Como dije aqui esta el capitulo, los que han leido la antigua nota sabran por que me he ausentado, ya la he borrado ya que me molesta las notas, por eso la he cambiado por este capitulo que ya esta terminado recien salido del horno, y por si fuera poco el otro ya he comenzado a escribirlo, puede que me lleve un dia pues aun estoy descargando los archivos de mi computador original que esta en mi casa donde tengo los capitulos, los que leyeron la N/A sabaran de lo que hablo, pero para no marearlos, los dejo con el capitulo nos leemos al final.
un saludo a: metalic-dragon-angel, Zafir09, Rrygart16, Ronaldc v2, Monkey D. Ani, Kaiser kai charlychan500, Guest.
gracias por estar atentos.
Capítulo 20: Conflicto parte 1
Otro día hermoso en la ciudad eso pensaba cierto Uzumaki al ver las coloridas calles donde caminaba, a su lado Erza solo caminaba teniendo los mismos pensamientos, detrás de ambos un trio conformado por un pelirosa, un pelinegro y una rubia les seguían, o eso intentaba un integrante.
Buen dios… estaba muerta, solo quería llegar a su casa bañarse y caer como un tronco en su cama e imitar a la perfección a un oso invernando, menuda locura tuvo que pasar, y lo peor era ver a sus compañeros de equipo caminar frescamente como si acabaran de salir de un spa.
Lucy, la rubia apenas y podía mantenerse en pie, ya la pobre caminaba en automático.
-Dime había necesidad de una tarea al terminar semejante tortura- le pregunto al pelirrojo que caminaba delante de ella.
-Para nada- respondió dejando en blanco a la rubia –solo quería ver si eran capases- dijo divertido al ver como esta trataba de hablar pero no podía.
-Oye no te quejes después de todo el trabajo te dio dinero para la renta- le dijo Gray a la rubia quien solo suspiro ante esa verdad.
-Gray tu ropa- le dijo Erza al mago de hielo quien al verse se dio cuenta que estaba casi desnudo.
-(Ur, creaste a un pervertido exhibicionista)- pensó Naruto al ver a Gray colocarse su ropa para después volvérsela a quitar de manera inconsciente.
ERA
-¡Achu!- estornudo cierta mujer muy lejos de allí.
-Salud- dijo una joven a su lado.
-Gracias Ultear… creo que alguien habla de mi- se decía Ur mientras firmaba unos papeles.
-Espero que sea algo bueno-le dijo su hija mientras jugaba perezosamente con una cuerdas en sus dedos mientras hacía figuras con ellas.
-¡Claro que sí!… solo puede decir cosas buenas de mí, después de todo soy maravillosa jojojojojo- se reía arrogante la mujer sacándole una gota en la nuca a su hija que de nuevo se concentraba en su juego.
Magnolia
De vuelta con el grupo estos seguían su camino, el destino el gremio donde tenían afiliación, solo querían regresar saludar al viejo y formar su acostumbrado desorden, solo eso.
-Por cierto Naruto donde esta Elfman- pregunto curioso Gray quien solo había visto al peliblanco una vez y solo fue cuando comenzó su tortura.
-Él ya debe de estar en el gremio descansando… lo que vivió no fue bonito- respondió aunque murmurando esto último.
Continuando su camino se adentraban más a la ciudad, las personas cada vez se hacían más numerosas y calle más concurrida, todo parecía normal… solo que algo era diferente, y el grupo de magos no lo notaba, solo uno.
-Alto- dijo Naruto frente al grupo parándolos en seco.
-¿Qué sucede?- le pregunto Erza notando la mirada seria de su amante.
-Mira- dijo dando una señal muda para que mirara hacia su alrededor.
Hacía años que no sentía esa mirada, fija y penetrante hacia su persona, pues alrededor suyo los ciudadanos les miraban disimuladamente pero a la vez fijamente mientras murmuraban.
-(Tranquilo) - dijo el buey-pulpo en su interior al ver como el pelirrojo comenzaba a tener síntomas de un ataque de ansiedad.
-Naruto- susurro Erza al ver como su novio apretaba el puño a la vez que este tenía un ligero temblor -¿Qué sucede?-
-Son ellos- escucho el grupo quienes miraron a un grupo de personas quienes susurraban por lo bajo mientras hacían un intento vano de apartar la intensa mirada de ellos.
-Al parecer no lo saben- susurro otra persona.
-Naruto- llamo Erza colocando su mano sobre el hombreo del pelirrojo quien salió de su trance –estas bien-
-S-Si- respondió sacudiendo los recuerdos de su juventud.
Continuando su camino ignorando aquellos murmullos hacia ellos se encontraron con una imagen poco común.
A lo lejos la gran sombra de su amado gremio lucia diferente, actuando rápido Naruto a gran velocidad creo tres copias de sí mismo tomando a sus acompañantes para luego desaparecer en un borrón carmesí y reaparecer en las puertas de lo que debería ser su gremio, la imagen era impactante para ellos, el gremio estaba parcialmente destruido, toda su estructura estaba perforada por varios pilares metálicos.
-Metalicana- gruño Naruto al reconocer la magia usada en su amado gremio.
-¿Quién?- pregunto Lucy ante tan extraño nombre.
-No importa… solo importan los miembros del gremio- respondió Naruto desviando el tema –Mira, que paso aquí y dime donde están los demás- pregunto Naruto al sentir la presencia de la peliblanca a sus espaldas.
