Hello gente, si no tengo perdón, dije que una semana de vacaciones, y es que aunque me retrase tan solo un par de días yo odio la impuntualidad así que me siento un poco mal, pero es que cuando llegue a casa estaba más muerto que vivo, además que me llego la trilogía de la saga de uno de mis juegos favoritos, Call Of Duty Modern Warfare, además que lo estoy jugando en nintendo Wii, y apenas comienzo, además en mis vacaciones solo me dio chance de escribir apenas un par de capítulos, pero lo bueno es que con ellos termina el arco de post-cannon y ya saben lo que significa, aparte que creo que ampliare los capítulos tal vez a 7000 palabras.

Rygart Arrow: realmente me gustaría lo que propones pero yo soy de esos que les gusta dejar lo mejor para casos extremos pero si te sirve de consuelo él lo usara seguido con otras habilidades.

Zafir09: lo de Erza solo se me ocurrió cuando vi un capítulo de una de sus peleas y realmente pensé que algo así le ayudaría en especial en la parte donde ya voy viéndola, y lo de Ultear… bueno ¿tú te tirarías?

Edgarivan mezalira: créeme que realmente lo hice, recuerdo que desperté en medio de la nada como a media hora de donde estábamos acampando, lo cual es raro ya que no me gusta el alcohol.

Furstand: creo que te sorprendí, y bueno que Naruto no llame ancianos a los ancianos ya sería algo antinatural.

Amuo3o: me alegra que te guste al Fic, y lo que propones algo ya tengo pensado.

Bueno sin más el capítulo.


Capítulo 8: El pájaro azul de la felicidad.

¡Clang! ¡Clang! ¡Clang! (perdonen los efectos… estoy bajo de presupuesto n_nu)

Ese era el sonido del metal que al chocar resonaba en un claro del bosque, donde un par de figuras se movían con gracia y rapidez, una de ellas masculina de unos 13 años que a pesar de su edad su cuerpo mostraba una perfecta musculatura pero no mucha para su edad, sus características únicas pero las visibles eran su cabellera carmesí brillante y algo rebelde de la cual dos mechones enmarcaban su rostro en el cual sus mejillas portaban unas curiosas marcas que emulaban los bigotes de un animal, su rareza más grande eran sus ojos anillados de un color morado donde los anillos portaban nueve comas, ojos que ahora miraban a su contrincante.

La segunda persona era por así decirlo la contraparte del chico, era una chica de la misma edad unos 13, su cabeza era decorada por su cabellera carmesí, la cual llevaba atada en una trenza gruesa, dejando solo unos mechones que enmarcaban su joven rostro, sus ojos bicolor donde el izquierdo eran de un marrón profundo mientras el derecho era más bien de un color sangre donde un anillo sostenía tres comas que giraban lentamente anticipando los movimientos del chico con quien luchaba.

-Felicidades Erza, ya conseguiste tu tercera coma- felicito el peli-rojo a la peli-roja mientras evadía un corte horizontal a su persona.

-Gracias Naruto- agradeció mientras bloqueaba un par golpes –ahora que sigue.

-Nada… tu entrenamiento termino, ya solo te queda seguir entrenando lo aprendido y mejorarlo- aconsejo mientras se separaba y hacia desaparecer su espada en una nube de humo y su Rinnegan retrocedía dejando su tranquilo azulen sus ojos –regresemos al gremio nos merecemos un descanso no lo crees.

-Sería muy bueno- coincidió guardando su espada en una funda en su cintura a la vez que su Sharingan retrocedía dejando su serio marrón.

El peli-rojo tomando su chaqueta se arregló al igual que ella, su vestimenta consistía en un pantalón azul oscuro botas de combate negras, una camiseta de tirantes negra y su chaqueta azul oscuro de bordes blancos con un circulo espiral rojo en su espalda.

Erza vestía ahora un vestido completo de mangas largas y falda hasta sus rodillas donde debajo de ella llevaba unas pants de color morado oscuro y calzaba unas botas marrones, en su cintura una funda se sujetaba por correas que también fungía como cinturón para el vestido, en su pecho llevaba una coraza de armadura plateada sencilla y simple hombreras, la cual ahora desaparecía en una nube vaporosa rozada.

