Hola gente, primer día de este año 2020. Un comienzo para todo, eso incluye esto.
Espero que esté año sea favorable para todos, suficiente. Aquí les traigo este tan esperado capitulo,.
Gracias por el apoyo, los mensajes no han parado, mi mensajería creo que estuvo a punto de reventar, gracias. Sin más la historia
Conflicto parte 3
Decir que estaba calmada era mentir a lo grande, pues no lo estaba, desde hace alrededor de los medios hora el consejo mágico fue un caos, aparentemente en magnolia había tenido una guerra entre los dos grandes gremios de la zona, eso solo podría augurar cosas malas, sobre todo cuando ambos líderes eran magos santos, Makarov Dreyar y José Porla. Por eso mismo, el consejo mágico había enviado una parte de su ejército para enviados de preservar el orden y ella misma fue enviado para dirigir la operación.
-¿Señorita Milkovich, sucede algo? - preguntó un guardia al ver a su líder parada en el camino mientras miraba a la lejanía
Ultear tardo un momento en respondedor, le molestaba con esos soldados si podían por ella y estarían en Fairy Tail, al igual que su amado "Hermano" ella podría desplazarse grandes distancias en poco tiempo, pero estos soldados eran cadenas que restringían sus movimientos, cosa que la molestaba, generalmente ella no estaría preocupada por Naruto, si podría otro gremio no tendría motivos de preocupación, pero Phamton Lord y José Porla era su líder, nadie llega a un santo mágico sin motivos, bueno, estaba Jellal, ella fácilmente patearle el culo de seis formas diferentes cada día, pero eso se lo reservaba a Naruto.
-No pasa nada, apresúrense o los dejare atrás- responda la hija de Ul reanudando la marcha -solo espero que esto no escale a una masa dijo un sí mismo en un susurro mientras corría a una gran velocidad a la ciudad de magnolia.
Mientras tanto en el consejo mágico un joven de rostro tatuado miraba lo que él consideraba un espectáculo, sentado en su cómodo asiento miraba la bola de cristal que mostraba el gremio de Fairy Tail ser poco a poco destruido, no pudo evitar una pequeña sonrisa al ver que no habían dejado señales de su detestable "amigo" solo la mención de su nombre le traían fantasmales recuerdos. Llevándose la mano al pecho grabó ese momento como si hubiera vivido en ese instante.
-Pareces entretenido- Jellal agradeció que su cuello no se rompió cuando giró su cara abruptamente a su lado.
Sentado en la mesa de su escritorio estaba el chico de nombre Taisei, que de costumbre estaba envuelto en su capucha, dejando solo medios visibles rostro el cual mostraba una sonrisa, Jellal nunca lo admitiría pero el chico lo asusto, él era un mago especializado y que el aparente menor lo sorprendiera le golpeaba en el ego.
-Hay algo que se llama educación, tus padres no te la enseñaron- regaño el peliazul al ver la falta de respeto del menor.
-Lo siento, mis padres no tuvieron tiempo- respondió el chico sonriendo, para volver a ver la bola de cristal donde se mostraba el enfrentamiento de ambos gremios -algo me dice que tuviste que ver con esto-
-Puede que haya revelado un par de cosas a un par de personas- confeso Jellal recordando una reunión con cierto magnate y cierto líder de un gremio.
Ambos miraron el artefacto mágico y vieron como los magos de Fairy Tail luchaban sin descanso con los soldados inagotables del maestro José, Jellal casi río cuando observa un desconocido dragón slayer golpear con fuerza el gigante cañón del gremio enemigo, la sonrisa de Taisei fue disimulada perfectamente cuando observo por un instante como por detrás del gremio de las hadas un par de personas salían sin ser observados y tenían un rodeo para infiltrarse por la parte ciega del gremio enemigo.
-Esto será interesante- susurro para el mismo sin dejar de sonreír.
Natsu problemáticamente como sus nudillos le gritaban al golpear por vigésima vez el cañón de Phamton, eso era totalmente inútil.
