¡Buenas hermosos y sensualones lectores! ¿como les va? aqui les dejo el capitulo Numero 7 :D este es un poquito mas largo que los demas ewe
espero les guste! recuerden comentar que les parecio :)
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Disclaimer: Los personajes de Diabolik Lovers le pertenecen a Rejet no a mi que solo me pertenece la historia.
Actualizacion: 21/08/2015
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CAPITULO 7
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~Narrador~
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Habían ya pasado unos días desde la llegada de Ahome, ya era viernes y se venía el fin de semana. La azabache andaba algo preocupada porque no se había cruzado ni de por casualidad con la rubia de la otra vez. Desde aquella vez llevaba siempre unos dulces encima, eso de compartir fortalecía el lazo entre compañeros ¿verdad? Aun así no había tenido oportunidad de hacerlo, con el albino aun no lo veía viable ya que apenas se dignaba a responderle.
Con las horas de clase se dio cuenta que resultaba muy productivo molestarlo, eso hacía que se concentre mas en sus tareas y que las realizara más rápido. No le era muy agradable la idea, porque muy bien sabia, que eso lo hacía para callarla, pero al menos funcionaba.
Suspiro, estaba en el receso tratando de ubicar a Yui, sin mucho éxito hasta el momento. Detuvo su búsqueda cuando escucho un grito, le llamo la atención que después de eso escuchara un quejido, así que se acerco para ver si había alguien herido.
Al llegar al lugar, de dónde provino el grito, visualizo a Yui con un muchacho de cabello violeta. Este solo era un poco más alto que ella y tenía entre sus brazos un oso de peluche. ¿Se puede traer eso a la escuela? Se pregunto inocentemente. Observo que este la estaba regañando por algo y que ella mantenía la cabeza gacha con miedo. No le gusto lo que vio asi que se acerco a ellos, marcando muy bien sus pasos para que se percataran de su presencia.
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- ¡Hola Yui! ¿Cómo estás? - dijo sonriendo – ¡hace días que no te veía! ¿estás mejor verdad?
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~Narra Kanato~
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Me encontraba regañando a la inútil de Yui-san cuando escuche que alguien se acercaba. Era una muchacha de cabello negro largo y ondulado en las puntas, tenía un lunar bajo sus finos labios y unas intensas orbes violetas.
Escuche como la chica saludaba a Yui-san mientras le sonreía, en cambio la rubia se encontraba temblando de miedo. ¿Qué acaso es idiota? Varias veces le había dicho que no se comportara así en público. Suspire exasperado, esto hizo que la chica me mirara.
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-¡Hola! Me llamo Ahome, mucho gusto~ dijo en un tono cantarín- ¿Tu cómo te llamas?
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Vi como la inútil miro nerviosa a la azabache, pero esta no hacía más que mirarme. Considere darme la vuelta e ignorarla pero no lo hice. "¿y si esta estúpida le dijo algo a esa chica?" ante mi pensamiento apreté los dientes… Yui-san sí que la tendría feo si anduvo hablando de más. Así que fije mi mirada en ella y con un neutro tono le conteste.
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-Sakamaki Kanato- conteste y desvié mi mirada hasta la rubia- ¿desde hace cuanto se conocen ustedes?- prácticamente le reclame. Ella puso su dedo índice en sus labios, de forma pensativa. ¿Qué tanto se tiene que tardar? ¡Es una pregunta fácil!
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-¡Desde el martes! Soy nueva, llegue el lunes pasado- sentencio poniendo sus manos sobre su cadera. Al hacerlo comenzó a palmearse, al parecer tenía algo colgado de su cadera. "Oh, ¡cierto!" exclamo y saco una bolsa llena de dulces. ¡Dulces!
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~Narrador~
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Ahome recordó que tenía una bolsa de dulces, la saco y vio como Kanato la miraba hipnotizado.
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-¡Oh! ¿Les gustaría comer algunos dulces? – sin esperar la respuesta, la azabache le acerco primero la bolsa a la rubia que la miro dudosa. La pelinegra le insistió logrando que tomara una paleta. Luego se dirigió al peli-violeta que la miraba MUY interesado. -¿Te gustaría comer algunos dulces Kanato?- este asintió. A este, a diferencia de yui, le dio la bolsa completa. El en ningún momento dudo, solo la tomo. "Ah… así que esto se siente compartir con compañeros".
