Suzu se les adelantó.
- Señoritas, este no es momento ni lugar para discutir vuestras diferencias, además solo por el hecho de haber participado en la clase negra, significa que hemos cometido grandes pecados, así que no sería justo empezar a echarse en cara las cosas. Así que os pido por favor que os tranquilicéis y prometáis ser cordiales la una con la otra mientras esta extraña situación dure- dijo Suzu con la voz firme y tranquila en un tono en el que una entrañable abuela regaña a su nieto, consiguiendo de inmediato el resultado deseado. Shiena y Hitsugi se miraron y asistieron.
- Bien, ya que volvemos a estar en calma, ¿a alguna se le ocurre algún método suave para despertarlas?- terminó de decir Suzu.
- Creo que lo mejor sería despertarlas, de la forma que ha dicho Shutou-san- dijo Chitaru, cogiendo de la mano a Hitsugi y poniéndola detrás suya por lo que pudiera pasar- esas chicas no tienen el mejor carácter.
- ¿Y con qué las despertamos?- preguntó Haru.
- Uhh, Sagae-san, tú sueles pintarte las uñas, ¿no llevas quitaesmalte encima?- dijo Chitaru.
- No creo, normalmente me arreglo las uñas en casa o en la…- dijo Haruki mientras metía las manos en los bolsillos y tocó algo, lo sacó y vio un frasco de quita-esmalte del caro. ¿Cómo ha llegado esto a mi bolsillo? pensó, pero entonces un recuerdo le vino a la mente…
Flashback
Primeros días de la clase negra.
-Eh idiota - dijo Isuke.
- ¿Necesitas algo Isuke-sama? -preguntó Haruki.
- Isuke no necesita nada, al contrario que tú - dijo Isuke con su habitual superioridad- Toma -
- ¿Ehh? ¿Qué es esto?- preguntó Haruki mirando el frasco.
- Quitaesmalte paleta - dijo Isuke con su tono habitual- Si Isuke está obligada a verte, al menos que estés presentable, así que quédatelo -
- Pero Isuke-sama, este quitaesmalte es muy caro. No puedo aceptarlo- dijo Haruki haciendo amago de devolverlo.
- No digas tonterías, además yo no lo necesito. Es más, ni me acordaba que estaba en mi estuche ese frasco - le contestó Isuke.
- Pero…- empezó a decir Haruki.
- Nada de peros, idiota, si vas a estar cerca de Isuke, lo mínimo es que estés presentable o en tu caso lo más que puedas - dijo Isuke con tono se superioridad.
- Muchas gracias Isuke-sama, lo cuidaré bien- dijo Haruki mientras veía como Isuke la ignoraba de camino al baño.
Fin flashback
Ante este recuerdo, a Haruki se le dibujó una sonrisa, que extrañó un poco a todas.
- Es perfecto- dijo Suzu- Olor fuerte, pero no perjudicial. ¿Me permites? - terminó de decir.
- Eh, claro- dijo Haruki despertando de su ensimismamiento y pasándole el frasco.
- Gracias- dijo Suzu sacando su pañuelo y echando un poco de quitaesmalte en él- Haru-chan ¿serias tan amable de prestarme tu pañuelo?
- Por supuesto- le respondió.
Suzu cogió el pañuelo y también echó un poco de quitaesmalte, cogió ambos pañuelos y se los pasó a Haru y Haruki.
- Ahora pasad esto por sus fosas nasales- empezó a decir Suzu- deberían empezar a reaccionar.
Las chicas hicieron lo que Suzu les dijo y a los diez segundos de empezar a pasarles el pañuelo por la nariz empezaron a reaccionar.
- Funciona- dijo Haru al ver que Tokaku empezaba a parpadear.
- A… ¡ACHISS!- estornudó Isuke, incorporándose un poco con sus manos. Tokaku, en cambio, puso mala cara y abrió los ojos, ambas parecían bastante desorientadas.
- Ah, la cabeza de Isuke da vueltas - dijo llevándose una mano a su sien.
- ¿Qué… Qué ha pasado?- preguntó Tokaku incorporándose un poco.
-Nada importante, parece que no os ha sentado bien todo esto y os habéis vuelto a desmayar- dijo Suzu rápidamente, pereciendo casual.
Isuke y Tokaku se miraron a los ojos con odio, pero no se dijeron nada.
Parece que han olvidado la discusiónfue básicamente el pensamiento de las demás chicas.