-Tks- chasqueo su lengua Natsu al ver como sus nudillos comenzaban a sangrar -tiene que haber una forma, siempre la hay- se dijo apartando la sensación de dolor de su mano en un rincón profundo de su mente, más tarde se quejaría.
-¡Tal vez adentro hay un mecanismo que podría romper! - sugirió feliz.
Natsu, quizás adentro se encontraría con algo menos sólido, algo que él podría romper. Mirando rápidamente en todas las direcciones no encontradas ninguna entrada, bueno había una, pero no era la más prudente si se ponía a pensar, si disparaban el muerto muerto, pero bueno su fuerte nunca fue pensar, consolándose con su pensamiento rápidamente entro por la boca del cañón, mientras lo hacía iba intercalando entre la oración y la maldición, no paso un minuto cuando la luz lo azoto, parpadeando un par de veces, observando una gran sala de máquinas con una esfera en su centro.
-¿Qué es eso? - preguntó Natsu señalando la gran esfera.
-E-Es una lacrima- respondió feliz -la más grande lacrima que jamás había visto. Natsu si la destruyes destruye el cañón-
-No hace falta que me digas- el puño de Natsu ya estaba envuelto en llamas.
-No te dejare hacer eso- dijo una vos mientras un hombre salía de las sombras.
-¡Un guardia! - exclamo Natsu al ver al hombre salir de su escondite -¡Hazte a un lado o yo te are a un side! - grito lanzándose al hombre quien no hizo ningún intento por moverse.
Natsu supo que esto sería por las malas, este tipo quería pelea y el gusto se la daría, no lo mataría pero le rompería algunos huesos, conllevando a pocos metros del sujeto Natsu intensifico sus llamas y lanzo su puño contra el rostro del tipo. Fue entonces que Natsu noto algo, algo raro, su brazo encontrado resistencia y luego se dobló en un ángulo que él no quería, todo lo que supo después es que su propio puño estaba incrustado en su propia cara.
-¡Natsu! ¡Qué demonios haces! - le grito feliz al ver que el mismo se había golpeado.
-¿Que has hecho?
-Que te hace pensar que hice algo- respondió con cierta burla en mago enemigo.
-No te pases de listo, puedo ser estúpido pero se cuando algo no está bien, en especial si es mi cuerpo- gruño mientras volvía a encender su puño.
El mago enemigo en ese momento fue totalmente visible para Natsu (No lo describiré por qué asumo que todos ya saben las vestimentas de Totomaru), gruñendo Natsu volvió a lanzarse contra su enemigo, nuevamente su puño golpeo su cara, algo estaba haciendo este tipo que hacia mover su cuerpo contra su voluntad.
-Solo pierdes tu tiempo- se burló en mago enemigo -me llamo Totomaru, y controlo el fuego- se presentó -ninguna flama escapa a mi control, no importa su procedencia, ya sea natural o mágica, toda flama está bajo mi control, yo pertenecieron- dijo mientras se acercaba a Natsu esperando que volviera a atacar.
-¡Solo corta estupideces! ¡Mi fuego es mío!
-¡Natsu a eso nadie le importa, destruye el cañón! - suplico feliz viendo que cada segundo era vital.
-El único estúpido aquí eres tú, pequeño mago de fuego- sonrió mientras atrás la gigantesca lagrima comenzaba a entrar en funcionamiento -fue un placer conocerte ¡Blue Fire! (Fuego azul) - ataco, enviando un torrente de fuego azul a Natsu quien ni se inmuto por el ataque.
Viendo a su enemigo ser rodeado por el fuego Totomaru negó con su cabeza esto había sido una pérdida total de tiempo, estaba a punto de irse cuando no algo, dentro de la columna de fuego una figura comenzó a salir.
-Es frio- dijo Natsu quien salía del fuego -nunca pensé que probaría alguna vez un fuego frio, supongo que es como comer un helado- dijo sonriendo mientras todo el fuego creado por Totomaru se dirigía a su boca y era consumido.
