Hola gente como les va, espero que bien, mas a aquelos que me enviaron los que les pedi, y vaya que me sorprendi, Mexico, España, Ecuador... Etc, Etc... eso si motiva, saber que lo que escribo se lee de tan lejos, gracias. por cierto les dire que a partir de ahora mis actualizaciones seran de una a la semana o quizas dos, ya que mi trabajo me lo exige, pero no sera por mucho, tal vez dos semanas, si, si, es muy complicado ser uno de los jefes, no saben la joda que dan algunos empleados, sin embargo me hago un hueco en mi tiempo para escribir, ya saben yo estoy contento mientras ustedes tambien lo esten, como siempre espero que les guste el capitulo y comenten pero comente muchos en especial a aquellos lectores que por x motivos no lo hacen recuerden no se les fracturara los dedos por escribir.
ivan meza: tu pregunta es algo dificil de responder, pero deberia estar con sus sellos aun activos al nivel de un santo, solo el sabe que tan fuerte estara sin ellos.
alexzero: pues si, Fairy Tail no seria Fairy Tail sin sus mañas.
Rygart Arrow: no eres el unico que espera esa parte de hecho ya la tengo planeada solo falta imprimirla en letras y que ustedes la lean, pero se paciente... solo eso.
aprox: pues ya no esperes, aqui te tengo la actualizacion... por cierto amigo, ya estuve en tu pais, y dejame decirte que me encanto, auqnue estuve poco tiempo, he podido visitar aparte de la capital, a Tarragona y Bilbao, quizas en un futuro vaya a Canarias, pues tengo entendido que es una especie de gran isla ¿o me equivoco?
Guest: lo del Susanoo... pues... veras... a lo mejor si, a lo mejor no, a lo mejor quien sabe, solo toca esperar a ver que sucede.
no cuenta: si recuerdo ese capitulo, y me alegra que te gustara y tambien el Fic, espero que sigas siguiendolo.
Capitulo 15: intimidando
Ah… hogar dulce hogar, si nada como regresar, y esta vez con el abuelo y Erza, además del maestro y sus amigos, el viaje único como quienes lo hacían ¿cuantas veces se perdieron?… ni idea, ¿cuantas personas conocieron?... ni idea, con decir que se encontraron en un puerto donde conocieron un chico pirata que portaba sombrero de paja, hasta en el bosque donde un chico viajaba acompañado por una rata amarilla.
Pero volviendo a lo inicial ya estaba en casa, más específicamente en su baño tomando una ducha, buscando descansar su cuerpo.
-Me pregunto qué harán con el Lullaby- se preguntó mientras se relajaba bajo el agua –después de todo ya es inservible- recordó, pues al final los mensajeros del consejo se llevaron el Lullaby para sellarlo –bueno ya no es asunto mío- finalizo para después sentir como alguien le abrazaba por la espalda y sobre todo dos protuberancias que se oprimían en su espalda.
-Deja de pensar… no quiero verte estresado- recomendó una muy conocida peli-roja.
-Tienes razón- reconoció –por cierto ¿Dónde está el abuelo Rob?- pregunto interesado en el paradero del viejo.
-Está en el gremio como acostumbra- respondió simplemente aun abrazada a su pareja –dijo algo sobre tener que hablar algo con el maestro ¿porque preguntas?-
-Por esto- volteando se el Uzumaki encaro a la peli-roja quien lo miraba, sin avisar Naruto beso sus labios siendo correspondido de inmediato –no quiero que vea a sus dos "nietos" darse mimos-
Ambos siguieron así, entre besos y carisias, nada sexual solo una muestra de cariño entre ambos. Al salir del baño y pasar la tarde no pudieron hacer más nada que sentarse en el suelo del dojo de la mansión el cual tenía vista del jardín, ambos vestían ropas cómodas siendo las de ellas un pequeño short y camiseta de tirantes, mientras Naruto solo un pantalón deportivo con una camiseta de tirantes.
Naruto no podía asombrarse más, Erza era increíble, y no era para menos le había mostrado algo de su arsenal en armaduras, aunque esto también llevo que se sonrojara, Erza no era para nada discreta cuando las usaba, cosa que lo ponía celoso y a la vez excitado, y era obvio, prendas diminutas y atrevidas que daban poco a la imaginación, le eran todo una perdición.
-Realmente eres una chica atrevida- dijo Naruto sentado en el suelo mientras Erza estaba en sus piernas dándole la espalda.
-N-No digas eso- pidió apenada, realmente ella no se fijaba en eso, más bien en sus utilidades en una batalla de sus armaduras –además a ti te gusta- se defendió.
-No tienes idea- susurro roncamente al oído de la peli-roja que sintió como la piel se le erizaba, y no pudo evitar un jadeo al sentir como Naruto le mordía el lóbulo de su oreja.
Erza no pudo evitarlo, ladeando su cabeza beso a si amado mientras que estiraba su brazo y lo pasaba por atrás del cuello del peli-rojo haciendo así más intenso el contacto bucal, no tardaron en caer al suelo con Erza en él y Naruto sobre ella, mirándose ambos siguieron besándose mientras sus manos recorrían al otro.
Mientras tanto muy lejos de allí, el consejo de magos santos de nuevo tenía problemas, y como ya era costumbre desde siempre era problemas relacionados con Fairy Tail, y como ya era costumbre desde hace dos años esos problemas venían específicamente de parte de Naruto, en esta ocasión discutían los pro y contras de las recientes acciones del Uzumaki.
-Eisenwald fue destruido, pero la raíz del problema sigue sin resolverse- hablo un viejo barbado quien portaba en su mano una caja con una flauta muy conocida aunque rota, dicho hombre portaba el nombre de Org, miembro del consejo.
-Sí, puede que el número de gremios oscuro haya decrecido por los dos elementos que enviamos pero siguen allí afuera y tienen gente de gran talento- dijo un viejito enano Yajima, un antiguo de Fairy Tail.
-Entonces debemos eliminarlos de inmediato- propuso un sujeto en las sombras ocultando su rostro.
-Como, dudo que Naruto vuelva a obedecernos si se lo pedimos- dijo otro que al igual que el anterior se escondía en la oscuridad de la sala.
-Silencio, el asunto aquí es que como obtuvieron esto- exclamo Org mostrando la flauta rota.
