En el capítulo anterior:

- hay un factor muy importante que aún no os he dicho- dijo HItsugi muy seria- la verdadera razón de porqué tuvimos una vida tan complicada después de la clase negra.-

- ¿qué factor?- dijeron los tres a la vez intrigados.

HItsugi miró a sus amigas y a su esposa, estas asintieron para darla su apoyo, dio un gran suspiro y reunió todo el valor que tenía.

- Yo era Angel Trumpet-

Durante unos momentos reinó el silencio en aquella casa, mientras los jóvenes sopesaban toda la situación y las madres se preparaban para la sentencia por su pasado.

- Es mentira- dijo Mako con una expresión desolada, mirando a los ojos a HItsugi- Tú no puedes ser ese monstruo del que nos habéis hablado.

La peliceleste solo pudo agachar la cabeza en señal de vergüenza.

- Dime por favor que eso es mentira- dijo Mako con lágrimas en los ojos- ¡Dilo!

Esta vez, ninguna regañó a Mako por alzar la voz,

- Un momento, por favor, creo que me he perdido algo- dijo Romeo confuso intentado mantener la calma por la nueva información- Veamos, mamá CHitaru nos ha dicho que ella fue tras un asesino sin escrúpulos, lo encontró, pero no pudo eliminarlo. Sin embargo, nos habéis dicho que fue mamá HItsugi quien lo hizo. Vale, hasta ahí todo bien, pero ahora nos decís que mamá HItsugi era ese asesino, por lo que yo no entiendo nada- terminó de decir exasperado.

- TOkaku no fue la única que se enamoró de la persona a la cual debía matar. Yo también lo hice- dijo CHitaru, pasando una mano por los hombros de su esposa para animarla.

- Ya, pero eso no explica que supuestamente la tía HItsugi se matara ella misma- dijo Satoshi; Mako seguía aguantando las lágrimas intentado que la situación no la sobrepasara.

- Veréis- empezó CHitaru- yo descubrí que HItsugi era Angel Trumpet, primero al encontrar un frasco de veneno en su oso de peluche, y durante la obra de Teatro ella misma me lo confirmó. En ese momento entré en conflicto conmigo misma, porque en aquel entonces ya era consciente de mis sentimientos por ella, pero mi sentido de la justicia por mi maestra era igual de fuerte, por lo que cogí un cuchillo y me dispuse cumplir mi promesa-

- Pero no pudiste- dijo Satoshi.

La pelirroja negó con la cabeza.

- Cuando CHitaru me dijo la verdadera razón por la cual estaba en aquel sitio; yo ya sabía que estaba enamorada de ella- dijo HItsugi de repente, levantando su cabeza- Así que le prometí que le ayudaría a cumplir su promesa y eso hice-

- Será mejor que yo continúe a partir de aquí- le interrumpió CHitaru- Cuando conseguí llegar hasta HItsugi, la rodeé con mi brazo e hice el intento de clavarle el cuchillo en el corazón, pero no pude, mi brazo se quedó a medio camino-

- Así que, en ese momento, decidí que era hora de pagar por todos mis pecados y de paso hacer que se cumpliera la promesa de CHitaru a su maestra y la mía a ella, así que cogí la mano de CHitaru que sostenía el cuchillo, lo dirigí a mi pecho y me lo clavé- finalizó HItsugi.

Los jóvenes se quedaron mudos de la impresión.

- Cuando me di cuenta de que estaba sosteniendo el cuchillo dentro de HItsugi, me entró la mayor angustia de toda mi vida; la coloqué en el suelo y creí que estaba muerta. No puedo explicar muy bien qué pasó en ese momento, solo supe que no podía soportar la idea de un futuro sin ella a mi lado, aunque nos hubiéramos conocido hace poco. Esto llevó a que en un un momento de desesperación tomara el frasco de veneno, lo abriera y me lo bebiera entero- finalizó CHitaru.

- ¿Có-cómo?- preguntó Romeo sin saber muy bien que decir.

- Pero estás loca o qué- Exclamó Mako- ¿De verdad estabas dispuesta a acabar con tu vida por una chica a la cual, casi que acababas de conocer? Tía HItsugi sabes que te adoro, pero no puedo evitar sorprenderme por esa acción tan impulsiva.

