Hola gente como estan, espero que bien, bueno al parecer el clima mejoro lo que supone un respiro para mi, como siempre espero que disfruten este capitulo y comenten, pues como sabran sus comentarios son mi conbustible.
Rygart Arrow: Si yo tambien queria que muriese jellal, pero lo nesecito... al menos por ahora.
Reload32: Gracias por comentar, verdad que no es dificil, espero que los demas aprendan de ti y de los que comentan pra hacer lo mismo.
rdgarivan mezalira: realmente Rob me parecio alguien con mucho potencial, el cual no fue explotado como devio ser, ademas me agrada.
Zafir09: definitivamente tu eres uno de esos lectores que siempre tiene algo bueno que decir y agrada mucho, espero tus comentarios como el de los demas que tambien son importantes.
Furstand: bueno las cosas iran con mas calma, pero no mucha, el NaruxErza... bueno digamos que... mejor no digamos nada, espera y lee.
aprox: gracias es bueno saber que tu junto a los demas que sigen esta historia les guste.
Capitulo 7: Fairy Tail.
Si… las despedidas son emotivas y algunas veces dolorosas y difíciles de aceptar, pero todo tiene que pasar por alguna razón, hace apenas un par de semanas que salieron de esa torre y llegaron a puerto, donde la conmoción fue mucha, la gente del pueblo fue amable dándole alimentos y demás cosas a los necesitados, rápidamente el ejército llego para atenderlos con médicos, muchos casos estaban presentes: desnutrición, anemia, cansancio extremo y demás dolencias, pero la gente es fuerte y después de una semana la recuperación era evidente.
La despedida fue dura, los chicos habían creado lazos con Rob, Erza y Naruto, los cuales tenían que marchase a ese lugar… como se llamaba… a si ¡Fairy Tail! Un lugar donde magos aprendía a usar magia y llevar a cabo tareas específicas, ese tipo de lugar se le denominaban gremios, un gremio de magos donde todos estaban bajo el liderazgo de un maestro; prometiéndose volver a ver se separaron.
Ahora Naruto y Rob estaban sentados en una tienda, mientras tomaban un jugo y charlaban esperando que cierta peli-roja saliera de la tienda, lo cual ya estaban esperando desde hace mucho.
-Valla Naruto… no pensé que conocieras a la maga de hielo Ul- dijo el viejo al ver guardar una lacrima de comunicación al chico, con la cual acababa de comunicarse.
El anciano se notaba más recompuesto no tan desnutrido y demacrado, Naruto le explico lo que le hizo hace una semana, decir que se sorprendió fue poco, prácticamente lo trajo a la vida y aunque eso para él era una violación a la naturaleza sus motivos lo convencieron, el viejo en estos momentos vestía simple un pantalón verde oscuro holgado, calzaba unas sandalias shinobis negras que le facilito Naruto que según el viejo eran muy cómodas, y una playera blanca.
-Si la conocí hace un poco más de un año… es una mujer muy amable aunque sus métodos de entrenamiento dejan mucho de que desear- dijo recordando los ejercicios de dicha maga.
Mientras en otro lugar una mujer en bikini estornudaba fuertemente sin saber porque quizá fue Naruto quien hablaba de ella, siguió corriendo en la ventisca helada acompañada de su hija a medio congelar que vestía un traje de baño infantil, la cual miraba con asombro como su madre se lanzaba de clavado a un lago a medio congelar, uso la lógica y decidió… dio media vuelta y se fue ni loca entraría ahí.
-Bueno… ella es una excelente maga… pero, cuanto tiempo piensa tardar Erza- se quejó mientras Rob sonreía quizá debió decirles que las campar para las mujeres es todo menos rápido.
El peli-rojo ahora vestía un pantalón negro los cuales tenían algunos bolsillos, botan negras amarradas desde la mitad, una camiseta negra sin mangas pegadas a su piel y encima una chaqueta azul oscuro con bordes blancos, a su lado su inseparable pergamino el cual acariciaba como si tratara de encontrar aquello que le mostro no hace mucho.