Naruto mientras caminaba de regreso a Fairy Tail solo podía mirar con asombro a Erza, estaba sorprendido, Erza rebasaba todas las expectativas y si bien la evolución del Sharingan le tomo tiempo, los demás ámbitos progreso prodigiosamente, su manejo de la espada solo era superado por el mismo, y su energía era sin dudas enorme, tanto que en un principio Makarov y el mismo Rob dedujeron que su magia era compatible con la magia de equipamiento, la cual se basaba en la invocación de objetos desde un plano de almacenaje dimensional privado, y si bien la domino su alcance fue mejor al poder dominar lo que pocos habían logrado ser una orgullosa usuaria de armaduras mágicas.

Erza solo pensaba sobre su estadía en el gremio, sin dudas era un lugar único en especial con los integrantes jóvenes, pero no los cambiaría por nada eran su familia, no importaría los motivos nunca los abandonaría menos a él.

Ese pensamiento hizo brotar un pequeño y casi imperceptible sonrojo, Erza que a pesar de los años en convivencia con Naruto no podía reprimir sus emociones, le gustaba ese era un echo pero como decírselo, se sentía tan segura cuando la abrazaba como si no hubiese nada en este mundo que pudiera dañarla, y prueba de ello era ella misma, se sentía cómoda con sus armaduras que ahora aumentaban en número, las usaba en misiones y entrenamientos, incluso en el día a día, pero solo la presencia de Naruto estas desparecían o se caían a pedazos casi como si él fuese su armadura… y quizás lo era.

Una fuerte discusión y sonidos de golpes la sacaron de sus pensamientos, miro a lo lejos un par de niños peleando, uno de cabellera oscura que sin pena solo vestía un bóxer, y el otro de cabellera rosada muy gritón, miro a su lado solo para ver a Naruto negar con su cabeza, esos niños eran como perros y gatos.

-Gray… Natsu… cuando será el día en que ustedes dejaran de pelear- se preguntó con algo de pena hacia los niños ya que cierta peli-roja se dirigía hacia ellos –solo espero que no se exceda.

¡Ojos bizcos!

¡Ojos caídos!

Esas eran unos de tantos insultos que se lanzaba el par, mientras los puños y patadas iban y venían, al parecer cuando se encontraban en este modo eran ajenos a su entorno que casi siempre terminaba hecho añicos por ellos, y tal como ignoraban los que le rodeaba también ignoraban en este momento a Erza que se les acercaba no muy contenta.

¡Crack!

Fue el crujido del cuello de los chicos al ser separados de golpe por la peli-roja, dejándoles el cuello en una posición bastante dolorosa.

-Tsk… podrían calmarse- hablo ya cansada de lo mismo con esos dos.

-¡Cállate Erza!- le respondió Gray con una extraña mescla en su voz, miedo y valentía.

-¡Quieres pelear acaso! ¡Pues ven!- fue el grito del peli-rosa Natsu que una mescla aún más extraña en su voz, miedo, valentía, coraje y mucha pero mucha estupidez.

-¿Porque no?- respondió simplemente aceptando el reto, los dos chicos solo se le fueron encima con su puños con la ingenua idea de vencerla, y solo levantando su puño espero… dos golpes se escucharon en toda la zona, mientras Naruto los miraba aun con más pena al par que ahora estaban incrustados al suelo con enormes chipotes en sus cabezas -¿Entendieron? No tengan más peleas estúpidas de nuevo- ordeno dejándolos solo balbuceando incoherencias –vámonos Naruto.

-Hai Erza-sama- respondió apresuradamente peligro y se molestar con él.

De pronto el suelo comenzó a temblar y extrañamente a moverse, con asombro vieron como la ciudad literalmente se dividía y reconfiguraba levantándose y dejando un canal que iba desde la punta de la ciudad directo a las puestas del gremio, a lo lejos divisaron la figura de un hombre alto y musculoso y a juzgar por Naruto alguien muy poderoso, sin perder tiempo corrieron al gremio donde fiel a su costumbre Makarov estaba medio ebrio y Rob lo secundaba.

-Oh chicos… que bien que llegan, quiero presentarles a alguien- Naruto y Erza tenían preguntas pero no pudieron formularlas por el sujeto que entro al gremio abriendo la puerta desprendiéndolas de sus bisagras en el proceso –maldita sea Gildarts era nueva- fue la queja del maestro al hombre recién nombrado que solo se rascaba la nuca como cierto peli-rojo que ahora lo miraba fijamente.

