Ya no quiero oírlo otra vez
Mi alma está partida en dos por ti
No me importa el fuego en el que ardo hoy
Dicen que estoy enferma de amor
Que me levanto y vuelvo a caer por ti
Cada vez que te apareces frente a mí
Porque sin ti no hay camino ni destino
Estoy perdida
Porque sin ti no me importan
Los minutos ni los días
Porque sin ti no hay presente ni futuro
Sálvame
De esta bella traición que mató mi razón
·Bella traición (Belinda)·
Capítulo 2: Bucle.
-Tienes que decirle Midoriya- el nombrado se mostró perplejo y como es usual en él, hasta se sonrojó.
-Es fácil decirlo, lida-kun…pero no será fácil para mi decirlo o hacerlo- le respondió el peliverde a su amigo mientras se sobaba la cabeza, intentando darse calma.
-míralo de esta manera, es como si fueras a enfrentarte a un villano para salvar la vida de alguien…salvaras a Uraraka del villano de la ignorancia de no saber lo que sientes por ella- intentaba explicar torpemente lida con su clásico movimiento de brazos robóticos.
-¿Qué tal si…me rechaza?- mencionó apenas.
-mmm…en ese caso…-lida suspiró- no sé que hacer…lo siento, pero aun no me encuentro en tu posición- admitió resignado.
-las chicas son extrañas en cuanto a comportamiento…a veces las ves bien e interesadas en ti y otras veces…no sé, pero, si mi ojo observador no me falla, me atrevería a decir que Uraraka-san a cambiado un poco conmigo, pero no se a que se debe…o a quien-
-Midoriya estas murmurando como siempre-
-lo siento lida, pero me ayuda-
-mira, Uraraka es una chica amable, sea cual sea su reacción, dará lo mejor de ella para que tu te sientas bien-
-tienes razón. Y dime lida-kun, ¿Por qué crees que el romance sea importante en nuestras vidas como héroes?- volvió a sonrojarse.
-es lo que me ha dicho mi hermano…y yo también lo he observado, después de todo, somos adolescentes…nuestra prioridad es ser héroes, pero en algún punto querremos, la mayoría al menos, tener alguien a nuestro lado que nos apoye incondicionalmente y formar una familia, como nuestros padres hicieron…de modo que, el mundo cada vez se haga un lugar mejor gracias a lo que les enseñaremos a nuestros hijos- Deku observaba con admiración las palabras de su amigo y le encontraba razón, pese a que tenia sus dudas. Después de todo, su única familia había sido durante casi toda su vida su madre, por lo que él no sabia sobre grandes familias.
X
Estaba furiosa. Hasta hace nada Bakugo le había dicho que eran amigos con derechos, pero ahora eso no le bastaba. ¿Por qué? Porque tenia una trampa, todo con él era una trampa. No era que podía andar por los pasillos hablando sobre su amigo con derechos, ni siquiera podía decirle amigo a Bakugo, porque todos se extrañarían. Aunque les gustaba pensarse como amigos entre toda la clase, todos tenían en claro quienes eran más amigos de otros. Y era casi como una regla implícita que no le permitía unirse a Bakugo en amistad. Pero estaba furiosa, y esto solo era el abono que alimentaba su semilla de furia. ¿Qué había implantado la semilla?, la escena. El ver a Bakugo, SU Bakugo como ella lo sentía, temprano por la mañana, antes de entrar al salón, hablando con una chica de otra clase. Él, impávido como siempre, manos en los bolsillos, ceño fruncido y boca en línea recta. Ella, en cambio, se notaba a leguas que le estaba coqueteando. ¿Por qué no se iba y la dejaba hablando sola? ¿y que pasa si estaban concertando alguna clase de encuentro? ¿y si ya tenia algo con esa chica? ¿y si actuaba con ella de la misma forma en como se comportaba con ella misma? Por All Might, todas estas preguntas la ahogaban como si hubiese salido de la gravedad. Y eso no acababa ahí, porque una vez que la maldita escena acabo, vinieron las consecuencias. Kirishima, Kaminari, Sero y hasta Mineta molestando a Bakugo por hablar en privado con otra chica fuera de las conocidas. Ya no lo soportaba, aunque le temblara todo el cuerpo del coraje, se pararía y le diría que hablarían fuera de clase. Pero el destino quería mantenerla alejada de esa bestia.
