¡Buenas minna-san! ¿Como les va? Aqui les traigo otro nuevo cap del arco "The house of laments" espero lo esten disfrutando tanto como yo lo hago al escribirlo.
.
¡Gracias a las que me dejaron sus comentarios! Quise probar algo nuevo y meterle mas trama a la historia, desde mi punto de vista el que solo haya romance y conflicto sobre eso no es tan atrayente y es medio cliché (aunque se que eso es lo que quieren todos, igual algo de eso voy a agregar por que yo tambien quiero ese tipo de "accion" ewe)
.
Muchas gracias a todos los que se toman un tiempo y leen mi historia y mas para los que me dejan sus opiniones ¡Las aprecio mucho! Espero sus reviews de este cap con ansias :)
.
Disclaimer: Los personajes de diabolik lovers no me pertenecen, solo Ahome y el giro que le voy formando a su historia.
.
CAPITULO 23
.
.
.
-No caigan en los juegos de la mansión; duérmanse o simplemente ignórenla – dijo la azabache dedicándoles una última mirada de advertencia – Nos vemos dentro de dos horas – sonrió relajadamente para aminorar la tensión del ambiente y cerró la puerta. Luego todo fue silencio.
.
Yui que había quedado en la habitación con dos acompañantes mas, respiro algo angustiada. Ese silencio era sumamente asfixiante, los nervios y la incertidumbre tampoco la ayudaban para nada. Toco por un momento su mejilla y sintió el rastro de lagrimas secas; aun no se recuperaba del susto de hace unos minutos atrás.
.
-Cálmate – ordeno el rubio recostándose sobre un sillón del cuarto- acuéstate al lado de él y duérmete, yo también lo hare.
.
-Shuu-san – murmuro la ojisrosas. Observo algo tímida la gran cama donde yacía el Mukami, al parecer lo que fuera que le hubiera pasado fue demasiado fuerte como para dejarlo en ese estado. Sin embargo le daba algo de vergüenza dormir en la misma cama con el – Yo…
.
-Ni que fuera la primera vez que lo haces – comento Shuu con un deje de fastidio en su voz. Sabía perfectamente que ella había compartido situaciones MUY comprometedoras con todos sus hermanos y los Mukami. Así que no entendía su fingido pavor. La joven agacho la cabeza con tristeza; odiaba que le dijeran ese tipo de cosas "Aunque son ciertas" se le cruzo ese pensamiento por su mente sorprendiéndola.-No quiero… - exhalo el joven- tener que pasar por mas situaciones molestas, así que coopera. El tiempo transcurrirá más rápido si lo haces.
.
Esta jugueteo un poco con sus dedos, se armo de valor y se sentó a un costado del castaño. "Tal vez tenga razón" pensó.
.
.
.
The House of Laments: Tercera parte.
"Estigmas"
.
.
.
La situación no era para nada buena y por demás era molesta, parecía que ese era el verdadero motivo por el cual habían sido invitados a aquella condena mansión. Lo que fue encantador y esplendoroso se convirtió en algo tétrico y desagradable. Era la quinta vez que se acomodaba en la orilla de aquella gran cama, aunque estaba considerablemente alejada de Yuma podía observarlo bien.
.
Entrándose al borde de caerse fijo su mirada en el techo "Shuu-san dijo que me duerma… ¿Pero cómo hacerlo?" se cuestiono. Tenía dos razones por no hacerlo; el cuidado del muchacho convaleciente y el miedo que despertaba todos sus sentidos. Ahora entendía bien porque Ahome no parecía especialmente interesada en la casa y le había advertido que no se separase de ellos. ¿Por qué no le dijo nada, entonces? Pudieron haber evitado muchas cosas de saberlo. Negó con la cabeza varias veces; por algo no lo dijo.
.
Ciertamente, esa noche en particular, se sentía más activa que de costumbre y sus emociones hacían estragos con ella. Pensaba cosas indignas de su moral y toda sensación parecía hacer el doble de efecto en su ser. Giro su cabeza otra vez y observo al Mukami. Suspiro sonoramente y decidió ocupar un poco mas de lugar en aquella cama. No sin antes echarle un pequeño vistazo a Shuu, este al parecer ya había entrado en un sueño profundo.
.
Poso nuevamente su mirada en Yuma, estar con él era como convivir con un amigo que siempre te juega malas pasadas. Era confiable, testarudo, compañero, altanero y muchas cosas más que lo hacían ser una de las personas con las que podía respirar tranquilamente. Claro… hasta que se disponía a beber su sangre de distintas formas subidas de tono. Cerró los ojos y se abrazo a sí misma; había escuchado algo moverse en la habitación. Intento hacer oídos sordos pero le costó, ni siquiera quiso observar al rubio para confirmar que no había nada. Inconscientemente se fue acercando cada vez más al joven de ojos cafés, queriendo encontrar seguridad en su imponente figura.
.
Cuando quedo a un palmo de él su corazón comenzó a latir fuertemente, sintió como un repentino calor invadía sin consideración su cuerpo y su respiración se tornaba cada vez mas entrecortada. ¿Qué le estaba pasando? Esas eran sensaciones totalmente indecorosas para ella. Su padre le había enseñado a comportarse y no recordaba que, en ninguna de aquellas lecciones, le haya dicho que estaba bien jadear de la forma en la que lo estaba haciendo. "Padre" pensó y se sintió aun peor… ¿El sabía que estaba pasando por todo eso? ¿Sabía que estaba sufriendo? La remota idea del "si" la atormentaba porque… ¿Cómo era posible que ni siquiera intentara comunicarse con ella después de tanto tiempo? El mismo le había dado la dirección.
.
-¡Duérmete de una vez! – refunfuño Shuu apretando los dientes. Y a pesar que su comentario fue para callarla la hizo sentir un poco segura; el estaba despierto.
.
Pensó si estaba bien hacer uno que otro sonido de vez en cuando para verificar si estaba alerta. Suspiro sonoramente y poso nuevamente sus ojos en su compañero de cama. El se encontraba tan desentendido de la realidad que le dio envidia. Pero su desentendimiento la hizo sentir un poco sola, si estuviera despierto por lo menos le diría algo, le haría alguna broma o trataría de beber su sangre. Se mordió los labios instintivamente; había un momento, cuando bebían su sangre, donde el dolor despertaba sus instintos más primitivos. Y aunque se lo negara una y otra vez era así "Hoy estas muy sincera, Yui" se dijo así misma sorprendiéndose nuevamente.
