Perdida en ti - Perdido en ti.
But I set fire to the rain
Watched it pour as I touched your face
Let it burn while I cried
'Cause I heard it screaming out your name, your name
When I lay with you
I could stay there, close my eyes
Feel you here forever
You and me, together, nothing is better
(Set fire to the rain – Adele).
Ya iban cuatro horas desde que habían hablado con Deku, y Ochako parecía no dar pie atrás. Bakugo estaba asombrado, era primera vez que la castaña se mantenía tan alejada de él. En otro tiempo, habría estado en la gloria, y hasta lo hubiera alentado, pero esta vez se sentía raro, como si algo no encajara.
"Ochako..." comenzaba.
"Ni lo intentes, Bakugo". Ella lo conocía tan bien y adoraba eso, pero esta vez lo dejaba sin palabras. Está bien, le daría su tiempo; esperaría una semana y luego insistiría. Si en verdad el nerd iba a estar presente en sus vidas futuras, entonces este no era el camino que debían seguir.
Deku también se mantuvo alejado, aunque no podía evitar mirarlos. Los demás también guardaban su distancia, pese a querer saber qué ocurría, pero Izuku prefirió no hablarlo por respeto a la pareja, tampoco quería enfadar más a Uraraka, así que esperaba ella decidiera contarlo al resto de la clase.
Por su parte, y como nunca, Bakugo detestaba ser el causante de la tensión en todo el grupo. La misma que habían sentido antes de ser una pareja oficial.
Para el atardecer, el rubio explosivo no aguantó más. Llamó a la puerta y antes que le dieran el pase, entró sin más.
"Midoriya", exhaló. El mencionado clavó sus ojos en él. "Necesitamos hablar".
Ambos tragaron en seco.
"Kacchan, si..."
"Cállate, no vengo por nada de lo anterior. Si estás de acuerdo, yo no lo volvería a mencionar. Prefiero quedarme con lo hablado en aquella habitación. Ahora, si estoy aquí a espaldas de Ochako es porque necesito que...", exhaló nuevamente, como si no fuera fácil lo que iba a decir o como si fuera impensado para él en otro tiempo, "necesito que nos unamos para protegerla...ya sabes, en caso de que la liga nos ataque..."
"Lo que es muy probable una vez que descubran les arruine sus planes con el bucle". Complementaba el chico.
"No es que la subestime o piense que solo no puedo, pero sé que juntos todo puede resultar mejor...igual cuando nos unimos con el resto de extras de la clase. Somos más fuertes unidos". Deku asintió. "Y esos fenómenos...regresarán con un buen plan y más enfermos que nunca, dispuestos a todo...si le llegan a tocar un solo pelo, juro que no respondo".
Se miraron unos segundos y cuando parecía ya no había nada más por decir, Katsuki regresó sobre sus pasos.
"Kacchan...¿por qué haces esto?".
El rubio se detuvo un instante y luego continuó. Tenía un presentimiento, uno pésimo dentro de él, pero no lo compartiría con nadie porque siempre ha creído que esas cosas no se comparten, más bien se actúa.
X
Al anochecer, la única forma de olvidar su mal presentimiento era tener a Uraraka sobre él moviéndose al ritmo de su penetración. La deseaba, y entre suspiros y gemidos, lograba recordar sus primeros momentos cuando él era quien entraba a su habitación y la poseía a su antojo, sin explicación de por medio. Ahora, en cambio, había palabras de por medio, romanticismo, un 'te amo' antes de comenzar a desvestirse.
Veía sus generosos pechos rebotar, la manera en que ella llevaba el ritmo, pasando de lento a rápido y lento nuevamente. Su flequillo revuelto y pegado a la frente producto del sudor, y gotas de éste resbalar por su abdomen.
"Me vengo, amor", avisaba su voz, mezcla de ternura y calentura. Él ya sabía qué hacer para que el orgasmo de su chica fuera mejor. Se irguió y succionó un pezón mientras apretaba el otro con una mano. Dios había sido injusto en darle solo una boca.