Isuke y Tokaku intentaron levantarse cuando fueron conscientes de que estaban echadas sobre Haruki y Haru.
- ¿Qué haces tan cerca de Isuke? - dijo ella un poco sonrojada empujando a Haruki, y levantándose rápidamente, lo que le provocó grandes mareos que hicieron que perdiera momentáneamente el equilibrio.
- Cuidado- dijo Haruki, mostrando buenos reflejos al incorporarse rápidamente para evitar que Isuke cayera, Tokaku en cambio, se sonrojó ligeramente y con ayuda de Haru se levantó.
- ¿No te había dicho Isuke que no te acercaras tanto? - dijo al recuperar la compostura y alejándose de Haruki.
-Perdón Isuke-sama- dijo Haruki con una sonrisa y rascándose la nuca, al ver esto las demás chicas negaron con la cabeza.
- ¿Te encuentras bien Tokaku-san?- dijo Haru tras un momento de silencio.
- Sí, solo un poco mareada- dijo Tokaku estoicamente, pero aún tenía su mano enlazada con la de Haru, cosa que no pasó desapercibida por ninguna de las presentes. Isuke, al verlo, hizo a amago de decir algo.
- Isuke-sama, ¿te encuentras bien?- le preguntó Haruki en un intento de evitar otra pelea.
- Isuke se encuentra perfectamente, pero toda esta situación la está dejando agotada - dijo mientras buscaba el sitio más limpio para sentarse.
Al sentarse Isuke, se empezó a oír pasos por el pasillo. Ante esto, las chicas se tensaron y esperaron, pero se relajaron al ver que era el equipo de búsqueda e Isuke volvió a levantarse, ya que las demás no iban a estar por encima de ella en una conversación importante.
- Hooola de nuevo, bien, veo que ya están todas conscientes- dijo Nio, quien, a pesar de que mostraba su sonrisa de gato, sonaba un poco rara.
- Espero no haber sido muy brusca con vosotras- dijo Sumireko mirando a Tokaku y a Isuke, ambas la miraron extrañadas.
Suzu buscó a Kouko con la mirada, pero se colocó estratégicamente detrás de Otoya y no podía verla bien.
- ¿Habéis encontrado algo?- preguntó Shiena rompiendo el silencio que se había formado.
- Veras, respecto a eso, tenemos una noticia buena, una mala, una muy mala, y otra extraña y desconcertante que se podría considerar muy muy mala. ¿Cuál queréis oír primero?- dijo Otoya como quien estuviera hablando de lo que le pasó ayer.
- Takechi, no es momento para tus bromas- le dijo Shiena seriamente.
- No, no es una broma- dijo Sumireko- Nio-san ¿serias tan amable de explicar, por favor?- terminó de decir elegantemente.
Nio asintió con la cabeza- Bien, uhm, la noticia buena es que hemos encontrado la máquina, pero… Kouko-san- dijo antes de que alguien pudiera decir algo. Ante esto la mencionada le pasó a Nio el dispositivo con la tablet rota y esta última los cogió por separado, mostrándolos a las demás- …la mala noticia es que está rota- Nio calló, esperando que alguna dijera algo.
- ¿Eso quiere decir que estamos atrapadas en donde sea que estemos ahora?- se atrevió a preguntar Hitsugi.
- Más o menos- dijo Nio
- ¿Y ahora que vamos hacer?- preguntó Chitaru con un brazo rodeando a Hitsugi.
- Espera, principito, que en este punto empieza a ponerse rara la situación- dijo Otoya, haciendo que Chitaru la mirara extrañada y Hitsugi se sonrojara.
- ¿Más? – dijo irónicamente Isuke.
- Pues sí- comenzó a decir Nio- lo creáis o no, este edificio en el que estamos es la escuela Myojo y esta habitación es la clase negra- terminó de decir y esperó por la reacción de las chicas.
Ante las palabras de Nio, las chicas que se quedaron en la habitación la miraron extrañadas, esperando su popular mueca de gato y diciendo que era una broma; aunque después de observar al equipo de búsqueda les quedó claro que no era una broma, básicamente porque Kouko no hubiera participado en algo como eso y ya hubiera dicho algo de ser una broma. Se miraron entre sí y a su alrededor, sin dar crédito aún de las palabras de Nio.
- ¿Os habéis fumado algo ahí fuera o qué? - dijo Isuke haciendo ademanes con las manos- ¿Cómo va a ser esta ruina esa escuela tan moderna?-
- Estoy de acuerdo con Isuke-sama, esta no parece la clase negra- dijo Haru, haciendo que Isuke sonriera con superioridad y Tokaku frunciera el ceño.