.
.
.
Narra Shuu:
.
.
.
Eso era sumamente insoportable, incluso me canse de solo pensarlo ¿Qué acaso no entendía una simple orden como la de "Duérmete"? Si ya de por sí, esa mansión, estuvo toda la noche revolviendo mis recuerdos más tormentosos y aquel mal presentimiento picaba mi nuca constantemente, la rubia no hacía más que empeorar todo. En primer lugar, la actitud de Ahome era evidente; habría que ser estúpido para no percatarse de ello, por eso quise largarme de ese lugar lo mas antes posible sin embargo… tanto Reiji como Kanato no quisieron moverse. Bueno, ese no era el momento para echarle la culpa a alguien. Solo quería dormir y que al abrir mis ojos ya todo estuviera resuelto.
.
No obstante, Yui, me lo impedía con sus cambios de humor. Pasaba de miedo a incertidumbre y de eso a estar excitada ¿Pero quien en su sano juicio se excitaría con solo ver la pared? Bueno, siempre fue una mujer muy pervertida, por más que lo niegue de seguro su mente morbosa estaba fantaseando algo. Aunque toda esa revolución hormonal estaba comenzando a afectarme; tenía sed. "¡Maldición!" Me removí en el sillón al escuchar los ruidos que rodeaban la habitación, sea lo que fuese no tenía ni la mas mínima intención de perder mi tiempo con ello.
.
Escuche un pequeño chillido y subí el volumen de mi reproductor de música.
.
-S-shuu-san… - me llamo Yui. Fingí estar dormido pero cuando zarandeo mi brazo no me quedo otra que contestar.
.
-¿Qué quieres? – pregunte directamente, no estaba de humor.
.
-Es que… se fue la luz y… ¡Kya! – grito y se aferro a mi brazo. Abrí mis ojos y era cierto, la luz se había ido y ella se encontraba temblorosa ante mí.
.
-¿Y eso qué?
.
-¡Shuu-san! – exclamo mirándome con reproche. "No, hoy no" me dije. No solía molestarla, gran parte del día, para que estuviese tranquila y así me pagaba.
.
Fruncí levemente el ceño mirándola con desgano para que entendiera que no debía molestarme. Sin embargo siguió así; de cuclillas ante el sillón y tomándome el brazo. Era patética… aferrarse a alguien era sumamente patético y mucho más cuando perdías a ese alguien o se alejaba. Sentí un gusto amargo al pensar en eso, el remordimiento amenazaba con colarse en mi pecho para hacerle compañía a la encarcela ira que vivía en mi. Siempre, desde que comencé a "perder", encerré ese tipo de emociones que te hacen ser impulsivo para alejar el mundo de mí. Porque todos los que se acercan a mi o mis objetos preciados terminan destrozados… "O calcinados" susurro mi mente y abrí mis ojos con sorpresa.
.
-¡Tsk! ¡Cállate! – rechiste apretando fuertemente mis dientes.
.
No sabía si esa mansión era peor que un eclipse lunar por todas las estupideces que te hacía pensar. Todo eso ya paso; el Shuu de esa época esta muerto… no tenía sentido traerlo a la vida nuevamente. Me encontré varias veces furioso conmigo mismo por ese hecho y cada vez acumulaba más y más remordimientos y rencor, odiando completamente a mi inútil persona. Las cosas que me gustaban, las que odiaba, mis aventuras, los nervios y el peligro… todo quedo sepultado en un lugar recóndito de mi mente. Prefería dormir que encontrarme con esa aterradora realidad, era muy consciente de la de los demás pero no de la mía.
.
Me gire dándole la espalda a la rubia, sentía mucha rabia por el ignorante ser en el que me había convertido… justamente por esa incredulidad e ingenuidad empecé a perder todo, me recordé. Una especie de presión se acomodaba en mi pecho cada vez que le rondaba por el asunto. La disconformidad que sentía en ese momento era abrumadora, prácticamente asfixiante "Hace mucho que no me siento a si" pensé angustiado. Trague en seco y me tense un poco al sentir como, nuevamente, me zarandeaba la joven. Al parecer llevaba rato llamándome. Me gire nuevamente y cuando pose los ojos en ella algo llamo mi atención. Incluso me levante un poco para observarlo mejor. Por la ventana podía verse un destello anaranjado "No puede ser…" pensé ¿Eso era fuego? Pues podía ver claramente como aquella luz titilaba y tomaba más fuerza.
.
Negué con fuerza y fruncí fuertemente mi ceño; todo eso era una ilusión. De pequeño había escuchado varias historias sobre una casa "encantada" que le gustaba jugar con tu mente. Si perdías te quedarías a jugar con ella para siempre y si ganabas podías irte. Era simple, fácil de entender pero aun así interesante para un niño. Sin embargo esto no era un cuento de hadas… era una irritable realidad. Volví a recostarme, bastante molesto, intentando ignorar mi entorno; algo que fue completamente imposible. Todo lo que contuve durante años amenazaba constantemente con salir a la luz y eso no podía permitirlo.
.
-¡S-shuu-san! – chillo Yui al tomarla y posicionarla arriba mío. Si no podía dormirme y ella no hacía más que fastidiar por lo menos debía utilizarla para ignorar esas estúpidas provocaciones. Esta se removió un poco, tratando de zafarse, pero no se lo permití. Con una de mis manos la tome de la nuca para acercar su profanado cuello a mi boca "Uno que todos probaron" pensé con amargura, no podía creerlo… ¿Además de estar emocionalmente alterado sentía celos? Nunca lo había hecho. – Shuu-san por favor, no… - murmuro llorosa. ¿A quién rayos intentaba engañar? Reí maliciosamente y clave mis orbes azules en los suyos.
.
-Cállate – ordene y me miro con algo de miedo- Dijiste que tenias miedo ¿verdad? – Ella asintió- Entonces deberías estar agradecida de que te ayudare… aunque será solo por esta vez. – Advertí y roce con mi nariz su cuello provocando que se tensara- Solo concéntrate en mis colmillos.
.