La oji-rosa al ver a Kanato concentrado comiendo dulces se calmo. Miro de reojo a Ahome que miraba divertida al joven.
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-¿Por qué no nos sentamos a tomar algo? – propuso la chica nueva. La rubia giro buscando la mirada de Kanato que no hizo más que asentir y seguirlas mientras caminaban.
Se dirigieron al pequeño bar de la escuela, se sentaron en una mesa redonda donde quedo en el medio Yui. Ahome se estaba por levantar para ir a pedir algo de beber cuando Yui la miro con ojos suplicantes. "¿Ahh… asi que no quiere que la deje sola con él?" Se dijo.
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-Kanato iremos a buscar algo de beber –Informo la oji-violeta- ¿Qué quieres? – Esto capto la atención del trillizo del medio que miro algo raro a la azabache- Por lo que vi… hay de todo un poco. Como estas comiendo algo dulce ¿no te gustaría tomar chocolate? – La rubia palideció en ese momento, el recuerdo que tenía de Kanato y el chocolate no era muy bueno. Pero…
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- Esta bien- dijo en voz baja kanato- ¿No está mal, verdad Teddy? – le dirigió la palabra al oso.
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-Oww- soltó Ahome parándose y acercándose a él. Se agacho un poco y miro a teddy.- ¿Así que se llama teddy? ¡Qué lindo! – kanato asintió como si estuviera diciendo lo obvio- Desde que te vi con él, quise decirte que me parecen hermosos el parche y su chalequito. - ¿Dónde los compraste? – exclamo sonriente la nueva.
Kanato frunció el ceño para después mirarla con superioridad.
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-¿comprar? ¡Ja! no vestiría a Teddy con un harapo hecho por cualquiera. YO soy el que confecciona su ropa. –exclamo molesto.
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-¿En serio?
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-¡Si! – Ahome se acerco un poco mas lo que hizo que kanato estuviera a punto de perder los estribos- Pero que…?
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-¡Que genial!-exclamo sonriendo- A mi ni de por casualidad me saldría algo asi – hizo un mohín- se lo básico pero tantos detalles no podría hacer- Su comentario hizo que Kanato cambiara su cara de odio por una de emoción.
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-No es la gran cosa- le acerco un poco a Teddy para que lo viera mejor, ella no intento alzarlo, de cierta forma, por la cara de espanto que había puesto la rubia supo que no era viable. – Tengo una colección especial de chalecos y parches para cuando salimos a eventos- dijo aun más emocionado.
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Para la Oji-rosa la estupenda habilidad que tenia Kanato, con el diseño y la costura, se veía horriblemente opacado por el tétrico uso que le daba. Recordó claramente la vez que la llevo a ver aquel salón repleto de cuerpos de novias sacrificadas. Un escalofrió le paso por la espalda, cosa que Ahorme noto.
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-¡Increíble! Me encantaría ver una fotografía de eso. Teddy está mejor preparado que yo. –menciono pasándose la mano por la cabeza mientras el peli-violeta reía. - ¡Ah! – Dijo viendo el reloj de mano de Yui- si no nos apuramos terminara el receso, ¡traeremos las bebidas y seguimos hablando!- aclaro tomando el brazo de la rubia para dirigirse al mostrador. Kanato solo asintió entusiasta mientras seguía comiendo los dulces.
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Al llegar al mostrador le tomaron su pedido, la pelinegra miro de costado a la rubia que la miraba con ¿admiración?
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-Yui… ¿Qué pasa?
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-Es que… -dijo en voz baja acercándose la rubia- no esperaba que kanato-kun reaccionase así. -Suspiro y en el breve momento que preparaban su pedido, hablaron de cosas triviales.
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Al volver, el peli-violeta ya se había terminado los dulces. Se sentaron y mientras tomaban sus bebidas conversaban.
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-¡ah! Lo dulce es espectacular –
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-¡si son deliciosos! Pero a mí me gusta más lo agridulce… Como las medias lunas con jamón y queso ¡ah! ¡Son la gloria! – opino con los ojos brillosos. Pero su acompañante no estaba de acuerdo, es más, la idea de ensuciar algún dulce con algo salado le era repugnante. Así que con cara de asco le contesto
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-¡eso es asqueroso! – Le grito- ¡qué gusto tan repugnante tienes Ahome-san!