- Sé que fue una locura, aún lo sigo pensando, pero ese momento fue tan intenso que no sé como sucedió exactamente – Se intentó explicar CHitaru- Lo único que sé es que las emociones me sobrepasaron, sentía que algo dentro de mí era arrancado bruscamente. No quiero romantizar lo que hice, pero en aquella época no tenía a nadie completamente cercano; y con HItsugi desde el primer momento noté una conexión especial, como si su alma se fundiera con la mía. Por eso al verla en aquel charco de sangre, me dispuse a seguirla, ya que algo dentro de mí se negaba a seguir viviendo con aquel vacío que sentí en ese momento.

- Pues para no querer romantizarlo, suena bastante romántico- Dijo Satoshi después de un rato en silencio

-Nos hemos esforzado mucho en daros una buena educación emocional, aunque es irónico que yo lo diga – Dijo TOkaku- Pero es por esa misma razón por la que lo hicimos, para que sepáis reaccionar correctamente a todo lo que os pueda pasar y no cometáis nuestros errores.

-¿Consideras que fue un error lo que hiciste mamá CHitaru?- Preguntó Romeo

-Haciendo la vista atrás, considero que sí- Respondió CHitaru- Para empezar, debí hablar con HItsugi, una vez que me enteré de que era angel trumpet, dado que para entonces ya sabía que la quería. Y cuando pasó lo que pasó, una de las opciones que tenía era socorrerla, mantener la presión del cuchillo en su pecho hasta que pudiera recibir atención médica. Pero en lugar de eso me vine abajo, sobretodo al escuchar que el deseo de HItsugi era salir de la clase negra conmigo.

-Lo que os queremos decir es que no nos toméis como ejemplo, porque estábamos en una situación en la que ustedes no os vais a ver nunca- Interrumpió HItsugi- ya que todos sabéis que tenis una familia que os quiere y por la que luchar, nunca vais a estar solos.

Esas palabras calaron profundamente en los más jóvenes.

- Siguiendo lo que estaba contando CHitaru; cuando pasó todo esto, nos llevaron al hospital, y por un milagro sobrevivimos las dos- continuó HItsugi- Por lo visto, el cuchillo se desvió y no tocó mi corazón, por lo que tardé relativamente poco en recuperarme. Con CHitaru fue otra historia, ya que ese veneno era muy fuerte; consiguió sobrevivir, pero su cuerpo quedó muy débil y tardó bastante en recuperarse-

- Por eso os dijimos que HItsugi y yo lo tuvimos más difícil al acabar ese juego, ambas queríamos estar juntas, pero eso significaba dejarlo todo y empezar de cero. Y como podréis suponer, no podíamos volver a nuestras organizaciones, ya que nos consideraban traidoras, por lo que decidimos dejar atrás esa vida, aunque durante una temporada esa vida no quiso dejarnos a nosotras- siguió explicando CHitaru.

- Entonces era cierto lo que esa barbie había dicho, la representación de Romeo y Julieta más realista que nadie ha hecho- dijo Mako para sí misma.

- Bueno, ahora que lo pienso, vosotras no hicisteis nada malo, entre comillas, en aquella clase- dijo Satoshi- mamá HAru era la víctima de todo, mamá TOkaku hizo lo que tenía que hacer por protegerla, y tías, vosotras tampoco hicisteis daño a nadie, solo a vosotras mismas- terminó de decir con un poco de pena.

- Eso no es del todo cierto- dijo HItsugi con un poco de culpa- Yo fui la responsable de la salida de una de esas chicas-

- ¿Por qué?- preguntaron los tres.

- Celos- dijo TOkaku con media sonrisa.

- ¿Celos?- preguntó Romeo.

- Sí- dijo CHitaru con un poco de gracia- tu madre creyó que una de esas chicas estaba coqueteando conmigo.

- No lo creía, lo hizo descaradamente- se defendió HItsugi- No sé cómo no te diste cuenta.

- ¿Y qué le hiciste?- preguntó Satoshi.

- Pues justo después de que entregara su aviso a HAru, le suministré una ínfima cantidad de veneno, no para matarla pero sí para sacarla del programa- dijo HItsugi un poco apenada.

- Ahora que lo dices, me hiciste un favor- dijo TOkaku.

- Te he hecho muchos favores, AZuma- dijo HItsugi con un poco de burla.

- Y yo a ti también, KIrigaya- le respondió la peliazul, siguiéndole la broma.