Uraraka chilló como a él le gustaba, mientras hacía lo que a ella le gustaba. Y cuando pasó el primer orgasmo, siguió moviéndose un poco más para obtener un segundo y tercero que vinieron como oleadas, y así en el último, él pudo acabar dentro del condón, pero inmerso en ella.
Estaba resultando una noche perfecta, luego de intimar, colocar sus pijamas y acurrucarse para empezar a dormir juntos, aunque estuvieran infringiendo una regla de convivencia.
Ella ya había cerrado sus ojos apoyada en él, y estaba a punto de entregarse al mismo sueño, cuando un ruido ensordecedor vino a ellos como una bomba. Y ahí estaba, el mal presentimiento llegando antes de lo esperado y haciéndose realidad. Una cruel realidad.
Rápidamente se levantó a encender las luces, mientras Uraraka lanzaba los trajes de héroes para ambos, siempre lista. El edificio comenzó a temblar y las luces también.
"¡Rápido, salgamos de aquí!", exclamó Bakugo.
"Vayamos con los demás", asintió Ochako.
Todos estaban por los pasillos, algunos terminando de ajustar sus trajes.
"¡Son ellos, la liga de villanos! Los vi desde mi ventana, están afuera atacando", mencionó Iida. Todos se congelaron brevemente ante esto. Habían logrado entrar, estaban tan cerca, y parecía de no creer.
"¡Abandonemos el edificio antes que lo derrumben!", lideró Kirishima y todos hicieron caso. En cuestión de segundos ya estaban fuera, para ver cómo todo se derrumbaba ante sus ojos.
"Nuestro hogar", dijo una Mina compungida. Media vuelta y ahí estaban ellos. La batalla que se había retrasado meses, por fin les daba cara.
"Ochako, amiga...es tiempo de llevarte conmigo al infierno", hablaba una Toga más loca que nunca conteniendo una risa.
Bakugo colocó un brazo delante de ella y buscó la mirada de Deku, quien ya lo estaba viendo listo para asentir.
"Fue un error que vinieran esta noche", interrumpía el director Nezu, acompañado por todos sus maestros. No se sabía con certeza que bando ganaba en número, pero había una cosa cierta: todos estaban ahí dispuestos a vivir o morir.
No hubo necesidad de más palabras, todos comenzaron a atacar, no había ni una sola persona en la escena que no estuviera lanzando un ataque. Aquellos que estaban demasiado asustados para pelear o no se sentían listos, aprovechaban de dispersarse y buscar ayuda para quienes sí estaban dándolo todo. Poco a poco iban quedando solo los mejores, y los heridos eran sacados de la batalla para evitar muertes, mientras eran socorridos. La clase 1A se encontraba completa luchando y Aizawa no pudo dejar de sentir orgullo.
Una vez más, Uraraka versus Toga, pero esta vez porque la castaña la había elegido. Dentro de ella se sentía harta de siempre ser su blanco y estaba dispuesta a acabar con todo, aunque eso la llevara al límite. De cerca se mantenían peleando Bakugo y Deku, quienes habían elegido un enemigo poderoso: el mismísimo Tomura.
Llegaban otros héroes y alumnos de más clases a apoyar, puesto que la alarma ya estaba en toda la ciudad, incluso padres preocupados se acercaban. Pero también se multiplicaban los nomus, quienes más que poder, lo que hacían era distraer y cansar.
Algunos de la clase 1A comenzaron a ceder, al tiempo que lograban vencer a su oponente. Por más fuertes que fueran, era demasiado para ser apenas unos aspirantes a héroes. Aizawa conseguía inmovilizar a los atacantes de sus alumnos para que pudieran alejarse cuando ya estaban exhaustos o muy heridos. Uno de los que más luchó, casi hasta desfallecer, fue Kirishima. Continuaban Bakugo, Deku, Uraraka, Iida, Momo y Todoroki.
"¡Vamos amiga!", le gritaba Momo a Ochako para brindarse ánimo mutuamente.
Todo sucedió tan rápido, un instante en que Toga sacó una cadena y la llevó directo al cuello de Uraraka, reduciéndola mientras la ahorcaba.
"¡La tengo, jefe!", chilló Toga.
