En una habitación de color gris y de techo elevado, la cual despedía un aura que podía deprimir e incluso enfermas, en una cama se encontraba el cuerpo de un muchacho, en su cabeza no había rastro de cabello, a su alrededor varias máquinas se conectaban a él, monitor cardiaco, respirador artificial y demás cosas que lo mantenía con vida, a su lado una mujer con un cuerpo escultural media el estado de salud del chico… era claro que era la habitación de un hospital y la mujer era la enfermera a cargo.

De pronto el chico abrió sus ojos de color café mirando al techo.

-¡Cielos! ¡Ya despertó!- exclamo con asombro la preciosa enfermera -¡Debo de avisarle al doctor!- decía mientras veía al enfermo balbucear algunas palabras –perdón, beba un poco de agua- le dijo mientras ayudaba a su paciente a beber el líquido vital.

-Gracias- agradeció el chico –ahora si… Antiguos espíritus del mal… transformen este cuerpo decadente en… AlejandroV ¡el inmortal!... ¡Gyaaaaaaaaaaaa!-

De pronto el chico se levantó de la camilla del hospital, mientras se quitaba todos esos implementos atados a él, su cabello de color rojizo oscuro creció hasta sus hombros, mirando a su alrededor y vio una maleta donde su querida prima le había dejado una muda de ropa en caso de que algún día despertara.

Desgarrando esa fea bata de hospital camino desnudo hacia la enfermera que veía todo con ojos incrédulos, abrazándola por la cintura el beso salvajemente en los labios y jugaba con la lengua de la ahora aturdida enfermera.

Separándose de la mujer camino hacia la ventana para luego abrirla y ver que estaba en un quinto piso, y para asombro de los que estaban abajo en el estacionamiento, salto, en camino de su caída se bestia a una velocidad única, dando una voltereta cayo de pie elegantemente.

-Es hora de cumplir- dijo mientras corría a su casa, saltando cercas, autos y trepando muros.

Al llegar a su casa Saludo a su sorprendida prima quien preparaba la cena, dando unas simples "buenas noches" se metió en su cuarto y encendió su ordenador y abrió el programa de sonido pro ultra genial que tenía instalado, solo para llevarse el chasco que estaba caído.

-¡Maldita sea!- exclamo su maldición para luego abrir el Word y comenzar a escribir.

Bueno gente he vuelto, después de muchas complicaciones, una operación y un coma he vuelto, ahora enserio quizás mucho no lo sepan pero sus comentarios me ayudaron en mi recuperación, me alentaba el saber que personas en otra parte en el mundo se preocupan por mi enviándome mensajes positivos y pidiendo seguir con esta historia.

Esto va para aquellos venezolanos que leen esto, la verdad no sé cómo se enteraron pero desde que salí del hospital, mi celular se inundó de mensajes de parte de lectores los cuales enviaban el link de mi historia corroborando que realmente la leían lo cual conmueve.

silverwolf.6678

Ligattoq

Vulkhanos

Zafir09

Metalic-dragon-angel

Jigokunophoenix

Rygart Arrow

REX3810

uzumakidragneel559

Gjr-Sama

Naruto Otsutsuki

Kitsiu

Gracias gente perdonen por no responderles como merecen pero prometo que en la siguiente lo are, sin más que decir más que un gracias me despido, nos leemos en el final como siempre.


Capitulo 18 -Galuna y sus demonios-

¿Dónde estoy?- era la pregunta de Erza al verse en un lugar totalmente negro.

Estaba soñando, eso sería lo más lógico, pero porque se sentía que no lo estaba, sin saber porque se puso a caminar sin una meta en específico, todo en su totalidad oscuro aunque ella podía verse totalmente.

Extraño lugar camino durante horas o segundos quien sabe en ese lugar era fácil perder la noción del tiempo si es que ese lugar tenia, de pronto algo tomo su atención en la lejanía, un pequeño punto de luz de color algo anaranjado, sin nada que perder camino hacia el tal vez era la forma de salir de ese… sueño?

Acercándose cada vez más se fijó que ese punto naranja era una fogata en mitad de esa negrura de espacio, y aunque sus instintos le decían que se alejara lo más rápido de ese lugar y buscara otra manera de despertar o salir de ese lugar su cuerpo parecía estar en automático ya que seguía caminando a ese lugar.

Al llegar confirmo que era una fogata pero ahora la pregunta era quien la había hecho.

-Hola- con rapidez giro a su izquierda encontrándose con una figura humana sentada en un tranco caído enfrente de la fogata.

-¿Cuándo?- pregunto aturdida no noto ninguna presencia y es más seguía sin notarla a pesar de tener a esa persona al lado.

-Desde siempre- respondió simplemente.

Erza al oírla rápidamente la identifico como mujer, con una extraña confianza la pelirroja se sentó al lado de la mujer que miraba con calma la fogata frente a ella, para luego mirarla a ella revelando que su rostro era cubierto por una máscara, más en específico con una en forma de zorro.

-¿Quién eres?- bueno esa era la pregunta más lógica ante esa situación tan lógica y predecible que la mujer a su lado no pudo evitar una carcajada al aire, cosa que valió un ceño fruncido a Erza.

-Bueno es lógico que ya no te acuerdes de mí ya ha pasado un tiempo- respondió la mujer que tomando algo de leña alimento el fuego que inmediatamente agrego más luz al oscuro lugar revelando que la mujer era portadora de una cabellera igual de carmesí que la suya.

-Tu- dijo recordando al fin –aquella vez-

-Si… en aquella torre- como olvidar a aquella mujer y aunque su rostro ya era difuso debido al tiempo nunca olvidaría su ayuda.

-Porque me ayudaste- pregunto la pelirroja de la armadura queriendo responder esa pregunta que tenía ya hace años en su mente –porque me diste fuerzas en aquella ocasión-.

-Es para que protejas a alguien- respondió vagamente aunque para Erza una sola persona se le vino a la mente –por cierto has crecido, me recuerdas tanto a mí- dijo con algo de alegría al saber que era cierto lo que decía.

-A que te refieres- pregunto sin saber a qué se refería la pelirroja enmascarada.

-Es muy pronto para que lo sepas- respondió atizando más las llamas de la fogata –además se nos acaba el tiempo- menciono al ver como su cuerpo se comenzó a transparentar un poco señal que la pelirroja más joven comenzaba a despertar –por cierto muy pronto afrontaras algo, algo muy grande y más te vale estar preparada o mejor dicho completa- le dijo mientras señala algo en su cara haciendo entender rápidamente a erza a lo que se refería la pelirroja mayor.

Sin decir más y tras un parpadeo Erza se vio mirando una pared de madera y su nariz capto el inconfundible olor del mar.

-(Estar completa… no sé si deba)- pensó mientras rodaba por el Futón para luego darse cuenta de que algo faltaba o mejor dicho alguien faltaba.

Levantándose un poco inspecciono el lugar buscando a su pareja, no tardó en encontrarla, de pie totalmente desnudo frente a una de las ventanas del camarote miraba el mar que los rodeaba, si primera impresión fue sonrojarse brutalmente al verle sin ropa pero luego miro la intensa mirada que le dedicaba Naruto a la nada.

¿Qué era eso? Nunca había soñado algo así, su madre porque después de tantos años su madre se le aparecía en un sueño –"Cuídala"- eso fue todo lo que alcanzo a oír, si esto era cosa del viejo sabio le rompería cada hueso de cuerpo por jugar con la imagen de su sacro santa madre.

Tan concentrado estaba que ni se dio cuenta de la persona que ahora le abrazaba por la espalda oprimiendo dos cosas de buen tamaño en su espalda, inhalando olio el inconfundible aroma de Erza.

-En que piensas- pregunto la pelirroja que sentía como su novio dejaba la rigidez de su cuerpo al saber que era ella.

-En nada- respondió tranquilamente –solo que ya falta poco para llegar- volteándose encaro a la pelirroja mirándola a sus bellos ojos cafés -¿dormiste bien?- pregunto recibiendo un cabeceo afirmativo de la pelirroja –bien ahora vístete ya debemos estar cerca de la isla- separándose un poco Naruto reclamo los labios de Erza quien inmediatamente acepto el beso.

Unos pasos fuera del camarote les llamo la atención no era más que uno de esos marineros zombificados que les decía que ya faltaría poco al igual que también amanecería pronto, vistiéndose Erza sello todo en su dimensión de bolsillo dejando todo como estaba antes aunque cierto olor delataba los hechos ocurridos allí.

En otro lugar más específicamente el lugar donde descansaban los bijuus, estos miraban como el mayor de ellos gruñía sin razón aparente, ya llevaba rato así y ninguno se atrevía a preguntarle por qué bueno no todos.

-Kurama… se puedes saber ¿porque estas tan gruñón hoy?- pregunto la babosa de seis colas tan inocentemente como ella acostumbraba.

El gran zorro solo gruño ante la cercanía de su hermana quien ahora invadía su espacio personal, y aunque eso le molestaba nunca se lo diría a su hermana, no sería capaz, sería capaz de matar humanos, desbastar civilizaciones enteras pero jamás seria grosero con su hermana que a pesar de ser una de las mayores era la más inocente, era en equivalente a una niña de cinco años a pesar de tener casi un milenio de vida.

Kurama solo se giró dándole la espalda a su hermana que ahora sentaba su atención hacia sus hermanas, no aguantándolo más simplemente desapareció ante la mirada de todos quienes solo se encogieron los hombros ya para ellos ya era normal que su hermano les evadiera en algunas cosas por no decir siempre.

Kushina Uzumaki… una mujer con una segunda oportunidad, mujer que ahora usaba esa oportunidad para ver a su hijo crecer, con orgullo veía como creía fuerte, sano y vigoroso, muy vigoroso, según veía cada vez que su hijo se acostaba con Erza y la hacía suya, con gran emoción Kushina chillo como toda una niña mimada al ver como en un futuro esa chica que ella eligió y su hijo tendrían muchos Naru-Chibis o Erza-Chibis.

-¡Realmente no puedo esperar!- chillo nuevamente en aquel sitio donde no hace mucho estuvo con la joven pelirroja.

Sin previo aviso o señal alguna una gran garra se alzó a espalda de la Uzumaki, unas cadenas doradas salieron de la espalda de la susodicha en dirección hacia la garra, un gran estruendo se dejó sentir a espaldas de la Uzumaki, con una sonrisa alimento el fuego con más leña mientras sus cadenas se retraían nuevamente a su espalda aunque esta vez lo hacían lentamente y con algo de esfuerzo, las cadenas seguían contrallándose hasta que pararon aunque no desaparecieron, levantándose con algo de pereza procedió a limpiarse un poco el vestido que portaba.

-Sigues tan agresivo como recuerdo no es así Kyuubi-chan- girándose Kushina miro como dos ojos rojos rasgados la miraban, no muy amigablemente se debe decir –vamos no me mires así, ahora dime como te va- eso valió un gruñido del ser de nueve colas.