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- ¿Ahh?- lo miro seria- ¡a mí me gusta! No porque a ti no te guste quiere decir que sea asqueroso- espeto haciendo que Kanato apretara los dientes.- ¿Qué acaso no comes comida que no sea dulce?
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Al peli-violeta se le ensombreció la mirada, esto no iba a terminar bien.
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-¡Por supuesto que sí! Y siempre que puedo la mejoro con algo dulce – a la pelinegra se le ilumino la mirada e hizo una mueca maliciosa.
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-Ahh.. ¡Entonces quiere decir que te gusta la comida agridulce!- no lo dejo interrumpirla porque siguió hablando- si le pones algo dulce a lo salado ya es agridulce y eso es lo que haces para mejorar la comida, ¿vedad? No tiene nada malo aceptarlo.
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El trillizo del medio reflexiono por un momento antes de contestar. Se había pisado el solo al hablar ¡Maldición! No lo iba a aceptar ¡Eso si que no!
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- ¿Qué están haciendo?
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Todos giraron para ver quien los había llamado y se encontraron con que era Reiji.
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~Narra Reiji~
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Me estaba dirigiendo al bar para pedir un poco de Te cuando escuche una voz muy familiar gritar. Por dios, ¿Qué acaso Kanato no puede comportarse? Hmpf… estuve por ignorarlo, sin embargo gire a verlo. Se encontraba discutiendo con una azabache de cabello largo. Yui solo los miraba aterrada.
¿En serio? Ninguno sabe comportarse, ¡parecen animales! Antes de seguir dándole rienda suelta a mis pensamientos observe bien a la tercera integrante. Tenía… algo raro. Abrí los ojos con sorpresa cuando me di cuenta de que no era humana. Fruncí el entrecejo ¿Kanato no se había dado cuenta? No estaba enterado de que hubiera más de nosotros en esta escuela. Debía de ser nueva, jamás la había visto.
Tenía que averiguar que pretendía. Al parecer la chica era algo cercana a Yui porque dialogaban de vez en cuando mientras Kanato seguía con sus berrinches.
"Definitivamente, esto, no tiene buena pinta" me dije.
Así que me acerque y les pregunte que hacían. La primera en mirarme fue la pelinegra, que al parecer se percato de mi condición por la forma en la que me miraba comprensiva. Esta sonrió y saludo.
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-¡Buenas noches! Me llamo Ahome y a los demás creo que ya los conoces~ comento con un tono cantarín.
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La mire con desaprobación a ella y a Kanato que me miraba fastidiado.
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- Si, ya los conozco. Me llamo Sakamaki Reiji. ¿podrías repetirme tu nombre completo por favor? –no me gusta que anden haciendo las cosas a medias. Pude observar que tanto Yui como Kanato se habían interesado en mi pregunta. Al parecer no les dijo su apellido a ninguno.
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- ¡claro! ¿Por qué no? – sonrió sincera- Me llamo Ahome… Ahome Mukami. –soltó sin más. ¿Pero qué rayos? Por lo que tenía entendido solo eran cuatro ¡No era posible! Pero ahí estaba.
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- ¿Mukami? ¡Con razón eres tan fastidiosa! – se enervo Kanato- ¿Qué rayos quieres? ¿vienes por ella? – señalo a Yui mientras gritaba y comenzaba a llamar la atención de la gente.
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- Kanato, cálmate.- le ordene en voz baja. Veía como Yui miraba a la chica de su costado con extrañeza, como si no reconociera a quien tuviera al lado. Sé que es lo suficientemente capaz como para relacionar que si es una Mukami es un vampiro.
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- ¿Qué me calme? ¿pero qué dices Reiji? No sabemos sus intenciones. – dijo exasperado el peli-violeta.
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- Vine a estudiar ¿no está claro eso? – comento como si fuera lo más normal y antes de que la interrumpiera levanto el dedo índice, indicando que seguiría hablando- Nunca había asistido a una institución escolar y como tuve la oportunidad de volver a este país y reencontrarme con mis queridos primos, decidí registrarme y estudiar. – finalizo dando el último sorbo a su tasa para cruzarse de brazos y mirarnos fijamente. ¿acaso pensaba que le creeríamos? Pero que-
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- ¿primos? – hablo por primera vez la rubia- Ahome-chan ¿Por qué no me lo dijiste? – reclamo ¿algo decepcionada? la acusada la miro con ternura.
