esto es ridiculo tan nervioso estaba que subi este capitulo sin editar ni la habitual presentacion... que verguenza, pero dejandola de lado, gracias por esperar, se que ha sido un muy largo tiempo, quizas algunos ya se habran olvidado que siquiera existo, pero prometo que ya estoy en camino a ser el escritor que era antes, ese que actualizaba dos veces a la semana... bueno quizas no con la misma pasion pero si una vez a la semana, el motivo es el siguiente... ... ... he dejado ese puto trabajo asfixciante, no importa que sea la petrolera ms importante del pais no soy un esclavo o como se dice en mi pais un "jala bolas" como para trabajarle tres meses sin cobrar y siendo explotado.

dejando eso de lado espero que me apoyen como lo hicieron en el pasado, (cosa que no paso con mi cross de L4D Y Naruto), este capitulo tendra de todo un poquito, para poder satisfacer a todo los grupos posibles.

Se viene algo ricolino si me entienden.


comflicto parte 2

Bosque del este de Magnolia

Era lamentable pensaban dos de los tres observantes que miraban como la mujer de cabello rosado curaba al maestro de Fairy Tail, Porlyusica solo miraba a su viejo amigo tirado en la cama, y solo una acción pudo hacer al ver su estado.

-¡Plash!-

Fue el sonido de la bofetada dada por ella al rostro del desvalido maestro, Rob solo abrió uno de sus ojos y negó al ver lo sucedido.

-¡HE-Hey!- exclamo en reclamo el vaquero Alzack quien era acompañado por su compañera de equipo Bisca.

-¡Por favor! ¡No le haga más daño al maestro!- le pidió la peliverde.

-Se lo merece por imprudente, ya está viejo si no fuese porque recibió ayuda ya estaría muerto- dijo entristeciendo al par -¡Rob!- el anciano solo se levantó de su silla y camino hasta la cama donde estaba su amigo -dime que planeas hacer ahora- pregunto haciendo suspirar al viejo.

-Tks, no hay remedio, creo que tendré que tomar el puesto de maestro hasta que todo esto pase- contesto mientras se rascaba la cabeza tratando de disimular su molestia –ustedes regresen al gremio ya los alcanzare- ordeno al par de jóvenes quienes lo miraban sorprendidos.

Ya solos en la cabaña el par de ancianos miraban a Makarov gruñir entre sueños, la maga de cabello rosado solo recordaba las palabras de Rob, de cómo Naruto lo salvo utilizando lo mismo que hizo con su amigo para devolverlo a la vida, solo que con Makarov fallo.

-Alguna idea de porque esta vez no funciono- pregunto rompiendo el silencio formado.

-Magia tipo viento- respondió –una poco común-

-Ya veo- suspiro la anciana –su magia no fue drenada si no disipada en el ambiente- dedujo la mujer.

-Sí, por eso Naruto fallo, cuando el me salvo yo no tenía magia, él lo que hizo fue darme su energía y mi cuerpo la acepto ya que estaba seco, en Makarov fue distinto su cuerpo rechazo la energía dada ya que no estaba al 100% vacío- explico dando suspiro largo –alguna idea de cómo salvarlo sin que quede como un viejo cualquiera, no me apetece quedarme con el puesto-

-Solo una… recuperar su magia del lugar donde quedo esparcida- respondió.

-Eso es en Phantom- dijo mirando como la anciana preparaba otro frasco de medicina.

Dejando al par de ancianos, en el gremio de Fairy Tail las cosas eran agitadas, todo mundo corría y buscaban cosas con las que contraatacar el inminente ataque de sus rivales y a la vez atacar una vez repelidos.

En una esquina del gremio una rubia miraba todo, no podía evitar soltar unas lágrimas al sentirse culpable de todo lo sucedido, hace poco que fue salvada de a prisión de Phantom por Natsu y siendo sincera prefería quedarse allí que estar donde estaba mirando a todos luchando una guerra que probablemente era por su culpa o mejor dicho por culpa de su padre.