Se abrió la puerta para darle paso a Aizawa-sensei. Esta vez su expresión era un milímetro más diferente de lo que acostumbraba, por lo que significaba que traía un anuncio importante o quizás preocupante.
-Atención estudiantes, nos llega información importante del departamento de policías. Como bien saben, colaboramos directamente con ellos, por lo que las informaciones que se manejan suelen ser de primer nivel de confiabilidad. Usualmente quedan entre los héroes y ellos, pero ahora es importante alarmar a la población estudiantil por si se vieran enfrentados a este objeto. De hecho, puede ser que sea necesario formar grupos de patrullaje para buscar el objeto, pero eso aun esta en evaluación. La bodega del doctor Shield ha sufrido una explosión producto de un experimento mal sellado que entró en combustión con otro. Esta explosión abarcó varios kilómetros a la redonda desperdigando diversos objetos por las variadas zonas aledañas. Uno de estos objetos, un bucle de tiempo se encuentra extraviado, por lo que se hace necesario encontrarlo antes que pueda caer en manos enemigas-.
-¿Qué es un bucle de tiempo?- preguntó Mina una vez que alzó su brazo.
-una maquina que te permite viajar en el tiempo a tu antojo y cambiar lo que desees-
-¿y ha funcionado?- esta vez fue Toru quien preguntó. Aizawa dudó un poco sobre si darles esta información a sus alumnos, pero le era imposible ocultarles algo.
-sí- todos se sorprendieron ante esto- pero ahora se encuentra en desuso. Solo sirvió una vez para comprobar su objetivo sin alterar nada de la historia y luego se guardó. Por eso se hace importante que sea encontrado para que pueda ser destruido de una vez por todas como lo tenia previsto el doctor Shield. Un objeto así, en las manos equivocadas, puede ser fatal para todos-. Todos se imaginaron diversas posibilidades, todas igual de devastadoras, pero en el caso de Izuku Midoriya, pensó que un objeto así en manos de un villano como All for one y su discípulo, solo podría llevar a que retrocedieran el tiempo para evitar algo así como el nacimiento de All Might.
X
-la cafetería queda en la otra dirección, cara de ángel- fueron las primeras palabras en todo el día de cierto rubio hacia cierta castaña. Cuando vio que ésta prefirió seguir caminando en lugar de responderle como esperaba, se detuvo para llamar su atención.
-oi-
-¿Qué?- fue la escueta respuesta de Uraraka. Bakugo abrió sus brazos.
-¿desde cuando eres tan rápida almorzando?-
-¿desde cuando te interesa?- le replicó ella. Esto era algo nuevo. Acortó la distancia entre ambos.
-¿es que acaso te has estado juntando mucho conmigo para que te contagies de esa actitud de mierda?- cuando notó que Uraraka pretendía darse la media vuelta para dejarlo hablando solo, la tomó de un brazo y la metió en la primera sala que encontró, la cual para su fortuna, se encontraba desierta.
-¿Qué acaso no te he dado suficiente de esto para que andes amargada?- le espetó tocando su entrepierna para luego intentar tocar las piernas de la chica.
-suéltame…tengo una clase de entrenamiento a la cual asistir-
-la clase empieza dentro de media hora- volvió a fruncir su ceño -¿almorzaste?- inquirió, y Uraraka desvió su mirada cruzándose de brazos. Esto lo hartó.
-¡mírame cuando te hablo, carajo!- le dijo al tiempo que la acorralaba contra la pared, colocando un brazo al lado de la chica y con el otro tomó su mentón dirigiendo su cara y mirada hacia él.
-¿Qué hablabas con la chica de la mañana?- se atrevió a decir por fin la castaña. Esto provocó que Bakugo sonriera de lado.
-así que era eso. La verdad, ya ni lo recuerdo, no fue relevante para mi-
-no me veas la cara de…-
-¿idiota? A ti jamás- ambos se miraron durante unos segundos debido a esta respuesta. ¿Qué era esto que estaba naciendo en Bakugo? ¿Por qué de pronto estaba brindándole explicaciones a Uraraka? Debía volver a ser él mismo -mientras me hablaba yo solo pensaba en como metértela la siguiente vez- listo, eso habrá bastado. Esos ojos rojos, ¿le estarían mintiendo?.