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- Yui, nosotras solo nos habíamos visto una vez y lo que menos hicimos fue hablar de nuestras familias. Sentí como evitaste el tema así que yo decidí hacer lo mismo para no incomodarte. – poso sus manos en sus rodillas- Además ¡No te preocupes! Nunca bebí de una mujer y no pienso comenzar ahora – hizo una cara de asco divertida- Yo no voy por esos lados- sentencio sonriente.
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Entre Kanato y Yui que estaban perplejos y la sonrisa de la azabache no sabía que pensar, pero lo que si sabía es que no nos deberíamos fiar de ella. La mire de arriba abajo nuevamente, como escaneándola. Ella me devolvió la mirada con un gesto de duda.
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- ¿Qué quieres en realidad? No te voy a creer que no sabias quiénes éramos. –fui directamente al punto.
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- Tienes razón-dijo esta vez poniéndose recta- Sabia sus nombres pero no conocía sus rostros… ¿y quién de nuestro mundo no lo sabría? Si no los tengo cerca no los detecto y mucho menos sabría quienes eran cada uno si no me lo hubieran dicho. – marco nuevamente como si fuera lo más normal.- ¿Y qué quiero? … Intentar vivir en paz con mis primos y que no tengamos que separarnos de nuevo – dijo sinceramente. ¿separarse había dicho?
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- Hm- iba a emitir una palabra pero sonó la campana. Ahome se puso de pie rápido, tomando su vaso vacio.
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- ¡tenemos que volver a clase! – agacho la mirada y dijo algo desilusionada- Ojala… tengamos la oportunidad de poder hablar de nuevo- levanto su cabeza, nos sonrió e hizo una reverencia. – ¡Ja ne! (hasta pronto)- y la vi desaparecer por el pasillo.
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Me gire, y observe que tanto Yui como Kanato estaban callados, se veían confundidos. Le faltaban muchas partes a esa historia. Como dije antes, no podemos fiarnos de ella.
Antes que se retiraran les hable.
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- Ahora vayan a clases o llegaran tarde. Luego hablaremos de lo que paso. Y tu… -mire a la rubia- no te acerques a esa chica ¿entendiste? – La oji-rosa asintió triste.
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"Ah… tengo mucho trabajo que hacer" me dije a mi mismo mientras acomodaba mis lentes.
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~Narra Ahome~
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Ahh… que cansador. Era una lástima que el cuatro ojos haya interrumpido nuestra charla. ¡Me la estaba pasando de bien! Sin dudas después de eso tanto Yui como Kanato no querrán hablarme.
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Hmpf- Hice un mohín mientras preparaba mi cuaderno para la siguiente hora. Era otra materia donde tenía que conocer a un nuevo profesor; decir mi nombre, mi edad y aclararle cual es mi compañero de trabajo. A decir verdad todos los profesores con los que me he presentado quedaron sorprendidos al escuchar que hacia equipo con Subaru. Hacían una cara de desaprobación y seguían con la clase ¿Qué se creen esos vejestorios? ¡He!.
Sé que al albino no le gustaba que digieran eso, fruncía el entrecejo cada vez que pasaba. Mire maliciosamente decidida al frente. No importara cómo, haríamos que los idiotas de los profesores se metieran sus opiniones por donde no les da el sol (trasero).
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-¡Tsk! – escuche que se quejaba mi albino compañero ¿Y ahora que le pasa? No pude evitar sonreír tiernamente. A pesar de que a veces me siento incomoda, tenga ganas de estrangular a alguien o tenga ganas de irme, lo estoy disfrutando mucho.
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"¿Podría decirse que esto es estar viviendo?" Aun no lo sé.
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~Narra Subaru~
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Otra vez se presento y otra vez el profesor la miro con desaprobación al decir mi nombre ¿¡Pero qué les pasa!? Aun así ella no parece quejarse, ya que si quisiera hubiera cambiado de grupo ¿No?
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-Hm?- escucho que se ríe en voz baja. La miro y veo que mira maliciosamente hacia el frente.
-¡TSK! - ¡No se cambia porque sabe que nadie la aguantaría!
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El resto de la clase transcurrió normal, si normal puede considerarse tener al lado una subnormal.
Sonó la campana, el viejo saludo y me fui rápido ya no quería estar un segundo mas ahí. Me encamine hacia el coche, donde mis hermanos estaban juntándose y esperando a Yui.