-No te atormentes por eso- le dijo cierto Uzumaki quien colocaba una mano en su hombro –no importa como realmente te llames, para nosotros eres Lucy y siempre serás Lucy nuestra compañera- le dijo haciendo a la rubia derramar unas lágrimas –tonta no llores las niñas lindas no deben llorar- dijo sonriéndole.

-Si además las mujeres de Fairy Tail no lloran por nada, verdad Lucy de Fairy Tail- dijo Natsu quien al igual que el Uzumaki le daba una sonrisa.

En otro lado del gremio la bebedora por excelencia Cana miraba sus cartas una vez más, de pronto su ceño se frunció a la vez que lanzaba sus cartas lejos de ella.

-Es inútil no consigo encontrar a Mystogan- le dijo a su acompañante, una peliblanca quien miraba a una bola de cristal verdosa –esto se complica Mira, Phantom no dudara en atacar ahora que sabe que el maestro está herido y no puede pelear, y aunque contemos con Erza y Naruto nuestro enemigo es José un mago santo- le dijo mientras tomaba una botella de licor y bebía de ella.

La peliblanca Strauss solo suspiro con pesadez ante lo dicho por su amiga gremial, era cierto por muy fuertes que fueran los dos pelirrojos y derrotaran a todos los miembros de Phantom su enemigo principal era un mago santo, apretando sus puños en frustración calmo su ira interna o mejor dicho a su "yo" interna.

-Ya has oído, el maestro está herido así como gran parte del gremio, además con sabemos dónde está Mystogan, esta vez tu puedes marcar la diferencia… Laxus- le dijo la Mira a la esfera que tenía enfrente la cual de a poco revelaba el rostro del rubio de la cicatriz el cual solo lanzo una carcajada al aire.

-¡Ir a pelear por el viejo! ¡Eso no es asunto mío!- dijo con desinterés mirando a la Strauss –además si no me equivoco el viejo fue quien inicio esto, dime ¿Por qué debería arreglar sus problemas?- pregunto con una sonrisa hartando de a poco a Mira quien rápidamente afilaba su mirada –además si te interesa que ayude porque no le pides al viejo que me haga maestro así tal vez…- las palabras de Laxus murieron al estallar la bola de cristal por la cual se comunicaba.

-Mira- llamo Cana quien sintió ese pulso de magia provenir de la peliblanca, mentiría si dijera que no sintió miedo, por un momento no vio a la Mirajane que ya tenía acostumbrada ver por los últimos años, vio a la demonio que ella fue antes de ser la actual y lo confirmó al ver como la peliblanca se giraba y la miraba con esos ojos afilados y peligrosos.

-L-Lo siento… necesito pensar- le dijo Mira mientras salía del lugar dejando a Cana sola.

-(Naruto… por favor te lo ruego el día que Mira vuelva a ser como era antes estés presente)- rogo en pensamientos sabiendo que el pelirrojo Uzumaki era el único que era capaz de calmaran cuando a la peliblanca se salía de sus casillas justo como casi ocurría en ese momento.

Mientras abajo del gremio para ser más precisos en la zona de los baños una pelirroja tomaba uno, dejando que el agua de la ducha recorriera su cuerpo desnudo y así calmar un poco la frustración de la derrota sufrida, pocas veces se sintió tan impotente de hecho solo fue una vez y fue cuando Naruto se había ido del gremio por orden del consejo, con ira apretaba sus puños que haría ahora.

-Tks… (El maestro no está, Laxus no vendrá y no tenemos idea donde esté Mystogan)- pensó Erza, los heridos eran muchos y los que quedaban en pie no aguantarían mucho ante un ataque directo -(Incluso con Naruto no seré capaz de hacerle frente a José por mucho tiempo)- y lanzando su puño al frente perforo el muro del baño -¡Esto es mi culpa!- se dijo.

-No lo es- le dijo una voz a su espalda, siendo tomada por sorpresa la pelirroja quiso darse la vuelta solo que unos fuertes brazos la tomaron por la cintura desde atrás impidiéndoselo –no es tu culpa Erza- repitió la voz a la cual ella identifico de inmediato.

-Naruto- en efecto era el Uzumaki quien la tenía abrazada, relajándose noto algo, su novio estaba totalmente desnudo al igual que ella.