-Es desconcertante como un gremio tan débil pudo tener algo así es obvio que obtuvieron ayuda de alguien- dijo la maestra de hielo Ur mientras disimuladamente observaba a un peli-azul en la sala.
-Probablemente- dijo afirmando tal posibilidad aunque algo tenso por las palabras de la mujer –pero al otro asunto, parecer ser que de nuevo hemos sido salvados por Fairy Tail- dijo desviando hábilmente el tema ya que todos le miraron con una ceja enarcada –y sé que a muchos no les agrada Naruto en especial sus métodos, pero estaríamos en un problema si ese gremio oscuro hubiese matado a los maestros gremiales- finalizo y aunque parezca increíble agradecido con el Uzumaki, pues de verdad hubiese sido un problema esas muertes, se hubiesen hecho investigaciones y damas cosas y hubieran interferido en sus planes y posiblemente los hubiesen descubierto.
-Insinúas que debemos estarle agradecidos- pregunto un hombre encapuchado con lentes, Leigi, otro más del consejo.
-Suficiente de esto, además sobre Naruto ¡Su tendencia a destruir cosas junto con las de Fairy Tail me tienen irritado! ¡Más con lo último! ¡Todo son quejas y quejas!- exclamo Org verdaderamente irritado.
-Creo que debemos "agradecerles" por ese favor- hablo Seigrain teniendo algo en mente, algo muy divertido según él, en especial por cierto peli-rojo.
Mientras tanto dejando a los viejos y un joven con propensión a la traición, un viejo muy conocido caminaba por las calles en camino a su hogar, Rob estaba feliz, nada era mejor que regresar a Fairy Tail, llegando a la mansión Uzumaki se abrió paso dentro, era extraño Naruto y Erza generalmente lo recibían en especial esta última, miro a la cocina y no estaban, toco en los cuantos y tampoco.
-¿Dónde estarán? ¿Acaso habrán salido?- se preguntó caminando por los pasillos, se para frente a la puerta del dojo, unas risas y gemidos se podían escuchar del interior –deben de estar entrenando- se dijo convencido de esta posibilidad.
Rob sin tocar o anunciarse, se abrió paso en el dojo abriendo sus puertas corredizas, en el interior pudo ver a Naruto y a Erza, hacían de todo menos entrenar, su boca se abrió en dimensiones inhumanas, mientras sentía su cara arder, allí en el suelo su nieta, esta acostada con Naruto sobre ella al tiempo que la besaba, mientras Erza con una pierna buscaba sujetarle de la cadera, al tiempo que sus manos buscaban quietarle la camiseta.
La pareja de peli-rojo finalizaron el beso que se daban están dispuesto a dar el siguiente paso cuando algo los alerto, era raro se sentía apenados como nunca en sus vidas, extrañados por esta sensación miraron a un lado, y fue cuando se petrificaron, allí frete a ellos estaba el viejo Rob, estaba tan ensimismado en ellos que no notaron al viejo hasta que fue muy tarde.
-A-A-Abuelo- balbuceo la peli-roja muerta en su vergüenza –n-no es lo q-que p-parece- y que más podía parecer, realmente no fue la mejor defensa y lo sabía.
-V-Viejo y-yo- trataba de decir algo Naruto pero por más que tratara no podía, y que podía decir "viejo podrías tocar no vez que intentaba tener sexo con tu nieta"
Ante esto los bijuus internos de Naruto no podían hacer nada más que sentir pena y algo de disfrute por la situación que pasaba su contenedor, y es que nada mejor que ver a Naruto en un momento así, es que no había persona con tan buna y mala suerte en el mundo
-Solo a una persona como Naruto puede ocurrirle este tipo de cosas- dijo el gran zorro mientras negaba la situación.
-Es trágico y a la vez gracioso… en este momento toda la inspiración se fue directo al caño- aseguro Kokuo sintiéndose algo mal por la desgracia de la peli-roja y su portador.
Si existía Kami de seguro le odiaba, Erza no se atrevía a mirarle la cara, ni decir dirigirle la palabra, Rob… bueno el viejo solo lo mataba con la vista, y no lo culpaba vio cómo su adorada nieta casi mantenía relaciones con él, y aunque tenía la aprobación de estar de con ella, no quería decir que le agradara lo visto, la hora de la cena estaba más seria que un velorio, la tensión se podía cortar con un cuchillo.
-Esto es incómodo- susurro mientras suspiraba –Erza- llamo mientras esta daba un respingón y sentía sus mejillas arder –creo que mañana es tu pelea con Natsu ¿cierto?- pregunto tratando de hacer charla.
-S-Si… mañana- respondió torpemente.
Ahora se sentía culpable, claro lo que vio no era para estar tranquilo, aun le costaba creer que ya habían crecido, pero es que era tan duro, y es que Erza ya no era una niña, era una mujer en toda la extensión de la palabra y eso le dolía, y Naruto era ya todo un hombre, un hombre que la hacía feliz, y bueno… uno más uno da dos, no había que ser un genio para saber esto.
Pero volviendo al tema inicial, se sentía culpable ¿Por qué? Pues simple, ahora ambos estaban tan distanciados por el accidente de la mañana que daba hasta gracia, suspirando decidió arreglar este asunto que en parte era culpa suya.
-¿Vais a seguir así?- pregunto cursado de brazos mirando a ambos que desviaban levemente la mirada –no es su culpa… admito que fue algo duro de ver, es algo natural, ya no son niños- admitió dándole un suspiro a los jóvenes –sé que fue culpa mía no me anuncie, y quiero que sepan que ustedes son libres de hacer lo que quieran- Erza solo pudo sonreír, su abuelito le pedía disculpas por algo que simplemente paso por culpa de ambos bandos, y si bien el entro sin anunciarse, ellos no quedan libres pues estaban a punto de hacerlo en un lugar muy expuesto de su hogar aun sabiendo que hay habitaciones –pero eso si… si van a hacerlo al menos cuídense- finalizo dándole un pequeño rubor en la cara de los chicos.
-No te preocupes abuelo… no te haremos bisabuelo tan pronto- dijo Naruto recibiendo un golpe en su brazo cortesía de una apenada Erza quien estaba ya a su lado.