-Fue Phantom…- respondió –los demás están en el sótano-
-Llévanos- le ordeno seriamente mientras en su cabeza la imagen de un dragón metálico y su hijo llegaba –veamos que tienes que decir a esto- murmuro pensando en un buen castigo.
El camino fue corto, pero no tranquilo, pues tuvieron que pasar por las ruinas de su gremio para llegar al sótano de este, a cada paso la ira se apoderaba del Slayer presente nadie más que el adoraba ese lugar, se crio ahí y verlo en ese estado solo aumentaba su furia, cosa que también pasaba con el Uzumaki ese era su segundo hogar, solo contaba el tiempo para estar frente a quien hizo eso.
-¡Hola, bienvenidos!- les saludo un ebrio maestro sentado en una caja mientras tomaba un trago más de su tarro de cerveza –oh, hola Lucy ¿Cómo estuvo tu trabajo?- pregunto a la rubia quien solo le miraba confundida ante tal despreocupación ante la destrucción del gremio.
-Maestro, ¿acaso no entiende la situación?- exclamo Erza al anciano quien bebía más.
Naruto solo chasqueo la lengua, Makarov no haría nada al igual que él, las políticas eran claras, ningún gremio atacaría a otro sin motivos justificados, y a pesar de estar convencidos de que fue Phantom no tenían pruebas físicas de que fueron ellos, la única prueba eran los pilares metálicos pero eso fácilmente podría decirse que fue obre de otro mago que implementara magia sólida.
-Naruto- el pelirrojo miro a una mesa lejana viendo al viejo Rob quien lo esperaba sentado.
-Chicos vuelvo en un momento- dijo dejando al grupo quien solo trataba de convencer a su maestro de implementar un plan de contraataque –que quieres viejo- pregunto sentándose frente al anciano.
-Cálmate- le dijo viendo el ceño fruncido que este portaba –solo quiero darte algo de información-
-¿Información?- pregunto.
-Si… es sobre lo que está sucediendo- respondió tomando la atención del que sería su yerno –como sospecharas el que hizo esto es alguien parecido a Natsu-
-Un dragón Slayer- dijo recibiendo un asentamiento del viejo hombre.
-Si pero él no es el problema, si no el que dio la orden- dijo haciendo suspirar a Naruto.
-José- dijo con algo de molestia al recordar al hombre.
-Si- afirmo –al parecer está muy molesto por algo que ocurrió en el consejo mágico- dijo haciendo levantar una ceja a su oyente.
-El consejo… no he sido informado de eso- dijo extrañado al no recibir ninguna noticia relevante de parte de sus amigas en el consejo.
-Creo que alguien está muy molesto- dijo Rob al ver a Natsu gritar a todo pulmón a su amigo.
-Supongo que tendré que intervenir- dijo Naruto mientras se levantaba y caminaba donde el grupo.
Al llegar donde sus amigos solo pudo ver como Makarov le daba una nalgada a Lucy, negando ante la perversión del anciano, quien aun estando semi-borracho no dejaba pasar oportunidades.
-Viejo… estas bien con esto- pregunto Naruto al anciano el cual lo ignoro mientras salía corriendo al baño –supongo que no- se dijo al verlo encerrarse en el baño
Mientras con el anciano, este solo se dejaba caer en el suelo mientras se recostaba en la puerta y escuchaba las palabras de los que consideraba hijos, detestaba eso, quedarse de manos atadas por tecnicismos políticos, segundo le dijo Rob el ataque fue ordenado por el maestro de Phantom, lo conocía, era un viejo envidioso que siempre sintió celos por su amado gremio.
-¿Qué are?- se preguntó mientras pensaba en algo que hacer ante tal situación que pasaba.
El día paso pesado para los integrantes de Fairy Tail, sus ánimos estaban bajos y se sentían impotentes y hacer algo por su cuenta sería una grave falta lo que conllevaría a la expulsión el gremio.
La noche había caído y Lucy ahora se dirigía al hogar Uzumaki, la razón, pues la unión, según dijo Erza Phantom no se quedaría quieto y lo más probable es que atacarían a algunos miembros del gremio y era mejor estar unidos por si la situación se presentaba, el solo pensamiento de ser emboscada le aterraba.
-Hola Lucy- la rubia casi muere allí mismo al escuchar como la llamaban, girándose violentamente miro como el que la llamaba no era otro más que Naruto.
-N-Naruto… que haces aquí- pregunto mientras se sujetaba el pecho y trataba de respirar más tranquilamente.
-Solo pasaba por el lugar y te vi, fue algo de suerte, pero porque no nos vamos los demás ya deben de haber llegado- dijo mientras tomaba la maleta de la rubia –ven- le dijo mientras le extendía la mano.
-Menos mal, no creo tener oportunidad de ganar ante un grupo de Phantom- dijo suspirando la rubia de prominente delantera.
-No seas pesimista, eres fuerte, pero por si las dudas yo te llevare… no quiero que algún indeseable se te aparezca por el camino- dijo calmando a la rubia quien no noto como la vista de Naruto se desviaba a un tejado cercano donde una sombra huía del lugar, asegurándose de que aquella presencia se allá ido desapareció con la rubia en un borrón rojizo.