-Ya veo- suspiro el mago enemigo mientras recordaba la lista de magos de Fairy Tail -eres el famoso Dragón Slayer de Fairy tail ... Salamander- por mucho que esto representa un problema Totomaru se negó a reconocerlo -supongo que esto se complica para ambos-
-Habla por ti- contesto el pelirosa mientras ladeaba su cabeza y hacia tronar los huesos de su cuello.
-Ninguno podrá usar su magia contra el otro, somos imanes con el mismo polo, simplemente nos repelemos- explico mientras llevaba su mano a su cintura donde estaba su espada.
-Crees que tu teoría es correcta- sonrió mientras su pecho se inflaba, Totomaru simplemente negó este chico no aprendía, tal vez los rumores eran correctos, Este chico era un idiota -Cenizas¬- de inmediato Totomaru viola esto no era lo que esperaba, en vez de un torrente de fuego, de la boca del asesino salió un torrente de humo cenizo -un amigo me dio un consejo hace un tiempo, ataca de manera imprevista- dijo Natsu mientras chasqueaba sus dedos.
Totomaru realmente no se esperaba un ataque así, su visión era casi nula, aún podía ver al mago de Fairy tail delante de él, o al menos su silueta, sacando su espada que te era suficiente, abalanzándose sobre su enemigo intento empalarlo, solo que escucho como el pelirosa hizo sonar sus dedos, de inmediato la temperatura a su alrededor comenzó a subir, sus instintos altamente refinados y especializados para detectar el fuego le comenzaron a gritar.
-BOOOOOM-
La fuerte explosión inundo la cámara y una espesa nube de humo se formó después de la explosión, Natsu solo pudo chasquear su lengua cuando vio salir a Totomaru de la nube de humo que ya se disipaba, este enemigo era problemático.
con Totomaru este solo se limitó a quejarse levemente, nunca espero un ataque así, admitiré que tuvo mucha suerte de salir con vida de ese ataque, si no podría por sus reflejos el estaría en el mejor de los casos fuera de combate, en el último momento logro desviar gran parte de las llamas, lo que era como para no dejarlo marcado de por vida, aun así hubo partes que no corrieron con tanta suerte, su pierna izquierda le ardía, claro indicio que estaba quemada, su espalda sufrió alguna quemadura al igual que su estómago y mano derecha, todo eso era soportable, lo malo fue la onda expansiva de la explosión, lo que sus entrañas estaban revueltas afectadas un médico o algo podría ir mal, aunque eso no era la prioridad ahora viendo que el humo se había disipado miro los engranajes del cañón y la lacrima, por fortuna estaban todos intactos.
-ese fue un buen ataque slayer de fuego- comento el mago enemigo -pero es mi turno-
-Es inútil, me devorare todo lo que me lances- negó Natsu.
-El fuego no es mi única arma- respondió el mago de fuego embistiendo al slayer con su espada.
Natsu tuvo que admitir que el mago tenia esta vez la ventaja, a él nunca se le dio bien pelear contra enemigos armados, él era más una persona de puños, pero si algo sabia tras años de haber sido apaleado por Erza, era como evadir una espada, y este tipo en comparación con la maestría de la maga peliroja, era solo alguien batiendo un pedazo de hierro en el aire.
Para Totomaru no le pudo ser más frustrante el saber que sus ataques eran como un libro abierto para el mago de Fairy, pero tenía que tragarse su frustración, todo lo que tenía que hacer era entretenerlo lo suficiente como para que júpiter estuviese totalmente cargado y disparase.
-¡Natsu solo queda un minuto!- grito happy desde su lugar seguro.
El mago de Phamton solo pudo maldecir al gato. El slayer de fuego de inmediato miro la enorme lacrima que era el núcleo del cañón, esta comenzó a vibrar y emitir luz, se estaba cargando para otro disparo. Otro disparo sin la protección de Erza o Naruto sería el fin del gremio y de todos los que estuviesen en medio.
Afuera en plena batalla los miembro del gremio de hadas miraban con miedo como el cañón del gremio enemigo juntaba grandes cantidades de energía mágica en su punta.