-Gracias- dijo la peli-roja mientras se sentaba al lado de Naruto y acomodaba su cabeza en su hombro, Rob solo pudo sonreír, ya todo volvía a como era antes.
Ya todo resuelto la noche paso tranquila y normal, en la cama de cierto Uzumaki una pareja se encontraba durmiendo, sin que nada los molestase, ajenos al mundo, solo ellos, si era perfecto.
En la mañana despertándose perezosamente Naruto vio algo que siempre le gustaba ver (a parte del ramen claro está) Erza en su pecho abrazándolo mientras dormía, acordándose del evento pactado para este día procedió a levantarse, su sorpresa fue al ver a Erza abrasarlo más mientras abría sus ojos.
-¿Estabas despierta?- pregunto sorprendido de la conciencia de su acompañante.
-Acabo de despertar- respondió divertida al ver la cara del Uzumaki –abecés no eres muy sigiloso- acercándose dio un beso vespertino a Naruto que con gusto lo acepto.
-Me hace difícil salir de la cama… recuerda que Natsu ya debe de estar esperándonos- le recordó haciendo suspirar a la peli-roja, lo mejor sería terminar rápido con eso y después volver a hacer lo que tenían que hacer.
El desayuno paso normal sin el estado de la comida anterior, todo normal, risas y comentarios, nada del otro mundo, llegando al gremio se encontraron una multitud que ya esperaba el tan ansiado encuentro, hasta un centro de apuesta dirigido por cana se había montado, venta de aperitivos y demás, en el centro de la improvisada arena se encontraba Natsu quien al ver al par literalmente se encendió de emoción.
-¡Oye! ¿Realmente lo harán?- pregunto Lucy quien acababa de llegar y veía como Natsu y Erza se posicionaban a ambos lados de la improvisada arena y en el centro se encontraba Naruto.
-¡Claro que lo harán! ¡Son hombres después de todo!- afirmó Elfman pasando de lado que Erza era una mujer.
-Pero si ellos pelean no pasara nada malo digo son tres de los más fuertes- pregunto Lucy preocupada por la integridad física de sus más recientes amigos.
-¿De qué hablas?- pregunto Gray a la vez que Lucy le exponía eso de lo del equipo más fuerte –eso es una verdadera tontería ¿Quién te lo dijo?- pregunto mientras Lucy miraba a Mira quien de pronto se puso a llorar por las palabras del mago de hielo –fue Mira-chan- pregunto mientras trataba de tranquilizar a la peli-blanca.
-Es cierto que ellos son fuertes, pero encasillar los en los más fuertes sería un error, aparte de ellos hay más gente en el gremio que son considerados fuertes- explico Elfman.
-Erza actualmente es la mujer más fuerte- dijo Levy acompañada de sus fieles acosa… Cof, Cof amigos de equipo.
-De los hombres tal vez Naruto, pero también hay que tener en cuenta a Mystogan y a Laxus y a otros veteranos- explico Jet.
En la arena los contrincantes se miraban esperando la señal de aviso para así comenzar de una vez.
-¿Cuánto tiempo ha pasado desde que nos enfrentamos Natsu?- pregunto Erza haciendo recordar al peli-rosa sus enfrentamientos y posteriores derrotas de forma tan aplastante.
-¡Era un niño eso no volverá a pasar!- respondió alejando esas imágenes -¡Hoy ganare!- exclamo seguro de sí mismo.
-Te escuchas muy seguro Natsu, eso me gusta- hablo Naruto agachando la mirada buscando concentrarse ya que una pelea así necesitaba mucha concentración en especial por su novia.
-Excelente, una pelea si exigirá todo de mí… Entei no Yoroi (Armadura de la emperatriz de fuego)- de pronto Erza cambio su típica armadura diaria a una para esta ocasión, una armadura roja con detalles en dorado y negro, sus piernas eran protegidas por botas metalizadas en rojo que tenían forma de patas de algún animal, al igual sus brazos también eran protegidos por algo muy similar, su torso era más bien algo parecido a un biquini de una pieza mesclado con una armadura, y su cabello era atado en dos coletas cada una al lado de sus cabeza, y como de costumbre acompañada de una espada.
Todo ya estaba preparado, las apuestas casi se cerraban así que muchos ya hacían esas típicas apuestas de último minuto, entre ellos estaba Happy que viendo lo último opto por lo más inteligente.
-Sí, apostare por Erza después de todo, y el también al bono de que Natsu cae primero- apuesto el gato azulado pasando una buena cantidad de dinero a la encargada de apuestas, Cana.
-¡Gato sin corazón!- acoso Lucy al ver tanta ingratitud del animal para con su amigo.
-¡Hajime!- exclamo Makarov dando inicio a la masa… digo al combate.
Rápidamente Natsu y Erza se abalanzaron uno contra el otro ignorando completamente al Uzumaki que todavía seguía mirando al suelo como si fuese lo más interesante del mundo.
Saltando hacia arriba Erza pudo evadir la patada en llamas de Natsu, quien antes de que cayera abrió la boca lanzando una potente llama dirigida a la peli-roja quien hábilmente la esquivo, Erza no se quedaba atrás dando sablazos al aire lo cortaba y lo volvía en llamas dirigidas al dragón Slayer, que contrario a todo las evadía, puede que fuera inmune al fuego pero no al filo de la espada.
-¡I-Increíble!- dijo la rubia impresionada por los movimientos de ambos, pero luego vio al Uzumaki que seguía sin moverse, ni siquiera por las llamas que pasaban peligrosamente cerca de su persona –oigan que le pasa a Naruto- pregunto verdaderamente extrañada.
-Nada… solo espera su momento- respondió simplemente Gray.
Lucy siguió mirando el encuentro y fue cuando se fijó que tanto Natsu como Erza se distanciaron y quedaron de nuevo en la posición inicial, ósea, delante y detrás de Naruto.
-Parece que ya es la hora- dijo Elfman a nadie en particular, pero haciendo asentir al peli-negro a su lado.
-¿Qué? ¿A qué te refieres?- volvió a preguntar la rubia cuando lo noto, el ojo derecho de Erza fue cambiado de su tranquilo y profundo café a uno escarlata con tres comas adorándolo -¡¿Qué es eso?!- exclamo totalmente aturdida.