Recordó como estando en el bote, se dispuso a curar a Erza, todo estaba listo cuando vio el parche, miro sus manos en los cuales estaban los tatuajes del sol y la luna, miro el sol por un momento y sonrió él le devolvió un ojo a su antiguo sensei haría lo mismo con Erza, llevo su mano a la cuenca del ojo perdido y… nada paso, confundido volvió a intentarlo con el mismo resultado, ya frustrado ocurrió algo, la marca de almacenaje donde estaba su gran rollo soltó una nube de humo revelando dicho objeto, como si supiera lo que hiciera lo abrió otra nube de humo blanco aparición dejando otro objeto… era pequeño pero a la vez grande, él lo miraba con asombro y algo de desconfianza… porque eso estaba guardado ahí.
-(Sigo pensando que hacia eso hay… es cosa del sabio eso es seguro)- pensó el peli-rojo con algo de pereza por el asunto.
-(Ese viejo mira que traer esa cosa… y para rematar encaja con la mocosa… es como si supiera que esto pasaría ¿Qué no le basta contigo?)- fue la queja del gran zorro.
-(Son cosas del sabio y eso no se discute… por algo lo hizo)- Dijo un Son algo quejumbroso también.
-(Solo espero que la mocosa no se le suban los humos… que dices Isobu, tu eres el que más deberías quejarte ¿o no?)- dijo el escandaloso mapache.
-(Realmente no me molesta eso… solo las personas que se dejan usar por el poder, eso es lo que realmente me molesta, pero la pequeña Erza no es como esas personas)- dijo tranquilo dejando su opinión.
Naruto solo suspiro, últimamente lo del rollo era el tema de siempre, pero Isobu tenía razón Erza no era un tipo de personas que les gustara el poder para el mal sino para ayudar a las personas quizás por eso el sabio envió eso, tal vez en busca de una persona que lo usara bien.
-P-Perdonen la espera… es que no sabía que ponerme- dijo cierta peli-roja apareciendo detrás de él y del viejo, ambos voltearon y las reacciones fueron distintas, el viejo Rob solo sonreía definitivamente Erza nació para ser un hada y Naruto… bueno Naruto no sabía que pensar.
Erza… la peli-roja que viajaba con ellos, vestía un vestido blanco puro atado en su cuello con un anudo simple, en su cintura también estaba atado dejando un lazo en su espalda, terminaba en una falda suelta hasta las rodillas la cual se mecía suavemente por la brisa.
-H-Hermosa- murmuro Naruto aunque fue muy audible para los demás, Erza parecía un tomate no solo por su cabello si no por su cara, al escuchar el descuidado alago.
-G-Gracias…- dijo la manzana con vestido –a-abuelo Rob ¿cuánto falta para llegar?- pregunto ya algo cansada por el viaje.
-No comas ansias Erza… ya estamos en Magnolia solo falta encontrar el gremio… además un mago debe de ser paciente- contesto mientras se detenía en una colina con mientras veía la ciudad en todo su esplendor al igual que Naruto y Erza
El reino de Fiore…
Un país neutral de 17 millones de habitantes.
Es un mundo de magia.
La magia ahí es comprada y vendida todos los días.
Es una parte integral en la vida de las personas.
Y están aquellos que usan la magia como su profesión.
Esas personas son conocidas como Magos.
Los magos pertenecen a gremios variados, y realizan trabajos para comisión.
Hay una gran cantidad de gremios en el país.
Y en cierta ciudad se encuentra cierto gremio.
Un gremio de la cual varias leyendas nacieron una vez…
O es decir, continuaran naciendo muy lejos en el futuro…
Y su nombre es:
¡Fairy Tail!
Pronto se vieron después de tanto caminar por la ciudad frente a un edificio, no era ni muy grande ni muy pequeño, de varias plantas con un leve toque oriental a la estructura, y con un gran cartel con el nombre del gremio junto con su bandera, Rob solo sonreía ante el entusiasmo de Naruto, si el peli-rojo estaba ansioso y se notaba en su mirada azulada sobre todo por las firma de magia que se encontraban hay algunas promedio y una que prometían una buena lucha… quizás tener 9 seres que siempre estaban dispuestos a pelear ayudaba, por otro lado Erza estaba seria este lugar sería un nuevo comienzo se haría fuerte, lo más posible para no tener que ver a mas amigos partir o salir heridos ella y Naruto lo harían junto… un sonrojo cruzo su cara, eso se podía interpretar de muchas maneras.