Perfore su tersa piel y aquel anhelado liquido carmesí inundo mi garganta. La sed que sentía me exigía más y más, era peor que la habitual. La rubia forcejeo los primeros segundos y luego se rindió, incluso apego más su cuerpo al mío. Su aroma a excitación golpeo con fuerza mis fosas nasales dándome el hincapié a succionar con más ferocidad. Un pequeño jadeo salió de sus labios cuando ella misma se froto contra mí al acercarse más. Me distancie un poco y sonreí al ver todo su rostro enrojecido y algo disconforme por haberme detenido.
.
-¿Hm? Has dejado que tus instintos te dominen ¿verdad? Mujer libidinosa –esboce mirándola fijamente y ella pareció tomar un poco de valor para hacerme frente – Nunca me equivoque contigo… eres una puta – declare con un tono de voz ronco y con algo de desprecio – Ahora dime, ¿Dónde quieres que te muerda? Acércamelo a mis labios.
.
En cuanto se lo ordene, la muy descarada, desabrocho un poco su blusa y acerco su pecho a mi boca. Inevitablemente volví a sonreír, ella se comportaba más atrevida de lo usual, incluso se daba el lujo de arrastrar su cuerpo sobre el mío mientras que de sus labios escapaban aquellos "indecentes" gemidos que con tanto recelo solía ocultar. Acaricie suavemente su cuello y mi otra mano la metí por debajo de su camisa para rodear su cintura. Esta comenzó a respirar entrecortadamente y aun mas con impaciencia cuando pasee mi lengua por la zona que palpitaba por ser perforada.
.
-S-shuu-san… por favor – suplico ante mi empecinamiento por torturarla.
.
No fue solo por atender su petición ni mucho menos por mi sed sino más por mi bien; enloquecería de no hacerlo. Con ansias empecé a beber de su pecho. Me senté con ella a ahorcadas encima de mi, mientras dejaba un pequeño camino de besos y mordidas hasta llegar a la parte más sensible. Su sangre estaba tan caliente que me quemaba por dentro. El calor que genero en mi era abrazador y agonizante "tanto como estar en medio de un incendio" Murmuro mi mente, desconcentrándome, nuevamente. Aun así no me detuve… ¿Qué rayos estaba pasando? Me aferre a su pequeño cuerpo, casi con desesperación, enterrando aun mas mi colmillos en su ser. Nuestras respiraciones se volvieron más agitadas, y Yui apretó con sus muslos mis piernas. Ella si podía distraerse sin embargo yo no y eso lo deteste.
.
Deteste que aquella sangre que me hacía sentir vivo no cumpliera con su función y mucho mas la sensación de sequedad en mi garganta junto a la temperatura que estaba adquiriendo mi cuerpo. Era patético… intentaba huir de la realidad, otra vez, pero en esa ocasión no había a donde huir. Todo, absolutamente todo me llevaba consigo de vuelta hacia mis recuerdos de antaño. Es más, su sangre parecía hacerme recordar aun mas, hasta tal punto que me pareció odiosa.
.
¿De qué diablos servía contenerse si al final terminaba de la misma manera que hace años? Siempre iba a perder algo, o lo destrozarían ante mis ojos sin piedad alguna. Entonces… ¿Qué debía hacer realmente? El mundo para mi había perdido su color hace mucho tiempo. La mayoría de mis hermanos me detestaban o me veían como un obstáculo desde pequeño ¿Qué no estaban enterados de que yo no fui el que decidió nacer primero? Y a pesar de que ahora no hago movimiento alguno sigue siendo así. Ni siquiera podía contar con Reiji, que era el causante de varias de mis "perdidas", por el odio hacia mí que incentivo Madre. "Madre" pensé, la adoraba pero el resentimiento fue más grande que esa adoración. Podía decirse que contaba mucho más con Subaru que con los demás, hoy en día era prácticamente el único que podía considerar un hermano leal.
.
También Edgar… había desaparecido por mi culpa. La angustia hizo que volviera a morder a Yui con ferocidad. ¿Qué no podía olvidarse de mí… como lo hacían los demás? Fue totalmente acongojante e insoportable, lo único que podía escuchar eran los gemidos de la rubia y el crepitar del fuego. Parecía hundirme cada vez más en aquel círculo caótico que me había dedicado esa mansión.
.
-¡Ya paren con eso, bastardos! – me detuve en seco y gire hacia donde provenía el sonido; Mukami Yuma. Nos habíamos olvidado completamente de él, no era como si me interesara en primer lugar en realidad- Maldito vago – mascullo frunciendo el ceño amenazadoramente y me sorprendí al encontrar ese gesto muy familiar. La rubia aprovecho mi distracción y se bajo de encima de mí. Debía estar mal… por un momento esa forma de hablar y esos gestos eran idénticos a los de Edgar cuando se molestaba. Tan idénticos que hasta una pequeña sonrisa se asomo por mis labios, cosa que pareció tomarlo como burla. - ¿Acaso pensabas follartela? – pregunto con rencor y note como la joven intentaba ocultar la evidencia al acomodar su ropa.
.
-Bueno… ¿Quién sabe? – esboce sin más, algo intrigado.
.
.
.
Narración Normal:
.
.
.
Yuma había despertado hace unos pocos segundos y lo primero que escucho fueron los jadeos de sus dos acompañantes. Si eso ya lo consideraba molesto aun mas era ver como lo rubia envolvía con sus piernas al Sakamaki mayor. ¿Qué rayos planeaban hacer con él en la habitación? Yui al ver que el castaño intento levantarse pero a causa de eso se provoco dolor en la cabeza, acudió a él. El joven la miro con una sonrisa ladina mientras se frotaba la cabeza y quitaba la sabana que lo cubría.
.
-Y-yuma-kun… no deberías esforzarte – sugirió algo temerosa.
.
-¡Cállate! – le grito y al verla tan sonrojada y agitada se molesto - ¡Tsk! Si que eres una puerca, Metsubuta. – murmuro viéndola.
.
La mencionada se encogió de hombros con pura pena, ni ella misma sabía que le estaba sucediendo. Solamente… cuando Shuu rozo su piel su cuerpo tomo el mando de sus acciones y eso no le desagrado en lo absoluto. No podía ser eso… eso era impropio de ella ¿Dónde quedaban esas ansias por escapar de aquella mansión donde la tenían como sacrificio? ¿El deseo de convertirse en monja? ¿O el querer una vida normal? ¿Dónde? No lo sabía… sin embargo descubrió que no se arrepentía de ninguna de sus acciones.