Gildarts un hombre que no parecía dominar su fuerza si no al contrario ella parecía dominarlo a él, pues una simple caricia podría convertirse fácilmente en un golpe que partiría un muro de concreto, Gildarts el demoledor… si ese apodo por cómo se le conocía le iba como anillo al dedo, de poco más de dos metros, de contextura fuerte, cabello naranja peinado hacia atrás una barba a medio afeitar, eran las descripciones de aquel hombre que sembraba el dolor entre los enemigos.

-Gomen, Gomen… tendré cuidado la próxima- fue la simple disculpa del sujeto que no media su fuerza –Y dime que era eso que necesitaba que yo lo viera- pregunto curioso ya que hace una semana recibió una carta donde Makarov decía que había encontrado algo con que se entretendría.

-Naruto te interesa un duelo- pregunto el anciano maestro.

-Maestro no me digas que solo me llamaste para luchar con un mocoso que parece un tomate con patas- fueron las palabras del peli-naranja sin saber que ya comenzaba cavar su tumba.

"¿Tomate?" había escuchado bien, ese hombre hozo llamarlo tomate con patas, no supo de dónde pero una gran furia lo invadió y no era el único ya que a su espalda Erza era rodeada por un aura roja y su trenzado cabello se desenvolvía y levantaba en nueve mechones y a sus oídos llegaba una voz algo siniestra que sonaba así.

Mata.

Mata.

Mata Ttebanne.

-Ese hombre está más que muerto- fue el veredicto del gran zorro que sentía cierto escozor.

-Brrrr… que es esta sensación supera mi sed de sangre… y por mucho- hablo un incrédulo Shukaku.

-Jamás pensé sentir esto en mi vida- exclamo un tembloroso Hachibi.

Los demás bijus solo podían asentir mientras se retorcían o escondían como lo hacía Isobu del cual solo se apreciaba su caparazón tembloroso.

-Valiste madre, sal y pelea y en el camino reza lo que te sepas pues nadie hoza llamarme tomate y vive para contarlo- fueron las palabras del peli-rojo que solo deseaba una cosa… la sangre de ese sujeto.

El campo de entrenamiento de Fairy Tail, un lugar que llenaba los requisitos necesarios, una pequeña zona boscosa, un pequeño campo abierto y estaba a orillas del lago de magnolia.

-Oe realmente quieres un duelo, no quiero lastimarte- trato de convencerlo aunque la verdad sea dicha, muy en el fondo sabía que tenía que pedirle disculpas así sea de rodillas por haberlo llamado así.

-Menos charla y a pelear- fue todo lo que dijo antes de ir de frente.

Gildarts solo suspiro este al parecer era otro implosivo como Natsu, vio el puño del peli-rojo y decidió recibirlo total no es como si le lograra hacer algo; de pronto sintió como el aire de sus pulmones se iba rápidamente, al igual que sentía que era desprendido del suelo.

Los del gremio solo vieron con sus quijadas abiertas como el poderoso Gildarts el as de Fairy Tail era lanzado a la pequeña zona boscosa.

No paso mucho para que Gildarts saltara de donde había dado a parar, para quedar frente al peli-rojo que lo miraba seriamente.

-Ese fue un buen golpe mocoso… pero necesitaras más que eso, pero ahora creo que me daré el lujo de estirar los músculos- sol un golpe directo al peli-rojo que dando una voltereta hacia atrás evadió por los pelos el golpe que termino por estamparse al suelo y dejar un cráter de las mismas proporciones que el hacía.

-(Realmente va enserio… ese golpe fue tan fuerte como los de Ba-chan)- pensó viendo el cráter, si eso era igual a los golpes de Tsunade –bueno si eso quieres Doton: Doryudan (Elemento tierra: Dragón de tierra).

El reptil de roca emergió del suelo para sorpresa de muchos, el poderoso reptil rugió poderoso mientras se lanzaba a su objetivo que lo miraba con los ojos abiertos, rápidamente levanto su mano señalando al ataque.

-Crahs (Estruendo)- para sorpresa de Naruto su ataque exploto en varios pedazos cuadrados antes de hacer blanco.

-Qué diablos… eso es algo muy raro- dijo pensativo ese ataque no solo detuvo el suyo, lo destruyo por completo.