Se adentraron en el gremio y a pesar de tener por fuera un toque oriental, dentro era más bien occidental, con una taberna con todo y bar, varias mesas repartidas donde los integrantes del gremio, algunos mayores otros jóvenes y unos más jóvenes, con asombro vio a un joven pelinegro de mirada calma en una de las mesas lo curioso de este joven es que solo llevaba puesto sus calzones.
-G-Gray… que, que haces aquí…- pregunto el peli-rojo al joven mago de hielo que al verlo solo pudo alegrarse de ver a su viejo amigo y maestro.
-N-Naruto ¿eres tú?... realmente eres tu- devolvió la pregunta tan asombrado como su viejo amigo de verlo ahí.
-Claro que soy yo… pero que haces aquí- volvió a preguntar el Uzumaki.
-Hace unos meses termine el entrenamiento con Ur-sensei y tu- respondió aun sin darse cuenta de su falta de ropa.
-G-Gray tu ropa- dijo una niña castaña de vestido amarillo de cuadros al desvergonzado que como si de una verdad universal se diera cuenta se alarmo y comenzó a buscar su ropa.
-Bueno yo… es complicado- fue la divagante respuesta del chico antes de ser interrumpido por una llamarada de fuego que dio de lleno en Gray.
-Maldito pervertido helado… pelea conmigo- grito un niño de cabellos rosas muy energético por lo que parecía, que vestía un pantalón amarillo y camisa roja junto con una bufanda blanca con bordado cuadrado muy singular al punto de parecer escamas.
-ya verás horno andante me las pagaras muy caro- fue el grito de Gray que ni corto ni perezoso se enfrasco en una lucha sin cuartel con el peli-rosa.
Ante todo esto Naruto, Erza y el mismo Rob tenían grandes gotas en sus nucas el comportamiento tan volátil de los jóvenes, con un suspiro largo Rob los guio hacia el maestro del gremio y allí Naruto no pudo evitar otra gota, el gran maestro de Fairy Tail, flamante santo mágico, el temido gigante… era solo un hombre de que apenas alcanzaba el metro de altura y por lo que se veía tenia predilección por el alcohol, y ni hablar de su vestimenta que consistía en unas bermudas café y camisa roja con franjas naranjas un gorro negro con un curioso "cuerno", un bastón que en su punta traía dibujada una cara feliz de color rosa, bueno él no se dejaría llevar por su ridícula apariencia, eso lo aprendió del Tsuchikage e igual que él, ese viejo escondía un poder increíble.
-¿Rob? ¿Eres tú?- pregunto en shock el hombre de baja estatura al su amigo que no veía hace ya años.
-Claro que si Makarov… soy yo, el espejo de Fairy Tail- dijo con orgullo el viejo Rob.
-Veo que no vienes solo… al parecer tienes dos chiquillos contigo, díganme pequeños que hacen dos hermanos siguiendo a ese viejo- pregunto dejándose llevar por las similitudes.
-¡NO SOMOS HERMANOS!- respondieron ambos ya cansados de lo mismo aun no entendían porque les decían eso, de nuevo varias flechas señalaron lo obvio.
-Ellos son Erza Scarlet y Naruto Uzumaki… ambos vienen a pedirte algo- dijo el viejo Rob
-Yo vine a ser una maga- respondió con firmeza Erza en su deseo.
-Yo solo vine a acompañar a Erza… no es como si me gustara estar en un gremio… ya sabes la rutina y esas cosas- dijo Naruto como quien no quiere la cosa antes de recibir un golpe en la cabeza de parte de la peli-roja que lo mando directo al piso –Está bien yo también quiero aprender magia o perfeccionar la que tengo- dijo un adolorido Naruto.