-A que juegas Kushina- gruño el gigante zorro, mientras Kushina solo levantaba sus hombros cosa que enojo más al ya de por si enfurecido zorro –sabes a lo que me refiero… a tu transmigrante, no creas que no me he dado cuenta-

-Te refieres a eso… bueno si los hijos de ese viejo decrepito pueden porque yo no, además así estoy cerca de mi Naru-chan- se quejó la pelirroja infando sus mofletes dando una imagen adorablemente enojada.

-¿Cerca?... tanto como para acostarte con él, porque eso es básicamente lo que haces- se burló el kitsune.

-Yo-yo no… me acuesto con el… Erza lo hace- se defendió la roja pelirroja.

-Que resulta ser tú en otro cuerpo- dijo revelándole una gran verdad a la Uzumaki –pero dejando eso de lado que planeas- suspirando Kushina solo retiro las cadenas del zorro dejándole en libertad.

-Bien ya que lo que tienes de salvaje lo tienes de necio te lo diré, pero jura que guardaras el secreto hasta que el momento oportuno llegue- dijo con un tono muy serio y para el zorro era algo que pocas veces vio una Kushina seria era el equivalente a algo grande.

Con gran paciencia el zorro escucho las palabras de su antigua contenedora, desde cosa que ya sospechaba hasta cosas que ni se imaginaba, pero dejando al par en cierta isla un pelinegro estaba hecho un mar de emociones.

-De todas las personas… de todas ¿porque tú?- se preguntaba Gray quien tirado en el suelo solo podía recordar lo que apenas unos instante había pasado.

Ira y decepción, eso era lo que sentía Gray al ver como su amigo de la infancia y hermano de aprendizaje está detrás del plan de liberación del demonio Deliora, además de usar motivos tan banales como probarse a sí mismo y vencer a su maestra y su amigo Naruto, y al parecer había conseguido algo y era ser superior a él, ya que no le costó mucho vencerlo y dejarlo en tan mediocre estado, afortunadamente se las arregló para alejar de allí a Natsu antes de que se convirtiera en básicamente una bomba humana de hielo, Lucy sinceramente le agradecía a Happy que la sacara de allí de lo contrario no sabía si saldría bien parada, mirando a un lado vio cómo su amigo pelirosa le levantaba del suelo para llevárselo lejos de allí, sin nada que hacer solo se dejó caer en la inconciencia.

Natsu corría como podía con su amigo en su espalda, se sentía humillado, perder de esa forma y todo por ser impulsivo, quizás Naruto y el maestro tenían razón y debía pensar más las cosas antes de actuar, pero bueno no iba a llorar por eso ahora solo le quedaba llegar a la aldea antes de que esos tipos que seguían al loco que casi lo congela la destruyeran.

Fue un camino torpe y accidentado pero llego tuvo que pasar la selva una trampa en el suelo creada por la rubia Lucy pero llego, y justo a tiempo pues el grito de uno de los aldeanos mientras apuntaba hacia el cielo hacia una rata gigante voladora fue la señal de que los que planeaban destruir la aldea habían llegado.

Desde las alturas un trio formado por un cejudo, una maid y un chico perro, miraban con algo de asco la trasformación de los aldeanos en el suelo.

-Descongelar a Angélica y preparar la jalea corrosiva ha tomado su tiempo pero ya está todo listo- dijo la maid de cabellos rosas recordando cómo fue que tuvo que descongelar a su mascota de ese iceberg donde la encontró.

-Tomo ciertamente su tiempo pero ya está lista además veo que esos magos están también en la aldea así que vierte toda la jalea- ordeno el cejudo de cabellos celeste.

-Como quieras… Angélica, lánzalo todo- ordeno la mujer a su rata que de inmediato obedeció la orden vertiendo todo el contenido del balde que llevaba en la aldea.

Abajo en la aldea los sentidos súper agudos de Natsu saltaron lo que sea que soltó esa rata era malo.

-¡Rápido todos al centro!- ordeno Natsu -¡Happy!- llamo mientras saltaba a las alturas, el gato azul desplego rápidamente sus alas tomando a su amigo por la espalda elevándose más directamente hacia la sustancia que había lanzado aquel animal -Karyū no Kōen (Llama brillante del dragón de fuego)- creando una gran esfera de fuego, Natsu la arrojo hacia las sustancia golpeándola en el centro, el resultado, la sustancia gelatinosa quedo con un gran holló en el lugar del impacto, quedando el agujero del tamaño justo para salvar a los que estaban en el centro de la aldea, aunque no todo salió perfecto pues los resto destruyeron lo que quedaba de la aldea.

El gran olfato de Natsu le advirtió, sus enemigos ya estaban en el suelo así que ya les demostraría de que era capaz él.

-Valla esto es un imprevisto, pero aun así tenemos que eliminar a los enemigos de Reitei-sama- hablo la pelirosa maid que era acompañada por los otros dos –y pensar que de haberse dejado cubrir por la jalea toxica hubieran tenido una muerte rápida, lastima ahora la tendrán lenta-

-Al parecer hay 50 personas, 2 magos y nada más, duraran a lo mucho 15 minutos- pronuncio en cejón enano muy seguro de ganar la pelea que estaba por acontecer.

Ambos bandos se prepararon para dar pelea tan concentrados en sus posibles movimientos que casi ni prestaban atención a las amenazas del viejo líder de la aldea hacia aquellos que destrozaron su amado hogar.

-Y-Yo peleare también- tanto la rubia como el pelirosa voltearon a ver a Gray quien había despertado de su inconciencia.

-Largo, estorbas- fueron las palabras de Natsu para su amigo, crudas pero realista, pues el pelinegro apenas y se mantenía en pie.

-Tonto… no soy débil… no cometas el error de subestimarme…- respondió como pudo solo para que Natsu le incrustara su puño en su estómago a tal punto que llegaba hasta su muñeca.

-Se supone que el cabezotas e impulsivo soy yo… así que vete-le dijo Natsu incrustando aún más su puño en su amigo que con su último aliento solo pudo maldecirlo antes de caer de nuevo en la inconciencia.

Con Gray fuera de la jugada y siendo retirado del lugar de nuevo el grupo de magos restantes se preparaban de nuevo a pelear.

-Quien dice que escaparan- pronuncio la maid de cabellos rosas al ver al grupo de aldeanos partir llevando a un maldiciente líder y un inconsciente Gray –Angélica- llamo mientras la rata gigante a su espalda asentía y tomando a su dueña de un gran salto se eleva y con ayuda de su cola comenzó a volar en dirección a los aldeanos.

Natsu solo chasqueo su lengua tendría que deshacerse de esa mujer, no le gustaba lastimar a mujeres pero si era por el bien del pueblo lo aria, pero también se mediría no quería matarla, preparando un ataque dejo al animal pasar pero justo cuando volteo para asentar un golpe al animal y su dueña se fijó en algo o más bien en alguien, aguzando su vista vio en las patas del animal una manca amarilla, con algo de incredibilidad miro como la rubia Lucy se había aferrado una de las patas del animal volador, eso era algo de por si extraño pues solo fue un segundo en que el animal paso por su lado y en ese segundo la rubia se aferró a este, sus motivos tendría, quizás detener al animal y su dueña, pero habían otras maneras.

Con una gota en su nuca todos vieron tan rara escena, sobre todo cuando la rata voladora callo en un lugar desconocido.

-Happy- suspirando Natsu llamo al gato azul quien entendió el mensaje y desplegando sus alas alzo vuelo.

-Solo espero que no se haya roto el cuello- dijo Happy mientras volaba al lugar del choque.

Dejando eso de lado ahora eran dos contra uno no era algo que a Natsu le importara él era un especialista en pelear contra multitudes.

-Bueno creo que es hora de comenzar- sin decir más el pelirosa salió disparado como una bala hacia su primer blanco quien no era más que el chico perro, un sonoro golpe se dejó escuchar en el lugar cuando el joven Dragón Slayer golpeo con su cabeza en el rostro a su perruno contrincante, el cual salió volando hasta el otro lado de la zona de pelea, sin dar tiempo ataco al otro sujeto abriendo grande su boca escupiendo una llamarada directa a él.

-Eres algo salvaje- dijo una voz detrás de las llamas que poco a poco se disipaban dejando ver a él peli azul de grandes cejas intacto siendo protegido por un campo de energía de color celeste –juzgando por tu carácter y tu magia de fuego puedo deducir que eres el tal Salamander de Fairy Tail- dijo calmadamente deshaciendo su escudo mientras Natsu solo le miraba y miraba al chico perro el cual se levantaba del suelo sin daño alguno después de su golpe –pues déjame decirte que nosotros alguna vez fuimos miembros de un gremio altamente famoso, así que no la tendrás fácil- su sonrisa arrogante ya comenzaba a rallar la paciencia de Natsu –el gremio Lamia Scale se te hace conocido, allí me conocían como Yuka el Cero indestructible además…- su auto alabanza quedo a medias ya que una llamarada se dirigió hacia él y su compañero, apenas y logro detenerla formando su escudo mágico, su amigo más lento de reflejos no tuvo tanta suerte –¡maldito! Déjame terminar- protesto ante tal interrupción.

-¡BAKA!... no me importa quien seas ni de cual gremio pertenecías… solo me importa que estas en mi camino para terminar el trabajo que tome, lo que te convierte en mi enemigo- pronuncio el joven dragón Slayer ya molesto por no comenzar a pelear –porque no te haces un favor y te rindes- esas palabras molestaron mucho al mago enemigo que se sentía menospreciado en ese momento.

-Toby, no te metas, yo seré quien calle a este tipo- su compañero solo ladro en afirmación, levantando la mano apunto al dragón Slayer que hozo enfadarlo -Harō (Ondas)-

Natsu solo levanto una de sus cejas ante tal ataque pues aparte de un brillo inicial nada ocurría, su instinto desarrollado desde joven a base de entrenamiento de su padre y varias golpizas por parte de una pelirroja, le dijeron que evadiese lo que sea que se dirigía a él, tirándose al suelo solo sintió la ligera presión pasar por encima de su cabeza, lo siguiente que vio fue como el suelo detrás de él reventaba por una fuerza aparentemente invisible.

En el mismo suelo el pelirosa contraataco lanzando una gran cantidad de fuego hacia el ex miembro de lamia Scale, el cual volvió a generar ese raro escudo de energía.

-Es inútil, mi magia se basa en vibraciones, las cuales están en una frecuencia muy específica, la misma de la magia, en pocas palabras yo neutralizo magia incluso tus llamas- dijo mirando a Natsu el cual solo le miraba preparar su próximo ataque.

Por un rato fue una pelea en un solo sentido ya que Natsu solo evadía los invisibles golpes, explosiones solo se podían ver en la zona de batalla, tantas que el polvo levantado por ellas volvían la visibilidad casi nula.

-Tks- Yuka solo chasqueo su lengua al no poder ver a su oponente debido al polvo levantado.

-Sabes… yo tengo un buen olfato- el mago cejón solo salto al ver como dos bolas de fuego le llegaban por la espalda –y puedo saber exactamente donde estas- de nuevo el chico tuvo que evadir una llamarada que esta vez le venía de arriba -¡como ahora!- exclamo Natsu estando frente a Yuka el cual genero n escudo más por suerte que por reflejos y eso lo demostraba el hecho de que el puño casi tocaba su cara de hecho estaba metido hasta la mitad de su aparentemente impenetrable escudo.