Reapareciendo en la sala de su hogar Naruto soltó la mano de la rubia quien miraba sorprendida su "humilde" hogar.
-Oh, Naruto… Lucy, menos mal llegan- les saludo Erza quien estaba sentada en una de las sillas de la mesa de la sala.
-Si perdón por tardar, es solo que… me perdí en el camino de la vida- dijo no teniendo nada con que excusarse por su tardanza.
-(Esa ha sido la escusa más barata que he escuchado en mi larga vida)- dijo el gran escarabajo quien miraba con cara plana a su contenedor.
-(Que quieres que le diga "perdón, pero tarde porque estaba peinando la ciudad en busca de alguno de Phantom" peligro y se enoja y me muele a golpes)- respondió.
-(Pues un par de golpes no te vendrían mal)- le dijo el tanuki de la arena algo divertido.
-(Te recuerdo que estas en mi interior al igual que todos ustedes, si yo recibo daño ustedes tienen la posibilidad de también recibirlo, y como saben Erza no es precisamente de tacto ligero)- les dijo dejando pensativo a todo los bijuus.
-(Buen punto)- dijeron algunos de los bijuus más en específico los machos.
Afuera de la mente del pelirrojo todos hablaban sobre las acciones cometidas por el gremio rival, los pro y los contras de realizar un ataque en represaría, la situación era muy delicada con respecto a eso.
-¡Miren Lucy trajo ropa interior atrevida!- todos salieron de sus pensamientos al ver como Happy hurgaba entre la maleta de Lucy y por lo que él decía se había encontrado con las prendas íntimas de la rubia.
-¡¿Qué crees que haces gato maldito?!- exclamo la rubia viendo al animal metido de cabeza en sus cosas -¡Plue! ¡No te comas mis dulces!- grito viendo como ahora el espíritu blanco se comía los dulces que ella había guardado en su maleta.
Naruto solo suspiro al ver como Natsu acompañaba a Happy y a Plue en comerse los dulces de la rubia, y una gota apareció al ver como Erza miraba la ropa interior de Lucy con un marcado sonrojo.
-¡Wow! ¿Usas esto?- pregunto la pelirroja viendo en sus manos unas pantis y un brasear rosadas ambas prendas con encaje muy sexy –quizás…- su imaginación voló hasta el infinito y se vio a si misma usando un conjunto parecido solo que en negro mientras esperaba a su novio en la cama y muy discretamente aspiraba la sangre que amenazaba salir de su nariz.
-Gehehehehe- se reía tontamente una pelirroja en su lugar de espera teniendo el mismo hilo de pensamiento que la otra pelirroja.
-Sin dudas eres una pervertida… mira que pensar en tu hijo…- dijo Kurama viendo como la Uzumaki reía y su sonrisa se crecía y se torcía de manera no muy santa.
Afuera de su mente Naruto miraba a Erza y un presentimiento le llegaba, algo le decía que tendría noches muy largas, dejando al grupo con sus cosas salió a la cocina a pensar en sus cosas.
Colocando sus manos en el mesón de la cocina lo apretó dejando salir algo de su frustración, apretó con tanta fuerza que la piedra se quebró, respirando con más calma dejo su agarre, tan metido estaba en lo suyo que no se dio cuenta que Erza estaba a sus espaldas.
-¿En qué piensas?- pregunto la pelirroja mientras le abrazaba por la espalda, la reacción del pelirrojo solo fue dar un pequeño brinco en sorpresa –no me gusta verte tenso- él dijo regañándolo.
-Lo sé- respondió mientras tomaba las manos de su novia entre las suyas –es solo que todo esto me tiene intranquilo-
-Si… Phantom nunca había sido tan directo en sus cosas- dijo soltando su abrazo y se colocaba a su lado.
-Eso no es nada- dijo recibiendo una mirada de la pelirroja –antes de venir con Lucy… casi la atacan- dijo sorprendiendo a Erza, atacar a un gremio desierto era una cosa atacar a un miembro porque si era otra –creo que cuando pase esto estaré más tenso que una roca- dijo mientras se daba unos golpecitos en sus hombros a modo de masaje.
-Eso tiene arreglo- dijo la pelirroja mientras pasaba sus manos por los hombros de su novio y por su mente pasaba solo una manera de relajarlo.
-(Erza, sin dudas eres una pervertida de closet)- pensó al verla con ese aire seductivo que ella utilizaba cada vez que hacían el amor.
-¡Plue! ¡Plue!- ambos se separaron de golpe al verse descubiertos.
Ambos se relajaron al ver que el único testigo era el espíritu mascota de Lucy, habían olvidado por completo que no estaban solos, riéndose por su descuido salieron de la cocina directo a la sala donde los demás los esperaban.
-(Supongo que solo toca esperar)- pensó Naruto mientras se integraba al grupo.
Esperar una nueva movida de Phantom solo podía hacer eso, que cometieran una falta grave y poder tomar acciones al respecto y rezaba que no fuese nada estúpido que ameritara su destrucción total, lástima que los siguientes movimientos de Phantom ameritaran eso precisamente.
Al otro lado de la ciudad el autor del ataque al gremio saltaba entre los techos de la ciudad, su presa había sido salvada, eso le molestaba, lo peor era que quien había salvado a esa rubia era aquel de quien su padre dragón le había hablado, y le sorprendía un humano que se enfrentara a un dragón y sobreviviese y que lo hiciera sin poseer la magia Slayer era motivo de respeto.
