Capítulo 7: Dudas.

Si me preguntan por ti
Diré que es mentira
Que toda una vida he soñado contigo
Yo sueño contigo

Si me preguntan por ti
Diré que no es cierto
Que duele por dentro que no estés conmigo
Te quiero conmigo

(Cuando nadie ve – Morat)

''¿Qué es todo esto?'' preguntaba con un tono plano Dabi mientras observaba diversos elementos de tortura.

''Son mis bebés…mis juguetes'' respondía emocionada Toga mientras acariciaba una larga, gruesa y sucia aguja.

''¿Y crees tener oportunidad de utilizar algo de esto?''

''Por supuesto…a Uraraka no la mataremos de inmediato…tendré aunque sea un día para divertirme con ella''

''Eres la única que la quiere…los demás solo queremos acabar con su vida o con la de cualquier héroe''

''No te equivoques Dabi, yo también quiero que perezca, pero antes necesito un buen extracto de su sangre para así quedarme con todo lo que tiene ella''

''¿Planeas cambiar tu forma definitiva?''

''No definitivamente, amo como soy…pero con varios litros de su sangre, podré transformarme las veces que quiera por el tiempo que desee…perfecto para consolar a Izuku y Bakugo''

''¿Piensas que alguno de ellos caerá?''

''Sí. Sobretodo Bakugo…estará tan desesperado y sumido en locura, que se consolará con cualquier visión de su amada…loco…como yo''

''Solo espero que ejecutemos un buen plan para ganar el bucle, al menos estamos en igualdad al saber que ellos aun no lo encuentran…odio que tengan tiempo para tener hasta un romance, mientras nosotros nos sumimos en miseria'' fue la sentencia final del chico.

X

Era una carrera entre el peliverde y el rubio por llegar primero a cerciorarse que la castaña estuviera bien. Bakugo utilizó su Kirk para impulsarse y llegar primero, logrando dejar a Midoriya atrás solo por un segundo.

''¡Ochako!'' golpeó la puerta y cuando ésta fue abierta, se introdujo cerrándola de golpe frente al otro competidor, ''¿Estas bien? ¿Qué te hicieron? Déjame verte…''

''Bakugo…cálmate…yo, estoy bien'' respondía perpleja. De fondo se escuchaban los golpes de Midoriya.

''¡Kacchan! Abre la puerta…no quiero derribarla con mi poder''. Todo este alboroto llamó la atención de los demás.

''¿Deku que ocurre?'' interrogó Tsuyu.

''Es Bakugo que se ha metido a la habitación de Uraraka y no quiere abrir''

''Se lo advertí a ella'' dijo rápido lida y desapareció. No le tomó mucho tiempo llegar acompañado.

''Katsuki abre por favor…nos meterás en problemas'' imploró la castaña.

''No hasta hablar contigo''. Era tarde, la puerta fue abierta con una cinta que se introdujo suavemente por la rendija y dio paso a Aizawa rodeado de los demás.

''Ambos, acompáñenme''

''De todas maneras iría por usted…'' gruñó el rubio.

Minutos más tarde, Uraraka, Midoriya y Bakugo se encontraban en la oficina del director, junto a Aizawa.

''Entonces, según el relato de Bakugo, su compañera Uraraka habría sido suplantada brevemente por una villana…posiblemente aquella que se hace llamar Toga, pudiendo ésta burlar nuestra seguridad''. Él rubio asintió, por primera vez quería ayudar y que le creyeran, ''¿Afirman lo mismo ustedes dos?'', Nezu se refirió al peliverde y la castaña.

''Hablé con Uraraka dentro de esos minutos y no me produjo mayor extrañeza'', el rubio apretó los puños ante la declaración de Deku, ''pero tampoco tengo porqué dudar de la versión de mi compañero''.

''Para ser honesta, desde que termine de entrenar con Katsuki, no recuerdo más hasta cuando me encontraba tendida sobre mi cama y sentí los golpes en la puerta''. Izuku notó como Uraraka utilizó el nombre de pila del rubio para dirigirse a él; esto no le gustó. La chica por su parte se sentía cansada, mareada y confundida.

''Aizawa, te pido que puedas revisar el registro de las cámaras, por favor''. El mencionado acató de inmediato. En este registro, el profesor pudo ver claramente el beso entre sus alumnos, y esperaba que el director no quisiera verlo, menos frente a todos.