Nadie pudo responderle ya que no pudieron al ver al peli-rosa atacar por fin a Naruto que ahora jugaba son su pie pateando una piedra en el suelo.
-¡Me desesperas! ¡Pelea conmigo de una vez!- grito Natsu ya arto de la poca atención del peli-rojo hacia la pelea.
El Dragón Slayer salto hacia Naruto con sus puños ardiendo en sus llamas, soltando un golpe espero acertar, pero Naruto solo se hiso a un lado evadiéndolo hábilmente, Natsu fallando coloco sus manos en el suelo y aprovechando su velocidad giro manteniendo sus piernas abiertas, parecía más un paso de Break Dance que un ataque, pero las llamas en espiral daban fe que era un ataque, Naruto quien aun increíblemente veía el suelo solo dio un pequeño salto, quedando en horizontal dejando pasar las peligrosas flamas del peli-rosa.
Erza quien veía todo esto no pudo reprimir su emoción, él lo estaba usando, después de tanto tiempo volvería verlo, emocionada por lo que escondía su pareja ataco en conjunto con el Slayer.
Naruto vio como sus contrincante comenzaron a correr a su alrededor dando la ilusión de un anillo de fuego le rodeaba, actuando rápido salto hacia atrás evitando la estocada de Erza, colocando su mano en la cabeza de la peli-roja tomo impulso, para evitar la veloz patada llameante de Natsu.
Calendo más atrás su cabello de cubrir sus ojos revelando unos ojos anillados con nueve comas distribuidas entre los anillos, solo se pudo escuchar un jadeo de algunos de los espectadores, esos eran los verdaderos ojos del peli-rojo y la última vez que lo vieron fueron en el examen de ascensión a clase S, y fue gracias al poder que empleaba que venció al nieto del maestro de una forma tan humillante que ni los espectadores en aquella ocasión pudieron creerlo.
-¿Alguien me puede decir que ocurre con Erza y Naruto?- pregunto una más que perdida en especial por los murmuros de los demás.
-Rinnegan y Sharingan- respondió un serio Gray, mirando la cara de confusión de la rubia quiso explicar un poco –Naruto… esos ojos revelan su origen, Naruto, o mejor dicho Naruto Uzumaki, el último miembro del clan Uzumaki- dijo haciendo abrir los ojos aún más a la rubia, eso de clanes le parecía algo más de cuentos antiguos –según se, esos ojos le permiten ver todo, cada movimiento, cada defecto, y oportunidad, con ellos no se pelea se escapa- finalizo recordando a Deliora el cual aun siendo un demonio tuvo la necesidad de huir a esos ojos y su portador.
-Y Erza…-
-Sharingan… su ojo derecho, así se llama, según se, se lo otorgo Naruto, unos ojos problemáticos, al igual que los de Naruto ellos ven todo del enemigo cada movimiento incluso antes de que tú los hagas y así adelantarse…- respondió Mira haciendo gruñir a su demonio interno que recordaba los problemas que le dieron en su pasado al pelear con la peli-roja.
-Karyū no Tekken (Puño de hierro del dragón de fuego)-fue el grito que se escuchó salir de la boca del peli-rosa.
Todo mundo vio como Natsu corrió hacia Naruto con su puño encendido, todo fue asombro cuando Naruto detuvo el golpe con la palma de su mano; girando para tomar impulso pateo el rostro del Slayer que salió volando hacia la multitud que haciendo acrobacias y demás movimientos pudo evadir el proyectil humano.
-Hishō no Yoroi (Armadura de velocidad)- escucho Naruto viendo a Erza cambiar su armadura la cual cambio por una que la hacía parecer una fiera amazona con traje que el algunos lados tenia al parecer piel de leopardo incluso en su cabeza se podían ver dos coquetas orejas gatunas, bella y mortal en especial mortal por esas espadas gemelas que portaba.
Naruto abrió un poco más los ojos al ver a Erza desaparecer en un borrón de velocidad, las comas de sus ojos giraron hipnóticamente permitiéndole ver con claridad a la peli-roja, en una milésima de segundo hizo aparecer un juego de espadas bloqueando el ataque de su novia quien le veía sonriente.
Los observadores tenían su quijada en el suelo al ver, o al menos intentar ver los osados movimientos de ambos, el metal sonando le hacía a más de uno tener un escozor en su piel; Naruto interponiendo una de sus espadas en su costado logro bloquear el corte horizontal de Erza, con su espada disponible lanzo su propio sablazo al cuello de Erza, la cual su Sharingan le permitió ver la acción, cruzando su espada logro detener el corte, dejando a ambos en una posición muy cercana.
-Eres increíble, no me canso de decirlo- elogio Naruto aplicando más fuerza a sus armas.
-Tengo que esforzarme ¿recuerdas?- respondió aplicando también fuerza, haciéndolo sonreír.
¡Crack!
Los ojos de Naruto se abrieron en sorpresa al ver como sus espadas se quebraban; Erza aplicando más fuerza en su empuje logro quebrar definitivamente las armas de Naruto partiéndolas en dos, no logro herirle ya que este desapareció en un destello carmesí reapareciendo a varios metros.
-¿Acaso tú?- pregunto sorprendido, lo que hizo ella solo se podía hacer de una forma, tuvo la respuesta cuando un brillo comenzó a aparecer en las espadas de ella –lo lograste, así que ya dominas eso-
-Sí, usar mi energía para aumentar mi filo- respondió afirmando la teoría de Naruto.
Un estallido entre la multitud les hizo voltear, al ver vieron a Natsu entre molesto y emocionado, Naruto sonrió algo torcido, esto sería bueno, el trio corrió hacia el centro de la "arena" buscando el encuentro, solo faltaban pocos centímetros para encontrarse y ya cada uno tenía preparado su respectivo ataque, Natsu ya tenía sus puños en llamas, Erza ya apuntaba con sus espadas, y Naruto ya pensaba enviarlos a volar expulsándolos del sitio, lástima que nunca se llegaron a encontrar, pues de pronto se sintieron rígidos tanto que les impedía moverse, ambos peli-rojos desaparecieron liberándose de ese extraño amarre.
