¡Buenas minna-san! ¿como les va? Soy nueva aqui, asi que no me se todos los términos que usan usualmente. No es que haya cambiado la historia, pareció que estaría bueno ver el punto de vista de algunos personajes para poder adentrarnos mejor a la trama.
Recuerden opinar aqui o en mi pagina de facebook Adm Soi fong (actualmente tengo una portada de Diabolik Lovers) Sus comentarios me alientan a seguir con la historia :D
¡Disfruten la lectura!
.
Disclaimer: Los personajes de Diabolik Lovers no me pertenecen a mi, sino a Rejet.
.
.
.
Capitulo 4
.
"Era una noche normal como cualquier otra" se habían dicho antes. Ahora sabían que eso no era cierto, no era una noche normal, era una noche de reencuentro.
Con la emoción de la vuelta del quinto integrante, tanto la pelinegra como sus primos se saltearon las clases. Tenían mucho de que hablar y como no querían que el clima que se creó se estropee solo hablaron de ellos mismos. Claro, todo mientras se abrazaban y se sonreían. Luego habría tiempo de charlar de asuntos más personales y de sus órdenes.
.
En el curso de Ahome se encontraba un albino recogiendo sus cosas para irse, antes de abandonar el salón miro por última vez el banco de su compañera. Ni de por casualidad le guardaría las cosas, ¡que se joda por andar paseando por ahí!
.
-¡Tsk! Y eso que es su primer dia- dijo retirándose molesto Subaru. Ahora tendría que hablar con Reiji o Shuu para contarle de su compañera. ¿Debería de hacerlo en realidad? Se enterarían de todas formas cuando la vieran, así que decidió guardar silencio y solo observar por ahora.
.
.
~Narra Ruki~
.
.
Aun no puedo describir la emoción que sentí dentro de mi pecho cuando la vi. Había crecido mucho, su cabello corto era cosa del pasado, también al parecer se había desarrollado más, pero aun así seguía con esa hermosa sonrisa que animaría a cualquiera.
.
En ese momento quise decir su nombre pero no pude, quería correr e ir a abrazarla pero tampoco podía moverme. Mi cuerpo de veras me estaba jugando una mala pasada. Pero se ve que volvió a reaccionar, cuando vi que estrechaba sus brazos, como invitándonos a abrazarla y ni hablar cuando dijo "He vuelto". Creo que en menos de un segundo ya la estaba abrazando y cuando lo hice suspire. Me invadió una abrumadora tranquilidad, el quinto integrante de nuestra familia había vuelto. Nunca deje de decirlo; somos familia y siempre lo seremos, pase lo que pase.
Luego de haber dicho palabras sin coherencia, de mirarnos fijamente, de charlar de cosas arbitrarias nos dimos cuenta que no podíamos seguir nuestra conversación ahí y decidimos volver. Para nuestra sorpresa, cuando fuimos a buscar nuestras mochilas ya todos los alumnos se habían ido, así que nos apuramos, recogimos nuestras cosas y nos volvimos a la mansión.
.
En ese momento estaba tan feliz, que me olvide de preguntarle a Ahome a que curso iba y cuando había llegado, pero no importaba, ya nos íbamos a enterar de todo.
Cuando entramos a la mansión nos sorprendimos al ver unas cuantas maletas en la entrada. Y como si nos hubiera leído la mente nuestra querida pelinegra hablo.
.
-¡Ah! ¡Ya llegaron qué bien! – dijo acercándose a ellas confirmando que todas estuvieran ahí. Eran muchas y eso me alegraba por eso me permití sonreír – Chicos ¿Cuál va a ser mi cuarto? ¡Miren que quiero uno con ventana!-
.
Nos comento sacándonos la lengua. Ja! Ella no era una persona taaan caprichosa pero sí que a veces tenía sus mañas. Todos nos dispusimos a tomar sus maletas y guiarla a un cuarto que "cumpliera con sus condiciones".
Al entrar a su nuevo cuarto lo primero que hizo fue tirarse a la cama repitiendo "¡Ah! Pero que cansada estoy!". Se levanto nuevamente para indicarnos donde poner sus maletas. Sorprendentemente ninguno le reprocho nada, TODAVIA, solo la ayudábamos a guardar sus cosas, explicarle entre risas y gritos donde quedaba todo.
Al terminar de desempacar, pidió tomar un baño. Según ella estaba muy cansada por el viaje, la escuela y sus compañeros de clases. Arquee la ceja instantáneamente, ¿"compañeros" dijo? Ese será otro punto más del cual hablar después de Cenar.
Como había dicho, se fue a duchar. Mientras tanto comencé a cocinar con todos mis hermanos alrededor.
.
.
- Ella… volvió – comento Azusa con una sonrisa en la cara. Hace bastante que no lo veía asi… bueno, en realidad se pone asi cuando se corta y habla con Justin y los demás.
.
- ¡Si! ¿y vistes todas esas maletas? Prácticamente se mudo aquí~ - dijo un cantarín Kou.
.
- Ahora solo hay que ponerle una especie de chip rastreador para tenerla bien monitoreada y evitar que escape- solto un entusiasmado Yuma.