''Todo normal. Se aprecia a Uraraka entrando a los camerinos, dejada ahí por Bakugo, luego saliendo sin compañía para dirigirse a los dormitorios, en el trayecto interactúa con los chicos y luego llega a su habitación con normalidad''. Los chicos estaban sorprendidos, por una parte no sabían que eran tan monitoreados y por otra, Bakugo se sentía invalidado, Uraraka sin explicación a su malestar físico y mental, y Midoriya ya no sabia porque se encontraba ahí. El rubio y la castaña se miraron brevemente pensando que su beso pudo ser captado y visto por su maestro, pero si él no decía nada, preferían dejarlo así.

''Esta bien. Una posible explicación es que Uraraka haya terminado tan agotada de su entrenamiento, que vivió una mini amnesia temporal, en donde olvidó los últimos minutos al momento de llegar a su habitación y dormir por un instante. Eso ocurre cuando forzamos demasiado nuestro cerebro y sentidos. Te pido querida, que por favor no intentes recordar, podría agotarte aun más''. Todos quedaron boquiabiertos.

''Debe ser una puta broma'' exclamó Bakugo.

''Katsuki…'' dijo Aizawa para intentar mantener el respeto.

''¡Conozco a esta chica, casi tanto como a mi mismo, estuve con ella antes de que se pusiera extraña…la he visto agotada y sé que jamás tomaría el comportamiento de hace una hora atrás…!'' Uraraka estaba sorprendida por las palabras de Bakugo, solo le faltaba gritar explícitamente lo que ocurría entre ambos.

''Entiendo'', fue la calmada acotación de Nezu, ''es tu amiga…claramente, más cercana a ti que a tu compañero, dado que ambos no comparten el mismo sentir…no digo que no te creo, pero las medidas que tomaremos de ahora en adelante serán privadas, quiero decir entre mis maestros y yo. Solo les voy a pedir que si vuelven a sentir que ocurre un evento similar, me lo hagan saber de inmediato y directamente a mi. Ahora, se pueden retirar''. Los tres se retiraron un tanto molestos. Su camino directo a los dormitorios fue tenso y en silencio. Uraraka sabia que Bakugo estaba masticando su rabia y era mejor no tentar la suerte. Midoriya por su parte se sentía un tanto incómodo en medio de ambos.

''¿Cuál es su teoría, señor?'' interrogó Aizawa.

''No es una teoría, sino una certeza. Toga no vino equipada solo con su peculiaridad, trajo algo de un compañero, exactamente aquel mago que transformó la vez pasada a Bakugo en una pequeña canica. Eso mismo debió hacer con Uraraka en los camerinos, y para cuando salió directo a la habitación la llevaba con ella todo el tiempo. Luego, la dejó sobre la cama y ella se marchó tan fugaz que ni las cámaras pudieron detectarla''. Aizawa estaba realmente sorprendido y eso que pocas cosas lo hacían, pero nada como estar frente al gran poder del director Nezu, su inteligencia.

''¿Y cuales serán las medidas?''. Aquí el director suspiró larga y pesadamente.

''Pelear. Podemos redoblar la seguridad y ellos volverán a buscar una manera de quebrantarla; la única forma de acabar con esto, es acabar con ellos. ¿Qué tal van los entrenamientos?''

''Bien. Mejorando''

''Es perfecto. Todo a su tiempo. Cuando estén listos avísame. La liga los quiere a ellos y se los daremos a modo de carnada, para que así sean masacrados por los mejores héroes''.

''Señor, ¿Qué hay del bucle?''

''Estamos cerca. Y esa es la principal razón de que la liga se haya atrevido a acercarse a la escuela. Deben estar en conocimiento de su existencia y deben querer atraparlo antes que nosotros. A fin de cuentas es un elemento muy poderoso que nos servirá a ambas partes. Solo que nosotros no tenemos pensado usarlo, sino más bien destruirlo''.

X

La tensión del trío se había transmitido a la cena, y la verdad es que todos estaban preocupados de que los villanos estuvieran suplantando con tanta facilidad. Aquello podía provocar desconfianza.

''No tenias porqué llamar a Aizawa, lida'' le recriminaba Uraraka. Se había sentado especialmente a su lado para poder hacerlo.