.
"Las alucinaciones, tormentos y deseos eran de lo que menos debían preocuparse los invitados de la mansión. De lo único que debían temer era de ellos mismos…. Incluso podrían sorprenderse al encontrar a su verdadero yo tomando el control de sus cuerpos. 'Díganme… ¿Qué tan bien se conocen?' canturrearon aquellas paredes infernales. '¿Qué tiene de malo ser sinceros?' volvió a musitar asegurando, que ella, los apreciaba tal cual eran. El verdadero problema era que si podían aceptarse a ellos mismos.
El arrepentimiento no era una opción ni mucho menos la compasión."
.
El rubio volvió a observar más detenidamente al castaño, como si estuviera buscando en el algo en específico. "Es imposible" volvió a repetirse pero aun así la duda escarbaba en su ser. El contrarío lo observo con disconformidad ¿Qué tanto lo estaba mirando? ¿Acaso quería burlarse de el por lo que estuvo haciendo con la rubia? Chasqueo su lengua y miro hacia sus costados… como si de repente le cayera un balde de agua fría, recordó lo que había sucedido ¿Dónde estaban los demás? Lo único que recordaba era la desesperada voz de su prima llamarlo. Intento levantarse pero nuevamente, aquel dolor punzante en su cien, lo deposito en la cama.
.
-¡Yuma-kun!
.
-¡Tsk! ¡No grites! – le ordeno posando sus manos en su cabeza. Espero unos segundos, a que la habitación dejara de dar vueltas, y la observo demandante. -¿Qué rayos paso? ¿Dónde están los demás?
.
.
.
Narra Yui
.
.
.
Luego de que Yuma-kun me insultara y me pidiera explicaciones, proseguí a relatarle lo que había sucedido. En varias ocasiones me detenía y repetía "No puede ser" reiteradas veces. Parecía que el solo hecho de que dos Sakamaki lo hubieran ayudado le afectaba más que estar encerrado en la mansión. ¿Cómo podía ser posible? Al fin había podido regularizar mi respiración pero aun asi, no me dignaba a ver a Shuu-san. En ese momento no podía reconocerme, no era yo misma, a pesar de que no me desagradara completamente.
.
Era mortificante no saber de lo que era o no capaz. Sentí un escalofrió recorrerme la espalda al escuchar, nuevamente, aquellos ruidos por la habitación.
.
-¡TSK! ¡Maldición! – exclamo tomando su cabeza con sus manos. Apretaba tan fuerte los dientes que pensé que se lastimaría.
.
-¿Yuma-kun? – esboce algo preocupada y me acerque un poco más. Este me observo con una mirada que no supe identificar… era una mezcla de angustia y sufrimiento. Lucia agitado y unas cuantas gotas de sudor bañaban su frente – T-tienes que recostarte – dije reuniendo todo el valor de cual era capaz a pesar de no sonar convincente – debes descansar un poco más.
.
El joven frunció el entrecejo con fuerza, ablando un poco el semblante, como si se hubiera percatado de algo, y me sonrió maliciosamente. Eran aquellos ojos de cazador que tan bien reconocía. Instintivamente intente huir pero este me tomo de la cintura y me sentó sobre su regazo a espaldas de el. No solo estaba asustada por lo que ocurría en aquella habitación y con mi cuerpo sino que sentía cierta desesperación por lo que pensaba hacer el Mukami. Me inmovilizo sujetándome bien y pego su mejilla a la mía.
.
-¡Deja de hacer tanto escándalo! – me reto aturdiéndome un poco. Lo sentí respirar hondamente y su tono de voz se volvió más suave pero no por eso menos amenazador – después de todo, estabas esperando por esto desde que te acercaste a mi ¿verdad? Eres toda una Metsubuta- dijo en mi oído. Me sentí muy mal por eso e intente escaparme otra vez; fue en vano - ¡Vamos, no forcejees! Ayúdame con esto… -Murmuro y no pude comprenderlo, ni me dio tiempo para hacerlo porque corrió un poco mi blusa y clavo sus colmillos en mi piel. El solía ser algo brusco pero no tanto. En realidad mucho no podía quejarme porque comencé a sentirme inesperadamente aliviada ¿Qué me estaba pasando? Se separo de mi jadeando – A ti esto no te molesta ¿verdad, vago? Solo quédate ahí – sentenció. No me digne a ver a los ojos a Shuu-san pero… al notar que, simplemente, se giro para volver a dormir me destrozo por dentro.
.
¿Por qué siempre era así? Parecía ser… "Solo comida o un objeto que puede ser reemplazado en cualquier momento" pensé con miedo y amargura. Salí de mi ensoñación cuando aferro aun más su brazo a mi cintura y con su otra mano cubrió, incitadoramente, uno de mis pechos. Di un pequeño respingo que pareció facilitarle la tarea de acercarse a mi oreja, comenzó a lamerla y dar pequeño besos mientras masajeaba mi seno.
.
Aquel calor sofocante volvió a invadirme con fuerza, ni siquiera podía esbozar palabra alguna para negarme. "No quiero hacerlo" pensé con descaro asustándome de mí misma. Algunos cuantos gemidos no tardaron escapar de mis labios en cuanto comenzó a morderme y beber mi sangre. Cerré los ojos; no quería ni imaginarme como lucia o si Shuu-san estaba observándome.
.
Repentinamente, Yuma-kun, se separo de mí respirando con dificultad. Apoyo su cabeza en mi hombro e intento normalizarse sin tener mucho éxito que digamos.
.
-¿Y-yuma-kun? – lo llame dudosa. La mano que sostenía mi cintura paso a tomar, temblorosamente, mi barbilla. Me hizo girar el rostro hasta que nuestras narices quedaran rosándose y al abrir los ojos me encontré con un panorama totalmente desconocido para mí. El castaño se encontraba sudando frio y temblando levemente, su mirada reflejaba algo de temor y necesidad. Frunció su ceño, otra vez, parecía que le dolía mucho la cabeza sin embargo esta vez ignoro el dolor. Esos orbes cafés atravesaron mi alma sin piedad haciéndome sentir diminuta y totalmente perdida. Y con desesperación acorto la distancia entre nosotros y me beso, pero no era un beso común sino uno más torpe y descuidado como si solo lo hubiera hecho por mero instinto y no porque lo deseara realmente.
