Hola, mi nombre es Yuzu
Este es un fic esta vez de Kannazuki no Miko, Chikane y Himeko obviamente y nuevamente un AU esta vez con la siguiente situación: Chikane está viendo la tele mientras Himeko reclama sus derechos de querer ser la tachi, esta es la pregunta, ¿Qué pasaría si una neko se cansa de ser como es y quiere estar arriba?
Las actitudes de las dos son diferentes de las acostumbradas
Espero que lo disfruten
Yuzu y fuera
.
.
.
Chikane Himemiya no comprendía o no quería comprender.
Era fin de semana y estaba gozando el sábado luego de una infernal semana de clases aunque tuvo una pelea con su pareja Himeko Kurusugawa, nah, no importaba… Solo era algo que se solucionara en algunos días, borrón y cuenta nueva y todas esas cosas pero…
Su merecido día de descanso había cambiado en trescientos sesenta grados, mientras que la rubia seguía observando y esperando su respuesta… Nuevamente estaban peleadas pero por un motivo más trivial… ¿Cómo pasó aquello?
La rubia seguía esperando su respuesta en aquella sala, estaba de brazos cruzados mientras la peliazul estaba sentada viendo la televisión, estaban dando un anime shonen del montón
-Tch. ¡Responde Chika-chan!- Estaba haciendo un puchero de enojo
-No. -Era bastante obvio que la respuesta de la peliazul sería negativa.
-¿Pero por qué? ¡No quiero ser más la neko! -replicó, apuntándole con el dedo.
-Dame una buena razón para eso- Su mirada apuntaba a la televisión
-Quiero hacer algo diferente; experimentar, tú me entiendes- Hizo un puchero triste- Es que estás más buena que yo y quiero hacer de todo contigo- Se arrodilló enfrente de la más alta e hizo ojitos de chachorro abandonado- Porfis, Chika-chan, ándale, no seas malita, anda, ¿Sí?
-No. Además, ¿Para qué? Si disfrutas abajo.
Himeko infló sus mejillas para decir sus próximos insultos.
-¡Eres una maldita avara! ¡Mujer estúpida! ¡Ya verás, te cogeré de la manera de la que no podrás imaginar!
-Sí, sí; bien por ti. Ahora déjame ver este anime, ¿Ok?- Su mirada seguía en la televisión lo que hizo mermar los nervios de la rubia
-¡Soy un ser humano y como tal tengo mis derechos!
-Hime… Ya tienes mi respuesta, jamás dejaré que tú me domines. Ahora largo.
-Mierda…- La joven se dio vuelta refunfuñando un poco hasta irse de la habitación pero se detuvo en seco cuando…
-Ah, ¿sabes lo que puedes hacer? –dijo Chikane mientras la rubia se dio la vuelta y levantó una ceja- Búscate a alguien con quien hacerlo.
Himeko no lo podía creerlo, ¿Su novia le dijo que puede hacerlo? Pero con otra persona. Aunque la peliazul lo dijo porque sí, creyendo que, quizás su rubia no hiciera eso.
-Eso haré -terminó la conversación de pareja. Salió de la sala dejando a la peliazul que seguía viendo su anime shonen, la cual ignoraba que su novia iba a traer a otra a su habitación
Mientras tanto, Himeko estaba viendo en su móvil varios de sus contactos, Miyako, Corona, Reiko, Nekoko, Otoha, Makoto… Hasta que encontró la lotería, lotería llamada Nagisa que era su amiga de clases… Si dos pasivas se juntan entonces una lograría doblegar a la otra, y ella debía ser la ganadora.
Minutos después se encontró con una chica pelirroja hasta su casa, definitivamente la novia de la senpai de Chikane era perfecta para experimentar y claro un intento de restregarle en la cara a Chikane. Ya ambas estaban en un cuarto cercano de la casa de la peliazul la cual ya había acabado de ver su anime, estaba tan concentrada en ver esa serie que solo notó que Himeko estuvo aquí y le habló de algo, se molestó y se fue enfadada.