Sin decir nada ambos pelirrojos dejaron que el agua los lavase, girándose sin romper el abrazo la pelirroja le hizo frente a su pareja, colocando su cabeza en el pecho del Uzumaki Erza simplemente dejo salir toda su frustración.

-No tienes por qué culparte, solo fue algo que nadie podía prever- le dijo Naruto mientras depositaba un beso en la cabellera de la mujer.

Levantando la cabeza Erza miro el rostro de su amante, lentamente se acercó y tomo posesión de los labios de este, lento y suave eran sus movimientos, nada lujurioso solo un contacto suave.

-Gracias- le dijo la pelirroja al sentir como algo de esa culpa injustificada en ella desaparecía –será mejor que salgamos los demás podrían venir- le dijo muy a sabiendas que en cualquier momento alguien entraría a los baños encontrándose con ellos compartiendo un momento tan íntimo.

-Puse una barrera en la puerta nadie vendrá- respondió soltando el cuerpo de la pelirroja –pero tienes razón mejor que salgamos y veamos en que podemos ayudar- finalizo mientras intentaba salir del baño solo que una cosa se lo impidió –Erza- llamo viendo como la pelirroja no soltaba su agarre.

Rápidamente Erza se apodero de los labios de su compañero íntimo, Naruto simplemente se sorprendió ante las atrevida acción de ella, pero superando dicha sorpresa respondió con gusto el delicioso beso que le proporcionaba su pareja, solo la falta del vital oxigeno fue lo suficientemente fuerte como para separarlos.

-E-Erza- conocía esa mirada, esa mirada nublada y deseosa –no… no podemos… no aquí- le dijo entre besos.

-Por favor… lo necesito- le pidió y eso fue todo lo que necesito Naruto para dejarse llevar.

Sus bocas se unían con desmesurada lujuria y deseo, inclinando sus cabezas profundizaron aún más la unión permitiendo el roce de lenguas quienes batallaban en dentro de sus cavidades.

Era increíble como ambos de un segundo de estar simplemente estar gozando de la mutua compañía podían pasar a algo tan salvaje como el deseo de poseer al otro, pues eso era justamente lo que hacían ahora querer tener todo del otro.

-E-Erza- gruño Naruto al sentir como Erza dejaba su boca para pasar por su mandíbula y finalmente quedar en su cuello depositar un beso en su cuello.

No soportándolo más el Uzumaki tomo acciones en contra de los avances de su pareja, haciendo uso de su fuerza la levanto del suelo y la aprisiono contra la pared del baño, por reflejo la pelirroja amarro sus piernas a la cintura del Uzumaki, Erza no pudo evitar un gemido al sentir como el miembro de su pareja se rozaba con su propia intimidad.

Continuando con besos Erza no pudo contenerse a la necesidad de la unión con su pareja, y de un solo movimiento dejo que Naruto entrara en ella, ambos gimieron por la unión además que el agua que corría por sus cuerpos hacia más exquisita la unión.

Perdiendo la batalla ante la tentación Naruto comenzó los movimientos embistiendo suavemente a la pelirroja.

-Aaahhh- gimió la pelirroja al separase de los labios de su amado –no… no te… no te detengas… por favor- pidió entrecortadamente.

Satisfaciéndola el Uzumaki simplemente siguió disfrutando su estreches y sus senos que se apretaban contra su pecho, volviendo a unir sus bocas ahogaron sus gemidos de gozo los cuales solo anunciaban una cosa.

-E-Erza- gruño Naruto al sentir como se acercaba su límite, pero eso no acabaría allí, tomando el trasero de Erza con sus manos la levanto para dejarla caer nuevamente.

Ante tal acto Erza solo pudo gemir más fuerte que antes, afortunadamente sus gemidos no pudieron ser escuchados ya que fueros suprimidos tanto por el sello de silencio en la ducha como por los labios de Naruto que ahora devoraban su boca.

-¡Ya casi!... ¡ya casi!- grito separándose un momento de los labios de su amado, el cual rápidamente tomo de nuevo.