Naruto tuvo que agacharse para evadir un gancho, con más asombro vio cómo su cabello era arrastrado por la intensidad del golpe, no se quedó así ya que Naruto rápidamente dio un barrido a los pies de Gildarts el cual no pudo evitar, sin perder tiempo Naruto ataco en su palma su energía se fue condensando mientras giraba a una velocidad increíble, hasta formar una conocida esfera –Rasengan (Bola espiral)- y con ese grito golpeo el estómago de su oponente; Gildarts sentía como si le estuvieran licuando el estómago, maldición estaba seguro que si fuera otra persona el que recibiera ese ataque lo partiría a la mitad.

Gildarts cayó pesadamente al suelo pero si bien el peli-rojo asestaba sus golpes apenas y parecían hacer mella en él, un grito le hizo abrir sus ojos y ver al peli-rojo caer encima de él con sus pies, actuando rápido atajo al peli-rojo antes de asestar el golpe y con las fuerza que lo caracterizabas lo azoto contra el suelo.

Eso le dolió de eso estaba más que seguro, maldición es que ese sujeto era de acero, levantándose salto tomando distancia, golpearlo a lo bruto era obvio que con ese sujeto no funcionaria, necesitaba algo contundente… un momento… contundente, si… tenía algo.

-Bien, hace mucho que no peleaba de verdad enserio… odio mostrar mis habilidades pero are una excepción- hablo el as de Fairy Tail dejando ir su poder.

-Sí creo que ya va hora de ponerse serios- expreso con una sonrisa el peli-rojo que emulando a Gildarts soltó su poder mientras sus ojos cambiaban al legendario Rinnegan.

Ambos fueron rodeados rápidamente por su energía que como pilares se alzaron al cielo, la presión que ambos ejercían era única y si bien la de Gildarts era mayor no lo era por mucho, los del gremio no sabían en que pensar, a Gildarts decían que era un monstruo y ahora parecían corroborarlo, con Naruto los pensamientos iban por el mismo camino, un joven de apenas 13 no debería tener tal poder, sino era porque lo estuvieran viendo no se lo creerían, era como un segundo Gildarts, el aumento de poder seguía en aumento, tanto que el suelo ya comenzaba a agrietarse, Gildarts solo pudo sonreír… ese mocoso le daría pelea en unos años, busco los ojos del peli-rojo solo para fruncir su seño, que el supiera eran azules.

-¡Maestro deténgalos!- grito un hombre del gremio de nombre Macao.

-¡Haga algo!- lo secundo su fiel amigo Wakaba.

-Gildarts, Naruto… deténganse, es suficiente- declaro Makarov con su habitual tono juguetón, aunque por dentro evaluaba al peli-rojo, Gildarts siempre fue alguien que no media su fuerza y por lo general terminaba destruyéndolo todo, lo cual generaba gastos al gremio en reparaciones, luego llego Gray y Natsu ambos al parecer tenían tendencias a exagerar teniendo resultados similares a los de Gildarts en especial el peli-rosa, y ahora con Naruto… -(me iré a la quiebra)- si Makarov tenía una visión de su futuro… y no le gustaba en lo más mínimo.

El día pasó con su habitual calma, Macao y Wakaba conversando sobre la juventud y esas cosas, el maestro embriagándose de lo lindo, Rob secundándolo, Natsu y Gray teniendo sus habituales peleas, Erza dándoles sus correctivos, si todo era calma en parámetros del gremio claro está.

Ahora Naruto y Erza caminaban hacia su hogar, si eso sonaba raro y provocaba sonrojos en ambos y es que desde que Naruto se propuso en salir del "nido de locos" no paro hasta cumplirlo y ahora veía el fruto de su esfuerzo, frente a él se encontraba su hogar, y aunque el Uzumaki era una persona de gusto simples y se conformaba con poco esta vez no pudo evitar darse un lujo, como lo era su nuevo hogar.

Una casa tipo mansión de tres pisos, con una combinación de estilo antiguo oriental y modernidad occidental, si mal no lo recordaba era similar a la mansión Hyuuga solo que con unos retoques, equipada con jardines, fuentes y un dojo donde practicar, su hogar era protegido por los gruesos y altos muros solo dejando una entrada, la cual era protegida por ese gran portón de caoba el cual portaba con orgullo el símbolo Uzumaki tallado en él.

El gasto fue en pocas y moderadas palabras "alto", la cantidad de trabajos a cumplir que hizo fue enorme, sin dudas sus clones eran de utilidad y aun hoy el maestro de Fairy Tail no se creía que Naruto en un día dejara el pizarrón de tareas vacío… por varios días, los únicos que se le salvaron eran los de rango "S" y eso era porque no tenía el rango.