Sus ojos rojos se desviaron al suelo al ver un trio de personas caminar por la calle, sus ojos tomaron un brillo al ver la insignia del gremio de hadas en sus cuerpos.
-Supongo que con ellos bastara- se dijo saltando al desprevenido trio.
Regresando con el grupo de Fairy Tail, estos simplemente conversaban del único tema de interés en esa noche… Phantom Lord.
-El viejo solo tiene miedo- dijo Natsu con los ánimos bajos por no poder ir a destruir el gremio que hozo lastimar su preciado gremio.
-El viejo no tiene miedo Natsu- dijo Gray mientras leía unos papeles en su mano –no por nada es un mago santo- dijo con algo de orgullo al saber el título que ostentaba su maestro.
-¡Oye eso es privado!- le grito Lucy quitándole los papeles de la mano a Gray.
-Hey… estaba en una buena parte- dijo al querer seguir leyendo lo que parecía ser una historia que Lucy escribía en privado.
-¡No! Además que es eso de mago santo- pregunto la rubia.
-Es un título que da el presidente del consejo a algunos magos que son reconocidos por su gran poder y conocimiento- explico Erza dejando sorprendida a Lucy.
-Entonces el maestro es increíble- dijo teniendo una nueva imagen de su maestro.
-Si es cierto pero no es el único, el maestro José de Phantom Lord también ostenta el título de mago santo- dijo Naruto.
-Eso no tiene nada que ver, el viejo tiene miedo- dijo Natsu golpeando la mesa.
-¡No es miedo Natsu!- exclamo Naruto mirando al Slayer con sus ojos purpuras anillados calmándolo enseguida –si el viejo se enfrenta a José las consecuencias a ambos gremios será fatal, las fuerzas de Fairy Tail y Phantom Lord están muy igualadas, que no se te olvide que ellos poseen un grupo de magos clase S y también a un Dragón Slayer- dijo calmándose y haciendo retroceder sus ojos hasta tener su azul normal.
-Otro dragón Slayer acaso hay más- pregunto exaltada Lucy.
-Algunos- respondió vagamente –"Kurogane" Gazille/Gajeel (N/A: pongo ambos porque no se cual en si es el correcto) el hijo del dragón de hierro Metalicana- dijo Naruto recordando al dragón en sí.
-Ha sido un día agitado así que mejor duerman, hay algunas habitaciones que pueden usar- hablo Erza cortando el tema, era mejor que todos durmieran y sacaran de sus mentes todo ese asunto de la pelea entre gremios.
Después de una noche de sueño el grupo en la casa Uzumaki despertaba, todos ignorantes de los eventos sucedidos mientras ellos dormían, el grupo se encontraba cómodamente en la cocina desayunando cundo fueron interrumpidos por el viejo Rob.
-¡Chicos vengan rápido!- exclamó el viejo llamando la atención de todos.
Corriendo por la ciudad el grupo llego al parque de magnolia, al llegar solo fueron recibidos por la cruel imagen de Levy, Jet y Droy crucificados al árbol más grande del lugar, el trio presentaba moretones y algunos cortes en su cuerpo, en el vientre descubierto de la joven Levy la marca de Phantom estaba pintada clara señal de que ellos habían sido los autores de tan terrible acto.
-Viejo… ya han ido demasiado lejos- hablo Naruto el cual mostraba su Rinnegan en sus ojos y sus comas giraban en clara señal de ira.
-Tienes razón- dijo Makarov el cual se encontraba a su lado vistiendo su uniforme de mago santo –intente ser pacífico y evitar la lucha pero esto rebasa mis limites- dijo con furia contenida el gran maestro de Fairy Tail -¡prepárense hijos míos… desde ahora Fairy Tail está en guerra!- exclamo liberando algo de su poder en la zona.
Horas después
Lucy miraba los cuerpos de sus compañeros en el hospital de la ciudad, era grotesco, la sola idea de que alguien lastimara a una persona al punto de dejarla en ese estado la enfurecía, solo esperaba que los demás dieran lo mejor de sí en la locura en que se embarcaron.
-Chicos… cuídense- dijo mirando por la ventana a la lejanía donde se suponía estarían los demás ajustando cuentas contra el gremio agresor.
Ciudad de Oak
La ciudad de Oak, era pequeña, pero aun así los ciudadanos podían decir que no le envidiaban nada a la ciudad vecina Magnolia, vivían bien y tranquilos, pues entre ellos se levantaba el gremio de Phantom Lord y a pesar de que algunos de sus miembros fuesen los típicos chicos descarriados se podía decir que vivían bien y tranquilos, nada por lo que preocuparse, pero hoy sería diferente pues a las puertas del gremio de la ciudad una multitud estaba reunida.
-¡Hoy es un día genial!- exclamo una voz dentro del gremio de los fantasmas.
-¡Sí! ¡Nada como levantarse y saber que las hadas están hechas pedazos!- exclamaba otro sin saber que a fuera de su gremio habían personas escuchándolos, personas que ahora mismo estaban muy molestas.
