¡Konnichiwa! Disculpen, esta vez sí tarde bastante en actualizar, pero ya regrese, les agradezco una vez más a quienes me han seguido, aunque sea en las sombras, arigatou, y bueno, les adelanto que hare un especial de navidad :3…Creo que ya no tengo más que decir así que, nos vemos.

CAPITULO 5

Las lágrimas seguían corriendo sin cesar por mis mejillas. T.K se apartó delicadamente mientras tomaba mi rostro entre sus manos. Nuestros rostros se acercaban a cada suspiro, mi corazón latía desenfrenadamente, hasta que…nos apartamos abruptamente el uno del otro al escuchar pasos a lo lejos.

-¡Sora!- grito T.K corriendo a saludarla.

-Hola- fue lo único que pudo mascullar ella debido a la falta de aire por el abrazo en el que estaba sometida.

T.K por fin dejo libre a Sora, e inmediatamente la chica nos volvió a preguntar que hacíamos allí. Ambos balbuceamos cosas sin sentido para después terminar diciendo que solo habíamos ido a comprar algunas cosas para cocinar. T.K se ofreció a llevar las bolsas mientras caminábamos, comenzó a andar un poco más rápido alejándose unos cuantos pasos, dejándonos a Sora y a mí detrás.

-Kari- dijo Sora a mi oído-, ¿estás bien?

-Claro, ¿Por qué lo preguntas?

-¿Por qué?, tal vez porque parece que estabas llorando.

-Descuida, todo está bien- le dedique una forzada sonrisa.

-Creeré en lo que me dices, aunque tus ojos y la actitud tan despistada de T.K me indiquen lo contrario- me observo de manera inquisidora y acto seguido cambio su semblante y hablo más alto para que el chico que iba delante la escuchara-. Se acerca el festival escolar de su escuela, ¿verdad?, ¿ustedes participaran?

-Así es, será en dos semanas, pero no estoy segura de participar, tal vez solo ayude en los preparativos.

-¿Y tú T.K?

-No lo sé- dijo disminuyendo la velocidad de sus pasos-, creo que ayudare al equipo de basquetbol.

-Ahora recuerdo que eres muy bueno en eso, me encantaría ir a verlos.

-Puedes ir, yo invitare a mi hermano, y supongo que Kari llevara a Tai- por primera vez desde ese extraño momento volteaba a verme.

-¿Ah?, si, por supuesto, podríamos invitar a Joe también- respondí observando de nuevo esos ojos con seguridad.

El sol comenzaba a ocultarse detrás de los edificios, al igual que mi energía. Me despedí de mis amigos, y la tranquilidad con la que T.K dijo "adiós" me dejo inquieta por algún motivo.

-Hikari, ¿Por qué tardaste tanto? Muero de hambre- grito mi hermano en cuanto me vio cruzar la puerta.

-Lo siento, me entretuve platicando con T.K y Sora.

-Últimamente pasas mucho tiempo con T.K, ¿no crees?- dijo Tai hurgando entre las bolsas de comida y omitiendo por completo el segundo nombre que le di.

-No lo había notado- conteste cortantemente.

Dedique toda mi concentración a la comida en la estufa, olvidándome de todo lo que había ocurrido, así como también las palabras de mi hermano que me habían molestado. Al terminar cene con toda mi familia, y al estar completamente llena fui a dormir después de tanto ajetreo.

Apenas era el tercer día de clases, y la escuela era un completo caos. Como de costumbre llegue temprano al salón, cuando comencé a escuchar algarabía por todos lados, la muchedumbre discutía sobre nuestros representantes para el festival.

-Cálmense todos, sé que muchos quieren colaborar, pero recuerden que debemos elegir a los más adecuados para cada competencia- dijo con una voz imponente la representante de la clase, Ichinose Ayumi.

-Primero deberíamos escoger a los equipos, ¿o no, Ichinose?- una voz se alzó en la multitud.

-Tienes razón.

La delegada camino hasta el pizarrón y comenzó a anotar los nombres de quienes integrarían los respectivos equipos. Decidí permanecer un poco alejada de todo eso. Entre el alboroto no me percate de la llegada de Davis, me saludo como siempre, así que hice lo mismo.

Comenzó la selección del equipo de futbol, e inmediatamente mi hiperactivo amigo alzo la mano gritando una y otra vez su propio nombre. Todos los presentes tardaron un segundo en soltar una risotada. Una vez que apuntaron su nombre en letras grandes como él lo pidió, volvió a sentarse a mi lado sonriendo triunfalmente.

Se completó el equipo de soccer, y ahora solo quedaba el de basquetbol. Se escuchaban nombres por doquier, y Ayumi, asumiendo a la perfección su papel, aguzaba el oído. Pero en un momento, note que desvió la vista notablemente hacia la entrada, sonrió dulcemente y pronuncio un nombre con gran energía.

-¡Takeru!- grito Ayumi sorprendiendo al aludido-, ¿quieres unirte al equipo de basquetbol? Solo nos falta uno.

-¿Yo? Está bien, si no le molesta a nadie- respondió T.K acercándose a ella.

Ambos iniciaron una conversación olvidándose de todas las miradas. Mientras los observaba comencé a sentirme de mal humor, al tiempo en que me preguntaba ¿Takeru, porque lo llama así? No sabía que ella fuera así de confiada con otros chicos de la clase.

-Buenos días, Hikari- una mano se atravesó en mi vista.

-Hola, buenos días Saori- respondí saliendo de mi letargo.

-¿Paso algo? Luces molesta.

-No, no, nada, ¿desde cuándo llegaste?

-Antes que tú, estaba en medio de ese montón- señalo hacia el frente del salón.

-¿Participaras en el festival?- pregunte animadamente.

-Si, en el quipo femenil de volibol, basquetbol, y futbol- levanto una mano dibujando en ella la letra "V".

-Vaya Tendo, estarás muy activa ese día- comento Davis asombrado.

Mi amiga respondió con una risilla. Converse con mis amigos tranquilamente, pero una risa que conocía a la perfección hizo que me distrajera de ellos, voltee instintivamente, logre divisar a T.K, ahora el apuntaba en el pizarrón y Ayumi le daba indicaciones, él, se veía muy feliz. Baje la vista casi al instante, deteniendo con todas mis fuerzas el llanto que se producía en mi garganta.

-Kari, ¿podemos salir un momento?- Davis me observo un momento, al ver mi falta de reacción me tomo de la mano y me dirigió a la salida.

-¿Qué sucede?- pregunte una vez que llegamos al patio trasero.

-Kari, ya no lo soporto- cerro los puños con fuerza-. Decidí que nunca te diría esto, pero no puedo más. No resisto que solo lo veas a él, que pienses en él, mucho menos que la causa de tu sufrimiento sea él, Kari…me gustas, siempre lo has hecho.

つづく...