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~Narra Laito~
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¡Al fin llego el viernes! ¡Sí! Es fin de semana y eso significa… ¡Party Hard! Mi plan era llegar a la mansión, cambiarme y salir a disfrutar de la noche muy bien acompañado.
Ahh… me dirigí hacia la limo, aun no había llegado por eso mis hermanos estaban haciendo una especie de fila mientras esperaban.
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-¡Oh! ¡Ahí viene!- exclame contento. Se estaciono el auto y el emocionado de Ayato-kun ya estaba abriendo la puerta.
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-¡Subaruuuuuuuuuu! – se escucho un grito a lo lejos. El nombrado no hizo más que abrir sus ojos bien grande y sobresaltarse en el lugar sin darse vuelta, podría decir que incluso le dio un escalofrió por cómo se movió. Al parecer intentaría ignorarla, pero el plan de subaru-kun se vio estropeado porque apenas escuchamos esa voz nos dimos vuelta todos.
Venia corriendo hacia nosotros una chica de cabello azabache largo, con un buen cuerpo debo decir, ojos color violeta intenso y un irresistible lunar debajo de una, probable, deliciosa boca. ¿Por qué no la había visto antes?
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-Oye Subaru… ¡date la vuelta! ¡Sé que me escuchas!- reclamo la muchacha a penas se había posicionado detrás del albino. A este no le quedo más que darse la vuelta, mirándola con una muy pero muy fea cara.
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-¿Qué quieres? – pregunto seco.
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- Como que ¿Qué quieres? – Dijo con la ceja levantada mientras buscaba algo en su bolso - ¡Ten! – Le extendió unos papeles- Es lo que tenemos que hacer para el lunes… hay que hacerlo individual para después compararlo en clase con los compañeros de trabajo- menciono algo molesta. El oji- rojo tomo los papeles de mala gana. Al parecer no había anotado nada. – Mételos en tu bolso- exigió cruzándose de brazos.
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- ¿Qué? – vocifero mirando a la chica y a los papeles.
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- Quiero ver que los guardes para asegurarme de que no los "pierdas" por "ahí"- hizo énfasis en esas dos palabras- Yo soy la nueva aquí… se supone que TU tienes que estar supervisándome a MI y NO al revés- exigió algo molesta.
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Subaru-kun ya estaba por explotar cuando, al parecer, la oji-violeta se percato que había más gente.
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-¡Disculpen! ¡Buenas noches!- hizo una reverencia y después volvió a mirar al albino que no podía estar más exasperado- ¡Ya tengo que irme! – Dijo haciendo otra reverencia, se enderezo y comenzó a caminar hacia atrás
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- ¡Subaru asegúrate de no quedarte viendo pornografía hasta tarde y hacer la tarea! ¡JA NE! –grito para después lanzarse a correr. A esto la mayoría de nosotros estallo en risas. Debo admitir que especialmente yo.
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-¿QUEE? ¡VUELVE AQUI! ¡VOY A MATARTE!-
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Estoy seguro que los tomates envidiarían la cara de Subaru-kun y que si Reiji no lo hubiera detenido se iba corriendo detrás de la pelinegra.
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- ¡Vamos paren con eso y entren al auto! – Ordeno Reiji. A regañadientes el albino entro, seguido de nosotros que no parábamos de reírnos y de hacerle comentarios que lo enfurezcan más. Debo admitirlo ¡Molestar a Subaru-kun es lo máximo! Se hizo un pequeño silencio que fue destrozado por la risa de Ayato-kun creo que se dio cuenta que, con esto, tenia material para molestarlo todo el año.
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Puedo dar fe, que si Reiji no comenzaba a hablar, el oji-rojos se iba a lanzar encima de Ayato-kun.
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- Está bien, ya paren con eso – volvió a ordenar serio- Tenemos que hablar de algo importante- menciono mirándonos a todos mientras se acomodaba los lentes.
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~Narrador~
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-Subaru- lo llamo al mismo tiempo que todos lo veían- ¿Qué sabes de esa mujer? ¿Por qué no nos dijiste que tenías una compañera así? Y no puedes decirme que no te diste cuenta, porque tengo entendido que son compañeros de trabajo. - menciono algo molesto.
