Los gritos se extendian por todo el lugar, siendo ensombrecidos por los rugidos del Kyuubi. Minato Namikaze vio a la criatura que, hasta hace unos minutos, estaba encerrada dentro de su esposa.
Sabía que tenía poco tiempo, tenía que detener al Kyuubi y encerrarlo nuevamente pero la batalla con ese enmascarado lo había dejado casi sin chakra. Solo le quedaba lo necesario para el jutsu de sellado.
Él bebe en sus brazos se removió intranquilo. Su hijo recién nacido había heredado su cabello rubio aunque no podía ver sus ojos, se preguntaba si tenia sus ojos azules, o los grises de Kushina, si sería como ella y le gustaría el ramen.
Aparto esos pensamientos de su mente y coloco al bebe en el piso. Sabía lo que tenía que hacer al igual que también sabia que no funcionaria, su cuerpo no resistiría tener el chakra del Kyuubi, ni siquiera la mitad, y este se terminaría liberando, aunque podría usar el shiki fujin ...
-¡Minato! –Minato se volvió para ver a Fugaku Uchiha salir de entre los árboles con un pequeño cuerpo entre sus brazos. El hombre miro la escena, analizándola. Las cadenas de chakra que salían de la esposa de Minato, Kushina, sostenían al Kyuubi pero no resistirían mucho, la mujer agonizaba.
Fugaku se acercó con su hijo en brazos. El pequeño había nacido hacia menos de una hora. Solo minutos antes de que el sello del Kyuubi se hubiera roto.
-Fugaku ... -el hombre miro al líder de la aldea pero no dijo nada. Coloco a su hijo a lado del otro bebe.
Miro al Hokage. Sabía perfectamente que el hombre tenía una idea en mente, no por nada habían sido amigos durante años.
-¿Cuál es tu plan? –Pregunto rápidamente.
-Quería sellar la mitad del chakra del Kyuubi en Naruto –Minato miro a su hijo –y la otra en mi pero no funcionara, no tengo la fuerza, el sello se romperá en cuanto lo ponga.
Fugaku asintió mientras buscaba una solución rápida. El jadeo de Kushina le hizo ver que no tenía mucho tiempo. Miro hacia los bebes nuevamente y supo lo que tenía que hacer.
-¿Eres capaz de hacer ambos sellos? –Pregunto y Minato asintió sin decirle cual sería el sello que pondría en él. –Entonces encierra la otra parte en Sasuke –Minato miro a su amigo sorprendido. Podía hacer eso pero ...
-Fugaku no puedes hacerlo –dijo Kushina con voz entrecortada por el esfuerzo. –Mikoto no ...
-Ella murió –Fugaku la miro con tristeza –hubo complicaciones en el parto. El hospital fue atacado así que saque a Sasuke para protegerlo.
-Sasuke ... –Kushina sonrió levemente –Mikoto me dijo que le gustaba ese nombre.
Fugaku asintió y se volvió nuevamente hacia el Hokage, no era momento de recordar a su esposa.
-Hazlo rápido –dijo Fugaku –tu esposa no resistirá mucho más –Minato lo miro, buscando alguna señal de duda. Después de unos minutos asintió y comenzó el proceso de sellado aun con los reclamos de Kushina.
En ese momento el Kyuubi libero una de sus patas para matar a los bebes antes de que el cuarto Hokage consiguiera su cometido. Dos de sus garras se dirigieron rápidamente sobre los niños pero fueron detenidos por Minato, Kushina y Fugaku, quienes las interceptaron con sus cuerpos, siendo atravesados.
-Fu ... gaku ... -Minato lo miro.
-Solo termina el sello –respondió Fugaku. Minato convoco a una de sus ranas para entregarle las llaves de los sellos. Mientras Kushina y Minato se despedían de Naruto, Fugaku miro a Sasuke. Sabía que moriría y quería al menos decirle algo antes.
-Sasuke ... lo siento ... -miro al bebe dormido –esfuérzate para ser un gran ninja, protege a tus amigos y tu familia. Serás muy fuerte, lo sé. Ten mucho cuidado y no te unas a tu madre ya mi pronto. –Miro al bebe, deseando interiormente tener la misma oportunidad con su hijo mayor.
-Fugaku… utiliza algo de tu chakra –le informo Minato –y lo sellare en ambos, así, cuando llegue el momento, los tres podremos reunirnos aunque sea unos momentos con nuestros hijos. –Fugaku asintió.