-Esto es malo- gruño Rob mientras apastaba literalmente a otra sombra enemiga -¡Mira, Cana! ¡Saquen a los heridos de aquí!-
Ambas mujeres asintieron mientras comenzaban a guiar a los más heridos fuera de la línea de tiro del gigantesco cañón.
-Rob ese disparo-
-Si- el ceño fruncido de Rob decía que el mismo había hecho los cálculos –ese disparo es tres veces más potente que los primeros, se destruirán a sí mismos pero primero nos destruirán a nosotros y gran parte de la ciudad-
Ahora más que nunca se necesitaba de Natsu. Rob solo esperaba que sea que lo que estuviese haciendo el slayer, lo estuviese haciendo rápido, pues de lo contrario no solo el gremio estaría destruido, si no buena parte de magnolia.
Natsu gruño cuando envolvió su puño en una bola de fuego, se sentía pesada y su mano comenzaba a vibrar. Esto debía ser obra de Totomaru, debía estar tratando de controlar de nuevo su fuego. Gruñendo más fuerte, Natsu apretó sus dientes y las venas de su cuello y frente se volvieron visibles, clara señal de su frustración, si atacaba de nuevo lo más probable era que el mago de Phamton desviara su ataque.
-"Recuerda Natsu, el fuego es indomable por naturaleza. Lo que todo mago de fuego ase es tratar de guiarlo donde uno espera que valla. Si algún día logras dominarlo serás por mucho el mejor mago de fuego que haya existido. Aunque yo te daré un consejo, si realmente quieres ver al fuego en su máxima expresión, déjalo ser libre, deja que se exprese por ti"-
Natsu recordó las palabras de Macao. Fue hace mucho tiempo atrás cuando él era apenas un mocoso que no despegaba un metro del suelo. Dejar que el fuego sea libre, sí, eso parecía una buena idea ahora.
-¡Aaaaahhhhh!-
Totomaru amplio sus ojos cuando vio como el slayer de fuego se perdía en un torrente de fuego. Su frente se vio empañada de sudor, vio como el calor era tan alto que algunos componentes del cañón se comenzaban a derretir. Eso no importaba realmente el cañón Júpiter ya estaba cargado.
-¡Mierda!- gruño el manipulador del fuego de Phantom, por más que intento no pudo controlar ni siquiera una flama, había algo distinto en esa magia, como mago con una sintonía natural al fuego sentía lo que el elemento decía, estaba enojado, su único pensamiento era destruir todo a su alrededor sin importar nada, volvería cenizas a tanto enemigos como aliados.
En todo momento happy miro a su amigo, nunca en su vida había visto tal cosa. Sabía que Natsu era un tipo con una mecha corta, muy corta, pero esto era demasiado incluso para Natsu.
-¡Aaaahhhhggggg!- el grito fue casi animalistico, como un ser que anunciaba su salida del averno.
Retrayendo su puno Natsu sintió el fuego rodearlo, era glorioso y a la ves lo asustaba, tal poder no debía ser posible, el fuego era increíble, indomable por naturaleza, no trato de luchar contra él, solo lo guio.
-¡Destrúyelo!- grito Natsu lanzando su puño al frente, justo donde estaba esa monstruosidad.
-¡NO!-
Totomaru miro con sus ojos desorbitados como el gran torrente de fuego salió disparado hacia la lacrima que era el corazón de Júpiter, quizás fuese su imaginación pero por un momento vio claramente un dragón emerger de las llamas.
-¡GRRROOOAAAARRRRR!!-
Con la delicadeza de una bomba nuclear el ataque de Natsu golpeo la gigantesca lacrima, la cual no ofreció resistencia alguna.
El dragón de fuego la atravesó haciéndola añicos, para luego girar por el lugar y salir por el único lugar posible.
-¡BOOOM!-
Afuera los miembros de Fairy Tail miraban el enorme dragón de fuego emerger del cañón Júpiter para luego ascender al cielo y extinguirse, esa fue la señal, por fin una victoria en esa guerra entre los dos gremios, y esa victoria era suya.