-Mucho mejor- hablo la enojada Erza amenazándolo con el puño el cual sacaba humo por el reciente golpe.
Mientras tanto en un sitio rodeado de nubes una mujer peli-roja de ojos violetas saltaba de alegría al punto de bailar por tener una sucesora digna; de regreso en la tierra Makarov solo miraba a la pareja con alegría, siempre le gusto eso, la juventud un espíritu fuerte y decidido, eso era una de las cosas que definía su gremio, con gusto los acepto.
-Y bien donde quieren la marca del gremio- pregunto el viejo de baja estatura los peli-rojos.
-Azul en el brazo izquierdo- dijeron ambos… era un hecho esos dos compartían mucho.
El día paso entre presentaciones y como no una fiesta por los nuevos integrantes que por parte de Naruto se las llevaron bien al instante y como no hacerlo eran como si poseyera un imán para hacer amigos, mientras que Erza se limitaba a seguirlo al no estar muy familiarizada con eso de hacer amigos rápidamente.
-Y bien Rob ¿qué quieres decirme?- pregunto Makarov a su viejo amigo –es acerca de esos dos no es cierto.
-Si… Makarov han pasado muchas cosas mientras no estuve aquí, pero te las contare luego, ahora te diré acerca de ellos… Erza es una niña con un fuerte espíritu al igual que su recién descubierto poder mágico… Naruto, Naruto no sé qué pensar del sinceramente- dijo Rob haciendo que su amigo enarcara una ceja –Naruto tiene un poder abrumador y sinceramente no sé qué es… parece magia e incluso tiene los principios básicos, aun así la siento más fuerte, Makarov… Naruto no es alguien normal, puede que no me creas pero ese chico por lo que me mostro, si libera todo su poder… es capaz de vencer a la mayoría de tu gremio sin sudar una gota- volvió a hablar dejando pensativo al pequeño viejo –y por ultimo quiero que me ayudes con Erza ella fue herida perdiendo algo… yo le dije que conocía a alguien que podía ayudarle, quizá Porlyusica.
-Ella la ayudara solo que…- sonrió nervioso al recordar la aversión que tenía su antigua compañera médico que en estos momentos hacia lo que hacía mejor… maldecir a la humanidad como si no hubiera un mañana –sobre ese chico Naruto si tú lo dices te creo, tal vez tenga que ponerlo aprueba… pero con quien- pero como Kami es generoso mando la respuesta en forma de un idiota de cabello rosado.
-Oye tu… dime ¿dónde está Igneel?- fue el grito de ese chico que se presentó como Natsu.
El joven de cabello rosa de unos 7 años se abalanzo con sus puños encendidos en fuego al confundido peli-rojo que solo lo veía venir, algo en el llamo su atención una presencia dentro de él, de inmediato ato cabos y lo resolvió… ese debía de ser el hijo de Igneel el que tanto presumía, no había duda, volátil y destructivo como su padre dragón aunque algo idiota, ataco sin ningún tipo de control solo se limitaba a dar golpes al azar mientras el solo los eludía con facilidad, por un momento tuvo un ligero flashazo de un joven rubio enfrentando a su maestro, sonrió como solo él sabe hacer… se parecían mucho, aunque luego su cara se puso azul por una mala juagada de su mente, impulsivo y de cabello roza, parecían como si él fuese un hijo entre él y su antigua compañera de equipo ninja, incluso al poderoso Kurama le dio un escalofrió por dicho pensamiento.
-Bueno… dijiste Igneel… Igneel, Igneel, Igneel… por su puesto es esa lagartija voladora escupe fuego con propensión a la destrucción y sin ningún concepto sobre la paciencia- dijo divertido ocasionando el aumento de la furia de Natsu y de cierto dragón en su lugar de descanso.
-Maldito… no ofendas a mi padre- grito para de nuevo seguir con lo suyo, solo que un puño en su estómago lo dejo fuera de combate.
-Diablos… realmente eres su hijo… escucha, si conozco a Igneel, los motivos porque se fue… bueno aun no estás preparado para saberlos… cuando seas más fuerte puede que te lo diga, y por ultimo… Igneel no desea que malgastes tu tiempo buscándolo, solo que te hagas fuerte Natsu- dijo dejando al peli-rosa recostado en una pared.