-Me tomaste pro sorpresa debo admitir- reconoció el peliazul al ver que por un momento fue burlado –pero atacarme así no es inteligente- aumentando las vibraciones de su escudo hizo que este triturara el brazo del mago de fuego, o eso suponía que debía hacer ya que Natsu solo le miraba seriamente.

-Je… crees que eso sirva contra mí, mis huesos ya han sido aplastado por una criatura gigantesca y se han recuperado no creas que este simple masaje me hará algo- dijo recordando como su padre lo molía literalmente cada día y al otro día lo volvía a hacer.

Sacando su puño del campo de fuerza preparo otro golpe, el cual impacto de nuevo en el campo de energía solo que esta vez no pudo detener tal fuerza bruta tan desmedida, el resultado un golpe directo al rostro del mago contrario, el cual salió volando dando vueltas hasta el otro lado del lugar cayendo totalmente inconsciente.

-Uno menos falta uno- conto mirando al chico perro faltante el cual se colocaba en su pose de pelea y sus unas se alargaban y tomaban un tinte verde.

-¡Felicidades! ¡Venciste a Yuka! ¡Pero yo soy más poderoso!- grito auto alabándose.

-Lo dudo- y realmente lo hacía, pues para Natsu quien sabía que era algo idiota en algunos momentos incluso él se daba cuenta que el chico perro era aún más idiota y este al parecer lo hacía a tiempo completo.

Haciéndose a un lado Natsu evadió un corte de las afiladas garras de su oponente, un lance tras otro las garras cortaban el aire veloces y mortales, aunque no tan veloces para Natsu quien las evadía sin ningún problema.

-¡Deja de moverte!- grito Toby al no poder siquiera tocar al escurridizo pelirosa -¡Solo déjame rasguñarte que mis garras paralizadoras harán el resto!- volvió a gritar sin saber que se había ido de la lengua.

-Haberlo dicho antes- sin más Natsu manoteo las manos de su oponente el cual nado pudo hacer para evadir su propia mano la cual enterró sus uñas en su rostro, el cual al igual que su cuerpo recibió una gras descarga eléctrica –sin duda un idiota- dijo al ver al chico caer inconsciente por su propio ataque –bueno ahora sigues tu- dijo recordando a aquel que derroto a su amigo Gray, poniéndose en marcha se dirigió de nuevo a aquellas ruinas donde aquel demonio dormía, aunque una ligera brisa le hizo detenerse, oliendo el aire miro a todos lados –debe de ser mi imaginación- dijo levantado sus hombros ignorando ese olor que por un momento le recordó a cierto par de pelirrojos que ya miraban la isla a la lejanía.

Mientras en las profundidades de la isla en aquel sitio donde el demonio congelado yacía durmiendo en espera, un peliblanco miraba al gigante congelado, Lyon, aquel compañero de estudio del mago de hielo de Fairy Tail pensaba en su próxima movida, su sueño pronto seria cumplido bueno a medias ya si completaba este objetivo aun le faltaba una más grande y por mucho más gratificante para él.

Tan sumido estaba en sí mismo que ni por enterado se cuenta de una mujer que le miraba desde una saliente de la cueva, bien oculta Ultear miraba al alumno de su madre, esto si era una sorpresa para ella, nunca se imaginó que Lyon o Reitei como se hacía llamar ahora cometería esa locura, pero en defensa del chico se le veía algo desequilibrado, no sabía que le había pasado pero ese chico le ocurría algo.

Sus suposiciones tuvieron que para ya que alguien entraba, mirando bien era alguien de baja estatura, rápidamente lo catalogo de un infante, tal vez un ayudante o aprendiz, aunque esa aura que emanaba le decía que ese aparente niño era peligroso además por motivos que se le hacían extraños también se le hacía familiar.

-Veo que te diviertes- dijo en chico encapuchado mientras se acercaba más -¿Dime porque no eliminaste a ese chico Gray y los demás de Fairy Tail?- pregunto curioso.

-(¿Gray?)- la hermosa espía oculta solo levanto una de sus finas cejas al escuchar hablar del otro alumno de su madre -(esto ya se complica creo que ya va siendo hora de llamar a mi madre)- se dijo desapareciendo rápidamente tan rápido que no se dio cuenta que los ojos zafiros del niño presente le miraban.

-Bueno te dejo con tus cosas daré una vuelta- dando media vuelta el chico simplemente se fue dejando a Lyon de nuevo sumergido en sus pensamientos –realmente la mente humana es muy manipulable- dijo ya lejos del lugar de reposo de Deliora.

Reapareciendo muy lejos del lugar de antes hurgo en sus cortas prendas, sacando una lagrima de comunicación se dispuso a llamar a su madre quizás ella pondría en lugar a sus estudiantes y como bono vería a su "hermano".

-¡Concéntrate Ultear!- se regañó a si misma tras un pensamiento, que pensaba era un misterio aunque el casi imperceptible sonrojo daba una idea, concentrándose de nuevo en su trabajo llamo a su madre cuya imagen se formó como un mini holograma procedente de la lacrima.

-¿Y bien… que sucede?- pregunto Ul a su hija de forma calmada.

-Por donde comenzar- suspiro -lo de Deliora es un hecho, planean revivir al demonio- la sola mención de la criatura le hizo ganar un ceño a Ul.

-Veo que no quedara de otra que ir personalmente- dijo ya pensando una forma de pelear con semejante ser –otra cosa que decir-

-Fairy Tail está aquí- respondió para sorpresa de su madre quien le miraba interrogante -no sé qué hacen aquí- dijo sabiendo la pregunta muda de su madre.

-¿Quiénes son?- pregunto Ul querían saber más de ese detalle.

-Bueno…- justo en ese momento como si fuese una descarga eléctrica a sus sentidos Ultear se detuvo en seco –Espera un momento mamá tengo que verificar algo- su madre solo asintió.

Con un rápido desplazamiento ya se encontraba cerca de la playa de la isla, quiso acercarse más pero justo delante de ella una rubia se batía un una batalla con una pelirosa, algo pelicular su forma de pelear cabe de destacar, pero no estaba ahí para presenciar eso, ocultándose detrás de un árbol se concentró buscando eso que le alerto sus sentidos.

-(Vamos, vamos, vamos… sé que lo sentí… está cerca lose)- se decía mientras la imagen de su madre le miraba con dudas pocas veces su hija mostraba tanta ansiedad concentrarse.

Buscando más allá de lo visible Ultear escaneaba todo lo que le era posible, BUM, bingo, sus ojos se abrieron en sorpresa e ilusión al ver en la lejanía un barco acercarse a la isla pero su atención no está en el barco si no en la persona que estaba en este, de cabello carmesí y ojos zafiros, si era el, Naruto su… hermano, aunque su mirada gano un filo al ver quien le acompañaba, una pelirroja de armadura.

-¿Qué sucede?- pregunto su madre a través de la lacrima, que debido al apuro de su hija su imagen estaba de cabeza.

-Nada…- se apresuró a decir –solo que surgió algo, algo que tendré que investigar- sin más corto la comunicación con su madre.

Mientras en el consejo mágico Ul tenía una cara de total confusión, que fue eso, de pronto su hija comenzó a comportarse extraña, además que sus ojos no la miraban a ella si no a la lejanía, suspirando cansinamente lo dejo pasar su hija a veces se comportaba, como aquella vez que fue a su cuarto por escuchar algunos gritos y gemidos al entrar solo pudo verla cubierta casi en su totalidad por la sabana de su cama, la excusa que dio por los gemidos solo fue que se lastimo por hacer estiramientos, si solo hubiese visto esas pantis húmedas en el suelo se habría dado cuenta de por qué los gritos.

Volviendo a la isla Lucy la rubia de prominente delantera se encontraba envuelta en la que podría decirse la pelea más absurda que haya tenido, manotazos, cachetadas, y demás golpes dignos de colegialas de un colegio donde el autor estudio, aunque en su defensa era todo lo que tenía para das después de semejante acoso por parte de su rival, pues al principio fue la pelea más desigual que se haya visto, pero con ingenio y algo de suerte logro dar la vuelta a la situación.

No muy lejos, en un barco pirata un pelirrojo veía la escena con una gota en su nuca, nunca se esperó que justo al llegar ver esa escena, pero dejo ver a la rubia y su contrincante al sentir como se le erizaba la piel, una pesada presencia se hizo sentir detrás de él.

-Estas lista Erza- pregunto girándose viendo a su pareja asentir con sus ojos cerrados –bueno será mejor ir creo que ya todo acabo, además ya está amaneciendo- dijo viendo como Lucy asestaba un golpe al rostro de la maid de cabellos rosas dejándola casi en la inconciencia.

-Incluso si el fuego de mi vida se extingue, nunca habrá falsedad a mi amor por Reitei-sama- recito dramáticamente la pelirosa mientras de fondo aparecía su amado peliblanco con un aura de flores.

-Ni que fueses a morir reina del drama- le dijo la rubia al oír semejantes palabras.

-Angélica… véngame…- pidió como si fuese su última voluntad la derrotada mujer a su mascota oculta.

Lucy solo se preguntaba a qué se refería, cuando detrás de ella la mascota rata gigante apareció de un gran salto y por la trayectoria de su aterrizaje caería justo encima de ella, viendo la situación quiso hacerse a un lado pero justo en ese momento sus piernas le fallaron debido al desgaste de su pelea, no pudiendo hacer nado solo cerro sus ojos y rezar que el animal al caerle encima solo la dejase inconsciente y no muerta… BOOM… el gran estruendo se escuchó en la zona dando a entender que el gran animal había tocado suelo.

Lucy espero y espero, pero el dolor nunca llego, quizá había muerto y ahora su alma se dirigía al más allá y por eso ya no sentía dolor o quizás el animal había fallado por unos metros y se había salvado de milagro.

Abriendo sus ojos solo pudo ver a la gigante rata tirada al lado de su dueña, si se había salvado el animal había fallado ahora solo le tocaba huir del lugar tan rápido como sus débiles piernas le permitieran, pero enfocando un poco mejor vio una mujer, una mujer con armadura, una mujer con armadura y cabellos carmesís, una mujer con armadura y cabellos carmesís que portaba una espada, que se veía muy filosa además.

-¡Erza!- grito con emoción al ver a su salvadora, emoción que fue evaporada al ver la penetrante mirada que la pelirroja le daba, justo en ese momento fue que recordó que estaban allí de forma no autorizada.

-Lucy ¿sabes por qué estoy aquí no es cierto?- pregunto Erza a la aterrorizada rubia.

-Para llevarnos de regreso al gremio… sanos y salvos… en una pieza y sin ningún daño de ningún tipo- respondió de forma acelerada jugando con las palabras a su favor.

-¡Lucy!- exclamo cierto gato volador que había llegado al lugar –menos… mal que… estas… bien- su voz fue muriendo al ver a Erza justo frente a él.

El pobre de Happy, solo se imaginaba su cercana muerte a manos de aquella aterradora mujer de cabellos sangres, el shock era tremendo y solo pudo salir de este cuando sus instintos básicos le gritaron que huyera del sitio, se mudara de continente, se tiñera su pelaje azul por uno castaño y se cambiara el nombre por Minino, así que obedeciendo sus instintos se dio a la fuga.

