Capítulo 8: El colapso.
Como pueden ver, no hay canción al inicio porque esta vez quise incluirla dentro de la historia ^^
Uraraka instintivamente llevó su mano hacia su vientre, pero la apartó apenas lo rozó. No quería ser obvia frente a su amiga.
''Ochako, estás pálida''. Claro que lo estaba, pensar en que podría ser madre le quitaba todo color del cuerpo.
''Estoy bien. Solo necesito salir un momento…a tomar aire''.
''Es lo mejor. ¿Te acompaño?''
''No, gracias. Continua con lo tuyo''. Hizo un ademán en referencia al entrenamiento de la morena. Afortunadamente ésta le hizo caso.
Salió del gimnasio y fue un alivio sentir todo ese aire fresco sobre ella, aunque su cabeza no dejaba de darle vueltas con mil pensamientos por segundo. Había una gran probabilidad de estar esperando un bebé, por toda la irresponsabilidad principalmente, ¿Qué haría si fuera así? ¿Cómo se lo tomaría Bakugo? ¿y sus padres; y los padres de éste? De pronto comenzaba a murmurar todas estas interrogantes y se sentía como Midoriya.
''Uraraka'', fue interrumpida y se sobresaltó.
''P-profesor''
''No pediste permiso para abandonar el gimnasio. Entra ya, comenzaremos con un ejercicio''. La mencionada hizo un ademán y siguió a su profesor, esperando no volver a sentirse mal.
Una vez dentro, ya todo el grupo estaba reunido y Uraraka solo atinó a brindarle una suave sonrisa a Momo, para calmar sus preocupaciones.
''Muy bien, chicos. He estado observando sus entrenamientos en pareja y me alegra decir que los he visto mejorar'', comenzó diciendo Aizawa, ''es por eso que ahora las mismas parejas entraran a una simulación donde deberán demostrar su complementación en equipo, para finalmente enfrentarse mutuamente. No debería haber perdedores''. Era exigente y confuso lo que Aizawa sensei les estaba pidiendo, pero siempre era igual con él y la UA. Aunque, independiente de eso, Uraraka se alarmó; debía exponerse a un peligro simulado y para rematar volver a luchar contra Bakugo. Nada de esto importaría si no estuviera en su mente el pensamiento de que posiblemente este llevando otra vida con ella.
''Comenzarán Bakugo y Uraraka''. Doblemente alarmada.
''¿Por qué carajo nosotros?'' replicó el rubio antes que la castaña.
''Porque ustedes iban en último lugar, espero que ahora puedan revertir la situación''. Ok, más exigencia.
Se colocaron en posición.
''¿Estás bien?'' preguntó él. Ella asintió sin mirarlo.
''Hey…'', volvió a insistir.
''Bakugo…'' esta vez lo miró. Quería decirle que por favor se contuviera en el enfrentamiento final porque no quería salir lastimada, no quería que algo le pasara a lo que sea que tuviera en su estómago. Pero no podía hacerlo.
''Demostremos lo bien que lo hemos hecho estos últimos meses'' dijo intentando convencerse.
''Esa es mi chica'' sonrió orgulloso él. Comenzaron. Primero, debían atravesar un laberinto que estaba perfectamente diseñado para que tuvieran que utilizar sus singularidades combinadas, éste cambiaría de acuerdo con la singularidad de cada pareja, bastante tecnológico y esperable para el nivel de UA. En el camino, debían enfrentarse a unos cuantos villanos robóticos de nivel alto, con singularidades parecidas a las de la liga de villanos, y además rescatar a personas también robotizadas. Cuando finalmente se libraran de lo demás, llegarían a un campo de batalla donde debían enfrentarse mutuamente demostrando sus habilidades más que buscar vencer al otro. La idea era potenciarse de una manera rivalizada.
Lograron sortear bien la primera etapa, pero cuando llegaron a la segunda y última, Uraraka tiritaba. Cuando vio las explosiones formándose en las manos de Bakugo, sabia que él vendría con todo, por lo tanto, ella igual. Habían sido meses de entrenamiento agotador, entre otras cosas, y era su momento de lucirse frente a la clase. No se vería detenida solo por una sospecha, aunque inconscientemente le murmuró a su abdomen que lo sentía cuando estaba por comenzar.
Bakugo, para variar, lanzaba todos los ataques a su estómago. Sabia que era un punto para hacerla retroceder, pero ella estaba logrando sortear muy bien sus ataques, además de responderle con fuerza. Esto estaba resultando mucho mejor que en el festival deportivo y ella podía sentir, una vez más, como todas las miradas estaban sobre ella. Embarazada o no, ella no seria frágil.