-Suficiente- pidió un recién llegado, era extraño, pues era una rana gigante, y según lo que vestía Naruto dedujo que era un mensajero del consejo –soy un mensajero del consejo- se presentó dándole la razón al peli-rojo y dejando algo nerviosos a los del gremio, ellos no se llevaban bien después de todo –por acusaciones con 2 cargos a daños a propiedad privada sacados por el incidente con Eisenwald, Erza Scarlet, quedas bajo arresto- señalo el mensajero a la peli-roja quien le miraba sorprendida, al igual que Naruto y todo el gremio en general.
-Querido mensajero… me puedes explicar ¿a qué se debe esto?- pregunto Naruto en un tono amable, muy amable, que a pesar de haber hecho retroceder su Rinnegan aún mantenía ese brillo tan macabro, que le erizo la piel a la rana la cual lo reconoció de inmediato, peli-rojo y marcas en las mejillas… ese era Naruto Uzumaki, un hombre al cual no querías tener de enemigo -¿Y bien?- la rana parlante estaba al borde de un infarto, realmente odiaba su trabajo en este momento pues si a Lahar le había hecho morder el polvo que no haría con él.
-P-P-Pues ve-vera N-Naruto-S-Sama- balbuceaba incontrolablemente sin saber que decir pero aun así logro hablarle con respeto, quizá eso evitaría que le matase, tanta fue la presión que ejercía el aura de Naruto que el pobre mensajero cayo inconsciente.
-Ara, ara, Naru… no te han dicho que intimidar es malo- dijo una mujer que se abría paso entre ellos, portadora de una belleza innegable, cuerpo que toda mujer desea, el cual hacía gala exigiéndolo con ese vestido blanco modificado que terminaba en una minifalda, cabello negro con destellos purpura, Naruto sonreía y Erza gruñía, si ella la conocía muy bien –hace cuanto no nos vemos- pregunto.
-Hola… Ultear- saludo a la mujer, quien sonreía mientras desviaba un poco su mirada –han pasado dos años si mal no recuerdo- recordó mientras la Milkovich se le acercaba y le abrazaba para sorpresa de todos.
-Te extrañe- susurro con cariño mientras el Uzumaki correspondía el abrazo para más enojo de Erza.
-Oigan ¿quién es ella? ¿Acaso es la novia de Naruto?- pregunto Lucy dejándose guiar por las conclusiones de sus cabeza a la vez que veía a Natsu caer del aire al ser cancelada la técnica que le apresaba.
-¿Novia? No- respondió Gray –más bien…-
-Te extrañe… Nii-san- dijo la hija de Ur shockeando a todos por tales palabras.
-¡Nii-san!- exclamaron todos al borde de un colapso, al parecer Naruto tenía una hermana y nadie lo sabía.
-M e alegra verte Ultear, pero me puedes explicar lo que sucede- pidió haciéndola tomar un aire serio, acercándosele la Milkovich le susurro unas palabras al oído al Uzumaki –ya veo, bueno creo ambos podemos jugar del mismo modo- le susurro haciéndola que ella lo viera extrañada –según las leyes mágicas cada acusado de cargos que conlleve un juicio, el acusado tendrá derecho a un defensor legal para hacer el proceso igualitario y justo- declaro haciéndola entender de inmediato contrarrestar una ley con otra ley –creo que ya va siendo hora de ir a visitar al consejo, Erza ven un momento- le pido a la peli-roja quien se le acercaba mientras cambiaba a su armadura habitual.
El trio después de hablar los pro y contras de la actual situación de Erza se pusieron en marcha mientras Naruto cargaba a la inconsciente rana mensajera, ignorante todo el tiempo de las miradas de las féminas se lanzaban.
El ambiente en Fairy Tail era tenso, el arresto de erza aun a pesar de que Naruto fuese a ayudarle no dejaba de ser preocupante ¿porque ahora y en ese momento? Nunca les habían hecho un juicio o algo parecido, lo más lejos eran las quejas y el papeleo enviado, nada más.
Mientras tanto en la sucursal del consejo en la ciudad, el trio llegaba, siendo guiados por la rana ya consiente, caminando por los pasillos en dirección a la corte, se encontraron con cierto peli-azul que al ver a Erza no pudo evitar una sonrisa torcida, aunque de inmediato se borró al ver quien le acompañaba, un dolor en su pecho se forma, apenas y podía soportarle, si, lo recordaba, y también su toque, aunque también pudo ver a la hija de Ur, maldita mujer lo más seguro era que ella mando en busca del Uzumaki.
-Pero miren nada más, si es mi querido Seigrain… ¿Cómo sigues de la mandíbula?- pregunto con cierta diversión Naruto al peli-azul que inconscientemente se toca la parte nombrada, maldito aun le dolía, en especial cuando hacia frio.
-Mucho mejor gracias por preguntar- respondió cínicamente –por cierto que haces aquí, según se solo se mandó a buscar a tu acompañante- pregunto mientras miraba a Ultear quien sonreía ignorándole de forma magistral.
-Oh pero miren que hora es… creo que Oka-san debe estar esperándome- dijo la manipuladora del tiempo marchándose –por cierto Nii-san no mates a nadie, la sangre no sale fácil- dijo finalmente enviando una más que obvia indirecta.
-No Prometeo nada- dijo viéndola marchar- y bueno solo vengo a dar mi reporte con el consejo sobre mi tarea de dos años y a la vez vengo a defender legalmente a Erza- respondió disfrutando la imperceptible mueca del chico del tatuaje –por lo que veo eres solo una ilusión, me puedes decir donde te escondes-
-Dejemos algo en claro Naruto, yo soy un mago santo y tu un simple mago de alto rango en un gremio- advirtió dejando salir desde hace mucho tiempo su descontrol y la vez dejando salir su presencia que a pesar de ser una ilusión tenia efecto tanto que la rana quienes le acompañaban se sentía débil –así que mejor ve cuidando tu lengua, o pueden haber consecuencias-
Naruto solo pudo ponerse serio, pero sin dejar de sonreír aunque esta vez su sonrisa era fina y se torcía mientras dejaba salir su propia aura.
-Oye tu- llamo Naruto a la rana que ahora estaba peor –llévate a Erza a la sala de espera- ordeno siendo obedecido inmediatamente –por cierto no te atrevas a llevarla al juicio sin mi… o te mato- amenazo haciéndole tragar duro al anfibio.