Adentro un trio de Phantom caminaba hacia la puerta principal mientras decían en voz alta lo que harían si encontraban a alguno de Fairy Tail, reían y se regocijaban en lo que habían hecho, pero algo los cortaría, justo tocar la puerta…
-BOOOOOOM-
La explosión se sintió en toda la ciudad y muchos habitantes de esta miraron en dirección al gremio local del cual se podía ver una gran cortina de humo y rocas, que sucedía, no lo sabían así que para asegurarse todos se resguardaron en sus hogares tan pronto como pudieron.
De vuelta en el gremio todos los miembros de Phantom miraron con asombro como las puertas de su gremio fueron voladas en una explosión, y entre el polvo ver al gremio del que tanto se habían mofado.
-¡Somos Fairy Tail!- exclamo el viejo maestro Makarov delante del grupo de miembros de su gremio.
Y como si esas palabras fuesen un disparador los miembros del gremio rival se les fueron encima, teniendo en objetivo al primero que se les cruzase, pero para su mala el primero no era uno más que cierto pelirrojo con marcas en la cara.
Naruto al ver al grupo solo miro a sus lados encontrándose con un pelirosa y un pelinegro, sonriendo tomo a ambos por las manos para luego girar y lanzarlos al grupo.
-¡Vamos enséñenme lo que saben hacer!- le dijo a ambos al lanzarlos al grupo de Phantom.
Ambos chicos ni por enterados se dieron, solo sabían del grupo que estaba de frente, pero al escuchar las palabras de su amigo una fina sonrisa apareció en ambos rostros. Ambos chicos en pleno vuelo se miraron y asintieron positivamente, tomándose de las manos aprovecharon el impulso y giraron mientras se envolvían en sus respectivas magias.
Todos vieron como Natsu y Gray empezaron a girar en un tornado de fuego y hielo mientras avanzaban por el gremio enemigo destrozándolo todo, mesas, sillas… gente, al terminar solo quedaban restos de lo que debería ser una sala bar, lo que no se estaba quemando estaba totalmente congelado, en el suelo gente de Phantom se retorcía entre quemaduras y congelamiento, desde piel quemada al punto de desprender piel, hasta extremidades totalmente congeladas que de no ser tratadas tendrían que perderlas.
-Bien eso es algo- les dijo el Uzumaki al par quienes ni ellos creían lo que habían hecho, incluso se miraban las manos cerrándolas y abriéndolas, acaso ese era su nivel actual.
Lamentablemente no pudieron seguir pensando en su fuerza actual ya que un grito de guerra de parte de sus enemigos se escuchó, en segundos la guerra se había desatado, fantasmas vs hadas.
La gente de la ciudad corría despavorida por las calles rumbo a sus hogares, pues el gremio local retumbaba en explosiones y humo salía de él, lo que fuese que estuviese pasando adentro no querían saberlo ni mucho menos acercársele para averiguarlo.
Volviendo dentro del gremio de los fantasmas, este era un caos total, donde se mirara había una batalla, por un lado los viejos amigos Macao y Wakaba daban una clase de lo que ellos llamaban "vieja escuela" y demostraban una coordinación perfecta en sus ataques, por si lado los pistoleros del gremio demostraban su afilada puntería.
En resumen Phantom lord estaba perdiendo y los restantes miembros ya miraban con miedo a sus oponentes y su miedo solo creció al ver a los dos magos clase "S" unirse en compañía del maestro Makarov y su viejo amigo Rob, en un todo o nada los pocos que quedaban se abalanzaron en contra del grupo.
El viejo maestro se dio el lujo de liberar algo de su rabia contenida solo para el maestro de su contraparte gremial, en un parpadeo el pequeño anciano creía colosalmente aplastando a los que tenía delante.
-¡José! ¡Muéstrate!- demando el viejo hombre al aire.
-¡Ataquen al viejo!- exclamo un mago liderando a un grupo de una docena desde el balcón interior.
Con sincronía el grupo del balcón junto su magia en sus manos y la juntaron en un solo ataque creando una gran esfera de magia de color amarillo.
-¡Prepárate viejo decrepito! ¡Esto te dará un buen bronceado!- grito uno lanzando en conjunto el ataque.
La gran esfera a pesar de su tamaño se movió deprisa en contra de su blanco que no se movía restándole importancia.
-Creo que me toca estirar este viejo cuerpo y sus delicados huesos- dijo el anciano Rob colocándose enfrente del ataque –Mirror (Espejo)- susurro abriendo sus brazos creando un gran círculo mágico el cual absorbió todo el ataque –supongo que ya estoy bien- dijo mientras los músculos de su cuerpo se anchaban al punto de que su camiseta casi se rompiera y a ojos de todo mundo el alto y delgado anciano ahora era un alto y definido hombre… casi como un físico culturista de dos metros –creo que esto es suyo- dijo regresando todo el poder que había absorbido dejando fuera de combate a los que "amablemente" le dieron "comida".
-Chicos quédense aquí los demás los necesitaran- les dijo el maestro a ambos pelirrojos que asintieron –Rob, tú también quédate y dirígelos… yo iré por José- le dijo a su ahora musculoso amigo.
-¡Muy bien todos… aplasten a esta basura!- exclamo a todos dando un salto enorme justo para caer en medio de un grupo de Phantom quienes solo pudieron cerrar los ojos y esperar que nos les doliera al ver como esa mole se les lanzaba encima.
-El resto se los dejo a ustedes- volviendo a su tamaño original Makarov siguió abriéndose paso entre quienes osaban ponerse en medio.