-no quiero que pienses en mi solo de esa manera, tampoco quiero que me mientas…prefiero tu honestidad, tu brutal honestidad- le dijo Ochako bajando la guardia.
-¿almorzaste?- de acuerdo, él no lo hablaría ahora. Uraraka solo negó -demonios, y pretendes entrenar así. ¿Cómo es que ninguna de las idiotas de tus amigas lo notó?- Uraraka solo alzó los hombros. Ella sabía como pasar desapercibida entre sus amigas.
-estoy ahorrando. Siempre ahorro. No me gusta despilfarrar el dinero- Bakugo no lo entendía y tampoco quería hacerlo en estos momentos. Solo tomó su lonchera que la había puesto en el suelo y la colocó entre ambos.
-ten mi almuerzo-
-no te dejare sin almuerzo- replicó rápida, aunque sorprendida.
-no lo harás. Siempre traigo conmigo raciones extras para después de entrenar. Suele darme apetito- Uraraka solo parpadeaba perpleja. Estaban teniendo una conversación normal y hasta le estaba permitiendo conocerlo un poco más.
Como Bakugo notó que ella solo lo miraba con una expresión tonta, la tomó de un brazo, la sentó en un pupitre, colocó la lonchera en medio y él se sentó enfrente mientras repartía la comida. Era una escena un tanto tosca. Y así compartieron su primer almuerzo improvisado y en privado. Ninguno sabia que decir o si debía hacerlo, pero se notaba comodidad entre ambos.
Uraraka deseaba hacerse las mil ilusiones con ese hombre, pero eso era un peligro. Bakugo, por su parte, solo actuaba y no pensaba, por lo que no podía tener en cuenta que cada movimiento podía ilusionar o dañar a la chica que tenia en frente. Pero no era estúpido, sabia que si seguía recibiéndolo en su habitación era por algo más fuerte que el deseo, y sabia que él estaba cruzando una línea que desconocía, y porque lo desconocía era que le asustaba. ¿acaso esto era de lo que su madre siempre le habló? Maldita mujer… ¿y por qué Uraraka pensaba que él mentía todo el tiempo? Pronto fue sacado de sus pensamientos.
-¿piensas en mi? Cuando no estas conmigo…- hablo una cabizbaja, aunque sonrojada castaña.
-oi…solo me interesa que sepas que yo no miento y realmente no recuerdo nada de lo que esa chica me dijo. A la única mujer que le presto atención es a ti…y a mi mamá…pero solo cuando no dicen estupideces-
-¡Katsuki Bakugo, tu…me gustas!- dijo casi en un grito y luego tapó su boca con ambas manos, como si fuera a vomitar. Y como no le iba a gustar, si habían pasado por tanto en tan poco tiempo. Ella tenia sentimientos y muchos. Se miraron perplejos durante unos segundos, ninguno esperaba una declaración en medio de un almuerzo improvisado. Tal vez debieron quedarse callados.
-yo no vine aquí para eso- comenzó el rubio mientras sus ojos rojos se ocultaban de los de Uraraka -solo me importa ser héroe-.
-entonces no tienes claro tu objetivo…de lo contrario no nos hubiéramos acercado aquella noche…-comenzaba a recordar cómo todo se había dado, pero se contuvo. En estos momentos podía tornarse un recuerdo demasiado triste. Bakugo se puso en pie.
-¿Qué carajo esperas de mi?¿un noviazgo?¿un felices por siempre? Solo somos unos mocosos…ningún puto héroe se ha atrevido a tanto, el único imbécil que lo intento fue Endeavor y todos sabemos como termino esa mierda…no hay un tu y yo…ahg…tu no…tu no me gustas, maldita cara redonda!- y se fue echando chispas. Podía ser cruel. Podía ser muy cruel. Lagrimas saladas comenzaron a correr por las redondas mejillas de la chica.
X
Para cuando comenzó la clase de entrenamiento, ya todo se había ido al carajo. Pero el destino seguía lanzando sus cartas.