''Te dije que la próxima vez que quedaras sola en una habitación con Bakugo o cualquiera, lo haría''

''Era nuestro deber ir a buscarlo. Y espero que tu control se haya limitado solo a esa situación. No quiero tener una conversación parecida en el futuro'' sentenció la castaña. Para su sorpresa, había logrado silenciar a su amigo, quien no se encontraba muy contento de que sus compañeros, especialmente Bakugo, se hayan salvado de un castigo por su indiscreción.

''Uraraka, debo admitir que te ves demasiado guapa cuando te enojas. Adoro tus mejillas infladas'' fue la intervención de Kirishima. Quería disipar la tensión y de paso colocar en marcha el plan que tenia con Todoroki y Momo.

''Kirishima…no es un halago y no estoy de ánimo'' fue la cortés respuesta de la chica. Momo y Todoroki querían hacerle señas para que abortara misión, pero no podían ser evidentes.

''Ochako…'' el pelirrojo pretendía insistir.

''Oi, te dijo que no y no la llames por su nombre'' con la intervención de Bakugo, Kirishima se conformó. Había logrado llamar su atención.

Más tarde, lo tomó de un brazo y lo llevó a un lugar más privado.

''No sé que mierda estas tramando y no me interesa, pero detente ahora. Ya suficiente problema he tenido por hoy''

''Me detendré solo cuando admitas que te pone celoso que yo o cualquier chico se acerque a Uraraka''

''Me basta con que el idiota de Midoriya la ande rondando, con las porras de lida detrás, no necesito que tú también te coloques en plan de o a fingir algo que no es. Mira a tu alrededor y date cuenta que lastimas a alguien…'' Bakugo señalo con sus expresivos ojos hacia donde estaba Mina, ''estoy seguro que no le has contado de tus intenciones, sino no hubiese estado tan callada en la cena''

''Lo dice el chico que no deja de lastimar a la chica que le gusta una y otra vez'', Bakugo empuñó una mano, en el fondo su amigo tenia razón.

''Si quieres acercarte a Ochako, hazlo en plan de amigo mío para cuidarla. Sobretodo luego de lo sucedido hoy''

''¿Ochako?''

''Ya basta''

''Katsuki…'' el pelirrojo insistía, realmente no sabia cuando parar.

''No te diré nada''

''Osea que sí hay algo para decir'' exclamó Kirishima con un asombro marcado en el rostro.

''Shhh…ella es…'' dijo observando hacia los lados, ''mi majursn…''

''¿Ah?''

''Mimajursn''

''¿Ah? Katsu…''

''MI MUJER, JODER''. Kirishima abrió tanto sus ojos que casi abandonaron sus orbitas, iba a gritar de emoción cuando notó las explosiones formándose en las palmas de su amigo, además del sonrojo en su rostro. Supo de inmediato que Bakugo casi le estaba confiando la vida y que no era para nada sencillo todo lo que ocurría en su mente y corazón. Hizo una señal con su mano en la boca como si estuviera cerrando un cierre imaginario y botando una llave imaginaria. Bakugo lo encontró tan infantil, pero agradeció que no siguiera insistiendo.

Esa misma noche, cuando su amigo se fue a dormir, o a intentarlo, se acercó a sus cómplices para decirles que debían modificar su plan y pasar de causarle celos a Bakugo a que lograra decidir quedarse con Uraraka de manera formal, sin miedos ni ataduras. Que la convirtiera en su primera novia. Momo tuvo sus reservas. Ella realmente estaba esperando una confesión desde los labios de su amiga.

X

Aquella semana, Bakugo apenas había tomado en cuenta a Uraraka. No podía dejar de pensar y recordar sobre lo que le había ocurrido, y que los villanos habían tenido la oportunidad de repetirlo, pero esta vez con Uraraka. Y todo frente a sus ojos. ¿Qué clase de rol en la vida de Uraraka podía él jugar si no había anticipado esta movida? Aun ni eran novios y él ya había fallado. Le había fallado. Lo más probable era que ellos ya supieran lo que ocurría entre ambos, de hecho ya ni sabia a quien había besado, y podían tomarse de aquello para atacar, para atacarlo y obligarlo a unirse a ellos. Prefería hacer eso antes que ver a Uraraka en riesgo. Por más que tuviera claro el hecho de que ella era una chica fuerte, con los villanos no se podía dar ni un paso en falso, y si ella lo hacia, entonces su seguridad quedaba en sus manos, pero si él fallaba, entonces ¿quien podía suplantarlo? Quería pensar que Kirishima, que se lo había dado a entender, pero si no…entonces lo haría Deku o lida, pero en ellos no podía ni quería confiar. Su cabeza llegaba a doler de tanto pensar.