Con un gruñido Naruto termino por venirse en el interior de la pelirroja, vertiendo toda su esencia llenándola.

La pelirroja al sentir la liberación de su pareja solo pudo acompañarle con su propia liberación, jadeantes ambos se dejaron caer al suelo quedando ella sentada en sus piernas a la vez que le rodeaba con sus propias piernas la cintura.

-¿mejor?- pregunto el Uzumaki mientras abrazaba a la pelirroja.

-… si- respondió después de un rato habiendo recuperado el aliento.

Esto sin dudas había eliminado cualquier rastro de culpa y estrés en su cuerpo, se sentía muy bien y eso era innegable, se disponían a seguir así un rato pero sabían que no podían la situación actual se los impedía además de que lo sucedido hace un momento fue por demás arriesgado.

-Sera mejor salir a…- las palabras de Erza fueron interrumpidas por temblores que sacudieron todo el lugar.

Separándose rápidamente sin siquiera prestar atención a la separación intima se levantaron, rápidamente salieron de la ducha tomando cada uno una toalla para cubrir sus desnudes, pudieron vestirse con sus ropas, pero las prisas se lo impidieron y eso les pasaría factura.

Afuera del gremio los integrantes de este solo podían mirar en dirección al lago vecino al gremio con asombro, ya que lo que parecía ser un castillo andante se acercaba paso a paso por más raro que sonase eso.

-¿Qué diablos pasa aquí?- fue la pregunta de Naruto que llagaba acompañado de Erza.

-Phantom- respondió Gray para luego caer en la vestimenta de ambos pelirrojos mejor dicho en la falta de esta.

-N-Nunca pensé que atacarían así- dijo Erza pues de todas las posibilidades pensadas esta era por mucho inimaginable.

-Nadie podría- le dijo Naruto viendo al castillo moverse hasta detenerse a más o menos un kilómetro de distancia del gremio.

Todos los del gremio miraban expectantes lo que sucedería adelante y la forma en que atacarían y así poder tomar cartas en el asuntos, pero al parecer Phantom tenía más de una jugada, una de las enormes paredes del castillo callo dejando salir un enorme cañón el cual apuntaba directamente hacia ellos.

-Preparen el cañón Júpiter, y a mi señal disparen- ordeno el maestro José mientras miraba por una pantalla a su gremio rival -¡Fuego!- grito dando la orden.

Afuera los de Fairy Tail miraron con horror al gran cañón mientras reunía un gran poder mágico el cual se concentraba en su punta, fue en ese momento que un gran escalofrió recorrió a los presentes, tal cantidad de magia disparada contra ellos… seria el fin.

-Esto es malo- dijo como pudo Naruto, su mente trabajaba a todo lo que daba y no encontraba una manera de respuesta rápida para tal ataque a tan corta distancia.

-¡Todos! ¡Corran! ¡Rápido!- grito Erza a sus compañeros.

Fue entonces cuando todos vieron a la pelirroja correr directo al frente -¡Erza!- grito Naruto al ver a su pareja correr y posicionarse frente al gran ataque, sin perder tiempo corrió detrás de ella, un brillo le hizo estrechar sus ojos pero aun así vio coño Erza en un rápido cambio ya estaba vestida con su armadura defensiva –Tonta, eso no será suficiente- le dijo al alcanzarla y posicionarse a su lado.

-Tienes una idea mejor- le pregunto esperando algo, pero no hubo tiempo de respuesta, pues con gran estruendo el gran cañón disparo.

-¡Mierda!- maldijo el Uzumaki liberando su poder, rodeándose de una capa dorada vistiéndolo en el proceso.

Sus amigos solo pudieron ver con horror e impotencia como el par de pelirrojos se sacrificaban por ellos.

Pero eso no estaba en los planes de la pareja, como si se detuviera el tiempo para ambos vieron como el poderoso disparo llegaba a ellos y esperaron -¡Ahora!- gritaron ambos en el último segundo, Erza rápidamente junto sus escudos y Naruto simplemente coloco ambas manos al frente, con una mueca ambos sintieron el impacto, con algo de dolor vieron como ambos eran arrastrado por la fuerza del disparo -¡No! ¡Tú no los dañaras! ¡No mientras yo viva!- grito Naruto liberando más poder dejando salir de su manto nueve colas de poder a la vez que sus ojos cambiaban a un conocido doujutsu.