.
Me deje hacer, pero dolía mucho debido a que estaba ejerciendo mas fuerza de la habitual, incluso sentí que me asfixiaba. Aparto sus labios, de golpe, y se quejo en voz alta, parecía estar sufriendo mucho. Aun no contaba con el suficiente aire como para hablar, ni con la fuerza física para apartarlo.
.
Sentía como su pecho chocaba con mi espalda en cada bocanada de aire que daba; no podía calmarse.
.
-¡Maldicion, maldición, maldición! – grito y se aferro completamente a mí. La presión que ejerció, fue tanta que me dejo sin aire al instante. Froto frenéticamente su cabeza contra mi hombro mientras balbuceaba, lo que parecían ser, maldiciones.
.
Tuve el impulso de llamar al rubio para me ayudara sin embargo, inmediatamente, lo descarte; él no lo haría. Si había dejado que me manoseara como lo hizo hasta el momento era porque no le importaba. ¿Tan indiferente le era? Tanto el cuerpo como el corazón me dolían ¿Por qué pasaba todo eso? ¿Así viviría siempre? ¿Resignándome ante el destino? Trate de nombrar al castaño para que se detuviera pero me ignoro. Mire con frustración el suelo y unas cuantas lágrimas amenazaron con salir de mis ojos.
.
-¡Ya deja de comportarte como un mocoso! –escuché que gritaron. Levante mi mirada y me encontré con que Shuu-san estaba parado en frente de nosotros. Yuma-kun se tenso al momento y apretó fuertemente su quijada – Todo lo que estás viendo es una maldita ilusión, no está pasando realmente ¿Acaso no te diste cuenta? – dijo con un tono burlón – No caigas en los estúpidos juegos de esta choza – escupió con asco y me sorprendí. Era la primera vez que veía al rubio actuar así y aunque sus palabras fueran hirientes tenían la intención de ayudar al joven que me apresaba.
.
El ojiscafes aflojo un poco mas su agarre y pude respirar un poco mejor. Aun seguía alerta pero aun asi le dedique una mirada de gratitud a mi "salvador" momentáneo. Este pareció escrutarnos con sus penetrantes orbes azules… de un azul tan profundo que era prácticamente irreal. No sabía lo que tenía en mente pero ¿Qué no sería posible en una noche como aquella?
.
.
.
Narra Yuma
.
.
.
¿Qué todo eso era una maldita ilusión? ¡Me estaba jodiendo! El dolor que sentía no era una ilusión, no… las puntadas que me daban en la cabeza cuando veía esas imágenes difusas me estaban torturando. Pensé que si me distraía un poco con Metsubuta por lo menos se detendrían pero no fue así. Esas imágenes que veía… en las que estaba y no me reconocía hicieron que la cicatriz de la quemadura de mi espalda palpitara con fuerza. Podía sentir el fuego sobre mí y eso me desesperaba; no recordaba cómo fue que me hice esa herida. De lo único que tenia memoria fue de cuando conocí a Boss. Un asqueroso nudo se me hizo en la garganta causándome algunas arcadas.
.
Mis días como parte de la banda "LUCKS" cruzaron mi mente y me sentí aun peor. Por mucho tiempo fingí que ellos eran mi familia para no quedarme solo, no iba a sobrevivir si no lo hacía. Era sumamente humillante tener que trabajar como un esclavo para conseguir la diminuta porción de comida que ellos me proporcionaban. Aun así nos protegíamos mutuamente y pasábamos el frio juntos. Sin embargo todo se distorsiono cuando el descontento de mi amigo fue más grande que su deseo por sobrevivir. Al parecer nadie había pensado lo grave que sería enfrentarnos a los aristócratas. Solo se logro destrucción y muerte, una vez más los "pudientes" aplastaban las escasas esperanzas de los desgraciados como nosotros.
.
Y me arrastraron a aquel infierno donde conocí a mi verdadera familia. Una que yo mismo ayude a forjar a pesar de todas las diferencias que existían entre nosotros. Creí que no era necesario recordar, que ya había pasado lo peor, sin embargo… ¿Por qué ahora dolía tanto no saber? Eso no tenía sentido y no cambiaría nada. ¿Pero porque?
.
Sentí un escalofrió recorrer mi espalda logrando debilitar mi cuerpo. Era patético; estaba temblando y sudando como si estuviera al borde de la mente, aquel frenesí de recuerdos había sido demasiado para mí.
Sin darme cuenta, afloje el agarre con el que sostenía a la rubia y el señorito se aprovecho de ello para quitármela. Quise protestar pero me sentía débil, ni siquiera tenía la suficiente fuerza como para gritar. Frote con desespero mi hombro y el clavo su vista en mí, como si estuviera intentando descifrar algo.
.
Mi rostro se deformo de la frustración ¡Odiaba sentirme así! Se suponía que había hecho todo lo necesario para no tener que pasar por eso nunca más y aun así…
.
-Shuu-san – murmuro Yui exhausta ¿Por qué se veía tan cansada? Hace unos minutos estaba frotándose descaradamente con aquel imbécil y ahora parecía que el alma iba a escapársele del cuerpo. Este la atrapo antes de caer y la recostó sobre la cama.
.
-¡Tsk! ¿Qué rayos haces?- le exigí muy molesto. Este solo se encogió de hombros y se sentó en la orilla de la cama. Una nueva puntada azoto mi cabeza, gruñí y la tome entre mis manos. No sabía hasta cuando lo soportaría.
.
-Deja de prestarle atención… - susurro lo suficientemente alto para que lo escuchara. Lo observe y parecía bastante tenso, incluso se había quitado los audífonos. – ya te dije… solo son ilusiones y recuerdos innecesarios.
.
-¿Innecesarios? – Pregunte incrédulo – que tu consideres tu vida un desperdicio de tiempo no significa que la de los demás sea igual, señorito de porquería – dije entre dientes pero este me ignoro- ¡Ya déjame en paz y no te metas en mis asuntos!
.