-No deberías amenazar aquí Naruto podría no irte muy bien- advirtió el peli-azul dejando salir toda su presencia asiéndola sentir en todo el lugar.
-Ja…Ja… Ja… JAJAJAJA… eres divertido Seigrain, tanto como un mono de circo que hace trucos- dijo entre risas haciendo enojar mucho a su escucha –por cierto así es como se usa- de pronto y como si fuese una explosión un aura siniestra y oscura salió del Uzumaki inundando toda la sala, la sede, y región.
Era asqueroso, ese era el sentimiento de todos en la corte, nunca habían sentido nada igual les costaba respirar y mantener la compostura, los empleados caían al suelo mientras temblaban incontrolablemente con sus ojos en blanco, los consejeros solo pudieron cerrar sus bocas o llevarse sus manos a ellas en una forma de evitar que su estómago devolviera su contenido, fue por un momento, uno muy pequeño, pero vieron como ellos estando en la sala eran masacrados y mutilados sin que pudiesen hacer nada por un ser humanoide con colas.
-(¿Naruto eres tú? Si, lo más seguro, no sé qué les estés enseñando pero me alegro de no verlo)- pensó algo aliviada Ur en su asiento viendo a algunos manchar el suelo con su anterior comido, una fortuna que ella no fuese afectada, debía agradecerle por eso.
En el lugar de encuentro de Naruto y Seigrain, este último se encontraba devolviendo todo su estómago, unos pasos le hicieron mirar al frente donde vio a Naruto caminar lentamente hacia el envuelto en esa aura negra, sus ojos ya anillados le miraban como lo que era: nada.
Un escozor en su nariz le hizo llevar su mano al lugar, asombrándose de ver sangre salir de su nariz.
-¿C-Como?- pregunto a duras penas, mientras sentía como su cuerpo se retorcía gracias a los espasmos de sus músculos.
-Puede que seas solo una ilusión, pero sigues conectado a tu mente y como sabrás la mente gobierna el cuerpo- explico –si ella siente dolor tú lo también lo sentirás, si ella es herida tú también serás herido- siguió solo que esta ves saco un viejo Kunai de una explosión de humo –y si ella muere…- antes de que pudiera terminar Seigrain se desvaneció cancelando su ilusión –cobarde-
Caminando dejo de seguir emanado su tan escalofriante aura dándole un respiro a las personas del lugar, no tardo en alcanzar a Erza quien estaba al lado de una inconsciente rana, mientras le miraba severamente.
-Se lo que hiciste- regaño severamente al peli-rojo quien solo le miraba antes de acercársele.
-Sabes muy bien porque lo hice- respondió mientras acariciaba la mejilla de Erza quien se perdía en el tacto –recuerda no permitiré que te lastimen… es especial ese bastardo- le recordó mientras que con su mano libre tocaba sus esposas mágicas y estas se quebraban y caían en pedazos al suelo.
-Gracias- susurro acercándosele al rostro del Uzumaki -realmente te lo agradezco- y uniendo sus labios lea agradeció tal ayuda, no era un secreto de la aversión que sufría Erza hacia ese sujeto.
-P-Perdón, N-Naruto-sama- hablo una voz a sus espaldas haciéndolos separarse, al ver quien era pudieron ver a otra rana del consejo –disculpe mi intromisión, pero el juicio será aplazado hasta dentro de media hora- dijo mientras se llevaba a su compañero en el suelo.
Media hora, eso era nuevo, por lo general ellos no son de retrasos, quizás se debía a algo de último minuto, lo que no sabía era que el retraso era realmente para poder limpiar la sala del vomito de algunos consejeros, y de paso aromatizarla y sacar el fétido olor; el tiempo estimado paso y con él la espera, adentrados en la sala vieron como les esperaban todos los consejeros algunos miraban al Uzumaki con nostalgia, otros con ira, y uno con ganas de matarlo, no hace falta decir quién era.
-¿Se puede saber qué haces aquí Naruto Uzumaki?- pregunto Org viendo que junto la acusada estaba el chico y más enzima ella no estaba esposada.
-Solo vine a ejercer en forma de abogado de mi compañera gremial Erza Scarlet- respondió simplemente –y de paso dejar mi informe sobre la tarea que se me encomendó por estos dos años-
-¡Tonto! Este juicio no necesita de un defensor- reclamo Leigi mostrando un ceño.
-Me quieren decir que romperán la regla del consejo de un defensor legal, pues si es así deberé proceder a actuar legalmente pues esa es una ley muy importante en todo juicio- respondió dejando al encapuchado de lentes más que callado.
Más de uno gruño, maldita ley impuesta, esto le daba al Uzumaki un hueco lo suficientemente grande para meterse en asuntos legales que inculpaban a su gremio, y conociendo la suerte del peli-rojo lo más seguro es que las ganarías todas y de paso les dejaría seco el bolsillo.
-Bien, ahora iniciaremos este juicio en contra de Erza Scarlet- hablo una rana humanoide dando inicio a la farsa.
-Erza Scarlet, se te acusa de muchos cargos, entre ellos la participación en conjunto de tu gremio, en la destrucción de un tren de pasajeros, la destrucción parcial de la estación de Oshibana, la destrucción de un tramo de vías de la misma, y la destrucción de la sede de reunión de los maestros gremiales- acuso otra rana leyendo los cargos de los cuales se le acusaban a la maga de la armadura.
-Todos esos cargos me temo que están siendo dirigidos a la persona equivocada- dijo Naruto haciendo a todos verlo, lo de la estación, vías, y sede de maestros, la mayoría de los daños fueron causados por mí- acepto – más sin embargo son gastos que el consejo puede manejar fácilmente –y si hablamos de acusados deberían señalarse a sí mismos-
-De que hablas muchacho impertinente- gruño Belno otra más del consejo.
-¿De qué hablo? Pues de que todo este incidente es su culpa- acuso haciéndolos que lo miraran fijamente -¿Quién era el encargado de mantener sellado el Lullaby? ¿Quiénes deberían protegerlo? ¿Quiénes deberían mantenerlo oculto? ¿A quiénes se lo robaron?- pregunto consecutivamente asiéndolos tragar duro, era verdad ellos eran responsables por los artículos de Zeref.