-¡Exacto!- le apoyo la pelirroja mientras luchaba y caminaba al frente junto a su pareja haciendo retroceder de a poco el disparo, paso a paso.

Es su fortaleza José solo apretaba sus dientes con rabia -¡Disparen otra vez!- ordeno haciendo que los presentes que manipulaban el cañón lo mirasen directamente.

-Maestro José, si disparamos otra vez podríamos sobrecalentar al cañón- dijo recibiendo una mirada oscura de su maestro -E-enseguida… preparen otro disparo- dijo para comenzar el procedimiento.

Afuera todos ahora miraban con asombro como el par de pelirrojos caminaban con más fuerza empujando cada vez más lejos el ataque enemigo.

De los escudos de Erza ya casi no quedaba nada, su armadura estaba casi en su totalidad destruida, con Naruto este estaba con sus manos temblorosas y al igual que sus brazos estas estaban llenas de heridas. Ambos se miraron por un momento y sonrieron lo habían logrado solo un poco más y todos los demás estarían a salvo.

-¡Fuego!- fue la orden que escucharon todos por los altavoces del gremio atacante, para luego ver como un segundo disparo se dirigió a los sorprendidos pelirrojos.

Tanto Naruto como Erza cayeron de rodillas al sentir el segundo impacto, sin poder hacer mucho Naruto hizo algo que tal vez pondría su vida en juego, dejando caer unos de sus brazos empujo a Erza la cual cayó al suelo -Naruto- susurro Erza al verle a este sonreírle. Rindiéndose Naruto dejo caer el otro brazo dejándole vía libre al ataque, y dándose la vuelta abrazo a Erza a la vez que sus colas se cerraban alrededor de ellos formando un capullo.

-confía en mi- le dijo mientras unía sus labios con la pelirroja -(Ahora yo confió en ustedes)-

-(Déjanos el resto)- fue la voz en su mente la cual provenía del sanbi.

Afuera el resto miraban como el capullo de energía recibía tal castigo por parte del cañón de Phantom, no queriendo quedarse de brazos cruzados decidieron actuar -los que sepan atacar a distancia adelante y concentren sus ataques en la base del cañón mandemos al maldito directo al fondo del infierno- ordeno Macao recibiendo un rugido de los demás pero justo cuando alistaban sus ataque una sombra salto por encima de ellos.

-No hace falta, ahora es mi deber protegerlos- dijo la persona quien ante cualquier lógica se metió en medio del rayo de magia el cual rápidamente se concentró en el desconocido, y en un destello el ataque desapareció dejando una nube de polvo la cual desaparecía de a poco.

-¡Rob!- exclamo Macao y Wakaba, pues en efecto allí parado frente a los pelirrojos los cuales salían algo magullados y heridos de su capullo miraban al anciano el cual tenía sus brazos abiertos y les miraba con una radiante sonrisa, aunque su sonrisa desapareció para convertirse en una mueca de enojo al ver el estado de ambos.

Cansada por el esfuerzo físico Erza intento levantarse pero sus piernas fallaron cayendo nuevamente al suelo, su armadura estaba hecha polvo, no teniendo caso llevarla más tiempo puesta se deshizo de ella desapareciéndola en un destello dorado, no antes de prometerle repararla y dejarla como antes de semejante castigo.

Como su fuese por reflejo ropa nueva apareció en su cuerpo desnudo vistiéndola rápidamente antes de que miradas pervertidas se abalanzaran sobre ella. Mirando a su lado vio a su novio estaba tan o peor lastimado que ella, sus brazos estaban casi desechos, pero no se preocupó mucho, conociéndole solo estaría entumido por un rato antes de sanar como siempre lo hacía. o eso esperaba.