Muchos pescadores en el océano solo vieron un destello celeste pasarles por encimas, para después sujetarse de lo que fuera para no ser arrastrado por la succión dejada por lo que fuese que paso volando, el destello no era otro más que Happy quien ya delante él se formaba un domo de aire claro indicio que ya estaba alcanzando la barrera del sonido y estaba a punto de romper dicha barrera cuando sintió un apretón en su cola.

-Ara, ara, Happy por que huyes acaso no te alegras de vernos, hieres mis sentimientos- dijo con falso dolor Naruto quien tenía tomado de la cola al gato –hola Lucy- saludo a la ahora pálida rubia mientras se colocaba al lado de Erza.

-¿Donde esta Natsu?- esa era la pregunta del millón y Erza quería el premio.

-Erza, Naruto, por favor escúchenme, sé que hicimos mal en tomar ese trabajo sin tener rango ni autorización… pero en esta isla está ocurriendo un problema de proporciones enormes- respondió la rubia disculpándose y a la vez pidiendo ayuda con lo que les pasaba.

-Y dime Lucy que puede ser más grande que lo que ustedes hicieron- pregunto el pelirrojo Uzumaki a la rubia.

-Veras… hay unos tipos que están intentando revivir a un demonio gigante que está atrapado en hielo, además las personas que habitan esta isla están sufriendo una especie de maldición por la presencia de esa cosa- Naruto solo pudo arquear una ceja ante lo dicho por la maga estelar.

-¿Un demonio encerrado en el hielo? ¿Dime Lucy por alguna casualidad el nombre de ese demonio no en Deliora?- pregunto Naruto recibiendo miradas de ambas féminas.

-Si se llama Deliora, por favor Naruto ayúdanos según Gray tú lo derrotaste hace tiempo-

-¿Gray?... esto se pone interesante, Erza ocúpate te encontrar a Natsu- le pidió a la pelirroja mientras le pasaba a Happy quien fue tomado por la cola la cual ante el agarre de la mujer zona de una manera no muy saludable.

-¿A dónde vas?- pregunto la pelirroja al ver a Naruto darles la espalda.

-Sola a explorar la isla- respondió de forma despreocupada mientras de un salto desaparecía.

-Tks… nunca cambias- gruño Erza al ver que su pareja seguía siendo el mismo, aunque una ligera sonrisa apareció en sus labios era eso precisamente lo que le gustaba de él.

-Erza… acaso…- la pregunta de Lucy fue interrumpida al ser señalada por una espada de la pelirroja.

-Que hayas convencido a Naruto no quiere decir que lo hayas hecho conmigo, además no creas que no recibirás un castigo por los actos cometidos- amenazo la maga de la armadura acercando más su espada y sacando a relucir su tan afamada mirada "congela infiernos".

En la profundidad de la selva Naruto saltaba de árbol en árbol mientras sus sentidos se afilaban, no era tonto, aunque eso estuviera en duda por parte de bijuus, pero volviendo a lo de antes, desde que llego a la isla y se encontraron con Lucy pudo sentirlo, eran observados, y lo más inquietante era aquella presencia, pues al principio sabía que había alguien en las sombras y tenía sospechas de quien era, pero la otra… la otra presencia ni la había notado si no fuese por aquella pequeña brisa marina que le trajo aquel aroma ni por enterado se hubiese dado.

Sus pensamientos fueron cortados cuando tuvo que eludir varios proyectiles que se dirigían hacia él, con rapidez se apartó del árbol donde estaba el cual solo quedo reducidos a astillas… literalmente, cayendo al suelo de nuevo tuvo que apartarse para evitas ser empalado por lo que parecían ser lanzas hechas de hielo, dando giros de espaldas logro salvarse, mirando a su izquierda vio otro ataque pero esta vez era un cuchillo hecho de hielo, con rapidez lo toco por el mango antes de que se incrustara en su frente.

A su espalda una velos sombra apareció, sonriendo un poco se giró rápidamente tomando a su atacante, tomo con una mano ambas muñecas del sujeto y lo arrincono contra un árbol cercano y coloco en su cuello el mismo cuchillo hecho de hielo que le habían lanzado, aunque el tampoco quedo libre, una piernas le apresaban la cintura y aunque a algunos le pareciera este acto inofensivo a él no, si le apretaban con fuerza lo más seguro que con algo de fuerza y esfuerzo lo asfixiarían, aunque por ahora el agarre era firme era también suave, pero centrándose en su oponente se dio cuenta que sus sospechas eran acertadas, una mujer de cabellos negros aunque con destellos purpuras, con un cuerpo de esos que quitan el hipo.

-Hola Ultear- saludo Naruto a la chica quien solo se sonreía –no recuerdo haberte hecho nada malo para que me trates así- le dijo retirando el chuchillo.

-Solo quería sorprenderte- le respondió liberando una de sus manos la cual ahora rascaba su mejilla –pero dime que te trae aquí- pregunto con curiosidad dudaba que su madre le dijera y si fuera así era imposible que llegara en tan corto tiempo.

-Solo vine de… casería- respondió a la vez que sentía como las piernas de Ultear lo aprisionaban con un poco más de fuerza casi al punto de que sus intimidades se sintieran –además no debería ser yo quien preguntase que haces tú aquí- pregunto liberando el brazo restante de la hija de Ul.

-Tal vez…- respondió sacando su lengua de forma linda, de pronto las mejillas de Ultear tomaron una tonalidad rosa al sentir algo al sur -(no será)- una mirada picara apareció en su rostro mirada que paso por completo desapercibida por el pelirrojo.

Dentro de Naruto los bijuus solo miraban la escena, algunos con una mirada cómplice y algo pervertida, otros como cierta bijuu de cinco colas con un ceño fruncido, quizás su portador comenzara a tener pesadillas sin motivos aparentes.

Afuera Ultear había pasado sus finos y delicados brazos por el cuello de nuestro a futuro atormentado Uzumaki, pues según la maga del tiempo y hielo, había "resbalado" y se había sujeto de lo primero que encontró, como sea ahora estaban más cercanos, mucho de hecho, tan cerca que los nada discretos senos de Ultear se aplastaban con el bien formado torso de Naruto, además de que sus rostro están solo separados por solo puna escasas pulgadas.

En otra parte de la isla Erza se detuvo abruptamente al sentir cierta "perturbación en la fuerza" su mirada se cargó totalmente de ira, y su cabello comenzó a elevarse contra la gravedad a la vez que se dividía en nueve mechones, todo esto era visto por Lucy y Happy, quienes ahora veían una imagen salida totalmente del infierno.

-Naruto- murmuro o mejor dicho gruño el nombre de su amante mientras lanzaba un golpe a un árbol que nada tenía que ver, el pobre solo se dejó caer ya que su tronco dejo de existir, y vaya que el tronco no era para nada pequeño -muévanse- gruño erza al par que sin chistar palabras siguieron adelante eso si algo alejados de la pelirroja.

De vuelta con Ultear y Naruto, este último sintió un escalofrió para nada agradable en su espalda, no lo sabía pero algo le decía que se mantuviera alejado un tiempo de Erza, dejando eso de lado el pelirrojo se centró en la situación actual.

-Estas aquí por lo de Deliora- pregunto Naruto a su "hermana" quien para total disgusto tuvo que dejar al pelirrojo ya el tema que había tocado ameritaba seriedad.

-Acaso sabes que está aquí- pregunto curiosa.

-Me acabo de enterar, solo vine por unos miembros del gremio que vinieron sin autorización… digamos que esto se dio por mera casualidad- dijo mientras se colocaba de espaldas al mismo árbol donde esta Ultear -ahora dime que has investigado- pregunto.

-Algo- respondió vagamente mientras de sus escasas ropas sacaba un pergamino -aquí hay información- dijo extendiéndole el pergamino al Uzumaki quien se dispuso a tomarlo solo que no pudo ya que Ultear lo alejo –información muy valiosa y delicada… mi madre lo más seguro es que me dijera que no te la diera ya que lo más seguro tu matarías a algunos en especial a cierto chico- explico haciendo fruncir el ceño a Naruto lo más seguro es que cierto chico de tatuado estaría implicado.

-Ella no me diría nada… pero tú- Ultear solo sonrió pícaramente ante lo dicho por el chico.

-Me deberás una grande… y créeme pienso cobrarme ese favor- dijo pasándole el pergamino.

Naruto solo sonrió en complicidad Ultear siempre le sería leal no por nada era su espía en el consejo, con calma abrió el pergamino el cual soltó una bocanada de humo blanco dejando una carpeta, abriéndola comenzó a leer poco a poco la calma inicial se fue yendo dejando una mirada para nada amigable, el suelo a su alrededor se hundió y quebró, Ultear solo rezaba que la muerte del chico implicado fuese menos lenta y dolora.

-Alguien sabe más de esto- pregunto levantado la vista mirando a Ultear con unos purpuras con patrón anillado.

-Solo mi madre y yo, y tú por supuesto- respondió tomando su distancia en ese estado ni ella se atrevía a acercársele.

-Así está bien, te molesta si me lo quedo- dijo mientras respiraba para calmarse.

-Es una copia, así que no me molesta- respondió levantándose los hombros mientras veía a Naruto darle la espalda.

-Adiós- Naruto se dispuso a irse cuando sintió como lo abrazaban desde su espalda –Ultear…-

-Me debes un favor que no se te olvide- dijo enterrando su cabeza en la espalda del chico.

-Eso nunca lo olvidare… después de todo eres mi hermana- respondió girándose, tomando su mentón le hizo verle, acercándose a su rostro al de ella le dio un beso en su frente –nos vemos- se despidió desapareciendo como una brisa que se cuela entre los árboles.

-No te acostumbre a llamarme hermana Naruto… que algún día dejare de serlo para convertirme en otra cosa- dijo a la nada mientras se perdía en ella misma y en el olor del chico que todavía tenía en ella.

Dejando a Ultear y sus fantasías, nos vamos con otro usuario de la magia de hielo, Gray el mago de Fairy Tail despertaba de su inconciencia, su primer recuerdo fue la aldea si mal no recordaba fue mandada a destruir por aquel que fue su compañero de aprendizaje, con eso en mente se levantó de donde estaba, vagando por el campamento provisional de los aldeanos llego a una tienda de campaña donde supuestamente estarían sus demás compañeros según le dijeron los aldeanos.

Entrando rápidamente quiso salir, pues adentro le esperaba una no muy contenta pelirroja, a su lado Lucy y Happy estaban a amarrados mientras lloraban por su desgracia.

-Gray alístate… vamos a buscar a Naruto y a Natsu- la sola mención del otro pelirrojo le palideció el rostro –cuando lo encontremos nos vamos al gremio-

-¿Qué dices? Si escuchaste lo que te dijo Lucy sabrás que lo situación es delicada- exclamo Gray ante la falta de interés a la emergencia de la isla por parte de la pelirroja –acaso no lo entiendes si el demonio Deliora despierta…-

-Deliora no será un problema- le interrumpió la maga de la armadura –o acaso vez a Naruto a mi lado- dijo haciendo a Gray entender lo más seguro es que al enterarse se fue a resolver el asunto.