-¡Bien hecho Natsu, déjalo ser libre!- grito Macao mirando el gran dragón de fuego rugir y extinguirse.
-¡BIEN! Ahora solo queda la parte difícil- se dijo Rob sabiendo muy bien que el líder de Phamton no tomaría muy bien esta derrota.
Adentro del sistema de Júpiter, Natsu jadeaba como un perro, nunca espero que ese ataque lo dejara tan agotado, su cuerpo dejaba salir vapor del calor, su piel arder. Siendo sincero obtuve el mismo, estaba aterrado ya la vez excitado, si de alguna forma lograba dominar ese ataque dudaba que alguien se le pusiera enfrente, pero para eso tenía que practicar mucho porque si lo volvía a hacer muy probablemente no saldría con vida.
-Solo faltas tú- dijo el pelirosa mientras terminaba se levantarse y miraba al mago enemigo.
Totomaru no quería estar allí encerrado con ese mago, y por mucho que el pelirosa se viese agotado no quería enfrentarlo ahora. Algo le dijo que este era de mago como una bestia salvaje que cuando se acorralada se volvía más fuerte y por más peligroso.
En su trono adentro del gremio móvil José temblaba, sus puños estaban tan apretados que sus uñas comenzaban a perforar la piel de su mano.
-Malditos mocosos repugnantes ... - gruño el líder del gremio de fantasmas al ver su preciado cañón caer al lago hecho pedazos –despliegue total- gruño mientras se levantaba de su trono el cual se deterioó al punto de solo ser un montón de escombros.
-S-Señor ... aún hay miembros del gremio dentro, no creo que ... - el operador se atraganto con su saliva al ver como su líder lo miraba, era la mirada de un homicida, alguien que lo mataría si no cumplía con la orden –E-entiendo… - con su mano temblorosa jalo la palanca a su lado y rezo por que sus compañeros gremiales no murieron en la jugada desesperada de José.
Sintiendo el suelo temblar Totomaru tuvo un mal presentimiento. No podría, era una locura hacerlo con gente adentro. Estupefacto observo como la habitación que compartía con el asesino de fuego se inclinaba.
-¡Imposible! ¡No! ¡No! ¡Maestro José! - Grito desesperado Totomaru.
Natsu por un momento se sacudió en desequilibrio cuando la habitación se sacudió bruscamente. Recuperándose observo a su enemigo balbucear cosas incoherentes. Escuchando la piedra molerse con piedra y el sonido de engranajes ensamblarse y girar tuvo un serio escalofrió, algo pasaba y algo le dijo que lo que sea el mar que se propuso Phamton si lo cumplió dejaría una marca en la ciudad como nunca se había visto antes.
Con incredibilidad los magos de Fairy Tail miraban a la imponente fortaleza reconfigurarse. Torres, paredes y pasillos se separaban y se volvían a ensamblar pero estaba ves en algo nuevo.
-L-Loco ... hijo de puta- dijo Rob mirando en lo que se había convertido el gremio enemigo.
-Viejo- Cana trato de encontrar su voz pero se le hizo difícil -¿Qué es esto? -
-Un gigante mago mecánico- respondió el viejo hombre-escuche rumores de que el consejo había hecho planos para construirlos y enfrentar bestias de gran calibre, pero nunca supe que construyeran uno realmente, José debió robar los planos o pagar una fortuna para tenerlos y construirse uno propio
-¡Se mueve! - grito Macao al ver al gigante dar un paso al frente haciendo la tierra temblar.
-Cálmense todos- grito Cana a sus compañeros –Natsu aún está dentro de esa cosa si la daña nos salvamos- por el bien de todos ella esperaba que el asesino de fuego lo hiciera de lo contrario todos estarían muertos.
-Pero ... esa cosa, se mueve. Creo que es un vehículo en cierto grado- dijo un mago a la tarotista del gremio.
-Oh…-
Cana abecés, realmente odiaba su mala suerte.
Dentro del gigante mecánico Totomaru recuperó el equilibrio, secando su sudor de su frente sospechoso aliviado. No había muerto, al menos no todavía.