.
- ¡Yo también quiero hacer eso!- le sigio la corriente Kou- pero ya sabes que si haces eso te sacara a patadas ¿verdad? ¡ah! Y te recuerdo que tiene un buen gancho izquierdo, ¡no es recomendable!- agrego un divertido Kou.
.
- Kou tiene razón… Además, no hay que… asustarla… - reflexiono Azusa.
.
- ¿AHH? ¿De qué se asustaria? – El Castaño rasco su cabeza aun sin entender.
.
- Ah! Yuma-kun ¿no es obvio? ¡De tus extraños fetiches! Cualquiera saldría corriendo fufuf~ - El rubio hizo un mohín al finalizar su aclaración.
.
- ¿AHH? ¿Y QUE HAY DE TI PRINCESO? – Se acerco el castaño peligrosamente al rubio que se enderezaba cada vez más para discutirle.
.
- Kou… Yuma… tienen que… hacer algo con eso… - dijo Azusa mirándolo fijamente. En ese momento Yuma y Kou dejaron de discutir para decir al unisonó:
.
- Azusa, tu eres el menos indicado para hablar – dicho esto siguió el griterío.
.
A decir verdad no entendía por que todos se vinieron a discutir a la cocina, no me dejan cocinar en paz. Para terminar con el alboroto pedí silencio mientras levantaba mi dedo índice. Logre que de mala gana se callaran para que me escuchasen.
.
- Kou, Yuma, Azusa… tenemos mucho de qué hablar los 5, pero saben tan bien como yo que para que se apareciera después de tanto tiempo debió de haber ocurrido algo. Tenemos que averiguarlo y apoyarnos entre nosotros. – sentencie mirándolos fijamente, todos lo sabían pero nadie había dicho nada- Yo también estoy contento de que volviera y tampoco quiero que se vaya pero hay mucho que aclarar antes. –Todos asintieron dándome la razón- Primero hablemos de los aspectos triviales para pasar a lo más importante ¿quedo claro? – Todos volvieron a asentir mirando a distintos lados.
.
Me dirigi a la reserva de la cocina a buscar algunos ingredientes para la comida cuando note un refrigerador mas. Esos de los que tienen en los puestos de Kioscos. Me pareció raro por que no recordaba haber mandado a pedir uno, a menos de que sea de…
Antes de seguir preguntando deslice una de sus puertas.
.
- ¿Pero qué…?
.
.
~Narra Ahome~
.
.
Después de un relajante y merecido baño, comencé a cambiarme.
Un suspiro se escapo de mi boca, otra vez. ¿Cuántas veces hice eso hoy? Creo que nunca había suspirado tanto como hoy. ¿Y cómo no hacerlo? Ingrese a una escuela por primera vez, "dialogue" con mi "tierno", "hablador" y "tranquilo" compañero de clases y me reencontré con mis queridos primos ¿Qué más podía pedir?
Sabía lo que se vendría después de la cena, así que me senté en la punta de la cama a ordenar un poco mis pensamientos.
.
-Uff será una noche larga- dije disponiéndome a terminar de cambiarme. Nada del otro mundo, un Short de Jean, una remera con tirantes blanca y un saco rojo.
.
Cuando bajaba escuche todo el griterío y el posible desastre que estaban haciendo esos chicos en la cocina. "Que nostálgico" pensé mientras sonreía y de la emoción de unas pocas zancadas llegue a la cocina y me colgué del hombro de Yuma, cosa que es muy patética por nuestras diferencias de alturas. El muy bestia mide 1,90 mientras yo me quedo abajo con mis 1,60.
.
-Ow- se sorprendió el castaño cuando sintió que alguien lo tironeaba del hombro - ¡Ah! ¡Eras tú! – Hizo una sonrisa maliciosa- ¡sigues tan baja como siempre! –dijo mientras palmeaba mi cabeza. Y como toda adulta que soy no me quedo más opción que tirarle de la nariz ¿Quién se cree que es?. –¿ P-pero que haces?- decía mientras trataba de zafarse de mi agarre. ¡Como extrañaba fastidiar a Yuma por Dios!. Creo que la estúpida sonrisa que llevo en la cara no puede borrármela nadie en este momento.
.
Luego de molestar a Yuma y reírme con mis queridos primos fui a fastidiar a Ruki por la comida. ¡Ah ese pelinegro cocina de madres! Vi lo que estaba haciendo, era mi comida favorita; Canelones. Se me hacia agua la boca de solo verlos. Ruki me alejo un poco de la cocina diciéndome que ya estaba todo listo.
Paso rápido la hora de la cena, asi que esperamos un poco antes de ponernos a hablar seriamente.
.
-Chicos- llame su atención- ¿podemos sentarnos en el piso para hablar? ¿Por favor? – los mire con cara de cachorro abandonado para hacer más convincente mi petición. Al verlos suspirar y sentarse en el piso una sonrisa se hizo presente en mi rostro otra vez. Tome asiento, nos miramos fijamente unos momentos. Sabía lo que querían preguntarme ¿Por qué tarde tanto en volver? Ah… Esta noche sí que sería larga y como no me gusta estar dando tantas vueltas al asunto comencé.