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- ¡TSK! ¿Y que con eso? ¡Si se iban a dar cuenta de todos modos! – respondió molesto mirando para otro lado.
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- Esperen- pidio Ayato- Además de que esa niña dejo en ridículo a Subaru ¿Qué tiene de importante?- exigió. Reiji lo miraba con cara de "¿Me estas jodiendo?" Pero no, al parecer no lo estaba haciendo.
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- Ayato… -puso en uso su paciencia- esa muchacha no es humana, es un vampiro como nosotros. Ademas… no es cualquier cosa, ella es una Mukami. – sentenció. tanto Ayato como Laito se sorprendieron por el comentario. ¿Una Mukami? Subaru solo hizo un desprecio con la cabeza, mientras que Yui y Shuu escuchaban atentamente.
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- ¿Una Mukami? – El pelirrojo dijo en voz baja para después hablar con fuerza - ¿Qué rayos quieren?
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-No lo sé – contesto el pelinegro- Por eso… -dirigió su vista hasta el albino- ¿Qué sabes de ella?
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- ¡TSK! ¿Qué quieres que te diga? ¡He! ¿Cómo me fastidia todo el día o como se las ingenia para que no la ignore? – comento enervado. Laito lo miro algo curioso. "Al parecer la dejo acercarse bastante" pensó.
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-No nos interesan sus actividades… solo dinos que sabes. Es de mucha importancia ¡Tómatelo en serio! – Exclamo el pelinegro algo ya fastidiado. El albino se acomodo en su asiento, gruño y comenzó a hablar.
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- Tampoco se mucho… La conocí el lunes y desde ahí pudrió mas mi vida escolar –menciono apretando los puños, aunque muy en el fondo sabía que no era así. El no tenía amigos en la escuela ni en ningún otro lado por eso se le hacía difícil cada vez que ella se acercaba. Estaba agradecido por su voluntad pero su manera de persistir opacaba eso. - Al principio no se presento con su apellido, tuve que averiguarlo para después preguntarle personalmente. Lo que me pareció raro fue… - hizo una pausa al recordar la charla que tuvo con ella en el patio y cuan cerca habían estado- Hmpf….
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- ¿Qué? – apuro el pelinegro.
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-Ella no tuvo problema al decirme su nombre completo, es mas… me aclaro que antes fue humana. En ese momento Azusa se apareció y me lo presento como su primo, aclarando que no tenían lazos sanguíneos pero que se consideraban familia. Eso es todo- finalizo el albino. Lo que menos quería era seguir hablando.
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Esto último dejo pensando unos segundos a los Sakamaki y a Yui.
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- ¿Estás seguro que no notaste algo más? – pregunto Reiji.
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- ¡TSK! ¡Ya te dije que no! ¿Qué más? ¡Ah! ¡Que apenas la soporto y tengo que trabajar con ella! ¡No hay más! – exclamo ya exhausto ¿Qué no entendía?
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Todo el camino que restaba para llegar a la mansión se la pasaron discutiendo sobre el tema.
Ahora todos estaban informados sobre el quinto integrante de la familia Mukami.
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~Narra Ahome~
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La cara de Subaru, después de decirle eso, ¡no tenia precio! Cuando me di vuelta para empezar a correr no aguante más y estalle de la risa. ¿Por qué corrí? No soy idiota, se que Doña Cólera si me tenía a su alcance me mataba.
Seguía corriendo, ahora tenía que dirigirme rápido al coche si no quería que me ametrallaran con preguntas.
La risa me duro muy poco, al querer dar otro paso casi me ahorque con mi propia camisa. Me di vuelta ¡Iba a matar al idiota! Pero lo vi a el. AUCH ¡Santa mierda!
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- Eh…. ¿a quién miras con esa cara? ¿De dónde vienes? – pregunto tenebrosamente Yuma levantándome y colocándome sobre su hombro como bolsa de papas. Cerré los ojos y cuando los abrí vi que detrás de él se encontraba Azusa con una mirada culposa. Directamente no me veía, solo jugaba con sus dedos y en ese momento lo supe:
El desgraciado lo hizo hablar.
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-¿¡Pero qué haces!? ¡Bájame Yuma! – dije pataleando. Odio pero realmente ODIO cuando hace eso.
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-¡No! – Gruño- Ahora me vas a decir que hacías con los Sakamaki y por qué le dijiste a Azusa que no digiera que ibas al curso con uno de ellos. – Amenazo rápido - ¿hay algo que acaso no quieres que sepamos? ¿He? – Clave mi mirada al piso, suspire y mire a Azusa.