Saltando ambos pelirrojos se unieron al conflicto, mientras arriba en las vigas del gremio un pelinegro de ojos rojos miraba todo buscando el momento oportuno para entrar, sus ojos tenían un objetivo muy fijo… un pelirrojo que ahora mismo rompía huesos y doblaba extremidades en un Angulo imposible para cualquiera.
Lejos de allí en la ciudad de magnolia la rubia Lucy caminaba por las desoladas calles, en sus manos llevaba una bolsa de papel en la cual llevaba comida para su amiga hospitalizada, le era raro ver a tan grande ciudad desolada y es que desde que Makarov decreto que su gremio entraría en guerra las personas pensando en su seguridad se resguardaron en sus hogares hasta que todo se normalizase.
Siguiendo su camino noto algo extraño, comenzaba a llover, algo bastante extraño tomando en cuenta que hace unos instantes brillaba el sol en lo alto, el sonido de unos pasos húmedos la hizo mirar al frente visualizando a una joven.
-Constante y silenciosa… Juvia esa soy yo… Juvia la mujer de lluvia- recito la joven, de cabellera azul larga pero acomodada para parecer corta hasta la altura de sus hombros, su piel pálida pero no en tono enfermizo, ojos azules de un tono profundo casi muerto, su vestimenta consistía en un abrigo azul marino que aduras penas ocultaba una figura deseable, con un chal a la altura de sus hombros, mientras en su cabeza llevaba un gorro ruso Cossak (NA: vendito sea mi gusto por la ropa rusa) aunque lo más interesante seria ese muñeco hecho a mano colgado de su cuello –constante y silenciosa… ¿Quién eres?... contante y silenciosa… fue un placer, hasta luego…- se despidió abriendo un paragua con volantes decorativos, la póker face de Lucy era legendaria y se preguntaba de cual dimensión había salido tal ser.
-¡Non, non, non!- ambas chicas miraron detrás donde del suelo brotaba un engendro… digo un sujeto -¡Bonjour!- saludo de una forma exageradamente cortes el recién llegado, de cabello verde desafiando la gravedad y de traje color tierra (NA: que esperaban no me molestare en describir a un hombre, mucho menos a este) -Juvia-sama, estas dejando pasar a tu trabajo- comento a la peliazul mientras se meaba de una forma algo perturbadora.
-Sol- menciono la mujer de nombre Juvia al adefesio quien solo colocaba un monóculo en su ojo derecho.
-Mi nombre como a dicho mi querida acompañante es Sol- se presentó el error de la naturaleza doblándose en un ángulo grotesco –pertenezco a uno de los Element 4- dijo continuando sus movimiento para nada normales.
-¿Element 4?... ¡Phantom!- exclamo la rubia al caer en cuenta de su situación.
-¡Exacto! ¡Venimos de nuestro amado gremio para llevarte con nosotros!- dijo el sujeto educadamente cambiando las palabras casi al punto de no decir que la iban a secuestrar.
Soltando sus cosas tomo una de sus llaves para hacer frente al par, lamentablemente no tuvo chance alguno ya que en un instante se vio rodeada de agua.
-Es inútil la prisión de agua de Juvia es más fuerte que el acero- le dijo la mujer de cabellera azul refiriéndose a ella misma en tercera persona –no te preocupes Juvia no te matara, eres importante… Lucy Heartfilia- dijo Juvia viendo como la rubia caía en la inconciencia debido a la falta de oxígeno.
Dejando a la desafortunada rubia, en el gremio de sus secuestradores la cosa no pintaba bien para ellos, ya solo quedaba una cuarta parte, el gremio de Phantom lord estaba destinado a caer, sus ataques eran ineficaces sobre todo con el dragón Slayer que absorbía cualquier ataque de fuego, además del viejo Rob… este no distinguía ataques, se los chupaba todos y se fortalecía además de devolvérselos… con más fuerza.
El alquimista de hielo Gray demostraba una vez más ser alumno de su maestra al congelar a sus oponentes uno a uno.
Por su lado la pelirroja Titania zanjaba heridas profundas en todo aquel que no fuese de su gremio.
Con Naruto la cosa no era diferente, el Uzumaki en estos momentos se dedicaba a lo que se le daba mejor, doblar extremidades en ángulos imposibles para un ser humano común y corriente.
En resumen Phantom lo estaba pasando muy mal, y todo parecía empeorar al ver como el maestro de las hadas caminaba directo a los aposentos del maestro del gremio, y nada podían hacer en pos de detenerlo ya que todo ataque era simplemente anulado por su poder superior.
-Una molestia menos- dijo aquel observador en lo alto mientras veía al anciano maestro atravesar un muro que daba a unos de los pasillos que conectaba camino hacia José –creo que es hora de mi entrada- se dijo mientras se dejaba caer de las alturas.
-Por fin bajas- murmuro Naruto al lado de Erza quien asintió con la cabeza al saber de quien hablaba su novio secreto.
-Kurogane Gazille- dijo viendo como el mencionado mago caía al suelo haciéndose notar por todos los presentes.
Todos los del gremio miraron con interés al recién llegado quien los miraba con superioridad, Naruto al momento noto la intensa mirada rubí dirigida hacia él, con una sonrisa comenzó a caminar hacia el cazador de dragones de hierro.