Explosión directa a su estómago, Bakugo lo consiguió. Sintió un gran calor ardoroso que la obligó a arrodillarse, queriendo o no, miró a su compañero con ojos suplicantes y éste notó algo extraño. Uraraka estaba en la encrucijada de pedir tiempo fuera o enviar todo al diablo. Si algo malo sucedía con ella, su cuerpo se lo haría saber. Optó por la segunda opción y rápidamente se colocó en pie para dar todo de si en un contraataque. Ambos estaban luchando con todo a igualdad de nivel cuando el maestro activó la alarma para detenerse. Estaban extenuados.
''Mis felicitaciones. Ambos lograron mantenerse al mismo nivel y demostrar cómo han mejorado, mutua e individualmente. No me equivoque al juntarlos para potenciarlos. Podrían ser una gran pareja de héroes si se lo propusieran'', esto Aizawa lo dijo con doble intención dadas sus sospechas, ''Uraraka, si quisieras proponerte ser la heroína número 1 y ser una competencia para Bakugo, podrías hacerlo sin ningún problema. Ya no están más al final, ahora se han logrado posicionar''. Solo agradecieron lo dicho por su maestro asintiendo, estaban demasiado agotados para hablar. Luego, observaron el resto de los enfrentamientos juntos; Uraraka solo quería un abrazo de Bakugo, pero no era el momento ni lugar apropiados.
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''¿Qué tal esa clase?'' preguntó All Might al siempre cansado Aizawa mientras se incorporaba a la sala de profesores.
''Agotadora. Aunque más para los chicos que para mi''
''Eso es bueno''
''Antes que inicie mi siesta, te quería pedir que hablaras con Midoriya''
''¿Sobre que?''
''Uraraka y Bakugo tienen una relación o lo que sea. He visto un registro de cámara donde se besan. Será mejor que desista de ella, quizás seria bueno que le hablaras sobre…ya sabes, tu propia historia''. El rubio lo pensó un instante.
''De acuerdo. Gracias por la confirmación''. Dicho esto, el moreno terminó de cerrar su saco y se dispuso a dormir en su descanso.
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''¡Uraraka!'' se acercaba trotando Midoriya.
''Deku…es impresionante que tengas energía para seguir moviéndote. Lo que es yo, solo quiero tumbarme en la cama''. Ambos compartieron una breve risa por esto.
''Quería hablar contigo…de manera seria'', la chica se alertó y el chico tomó aire, ''yo creo que ya es tiempo de que sepas algo…quizás lo intuías, sobretodo por los comentarios de los demás y por nuestras últimas salidas, pero siento que es necesario que te lo diga de manera formal'', Uraraka ya se estaba poniendo nerviosa y levemente sonrojada, ''me gustas Ochako-san, desde la primera vez que te vi y con el paso del tiempo, además de considerarte una gran amiga con quien puedo contar y confiar…te quiero, como mujer. Y realmente deseo que podamos seguir saliendo y quizás llegar a un siguiente nivel…me gustaría pensar en un futuro contigo como algo más que amigos''. El par de ojos con forma de chocolates lo miraron breves segundos esperando por si tuviera algo más para agregar y cuando comprobó que no era así, también inhalo profundamente, dado que era tiempo de que Deku supiera la verdad…parcialmente.
''Agradezco profundamente lo que acabas de hacer, Deku-kun'', hizo una leve reverencia, ''pero debo ser sincera contigo y conmigo. No estoy interesada en ti de la misma manera, yo…realmente te aprecio, admiro y quiero mucho, pero como amigo, el mejor de ellos. Por ahora…me interesa alguien más'' desvió un poco la mirada al decir esto último, pero se sentía bien consigo misma al haber dicho lo anterior. Sabia que ocurriría tarde o temprano, no había necesidad de jugar, menos con una leve sospecha.
''Por favor no…tu me diste esperanzas, al salir conmigo, dos veces''
''No lo hice…salí contigo como amiga. Esperanzas hubieran sido si me dejaba besar por ti''
''¿Es bakugo, cierto? La otra persona''. Uraraka se congeló, no esperaba esto, aunque sabe lo inteligente e intuitivo que es su amigo. Notó como Deku tomaba un color más rojizo, pero no por vergüenza, sino por rabia. Ella prefirió desviar la mirada, ''tu reacción me lo confirma todo. Y déjame decirte que estas cometiendo un error''
''Pero será mi error'' sentenció la chica. Él se fue. Ella retomó la marcha hacia los dormitorios.