Las demás, aunque no lo expresaban con palabras, dejaban clara su incredulidad.
- Sé que es una locura- empezó a decir Kouko- pero Hashiri-san nos ha demostrado que esta es la escuela Myojo-
Todas posaron su vista en Nio.
- Explícate- exigió Tokaku, todo lo que tuviera que ver con Myojo tenía posibilidades de ser peligroso para Haru.
- Veréis, como algunas habréis supuesto, yo no era una alumna normal en la escuela. Es más: trabajo para ella, por lo que conozco esta escuela y sus alrededores como la palma de mi mano- comenzó a decir Nio- por lo que os puedo asegurar que este es el edificio de Myojo. Os puedo enseñar algunos controles manuales de seguridad muy bien escondidos, tan bien escondidos que solo el que sepa de su localización exacta puede dar con ellos. Las chicas...- dijo señalando a las chicas que la habían acompañado- ...os pueden confirmar todo esto-
Las chicas que se quedaron en la clase se volvieron a mirar entre sí, más confundidas que nunca por la seguridad de sus compañeras respecto a la situación.
- ¿Y cómo explicáis el estado de esto?- dijo Chitaru después de un momento.
- Bueno, esa es la noticia desconcertante que puede llegar a ser muy mala- dijo Otoya.
- Veréis, nosotras lo hemos hablado antes- comenzó a decir Nio- hemos llegado a la conclusión de que hemos vuelto a viajar en el tiempo…-
- Di algo que no nos hayamos imaginado ya - dijo Isuke.
- A eso voy- le contestó Nio- bueno, continúo… Que hayamos viajado en el tiempo parece una cosa clara, pero debido al estado decadente de esto, hemos llegado a la conclusión de que, en vez de ir al pasado como la primera vez, hemos viajado al futuro- terminó de decir Nio.
- Antes de expresar vuestra incredulidad sobre nuestras sospechas, permitidme deciros que no sé mucho sobre este proyecto- dijo Sumireko señalando con elegancia el dispositivo que Nio tenía en las manos- pero yo escuché la expresión "control del tiempo" y como no sabemos los principios que usa este dispositivo, hay posibilidades de que hayamos dado un salto hacia adelante-
Ante las palabras de la ojou-sama, a ninguna se le ocurrió nada que refutarle.
- Y si eso es verdad, ¿en qué año estamos?- preguntó Haruki.
- No estamos seguras- contestó Nio.
- ¿Y ahora qué hacemos?- preguntó Haru.
No hubo una respuesta momentánea.
- Si puedo opinar- empezó a decir Shiena- diría que, si es verdad que estamos en el futuro, saliéramos hacia la calle, viéramos la situación actual del sitio que nos rodea, buscar la manera de arreglar la máquina y volver a nuestro tiempo. Además, no creo que permanecer aquí sea buena idea, ya que esto está en ruinas y dudo mucho que queráis vivir aquí mientras todo esto esté pasando- finalizó Shiena.
- En lo que a mí respecta, me parece una buena idea- dijo Sumireko- ¿os parece bien esta propuesta?- dijo dirigiéndose a las demás.
Todas asintieron.
- Isuke no piensa dormir en un zulo como este - dijo con aires de superioridad.
- Bien. Pues vámonos ya antes de que se nos haga de noche- dijo Tokaku.
- Seguidme- dijo Nio.
La siguieron por el pasillo hasta las escaleras de emergencias que el equipo de búsqueda había descubierto.
- Está un poco oscuro, así que id con cuidado- dijo Kouko antes de entrar.
- Le quitas toda la gracia si les adviertes antes, Kouko-san- dijo Nio desanimada, ella quería ver alguien cayéndose para reírse.
Cuando salieron de aquel túnel de escaleras, se encontraron con una gran habitación un poco oscura, que en su día fue un bonito recibidor, anduvieron un poco siguiendo a Nio y llegaron a una puerta cerrada con tablas por fuera. Al verlas detenidamente, a ninguna le quedó duda alguna de que eran las mismas puertas por las que pasaban todos los días cuando iban a la clase negra.
- Esta puerta está bloqueada, ¿hay alguna otra salida?- dijo Shiena.
- Atrás- dijo Shin'ya, las chicas la miraron con curiosidad.
Cuando estuvo enfrente de las puertas, cogió impulso y arremetió contra ellas; crujieron, pero aguantaron.