"¡Nooooo!", gritó Deku al tiempo que revivía la pesadilla de su último viaje en el bucle. "¡Smash!", apuntó con su dedo y Toga fue lanzada lejos mientras que Ochako se desprendía de la cadena en busca de aire. Izuku la tomó y sacó de allí. Ambos se volvieron a mirar luego de un día separados, y por ese instante el joven cumplía con su palabra mientras ella dejaba el rencor de lado.
"Por favor...ve con él", señaló Uraraka con la garganta cansada mientras veía como la pelea se complicaba para su novio.
Pronto Mina llegó a su lado, quien también cuidaba de Kirishima. Ahí Deku la pudo dejar y unirse nuevamente a Bakugo, quien era atacado tanto por Tomura como por Dabi. El primero estaba a punto de caer, y aquí fue cuando se unió Todoroki, entonces Dabi comenzó a concentrarse en él y pronto el dúo volvía con el líder. Ahora, el actual héroe número uno hacia su aparición.
"¡Shoto!"
"Reunión familiar...esto se pondrá interesante", hablaba Dabi.
Todos estaban tan agotados, pero la adrenalina los impulsaba a continuar. Nuevamente los segundos jugaban un rol importante, en donde todos recibieron la orden de Endeavor para retirarse, ya que él se encargaría de acabar la pelea. Estaban dispuestos a hacerlo, pero esto ofendió tanto a Tomura que sacó un poder que nadie creía tuviera, casi descontrolándose. Lanzó su ataque a ciegas, al punto que incluso rebasó a los suyos, pero quien se llevó la peor parte fue Bakugo, quien intentaba proteger no solo a Uraraka, también a quienes pudiera en el camino.
El rubio desfalleció en el camino mientras comenzaba a sangrar por múltiples heridas en su cuerpo. Uraraka, con un grito ronco por su lesión, intentaba en vano cubrir sus heridas mientras se empapaba de la sangre.
"¡Recovery!", llamaba una y otra vez hasta que la anciana llegó.
"Levítalo" le ordenó a la chica para así poder sacarlo de allí y llevarlo a la enfermería.
La batalla se acabó en cuestión de unos cuantos minutos más, en donde Endeavor junto a All Might dieron el golpe final, dejando a varios villanos muertos o listos para ser encarcelados.
X
Una hora exacta después, Uraraka no se movía de la camilla de Bakugo, quien había tenido una rápida operación para detener el sangrado, pero continuaba inconsciente y débil. Había perdido mucha sangre y estaban preparando una transfusión que aún así no aseguraba nada. Tanto los padres de él como los de Uraraka se encontraban afuera, dando vueltas nerviosas.
La enfermería se repletó, así que debieron realizar traslados, pero lo positivo era que cada estudiante, ya sea herido o no, se encontraba en compañía de sus seres queridos.
Nadie pudo convencer a Ochako de lavarse o descansar, y a duras penas había permitido que curaran sus heridas. Aún tenía unas cadenas marcadas a su cuello.
Durante la noche llevaron a cabo la transfusión, con ayuda de los padres, pero aún así a la mañana siguiente Bakugo seguía sin despertar. Durante el día, tuvo un ataque y Recovery comenzó a considerar la opción de colocarlo en coma para evitar que volviera a suceder y se viera expuesto a posibles secuelas.
Cuando volvía la noche a caer, Uraraka ya no sabía a qué más dioses rezar. Y Deku se unió a ella, al principio sin palabras, solo con miradas tibias.
"Él siempre ha querido cuidarte, pero sin subestimarte".
"Pero no a este costo".
"Preferiría ser yo".
"Ya no tienes que seguir expiando tus culpas, Deku".
"Eso significa..."
"Eso significa que, si mañana colocan en coma a Katsuki, tú vendrás conmigo a prisión y acabaremos con los que quedaron. Solo así podré perdonarte".
Midoriya clavó sus ojos en los castaños, aceptando.
X
Lo prometido es deudaaaaa…antes del fin de marzo e.e
Quizás la pandemia me inspiró xD
En fin, el próximo capítulo es el final :'( me va a costar y quizás hasta llore, pero es necesario.
Ahora dirigiré mi inspiración a la otra historia :B