Uraraka por su parte resentía la distancia de Bakugo, luego de haber estado tan cercanos. Pero tampoco se encontraba en su mejor momento. Si es que realmente la habían suplantado (Dios, cómo le costaba recordar ese lapsus), entonces la muy maldita de Toga había mejorado su técnica porque ahora dejaba en ella un efecto a largo plazo. Pero quería ser positiva, y al menos las cosas estaban bien con sus amigas, sus buenas notas se mantenían y el entrenamiento con Bakugo seguía mejorando. ¿Sus padres? Ese era otro tema, pronto llegaría el juicio final para su padre y aquello realmente la inquietaba. ¿Qué pasa si todo sale mal? ¿si la madre de Bakugo falla? ¿si los villanos se entrometen hasta en eso? Y como punto final, el sábado tendría su segunda cita con Deku. Aunque aquello podía ser visto de una manera óptima, dado que le daba tiempo de distracción. Esperaba que no se lo prohibieran para resguardarla, esperaba que todo saliera bien. Sacudía su cabeza. Ella no iba a modificar su vida por el miedo.

Aquel sábado llegó antes de lo esperado, pero se sintió como una bocanada de aire fresco tanto para ella como para Deku. Además, Uraraka sentía que esto serviría para alivianar las cosas entre ambos, ya que por alguna extraña razón sentía cierta tensión en su amistad. Algo nuevo para ambos.

Esta vez, decidieron ir al centro comercial, donde además de comer y realizar algunas compras, vieron una película juntos. Todo muy normal, todo muy de amigos…al menos para ella. Aunque él también lo sentía así y eso no le gustaba. Varias veces intentó actuar rudo como el rubio, pero simplemente no iba con él, además tampoco tenia ninguna confirmación por parte de su amiga, y realmente quería preguntar, pero temía por esa respuesta. Incluido a esto, la voz de All Might que le ordenaba no dejar de ser él mismo.

La castaña en todo momento se sentía observada, seguida por una mirada que no podía captar cuando intentaba buscarla entre la multitud. Si alguien los estaba siguiendo, entonces le habían otorgado el escenario perfecto, dado que entre tantas personas era fácil camuflarse. No quiso decirle a Midoriya de sus sospechas, eso significaría alarmarlo y provocar que quizás tuvieran que regresar a la escuela para contárselo al director. Realmente estaba harta de eso, sobretodo de no tener hechos concretos.

''Nuevamente me he divertido junto a ti, Uraraka'' decía a modo de despedida el chico luego de dejarla fuera de su hogar por segunda vez un sábado. Ella pudo notar que ya no existía tanta formalidad en su voz.

''También yo. Adoro que podamos ir de compras juntos sin aburrirnos y aquella película ahora será de mis favoritas'' expresaba con una gran sonrisa, ''cada vez que la vea recordaré este momento''. Midoriya también aprovechaba de expresar su emoción con una gran y brillante sonrisa.

''Hey, cada vez que quieras compañía para compras o cine, solo llámame'' le guiñó un ojo al tiempo que acariciaba su brazo para luego sostener su mano. Deku estaba siguiendo al pie de la letra los consejos de All Might. En este momento Uraraka recordó aquella corriente que jamás tendría con Deku y que había decidido el estatus de su relación hace unos meses atrás.

''¿Te veo mañana, Ochako?''

''¿Ochako?'', la chica aprovechó para deshacerse de su agarre, ''puedes decirme así'' afirmó para evitar iniciar una crisis nerviosa en su amigo. Uraraka no era tonta y sabia que Deku iba avanzando de a poco. Si no le colocaba un pare a estas ''citas'', la próxima vez él intentaría besarla y ella no quería llegar a eso. Tendrían que tener un momento incómodo, pero sincero próximamente.

Cuando entró a casa, sintió calidez y es que sus padres se encontraban en ella. Pudo acompañarlos con una breve merienda, ya que aun se encontraba satisfecha de lo consumido en el centro comercial. Para cuando subió a su habitación, dispuesta a recordar lo sucedido allí hace una semana atrás, volvió a sentir la presencia y es que Bakugo, una vez más, se encontraba allí. Más que alegrarse, esta vez se alarmó. Sus padres estaban en la casa y no quería ser descubierta.