- Bueno, ahora que sabéis nuestras historias, ¿qué pensáis?- dijo un poco temerosa HAru.

Los jóvenes se miraron entre sí. Satoshi asintió al momento, pero Romeo y Mako se quedaron mirándose, teniendo una conversación silenciosa. Aún con una expresión de desagrado, Mako suspiró y miró para otro lado, esto hizo que Romeo asintiera satisfecho.

- Creo que hablo en nombre de los tres, cuando digo que no somos nadie para juzgar vuestro pasado, solo estamos muy impresionados y nos llevará un tiempo asimilarlo. Pero somos una familia y debemos estar unidos- dijo Romeo.

Ante sus palabras, las madres sintieron que les quitaban un gran peso de encima. Se levantaron y fueron a abrazar a los jóvenes.

- Gracias por entendernos, ha sido muy duro guardar todo esto- dijo HItsugi casi con lágrimas en los ojos.

Cuando se separaron, todos notaron que Mako tenía una expresión extrañamente pensativa.

- Mako, cariño, sé que todo esto es...- empezó a decir HItsugi.

- No es eso- la interrumpió. Y dirigió su mirada a TOkaku- Solo estoy pensando que cuando me contasteis la historia de cómo llegué a vuestras vidas, no me lo contasteis todo, ¿verdad? Tiene que haber algo relacionado con vuestra antigua vida.

- Sí- dijo TOkaku de forma estoica- la verdadera historia no es nada agradable y está relacionado con mi antiguo trabajo.

- Quiero saberla- dijo Mako de la misma manera.

- Mejor otro día, hoy ha sido un día de muchas emociones y debes estar en plena forma para escucharla, además, ya hemos dejado mucho tiempo solas a esas chicas y no me fio un pelo- dijo TOkaku mientras se ponía a su altura para mirarla a los ojos- Solo nunca olvides que pasara lo que pasara y pase lo que pase, yo soy tu madre y te quiero- terminó de decir, con su particular manera sin mostrar muchas emociones.

- Lo sé- respondió la chica y la abrazó- Necesito salir a dar una vuelta.

- Pero cielo, hoy has caminado mucho y ya casi estamos a mediados de mes- dijo HAru preocupada- debes estar cansada.

- Sí, pero necesito despejarme, todo esto es demasiado- dijo Mako.

- Está bien, vamos- dijo Romeo poniéndose en pie.

- No. Quiero ir sola- dijo Mako dirigiéndose a la puerta.

- Pero Mako, si te llegara a pasar algo…- dijo HItsugi preocupada.

- No me va a pasar nada, solo voy hacer un pequeño paseo para relajarme y para poder controlar las ganas de patear a esas chicas- dijo señalando a la puerta que va al jardín.

- Está bien, ¿llevas el colgante?- dijo TOkaku.

Por toda respuesta, Mako se sacó un colgante de dentro de la camisa con forma de lágrima, cuyo centro tenía un pequeño botón. Al ver que lo llevaba, TOkaku asintió y Mako se lo volvió a guardar.

- Podemos adelantar la dosis de tu medicina para...- empezó a decir HAru.

- No- interrumpió Mako- No pienso tomar nada de esa "cosa" hasta dentro de cuatro días.

- Está bien hija, pero ten cuidado- dijo HAru entendiéndola, pero aun así preocupada.

Mako se dirigió a la puerta y TOkaku la acompañó.

- En lo más mínimo, pulsas el botón, ¿entendido?- dijo TOkaku muy seria.

- Sí, mamá- respondió saliendo por la puerta, mientras TOkaku cerraba.

Cuando llegó a la esquina de la calle, Mako sacó su móvil e hizo una llamada.

~¿Sí? ~ dijeron por el otro lado.

- Voy hacia donde tú sabes, te espero allí- dijo Mako con voz neutra.

~¿Ahora? Oye, enana, ¿te crees que estoy siempre disponible para ti? Además, mi padre acaba de llegar y siempre insiste en cenar en familia ~

-Yo voy a estar allí por poco rato, solo te informo, así que haz lo que te parezca-

~Bueno, a ver que me invento. Pero que te quede claro que no hago esto por ti, no eres tan importante; solo que llevo todo el día sin salir de casa y me apetece dar un paseo, así que siéntete afortunada de poder tener mi compañía ~

- ¿Has terminado?-

~No te hagas la lista conmigo idiota, y más te vale estar allí antes que yo ~ colgó.

