¡Konnichiwa! Ya regrese, este es el capítulo 8, y el festival deportivo ya está aquí (yeiiiii) espero que les agrade :D y si no díganmelo.

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CAPITULO 8

Las últimas dos semanas han sido de las más largas en mi vida, estuvieron llenas de presión, presión en todos los sentidos. Me mantuve alejada, como me aconsejo Sora, de T.K y Davis, aunque no fue muy difícil, ya que ambos se encontraban la mayor parte del tiempo libre entrenando con sus equipos. Pero, también se encontraba la chica que me había declarado la guerra, Ayumi, con sus constantes miradas soñadoras hacia T.K, y el exceso de trabajo que me encomendaba, sin embargo toda esa tarea me mantuvo alejada, por lo menos por un tiempo, de mis enredos amorosos.

-Kari- grito una voz a mis espaldas.

-Izzy, Mimi, ¿Izzy?- volví la vista al chico.

-No por favor, no tú, ya tuve suficiente con Mimi.

-¿Acaso no se ve gracioso? Yo le hice algunos arreglos.

-Ah… no es para que te sientas mal Izzy, no luces, tan extraño- dije conteniendo la risa, pero no pude más y me solté a reír junto a Mimi.

-Chicas- replico Izzy con aire desolador.

-¿Por qué estas vestido así?- pregunte después de recuperarme.

-Es una larga historia- resoplo Mimi-. Veras, Izzy tenía muchos deseos de participar en los relevos, cuando alzo la mano para proponerse todos se sorprendieron, y después el representante de la clase dijo:"Koushiro, que alegría, tenemos el puesto perfecto para ti", y cuando pensó que sería el ancla, le entregaron este ridículo traje de pelota.

-Mimi, deja de contar eso a todo mundo.

-Kari es la primera.

-No es verdad.

-Está bien, no se lo diré a… ¡Mira!, allí están Tai y los demás, les iré a contar la triste historia de Izzy/pelota- se alejó dando pequeños saltos hacia el grupo que acababa de hacer su aparición, llamando la atención del cuerpo estudiantil femenino. Mi hermano había llegado junto a Matt, Sora y Joe.

-Pero…Mimi- Izzy ya no pudo hacer nada para detener a la chica.

-Descuida, ese traje luce bien en ti- fue en ese momento cuando escuchamos el estallido de risas-, lo importante es que apoyaras a tu clase ¿no?

-Gracias Kari, tienes algo de razón. Esperare con ansias la aparición de T.K y Davis, por ahora, iré a saludar a los chicos, nos vemos- se alejó caminando con dificultad.

Deje conversando a mis amigos para correr en cuanto escuche la voz en el megáfono que decía: "Los alumnos que participaran en la carrera de relevos, favor de presentarse en el patio central". En realidad no sabía cómo me había metido en esto, solo sé que cuando me di cuenta ya tenía la mano arriba. De ninguna forma me podía retractar ahora, era demasiado tarde.

La primera carrera de relevos era de la rama femenil, y al ser una de las competencias más llamativas, el equipo ganador se llevaría diez puntos para su clase. Llegue con mis cuatro compañeras, entre ellas estaba Ayumi.

-Chicas, debemos dar lo mejor en nombre de la clase 1-3- dijo Ayumi, tomando el liderazgo-, Yagami, recuerda que al final todo depende de ti.

Hasta ahora no sabía si me habían elegido como el ancla por ser la más rápida, o era una especie de tortura por parte de la castaña, de cualquier forma, no me rendiría.

La primer corredora tomo su lugar, la pistola sonó, todas salieron disparadas y el alarido comenzó a escucharse por todas partes. Nuestra compañera iba en segundo lugar, pero al pasar el bastón descendimos a la cuarta posición, nuevamente se pasó el bastón, pero ahora bajamos hasta el último sitio. Llego el turno de Ayumi, me sorprendió la fuerza con la que daba cada zancada, rebaso en segundos a tres corredoras llegando hasta el segundo puesto. Poco a poco, ella se acercaba a mí, escuche los gritos de mi hermano y los demás. Cuando extendió el bastón para que yo lo tomara temí soltarlo, pero controle el temblor de mis manos. Mi respiración se agitaba y mi cabello recogido en una pequeña coleta se movía salvajemente por el viento que me golpeaba.

De repente, entre todas esas miradas a mí alrededor, percibí aquellos enigmáticos ojos azules, inquietos, observando cada uno de mis movimientos. Al final de la meta divise a aquellos dos chicos, cuyos nombres recitaba en mi mente como una especie de juramento. Logre llegar ignorando si había ganado o perdido, hasta que escuche a través del micrófono: "La clase 1-3 ha ganado los primeros relevos del día", todo el salón estallo en gritos y vitoreo.

-Ganamos, bien hecho Yagami- Ayumi alago mi esfuerzo olvidando por un momento la rivalidad que ella misma dictamino.

-Sabíamos que ganarías- se acercó Sora.

-Debemos celebrar- alardeo mi hermano acariciando mi cabeza.

-Lo haremos, después de que ellos ganen también- Matt apunto con el dedo pulgar a Davis y T.K.

-Es verdad, me tengo que ir, pronto comenzara el partido contra los chicos de tercer grado- respondió T.K.

-Te alcanzaremos en el gimnasio, mucha suerte- grito Joe.

Llegamos después de cinco minutos al gimnasio para ver el juego, nos sorprendimos al notar que aún no comenzaba. Todos los jugadores de nuestra clase estaban en círculo, T.K nos vio entrar y se acercó a nosotros saliéndose del grupo.

-¿Qué paso?, ¿Por qué no ha comenzado?- pregunto Joe.

-Un integrante se fracturo el pie durante el calentamiento, nos hace falta uno, perderemos por default.

La porra de la clase que se encontraba en las gradas dejo de lanzar gritos, apenas habían notado al chico en el suelo.

-No perderemos, yo entrare por él.

Todos volteamos a ver a Davis. Su mirada era segura, valiente, inquebrantable, como la que solía poner en aquel lejano mundo.