El más sorprendido era Makarov, Natsu podría ser un idiota pero aun así era un idiota fuerte, y vencerlo tan fácilmente era un logro, pero además estaba el detalle sobre el dragón, Natsu le había dicho que fue criado por una de estas criaturas y que Naruto lo corroborara era algo increíble.
-Te lo dije… él no es normal- reafirmo Rob.
-Oye viejo Rob dime donde esta ese vieja gritona de la que me hablaste- pregunto sacándole una gota al anciano y su compañero este al parecer no conocía la palabra respeto –rápido… no tengo todo el día además necesito alquilar o comprar una casa o habitación- dijo con algo de desgano por estar ahí sin hacer nada.
-Tranquilo Naruto, para eso habrá ya tiempo, lo más importante es donde conseguirás un hogar… ven vamos, Fairy Tail tiene dormitorios privados que puedes rentar ¿Makarov aun te quedan habitaciones?- pregunto el viejo barbado al otro viejo de baja estatura.
-Fairy Hills tiene… pero es solo para señoritas, los dormitorios para hombres no se- respondió mientras tomaba un trago de su tarro de cerveza.
Fairy Hills… un complejo de apartamento cerca del gremio, donde las féminas del antes mencionado podían albergarse todo por una módica suma de dinero, la encargada era una mujer algo (muy) estricta sobre todo en el tema de aceptar visitas masculinas, de la estatura de Makarov y un temperamento muy… volátil, apenas y tuvieron tiempo de dejar a Erza hay antes de que el viejo Rob y Naruto fueran literalmente echados a patadas.
La contra-parte de Fairy Hills era el complejo masculino tampoco muy lejos, el encargado no era otro si no el mismo Makarov que era todo lo opuesto a su contra-parte femenina, el sitio parecía una fraternidad de universidad, y no era para menos, con alguien tan flexible al mando no era tan raro ver todo el lugar en un completo desorden, suspiro no importaba si tenía que hacer 10 misiones a la vez para juntar dinero y comprar algo digno, así saldría de ese nido de locos, con esa meta fija en su cabeza se lanzó como un tronco a la cama y dormirse como piedra.
Los días pasaron con su habitual calma y casi sin darse cuenta ya había pasado un mes, y como se propuso Naruto comenzó a hacer misiones como un loco, domar un puerco de montaña, desarticular una banda de bandidos, buscar una llave de un cofre, rastrear a un prófugo, etc. etc. etc.
-Maestro ya llegue… termine la misión- dijo Naruto cansinamente a Makarov mientras se sentaba en la barra del bar.
-Oh Naruto ya llegaste ¿cómo te fue?- pregunto al peli-rojo que solo volvía a suspirar.
-Aburrido, solo era una simple escolta hasta Argeon, pero ese sujeto al parecer no necesita una escolta más bien otro puerco que jale de la carreta, tarde menos en llegar aquí caminando que todo el viaje de ida con el- dijo sacándole una risa al maestro del gremio.
-Por cierto Naruto Rob y Erza te esperan a las orillas del bosque este, yo también iré vamos a ver a Porlyusica, es sobre lo de Erza- dijo ya con su semblante serio debido al tema, que era tan delicado para el Uzumaki.
-Por fin esa vieja se digna a aceptar tratar a Erza- dijo con algo de emoción al saber que por fin Erza podría deshacerse de esos molestos parches que ocultaban tan fea herida.
Juntos salieron del gremio y como dijo Makarov ahí en el inicio del bosque ya lo estaban esperando, adentrados en el caminaron por un tiempo mientras Naruto se preguntaba qué clase de antisocial era esa vieja, al llegar vieron una pequeña cabaña que parecía estar unida a un gran árbol dándole un aspecto algo único, de ella salió una mujer de cabello rosa atado en un moño el cual era sujeto por una extraño prendedor y dos mechones cayendo a los lados de su rostro enmarcándolo, de ojos rojizos, contemporánea con los viejos presentes pero aun así con un porte no tan viejo, vestía una falda purpura, una blusa verde con blanco y una capa roja cuyo cuello elevado que al final tenia forma de dientes.