Finalmente, con lo que quedaba del chakra de Kushina y Minato lograron completar ambos sellos, encerrando al Kyuubi en ambos bebes. Los tres cuerpos cayeron al piso mientras la barrera de protección desaparecía, permitiendo la entrada del tercer hokage junto a varios ninjas más.
-Minato, Kushina –dijo el hokage mirando los cuerpos tirados –Fugaku... –dos ninjas se acercaron a Fugaku y Minato solo para descubrir que ambos ya habían muerto.
-Ho...ka…ge-sama…-Kushina murmuro mientras un ninja la sostenía
-Kushina…
-Cuide a estos niños por favor –dijo ella mirando a ambos bebes –Naruto…tomamos ese nombre de una novela de Jiraiya…y Sasuke…le gustaba mucho a Mikoto…por favor…
-Por supuesto Kushina. Los protegeré. –Kushina sonrió débilmente y tras fijar su vista en Naruto, se desplomo.
-Está muerta –dijo el ninja que la sostenía al buscar su pulso
-Trae el cuerpo, ustedes hagan lo mismo con los de Minato y Fugaku. –ordeno a otros dos ninjas quienes asintieron. Una mujer de cabello negro cargo a Sasuke mientras Hiruzen tomaba a Naruto.
-Ambos son huérfanos ahora –dijo ella mirando al bebe que se había quedado dormido -Mikoto-san murió después de dar a luz a este niño.
Hiruzen suspiro.
-Llevémoslos a la torre hokage.
-¡Debes estar bromeando Danzou! –grito Hiruzen mirando al hombre furioso. El ataque del Kyuubi había dejado decenas de muertos y gran parte de los edificios destruidos. Los funerales estaban ocurriendo por toda la aldea y él había vuelto a asumir su puesto como hokage ya que Minato no tenía un sucesor.
-Todos vimos al sujeto enmascarado, utilizaba el sharingan –respondió el líder de los ANBU.
-¿Eso que tiene que ver con Sasuke?
-Hiruzen, tú y yo sabemos que fue muy conveniente que el líder del clan Uchiha muriera. Ahora el clan puede excusarse de eso para no dar razones sobre el enmascarado. –conjeturo Koharu.
-Además ¿Dónde estaba Fugaku durante la batalla? Con el desaparecido la policía no se organizó bien y eso retraso las evacuaciones. –Homura añadió.
-Fugaku Uchiha se encontraba en el hospital mientras Mikoto-san daba a luz –dijo Hiruzen –y murió protegiendo a su recién nacido del Kyuubi junto a Kushina y Minato.
-Es muy conveniente y el pueblo lo sabe –declaro Danzou
-Los Uchiha no tuvieron nada que ver en el ataque del Kyuubi –dijo Hiruzen –Madara Uchiha ha estado muerto durante años, fue un impostor, aun así, no encuentro la relación entre esto y el no entregar a Sasuke a sus familiares.
-No creo que debamos entregarles al Kyuubi sabiendo que uno de ellos puede controlarlo –Danzou miro a sus compañeros del consejo que asintieron decididos.
-No podemos ocultarles su existencia sin pruebas reales de su traición, su hermano Itachi merece saber que le paso.
-Creo que es lo mejor –contesto Danzou –los Uchiha han sido tachados como un clan rebelde. Es para protección tanto del niño como de la aldea. Podrían tratar de manipularlo y ponerlo en contra de todos. Además, sabes tan bien como yo que los otros clanes no lo aceptaran fácilmente. Es darle un gran poder a un clan en el que no confían.
Hiruzen los miro con enojo pero no pudo negar sus argumentos. El pueblo le tenía menos confianza que nunca a los Uchiha y entregarles a Sasuke solo los pondría en peligro tanto al niño como al clan.
Suspiro pesadamente pero no podía hacer nada. Había prometido proteger a ambos niños y si eso significaba que ninguno de ellos conociera sus orígenes que así fuera.
El niño de seis años miro las dos tumbas seriamente. No había volteado pero sentía las miradas de lastima a su alrededor.
-Pobre Itachi –escucho un susurro y miro de reojo a dos mujeres viéndolo –su madre y hermano mueren durante el parto y su padre durante a batalla, ahora está solo.
-Es muy trágico…
Miro las tumbas nuevamente. En el lado derecho estaba su padre y en el izquierdo su madre. Miro la palabra que revelaba que su hermano menor estaba enterrado ahí también, "Bebe Uchiha", y apretó los puños. Miro el nombre por última vez y hecho a correr.