Pero dejando todo de lado ahora tenía su propio hogar el cual compartía con Erza y el viejo Rob.

Los meses pasaron, y eventos se dieron a dar, entre los cuales la partida de Gildarts que al parecer era un hombre que prefería vivir su vida en la aventura y despreocupación, cosa que le trajo recuerdos de cierto pervertido, y si bien él se marchó nuevos integrantes llegaron, entre ellos una peli-blanca muy singular junto a sus hermanos, jóvenes dispuestos a superarse, cosa que le alegraba.

Naruto ahora suspiraba su misión de nuevo se le quedo corta, solo esperaba que llegaran esas pruebas para ser mago clase "S", esos trabajos al parecer eran los mejores junto a la paga que era muy jugosa.

-¿Esa es Erza?- se preguntó al ver a cierta peli-roja –oí Erza- le saludo mientras pasaba sus brazos por su cintura, cosa que ocasiono varias reacciones, uno que la peli-roja emulara su cabello, dos que las personas sonrieran y murmuraran sobre "que linda pareja", y tercero que el peli-rojo saliera volando por un buen gancho de la chica –ouch… Erza definitivamente has entrenado mucho.

-¿Naruto?... Naruto, perdón no fue mi intención… yo… yo- se disculpada mientras batía sus brazos cómicamente.

-No hace falta, fui yo el que te sorprendí, pero a todas estas que hacías- pregunto curioso pues para él no le era común ver a Erza a las orillas de la ciudad.

-Acabo de llegar de un trabajo y tú- fue su simple respuesta.

-Lo mismo… ahora iba al gremio a dar el informe al viejo- y así ambos caminaban al gremio charlando sobre sus trabajos y demás, solo que Naruto diviso a cierto niño de cabellera rosa que portaba algo muy curioso en sus brazos, si sus ojos no lo engañaban eso era un huevo, el huevo más extraño que el allá visto –ahora que tramara ese idiota.

-No lo sé- fue la opinión de Erza que también vio ese extraño huevo –por lo que se ve se dirige también al gremio, apresurémonos y veamos que se trae- y ahora con la curiosidad de por medio caminaron al gremio.

Natsu era muchas cosas, impulsivo, rebelde, honorable, destructivo, abecés cariñoso, algo idiota y otras cosas, pero sobre todo curioso, y es que mientras entrenaba en el bosque algo le cayó encima desde un árbol, se trataba de un huevo, un extraño huevo con marcas azules, eso no sería muy extraño quizás sería de un ave, solo había un detalle el huevo media alrededor de medio metro, sin pruebas ni nada Natsu lo catalogo como un huevo de dragón, y ahora lo cargaba directo al gremio.

Erza y Naruto lo seguían de cerca mientras Naruto negaba ante los gritas del peli-rosa sobre el huevo, realmente al niño tenía una obsesión por dichos seres.

Llegaron al gremio donde se sentaron en una de las mesas mientras veían curiosos al chico, que se plantaba frente a Makarov con tan extraño huevo, mientras los demás miraban y escuchaban la teoría sobre el huevo de dragón.

-Ji-chan… ¡utiliza tu magia para que el dragón salga del cascarón!- pidió inocentemente el peli-rosa al no saber de estos temas.

-¡Que estás diciendo idiota!- reprendió el viejo -¡en este mundo, no hay magia que pueda crear vida!- dijo seriamente antes de que un pensamiento cruzara su mente –(al menos no una que sea utilizada para el bien)- si el viejo tenia clara las cosas del mundo en el que vivía –la vida en si es dada a luz con amor, ¡y ninguna magia puede cambiar eso!- termino de explicarle a Natsu que le miraba fijamente.

-No te entiendo en lo absoluto viejo- fue todo lo que dijo sacándole suspiros de resignación a más de uno.

-(nunca pensé que hubiera alguien más idiota que tu Naruto… pero lo hay)- fueron las "consoladoras" palabras del Kitsune en el interior del peli-rojo, sacándole un gruñido de parte de este.

-(Quizás… pero el viejo tiene razón, en algo, nadie puede crear vida sin amor, nosotros somos prueba de ello, el viejo Rikudou nos creó en base a ello)- Esas fueron las palabras del pulpo-buey que interiormente le agradecía a su padre el haberle creado.

-Eres muy joven Natsu, algún día lo entenderás- suspiro Makarov, no sabiendo que palabras utilizar para semejante ser tan denso.