-Hm es una herida grave- diagnostico la anciana al ver a la herida ocular de la peli-roja haciendo a esta perder un poco sus esperanzas.
-Tranquila Erza… ya veremos cómo solucionarlo- alentó Naruto recibiendo un asentimiento de parte de la fémina.
-Vamos Porlyusica, has algo sí, es una niña muy linda no dejaras que su belleza se vea obstruida cuando crezca ¿verdad?- hablo el viejo maestro haciendo a su amiga fruncir el ceño, debido al muy conocido comportamiento pervertido de este.
-No se te ocurra pensar en hacerle algo a la niña cuando sea mayor… porque si no te cortare tu "colgante" favorito- amenazo dejándole una imagen mental nada agradable al viejo –por cierto de donde salieron- pregunto con un tanto de curiosidad al saber de los niños.
-Rob…- fue la simple respuesta de Makarov sorprendiendo a la maga médica, al no tener noticias del otro anciano desde hace y años.
-¿Rob? ¿Sabes dónde está?- fueron sus preguntas al no localizar al susodicho.
-Tranquila Porly-chan… yo estoy aquí, no pensaste que te librarías de mí fácilmente ¿o sí?- dijo cierto mago anciano barbado apareciendo a espaldas de la anciana peli-rosa a la cual le temblaba una de sus cejas por la forma en la que se le refirió.
-Tsk… justo cuando pensé que ya estabas muerto- gruño la peli-rosa aunque internamente agradecía que ese viejo estuviera vivo.
-Tsundere- murmuro por lo bajo el peli-rojo viendo claramente la bipolaridad de la anciana- bueno Baa-chan usted podrá o no- dijo ya volviendo al tema original.
-Humano impertinente- fue el gruñido de la mujer ante la habitual falta de respeto de Naruto –puedo, pero tardara, tendré que crear un ojo artificial eso es todo, como mínimo 2 semanas.
-No soy paciente, además en vez de hacer un ojo que tal si implantas uno ¿cuánto se tardaría?- propuso haciendo pensar a la bruja médica.
-Naruto… yo podría esperar, no te preocupes, tú no tienes la culpa- hablo por primera vez la peli-roja, sabiendo por que la impaciencia de su acompañante.
-Eso sería otra cosa… en un día estaría lista y en pocos días podría ver, pero todo depende de que sea compatible al implante y de donde conseguirás el ojo- respondió como la profesional en medicina que era y de paso ignorando a la niña.
-El ojo a implantar ya lo tengo- de una pequeña explosión de humo apareció un pequeño frasco con un líquido amarillo en el cual flotaba unos ojos rojos con tres comas- solo usaremos uno y lo de la compatibilidad yo me encargo- dijo mirando el tatuaje del sol en su mano.
-¿Qué clase de ojos son esos? ¿Magia ocular?- fue la pregunta de Makarov al ver tan singulares ojos.
-Algo así… son unos ojos muy especiales, un regalo único… es lo menos que puedo hacer por ti Erza- y con eso dicho miro a la mujer mayor que asintió.
-De acuerdo… ahora pasen, mientras más rápido termine más rápido se irán… odio a los humanos- gruño nuevamente, en definitiva esa mujer tenía algo en contra a la raza humana.
Fueron horas las que pasaron, donde en la cabaña de la anciana se llevaba a cabo una operación, al finalizar Erza se encontraba acostada en una cama, una vendas rodeaban su cuenca derecha donde ahora habitaba tan especial regalo, Naruto a su lado solo apretaba su mano, como había dicho el ayudo al hacerla compatible, solo esperaba a que despertara para decirles los beneficios de ellos.
En la sala de la cabaña tres ancianos hablaban de sus cosas entre ellas la esclavitud de Rob y de los niños, de la torre y su supuesto propósito.
-Ven por qué odio a los humanos, solo saben matar y esclavizar, el mundo sería mejor si no existieran- declaro la peli-rosa con enojo
-Es algo horrible, Rob dime como acabaste allí- pregunto al aciano maestro a su amigo que solo pudo responder.