Hubo un momento de silencio donde todos los concejeros se reunieron discutiendo sobre qué hacer, pues no había mucho que hacer, era liberarlos inmediatamente y evitar que por disgusto el Uzumaki divulgara la información o apresarlos injustamente y atenerse a las consecuencias.
-Erza Scarlet, debido a los argumentos por parte de su defensa, el consejo aquí presente decide dejarle en liber…- toda palabra fue ahogada por cierta interrupción.
¡Boom!
Una fuerte explosión que derrumbo el muro a espalda de ambos peli-rojos hizo a todo mundo voltear, al disiparse el polvo se encontraron con la imagen más bizarra que hayan podido ver, Natsu vestido con una falda tableada azul, metido dentro de un barril y utilizando una peluca roja, in tentando parecerse a Erza.
-¡Yo soy la maga de la armadura! ¡Si quieren atraparme pues inténtenlo!- gritaba el Dragón Slayer disfrazado mientras expulsaba fuego por su boca destruyéndolo todo a su paso para shock general de los presentes sin distinción -¡Yo soy la verdadera Erza!- aseguro -¡Yo soy la culpable que buscan!- exclamo disparando más fuego y por ende destruyendo más la sala -¡Y ahora seré acusa por asesinar a los consejeros!-
Naruto y Erza no sabían bien que decir, si había que decir algo, esto era tan bizarro que daba gracia, no podían creer que tan grande podía ser la estupidez de Natsu, lo que tenía de poderoso sin dudas lo tenía de tonto.
-Llévenselos a prisión- ordeno el presidente del consejo, tan shokeado como el resto.
-Lo siento mucho- se disculpó Erza, era lo menos que podía hacer en ese momento.
-¡Erza no te disculpes con estos tipos! Em, esperen… ¡Yo soy Erza!- se corrigió el error, para luego salir escoltado por los caballeros de la runa quienes se lo llevaban a la fuerza.
La noche cayo y en una celda del consejo Erza miraba de muerte al Slayer, mientras este solo se encogía ante la mirada que no le auguraba nada bueno, fue una larga explicación don de Natsu por fin entendió el fin de todo ese show que monto el consejo para cubrir las apariencias, fue una realidad que golpeo al Slayer de fuego de lleno.
-Tranquilízate Erza, Natsu lo hizo con la mejor de sus intenciones, no hay que culparlo- pidió Naruto intercediendo por su amigo.
-Gracias Natsu- dijo Erza agradeciendo la inútil ayuda de Natsu pero sin embargo ayuda al fin y al cabo.
-Bien ahora a dormir, mañana nos iremos- dijo Naruto, no termino bien de decir esto cuando Natsu ya dormía como un tronco –nunca cambia verdad-
-Es Natsu después de todo- respondió Erza mientras se colocaba a un lado de Naruto recostándose en su hombro –necesito vacaciones después de esto- dijo algo adormilada.
-Tranquila, ya veré que se me ocurre- le dijo viéndola como se dormía –bueno es hora de cazar una rata- murmuro creando un clon que desapareció nada más aparecer.
En las sombras Seigrain miraba a la celda donde el trio de Fairy Tail se encontraba, era frustrante mantener esa pantalla, como deseaba matarle, pero lo necesitaba al igual que necesitaba a ese tal Natsu; una presencia detrás de él lo hizo voltear encontrándose a unos ojos anillados cuales comas giraban suavemente, inmediatamente cayó al suelo entre espasmos mientras se disolvía como la ilusión que era; muy lejos de allí el original gritaba a todo pulmón, mientras caía al suelo entre espasmos de dolor mientras saliva salía de su boca, sea lo que sea que vio fue demasiado para su mente.
Al día siguiente el trio ya había salido de prisión y llegado al gremio, todos suspiraron al saber que todo fue una farsa, una pantalla para cubrir al consejo de sus errores, no era nada serio, aunque cuando Naruto les conto lo que hizo no pudieron evitar reír a todo pulmón, el gran e intocable consejo fue arrinconado por sus propias leyes.
-¡El olor de la libertad es lo mejor!- gritaba Natsu corriendo de un lado a otro.
Naruto y Erza solo suspiraban ante el comportamiento del peli-rosa, no había remedio con él, pero bueno eso era lo que lo hacía único, ahora sentados en una mesa degustaban cada uno su platillo, Naruto un buen tazón de ramen aun a protestas iniciales de la peli-roja, y Erza su acostumbrado pastel de fresas.
-¡Espero ¿Qué hay sobre la pelea entre tu, Naruto y Erza?!- pregunto Elfman haciendo parar en seco a Natsu que recordando eso no tardo en pedir el reinicio de dicha pelea.
-¡Cierto oigan comencemos de nuevo!- pidió a ambos peli-rojos quienes seguían comiendo sus alimentos sin prestarle mucha atención a sus palabras.
-Olvídalo, estoy cansada- respondió volviendo a comer, pero el Slayer tenía otras ideas ya que se lanzó hacia ambos con sus puños envueltos en llamas –cielos, creo que no hay opción-
Levantándose Erza espero a Natsu que como siempre no presto atención a los movimientos de la peli-roja, la cual conecto su puño al estómago del peli-rosa dejándolo inconsciente al acto, eso fue rápido, tanto que nadie se lo creía, bueno si, era Erza después de todo.
-¿Qué sucede maestro? Pregunto Mira al ver a su maestro cabecear.
-No es nada… Es el…- respondió cansinamente mientras la peli-blanca caía al suelo inconsciente.
Uno a uno los miembros del gremio cayeron inconscientes, pocos quedaron consientes, entre ellos el maestro, Rob y Naruto quien sostenía a Erza de la cintura evitando que callera al suelo, la entrada era única y solo le podía pertenecer a alguien, en la entrada no tardo en divisarse un encapuchado con varios bastones a sus espalda.
-Mystogan- llamo Naruto, este solo volteo a verle mientras caminaba hacia el pizarrón de tareas tomando una al azar –algún día dejaras de hacer esto-
-Quizás- respondió mientras se devolvía a la salida del gremio para irse.
-Oye deshaz la magia de sueño antes de irte- pidió el maestro mientras este volvía a dar marcha, pero algo lo alerto, era un objeto filoso que se dirigía a su rostro, actuando rápido lo tomo antes que hiciera blanco, mirándolo era una carta sellada con un símbolo de un remolino.