-En pocas palabras, si quieres que se habrá tendrás que empollarlo, además de trabajar duro por ti mismo- hablo Erza que se había acercado al confundido peli-rosa –pero como solo sabes destruir cosas lo dudo, pero creo que será una buena oportunidad para que aprendas como se da vida a algo- dijo finalizando sus palabras para su oyente.

-¡Mi nieta es un genio!- alabo Rob mientras lloraba exageradamente por las palabras de la chica.

-No exageres viejo, aunque le doy la razón esta es una oportunidad de que Natsu aprenda otra cosa que no sea pelear y destruir cosas- dijo el Uzumaki sentándose en la barra con el par de viejos.

-Naruto, volviste… me alegra que llegaras, sobre todo por…- Makarov no pudo terminar sus palabras por cierto grito.

-¿Erza volvió? ¿Dónde está?- fueron las preguntas de cierta peli-blanca que salta desde su mesa cuando oyó la voz de la peli-roja, en chica era de la misma edad que la peli-roja, sus cabellos plata era atado por un moño grande de color morado adornado con una pequeña calavera dejándolo en una coleta alta, dos mechones enmarcaban su fino rostro, donde sus ojos azules oscuros yacían, vestía… bueno su vestimenta no era mucha, un collar de correa en su cuello, su torso era cubierta por una camiseta de tirantes finos recortada dejando solo cubrir su aun inexistente busto, pantalones cortos a medio muslo atado con una correa blanca que también era adornado por una pequeña calavera, y botas largas que llegaban un poco más arriba de sus rodillas…esta "loli-rockera" respondía por el nombre de Mirajane o simplemente Mira -¡Te fuiste dejando nuestros asuntos sin terminar! ¡Ahora continuaremos en donde los dejamos! ¡Así que ven!- la incito.

-¿Peleando de nuevo?- suspiro su pequeña hermana Lisanna, una niña un año menor que Natsu que al igual que su hermana mayor su cabellera era blanca solo que corta, en si la niña era lo opuesto a su hermana, dulce, alegre, y hacia lo posible por evitar las peleas, de ojos azules, vestía un pequeño vestido rosado y zapatillas de color rojo, eso daba la imagen de la niña dulce e inocente que era, bueno eso a medias, ya que por palabras del maestro Lissana era una niña muy precoz con sus comentarios de doble filo… pero volviendo a lo anterior.

-Ahora que lo mencionas no habíamos terminado las cosas… ¡Mira!- hablo Erza liberando un aura roja que la rodeaba, algo muy inquietante y lo peor Mira la secundaba con un aura violeta muy similar.

-¡Muere Erza!- fue el grito de guerra de la peli-blanca mientras corría hacia Erza con sus puño.

-¡Tú serás la que muera Mirajane!- aseguro Erza también con sus puños al frente.

Los puños se encontraron con fuerza provocando una onda sacudiendo el lugar, y ahora puños y patadas salían de la zona de batalla donde ellas estaban.

-¡Maldita mujer ruidosa!- grito Mira dándole una patada a Erza haciéndola volar a un extremo del gremio.

-¡Mujer bastarda de vientre desnudo!- grito de Erza que estaba de vuelta conectando un golpe con su izquierda en el rostro de la peli-blanca lanzándola ahora a ella.

¡Maldita mujer irritante!

¡Maldita mujer flacucha!

¡Gorda!

¡Se llama desarrollo Mira, cosa que tú no conoces!

Se decían mientras luchaban a la vez que destruían un poco el gremio, y al parecer nadie tenía la intención de detenerlas, algo razonable desde el punto de vista de muchos.

-¡Naruto detenlas por favor!- suplico el viejo Makarov mientras este solo le miraba con ojos monótonos.

-Viejo ¿meterías tus manos en una caja con serpientes?- pregunto simplemente Naruto al viejo maestro que ahora lo pensaba mejor, rápidamente negó mientras le daba la razón al peli-rojo… si meterse en medio de esas dos en ese estado era una muerte segura.

-Maldición, Erza, Mira… algún día las venceré de eso estoy seguro- aseguro Natsu mientras se sonaba los huesos de sus manos.

-Cielos… continúa actuando como chico rudo, y nunca conseguirás una mujer que guste de ti- aseguro Lisanna que se había acercado, Naruto solo pudo soltar una carcajada por el comentario de la peli-blanca menor, enojando un poco más a Natsu.