Mako sonrió con suficiencia y continuó su camino.

Mientras tanto, en la casa Namatame, TOkaku cerró la puerta y se volvió al salón una vez Mako salió.

- Bueno, será mejor que nos hagamos cargo ya de este problema- anunció TOkaku.

- Tienes razón, vamos a avisarlas- dijo CHitaru.

- Antes que nada- habló TOkaku señalando a los chicos- vosotros a la otra casa; hoy dormiréis allí.

- Pero...- intentó decir Satoshi.

- Pero nada, id y sin rechistar- le interumpió TOkaku.

- Pero...- volvió a intentar hablar.

- Cariños, id a casa ya os contaremos todo más tarde- le habló HAru con su tono de madre cariñosa- además, en la cocina hay una olla grande de curry recién hecho- ese comentario le hizo replantearse las cosas.

- Vale, pero luego nos contáis todo- dijo al final Satoshi dirigiéndose hacia la puerta; Romeo tras soltar una risita le siguió.

- Le mandaré un mensaje a Mako para que venga con nosotros directamente- dijo el peliceleste antes de salir tras Satoshi.

Cuando los chicos salieron de la casa, las madres, excepto TOkaku, empezaron a reírse.

- Y luego dices que Satoshi y tú no tenéis nada en común- rio HItsugi.

- Bueno, dejad las bromas ya, que tenemos asuntos más serios- se defendió la peliazul con su habitual tono frío, aunque estaba un poco ruborizada.

- Sí, tienes razón, vamos- dijo CHitaru dirigiéndose hacia el jardín y abriendo la puerta, encontrándose con casi todas las chicas cerca.

-Disculpad la demora, por favor entrad- dijo la dueña de la casa, haciéndose a un lado para que las chicas pudieran pasar al interior-

Una vez que todos se hubieron acomodado TOkaku empezó a hablar.

- Bien, vamos por partes ...- empezó a decir.

- ¿Qué le ocurre a Mako?- le interrumpió su versión más joven.

- Ha salido a tomar el aire- le respondió HAru con su típica sonrisa- todo esto la ha sobrepasado.

- No he preguntado dónde está, sino cómo es el estado de su salud. Antes la hemos visto fumar y nos ha dicho que es medicinal, además de los signos de debilidad que presenta. Le respondió la peliazul pero de una manera más cálida y respetuosa.

- Es una larga historia- respondió HItsugi- pero para resumir… desde que Mako nació, necesita una medicación especial, actualmente recibe una dosis cada quince días por lo que suele estar más débil de lo normal cuando está en los últimos días-

- ¿Por qué me respondes tú? ¿Qué tienes que ver con Mako?- le volvió a preguntar fríamente.

- Más de lo que te imaginas- le respondió HAru con un diminuto deje de tristeza.

- ¿De qué estas...?- empezó a decir Tokaku.

- Nos estamos desviando del tema- le interrumpió CHitaru- mejor vamos a aclarar qué vamos a hacer con vosotras-

- Sí, ¿tenéis algún plan? Porque digo yo que no os podéis quedar para siempre en este tiempo- dijo HAru

- No de momento, solo se nos ocurrió buscarnos a nosotras mismas y a partir de ahí pensar algo- respondió Kouko.

- ¿No se os habrá ocurrido decir algo de esto a alguna organización verdad? -mencionó CHitaru.

- No- declaró Sumireko- nos dimos cuenta de la gravedad de la situación e involucrar a alguien ajeno a nosotras podría llegar a ser muy peligroso, ya que estamos hablando de un artefacto que puede ir tanto atrás como adelante en el tiempo-

- Habéis hecho bien, cuantas menos personas se enteren de esto mejor- declaró HItsugi.

- Oye, ahora que caigo- habló Chitaru - ¿Cómo es que vosotras, digo, nosotras… bueno, ya me entendéis, os lleváis ahora tan bien, hasta el punto de que viváis al lado y los chicos se consideren hermanos?-

- Sí, yo también me lo pregunto- aseguró Tokaku.

- Bueno, en realidad eso nos lo preguntamos todas- se metió Nio en la conversación.

Las chicas hicieron gestos para corroborar la afirmación de Nio.

- Bueno, es una historia larga, pero todo esto surgió cuando nosotras mismas pasamos a un segundo plano- empezó HAru.