-Aun así tengo asuntos que resolver- dijo vagamente refiriéndose a si antigua compañero.

-Si te refieres a ese tal Lyon, de eso también esto enterada- dijo mientras gray miraba al par atado que solo desviaban la mirada -te dejara hacer lo que planees-

-Gracias- agradeció el pelinegro quizás Erza o era tan mala.

-No me des las gracias y no te hagas falsas ideas que no se me ha olvidado la falta que ustedes han hecho al gremio- dijo destruyendo las ideas de una buena Erza en la mente de Gray.

Desatando a la rubia y al gato el grupo se puso en marcha, su destino, las ruinas en lo profundo de la selva, ruinas donde ahora un dragón Slayer de cabellos rosas estaba, en su mente tenía un plan… o al menos las bases de uno… bueno quizás tenía planeado hacer un plan… a quien engañaba improvisaría como acostumbraba, estaba a punto de dar un paso cuando lo sintió su instinto le grito que se detuviera e hizo bien en hacerle caso pues un hacha ridículamente grande se clavó junto delante de él, dejando su rostro totalmente azul.

-Hola Natsu- el Slayer se quedó petrificado, que no hubiese dado por no escuchar su voz, como un mecanismo falto de aceite su cuello giro, incluso imito el sonido del metal crujir.

-¡N-Naruto!- si el pelirrojo está ahí, sentado en una piedra mirándolo… de forma no muy santa.

-Natsu- dijo mientras se levantaba y se sacudía el inexistente polvo en su ropa – sabes yo estaba muy tranquilo en una tarea junto con Erza… todo estaba de las mil maravillas hasta que nos llegó un mensaje… a que no adivinas que decía- pregunto a un pálido Natsu el cual solo pudo congelarse al escuchar el nombre de la pelirroja.

-Lo ignoro totalmente- respondió de forma inocente mientras se giraba solo para toparse con el Uzumaki de frente.

-Natsu, Natsu… sabes por esta vez no seré tan duro ya que tu pequeña aventura me fue en cierto modo beneficiosa- le dijo Naruto ganándose un suspiro de alivio del Slayer de fuego -y cual es plan Natsu- pregunto recibiendo una mirada triunfante del pelirosa.

Naruto solo escucho el "plan" de Natsu que debía admitir que si bien era algo ortodoxo era simple y efectivo.

-Bien vamos… aunque Naruto, por un momento pensé que me castigarías menos mal que no lo hiciste- dijo aliviado mientras le daba la espalda para comenzar el plan, solo que una mano en su cabeza que le apretaba con fuerza se lo impidió.

-Creo que me malentendiste Natsu… dije que el castigo no sería muy grabe más nunca dije que no te lo daría- le dijo Naruto mientras era rodeado por un aura rojiza a la vez que apretaba su agarre.

-Se gentil por favor- murmuro Natsu llorando cómicamente esperando al menos que no le rompiera muchos huesos.

Arriba de un pobre Natsu en la sala de un trono Lyon el mago estudiante de Ul se encontraba regañando a unos de sus subordinados por el fracaso en su tarea, además de ser el único en regresar, pero sabía muy bien que no era culpa del chico más bien era suya no midió la fuerza de los magos de Fairy Tail y pago con la derrota de sus aliados.

-Te ves pensativo- dijo cierto niño encapuchado que hacia acto de aparición frente al peliblanco -si tardas más Deliora jamás será capaz de revivir y tu oportunidad de ser alguien desaparecerán-

-Vaya… por fin te dignas en aparecer- le reprocho Lyon al infante el cual solo mostraba una fina sonrisa en su apenas visible rostro.

-Tranquilo solo hacia lo que se necesita para que tu cumplas tu meta… pero déjame decirte que no te será fácil- una de las finas cejas del peliblanco solo se levantó ante lo dicho por el niño –me temo que los actos cometidos en esta isla han llamado la atención de más miembros del gremio de Fairy Tail… el Rikudou y Titania- dijo mientras Lyon apretaba su puño ante el primer nombre ya que sabía muy bien quien pertenecía.

-Así que está aquí… pero llego tarde hoy será el despertar, y yo me elevare por ser aquel que logro lo que el no pudo hacer y luego será su turno de caer- dijo con seriedad aunque su mirada se podía ver cierto indicio de locura.

-Tus palabras son inspiradoras, pero aun así ambiciosas, permíteme a mí hacerme cargo del Rikudou de Fairy Tail- pidió el chico ocultando magistralmente esa ansiedad por estar frente al pelirrojo.

-Espera ¡¿Tu luchas?!- pregunto incrédulo Toby al niño.

-Soy más de lo que aparento- respondió mientras levantaba un poco su cabeza y mostraba unos ojos azules de pupila rasgada.

-Hmp… cuan oscuro- murmuro Lyon quien en el fondo se sintió algo inquieto por esa mirada.

La charla quedo interrumpida cuando el grupo comenzó a sentir como la estructura comenzaba a temblar, un terremoto quizás… Aaaahhhh… un terremoto que gritaba… ¿?... ¿un terremoto que gritaba? Los presentes se miraron mientras levantaban sus hombros, aunque también se dieron cuenta que la estructura quedo inclinada, quizás algunas columnas de soporte habían colapsado, haciéndose a un lado rápidamente el trio vio como un proyectil salió del suelo y quedo clavado de cabeza al techo, mirando al techo vieron que dicho proyectil de hecho era una persona y según Toby fue el que los venció en la aldea.

-Está aquí- dijo con ansias el chico Taisei –miren- el resto solo se asomó por el agujero en el piso mirando en lo profundo a un pelirrojo.

-Naruto- gruño entre dientes Lyon mirando al pelirrojo que le devolvía la mirada.

En el fondo Naruto solo miraba a aquello en la parte de arriba en especial al peliblanco, suspirando comenzó a elevarse en aire pasando entre los huecos de los pisos que Natsu amablemente hizo, con paciencia el grupo miro como el pelirrojo se elevada hasta llegar estar frente a ellos.

-Lyon, de todas las personas que pude imaginar hacer esto tú eras la que menos esperaba- hablo Naruto con cierta decepción en su voz –cuando leí quien estaba implicado me negué a creerlo pero ahora que te veo aquí no me queda de otra que enseñarte un par de cosas- le dijo mientras hacía aparecer una espada estilo medieval en sus manos.

-¿A?- fue todo lo que Lyon pudo decir antes de que su cabeza rodara por el suelo al ser cortada de tajo por la espada del Uzumaki.

-Ahora sal y no me hagas buscarte o te ira peor- advirtió Naruto al ver como la figura de Lyon se cristalizaba y explotaba en varios trozos de hielo.

-Tan astuto como siempre- dijo Lyon apareciendo detrás de unos pilares –Ice Make: Eagle (Creación de hielo: Águila)- de un círculo mágico varias aves de hielo se dirigieron al Uzumaki quien miraba todo con indiferencia.

Las aves heladas con velocidad y precisión fueron volando hacia su objetico, quien hizo desaparecer su espada, quedándose en el mismo sitio Naruto solo espero, las aves solo a menos de un metro chocaron con lo que parecía ser un barrera invisible destrozándose y dejando sus restos por todos lados.

-Natsu deja de perder el tiempo, ven ahora- dijo Naruto mirando al Slayer que seguía clavado al techo.

Moviendo sus brazos palpo el techo con sus manos, haciendo un poco de fuerza Natsu logro sacar su cabeza del techo, por su rostro no se le veía contento, dejándose caer dio una voltereta enderezándose para luego caer de pie.

-¡Maldito!- exclamo apuntando con su dedo al pelirrojo mientras resoplaba fuego por su boca.

-Cálmate Natsu… más tarde podrás hacer lo que quieras, pero ahora concéntrate en lo que tienes enfrente- le dijo haciendo a Natsu mirar al peliblanco mago del hielo.

Sin previo aviso alguno Natsu lanzo una llamarada al mago de hielo, Naruto solo suspiro ante el salvajismo de Natsu, aunque una sonrisa se dibujó en su boca, sin duda eran iguales.

No queriéndose quedar atrás Naruto ataco a los dos faltantes, corriendo a una velocidad imposible para un humano normal quedo frente al chico perro que nada pudo hacer para evitar un cabezazo por parte del pelirrojo, sin perder tiempo corrió hasta el chico encapuchado que solo sonreía ante la poca suerte del chico perruno que yacía estampado a un pilar del templo, Naruto apareció delante de él.

-Lo siento chico, esto me dolerá más a mí que a ti- se disculpó Naruto enviando su puño al rostro del pequeño.

-¡BOOM!-

Tanto Natsu como el peliblanco Lyon miraron al pequeño niño aun en su mismo lugar y al otro extremo de la sala una nube hecho de polvo y escombro, al disiparse solo vieron como el Uzumaki estaba estampado en el muro.

-No sabes cuánta razón tienes- dijo bajando su brazo con el cuan había asestado un descomunal puñetazo al rostro del pelirrojo.

Algo aturdido Naruto recordó el golpe, era tan fuerte como los que daba Erza y Mirajane, algo poco creíble teniendo en cuenta la estructura física de su oponente, tal fuerza en ese cuerpo pequeño no era normal, ese chico no era normal; levantando la mirada solo pudo ver un par de botas pequeñas en su rostro.

En la espesa selva un grupo conformado por un pelinegro, una rubia, una pelirroja y un gato con alas se dirigían al templo donde descansaba el demonio Deliora, mientras lo hacían Gray les narraba la historia de su infancia, Deliora, Ul, Lyon, Naruto y Ultear, fueron buenos tiempos, una familia, algo que ahora podía deshacerse con Lyon.

-¡Alto!- ordeno Erza al grupo que de inmediato se detuvo.

El grupo miro al frente y vio algo por demás extraño, las ruinas del templo inclinadas en un ángulo imposible para la ingeniería, y para rematar grandes estruendos se escuchaban desde el interior.

Su agudo sentido le permitió a la pelirroja ver el peligro que se les venía encima, empujando a Lucy y Happy a un lado los salvo de una más que segura muerte ya que unas especies de dagas enormes se incrustaron justamente donde estaban, mirando el lugar de procedencia de dichas armas vieron a varios sujetos que rápidamente Gray y Lucy describieron como seguidores de Lyon, no queriendo retrasarse Erza decidió hacer un sacrificio por el grupo.

-Váyanse- les dijo colocándose entre los seguidores y sus amigos mientras invocaba una de sus tantas espadas –Gray no pierdas el tiempo y vete a resolver tus cosas con ese tal Lyon- le ordeno la pelirroja.

-Supongo que yo tampoco puedo quedarme con las manos cruzadas- pronuncio Lucy sacando su látigo para acompañar a la pelirroja a detener a los seguidores de Lyon.

Gray solo pudo sonreír ante esto, incluso Happy había puesto de su parte, su favor nunca lo olvidaría, sin duda alguna ellos eran sus amigos, sin perder tiempo salió corriendo hacia el templo que retumbaba fuertemente, más tarde ellas se reunirían con él.