-¿Y quién te pregunto Lisanna?- pregunto de brazos cruzados el joven Dragón Slayer.

-Nee, Natsu ¿Si quieres te ayudo a criar el huevo?- se ofreció Lisanna alegrando a Natsu.

-Me parece bien, acepta Natsu, creo que Lisanna te puede ayudar es esto de criar al huevo- recomendó el peli-rojo mientras detrás del Erza y Mira seguían con lo suyo –además se divertirán y sabrán lo que es una verdadera responsabilidad, mientras lo incuban- Lisanna solo sonreía al parecer esa era también su línea de pensamiento.

-¿Pero cómo lo incubaremos?- fue la pregunta del hijo de Igneel.

-¡Creo que hay que darle calor!- respondió Lisanna pensativa, sin prestar atención al chico peli-rosa cuya mirada era sombría y su sonrisa no era la más inocente.

-¿Darle calor? ¡Esa es mi especialidad!- y sosteniendo el huevo abrió su boca de la cual salió una potente llamarada que ahora cocinaba al pobre huevo que veía su fin en manos del despistado mago de fuego.

-¿Eres idiota o qué?- salto Gray arrebatándole el huevo que ahora suspiraba por salvarse de una muerte segura.

-¡Cielos Natsu no hagas eso!- le reprendió la peli-blanca menor –si lo calientas de esa forma lo quemaras- Lisanna suspira mientras encontraba la solución –Lo tengo Take Over: Animal Soul (Asumir: Alma animal)- recito la niña transformándose en un extraño pájaro de plumas verdosas con las puntas rosas y así poder empollar al ya famoso huevo.

-¿Qué sucede, Elfman?- pregunto Cana al ver algo deprimido a único varón de la familia Strauss.

Elfman el hermano del medio, al igual que sus hermanas poseía cabellos blancos aunque algo rebelde pero no mucho, sus ojos eran de un profundo negro, y a pesar de su joven edad mostraba un cuerpo muy desarrollado y fuerte lo que presagiaba que en un futuro sería un hombre muy fornido, aunque su actitud era algo tímida, su vestimenta consistía en un traje de vestir azul con un moño rojo lo cual le daba el aire del típico niño bueno.

-Lisanna puede asumir un cuerpo completo, pero yo no puedo…- dijo soltando su pena, al parecer Elfman tenía problemas con su magia Take Over, lo cual lo deprimía, y al ver a su pequeña hermana poder hacerlo lo hacía aún más, sobre todo por esa tarea que tenía sobre lo de buscar a su loro aparentemente perdido.

-No te deprimas Elfman mira que tú eres el hombre de la familia ¿o no?- pregunto Naruto el cual se había acercado teniendo interés por el tema, el Strauss solo cabeceo afirmando –bien eso quería saber, mira Elfman la práctica hace al maestro, solo entrena y veras que algún día podrás usar tu magia libremente- alentó dándole palmaditas en la cabeza al ahora animado peli-blanco.

-Al parecer Naruto sabe cómo animar a las personas- sonrió Makarov ante las palabras del peli-rojo.

Los días pasaron en los cuales Natsu y Lisanna apenas y eran vistos, para enojo de Mirajane quien ya ideaba una tortura al pobre de Natsu por según ella querer aliar a su pequeña hermana al "Grupo de Erza" como ella les llamaba a Gray, Natsu y Cana, y esta situación la volvía… algo volátil, como lo demostró al partir una mesa de madera solo con una de sus manos.

Mientras el par de niños ajenos a la furia de "la demonio" cuidaban al huevo con esmero y cariño, en una pequeña choza de paja en el bosque sonde esperaba que la criatura del huevo saliera, que al parecer seria pronto por los golpeteos que abecés lanzaba.

-¡¿Quién lo robo?!- se escuchó el grito de un peli-rosa muy enfadado en el gremio, al parecer mientras dormía con Lisanna en su refugio alguien se llevó el huevo.

-¿El huevo desapareció?- pregunto Gray escuchando los gritos de Natsu.

-No sé nada acerca de eso- se libró rápidamente Cana no queriendo ser un objetivo del peli-rosa –por cierto Gray tu ropa- señalo al alquimista de hielo que mirando su cuerpo se dio cuenta de su casi desnudes.