- ¿Cómo fue eso?- preguntó dudosa Hitsugi.

- Para resumir- empezó a decir CHitaru- Romeo y Mako se convirtieron en lo más importante cuando nacieron, por ellos fue que dejamos el orgullo a un lado y empezamos a trabajar juntas para sacarlos adelante-

- ¿Y por qué juntas?- volvió a preguntar Tokaku con frialdad.

- Fue un tiempo complicado- le respondió ella misma- Mako necesitaba algo que ellas tenían y nosotras teníamos algo que ellas necesitaban-

- Sigo sin entenderlo y no creo poder entenderlo nunca- le respondió su versión de joven aun con su mirada gélida- no creo que solo ellas tuvieran lo que sea que os hiciera falta; tiene que haber alguien más que lo tuviera y que no hubiera intentado matar a Haru-

- Para empezar, ni CHitaru ni HItsugi atentaron contra HAru en ningún momento y no, no había nadie más en aquel momento; además, ellas necesitaban desesperadamente nuestra ayuda- le respondió con la misma mirada.

- ¿Como que desesperadamente?- dijeron las enamoradas con muestras de preocupación.

- Nos estamos desviando del tema en cuestión otra vez- intentó cortar CHitaru.

- De eso nada, eso nos lo tenéis que contar- intervino Hitsugi alzando un poco la voz.

- Ahora no- sentenció TOkaku pero ya sin su mirada gélida, cosa que sorprendió a todas.

- No es por interrumpir esta agradable charla familiar- habló Sumireko- pero Namatame-san tiene razón, nos estamos alejando del verdadero problema-

- La ricachona tiene razón, a este paso no vamos a poder salir de aquí - dijo Isuke intentando ser adorable- aj, ya siento como estoy perdiendo mi bronceado-

- Bueno, problemas de Inukai aparte, debemos actuar lo más pronto posible para arreglar este problema- intervino Kouko intentando ser la voz de la razón- Lo primero: os agradezco en nombre de todo el grupo vuestra hospitalidad-

- Es un placer para nosotras, Kaminaga-san – dijo HAru con su habitual sonrisa, CHitaru asintió.

Porque estamos nosotras en ese grupo que si no... pensaron tanto HItsugi como TOkaku.

- Gracias, y lo segundo: propongo buscar la manera de arreglar la máquina que nos ha traído hasta aquí- continuó Kouko- ¿Habría alguna manera de contactar con su inventor sin que vuestro clan se enterara?

Las madres se miraron entre sí.

- Eso va a estar un poco complicado- dijo HAru sin saber cómo continuar-

- Muy complicado ya que ese clan no existe- continuó TOkaku por ella- están todos muertos.

Esa afirmación sorprendió a todas, pero caló como un balde a agua fría a Sumireko y Nio.

- ¿Qué?- fue lo único que fue capaz de pronunciar Sumireko.

- Como oyes- siguió hablando TOkaku con su habitual estoicidad- Todos los que formaban parte del clan en el momento del gran ataque están muertos.

- ¡Eso es imposible!- gritó Nio- Nuestro clan es el más poderoso del mundo, así que no hay forma de que haya ocurrido eso que dices; además, HAru está aquí presente, así que no me vengas con mentiras.

- Relajate Hashiri- le dijo HItsugi- y sí, aunque cueste creerlo, otro clan formado por la unión de varias organizaciones consiguieron derrotar al imperio de la abeja-

- Si quieres más pruebas te llevamos a ver como es el estado actual de la escuela Myojo- intervino CHitaru.

Ante las palabras de la pelirroja, todas se dieron cuenta de que les estaban diciendo la verdad, cosa que dejó desolada a un par de chicas que estaban muy implicadan con dicha organización.

- Entonces- empezó Haru inquieta- ¿Hanabusa-san y Hashiri-san están...?- no fue capaz de terminar la frase.

- ¿Que si están muertas?- terminó TOkaku por ella- Hashiri sí- le respondió.

-TOkaku, ten más tacto- le regañó HAru.

- ¿Y cómo quieres que lo diga?- la defendió HItsugi- Además, tampoco es tan sorprendente ya que Hashiri era el perrito faldero de la que mandaba en Myojo.

Al oír sus palabras, Nio y Sumireko entraron en un bucle de angustia, depresión y aceptación ya que ellas mismas eran conscientes de que esto podía haber pasado, aunque hasta ahora no habían querido pensar en ello. Por otro lado, a las chicas les volvió a sorprender la familiaridad entre HItsugi y TOkaku.