-En qué diablos piensa el maestro- se perdió –esta cosa nunca se usó, ni siquiera sabemos si funciona con todo el daño que recibió al destruirse Júpiter, si hace el hechizo hay grandes dificultades de morir- dijo a nadie en particular –aquí vamos - dijo el momento, el tirón de energía de su magia, el hechizo estaba comenzando, en el peor momento. Ahora en donde lo dejamos- le preguntamos a su enemigo que estaba delante de él. Solo para casi caer al suelo por lo que estaba viendo.
En el suelo Natsu solo podría maldecir su situación, incluso el creyó que era ridículo, como podría perder el control total de su función motora por un mareo, o peor aún por que siempre se mareaba al subirse a algo que se movía. Grandes preguntas sin respuestas.
-Eres raro- fue todo lo que dijo el mago de fuego de Phamton, solo para darse cuenta de algo –no, no me digas que sufre de mareos- su suerte sin dudas mejoraba –diste pelea lo admito, pero ya todo acabo- tomando un poco de la magia que no había sido drenada por el gigante comenzó a realizar su magia de fuego más fuerte –venga esto slayer de fuego ¡Arco iris de fuego! - exclamo.
Natsu abrió grandes sus ojos al ver el fuego multicolor, solo tenía una oportunidad de hacer algo de lo contrario terminaría con un bronceado muy oscuro.
-¿Eh? -
Con sorpresa el mago de fuego de Phamton señor se vio interrumpido, sus manos interrumpieron a gran velocidad ante sus ojos.
-¡Pero qué diablos! - exclamo mientras el hielo se formaba y comenzaba a cubrirlo enteramente.
Natsu suspiro en alivio solo conocía una persona que podía manejar el hielo de esa forma.
-¡Largo!-
Y también conocía a un dueño de esa voz y el brazo monstruoso que tomaba el bloque de hielo y lo lanzaba al cielo en una demostración de fuerza inhumana.
-Natsu, eres patético- hablo el recién llegado Gray acompañado de Elfman.
-Eres un hombre Natsu, los hombres no se marean con los vehículos-
-Chicos, realmente me alegro de verlos, Uhg ... maldición- ambos recién llegados observaron lo que Natsu había desayunado ese día.
Eso era desagradable en todo sentido. Sopa, cerveza y quesos de queso alguna vez se juntarse.
-¿Uh? - Natsu parpadea un par de veces y como un resorte se desplaza del suelo. Su mareo de pronto había desaparecido, lo que quería decir esa cosa en la que estaba montaba se había detenido.
Afuera del meka gigante de Phamton, justo a sus pies un par de pelirrojos miraban su entrada. Naruto inspecciono con cuidado el gigante.
-¿Alguna entrada? -
Mirando a si lado observo el ceño fruncido de su amante peliroja, Erza estaba hecha un desastre, sus brazos aún sufrían algún que otro calambre, además de que podíamos ver un par de moretones en la cara además de rasguños.
-Sí, la ventana a unos cincuenta metros arriba a la derecha- señalo.
-Entremos antes de que todo empeore- dijo la peliroja notando que el gigante comenzó a acumular magia, grandes cantidades de ella en sus brazos, lo que sea que planeara hacer José, no sería nada bueno.
Ambos de un solo salto atravesaron la ventana frágil haciéndola añicos. Era extraño observar todo un pasillo del anterior castillo de costado, en especial cuando los cuadros, los cuales mostraban la imagen de José, permanecían perfectamente pegados a las paredes, al igual que las mesas y demás decoraciones.
-Algo pasa- mencionao Erza al mirar por otra ventana como el hiante levantando uno de sus brazos y comenzando a dibujar algo en el aire –Eso es… -
-Grieta del abismo- respondió Naruto al reconocer el iniciante sello mágico –planea destruirnos y llevarse la ciudad también-
Sin decir más y en muto acuerdo ambos corrieron tan deprisa como sus temblorosas piernas le permitieron el momento.