-de acuerdo estudiantes. A partir de hoy comenzaremos los entrenamientos en pareja- ni bien Aizawa dijo esto, todos comenzaron a acercarse hacia su mejor amigo, hasta que Aizawa los detuvo con la mirada- las parejas las tengo previamente seleccionadas y algunas serán las mismas del festival- dicho esto, algunos se colocaron en rápida alerta. El profesor comenzó a mencionar las parejas, hasta que llego a la que no debía ser nombrada: Uraraka y Bakugo. Dicho esto, varios más se colocaron en alerta pensando en lo mal que se habían dado las cosas esa vez para la chica. La castaña quería hablar, protestar, pero su voz apenas salía de su garganta.
-¿estas parejas serán solo por hoy?¿por que ha hecho esta selección, sensei?- fueron interrogantes provenientes desde lida, preocupado por quien consideraba una hermana.
-estas parejas serán de aquí hasta que yo lo disponga. Cada vez que empiece esta clase, quiero que se reúnan con su pareja y estén con ella hasta el final. Quiero ver avances, no retrocesos, que sus kirks se complementen y potencien. Aunque ahora les parezca que son muy diferentes, ese será su verdadero trabajo, encontrar un modo de hacerlos encajar. La pareja que mejor lo logre, tendrá una bonificación extra para el final del curso. Si es necesario que se reúnan a entrenar fuera de clases, que así sea- todos acataron y se acercaron a su dupla asignada. Bakugo y Uraraka también, haciéndolo parecer lo menos incómodo posible.
Los minutos pasaban y apenas interactuaban. Cada uno preocupado de sus propios movimientos. Apenas habían miradas y nada de palabras.
-Uraraka, Bakugo, no me hagan repetir las instrucciones…no me interesan los problemas personales, pero si no los veo interactuar de aquí al final de la clase, tendrán un punto en contra-. Esto bastó para que se acercaran, pero con la distancia prudente que una discusión reciente ameritaba.
-no creas que me contendré- amenazó el rubio
-nunca lo has hecho- replicó la morena
-acabaré contigo. Tu no tienes nada de frágil-
-pero tu sí- dicho esto el combate comenzó. Era como si necesitaran sacarse toda la rabia que les había quedado. Para el final de la clase, ya estaban exhaustos y su complementación apenas había aumentado.
-Bakugo, Uraraka…necesitan entrenar tiempo extra- fueron las palabras finales de Aizawa-sensei. Estaban condenados.
X
Ya por la noche, todos exhaustos de la escuela, buscaban una forma de distraerse, y dado que no podían salir, debían ser creativos. Fue como un murmullo que nació en conjunto y solo necesitaban contar con la aprobación del delegado de clase. Se necesitaron un par de minutos, hasta que por fin aceptó el juego de la botella. Pese a que colocaron reglas para que hubiera todo tipo de penitencias, en el fondo todos esperaban que derivara en libres besos.
La fortuna parecía estar del lado de varios, dado que ya se habían producido encuentros cercanos entre Mina y Kirishima, Momo y Todoroki. Otros como Mineta, continuaban con su mala racha. Cierto rubio ojos color carmín observaba de reojo mientras se preparaba un batido. Ese juego era bobo y él no participaría de eso. Pero cierta castaña de su interés se encontraba en medio intentando pasar las penas con su mejor sonrisa. De pronto la botella se detuvo en un moreno peliverde, y al girarla de nuevo para ver quien seria la persona elegida, todos contuvieron el aliento. Ella era la elegida y este era el perfecto momento para que la predicción de todos se volviera realidad. Uraraka y Midoriya debían besarse por mandato de la botella. La castaña sin querer dirigió una vista rápida a la habitación buscando a cierto rubio rompe corazón, pero no lo encontró. Suspiró. Si esto ocurría, debía ser por algo. Su amigo en frente ya se encontraba en posición y decidido como nunca. Se miraron y Uraraka sintió cierta calidez en la mirada…aquello la calmó. Todo iba ocurriendo en cámara lenta, ya podían sentir la respiración del otro, solo unos pocos centímetros separaban sus rostros y…¡PUM!
Fue como un meteorito, porque fue fugaz, pero algo los había atravesado y había hecho retroceder. Para cuando todos voltearon a ver desde donde había provenido aquella mini explosión, ahí se encontraba él con su brazo estirado y un rostro de los mil demonios. ¿Explicación por su actuar? Era algo que todos estaban esperando.
