¡Konnichiwa! Regrese más pronto de lo que imagine, es que ya tenía listo el capítulo nueve, solo lo tenía que subir :P

¡A leer!

CAPÍTULO 9

-Pero tú eres horrible en el basquetbol Motomiya- parloteo Ayumi apareciendo de la nada.

-Eso no importa, ven conmigo Davis.

T.K y Davis salieron corriendo rumbo a los vestidores. Después de un minuto de silencio por lo que acababa de suceder todos nosotros tomamos asiento. Las luces se apagaron y después de un pequeño espectáculo por parte de las porristas por fin salieron ambos equipos.

El juego comenzó y antes de que nos diéramos cuenta nuestro equipo ya había tomado la delantera. Los chicos de tercer grado, a pesar de ser ligeramente más altos, eran más lentos y les costaba retener el balón. T.K se movía ágilmente cada vez que alguno de sus compañeros le daba la pelota, anotando cada vez más puntos. Todas las chicas daban gritos desgarradores al tiempo en que gritaban cosas como: "Eres genial, Takeru", haciendo enfadar a Ayumi. No digo que a mí no me molestara, pero no podía negar algo que era cierto, T.K lucia grandioso cuando jugaba el deporte que tanto amaba.

Davis, a pesar de que era malísimo jugando basquetbol, se estaba esforzando, cada vez que el balón llegaba a sus manos no trataba de ir hacia la canasta, al contrario, buscaba inmediatamente a cualquier otro miembro de su equipo, o de preferencia al rubio. La actuación de ambos fue esplendida. La ventaja de la clase 1-3 se acrecentó, y faltando el último cuarto el marcador reflejaba los siguientes números:


Visitante:9 (Primer tiempo), 6 (Segundo tiempo), 12 (Tercer tiempo)... (Cuarto tiempo).

Total: 27.

Local:13 (Primer tiempo), 11 (Segundo tiempo), 14 (Tercer tiempo)... (Cuerto tiempo).

Total: 38.


Todos nos encontrábamos conteniendo la alegría y los gritos para escuchar el final del partido…hasta que el silencio invadió el lugar, no sé qué paso, todo fue tan rápido, solo recuerdo haber visto en los siguientes minutos a Matt corriendo al centro de la cancha y tomar a una silueta por el cuello, mi hermano y Joe fueron tras él, aunque no fueron de mucha ayuda pues se vieron inmiscuidos en la pequeña riña. No sabía lo que pasaba, seguí a Ayumi que bajaba de las gradas velozmente a la cancha. Observe a T.K tirado en el piso de madera y aunque comencé a exaltarme, no me di cuenta de la gravedad del asunto, hasta que divise la sangre que emanaba fluidamente desde su nuca. Momentos después mi alarma se acrecentó cuando vi la mano de Davis completamente ensangrentada. En un arranque de histeria comencé a gritarle cosas sin sentido a mi amigo.

-Davis ¿Tu lo hiciste?, ¿Por qué? Él nunca te ha hecho nada, respóndeme- inicie un discurso fuera de lugar mientras me observaba desconcertado, con la vista perdida en mis ojos.

-Kari, cálmate- Sora y Mimi me tomaron de los brazos obligándome a dar unos pasos hacia atrás.

-Vamos a la enfermería- Matt se había olvidado de aquel chico después de algunos golpes. Cargo a su hermano, que aún era pequeño en comparación con él, sobre su espalda.

Una vez que me calme mi mente se preguntaba porque Matt no había corrido inmediatamente por Davis, sino que fue por el otro chico, un escalofrió recorrió mi cuerpo, gire la cabeza y mi corazón se detuvo un instante, era el sujeto que días atrás me había molestado, seguro que ahora quería vengarse por la aparición de T.K aquella vez, la cual arruino sus planes. Al notar mi mirada estupefacta sonrió descaradamente limpiando la sangre de su boca. Alguien me jalo del brazo sutilmente.

-Kari, vámonos de aquí, debemos ver a T.K- dijo con voz paternal mi hermano.