- Esto… Hanabusa-san…- habló HAru- hasta lo que nosotras sabemos estás viva-

- Eh- dijo muy sorprendida la mencionada- pero si dijiste que todos los que tenían relación con el clan están muertos-

- Dije- intervino TOkaku- que todos los que tuvieran que ver con el clan en el momento del gran ataque están muertos. No sabemos mucho, pero por lo visto tu familia fue más inteligente de lo que parece y cortó toda relación con el clan poco antes de que se produjera ese ataque. Así que a día de hoy estás viva-

Al escuchar sus palabras, Sumireko soltó un gran suspiro de alivio y por un momento relajó su postura que mostraba superioridad.

- ¡Ja, ja, ja! Eso es una gran noticia Sumi-chan- salió en escena de repente Shin'ya.

- Aj, ya me había olvidado de ti- le dijo TOkaku.

- Llevo aquí un rato, pero la conversación estaba interesante- le respondió.

- Bueno, recapitulando- retomó la conversación Kouko- los responsables del funcionamiento de la maquina muy probablemente estén muertos entonces… ¿Qué podemos hacer?-

- Por casualidad, ¿aparte de entre vosotras habéis mantenido el contacto con alguna de nosotras?- intervino Suzu.

- Créeme que si no hubiese sido por las circunstancias tan extremas en las que estuvimos ni siquiera nosotras sabríamos las unas de las otras- respondió TOkaku.

- Umm… pues entonces creo que deberíamos buscarnos, ya que parece que estaremos aquí por un tiempo indefinido y seriamos demasiada molestia para vosotras- pensó en voz alta.

- Es una buena idea pero, ¿qué hacemos con las que están muertas?- expresó TOkaku con un deje de malicia.

- ¿Cómo que "las que están muertas"?- intervino Shiena con un mal presentimiento.

- Bueno, no sabemos nada de vosotras, así que cualquier cosa puede haber pasado. De lo que sí estamos completamente seguras es que dos de vosotras estáis muertas- dijo HItsugi como si nada.

Como reacción a sus palabras, las que no tenían confirmación de estar vivas se tensaron.

- Voy a hacer los honores- dijo TOkaku sacando su teléfono.

- ¿Qué estas buscando?- preguntó Haruki preocupada.

- Qué raro… no lo encuentro- dijo para sí misma la peliazul, lo que hizo aumentar la ansiedad de las chicas- Bueno, qué más da… Enhorabuena, Takechi, estrenaste la pena de muerte por aguja en nuestro país- dijo sin más.

Las demás chicas soltaron un suspiro de alivio, pero la pelimorada solo soltó una carcajada.

- Ja, ja, ja… o sea que mato a como mínimo una treintena de chicas brutalmente y cuando me atrapan, me mandan a una muerte indolora- dijo con ironía Otoya.

- Sí, este país ha cambiado mucho, algunas cosas para mal- dijo con desdén TOkaku.

- Bueno, al menos me he divertido mucho, eso no me lo quita nadie- expresó Otoya quitándole hierro al asunto, aunque cierta morena podía intuir que había algo más tras sus palabras.

- Ya veremos qué hacemos con las que estén muertas cuando os encontremos a las demás- dijo sin tacto TOkaku.

- Lo mejor será que esta noche la pasemos aquí y mañana las llevemos a la casa de vacaciones, ya que allí hay espacio de sobra; aquí vamos a estar un poco apretadas- opinó HAru para relajar el tema.

- No me gusta esa idea, pero es la mejor opción y no las quiero llevar al dojo porque las quiero tener vigiladas- dijo TOkaku

- ¿Dojo?- dijo confusa su versión más joven.

- Sí, cuando por fin pudimos alejarnos definitivamente de nuestra mala vida, CHitaru y TOkaku no sabían que hacer en adelante, ya que, como ellas decían, los estudios no eran lo suyo y no sabían hacer nada aparte de luchar- explicó HAru

- Así que a HAru y a mí se nos ocurrió que podían trabajar juntas enseñando a luchar. Al poco tiempo montaron el dojo- terminó de decir HItsugi.

- Vaya, pues sí que os ha ido bien; me alegro por vosotras chicas- habló Haruki

- Gracias Sagae-san- le agradeció HAru con una sonrisa. Por cierto ¿tenéis hambre?