Mirando sus brazos Naruto solo pudo quejarse, el daño era por mucho mayor al que él se había estipulado, y prueba de ello eran sus brazos, cortes y moratones lo adornaban en tu totalidad, su cuerpo temblaba y entre calambres, tardaría un rato en sanar incluso con la ayuda de los Bijuus, además estaba el factor de los sellos que impedían en cierta medida la sanación, diablos después de terminar esto tomaría en serio lo de estar al 100%.

-Aghk…- se quejó al sentir como sus brazos sanaban y una capa fina de vapor al cerrarse las heridas y dejar sus brazos como nuevos, bueno aun quedaban cortes profundos pero sin dudas tenian mejor aspecto que antes -bien creo que es hora de terminar con esto- dijo tratándose de levantar solo que la mano en su hombro se lo impidió, mirando vio como Erza le pasaba una muda de ropa nueva sacada directamente de su hogar gracias a su magia, cosa que agradeció pues aún estaba desnudo debajo de su manto de poder y este ya estaba desapareciendo -gracias-

Ya vestidos ambos se ayudaron mutuamente a levantarse, temblorosos pero ilesos… bueno casi.

-Makarov- se escuchó la voz del maestro José por los altavoces de su fortaleza móvil –ahora que tus magos no pueden pelear, no te queda otra opción más que entregarme a la Heartfilia- dijo con cierto tono burlón y arrogante.

-Parece que te olvidas de alguien bufón santo- hablo Rob caminado un poco más al frente llamando la atención de su enemigo, el cual solo gruño para sus adentros, como odiaba ese apodo puesto por los dos ancianos de Fairy Tail.

-Oh… Rob, apenas te había notado- le dijo disimulando su molestia –pero a ti no es a quien solicito, porque no llamas a Makarov y lo traes antes de que muera para que pueda hablar de maestro a maestro- dijo regocijándose al ver los dientes y puños apretados de los miembros de las hadas.

-Eso no se va a poder ser José, Makarov está algo indispuesto… ¿pero adivina qué? Ahora yo soy el maestro- le dijo mientras pateaba una piedra la cual callo por el barranco y cayó al agua -Uh...Oh- murmuro al ver algo -¡así que esto ya es entre maestros José! ¡Y desde ahora te digo, no entregaremos a Lucy!- exclamo recibiendo varios virotes de los demás.

Solo escuchar esas palabras le enfermaron, tal osadía en su cara, dejándose llevar por su ira actuó -¡Maldito viejo! ¡Tú lo quisiste! ¡Serás destruido junto con tu gremio! ¡Y de lo que quede tomare lo que busco!- exclamo cerrando la comunicación por los parlantes -¡preparen el cañón!- ordeno.

-Maestro José con los sistemas sobrecalentados tomara tiempo- dijo unos de los encargados, solo para recibir una mirada oscura de su maestro –P-Pero si no da tiempo… quizás 15 minutos todo estará de nuevo calibrado- dijo esperando algo de comprensión del molesto hombre.

-Bien… 15 minutos, pero antes hay que humillarles- dijo sentándose cómodamente en su trono donde veía todo.

Mientras con los de Fairy Tail, ambos pelirrojos dificultosamente se colocaron al lado del ahora maestro Rob.

-¿Con que maestro eh?- pregunto Naruto recibiendo solo como respuesta un encogimiento de hombre del anciano -bien acabemos con esto, ya se ha alargado mucho para mi gusto- dijo aunque su cuerpo aun sintiese los efectos del cañón júpiter.

-Eso déjamelo a mí Naruto- le dijo recibiendo una mirada -mírate estas hecho un desastre así no podrás pelear- dijo callando al Uzumaki solo para centrarse en su nieta -eso va para ti también Erza-

La pelirroja también quiso quejarse pero no pudo su cuerpo no obedecía lo que le pedía solo se limitaba a temblar en calambres, odiaba esto, sentirse inutil.

-Escuchenme- hablo jose por los parlantes, su voz era calma aunque poseia un toque malicioso -debido a que soy un caballero, les permitire elegir dos opciones‑ dijo mientras del gremio andante salian un sin numero de tropas todas y cada una portando la insignia de Phamton -Morir a manos de mis soldados o morir por jupiter -

tales palabras solo trajeron mas desesperacion a los miembros de Fairy tail, este hombre hiba muy enserio.