Hiruzen alzo la vista cuando la puerta del despacho se abrió precipitadamente dándole paso a un niño de cabello negro. Dejo los pergaminos que estaba escribiendo y lo miro, decidiendo ignorar su entrada tan grosera.
-Itachi-kun ¿En qué te puedo servir?
-Quiero que cambien la tumba de mi madre –Itachi camino hacia el escritorio y paro enfrente. El niño tenía unas ojeras algo pronunciadas y ojos ligeramente rojos.
-Fueron tus tíos Ideko y Hotaru los que hicieron los arreglos de Fugaku y Mikoto, Itachi-kun –Hiruzen lo miro impasible.
-Se equivocaron –alego –la tumba de mi madre está mal.
-¿Y qué es lo que tiene mal? –pregunto el hokage, tratando de calmar al niño.
-Dice Bebe Uchiha –Hiruzen lo miro seriamente por unos minutos.
-Entiendo que estés molesto y triste Itachi-kun –le respondió finalmente –pero tu hermano tiene derecho a descansar con tu madre.
-¡No lo entiende! –grito el niño mientras sus ojos brillaban con lágrimas contenidas.
-Itachi-kun, tu hermano no tuvo...
-¡Él tiene un nombre! –esto hizo que Hiruzen se detuviera –Le pusieron Bebe Uchiha, pero tiene un nombre, ellos no preguntaron…solo…lo trataron como si no fuera más que otro bebe…pero…era mi hermanito…-Itachi comenzó a sollozar
Hiruzen miro al niño con pesadumbre. Puede que aun tuviera familiares pero Itachi había perdido a sus padres y a su hermano en una sola noche. Lo miro durante unos segundos y se levantó decidido.
-Itachi-kun, me gustaría que me acompañaras a un sitio. –el niño lo miro limpiando sus lágrimas.
-Pero…la tumba…
-Te prometo que si quieres cambiarla lo haremos –el niño lo miro y finalmente asintió saliendo del despacho con él.
Caminaron por las calles de Konoha hasta llegar al hospital y entraron. Aun había mucha gente herida por la batalla del Kyuubi. Aun así la mayoría se detenía a saludar al hokage.
Subieron hasta el tercer piso y Hiruzen se acercó a una de las enfermeras para hablar con ella. Esta los guio hasta una habitación vacía.
-Espere aquí hokage-sama –la mujer se retiro
-¿Porque vinimos aquí? –pregunto Itachi extrañado
-Te voy a mostrar algo Itachi-kun, pero debes jurar que jamás le dirás a nadie sobre esto, ni siquiera en la persona que más confíes. Es muy importante que guardes este secreto.
El niño lo miro fijamente y asintió. Poco después la puerta se abrió y dos enfermeras, cada una con un cunero. Los pusieron enfrente del hokage y tras una reverencia salieron del cuarto.
-Ven Itachi-kun –Hiruzen se acercó hasta uno de los cuneros donde un bebe de cabello negro dormía. Itachi lo miro unos minutos sin decir nada y alzo la vista.
-Él es…
-Su nombre es Sasuke.
Itachi se volvió nuevamente al bebe, extendió su mano sujetando la más pequeña y se le quedo mirando durante mucho tiempo.
Finalmente el niño miro a Hiruzen
-¿Por qué?
Hiruzen suspiro cansinamente. El niño era inteligente, tal vez demasiado.
-Tu padre y los padres de Naruto murieron peleando contra el Kyuubi –Itachi se volvió hacia él bebe rubio a lado –Para poder vencerlo hubo que hacer muchas cosas, cosas que involucran a estos dos bebes. Por ese motivo, ambos deben crecer protegidos de todas las personas que puedan lastimarlos, aun cuando eso signifique que crezcan lejos de sus familias.
Itachi volvió a mirar al bebe.
-Sasuke ... -dijo aun sujetando su mano –siempre te protegeré. Y a ti también Naruto –sujeto la mano del otro bebe.
Después de unos minutos soltó las manos de ambos bebes y se volvió al Hokage.
-El año que viene me convertirá en genin y podre proteger la aldea correctamente.
Hiruzen le sonrió
-No me cabe duda de que lo harás Itachi-kun. Sin embargo, nadie puede saber ...
-Mi hermanito descansara bien junto a mi madre –lo interrumpió -no necesita cambiar nada ... con su permiso Hokage-sama -Hiruzen lo miro y asintió. Itachi se despidió y salió.
-Buena suerte Itachi-kun