En lo profundo del templo las cosas eran por demás volátiles en especial entre Natsu y Lyon, fuego y hielo, frio y calor, en su zona de combate solo resto de hielo y vapor inundaban el lugar, eso daba para largo ya que por cada ataque del pelirosa y el peliblanco contraatacaba con algo igual de potente, lo cual frustraba increíblemente al Slayer, se supone que él no tendría con un mago de hielo, sabia manejarse con ellos y mantenerles el ritmo, pero este estaba a otro nivel.

Lyon contraatacaba ferozmente en su mente esto era inamisible un simple mago de fuego dándole pelea, y por si fuese poco presionándolo, rodando por el suelo evito otra poderosa llamarada de fuego, esto ya le jorobaba la paciencia, cargando su magia creo un gran iceberg con puntas filosas las cuales fueron evadidas magistralmente por Natsu.

En la otra sala la cosa era un poco más violenta.

-Uhg- fue el quejido salido de la boca del pequeño niño al ser estampado fuertemente contra un pilar, y su dolor no terminaba pues el puño de Naruto aun empujaba en su mejilla la cual ya tenía en su comisura una línea roja.

Naruto seguía empujando su puño en el infantil rostro cubierto del niño y por una extraña razón cada vez que le golpeaba una pequeña sensación eléctrica corría por su cuerpo, era tan familiar y a la vez desconocido, a la final en pilar donde estaba el chico termino por ceder ante la fuerza que soportaba.

-Eres especial chico- alabo Naruto al ver como el niño se levantaba como si nada limpiándose esa pequeña línea de sangre en su boca.

-Gracias- agradeció el elogio mientras se sacudía el polvo de sus oscuras prendas –por cierto me llamo Taisei- se presentó el chico terminado de limpiarse.

-Un placer supongo… mi nombre es…- respondió Naruto también queriendo presentante ante tan singular enemigo.

-Eres Naruto Uzumaki, ex ninja de un continente de otro universo paralelo, miembro del clan Uzumaki del cual ahora eres el último y por lógica líder de dicho clan- le interrumpió dejando más que confundido esa información pocos la conocían de hecho podía contar con los dedos de su mano a las personas.

-Quien te ha dicho eso- pregunto el Uzumaki amenazante.

-Quien sabe… pero nos desviamos a lo que realmente me interesa ahora- y arremetiendo contra Naruto inicio de nuevo la batalla.

Con una velocidad equivalente a la suya Naruto vio como ese chico apareció delante conectando uno de sus potentes golpes en su estómago, por un momento pensó que vomitaría lo poco que tenía en su estómago, soltó otro quejido cuando sintió otro golpe en la misma zona y otro y otro más, una cadena de golpes al estómago de su cuerpo se había desencadenado.

Subiendo su rodilla conecto un golpe en el mentón del chico que salió volando al techo y posteriormente cayó al suelo pesadamente, Naruto por fin pudo respirar algo ya que todo el aire de sus pulmones se había ido y del método menos cómodo.

-(Y pensar que a pesar de golpearlo de esa forma sigue igual… de no ser porque se contiene ya yo estaría en un charco de mi sangre…) pensó el chico mientras una sonrisa fina se dibujaba en sus labios a la vez que se levantaba… o eso intento.

-BOOM-

El estruendo resonó fuerte en el lugar, y como no ya que Naruto se había dejo caer en la espalda del chico estampándolo nuevamente en el piso el cual cedió hasta caer al de abajo el cual también siguió los pasos del otro al ceder, al final le había caído encima con tanta fuerza que los pisos cedieron hasta caer hasta la misma cueva donde Deliora estaba encerrado en ese hielo.

-Eso dolió enserio- se quejó el chico Taisei levantándose mientras se sobaba la espalda y miraba hacia arriba hacia los agujeros que habían hecho con su cuerpo –supongo que ahora subiremos el nivel- pregunto mirando al frente donde Naruto ya estaba preparado para el combate, extendiendo su mano de su manga un líquido negro fue saliendo pero no caía al suelo sino que se mantenía elevado mientras tomaba forma –creo que con esto será suficiente- dijo viendo el báculo que se había formado de ese líquido.

Naruto levanto una ceja, esa habilidad era rara solo tres personas podían hacer eso, el difunto Madara, su difunto hermano de aprendizaje Nagato y el mismo, sus pensamientos fueron cortados al ver como el chico ataco, invocando un par de espadas bloqueo el golpe del báculo, sintió que su cuerpo se estremecía ante tal golpe, sin dudas el chico ahora atacaba con más fuerza –Crack- sus ojos viajaron al origen del sonido y vio como procedía de sus espadas las cuales se llenaban rápidamente de grietas.

Un estallido metálico inundo el lugar, el lugar brillaba por la luz que se reflejaba en los cientos de pequeños fragmentos que alguna vez fueron las espadas del pelirrojo, Taisei solo pudo ver con una sonrisa de emoción al ver como Naruto no estaba delante de él.

En un destello Naruto apareció a una distancia segura del arma del chico, elevando su poder interior libero un poco, el cual se manifestó un una esfera de color negro a su espalda, dicha esfera comenzó a desfigurarse y tomar otra forma, una forma alargada y muy singular, un bastón con un sol con argollas en la parte superior y una luna en creciente en su parte baja.

-Ahora estamos parejos- le dijo mientras le apuntaba con el arma recién hecha.

Con un grito de guerra ambos se abalanzaron contra el otro chocando sus armas que cada vez que se encontraban liberaban una onda de choque que se dejaba sentir en todo el templo amenazando con destruir el lugar, y las gritas en las paredes y pisos de arriba solo daban fe que la estructura se vendría abajo si seguían luchando.

Arriba Natsu y Lyon habían parado su lucha al escuchar y sentir tales estruendos, Natsu solo sonrió Naruto destruiría todo el lugar, como lo haría cualquier miembro del gremio, solo esperaba que lo destruyera cuando él estuviese fuera, suficiente tuvo con utilizarlo para destruir las columnas del lugar y abrir huecos en el piso como para que le echara todo un templo enzima, listo para otra round con el peliblanco quiso atacar, pero un sonido de algo resquebrajándose lo detuvo miro hacia una pared y vio como esta se venía abajo dejando ver al otro lado al pelinegro Gray.

-¿Gray?- dijo Natsu al ver al aun vendado pelinegro.

-Largo- dijo simplemente en su respuesta Gray –tengo asuntos que resolver-

-Ya perdiste contra el recuerdas- le recordó Natsu quien le miraba seriamente.

-Yo no repito mis errores- le respondió con la misma seriedad del pelirosa –por cierto donde esta Naruto- le pregunto ante la falta del pelirrojo BOOM –olvídalo- dijo al sentir como la estructura se sacudía –creo que ahora seremos tu y yo Lyon-

Abajo Taisei la tenía cruda apenas evadía los golpes su arma apenas y resistía los golpes del arma del Uzumaki, de hecho ya está astillada y solo faltaba poco para que se rompiera, y contrario a todo él se sentía feliz, emocionado y excitado.

-(Si, si, si… demuéstrame lo que tienes)- pensaba emocionado mientras bloqueaba otro golpe –Tks- chasque su lengua al ver como su arma se hacía añicos por el último golpe.

-Creo que se acabó- le dijo Naruto al verlo desarmado –por qué no me dices para quien trabajas y me ahorras el trabajo de sacártelo a la fuerza-

-Me temo que no te podre decir eso… quizás en un futuro, pero ahora tengo que arreglar un desorden- le dijo mientras se enterraba en la tierra desapareciendo.

Naruto simplemente vio esto, ese chico era raro a un punto totalmente nuevo, un pequeño temblor le hizo mirar el suelo, saltando lejos vio como un pilar de roca se levantaba justo donde estaba el, volviendo a saltar evadió otro pilar, uno tras otro pilares de roca solida salían del suelo, eludiendo al último miro alrededor buscando rastros del chico, una pequeña roca cayo en su cabeza, mirando arriba vio algo que había pasado por alto.

-Me voy la cara- se dijo negando, pues lo pilares no eran un ataque si no nuevos soportes para la estructura que de nuevo estaba nivelada –creo que me pondré serio- dijo mientras destellos dorados comenzaban a rodearlo-

Arriba Lyon, Natsu y Gray miraban como de nuevo todo el lugar estaba en su nivel normal, los tres se preguntaban cómo podía ser, su respuesta solo fue ver a un niño emerger del suelo.

-Todo esta listo… no desaproveches esta nueva oportunidad- le dijo el chico al peliblanco quien asentía.

-¡TU!- llamo Natsu al pequeño quien volteo a mirarle -¡como hiciste para volver esto a la normalidad!- le pregunto molesto había sufrido mucho al "ayudar" a Naruto a inclinar el lugar.

El chico solo se encogió los hombros molestando más al Slayer, el cual solo corrió al chico que sin perder tiempo se dio a la huida, ambos corriendo en una forma chibi.

Ahora con el par de estudiantes de Ul a solas, ambos se miraban fijamente, preparándose pues la pelea comenzaría ahora.

-Ice Make-

-Ice Make-

Con Natsu y su fugitivo, ambos seguían en esa ridícula persecución, persecución que molestaba al pelirosa, básicamente habían recorrido todo el templo, un pequeño temblor los hizo parar y buscar el origen el pequeño sismo, mirando abajo ambos vio como el suelo se quebraba bajo el niño.

-Diablos- dijo el pequeño antes de que el suelo donde estaba estallara dejando un agujero del cual salió una enorme garra dorada quien lo apreso y lo arrastro hasta las profundidades del lugar.

Natsu solo miraba todo con una cara confundida, que pasaba aquí, sin nada que perder salto hacia el mismo hueco donde había desaparecido el chico.

Muy debajo del suelo en la cueva de Deliora, Naruto yacía cubierto por su caracterismo manto dorado mientras de su espalda una extremidad dorada salía, la cual ahora se retraía arrastrando algo, y ese algo era el niño encapuchado el cual ahora estaba de nuevo donde empezó, lanzándolo hacia una pared de la cueva comenzó su castigo, golpe tras golpe recibía su pequeño cuerpo, estaba seguro que de no ser por su resistencia heredada ya estaría muerto.

-Que sucede aquí- pregunto Natsu quien caía al lado de Naruto después de seguir al chico el cual ahora era lanzado a otra zona chocando con una roca la cual se hizo añicos tras el impacto.

A las afueras Erza, Lucy y Happy seguían luchando, ya llevaran horas reteniendo el grupo de seguidores, incluso la luna ya comenzaba a aparecer el cielo y la noche se alzaba sobre el lugar, abrían terminado en segundo pero solo eran simples personas sin ningún tipo de poder en ellos, y usar su poder en ellos serían totalmente injusto e inconsciente pues lo más seguro es que algunos morirían al recibir algo directo de ellas.

-Lucy… tienes algo con lo que pararlos sin hacerles daño- pregunto Erza, le molestaba pedir ayuda pero en esa situación era lo más sabio, ella más que nadie conocía su fuerza y no quería matar a nadie.

La respuesta de le rubia solo fue invocar a uno de sus espíritus, un hombre cangrejo para ser exactos, el cual con velocidad y precisión acabo con todo el grupo de seguidores sin hacerles el menor daño solo se limitó a inmovilizarlos.