-No creo que lo haga, debe de ser un farol, digo, si dispara matara tambien a sus hombres- dijo un miembro del gremio mientras sonreia nerviosamente.

-Lo hara- dijo Cana -esas cosas no son humanas- de inmediato los oyentes miraron a a la mujer -es "Sombra" soldados creados por la magia de Jose, los llamados fantasmas de Phamton-

-Que aremos entonces- pregunto otro mago-

-!Lo aplastare!- grito Natsu mientras caminaba al frente y miraba al cañon que salia del gremio enemigo.

-Si lo haces esa cosa te matara apenas te acerques- le dijo Cana.

-No creo que sea posible- ambos magos dirigieron la mirada hacia Naruto quien se levantaba del suelo mientras sus brazos estaban colgados a cada lado de su cuerpo como si estuviesen hechos de trapo -maldita sea- se quejo cuando un fuerte calambre lo recorrio -ese cañon... piensenlo, ya disparo dos veces, si hubiese querido habria disparado otra vez y todos estaria nadando en lago-

-Creo que necesita cargarse de magia para otro disparo- dijo Erza mientras era ayudada por Rob a levantarse del suelo.

-mmmm... ya veo- murmuro Rob -!Natsu!- !Destrullelo!- exclamo mirando al slayer quien sonrio como un demente.

-!Happy!- eso fue todo lo que necesito el gato azul, lo siguiente que todos vieron fue a happy volar a toda velocidad mientras cargaba a natsu y lo llevaba dentro de la fortaleza.

-Gray... llevate a estos dos dentro del gremio- ordeno Rob a mago de hielo señalando al par de heridos pelirrojos -Mira...- llamo a la peliblanca que estaba parada al lado de la rubia de grandes atributos -sacala de aqui- dijo mientras miraba al frente y a la oleada de "fantasmas" que llegaban -yo me are cargo de esto-

-Pero Rob...- protesto la peliblanca solo para ser ignorada por el anciano.

-!HA!- grito Rob mientras lanzaba un puño directamente a la horda enemiga, lo siguiente que ocurrio nadia se lo espero, un potente destello de luz ilumino todo el lugar, pocos fueron los que aprecieron como las sombras se desintegraban ante la luz -!Mira! !Haz lo que te he dicho!- le grito el anciano -no se duerman, llegan mas- dijo viendo que a pesar de haber eliminado la primera oleada otra le seguia detras.

Mirajane solo pudo darce la vuelta y tomar del brazo a Lucy, por un momento se habia olvidado de lo fuerte que era Rob, el facilmente podia estar a la par de Makarov.

-Vamos- dijo caminando hacia Reedus con Lucy -Reedus, llevala a un lugar seguro, aqui ella corre peligro-

-!Oui!- dijo el mago pintor mientras dibujaba en su cuerpo un carruaje.

-!Mira! !quiero quedarme! !esto es mi culpa! !al menos dejame ayudar- protesto la rubia.

-No- susurro la peliblanca levantando su mano para tocar con sus delicados dedos la frente de Lucy -ahora duerme- dijo ejecutando un hechizo del sueño.

Rapidamente la rubia cayo en un profundo sueño, para luego ser montada en el carruaje, Mira suspiro, puede que lucy la odiara mas tarde por haberle hecho eso pero era necesario, esto era una batalla donde ella solo estorbaria de momento. apretando sus puños vio a reedus llevarse a lucy, el suelo a sus pies se quebro cuando un destello de su poder salio a la luz.

-Estas bien- dijo una voz a su espalda mientras una mano se posaba en su hombro, volteandose observo quien era.

-Cana- efectivamente era la alcoholica del gremio, la cual la miraba cautelozamente y se podia decir que con miedo.

-Todo bien- repitio la pregunta, la peliblanca inhalo y exhalo para luego sonreir forzosamente y asentir a sus palabras -eso es bueno, puedes atender las heridas de Erza y Naruto, creo que necesitan tus cuidados- dijo mirando como Gray y Elfman salian de los restos de su gremio donde probablemente estaban los dos pelirrojos.