Todos miraban la acción del pelirrojo con interés pues si esos peleaban lo más seguro que alguno no saldría bien parado y los del gremio de Fairy Tail sabían muy bien quien se llevaría los golpes y huesos rotos, pero todo esto fue interrumpido ya que Nab salto hacia el pelinegro en un acto de venganza por su amiga gremial que aún estaba en el hospital.
En un acto de fuerza bruta pura el dragón Slayer devolvió a su atacante de un golpe de su brazo metálico alargado.
-No me interesas- dijo arrogante mientras devolvía su brazo a la normalidad –tu si- dijo señalando al Uzumaki.
El pelinegro de ojos rojos fue el primero en atacar mas no fue muy lejos ya que cierto peliblanco se cruzó en su camino, lanzando un golpe quiso quitarse a esa molestia del medio, alargando su brazo y volviéndolo de metal lanzo el golpe directo al peliblanco quien no era otro más que Elfman.
Todos en la zona miraron con asombro en especial los del gremio de Fairy Tail lo acontecido después, pues Elfman hizo alarde otra vez de su increíble fuerza, al atrapar el golpe metálico con su mano desnuda.
Y ahora que lo veían más detalladamente los del gremio notaron los cambios en el peliblanco, no eran muchos pero aun así notables, como por ejemplo que ahora parecía haber ganado más masa muscular, no mucha pero más que antes, además de que al parecer había crecido unos centímetros más.
-Oh… supongo que tú debes de ser Elfman- dijo calmado aunque internamente estaba algo sorprendido pues detener unos de sus golpes de esa manera tan simple era algo que le sorprendía.
-Yo peleare contigo- dijo sin soltar a su enemigo –supongo que no te molestas verdad, Naruto- pregunto a su compañero gremial quien solo asintió y se daba la vuelta en busca de otros de Phantom.
Viendo esto Gazille gruño al ver como el pelirrojo se marchaba ignorándolo completamente y dejándolo con el peliblanco que ahora mismo seguía sosteniendo su metálico puño, queriendo librarse del peliblanco, el Slayer de hierro dio un giro soltándose a la vez que lanzaba una patada y la metalizaba a la vez que la alargaba y la dirigía al rostro del Strauss, el cual tuvo que soltar el puño de su agresor para bloquear el ataque.
-¡No te distraigas!- exclamo el Slayer de hierro lanzando ahora su puño directo al rostro del peliblanco que nada pudo hacer más que recibir de pleno el golpe.
-No lo hago- la incredibilidad del Gazille era enorme al igual que todos los presentes ya el peliblanco soporto el brutal golpe en su cara sin inmutarse, es mas no fue movido de su sitio ni un ápice.
Superando su sorpresa el hijo de Metalicana retrajo su puño y dio unos cuantos pasos hacia atrás, el Strauss demostraba ser alguien de mucho cuidado, más de lo que él había imaginado, de hecho él había oído rumores de la inhumana fuerza del peliblanco pero lo demostrado ahora era ridículo, soportar un golpe de tal magnitud y no inmutarse por eso era por demás ilógico.
Dejando sus pensamientos de lado vio como el peliblanco se disponía a atacar, alzando su guardia espero la colisión, solo que algo le hizo desviar su vista hacia arriba, pues allí descendiendo hacia él se veía a un pelirosa del cual también había oído, se trataba de su contraparte gremial, el caza dragones de fuego el conocido Salamander.
-¡Mi turno!- exclamo este encendiendo sus puños en fuego lanzándose a su objetivo que arto de todo cruzo sus brazos en defensa.
El impacto fue duro tuvo que reconocerlo, y no le quedaba otra pues el golpe lo había lanzado hacia atrás estampándolo contra la barra del bar del gremio, cosa que no le gustaba, no es que no le gustase la barra, lo que no le gustaba era la fuerza de sus oponentes pues no era normal y si las cosas seguían a ese ritmo tendría que sacar sus mejores cartas antes de tiempo.
Dejándolos de lado, y volviendo con los demás, estos seguían en lo suyo peleando tanto individualmente como en grupo, pero una serie de temblores hizo detener toda batalla y hacer sonreír al gremio de las hadas.
-¡Ya saben lo que sigue! ¡Prepárense para salir a ultimo minuto!- exclamo Naruto mientras lanzaba a un enemigo hacia una pila de cuerpos que había amasado desde que comenzó, los demás solo asintieron ante lo dicho -¡peleen!- doy la orden haciendo reanudar la batalla.
Arriba del todo un enfurecido Makarov por fin llegaba a su objetivo, con ira se abrió paso hasta los aposentos de su contraparte gremial, donde lo encontró allí sentado en su trono con aires de supremacía y arrogancia.
-Te lo preguntare una vez José ¿Qué pretendes con todo esto?- pregunto conteniendo a duras penas su furia -¡RESPONDE!-
-Oh… Makarov- hablo el pelirrojo maestro ignorando por completo el estado del que tenía enfrente –tiempo sin verte, cuanto tiempo ha pasado… seis años tal vez, por cierto como te va con el gremio- pregunto aumentando más la ira del anciano maestro.
Cegado por ese comentario Makarov lanzo su puño a la vez que lo agrandaba hacia José que ni se inmuto por ver el ataque, para sorpresa de Makarov su ataque simplemente lo atravesó sin hacerle daño.