Cruzando la esquina del pasillo ambos se encontraron con un grupo de Phamton quienes eran una bola de carne humana. Todos y cada uno estaban sobre los otros al parecer la transformación del castillo que habían tomado desprevenidos.
-No hay tiempo, debemos seguir- dijo Naruto tomando una pose de pelea para enfrentarse a los magos enemigos que salían de su enredo.
-Tienes un plan para detener una cosa de completar el sello mágico- pregunto erza invocando una de sus espadas.
-Llame a un amigo-
No paso mucho para que se escuche los gritos de dolor y alguna que otra explosión mediante ambos pelirojos se habrían pasado.
-¡Rob! - fue el grito desesperado de Cana.
-Ten fe niña- respondió el anciano aplastando con su pastel a otro fantasma de José –no estamos solos- dijo rezando para que su presentimiento respondió correcto.
-Creo que te estas volviendo senil ... - contesto la alcohólica mientras lanzaba un par de cartas explosivas a un enemigo que golpeaba de sordera por la espalda –que no daría por una botella hora- dijo lanzando más cartas.
-Ve con Mira y tráela- ordeño el viejo hombre.
-Pero ... -
-¡Sin peros! - le grito Rob rompiendo la cara de otro fantasma –vi a Gray y Elfman irse dentro de esa cosa, ella debe saberlo-
-Pero si se entera ... - Un sudor frio se formó en el frente de la maga.
-Creo que es hora de liberar al demonio- dijo -¡JA! adentro cuidando esos clones-
-¿Eh? ...- mierda, solo había una persona en el gremio que podría hacer eso de forma tan magistral para engañar a Mirajane –te odio por hacerme hacer eso-
Con prisa Cana corrió a los restos de su gremio, con la adrenalina bombeando por sus venas el trayecto apenas fue un parpadeo para ella. Bajando las escaleras al sótano encontraron una posible autora de sus futuras pesadillas.
Estoica y fría, así fue a Mirajane Strauus mirando el cuerpo inconsciente de Uzumaki y de Erza.
Sin prestarle atención alguna a Cana Mirajane continuamente inspeccionando el cuerpo de su amigo pelirojo, apretando sus puños y dientes tratando de controlar su creciente ira. Suspirando calmadamente Mirajane miro al suelo, agachándose con elegancia tomo lo que parecía ser el palo roto de una escoba, observando como este tenía una punta formando una estaca.
Los ojos de Cana se abrieron con horror cuando observo a la peliblanca apuñalar en el pecho al Uzumaki como si este fuera uno de esos vampiros cliché de las películas.
-Maricón-
Ambas mujeres vieron al Uzumaki convertirse en una bola de humo blanco que rápidamente desapareció.
-Supongo que no podría engañarte más-
Mirando a Erza, ambas mujeres la vieron sentarse en la mesa que estaba acostada y sonreírles, la peliroja de pronto explotó en humo y dejo ver a Naruto.
-Pudiste haberme dicho- el tono plano de la peliblanca era tan plano y carente de emociones que no era natural en ella.
-Sí, pero lo habrías impedido. Además alguien tendrá que ayudarlos- dijo mirando a Cana quien dio un pequeño brinco de sorpresa –Lo siento Cana- se despidió de la mujer desapareciendo en una bocanada de humo.
-Maldito ... - gruño al Uzumaki, él nunca le había dado problemas y cuando tenía por primera vez, tenía que hacer a lo grande –Mira, tenemos problemas- ella misma quiso reír de sus propias palabras ¿problemas? ¡Ja! estaban con la mierda hasta el cuello –Veras Mira, Gray y Elfman… -
Afuera en el fragmento de la batalla Rob sonrió mientras golpeaba a otro enemigo, ese pulso, ese pequeño y ahora creciente pulso de energía.
-No eres débil Mira, eres un hada fuerte. Uno de los orgullosos del gremio, tu hermana no quería verte ser lo que no eres, una cobarde. Elfman fue más allá para enfrentarse a sus demonios, no escupas la memoria de Lisanna haciendo lo contrario.