-Quise ayudar Makarov solo eso… atacaron un pueblo y ayude, pero mi magia ya había marchitado, y para un mago su magia es su vida- dijo confundiendo a sus oyentes pues si no tenía magia ¿Cómo es que seguía vivo? –en mi cautiverio vi llegar a niños y también los vi morir pensé que así sería hasta mi muerte, hasta que llegaron esos dos… Erza alguien por la cual yo estaba dispuesto a dar mi vida… y lo hice- dijo dejando en shock a sus amigo por tales palabras.
-Rob ¿Cómo?- pregunto el sorprendido Makarov.
-Naruto- fue su respuesta –Naruto… el me salvo, no mejor dicho, el me revivió… yo morí, fue cuando lo sentí… sentí vida en mí, mi magia la cual pensé perdida volvió con más fuerza, fuerza que nunca pensé alcanzar… no sé qué sea Naruto pero gracias a él es que estoy vivo y los prisioneros lograron salir, me gustaría saber más de el- finalizo sin saber que alguien le había escuchado a parte de los otros dos.
-Pues si quieres saber solo pregunta abuelo- dijo cierto peli-rojo acompañado de la recién despierta Erza –no me gustan los secretos.
-¡Mocosos! Que hacen aquí… niña nunca mejoraras si haces eso- exclamo la mujer a los chicos.
-Ya me siento mejor…- fue su defensa.
-(Esta mujer… ¿me pregunto si Sakura fue así cuando envejeció? pobre del infeliz que le tocara como esposo)- pensó viendo el carácter de esa señora que tanto se parecía a su antigua compañera.
-(No pienses eso… es obvio que esa mujer no se casó… ¿quién aguantaría sus gritos y quejas?)- fueron las muy acertadas palabras del zorro.
-Bueno abuelo Rob, como dije no me gustan los secretos… en la torre una vez les dije que le diría quien soy, maestro Makarov ya pertenezco a su gremio que le diré sobre mí- sus ojos fueron cambiando dejando al maestro y a la mujer algo sorprendidos.
Sus ojos brillaron fuertemente haciéndoles la necesidad de cubrirse la cara, al finalizar la cabaña había desaparecido dejando un lugar en blanco.
-¿Una ilusión?- dedujo Makarov al tener experiencia en esas cosas.
-Esta fue mi vida- fueron las palabras de Naruto antes de que todo se agrietara dejándolos caer al vacío.
Todos vieron a un joven rubio, usado en sacrificio para la protección de una aldea, aldea que lo maltrato y humillo, lo vieron llorar y caer en la soledad, una infancia dura que tuvo que soportar, discriminado y odiado, solo pudo ser salvado por pocas personas que veían más allá de lo que los demás veían en él, creciendo buscando reconocimiento que poco a poco logro, creciendo haciendo amigos, entre ellos cierto peli-negro que escogió su camino, jadearon al ver esos ojos que ahora portaba la peli-roja, mucho poder para una persona con ese filosofía de la vida, vieron como peleo con él para que volviera, fallando en el intento, vieron como siguió creciendo entre un mundo donde los errores se pagaban con la vida, como su cabeza tenía un precio, vieron su pelea con un peli-rojo de ojos anillados, para después ganar y más tarde caer en una guerra por él, la resurrección de un enemigo, su victoria ante la diosa, y la batalla final con ese peli-negro, y cómo fue que murió.
Nunca pensaron ver algo así, tal muestra de poder solo podía provenir de alguien de un plano totalmente ajeno al humano, la ilusión siguió con su llegada a su mundo donde apenas y llegar peleo de nuevo con algo que ellos creían un mito, como gano ante ese ser y después su otra pelea con la creación del mago oscuro, y finalmente como conocía al viejo Rob y a Erza.
Todo finalizo, mientras Naruto dejaba salir una traicionera lágrima de sus ojos, sonrió melancólico, esos eran buenos recuerdos, recuerdos de su vida pasada, con sorpresa sintió unos brazos rodearlo desde la espalda.