La peliazul se paró en menos de nada para irse a la cocina pero notó unos sonidos extraños que venían de su cuarto, decidió subir de manera disimulada. Se aproximó para saber que pasaba, sus oídos fueron tomando atención. De pronto eran gemidos de dos chicas o quizás alguien se metió para ver en su PC, la única persona que tenía derecho a ello era Himeko.
Un momento… Esos sonidos… Himeko… Imposible… Ella no sería capaz de…
Se inclinó un poco más para escuchar, frunció el entrecejo. Ya vería cuando la rubia saliera, le iba a dar el castigo de su vida. Escuchó mejor los gemidos y en menos de nada dio uno de ellos que le era muy pero muy familiar.
-¡Ah, Himeko! ¡No me… dijiste que era para esto!
-¡Cállate Nagisa! ¡Ah…! Ah, ah, ah…
-Más… más rápido
-¿Te gusta? ¡Oh, esto es genial!
-Ah… ¡Himeko!
-¡Nagisa…!
Una gota de sudor resbaló por el rostro de Chikane. Su cuerpo estaba tenso, empuñando sus manos sobre la rodilla, quería matar a esa idiota por serle infiel. Apretó los dientes, estaba completamente enojada. Y para colmo de males, le estaba poniendo los cuernos con la novia de su su sempai Shizuma.
-Himeko… Me vengo…
-Yo… ah… también…
No soportándolo más dio una lluvia de puñetazos sobre la puerta pero no conforme con eso la empujó hasta dar con la deshonrosa escena… Bueno, lo que era a simple vista porque fue victima de lo típico en engaños aunque pensaba que solo ese concepto era de internet.
- ¡Himeko, estás muerta!... ¿Eh? -Chikane al entrar de golpe a la habitación en que se yacían ambas muchachas, se encontró con otra cosa.
Nagisa y Himeko estaban sentadas en la cama haciendo… nada. La pelirroja miró a la peliazul con una expresión asustadiza junto sus mejillas que estaban en una tonalidad rojiza. La segunda sonrió al ver la reacción de su novia… Sí, lo típico, a ella la trollearon y de la buena.
-Chika-chan, sabía que vendrías.
- ¿Qué demonios sucede aquí?- Sus ojos estaban saltones- ¿Ustedes dos… estaban…? -se sintió confundida.
Himeko estalló en risas al ver la reacción de Chikane, ese era su plan. Hacerle creer que la estaba engañando pero en realidad quería ver una reacción ante esa trolleada, todo en un intento de que la peliazul diera un sí para ahora estar arriba de ella.
- ¡Jajajaja! Chika-chan… fue una broma. Nagisa y yo solo hicimos que-
-Cierra la boca. Comprendí.- Cortó enojada
-¿Me dejas ser la tachi?
La más alta suspiró
-Ya te dije desde la semana pasada, confórmate en ser la neko, y punto.
- ¡Demonios, eres una avara! -mientras que la rubia decía sus improperios y maldiciones hacia la peliazul, Nagisa escuchaba todo.
-Bueno, yo me voy. Arreglen sus cosas entre ustedes -se puso de pie dejando a la pareja para que se reconciliaran. Miren que meterla en esto era el colmo y simular que tenían sexo. Cerró la puerta.
- ¿Así que no pudiste hacer tu sueño realidad? —le dijo Chikane
-Nagisa era buena opción, pero solo asintió ayudarme en esto -dijo y se puso de pie- Con permisito dijo monchito.
-Tú no iras a ningún lado, te haré cambiar de opinión. -acto seguido, la peliazul tumbó a su neko sobre la cama.
- ¿...? -Para describir lo que sentía la rubia en ese momento, era confusión y…- ¡No es justo Chika-chan , quiero ser la tachi!
- ¡Olvídate de eso!
Y una vez más Chikane Himemiya le demostró a su elfa que ella era la hembra dominante por excelencia