Terminado esa parte se dirigieron con velocidad al templo donde se libraban varias peleas, muy cerca del grupo una mujer de cabellos purpura miraba todo, no queriendo ser la única sin hacer nada tomo rumbo al pueblo destruido, quizás era hora de hacer su buena acción del día.

De nuevo con Naruto y Natsu ambos miraban como de los escombros se levantaba su oponente, el chico miraba como sus ropas estabas hechas girones y ahora eran inservibles, el polvo le hacía de mascara ya que su rostro no era visible, sin embargo Naruto pudo divisar una cabellera blanca en la cabeza del chico.

-Creo que mi trabajo ya está hecho- dijo el chico mientras nuevas vestimentas aparecían en su cuerpo dejándolo como antes.

-A que refieres- pregunto Natsu ante las palabras del chico.

-A eso- señalo a al hielo donde un cilindro de luz morada caída sobre el derritiendo el hielo del cual ya había desaparecido gran parte incluso los brazos de la bestia ya estaban al descubierto.

-Veo que solo ganaste tiempo… pero dime que ganas al liberarlo, dudo que puedas hacerlo entrar en razón- le dijo Naruto recibiendo solo una risa del niño.

-No planeo hacer nada con el… solo es un medio para un fin… un fin en el que muchos están implicados… en especial tu- le respondió aunque lo último solo fue un susurro.

-¡Naruto hay que detener el goteo ahora mismo!- exclamó Natsu a su amigo quien miraba en todo momento al niño.

-No- fue su simple respuesta parando en seco a Natsu -todos quieres liberar al demonio y yo no seré un impedimento para que lo hagan- dijo sentándose en una roca cercana al demonio.

Ante tales palabras y acciones por parte del pelirrojo ambos espectadores le miraban incrédulo, ambos esperaban que el dijera algo para detener al ser demoniaco pero simplemente se negó y se puso cómodo esperando la liberación.

Natsu era el más incrédulo, no queriéndose quedar de brazos cruzados quiso atacar al chico solo que fue detenido por unas raíces que salían del suelo las cuales se juntaron creando un tronco que mantenía apresado al Slayer que lanzaba maldiciones a mas no poder.

Pasado un momento todo el lugar retumbo cuando Deliora se liberó parcialmente de su prisión helada, su torso estaba descubierto al igual que su cabeza, lanzando un rugido anuncio a todos en la isla que su libertad estaba muy cercana.

En los pisos de arriba Gray se encontraba magullado y algo ensangrentado, su pelea con Lyon fue brutal y aunque logro vencerlo ahora estaba en un estado muy deplorable, apenas y podía caminar, fue cuando lo sintió, un rugido único en el mundo para él, un rugido que atormento su infancia, su cuerpo lo sabía… Deliora era libre.

En otra sección del templo Erza, Lucy y Happy también habían escuchado el rugido, esto ya comenzaba a salirse de control, esa cosa no podía ser libre, si Lullaby fue un problema y este sería otro y por lo que erza sabia por Naruto esa cosa era muy superior al otro demonio, mirando a un lado vieron el cilindro de luz que atravesaba los pisos.

-Rápido vengan- ordeno Erza corriendo en dirección al techo para desconcierto de sus acompañantes.

Con Ultear esta miro al lugar donde los gritos de la bestia se originaban, encogiéndose los hombros siguió en lo suyo.

-Espero que el regaño no sea tan grande- se dijo pensando en lo que le diría su madre.

De vuelta donde Deliora, Naruto miraba al demonio rugir mas no moverse, aun así le miraba ferozmente casi matándolo con la vista, el odio era palpable en la mirada del demonio, y su odio solo aumentaba al ver que uno de los responsables por haberlo encerrado estaba frente suyo tan calmado y dándole una sonrisa burlesca.

-Ya cállate- le dijo Naruto al demonio enojándolo aún más –se nota que aun sigues siendo una bestia sin cerebro- le insulto haciendo rugir aún más a la bestia.

Natsu miraba con asombro como Naruto parecía importarle poco la liberación del demonio incluso él se atrevía a decir que estaba burlándose de Deliora.

En su sitio Taisei miraba con las mismas dudas del Slayer, el esperaba una lucha como las que escucho en el pasado, y ver con sus ojos lo que era capaz el Uzumaki y así recolectar datos que le ayudarían en el futuro, no eso, un Naruto tranquilo y un Deliora impotente, su mirada se elevó al ver que el goteo lunar desapareció claro indicio que la ceremonia había sido interrumpida, y estaba en lo correcto pues arriba una pelirroja había parado todo intento de continuar el ritual.

Con un rugido más Deliora termino de soltarse del hielo restante, no le importaba ese tonto ritual, solo quería liberarse y matar a aquel chico pelirrojo, pero algo lo detenía, un miedo creciente en su interior, el temor más grande que puede tener un ser… el temor a moverse.

-Veo que te diste cuenta- le dijo Naruto al ver a Deliora totalmente quieto.

-Explícate- le pregunto curioso el infante presente mientras veía como el pelirrojo soltaba por fin al Slayer.

Gray con un caminar lento solo escuchaba las voces de sus amigos, hace rato que dejo de escuchar los rugidos de Deliora, solo pensaba en dos cosas, que Naruto lo volvió a encerrar o que el demonio había huido, rezaba que fuese la primera, colocando su mano frente a él tapando la luz que se filtraba vio con miedo a un Deliora totalmente liberado.

-Hace años cuando pelee con él le hice una advertencia al encerarlo- Gray solo miro a Naruto sentado frete a la bestia sin miedo alguno.

-Que si se liberaba lo lamentaría- susurro Gray recordando aquellas palabras.

La rabia lo consumía, esto era imperdonable y dejando su rabia ganarle a la razón Deliora ataco al sonriente Uzumaki.

-¡Cuidado!- exclamo Natsu colocándose frente a Naruto deteniendo el puño de Deliora con su propio puño.

Lo que siguió después nadie se lo espero, entre lamentos y gritos de agonía el cuerpo de Deliora fue cubriéndose por grietas, para posteriormente caer al suelo hecho añicos, todos miraron a Naruto el cual se levantada de su lugar mirando los restos.

-Antes de encerarlo en el sello maldito del tanuki lo había sumergido en un lago de lava ardiente, luego tu maestra lo encerró en ese hielo que era tan frio como para quebrar el acero- explico mirando a Gray el cual tenía una mirada de total asombro al ver a su pero miedo derrumbarse sin poder hacer nada –él ya estaba muerto desde que fue encerrado… el frio del hielo ya había calado hasta los huesos-

Unos aplausos hicieron a todo mundo ver al niño, quien aplaudía ante la explicación del Uzumaki.

-debo decir que eso fue brillante… un seguro muy bien hecho- alabo el chico –me gustaría preguntarte algunas cosas pero temo que mi tiempo aquí ya termino- dijo desvaneciéndose sin dejar rastro, ni siquiera para Naruto que inmediatamente lo busco por su presencia pero no logro encontrarle lo más seguro es que ya estaba fuera de la isla.

Unos lamentos hicieron mirar al suelo donde un Lyon herido y sangrante se arrastraba al lugar llorando por los acontecimientos.

-No, no, no… se supone que esta era mi tarea… mi meta… superarte a ti y a Ul- se lamentaba el chico quien fue levantado del suelo por Naruto y tomado del cuello.

-Mírame a los ojos-le ordeno siendo obedecido, su Rinnegan apareció tanto en sus ojos como en los ojos de Lyon.

Caminando por la oscuridad Naruto se paseaba en la mente del peliblanco, esto se le hacía raro Lyon no era el mismo, su visión de las cosas era retorcida y errónea, este Lyon no era el mismo, unos quejidos comenzaron a escucharse y dejándose guiar por ellos lo encontró, la imagen mental del peliblanco esta frete a él, amarrado por sus extremidades las cuales por más que intentara no era capaz de liberarse.

-¿Naruto?- pregunto Lyon a su antiguo compañero –lo siento- se disculpó, todo este tiempo fue testigo de lo ocurrido.

-No te disculpes… alguien te obligaba- le dijo mientras tocaba las atadura del peliblanco a la vez que fruncía el ceño –esto es…-

-¿Qué sucede?- pregunto débilmente.

-Nada- respondió rompiendo las ataduras de su compañero –ahora solo concéntrate afuera te esperan muchas preguntas –dijo desapareciendo del lugar.

-Gracias- le dijo mientras se levantaba del suelo de su mente –supongo que me espera una larga explicación- se dijo mientras se quitada los restos del material con el que había sido atado en su mente -¿cabello?- se preguntó al ver las plateadas hebras de cabello en sus muñecas.

Afuera Naruto soltó a Lyon el cual cayo pesadamente al suelo soltando un quejido, mirando con una sonrisa vio como Gray ayudaba a su amigo a levantarse, tras una larga explicación todo quedo aclarado al menos en algunos puntos.

-Naruto- mirando a su lado solo vio un puño metálico, apretando sus dientes espero el golpe que no tardó en llegar –esto te ganas por irte sin decir a donde- dijo una enojada pelirroja mientras mandaba a volar al Uzumaki ante la mirada aterrada del grupo en especial a Natsu quien si bien recibió un castigo por parte de Naruto aún le faltaba el de Erza -¿Natsu?- dijo Erza al ver al ahora peliblanco Natsu el cual corrió por su vida, lástima que fue alcanzado.

Tras un largo recorrido el grupo llego a la aldea sorprendiéndose que esta estuviese totalmente intacta, lo cual era imposible ya que antes había sido destruida, esto solo trajo una imagen al rostro de Naruto que volteándose y mirando a la selva vio a una mujer en la cima de un árbol la cual solo le devolvía la sonrisa.

Reuniendo a todos en las puertas de la aldea Erza quiso probar una teoría, una luz en uno de sus bolsillos llamo su atención sacando el objeto vio que era aquella lacrima de comunicación que le había dado Ul hace ya tiempo, buscando un lugar más privado se retiró del grupo, desapareciendo para luego aparecer en otro lugar, más específicamente al lado del Ultear en aquel árbol.

-Naruto… Naruto estás ahí- pregunto la figura holográfica de la maga de hielo Ul.

-Aquí estoy- respondió.

-Ha surgido un problema muy serio- le dijo seriamente la mujer al tranquilo Uzumaki.

-Y cuál podría ser- pregunto con algo de malicias sabiendo ya lo que le diría.

-Se trata que en una isla- Ul.

-Isla Galuna- Naruto.

-Exacto… en ese lugar planean liberar…- Ul.

-A Deliora- Naruto.

-Si… ya mande a…- Ul.

-A Ultear para que investigara- Naruto.

-Correcto- dijo para luego pensar bien las cosas –como es que…- se preguntó ante tal conversación –no me digas… está contigo-

-Se podría decir- respondió mientras sentía como unos finos y delicados brazos lo rodeaban por el cuello y un mentón se apoyaba en su hombro.

-Hola mami- saludo infantilmente Ultear a su madre quien ahora solo se masajeaba sus cienes.