-¿Una proyección?- se preguntó al ver como la figura del mago se deformaba levemente en estática para luego volver a la normalidad –hazte responsable de tus actos José o me veré a tomar medidas- amenazo.
-No puedes- respondió –a no ser que desees destruir la cuidad, ya sabes que una pelea entre ambos solo daría ese resultado- dijo teniendo razón en ese punto pues una pelea entre ambos reducirían la ciudad a nada más que escombros –pero podemos ser civilizados y resolver esto de una forma menos… dañina- dijo mientras una imagen se formaba delante de él.
-¿Lucy?- dijo Makarov sorprendido al ver a la rubia totalmente inconsciente a los pies de José -¿Qué pretendes ahora José?- pregunto preocupado por el estado de salud de la rubia.
-¿Qué pretendo?... solo poner las cosas a mi favor- dijo creando un círculo mágico en su mano a la vez que apuntaba a la rubia.
-¡Detente!- exclamo Makarov sin darse cuenta de quien acaba de llegar y se colocaba detrás de él.
-¡Esto será muy triste!- exclamo un hombre detrás del anciano expandiendo sus manos hacia él y liberando su perturbadora magia.
Abajo del todo donde se libraba la pelea era claro que la victoria era para Fairy Tail, solo faltaba el golpe de gracia y eso ya era trabajo del maestro del gremio.
-BOOOOM-
Todo mundo miro con asombro lo sucedido pues el maestro anciano de Fairy Tail se encontraba en el suelo justo en el centro de un agujero en un estado totalmente deplorable, la incredibilidad era total su poderoso maestro fue derrotado, el medio no importaba sino el hecho.
Rápidamente el grupo más cercano conformado por Erza, Gray y Natsu se acercaron al caído maestro, Erza rápidamente supo lo que pasaba ya lo había vivido antes con su abuelo adoptivo, el poder mágico del maestro se había ido y como recordaba solo había un desenlace para el anciano, negando rápidamente ese pensamiento, recordó algo.
-¡Naruto te necesito!- exclamo la pelirroja a Uzumaki quien pateaba a uno de sus oponentes en la cara y lo quitaba del medio.
En menos de un segundo el pelirrojo se encontraba al lado de su novia quien guardaba entre sus brazos al anciano Makarov, cruzando miradas Naruto lo entendió, desatando su poder libero el poder de sus ojos, y juntando sus manos en una palmada hizo aparecer a su espalda una cabeza muy familiar para Erza y para Rob quien ya se encontraba con ellos.
-Erza, Rob rápido métanlo dentro- dijo siendo obedecido por el par.
Todos solo observaban como el anciano maestro era devorado por la cabeza de color purpura, sus compañeros no entendían nada pero si era para ayudar a su maestro no podía ser malo.
-¿Qué sucede?- esa pregunta hecha por la pelirroja llamo la atención de los observadores.
-No lo sé- respondió Naruto a su pareja a la vez que la gran cabeza vomitaba al anciano –algo va mal- anuncio para la preocupación de todos.
Una vez en el suelo Rob rápidamente atendió a su amigo caído, mirándolo vio como Makarov había recuperado algo de su coloración normal, pero aun así el color verdoso estaba presente, esto no era normal según sabia lo mismo que había hecho Naruto en Makarov lo había hecho con él para traerlo a la vida hace ya tantos años, y no debía fallar, fue cuando lo sintió.
-Ya veo- dijo llamando la atención del Uzumaki.
-Que sucede viejo, escúpelo ya- dijo mientras colocaba sus manos al frente repeliendo un ataque enemigo.
-No hay tiempo, Erza saca a todos de aquí, si queremos salvar a Makarov debemos llevarlo con Porlyusica- dijo seriamente cosa que noto Erza ya que solo en una situación seria el llamaría a la médico del gremio por su nombre y no por el apodo que el acostumbraba.
-¡Todos retirada inmediata!- grito Erza sorprendiendo a todos los del gremio ya que ella sería la última en hacer algo como retirarse.
Aun en contra de su voluntad el gremio entero comenzó a hacer su retirada pero eso no quito que dejaran fuera de combate a algunos que habían ganado la suficiente confianza como para atacar.
Mientras esto pasaba y Fairy Tail conocía el amargo sabor de la derrota en otro lugar alguien más conocía ese sabor, alguien que para nada le gustaba fracasar.
-¡Maldita sea!- exclamo un chico encapuchado quien con furia lanzaba unos planos al suelo -¡No sirve si él está consiente!- volvió a gritar –solo él puede traer ese ingrediente… solo él puede traer a mi madre- dijo con pesar – solo el posee el…- como si algo llegara a su mente rápidamente se sentó en una silla situada enfrente de un escritorio –según sus recuerdos hay otros, pero cual- se preguntó –uno es muy inestable y el otro no hay garantía de que funcione y es muy inaccesible, esto me retrasara por años tal vez décadas y no tengo tanto tiempo, él quiere activar ya esa torre… necesito pensar- se dijo el joven chico mientras se recostaba en la silla y dejaba que su cabeza se llenase de planes e ideas las cuales le ayudarían en un futuro.
finalmente el capitulo espero que les haya gustado, se que no es mucho pero es algo ademas que este arco no es que me llame mucho la etencion si soy sincero, pero bueno nos leemos en el siguiente capitulo espero sus comentarios y demas cosas
se despide -AlejandroV-