Mirajane sollozo mientras miraba el suelo, rápidamente sus lágrimas registraron sus mejillas y cayeron en ese mismo suelo que miraba.
-Lo siento Lisanna, tu ne-chan fue una cobarde ... - dijo entre lágrimas la peliblanca –pero eso se acabó, tu ne-chan no volverá a ser una cobarde- levantando su mirada la strauus miro al frente donde la fortaleza enemiga estaba.
Todos en el lugar tuvieron que protegerse con sus brazos cuando las ondas de viento salían de la peliblanca. Con un grito que se escucharía en toda magnolia la peliblanca dejo salir su poder.
-Sí, eso está mejor- sonrió Rob al ver el pilar de energía púrpura salir disparado al cielo.
Sintiendo su desmesurado poder Mira gruño, era demasiado, mucho para su cuerpo fuera de forma. Se pudo patética, con esto apenas se pudo ayudar a Rob a mantener a raya a los enemigos. Absorbiendo todo de nuevo casi perdido de rodillas, mirando sus manos no noto nada nuevo eran las mismas, había fallado, no pudo hacer su Alma Satán. Aun no podía desatarse como ella quería pero tenía que bastar.
- Pequeña molestia -
Esa voz fue la voz de José.
-Asustado Payaso fantasma- le contesto Rob mirando al gigante.
- Una mosca ante un dragón -
Todos observaron con horror como el gigante levantaba su otro brazo y lo dejaba caer en el viejo y la peliblanca.
Cerrando sus ojos todos esperaron sentir el estruendo que sería el preludio a la tragedia.
- UUUUUUUUHHHHHHHHHH - (¿Sonido de ballena? No lo sé, no sé cómo escribir el sonido de la ballena, lo siento)
Con la delicadeza de un arma nuclear el agua del lago exploto levantando las aguas a alturas considerables.
-Eres un gato mentiroso- fueron las palabras incrédulas de Natsu a su compañero felino.
-¡Como podría mentir sobre algo así idiota! -
Hace solo unos segundos feliz había vuelto de afuera con noticias, y no eran buenas.
-Si feliz está en lo cierto no tenemos más opción que seguir adelante, tenemos que destruir este lugar aun si tenemos que morir intencionalmente- dijo Gray mirando a sus compañeros.
-Solo recuerdas lo que vine a hacer, solo que no pienso morir, no sin antes patearle el culo a José por lo que le hizo a Levy- dijo Natsu sacudiendo su cuerpo y estirar sus músculos, los necesitaría en pleno rendimiento a partir de ahora .
-Separémonos y hagamos el mayor daño posible- dijo Elfman mientras su brazo volvía a la normalidad.
Sin más el grupo de tres se separó, esto ya no era un juego, gente inocente de la ciudad moriría si no hacían algo.
Relajando su postura Naruto continuo caminando por el pasillo acompañado de Erza.
-Ahora porque sonríes, es una situación seria- regaño Erza a su amante quien sin explicación sonreía.
-No me digas que no lo sientes- dijo mirando a su lado mientras sonreía.
Erza no supo de lo que hablaba su amante secreto, cerrando sus ojos un momento se concentró en lo que la rodeaba. Abriendo sus ojos sonrió.
-Ya era hora- dijo mirando a su pareja.
-Es nostálgico, me pregunto cuanto pasara para ustedes se maten con hace años atrás- dijo solo para recibir un golpe en su cabeza -¡OUCH! -
-Idiota- regaño –sigamos, tenemos asuntos que arreglar con un fantasma-
Atrás de ellos en el pasillo cuerpos inconscientes y heridos de los miembros de Phamton Lord se encuentraban esparcidos, todos y cada uno con diferentes tipos de heridas desde extremidades dobladas, hasta profundos cortes. Un calentamiento antes de José.
Bueno eso fue todo, espero entrar en forma de nuevo y escribir más. Estén atentos y que dentro de poco se viene algo grande por acá.
Se despide -AlejandroV-
Y que la zhukulezia los acompañe.