-Desgraciadamente no puedo hacerlo – sentencio y me sorprendí. Bueno… en si que se levantara del sofá era un gran logro – estoy atrapado en esta habitación con ustedes y lo único que quiero es que el tiempo transcurra sin problemas y rápido. – comento cruzando los brazos. Negué levemente con mi cabeza, ese tipo era un desperdicio de persona. Mire a la rubia tendida sobre la cama, aun sin entender que le había pasado y me moleste; no tenia porque meterse en mis asuntos.
.
-Ya te lo dije – intente sonar lo más amenazante posible – Solo vete a dormir y no te metas. – alguna de mis palabras o acciones pareció llamarle la atención pues se me quedo mirando algo sorprendido. - ¿¡QUE!? – grite exasperado y me di un vistazo rápido; tenia la mitad de la camisa abierta y el hombro derecho prácticamente descubierto. Un rápido dolor punzo esa área y me vi en la necesidad de cubrirme. Comenzaba a dolerme todo de nuevo - ¡Mierda! Arg… - volvía a quemar.
.
-¿Cómo te hiciste eso? – indago llanamente. Ni siquiera pude amenazarlo con la mirada porque me había encorvado por el dolor de mi espalda.
.
-E-eso… no importa… - tome mi hombro intentando sostener esa molestia.
.
-Al parecer sí, porque le estas prestando atención – dijo y punzo con más fuerza - ¿Cómo te la hiciste? – volvió a indagar y dude por un momento. - ¿Y? – se noto impaciente por su tono de voz. "No lo se" susurre muy bajo. - ¿Hm?
.
-¡Que no lo sé! – Grite y lo mire con rabia - ¡No lo recuerdo, desperté de niño con ella y punto!- estaba exasperado, el dolor y esas imágenes no me dejaban en paz. El contrarío pareció aun mas confundido pero rápidamente su rostro se contrajo en ¿Culpa? ¿Por qué? - ¿Qué rayos te pasa?
.
-Hm, nada por ahora – respondió girando su cabeza y un leve silencio azoto la habitación. Era desolador y frio – No deberías centrarte mucho en eso… por lo menos eso fue lo que dijo la torpe de tu prima.
.
Resople con exasperación, eso era cierto sin embargo estaba cansado y molesto y el rubio no hacía más que provocarme… no tenía ganas de discutir. Recordé a Ahome y me dolió un poco menos; los dos estábamos en la misma situación. No recordábamos nada hasta cierto punto y tuvimos que armarnos de valor para seguir avanzando con lo poco que sabíamos de nosotros mismos y el mundo. Me dio un pequeño espasmo y mire con nostalgia mis manos; todo siempre nos fue demasiado difícil.
.
-Bueno… después de todo así somos los del club de los desmemoriados – murmure en una ligera risa – no estoy solo, ella tampoco recuerda… - dije con algo más de tristeza. ¿Por qué me animaba con algo que era terrible?
.
-¿Hm?
.
-Ahome tampoco recuerda – conteste la pregunta que no fue formulada – pero por lo menos tenemos nuestros nuevos recuerdos juntos – intente auto convencerme con mis propias palabras y aun así dude. – Debería estar bien… ya nada nos hace falta ¿Entonces por qué? – dije más que nada para mí mismo. ¡Soy Mukami Yuma! Tengo una familia, un apellido, un lugar al cual pertenezco… ni siquiera debería dudar.
.
Un agudo dolor apuñalo mi cabeza, sin embargo no grite, quede totalmente inmovilizado. Me sentí muy alejado del mundo… absolutamente todo iba perdiendo sus matices y su razón de ser.
.
-¡Oye! ¿Qué te pasa? – escuche que me hablaron e intente enfocar con la mirada al Sakamaki mayor que se había acercado a mí. Su perfil, sus ojos y su forma de hablar se me hacían muy familiares. Ya no sentía las secuelas de las puntadas que me daban en la cabeza, estas solo pasaban. Gire un poco mi rostro y pude observar un destello anaranjado ¿Eso era… fuego?- ¡Yuma! – me saco de mi ensoñación el señorito - ¿Estas bien? – pregunto sorprendiéndome un poco por su repentina amabilidad. Lo mire extrañado y sin rechistar; estaba algo confundido.
.
Sentí como algo se deslizaba por mi boca, me la relamí y pude distinguir el sabor de la sangre. Pose mis dedos sobre mis labios, y los deslice siguiendo el recorrido del líquido hasta llegar a mi nariz. La roce un poco y aparte mi mano para poder observar el resultado mejor… era sangre; estaba sangrando. ¿Que rayos? Sentí mi garganta arder y todo se volvió más borroso.
.
.
.
Narración Normal
.
.
.
Shuu se sentía impotente, todas aquellas acciones y palabras solo lo guiaban a un resultado y para colmo el malestar de Yuma lo había atormentado aun más. Ya no le cabía duda; él era Edgar, su amigo de la infancia. Todo pero absolutamente todo tenía sentido; la falta de recuerdos, las heridas, su personalidad y apariencia. Le pareció increíble que se haya sentido tan aliviado, hace mucho que no le pasaba eso, sin embargo ese sentimiento fue abatido por la culpa y la tristeza. ¿Qué había pasado? El aun se seguía auto clamándose el culpable por la muerte de su mejor amigo. Si no lo hubiera conocido… el habría seguido siendo humano.
.
Aun así, evadió ese pensamiento por un instante, debía ayudarlo ahora. El no podía recordar y al parecer su empecinamiento por hacerlo lo lastimaba gravemente. Entonces, parte de lo que podría llamarse su verdadero "yo" salió a flote y lo ayudo a enderezarse y le tendió un pañuelo. Como el castaño se encontraba ido no opuso resistencia, simplemente no podía hacerlo.
.
-Perdón – susurro muy bajo, realmente lamentando todo lo que le había pasado. Se había parado y quedado al costado de este por si necesitaba algo. El joven lo observo algo confundido, lo escucho pero no entendió el porqué de sus disculpas, el no era así.
.
-¿Por qué? – esbozo en un hilo de voz. El ojis azules sintió como se helaba su cuerpo de solo pensar el "Porque"
.
-No hice lo que quería hacer cuando debía hacerlo… - contesto lamentable.
.