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-Vayamos al coche. Aquí no podemos hablar- sentencie. Y al parecer entendió, porque llegamos a él en menos de un minuto.
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Ya en el coche Yuma me soltó. Ruki y Kou lo miraron intrigados, a lo que suspire y comencé a hablar. Por lo menos esa era una de las grandes cualidades de Yuma, el no te delataba, si no más bien te dejaba hablar.
Les relate, con no tantos detalles, como fue la situación desde el lunes. No les gusto mucho la parte donde era compañera de trabajo de Subaru. El que más se quejo fue Kou, según él, no hacía falta que me involucre tanto con ellos.
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-La cuestión es… -comente ya un poco cansada- que las cosas se dieron por si solas, yo no hice nada. No busque a los Sakamaki, no busque a Yui, solo se dieron las oportunidades y yo las aproveche. –Me cruce de brazos- Ahora solo me hace falta aclarar quién es Shuu, Laito y Ayato.
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- Shuu es el rubio, Laito el castaño pervertido y Ayato el pelirrojo. ¡Listo! No hace falta que te les acerques tanto – explico un molesto Kou. Lo mire de reojo con la ceja alzada ¿No me digas que…?
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- Y no hace falta que hagas equipo de trabajo con Subaru – sentenció Ruki- Podemos acercarnos al Ganado sin la necesidad de pasar tiempo con ellos. Aun estas a tiempo de cambiar de compañero.
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-¡Yo no hice equipo con Subaru para acercarme a Yui! – exclame. ¡Si que llegan a ponerse pesados! – Lo hago por gusto y no pienso cambiarme de equipo. ¡No importa lo que digan! ¡NO LO HARE! – ya estaba perdiendo la calma. Mis primos me miraron con una mirada acusadora.
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-No me digas… - susurro Azusa molesto- que te gusta Subaru-san. -Todos nos sorprendimos y exaltamos ante su comentario ¿Pero qué dice? Solo lo conozco hace una semana. ¡Ah ya se! Esta celoso y no solo el si no que los demás también.
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- No, no me gusta Doña Colera – dije maliciosa- trabajo con él porque quiero. Además no sabes lo fácil que es molestarlo, me divierto todo el día. – reconocí divertida.
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-¿¡He!? ¿Te divierte molestar al Tsundere? – exclamo con un mohín en la boca Kou.
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- ¿Tsundere? – lo mire confusa.
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- ¡Ah! Tsundere es una persona que se molesta muy fácil y que tiene cambios de humor de un momento para el otro ~ aclaro un cantarín Kou-
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- ¡Como Subaru! – Sonreí ante mi descubrimiento, Kou solo asintió. Mire nuevamente a mis primos, tenían una cara de disgusto muy notable. Suspire - ¡A ver, A ver! ¿A quienes amo con todo mí ser? – Me miraron con incredulidad – A ustedes ¡idiotas! Controlen un poco sus celos. A mí no me gusta nadie asi que quédense tranquilos. Solo estoy experimentando lo que es ir a una escuela. Si me llegara a gustar alguien se los diría. – sentencie divertida. Ellos solo me miraron y sonrieron. ¡Ja! Se habían dado cuenta que estaban actuando como idiotas sobreprotectores.
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No puedo culparlos… mire por la ventana y recordé que nuestras órdenes eran distintas pero tenían un mismo fin: Lograr el proyecto Adán y Eva.
Ellos tenían que plantar la semilla de la discordia entre Yui y su Sakamaki más apreciado o volverse preciados para ella y así lograr que, el que se quede con ella, se convierta en Adán.
Karl Heinz-sama al ver que no estaba dando el resultado que quería me mando a mí. Así es, tengo que encargarme de que todo vaya por donde debe ir, e ir definiendo al futuro Adán. No sé porque Karl Heinz-sama este tan apurado, algo debió haber pasado para que quiera agilizar las cosas.
Pero no importa, mis órdenes fueron claras, mis primos no pueden saberlas y menos Eva.
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Las cosas comenzaron a fluir por si solas, sin que yo quisiera. Lo único que espero es que…. No me arrastre la corriente.
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¡Fin del cap 7! espero les haya gustado :D recuerden comentar ;)