-Nada de "hola mami"… ahora tienes cinco segundos para decirme porque no me informaste de esto- el tono de Ul era cosas seria, si su hija decía algo fuera de lugar el castigo seria ejemplar.

-Eh… bueno veras… debido al poder mágico que liberaba Deliora, las comunicaciones se veían interferidas por lo que me toco esperar a que se normalizasen… afortunadamente nii-san apareció y arreglo todo- explico dando algo muy creíble al menos de su punto de vista.

-Al menos todo se solucionó- dijo dando un largo suspiro –espero tu reporte Ultear así que ven rápido- pidió cerrando la comunicación.

-Bueno creo que es hora de marcharme también- dijo separándose de Ultear desapareciendo del lugar.

-Bueno creo que ya tengo que irme- dijo Ultear preparándose aunque una sonrisa apareció en su cara, una sonrisa que crecía y se torcía –gez…- sin comentarios.

Apareciendo justamente donde antes había desaparecido, camino a la puerta principal de la aldea, al llegar solo vio a Erza dando una explicación de las cosas ocurridas en la aldea.

-Si sus palabras son ciertas… ustedes comenzaron a sentir los síntomas a partir de que el goteo de la luna apareció hace ya tres años- pregunto recibiendo respuestas afirmativas, Naruto simplemente se puso a su lado siguiéndola dando una imagen de un par de detectives que ya habían resuelto un caso, y se regocijaban en su excito –lo cual nos lleva a una sospecha que involucra a todo el… ¡Kya! - su explicación quedo cortada ya que tanto ella como Naruto habían caído por un hueco que posteriormente había sido hecho por Lucy.

Abajo en el hoyo Naruto y Erza se miraban confundidos por tan abrupta interrupción, de estar dando una explicación a estar en el fondo de un hoyo, aunque Naruto dejo de pensar en eso para pensar en otra cosas aún más extraña.

-Creo que los "Kya" ya es algo que se te pego- dijo con algo de malicia en su voz ya que era cierto últimamente a Erza se le escapaba dicha sonido.

-C-Como crees… solo soy eso es todo…- se defendió la pelirroja.

-Veamos si es verdad- y sabiendo que el agujero en donde estaban metidos les daba una breve privacidad ataco, su traviesa mano se sumergió por debajo de la falda de la pelirroja quien solo atino a soltar otro "Kya" –lo vez ya es habitual-

Afuera del agujero los demás solo se miraban unos a otros en especial Natsu y Gray quienes en su vida habían escuchado a Erza decir cosa tan fuera de lugar en ella, mientras Lucy negaba toda relación con dicho agujero.

Segundos después ambos pelirrojos salieron de donde estaban siendo Erza quien retomaba la explicación sin importarle el hecho de que había caído en algo tan a la vista y lo que Naruto le hizo después, después de tantas teorías y conjeturas Erza soltó la bomba.

-¡Destruiremos la luna!-

El shock era general destruir cosas en Fairy Tail era ya común inclusive se podría decir que era una tradición, algo obligatorio, pero destruir algo como la luna era por demás impensable, sus pensamientos fueron cortados al ver a la pelirroja envolverse en una bruma de color rosa, para segundos después verse cubierta por una nueva armadura, en su mayoría amarilla, con grandes hombreras y guantes algo grandes una cruz azul en su estómago y como no un par de "orejas" algo coquetas en su cabeza.

-Natsu que te parece ayudarnos a romper esa "luna"- le ofreció Naruto al Slayer que como niño en juguetería sonreía con felicidad.

Todos en la aldea miraban expectantes como el grupo de tres magos se preparaba para algo que tal vez marcaria precedentes, Erza en su nueva armadura guío a los dos chicos que necesitaba a una torre para proceder en la destrucción de su objetivo, allí en el lugar invoco una lanza decorada y por su apariencia muy pesada.

-Naruto prepárate- le dijo Erza haciendo sonreír a su novio que entendió a la perfección el tono de la pelirroja.

Cubriéndose de un manto rojo y burbujeante con nueve colas en la parte baja de la espalda Naruto se preparó, con una señal imperceptible Erza lanzo la lanza directo a la imagen de la luna, en una milésima de segundo del lanzamiento Naruto golpeo la parte de debajo de la lanza la cual absorbió parte de su energía ganando más velocidad.

-Natsu te toca- dijo Naruto al Slayer que de inmediato se cubrió en llamas.

-Bien ahora que hago- pregunto emocionado.

-¡Esto!- exclamo Erza tomándolo del cuello y lanzándolo detrás de su lanza a la cual alcanzo sin problemas, el impacto fue irremediable y Natsu termino estampando su cabeza en la parte baja de la lanza la cual también absorbió las llamas ganando aún más velocidad y a la vez altitud.

Todos miraban expectantes como el proyectil se perdía en el cielo en un pinto brillarte que dejaba una estela detrás de él, no esperaron mucho que un sonido quebradizo llego a sus oídos los demás del gremio se negaban ante tal absurda idea, pues el sonido era de algo quebrándose, era algo imposible que esa lanza alcanzara tan pronto la luna y si por algún motivo lo hacía era aún más imposible que la destruyera.

-¡Puta madre!- dijeron tanto la rubia como el pelinegro al ver como la luna se llenaba de grietas.

Era correcto la imagen de la luna se agrietaba, el pueblo comenzó a gritar celebrando por adelantado el fin de sus males, todo era virotes hasta que vieron que la luna no era lo único que se agrietaba, el cielo también lo hacía, con algo de miedo vieron como todo el cielo se quebraba, hasta que este junto con la luna explotaban en millones de fragmentos dejando una imagen totalmente desconcertante pues una nueva luna estaba presente, la cual se veía atravesó de lo que parecía un agujero enorme en el cielo.

-BOOM-

Todos miraron a Natsu quien había caído desde las alturas y quien se levantaba adolorido del suelo.

-¿Qué significa esto?- se preguntó el Slayer al igual que todos los presentes.

-Lo que se destruyó no fue la luna… si no lo que le impedía mostrarse como era en verdad- le dijo Erza ya en el suelo al igual que Naruto.

N/A: Lo que sigue es igual al canon así que veo innecesario ponerlo, ya saben la explicación, la aparición de bobo, la fiesta, etc... Así adelantémonos un poquito.

El grupo miraba con asombro el gran barco con la insignia pirata en su bandera, e incluso miraban a los marineros haciendo sus tareas, de m manera algo idiota pero la hacían, su mirada perdida cual muertos asustaba un poco.

-¡Imposible que yo me monte en esa cosa... prefiero nadas de vuelta al gremio!- exclamo Natsu en total desacuerdo en ir en el barco.

-Natsu… el pez muere por la boca- le advirtió Naruto al ver una mirada nada santa en Erza.

-Momentos más tarde-

-¡Esto es totalmente injusto!- grito Natsu el cual se encontraba nadando mientras una cuerda se amarraba un tanto extraña a su cuerpo y el otro extremo al barco… si el remolcaba al barco.

-No te quejes Natsu o acaso quieres subir a bordo- le pregunto Erza la cual miraba todo, la respuesta solo fue ver a Natsu nadar más rápido.

-Señora Erza alguna otra orden- hablo un marinero con una voz totalmente carente de emociones.

-Si… eleven las velas, quiero disfrutar del viaje- ordeno siendo obedecía de inmediato por la tripulación.

-Eres cruel- murmuro por lo bajo Naruto al ver el castigo implementado.

Muy lejos de allí un peliazul caminaba por los grandes pasillos del consejo mágico en ERA, entrando en su lugar correspondiente para descansar en el consejo, escucho como el agua corría clara señal que alguien utilizaba su baño, también vio cómo su habitación estaba hecha una tragedia, el piso al igual que la costosa alfombra estaba manchado por pisadas de barro, unas botas embarradas tiradas por el suelo, y ropa sucia y maloliente tirada en sus costosos muebles, su enojo era casi palpable, y aunque quisiera reclamarle al responsable sabía que no podía, había algo en el que le aterraba aunque jamás se lo diría, su orgullo no se lo permitía.

Escuchando como el agua dejaba de correr se adentró en la otra parte de su habitación y allí lo vio su por así decirlo socio, el niño de nombre Taisei, secando su cuerpo con una toalla que arrojo a algún lugar después de usarla, tomando otra más pequeña comenzó a secar su rostro.

Mirando al chico que le daba la espalda vio algo más conque identificarlo, un cabello de color plata, y eso fue todo lo que pudo ver ya que vestimentas nuevas lo cubrieron dejando la imagen que conocía de siempre, un niño de no más de nueve quien ocultaba su identidad con sus ropas.

-Y bien que tal salió- pregunto Seigrain al chico quien solo le sonreía finamente.

-Mejor de lo que crees… la experiencia en esa isla es algo que nunca olvidare- respondió recordando su pequeña batalla con Naruto Uzumaki.

-Eso es todo- pregunto levantando una de sus azules cejas.

-No del todo- respondió –basado en mi experiencia te diré algo… estas muerto- le dijo burlesco mientras desaparecía del lugar riéndose del pobre peliazul.

Este solo gruño ante tales palabras, caminando a su cuarto vio como encima de su cómoda cama estaba una carpeta, lo más seguro que dentro tendría un informe de como salió todo en la isla Galuna.

Sus ojos viajaban por la implacable escritura del chico, su rabia se apoderaba de su cuerpo al leer como su némesis había hecho acto de presencia, leyó como demostró una fuerza brutal a la hora de luchar, todo muy bien escrito y redactado, lanzando un grito al aire solo pudo maldecir al pelirrojo.

-No importa… nada importa… ya todo está listo… solo falta muy poco- se decía pensando en su plan de tantos años.

Plan que solo era un eslabón más de un plan aún más elaborado creado por una mente más superior, pues mientras Seigrain estaba en lo suyo, un chico encapuchado aparecía en un lugar muy lejano.

-Si… pronto llegaras madre, solo un poco más y me reine contigo, y junto a papá seremos una familia- decía al aire mientras agitaba sus manos en el aire y de este formaba una imagen de una mujer adulta peliblanca muy hermosa vestida en un hermoso kimono blanco y a su lado la imagen de un hombre se formaba –pronto muy pronto-


ahora una noticia se acuaerdan que les prometi una historia aparte de esta, beuno con los eventos sucedidos no tenia tiempo, ademas muchos dijeron que hiciera el croos que tenia pensado con DxD y dejenme decirle que esa historia va, pero me encuentro en un predicamento y es el tema de la historia mas que todo en su pasado y es que quiero saber como todo empezo ya saben la guerra delas facciones, los dragones, maos, y demas, si algun entendido en DxD lo sabe que me deje los detalles en un PM lo cual agradeceria, pues se me haria mas facil comenzarla ya que apenas tengo el prologo a la mitad y no lo he completado por no saber el pasado de la guerra, asi que si me ayudan ustedes tendran esa historia mas pronto... pero para no dejarlos solo con este capitulo deje otro historia si quieren se pasan por ella, antes de que se vayan y la lean dejenme decirle que es algo que me llego de pronto no es algo que tenia planeado solo llego y como no me dejaba condentranme en este capitulo la escribi... no creo que fuese mas de media hora de escritura asi van advertidos... ademas de ser algo crak.

Se despide -AlejandroV-