Una vez ahí, fue directo a prepararse una cena ligera, para poder subir a ducharse y dormir. Realmente de lo único que tenia ganas, luego de todo lo pasado en el día, era de estar cobijada sobre su cama.
''My love, he makes me feel like nobody else, nobody else; But my love, he doesn't love me, so I tell myself, I tell myself'' Mina llegó hasta donde estaba, muy alegre cantando mientras escuchaba una canción en su teléfono. Esto hizo sonreír a Uraraka.
''¿Que escuchas, amiga?'', la rosada se sacó los audífonos para responder.
''Es Dua lipa, New Rules, trata de tres reglas que ella instaura para el chico que no deja de romper su corazón. Regla uno: no contestes el teléfono cuando él te llame o escriba porque está solo; regla dos: no lo dejes entrar cuando se aparezca, debes echarlo a patadas si es necesario; y regla tres: no seas su amiga, sino despertarás en su cama a la mañana siguiente, entonces nunca lo superarás''. Uraraka se sintió tan identificada que por un segundo pensó que esa tal Lua Dipa o como se llame, la habia estado espiando para inspirarse en ella. Definitivamente Bakugo era ese chico y ella cada vez estaba más lejos de superarlo; para añadir algo más, probablemente ahora estuviera esperando un hijo de ese chico.
''One: Don't pick up the phone, You know he's only callin' 'cause he's drunk and alone; Two: Don't let him in, You'll have to kick him out again; Three: Don't be his friend, You know you're gonna wake up in his bed in the morning, And if you're under him, you ain't gettin' over him. I got new rules, I count 'em'' Mina siguió cantando a todo pulmón.
Una vez en su habitación, Uraraka por fin sentía que tenia un momento en paz y feliz. Afortunadamente para ella, Bakugo no se apareció. Luego esa noche, pensó que quizás hubiese sido bueno que apareciera o que ella fuera a buscarlo, ya que podría ayudarla a dormir, aunque sea con ese abrazo que seguía queriendo. Pero este fue uno de tantos pensamientos que tuvo durante toda la noche, dado que apenas durmió y no dejaba de tocar su vientre y preguntarse si habría algo más dentro que la estuviera acompañando, además de la comida y sus órganos.
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All Might se encontró con Midoriya por fin. En parte lo buscaba y en parte fue casualidad. Aunque había pasado una hora desde su conversación con Uraraka, el joven continuaba molesto.
''Joven Midoriya''
''Ah, hola…''
''¿Qué ocurre? ¿Quieres hablar?''
''No la verdad…''
''Pero yo quería saber de ti…de tu vida, tus salidas con…''
''No…de ella menos quiero hablar...lo siento'' dijo apenas y se fue. No se la estaba haciendo fácil al héroe número uno. Pero prefirió darle su espacio, quiso creer firmemente que lo que sea que estuviera ocurriendo con él, se le pasaría y luego podrían hablar quizás, o lo más importante de todo, que volvería a ser él mismo. Realmente no veía la necesidad de insistir y mucho menos traer a colación un tema que bien podía no servir de nada o empeorar todo. Se detuvo y comenzó a recordar.
''¿Qué ha pasado?'' preguntaba un agitado y joven All Might
''Enloqueció y tuve que internarla…''
''¡Tu la enloqueciste! Es todo tu culpa''
''¡A ti no te incumbe! Desde hace años…o es que ya olvidaste que me la entregaste…''
''Me hice a un lado…porque creí que la amabas de verdad, que la cuidarías…pero tus verdaderas intenciones eran otras…y todo por tu obsesión de querer ser…''. Dejó de recordar. Era demasiado doloroso.
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Al día siguiente, luego de comerse su rabia y pensar un poco qué hacer, Midoriya tenia una importante llamada que realizar.
''¿Quién habla?''
''Señora Bakugo…''
''¿Izuku eres tú?''. Diablos, había reconocido su voz al instante.
''Sí. No quiero quitarle mucho tiempo, solo quería saber si podría más tarde pasar por ahí para buscar un material que le presté a Kacchan y que al parecer olvidó el fin de semana…''
''Cariño, el ingrato que tengo por hijo hace varios fines de semanas que no se aparece por aquí…dudo mucho que pueda haber algo tuyo acá, pero si insistes…''
''Tiene razón. Seguro me esta jugando una broma. Muchas gracias por la información''. Listo, ya tenia lo que quería, aunque ahora no sabia que hacer con eso. De momento solo servía para alimentar su rabia. Pero todo encajaba tan bien, tendría que ser un idiota para pensar en otras posibilidades. Uraraka quedándose fuera los fines de semana y Bakugo también, pero no en su casa. Esto indicaba a todas luces que estaban en un nivel diferente de relación.