''Esa puta película realmente estaba del carajo''

''Silencio. Mis padres están…aunque ya debes saberlo''. El rubio asintió brevemente, ''entonces eras tu quien nos seguía''.

''No iba a dejarte sola con los locos de la liga y Deku sueltos''

''Kats…'' él chico no la dejó terminar porque se lanzó rápido a sus labios para devorarlos, ''ah ahora me tomas en cuenta'', pudo decir entre besos y luego fue lanzada bruscamente sobre la cama. En los ojos de Bakugo había deseo, pero también algo más. Apenas le quitó el top y subió toscamente su brasier, bajando su pantalón y ropa interior. Bakugo realmente se estaba haciendo experto en esto. Luego él sacó su propia polera, dejando a la vista su trabajado torso y apenas sacó su pene erecto de la cremallera. La tocó rápidamente y entregó unos cuantos besos, para sin previo aviso penetrarla. Esta no era la forma en que le gustaba a Uraraka, sumado al ruido que estaban ocasionando y que sus padres andaban rondando la casa. Apenas se encontraba humedecida y el pene de Bakugo entraba y salía con fiereza, pronto un ardor comenzó en ella y supo que el encuentro debía parar.

''Bakugo para…'' nada, ''Katsuki, por favor…¡salte!'' dijo casi en un grito, empujándolo levemente y tapando su boca. Pensó que era el fin y sus padres pronto vendrían en su rescate…pero no fue así.

Tocó su vagina y tenia una mezcla de semen y sangre, prueba de que el chico ya había acabado y también la había lastimado.

''¿Esto realmente te excita? Dios…'' se movía como un pingüino tratando de alcanzar unos pañuelos para limpiarse.

''Lo siento…me emocioné''

''No, eso no es emoción. Otras veces lo has estado y jamás ha pasado esto, así que ahora exijo que me lo digas…seguro tiene algo que ver con tu distanciamiento esta semana…el cual decidiste interrumpir para espiar mi salida con Deku'' todo esto la chica lo decía casi susurrando, y Bakugo le seguía el juego.

''Hablando de estupideku, el muy nerd se atrevió a tomar tu mano…ni siquiera yo he hecho eso''

''Porque no has querido, pero no es nada en comparación a todo lo demás que sí me haces''

''¿Podemos volver a empezar?'', ella vaciló.

''Que esto no se vuelva a repetir…humedéceme bien antes de introducir tu cosa''. Bakugo la tomó tiernamente por la cintura, amaba que Uraraka no pudiera referirse a su aparato reproductor explícitamente pese a la intimidad que compartían. Luego la besó y cargó en sus brazos. Pretendía tenderla sobre la cama y quedar sobre ella, pero la chica tenia otra cosa en mente.

''Yo guiaré esta vez'', se sentó a horcajadas sobre él, realizando un leve y suave movimiento que permitía frotar sus sexos para ser estimulados, al tiempo que se besaban y Bakugo masajeaba sus pechos. Rápidamente ambos estuvieron preparados para el encuentro y Uraraka guió la punta del pene a su entrada. Fue lenta, pero intensa. Bakugo no dejaba de observarla. Con cada estocada, quería pensar, quería creer que la estaba absorbiendo y guardándola para él. Solo él.

X

Las siguientes semanas fueron duras y rápidas, llenas de mucho entrenamiento. Cualquiera diría que los estaban preparando para una guerra. El malestar de Uraraka había cesado un tiempo, pero luego volvió con más fuerza aún. Muchos mareos, muchas nauseas y cansancio. Llegó un punto en que no pudo más y terminó vomitando un par de veces luego de entrenar.

No se explicaba porqué ocurría esto. Desde hace un año que tenia dominada la parte de las nauseas y vómitos en su singularidad. No podía estar retrocediendo.

''No puedes seguir así. Deberás ir con Recovery girl. Quizás contrajiste gripe'' le comentaba Momo mientras sostenía el cabello de su amiga para que pudiera vomitar en paz.

''No he tenido fiebre ni congestión…esto es…'' y vino a ella como un rayo mental. Estaba en constantes encuentros con Bakugo y la mayoría de las veces lo hacían sin protección, él eyaculando fuera. Coito interrumpido había leído en internet que le decían. Oh por Dios como podían ser tan irresponsables, ahora ella posiblemente podía estar…embarazada.