La enfermería se encontraba vacía, solo una cama estaba ocupada, en ella yacía recostado un chico rubio, con un vendaje que le cubría la cabeza, ocultando la herida. Al ver tal escena algo en mi interior se encogió. "Fue mi culpa" pensé. En la habitación solo estábamos Matt, Tai y yo, los demás, a petición de Matt, habían salido para disfrutar de lo que restaba del festival.

-Patamon- susurro entre sueños-, Patamon… ¿Dónde estás?...no te vayas.

Me alegre al escucharlo.

-Kari- murmullo en la pequeña habitación, donde su voz se fragmento en mil pedazos hasta llenarla por completo. Me sobresalte al escuchar mi nombre.

-¡Hey!, Matt, ¿Por qué T.K susurra el nombre de mi hermana?- refunfuño Tai.

-¿Por qué me lo preguntas a mí?- respondió el cuestionado con indiferencia.

Sentí un calor subir por todo mi cuerpo hasta llegar a mi rostro, pero extrañamente, me hacía sentir bien.

El escuchar a T.K nombrar a su Digimon, me hizo recordar de golpe a Gatomon, y poco a poco me fui hundiendo en los recuerdos que tanta añoranza me traían, volví a ese mundo, aunque solo fuera en mi imaginación.

Abrí lentamente los ojos, el sol ya se estaba ocultando, ¿acaso había dormido?

-Dormiste más que yo- una gentil voz me hizo abrir los ojos de par en par.

-T.K, ¿estás bien?

-No te asustes, solo me duele un poco, ese chico esta demente.

-¿Quién fue?- pregunte, sorprendiéndolo tanto a él como a mí misma, solo lo había preguntado para reafirmar algo que había comprobado sola.

-Oh, sí, mientras tu dormías vinieron Izzy, Mimi, Sora y Joe, me contaron lo que le dijiste a Davis, pero no fue el, jamás lo haría, fue el chico que te había molestado, de la nada se acercó a mí y saco una pequeña navaja que ocultaba, de no ser por Davis que interpuso su mano quien sabe si seguiría yo aquí.

Un sentimiento enorme de culpa y vergüenza me invadió.

-Mi hermano y los demás ya se han ido, todos se querían quedar a la fogata pero sabían que los invitados deben irse a las seis, aunque, antes de irse, Tai me dijo algunas cosas que no comprendí, ¿tú sabes qué quería decir?

-No tengo idea- recordé lo molesto que se veía mi hermano cuando T.K me nombro-. ¿La fogata? Es verdad, T.K, ya va comenzar, ¿puedes levantarte?

Asintió frenéticamente como si nunca hubiese estado herido. Se levantó apoyándose ligeramente en mí. Bajamos al patio donde se reunían todos los alumnos cada año, después del festival.

-T.K ¿Cómo estás?- pregunto Mimi, detrás de ella venia Izzy, sin el traje que lo había avergonzado tanto.

-Estoy bien, chicos, muy bien.

La música inicio y las parejas comenzaron a danzar alrededor del fuego. Una vieja leyenda que siempre recorría todos los salones antes del festival decía, que si alguna vez bailabas frente a la fogata con la persona que te gustaba, estarías con esta por siempre. Una idea cruzo por mi cabeza siendo interrumpida por una voz.

-Takeru, ¿podemos hablar?

T.K se disculpó conmigo y se alejó, con Ayumi. Los observe mientras reían y se alejaban, di media vuelta, solo para toparme frente a frente con Davis.

-Lo siento, por lo que te dije antes, yo…

-Kari, no te disculpes- corto mis palabras-. Sé muy bien porque te alteraste de esa forma, pero para que no te sientas mal, te concederé una pieza con el gran Motomiya Daisuke.- Extendió su mano, la tome sin pensarlo demasiado.

Mientras la música retumbaba en mis oídos removiendo cada fibra de mis sentimientos me preguntaba; ¿Cómo es que terminamos así? T.K y Ayumi estaban frente a nosotros, bailando rítmicamente, al igual que Davis y yo.