.
- Chicos… -aclare mi garganta- antes que nada saben que yo los quiero con todo mi corazón, ¿verdad? – ante mi comentario asintieron con una sonrisa. Kou, que estaba sentado a mi derecha, me extendió su mano. Volví a sonreír. Cuando hablamos de este tipo de temas al rubio le gusta que le tomen la mano o que apoyen una mano en su hombro. Así que sin dudas tome su mano y la apreté fuerte mientras le sonreía.
Me di vuelta para mirarlos de nuevo y proseguir
.
- ¿Recuerdan que estaba viviendo en la casa de Ritcher-sama con dos de sus sobrinas? – un unisonó aja se escucho. – Bueno de un día a otro descubrí que nos mudaríamos. Le insistí a Ritcher-sama que me dejara avisarles pero se negó. Y me dijo algo que me puso muy mal "No los veras por un buen tiempo así que acostúmbrate" – comente en un tono triste, mientras bajaba la mirada y apretaba mas la mano de kou- y lo que dijo lo cumplió. Impidió de todas formas que me acerque, nos fuimos a vivir al mundo de los demonios por un buen tiempo, así que no había forma de comunicarnos. Las pocas noticias que obtenía de ustedes eran por charlas que escuchaba a escondidas de Ritcher-sama y por algunos periódicos que logre rescatar de las pocas visitas que hice al mundo humano. Por ese medio me entere, Kou, que te habías convertido en un ídolo – esto último lo dije sonriéndole especialmente a él. – Tengo unos cuantos recortes tuyos- me pareció tierno ver a Kou sonrojarse en ese momento. – Se muy bien que me buscaron – volvi a mirarlos a todos fijamente ahora empezaba lo más complicado, retire mi mano de la del rubio para abrazar mis piernas. Suspire y comencé la verdadera charla.
- Pude volver porque Karl Heinz-sama lo solicito. – mis primos me miraron atónitos y antes que pudieran hacer alguna pregunta continúe- Me conto del proyecto Adán y Eva quiere que colabore acercándome a Yui Komori. Ya que soy una mujer piensa que así podrá tenerla controlada un poco más. – Suspire- Aunque la idea no me guste y no pueda especificarles más mi tarea a ustedes, acepte. ¡Cuando me dijo que podía quedarme a vivir con ustedes me convenció! ¿Cómo no aceptar si era lo que más quería? – los mire y estaban con la mirada perdida en alguna parte del salón, pero aun así seguían escuchándome atentamente. – El tampoco me conto mucho del porque de mi intromisión y no soy tonta. Sé que algo mas hay detrás pero… la emoción que siento al recuperar a mi familia me hace olvidar esa sensación de incomodidad. – finalice con una sonrisa.
.
.
~Narra Azusa~
.
.
La charla no se extendió mucho… hablamos lo suficiente, nos despedimos y nos fuimos a "dormir".
Mientras miraba el techo pensaba en todo lo sucedido, desde mi cama, escuche a alguien tocar la puerta.
.
-A- Adelante… - en ese momento se abrió la puerta dejando ver a la pelinegra que tanto extrañe. La luz estaba apagada así que era la luna la única que la iluminaba, traía un pijama de dos piezas; un short y una remera de tirantes de color verde manzana y una almohada. Ah… ese pijama se pegaba bastante a su figura, si que ha crecido mi querida prima.
.
-Que… nostálgico- Susurre mientras se acercaba a mi cama. Me hice a un costado, dándole lugar en la cama, corrí la sabana y palmee el lugar que le correspondía mientras la miraba con una sonrisa.
.
Ella entro a la cama y se acomodo mientras yo la arropaba. Quedo mirando para mi lado, estábamos girados viéndonos de frente.
.
- ¿Tienes… miedo? – le pregunte con ternura. De niños, cuando ella o yo teníamos miedo, nos íbamos a dormir juntos, pero siempre en mi cama.
.
-Un poco… - me miro algo insegura. Asi que tome su mano, la apreté un poco y la acaricie. Deje nuestras manos unidas en medio de los dos mientras le sonreía. A lo que ella me respondió con una de sus más sinceras sonrisas. "Que hermosa" pensé.
Supe que no diría más cuando me gesticulo un "gracias" mientras sonreía. Estos momentos son en los que más siento seguridad permitiéndome dejarme vencer por esta abrumadora tranquilidad.
Nos quedamos un rato así, hasta que fuimos cerrando los ojos, la primera fue ella, yo me quede un rato mas observándola hasta que me gano el sueño.
.
Antes de entregarme a los brazos de Morfeo, deposite un beso en su mano deseando que al día siguiente la encontrara al despertar.
.
.
.
¡Fin del capitulo 4! ¿Que les pareció? recuerden comentarme :D
Aun no hay una pareja definida y la historia esta recien comenzando. Muchas gracias a todos los que me estan acompañando y se toman un ratito de su tiempo para leerla :D
¡Nos leemos luego!
Soi Fong Taichou- ¡CAMBIO Y FUERA!
Actualizacion: 03/08/2015