-¡Tsk! Nadie lo hace, es una porquería, por eso siempre hay que estar arrastrándose para hacerlo – dijo el contario con el entrecejo fruncido. No comprendía la seriedad del estúpido asunto – Aunque no te entiendo a ti… - murmuro captando la atención del ojizules – Odio a las personas como tú que se quejan de lleno y no hacen nada por si mismos – escupió con rabia – Tu siempre fuiste privilegiado y aun así te das el lujo de quejarte y hacerte el desentendido de todo- finalizo sabiendo muy bien que el comprendía toda la situación por la que estaban atravesando todos.
.
-Tienes razón – espeto apretando fuertemente sus puños- Soy un inútil de porquería y el mundo estaría mejor de no ser por tipos como yo. – pareció recitar algo que había pensado mucho. Respiro entrecortadamente sintiendo el peso de las palabras del castaño y las suyas. Cada una de ellas eran crudamente ciertas. ¿Qué debía hacer ahora? ¿Fingir que todo estaba bien y dormirse? Ya estaba cansado de eso. Pero… se sentía tan atrapado y sofocado que hasta incluso le sería imposible intentar respirar tranquilamente.
.
Por su lado, Yuma, creyó que era sarcástico y que solo estaba fastidiándolo, sin embargo su desolador semblante decía lo contrario. ¿De veras se sentía culpable? Quizás era porque estaba confundido y le dolia la cabeza pero… esa mirada ida se le hizo muy familiar y lo angustio.
.
-Espera…- quiso detenerlo mientras se sentaba.
.
-No, no hay que negar lo obvio. No se puede contar con una persona como yo – aclaro mordiendo con impotencia su labio. Estaba siendo débil, dándole un lugar a su pútrida alma para desahogarse. ¿Qué tenia de malo? Solo deseaba revolcarse en la inmundicia de la desesperación y el remordimiento, saborearlo y sufrirlo como se debe. ¿Tanto pedir era eso? ¿Ni siquiera podía sentirse miserable sin ser juzgado? Abrió sus manos, para dejar circular la sangre y las detallo con su mirada. –No estaría mal aceptarlo – se dijo así mismo en lo que pareció ser un reproche.
.
-¡Ya basta de eso, no eres una porquería! – Exclamo molesto por sus palabras – Bueno… eres un vago de porquería pero eso es totalmente distinto – dijo algo indeciso. El rubio en respuesta lo vio con aun mas culpa - ¡Ya deja de verme así! – Se levanto como pudo y lo tomo de la camisa – si fueras un desperdicio de persona no hubieras ayudado a tus hermanos… ni tampoco a mi – aclaro levantando el pañuelo que le había dado. – Las porquerías provocan caos y se quedan mirando los resultados desde lejos, tu no haces eso – No supo bien porque estaba intentando animarlo pero supo que de no ser por él, que lo fastidio a más no poder, estaría peor de lo que se encontraba. Además… "Si dejas que alguien que está muy triste se quede solo lo mataras por dentro" recordó que le dijeron una vez y sonrió.
.
-Dices eso porque no tienes la menor idea de-
.
-¿Y que si no la tengo? ¡Nunca la tuve y llegue hasta aquí! –grito ya exasperado. Lo soltó cuando, el rubio, sonrió con incredulidad - ¿Y ahora qué te pasa?
.
-Está bien – esbozo mirándolo con tranquilidad – si es correcto hacer eso por el momento… sin embargo eso no quita que no haya que aceptarlo.
.
-¿El qué?
.
-El pasado –simplifico y Yuma enarco una ceja ¿Lo estaba jodiendo? – El mío, el que tú no conoces, el de cualquiera.
.
-Si estas tratando de decir algo genial, tienes que saber que no te estaría entendiendo– se sincero cruzándose de brazos y Shuu puso los ojos en blanco.
.
-No se puede hacer nada con lo que ya paso, aunque no lo recordemos pero…
.
-"Hay que mirar hacia delante y caminar hacia el futuro" ¿Estabas por decir esa estupidez? – se fastidio y fue sumamente sarcástico. Si quería sermonearlo por lo menos tenía que hacerlo bien.
.
-Claro que no, idiota – murmuro y el contrario frunció el entrecejo – iba decir que no teníamos que vivir dependiendo de el. Lo que hagas te concierne solo a ti pero tienes que saber que inevitablemente afectas a otras personas; eso nunca podrá cambiarse. Eso hay que aceptarlo aunque sea una mierda – finalizo.
.
Un pequeño silencio se creó en la habitación, todo lo dicho se había comprendido, sea cual fuese su verdadero significado. ¿Qué lo había motivado para decir eso? No lo sabía exactamente solo que… esa noche estaba más sincero de lo usual. Fue como si el mismo, de pequeño, le hubiera hecho una visita y su "yo" de ahora se avergonzara de mostrarle en lo que se convertiría. Aunque no conto con que el niño lo abrazaría y lo consolaría. Yuma pensó que pensar tanto ya era una pérdida de tiempo.
.
-Nunca te oí hablar tanto – confeso mirando a la rubia que se estaba despertando. Esta al escuchar los mormullos se removió en la cama e intento incorporarse.
.
-Hace mucho que no hablaba tanto… - respondió observando el deteriorado estado de la habitación. Sonrió y supuso que mentalmente deberían estar igual. – Por esta noche, las irregularidades están más que permitidas – se sentó en la cama e hizo que la rubia lo mirara. Quedaba un poco más de tiempo para que se cumplieran las dos horas.
.
-¿S-shu-san? – lo miro confundida y sintió como detrás de ella se hundía el colchón- ¿Y-yuma-kun? – se alerto aun mas cuando la tomo de la cintura y le sonrió con malicia.
.
-Esta vez no me voy a quedar mirando – advirtió, el castaño, con sorna y recibió solo un "Hm" de parte del ojisazules. – No pienses que siempre la compartiré solo… es por esta ocasión. Hundió su rostro en el hueco del cuello de la muchacha y pareció ronronear.
.
Shuu entreabrió un poco la blusa de esta y rozo con su nariz su piel. La muchacha no pudo ni siquiera forcejear debido a que tenían bien amarrados su cuerpo. Comenzó a desesperar un poco y a balbucear algunas palabras que fueron completamente ignoradas. El mayor le clavo su mirada desde su posición y esta enmudeció.
.
-No tienes porque resistirte… está bien… -sentencio para después besar parte de su pecho. Esta dio un pequeño respingo y empezaron a escocerles los ojos. No entendía nada de lo que estaba pasando y quería que dejaran de tratarla, por una vez, como a una puta.