-Entrégasela a Wendy, dile que hay algo especial para ella dentro- le dijo Naruto dando a entender que fue el quien lanzo la carta –ahora libéralos, no creo que les haga bien dormir tan temprano- termino de hablar mientras el encapuchado reanudaba su marcha.
-Cinco… cuatro… tres… dos… uno…-termino de contar desapareciendo del gremio al instante que todos despertaban.
ZZZZZZ
Bueno casi todos Natsu seguía dormido, de inmediato comenzaron las quejas para el fantasma de Fairy Tail y su método de llegada, de inmediato Lucy pregunto por ese sujeto tan odiado en este momento, la respuesta no le inspiro mucha confianza que digamos, digo un hombre que solo aparece toma una misión y desaparece, y para colmo pone a todo mundo a dormir para que no le vean el rostro, eso era muy sospechoso para ella.
-Al menos el maestro y el viejo Rob conocen su rostro- dijo Gray tranquilizando a la rubia, si ellos confiaban en él no había problema.
-Yo también lo conozco- dijo una voz que provenía del balcón del segundo piso, no era otro que el nieto de Makarov, Laxus –Mystogan es algo tímido, así que no metan sus narices en sus asuntos-
-¡Laxus! ¡Pelea conmigo!- dijo Natsu despertándose de golpe al reconocer la tan pedante y ególatra voz del rubio de la cicatriz.
-Acabas de ser derrotado por Erza no hace mucho- le recordó Gray al peli-rosa.
-Exacto, si no puedes derrotar a Erza no hay forma que me derrotes- dijo el rubio insultando entre líneas a la peli-roja que lo capto de inmediato.
-Que insinúas- pregunto Erza mientras su ojo derecho cambiaba a un Sharingan muy amenazante.
-¡Yo soy el más fuerte!- declaró Laxus con el ego por las nubes.
-¡Entonces baja y pruébalo!- reto Natsu también un poco harto del rubio.
-¿Por qué no subes tú?- dijo jugando con la imprudencia del joven Slayer, cosa que funciono ya que Natsu se abalanzo a las escaleras que dan al segundo piso, pero no fue lejos ya que un brazo gigante lo aplasto deteniéndolo.
-Todavía no puedes ir arriba- dijo Makarov –Laxus ya es suficiente-
-¡No renunciare a mi título del más fuerte en Fairy Tail por nadie!- grito haciéndose escuchar por todos –ni por Erza, ni por Mystogan, ni por… eh- se quedó callado al ver que el Uzumaki ya no estaba en su lugar, por mero instinto reacciono asiéndose a un lado lanzando un rayo amarrillo a donde sintió esa presencia –Naruto- gruño al ver como el mencionado sujetaba su brazo haciendo fuerza impidiendo que se marchara.
-Eres muy agresivo Laxus, eso no es bueno para tu salud, puede darte un infarto- dijo Naruto sujetando firmemente el brazo del rubio que por más que hiciese fuerza no lograba zafarse –tranquilízate o se te abrirá de nuevo la herida- Laxus solo pudo gruñir más al recordar cómo fue la última vez que su herida se abrió y quien fue el responsable –este gremio no se trata de ser el más fuerte, solo de ser unidos, una familia, si sigues así con tu ideología no hay cabida para ti aquí- recordó apretando más su agarre haciendo al nieto de Makarov hincarse del dolor –ahora lárgate- ordeno soltándolo.
Laxus solo pudo mirarlo con odio antes de desaparecer del lugar en un rayo, el día paso de nuevo con naturalidad, mientras en la mansión Uzumaki Erza y Naruto hacían sus maletas, pues como dijo Erza necesitaban vacaciones, ambos, y que mejor que pasárselas juntos, ya todo estaba cubierto, una misión falsa cortesía del abuelo Rob y todo esta listo.
-Estas lista Erza- pregunto Naruto recibiendo un asentimiento de la peli-roja.
-Si, por cierto hiciste las reservaciones- pregunto mientras Naruto sellaba todo el equipaje en un rollo de bolsillo.
-Si en la mañana envié un clan para que las hiciera- respondió sonriendo.
-Chicos ya se van- pregunto Rob asomándose por la puerta –veo que sí, espero que se diviertan hace mucho que no lo hacen- les dijo sonriendo -ahora solo mes queda decirles que se cuiden- les recordó está bien divertirse mas no ser irresponsables, sonriéndoles ambos chicos desaparecieron en un destello carmesí dejando al viejo solo –crecen tan rápido- lloro el viejo aun recordando a la pequeña e inocente Erza.
Eso sí que era interesante, solo las personas de "Rango S" podían subir al segundo piso, y pensar que ella creía que algunas de las misiones que se veían en el pizarrón eran complicadas, pero esas llamadas misiones S eran otra cosa, pues según Mira se podía perder hasta la vida, mejor dejaba de pensar en eso, no es como si pudiera hacer una, entrando a su casa solo pudo chillar ante los intrusos dentro, en su cama Natsu hacia abdominales como loco llenando su cama de sudor maloliente, como de costumbre ante la impresión golpeo a Natsu.
-se puede saber que hacen en mi casa- pregunto histérica al saber que su privacidad fue violada de nuevo por el peli-rosa.
Esto no pintaba bien, nos e creía que Natsu fuera tan tonto para robar una misión clase S, solo para probarse de ser fuerte y así retar de nuevo a Erza y a Naruto y posiblemente a Laxus y Mystogan, y para más colmo la invitar a ir, obviamente se negó, mas encima al saber que irían a una isla maldita, no había nada que la motivara a ir.
-Recompensa adicional: una llave dorada de las doce del zodiaco-
Pues si había algo que la motivara, sin hacerle caso a la parte racional de ella se fue tras Natsu y Happy, no desperdiciaría la oportunidad de tener otra llave de ese tipo.
Y ahora las decisiones de Natsu darían inicio a otra aventura donde podría pasar cualquier cosa.
Y hasta aqui el capitulo, no se si se fijaron pero son mas largos, espero seguir asi, creo ya me voy a acostumbrando a escribir mas por capitulo, sigan comentando que me animan y hacen esforzarma a escribir mas.
se despide -AlejandroV-