- Pues ahora que lo dices un poco de hambre sí que tengo- respondió su versión más joven.

- ¿Solo un poco? Yo tengo mucha- se hizo oír Shin'ya.

- Bueno, es comprensible, no hemos comido nada desde que llegamos- añadió Haruki.

- Eso tiene fácil solución- dijo HAru- Espero que a todas os guste el arroz con curry, porque en este momento es lo único que tenemos en cantidades industriales.

- Es muy amable por su parte Ichinose-san- le agradeció Suzu.

- Es lo menos que puedo hacer- dijo HAru- y TOkaku no pongas caras raras, que ya otro día haré más curry-

- No estoy poniendo caras raras- se defendió la peliazul.

- Espera, que te traigo un espejo- bromeó HItsugi- Vamos, no las vamos a dejar sin cenar-

Ante esto en vez de enfadarse más TOkaku puso una media sonrisa.

- Tienes razón, no las vamos a dejar sin cenar, como también no las podemos dejar sin desayunar mañana. Lo que me recuerda: tenemos algunas cajas de leche buenísimas que saben estupendamente tanto sola como con café, cacao o miel y como el desayuno es la comida más importante del día no os cortéis en pedir- ofreció demasiado amablemente TOkaku.

Como efecto de sus palabras, ahora era HItsugi la que estaba poniendo caras raras.

- Touché- reconoció HItsugi- Y, ¿si pedimos algunas pizzas?

- No digas tonterías, cariño- intervino CHitaru- vuestras ideas son muy buenas y me alegro de que no le guardéis rencor a nuestras ex-compañeras. Vamos, HAru, te ayudo a terminar de preparar la cena.

- Pero…- dijeron ambas mujeres peliazules.

- Oye, CHitaru, ahora que hablamos de comida, de repente se me antoja para toda la semana que viene umeboshi- dijo como si nada HAru mientras se dirigían por la comida.

- ¿Sí?- dijo de la misma manera CHitaru- No sé, a mí me apetece cangrejo.

- Bueno… depende de cómo salga esta situación ya decidimos- propuso HAru.

- Bien- respondió CHitaru mientras salían.

Ahora eran ambas peliazules las que ponían caras raras a la vez.

- ¿Os encontráis bien?- preguntó un poco dudosa Shiena.

- No- respondieron ambas.

- La cosa de pasar veinte años con una persona es que la acabas conociendo demasiado bien y a veces puede jugar en tu contra- dijo HItsugi.

- A ver si adivino- intervino Haruki- A Azuma no le gusta el umeboshi y a Kirigaya no le gusta el cangrejo-

- Ni olerlo- dijeron ambas.

- Vaya, parece que os tienen bien domadas - dijo con malicia Isuke.

- No te metas en nuestra vida, Inukai- dijeron a la vez ambas peliazules.

Sus versiones más jóvenes estaban un poco incomodas.

-Bueno ponerse cómodas mientras llega la comida- Dijo HItsugi

-Hay algo que podamos hacer para ayudar Kirigaya-sama- Dijo Kouko

-Umm a poner la mesa quizá- Dijo HItsugi- Quien quiera ayudar que venga a la cocina conmigo.

Inmediatamente la siguieron Kouko, Haru, Shiena, Haruki y Suzu.

Tokaku se quedó en el salón vigilando a las adolescentes.

-Todo esto me sigue sobrepasando- comentó Hitsugi

-No solo a ti- contribuyó- Tokaku- ¿Nos vas a decir de una vez porqué nos llevamos tan bien?

-Todavía no- Le respondió ella misma

En unos minutos, ya estaba todo listo para comer, pero antes de comenzar aparecieron Satoshi y Romeo con la gran olla de curry.

-¿Qué hacéis vosotros aquí?- Les incriminó TOkaku- Os dije muy claramente que no vinierais

-Mamá HAru y la tía CHitaru nos han dado el permiso para comer todos juntos- Dijo alegremente Satoshí

-Pero HAru...-

-Los chicos ya saben la verdad así que más da que coman aquí con nosotras que solos en la otra casa- Dijo HAru interrumpiendo a TOkaku.

-Pues que aquí están, están... - comenzó HItsugi sin saber como terminar la frase

-Aquí estamos nosotras y unas chicas a las que no les conviene hacer ninguna tontería- terminó tranquilamente CHitaru. - pero eso no significa no las vayamos a tener vigiladas.