-Joder- dijo Shin'ya sobándose un poco el brazo con el que había golpeado las puertas, inmediatamente Sumireko se le acercó para revisar su brazo, lo que provocó que se sonrojara.
Tokaku se acercó a observar a las tablas que eran visibles a través de algunos agujeros
-La madera está un poco podrida, si se le fuerza un poco más se romperán- dijo Tokaku echándose un poco para atrás para arremeter contra ellas, hasta que sintió una mano en su hombro.
- No te sobre esfuerces sin motivo Azuma-san, te harás daño si lo haces tú sola- dijo Haruki, quedando clara su intención de ayudarla.
-Sagae tiene razón- dijo Chitaru quitándose su chaqueta- entre las tres conseguiremos un impacto mayor y no saldremos muy lastimadas.
- Vale- dijo secamente Tokaku.
- Kirigaya, ¿me la puedes sostener?- dijo Chitaru pasándole la chaqueta.
- Claro Chitaru-san- dijo Hitsugi cogiendo la chaqueta con cuidado para no arrugarla.
- Gracias- le dijo Chitaru con una sonrisa que hizo que Hitsugi se sonrojara un poco.
- Eh, tortolitas, ¿vamos o qué?- dijo Haruki con su habitual sonrisa.
Con esto Chitaru también se sonrojó un poco y se colocó junto a Haruki y Tokaku.
- Bien, a la de tres- comenzó a decir Haruki- una, dos, tres…-
Al finalizar la cuenta las tres chicas arremetieron contra las puertas, el impacto fue suficiente para partir las tablas que las bloqueaban
- Buen trabajo, chicas- dijo Otoya mientras abría por completo las puertas, esto hizo que la luz del sol llegara de repente donde se encontraban el resto de las chicas.
- ¡Ahh!- gritó Shin'ya de repente, agachándose en el suelo con los ojos cerrados temblando un poco.
- Shh- dijo Sumireko de inmediato- no tengas miedo, estoy contigo, estoy contigo- decía dulce y bajito al oído de Banba.
Con las palabras de Sumireko, Shin'ya dejó de estar tan tensa y abrió los ojos, pero al abrirlos todas se dieron cuenta de que Shin'ya se había ido.
-Bienvenida de nuevo, Mahiru-san- dijo Sumireko con una casi imperceptible sonrisa boba, mientras la ayudaba a ponerse de pie.
- ¿Te encuentras bien, Banba-san?- le preguntó Haru, siendo esta muy vigilada por Tokaku.
-S-sí, me duele un poco el brazo, a veces Shin'ya es un poco brusca- dijo Mahiru un poco intimidada por la cercanía de Sumireko.
- ¿Qué os ha ocurrido para que cambiarais de repente?- preguntó Chitaru mientras se ponía su chaqueta.
- D-demasiada luz de sopetón, p-pilló a Shin'ya desprevenida- le contestó.
- Bueno salgamos de este zulo ya - dijo Isuke siendo la primera en salir, seguida por Haruki y Nio; Chitaru y Hitsugi cogidas de las manos como siempre; Sumireko y Tokaku intentando estar lo más cerca posible de Bamba y Haru, mientras que, por el contrario, Kouko y Shiena estaban intentando estar lo más lejos posible de Suzu y Otoya.
Caminaron un rato en silencio hasta que salieron de las propiedades abandonadas de Myojo, y empezaron a ver gente y tiendas, fue extraño, en general el entorno era normal, pero algo no cuadraba.
- ¡IMPOSIBLE!- Gritó Kouko de repente, todas se volvieron a mirarla.
- ¿Qué sucede, Kaminaga?- preguntó fríamente Tokaku.
Kouko solo señaló hacía un panel donde mostraba el día y la hora actual.
11 de septiembre, 2036 17:35
- Señor- dijo un hombre a la vez que entraba a un gran despacho situado en la última planta de un rascacielos- hemos descubierto a un grupo de personas saliendo de los terrenos de Myojo-
- ¿Por dónde entraron?-
- No lo sabemos, señor. Nuestras cámaras y sensores solo han podido captar cuando han salido del edificio, rompieron la puerta principal para ello-
- Esto es muy extraño, identifícame a esas personas-
- Sí, señor- dijo mientras salía del despacho
- Pfft…- se da la vuelta en su silla giratoria y observa las asombrosas vistas a través de una gran ventana- me pregunto que estará pasando- dijo para sí mientras se encendía un cigarro.