-Ya no estarás solo- fueron las palabras de Erza quien enterraba su cabeza en la espalda de Naruto.
-Gracias…- susurro agradecido por las acciones de su compañera.
Unos balbuceos sacaron al par de peli-rojos de su pequeño momento, vieron con algo de extrañes como el viejo maestro Makarov hacia su mejor imitación de un pez, levanto su brazo lenta y rígidamente casi como un engranaje mal aceitado y señalo al peli-rojo Uzumaki.
-T-T-Tu… T-t-t-t-tu… ¡fuiste el que me causo tantos problemas hace años cuando el consejo mágico se puso de cabeza!- exclamo a todo pulmón para luego caer de espaldas mientras una masa blanca salía de su boca, curioso esa masa tenía la figura de Makarov.
-Respira… respira maldita sea- decía una enojada Porlyusica aplicando un masaje cardiaco al anciano.
Los demás solo miraban la escena con una enorme gota en sus nucas la reacción del afectado anciano que al parecer sufrió un paro cardiaco.
Una semana pasó después de la operación y de nuevo se encontraban reunidos todos en la cabaña de la maga médica, con nerviosismo Erza esperaba el resultado mientras la anciana retiraba sus vendas, por un momento la luz se le hizo más brillante mientras la visión de su lado derecho se adaptaba al cambio, tomando un espejo miro su reflejo, allí estaba sabía que no era el original, este no era del todo morrón unas tonalidades negras lo acompañaban.
-Tsk… aún quedan vestigios de la antigua tonalidad, pero desaparecerán con el tiempo- hablo la anciana no muy contenta con el resultado mientras pasaba una vela delante del rostro de la peli-roja cerciorándose de que el implante funcionara bien –todo parece estar bien… dime niña sientes algo de incomodidad- Erza solo se limitó a negar con su cabeza –Bien creo que eso es todo.
-Erza- llamo Naruto tomando su atención –trata de enviar tu energía a tu ojo pero procura que no sea mucha- haciendo lo que le pidió la peli-roja llevo a cabo lo pedido, el cambio fue inmediato, el órgano ocular cambia el color de su pupila a un rojo sangre mientras un anillo en su interior sostenía una "coma" –al parecer tendrás que entrenarlo para que evolucione.
-Disculpa Naruto a que te refieres con lo de que evolucione- pregunto un curioso Rob.
-Sharingan- dijo mientras los presentes le miraban confundidos por tan extrañas palabras –ese es su nombre, un ojo que deriva de mi Rinnegan- explico mientras sus ojos cambiaban a ese extraño morado de ondas circulares con comas –el Sharingan es un ojo que permite al su usuario prever los movimientos de su oponente incluso antes de que los haga- y tomando una manzana de la mesa la lanzo a Erza que sin saber cómo la atrapo dándole la razón -también le permite copiar cualquier técnica sin importar que el usuario no pueda hacerlas y las que pueda las usara, y como dije antes tiene propiedades evolutivas… Erza solo presenta una coma lo cual ella está en su nivel inicial, el Sharingan muestra tres en su estado maduro, pero este puede pasar a otro nivel denominado Mangekyou Sharingan, el cual dota al usuario de inmensos poderes, ustedes ya lo vieron- explico mientras los oyentes recordaron la ilusión donde aparecía un hombre peli-negro de larga cabellera.
Con esto dicho los ancianos miraron el ojo rojo de Erza el cual poco a poco se desvanecía para dejar el marrón oscuro, ahora ella portaba algo único que la ayudaría a llegar a ser un hada más… incluso a ser la reina de ellas.
Bueno se acabo este capitulo, pero no la historia a ella le queda mucho, pero ahora me temo que tengo que darles una noticia, resulta que tal vez me ausentare por unos dias quizas cuatro dias o una semana, me ire a unas merecidas vacaciones, digo que talvez me ausente pues intentare subir desde un portatil, ademas tendre algo de tiempo libre para escribir ya que se me estan agotando los capitulos, y no quiero eso, al igual que ustedes... asi que chao
Se despide -AlejandroV-