.
-Es cierto… - afirmo el castaño lamiendo su cuello – Lo que pase en este cuarto, se quedara aquí… así que gózalo – dijo con un tono de voz sumamente ronco que le endulzo los oídos. El calor estaba volviendo con fuerza a su cuerpo.
.
-Esta es una ocasión especial donde está permitido dejarse llevar – susurro el rubio sobre su piel logrando erizarla – no te reprimas más… Yui
.
El que la haya llamado por su nombre la descoloco, toda la tensión se desvaneció en un instante. Suspiro con sorna y tiro la cabeza hacia atrás en cuanto sintió los colmillos de los dos muchachos sobre su piel. No eran bruscos ni buscaban dañarla… la estaban mimando a su forma; bebiendo de una forma muy sensual su sangre. Ella no pudo hacer más que dejarse llevar y disfrutar del placentero dolor que le estaban otorgando mientras murmuraba el nombre de ambos.
.
.
.
Ellos habían hecho algo totalmente diferente a los demás; aceptaron la realidad pero no los juegos de la casa. Esa era otra forma de salir de ella sin tener que pasar por el tortuoso seleccionamiento. Probablemente, después de ello, no se hablarían y solo las paredes de aquella habitación serian las testigos de sus actos. Volverían a ignorarse, a maltratarse y pelearse sin embargo… ese leve reconocimiento rondaría por sus mentes.
.
.
.
-Nos quedan menos de diez minutos, no hay tiempo para explicar todo pero crean en esto por favor – esbozo al cerrar la puerta del cuarto donde reposaba uno de sus caballeros de armadura dorada – Entre más personas haya en un lado será peor, este lugar los atormentara mas por eso no es recomendable que haya más de tres personas juntas, ni que estemos merodeando por la mansión – aclaro ante la mirada preocupante de todos.
.
Hace dos horas atrás comenzaron a recorrer los pasillos, todos juntos, intentando encontrar un lugar donde refugiarse. Cuando la mansión se deformo se separaron quedando dispersos y a su suerte.
.
-¡Tsk! – golpeo la puerta - ¡Esta puerta no abre!
.
-¡Quítate! – Ordeno e intento derribarla sin éxito – Rayos… - se quedarían atrapados ahí si no salían de los pasillos - ¡Ah! ¡Entremos por ahí! – visualizo otra y entraron rápidamente. Al cerrarla todo el ruido ceso de golpe.
.
Estaban algo agitados por todo lo que habían corrido pero aun así recorrieron, a paso lento, aquel cuarto. Parecía uno común y corriente con la única diferencia que una de las paredes contaba con una ventana que parecía dar a otro cuarto. Sin embargo esta estaba bastante alta y con barrotes que impedirían el paso por ella.
.
-¿Solo nos queda esperar, entonces?
.
-Sí, no queda de otra.
.
En un momento escucharon el chirrido de una puerta abriéndose, se giraron a ver pero no era la suya. Acompañado de ello, distinguieron tropezones y un vidrio rompiéndose.
.
-¿Qué?
.
-¿¡Como te atreves a empujar así a Oree-sama!? – oyeron rechistar a lo lejos la voz del pelirrojo.
.
-¿Ayato-kun? – pregunto en voz baja el castaño.
.
-¿Ayato alguien más está contigo? – interrogo otra voz acercándose a la ventana; de ahí provenía el sonido.
.
-¿¡Ahome!? – Grito Ruki mirando atentamente la habitación - ¿Dónde estás? ¿Estás bien? – pregunto rápidamente y se percato de la ventana. Rápidamente llego a esta, sin embargo no podía ver al otro lado – Ire a buscarte enseguida ¡Quédate ahí! – ordeno dirigiéndose a la puerta.
.
-¡No lo hagas, no debes salir, podrías perderte! – Advirtió y se detuvo – ¿Llegas a ver algo Laito? – murmuro y el nombrado negó.
.
-¿Laito está contigo? – dijo incrédulo Ayato. Para el no podía haber algo más molesto que estar encerrado con el Mukami mayor, mientras menos se hablara con el; mejor.
.
-¿Laito está con Ahome? – Esbozo preocupado el azabache - ¡Ahora mismo voy para allí!
.
-No Ruki, estoy bien… solo espera allí…-intento calmarlo- ¡Rayos! – Algo parecido a una persiana estaba bloqueando la ventana, logrando que cada vez se escucharan menos sus voces - ¡Escúchame, Ruki! No salgan de ahí hasta dentro de dos horas, todo va a estar bien, te lo prometo.
.
-¡Espera! – exclamo cuando ya no pudo oírla más. El silencio arribo aquel espacio alimentando su preocupación e inseguridad. Golpeo reiteradas veces la pared pero no pudo derribarla, es mas se había lastimado sus manos intentándolo.
.
-¡Ya deja eso! – fanfarroneó molesto el pelirrojo. Ruki le dedico una clara mirada de odio que, juro, le hizo sudar frio. - ¡Tsk! Solo tienes que esperar dos horas, no hay nada que puedas hacer – comento con algo de resignación y después lo observo con altanería; no se dejaría intimidar por nadie.
.
Por su lado tanto Laito como Ahome habían dejado de gritar, no tenia caso alguno… Se miraron confirmando que no les quedaba más opción que dejar transcurrir las dos horas correspondientes.
.
-Al parecer seremos solo tú y yo, S M Neko-chan ~ canturreo el castaño quitándose el sombrero y sentándose en un sofá. La nombrada paseo su mano por la pared, cerró sus ojos y suspiro. Luego se giro para mirar a su peculiar acompañante y se propuso intentar pasar lo mejor posible el tiempo que estarían juntos. El joven le sonrió con malicia remarcando aun más sus rasgos felinos, parecía estar planeando algo.
.
-Así es… - finalizo dándole comiendo a su estadía no acordada.
.
.
.
.
.
.
¡Fin del cap! OMG :D ¿Que les parecio? Deje que Yui disfrutara mas de esos dos sementales ewe personalmente los adoro con mi alma : 3 ¡Espero les haya gustado! Dejenme sus reviews de que les parecio (este arco esta a punto de terminar, si les gustaria ver algo en particular o tienen una sugerencia dejenmela aqui)
¡Nos leemos la proxima!