-Ire a ver en que les puedo ayudar- sin mas la strauus camino al interior del gremio.

-Esto se pone cada vez mas dificil- suspiro Cana viendo marchar a la peliblanca -pero viendo las cosas como estan, creo que la demonio vendria bien-

los pensamientos de Cana se vieron interrumpidos cuando escucho el grito de guerra de sus compañeros, la sgunda oleada habia llegado y ahora la batalla comenzaba, ellos podian mantenerlos a raya, pero no podian hacer nada contra el cañon jupiter, solo podia confiar en Natsu, por mas incomodo que la hiciera sentir.

adentro de los resto del gremio de Fairy tail, mirajane atendia las heridas de naruto por mucho era el de peor estado, el habia usado su cuerpo para poteger no solo al gremio si no tambien a Erza, si no estuviese tan mal internamente probablemnte lo golpearia hasta dejarlo hecho una pulpa.

-Seguro piensas que soy un idiota- dijo naruto tratando de no quejarce cuando la peliblanca le vendo un brazo.

la strauus ni siquiera le hablo simplemente lo dejo en la mesa que ahora era usada como cama, para luego atender a la pelirroja, naruto sabía que estaba en problemas, solo esperaba estar totalmente recuperado cuando mirajane decidiera castigarlo.

-Apresúrate Mira... nos necesitan afuera- hablo Erza escuchando la serie de gritos y explosiones que venían de afuera del gremio -Si júpiter vuelve a disparar...-

-Natsu se está encargando de júpiter ahora mismo- le interrumpió.

-Eso no me calma realmente- dijo Erza siendo este comentario compartido por su amante.

-Con esto bastara- informo la peliblanca terminando de atender las heridas de su antigua rival.

Ambos pelirrojos observaron como la peliblanca dejaba el sótano donde ellos estaban, seguramente iría a inspeccionar como estaban yendo las cosas, fue Erza quien fue la primera en sentarse en la mesa soltando uno que otro quejido.

-No me quedare aquí mientras los demás hacen algo- dijo levantándose de la mesa para luego hacer aparecer su armadura.

-Espera- le detuvo naruto levantándose y pararse delante de ella.

-No intentes pararme naruto, tu sabes que no puedes- eso era mentira obviamente, Naruto la superaba tanto en poder físico como mágico, solo era un farol para darle peso a sus palabras.

-De que hablas, espera a que me coloque algo más adecuado- dijo mientras hacía aparecer un conjunto de ropa superior iguala a la que siempre usaba –no creas que me dejaras afuera de esto, José aun me debe lo de Levy- dijo mientras caminaba a la puerta

Naruto al abrir la puerta inspecciono la zona, no había rastro de Mirajane por ningún lado, eso era bueno, mirando hacia atrás vio a, mirando hacia atrás vio Erza lista, su imagen era fuerte, pero una mentira, a diferencia de él, ella no contaba con un poder regenerativo interno, no se sorprendería que solo durara un par de minutos en batalla.

-Creo que así perderemos menos tiempo-

-¡Eh!- de pronto todo el dolor desapareció y fue remplazado por una descomunal vergüenza -¡Naruto!- grito bajamente.

Naruto solo sonrió mientras levantaba a Erza de manera nupcial. Esto solo era para alejar su mente de la grave situación, dentro de poco el estaría delante del bufón de José y las cosas no serian precisamente fáciles.


!TADAAAAA! ESTOY SUDANDO COMO UN CERDO POR LOS NERVIOS EN SERIO UNA COSA QUE NO DIJE AL PRINCIPIO, Y ES QUE ESTUVE DESDE LAS 7 AM TRATANDO DE SUBIR EL CAPITULO, LA PAGINA SIMPLEMENTE NO ME DEJABA, SOLO ME DECIA ALGO SOBRE UN ERROR EN EL PERFIL Y NO ME DEJABA SUBIR, SOLO FUE HASTA AHORA QUE SON LAS 5 PM QUE ME HA DEJADO. OTRA COSA OPOYEN MI OTRA HISTORIA LO NECESITO MI EGO LO NECESITA!

Se despide un renovado -AlejandroV-