-Laxus, ¿fuiste tú?- acuso al nieto del maestro el cual solo lo ignoro olímpicamente –Escúpelo Erza- y ahora tocaba terreno peligroso al señalar a Erza, la cual solo le fruncía el ceño mientras negaba –Naruto acaso fuiste tú- pregunto ya perdiendo la paciencia mientras el peli-rojo negaba al igual que todos.

-Mira-Nee ¿sabes dónde está el huevo?- pregunto Lisanna a su hermana mayor que también negaba.

-No, acaso… Natsu, no te lo abras comido- comento algo divertido por las acciones del dragón Slayer y a la vez provocándolo.

De pronto Natsu solo estaba encima de Mirajane quien solo lo lanzo contra Gray, que se unía a la pelea, al igual que Erza y como siempre Naruto trataba de parar todo.

-Donde está mi huevo- pregunto Natsu mientras reprimía ferozmente su llanto.

-No llores Natsu… que lindo- comento Mira mientras que este solo negaba estar llorando.

-No es el momento de bromas Mira- reprendió la peli-roja –ahora Natsu no llores- y de nuevo el peli-rosa negaba.

Al parecer el huevo quedaría perdido y sin culpable, hasta que Cana recordó algo, al parecer Elfman dijo algo sobre desear un huevo igual, de inmediato Natsu lo tacho de culpable de comerse su huevo, y se disponía a buscarlo pero este llego y a sorpresa de muchos con dicho huevo en sus manos, al parecer él fue a visitarlos en la noche y vio como el huevo está desprotegido del frio y se lo llevo a un lugar caliente, ahora todo estaba resuelto evitando ya la inminente lucha entre los miembros jóvenes del gremio.

¡Crack!

Se escuchó en toda la sala, todas las miradas de atención se dirigieron al huevo el cual mostraba una grita, y otra, y otra, al parecer alguien comenzaba a llegar a este mundo, de pronto este termino de romperse dejando salir un haz de luz del cual salió un…

-¡Gato! / ¡Gato!- dijeron al unísono los miembros del gremio y bijuus dentro de su portador al ver tan singular animalito.

Sin duda era un gato aunque uno muy singular, azul de grande ojos y un par de… ¿alas? En su espalda, las cual usaba para ahora volar por encima de las cabezas de los magos presentes.

-¡Tiene alas!-

-¿Un pájaro?-

-¿Un gato?-

-¿Uno azul?-

Decían las personas viendo tan extraño minino.

-Y decían que nosotros los bijuus éramos raros- comentó Isobu pero ese animal se lleva las palmas.

-¿Qué tiene de raro ese lindo gatito eh? Es lo más lindo que puede haber… además es un gato y uno azul- pregunto Matatabi la gata la cual no le pareció que su hermano había dicho, ella no soportaría que llamaran ese lindo adorable y tierno gatito raro, claro era un gato y uno azul y ella era una gata y era azul jamás lo permitiría.

Afuera el gatito se posaba en la cabeza de Natsu mientras soltaba una frase que lo identificaría de por vida.

¡Aye!

-¡Kawai!- gritaron a coro las mujeres del gremio.

El singular gato se robó el corazón de todos los cuales se aglomeraban para verlo dejando atrás su estrés y demás cosas que tenían, incluso Elfman gritaba haber encontrado su loro perdido el cual llevaba en sus manos.

-Estaba segura que el loro era de color rojo- comento Mira a Erza quienes al parecer dejaron a un lado sus diferencias… por el momento.

-Mira Natsu… ¡hace un momentos estábamos enfadados, pero ahora somos felices!- dijo Lisanna mientras miraba al gato que ahora estaba dormido en brazos del peli-rosa –Es como el pájaro azul de la felicidad- comento.

-¿Felicidad eh?... ¡Entonces se llamara Happy!- exclamo dándole un nombre al recién nacido que solo soltó su monosílabo dando al parecer el visto bueno -¡Happy el dragón!-

-No es un dragón…-

-Fairy Tail… otra rareza llega a ti… sin dudas serás un gremio muy singular en el futuro- dijo Naruto a nadie en particular.

Y sin dudas lo seria.


Bueno aquí acaba el capítulo, sé que no es la gran cosa pero es más de relax, un respiro para lo que se avecina, que por cierto vuelvo a estar nervioso por el siguiente ya que será el primero en esa materia y realmente no sé si será del todo aceptado, pero bueno espero que les guste como este, actualizare en un par de días a lo mínimo quizás tres.

Se despide –AlejandroV-