''¿Quién era cariño?'' preguntó Masaru Bakugo. Su esposa suspiró pesadamente.
''Izuku Midoriya…y creo que acabo de cometer un error'' sentenció ésta.
''Oi'' Bakugo tocaba la puerta de Uraraka.
''¿Qué ocurre?...hola''
''¿Entrenamos?''
''No estoy de ánimo''
''Oi, ya escuchaste a la oruga, no podemos volver a descender''
''Por un día que no entrene, no sucederá''
''¿Quieres que me quede contigo?''
''¿Y que lida nos lance a los leones?''
''Ese inútil no me importa''
''Pero yo no quiero problemas hoy''
''Como quieras. Estas actuando rara, como las chicas suelen hacerlo''
''Quizás porque soy una chica…''
''No eres cualquier chica…eres mi mujer, y no deberías ser rara como las demás…sino no me gustarías''
''Ya vete'' le respondió con una risita. Aun no encontraba las palabras para hablarle sobre sus sospechas y hoy, que tendrían libre dado que los profesores se encontraban en una misión especial buscando el bucle de tiempo, ella prefería avanzar con tarea y mantener la mente ocupada, o buscar una solución a sus sospechas, o dormir todo lo que no pudo durante la noche.
Cuando se decidió a bajar a la sala común, se encontró con algunos de sus compañeros esparcidos entre los sillones y la cocina. Los demás se encontraban en los alrededores, ya sea balcones, habitaciones, azotea o entrenando en el exterior como su rubio.
Instintivamente se colocó en una esquina, en una especie de asiento que a la vez hacia de balcón, ya que tenía una ventana sobre él. Pero ella no buscaba aire ni una vista. Intentó iniciar con su tarea mientras escuchaba música con sus audífonos; Mina continuaba escuchando la misma canción de ayer y la cantaba sin cesar, parecía su nueva obsesión y comenzaba a afectarle. Cuando estaba agarrando toda su concentración, vino a ella un leve mareo y todos los pensamientos resurgieron como olas que se revientan y forman una y otra vez. Así que quiso dejar de lado su tarea, se concentró en la música, pero algo dentro de ella la llevó a solo escuchar canciones tristes, las cuales la llevaron instintivamente a contraer sus rodillas para apoyar sus brazos y cabeza mientras observaba a la nada o a los demás y pensaba en todo. En que Bakugo debería estar sintiendo lo mismo que ella; en lo decepcionados que estarían sus padres y que les traería una carga más para su economía. Y si Bakugo la rechazaba o se aburría de ella con el tiempo, y se convertía en una marca de polvo en su vida, ya que al no ser su novia, no tendría mayor relevancia en su vida, ni siquiera sabia si contaba con la relevancia de ser su primera mujer. Quizás todo esto seria más fácil si estuviera embarazada de Deku, quien representaba el camino seguro ofreciéndole siempre lo mejor. Pero Bakugo era la bestia atrayente en todo sentido, y ella lo estaba amasando, o eso quería creer.
Sin percatarse comenzó a llorar, y el llanto iba subiendo más de nivel, ya no quería seguir guardándose nada, quería botar todo, externalizar todo y junto con el llanto comenzó a gritar. Los demás se alarmaron, vieron en su dirección y querían acercarse para ayudarla, pero Uraraka tenia los ojos firmemente cerrados mientras brotaban grandes lagrimas y gritos. Sin darse cuenta estaba flotando por sobre sus compañeros y el edificio entero comenzó a temblar, a elevarse, porque Uraraka lo estaba sacando de sus cimientos. Cierto rubio que iba devuelta pudo percatarse de todo desde fuera, escuchó los gritos agudos y pensó en ella, así que comenzó a correr, se impulsaría con sus explosiones para entrar al edificio antes de que colapsara.
Para cuando Uraraka pudo escuchar su nombre de las voces de sus amigos, abrió los ojos, dejó de gritar y llorar, se percató de que flotaba y todos los demás con ella. Sintió algo caliente que caía en su mano izquierda y vislumbro que era sangre desde su nariz. Entonces cayó al suelo colapsada y desmayada.
La Ochako se nos puso de las Eleven :0 esta es una de esas primeras ideas sueltas que se tiene cuando una esta comenzando a darle forma al fic, y me alegra mucho ya poder plasmarla (: aprovecho de agradecer todo el apoyo que me han brindado mediante sus comentarios, votos, favoritos, alertas, etc. De verdad se merecen lo mejorcito ^^ ¡muchos corazones para ustedes!