-Y como no sabemos lo que va a durar esto, mejor que sea en un ambiente agradable- añadió HAru-

ademas ya sabes como son los chicos, habrían encontrado la forma de entrometerse de alguna manera.

-En eso tienes razón- Confirmó Satoshi

-Definitivamente eres un chico muy mono Satoshi, una pena que no seas una chica- Dijo de la nada Otoya, con una mirada para hacer cabrear a TOkaku.

En ese instante TOkaku estuvo a punto de abalanzarse sobre Otoya, pero su versión más joven se le adelantó poniéndole un cuchillo en el cuello.

-Acaso vas a matarme delante de tu hijo Azuma, Creí que querías tenerlo lejos de esto- dijo con una sonrisa Otoya

-Mamá, calmate – Dijo tranquilamente Satoshi pero con una mirada de determinación, dirijida a ambas Tokaku- Me has enseñado a defenderme muy bien, así que no te preocupes demasiado por ella, no me hará nada-

-Como vuelva a escuchar una sola palabra tuya o te vea demasiado cerca de mi familia te cortaré el cuello, me da igual quien esté alrededor- Dijo Tokaku de la manera más fría e intimidante que podía

Ante esto Otoya solo hizo el gesto de cerrarse la boca con cremallera y empezó a comer.

-Antes de empezar a cenar formalmente me gustaría pedir a mis compañeras un poco más de respeto por esta situación, e iniciemos una tregua de todos los problemas que pueda haber entre nosotras hasta que esta situación termine. - Propuso Hanabusa

Después de unos segundos de mirarse entre sí todas asintieron. Incluidas Isuke y Otoya.

- Bien pues a comer de una vez que me muero de hambre- Exclamó Shin'ya.

Con esto ya todos se pusieron a comer, Menos TOkaku, que revisaba la hora preocupada por Mako.

-Debería haber vuelto ya, Voy a buscarla- Dijo con intención de levantarse para salir

-TOkaku dale su espacio, estoy segura que está bien- La retuvo HAru- Si en media hora no ha vuelto vamos a buscarla.

-Está bien- Resignada empezó a comer

No había pasado cinco minutos de esto cuando HAru recibió una llamada telefónica, Al comprobar su teléfono, descubrió que era Mako quien le llamaba.

-Es Mako, Quedate aquí ahora vuelvo- dijo HAru a TOkaku con una mirada de que le hiciera caso.

-Ha pasado algo- Dijeron HItsugi y Romeo a la vez

-¿Cómo estáis tan seguros?- Preguntó Tokaku

-Porque está llamando a HAru- Respondió CHitaru- Mako siempre llama antes a TOkaku, a menos que sea lo que vaya a decir no le vaya a sentar bien,es ese caso llama a Haru.

-HAru reacciona mejor que TOkaku a las situaciones- terminó de decir HItsugi.

Unos segundos después escucharon como HAru iba salía de la casa, Ambas Tokaku se levantaron dispuesta a seguirla, pero CHitaru les puso una mano en el hombro y las calmó.

-Tranquilas, seguro que está en la entrada recogiendo a Mako, si fuera a ir a otro sitio lo hubiera dicho-

Unos instantes después se escucharon más de dos juegos de pisadas en dirección al salón donde todos se encontraban. Primero Apareció HAru con una cara de Sorpresa, luego Mako intentado mantener un actitud estoica sin conseguirlo demasiado. Pero para lo que ninguna estaba preparada era para ver a las siguientes tres mujeres que aparecieron a continuación. Sobretodo a las dos mujeres que rondaban los cuarenta años, una peliroja con ojos dorados y una pelirrosa con ojos anaranjados y abultado pecho.

Bueno no tengo ninguna excusa, solo que perdí lo que fuera que me impulsaba a escribir, Esto se puede considerar un milagro de cuarentena y la astilla en mi subconsciente por haberlo dejado inconcluso, Me alegra volver al fandon y ver que sigue vivo, así que me anime a terminar este capitulo y corregir los otros, ya que volviéndolos a leer detenidamente había fallos en las historias que he corregido.

Decir que aunque no prometo ser muy regular actualizando, al menos quiero acabar en algún momento esta historia como desafío personal

Con todo esto

Ari Fuera