¡Konnichiwa! Aquí está el capítulo 12, no sé exactamente cuántos capítulos le falten, pero se acerca el final, ¡Mata ne! Espero que nos veamos (o leamos) muy muy pronto :D
P.D: Gracias a todos los que me han seguido hasta ahora…realmente espero que les agrade mi historia a pesar de que sea horrible escribiendo.
CAPITULO 12
Me acerque despacio al salón, asomándome primero por una de las ventanas. Allí estaba T.K, sentado en su butaca, con la cabeza reclinada hacia atrás observando el techo. Seguía cantando.
-T.K- solté un sonido apenas audible para el oído humano-. T.K- repetí ahora con más fuerza.
Se incorporó en la silla al notar mi presencia dirigiéndome una mirada dolorosa, triste, algo en sus ojos había cambiado, la luz que siempre los caracterizaba, se había ido.
-Pensé que tenías práctica de basquetbol.
-Sí, así es, pero el profesor se retrasara un poco hoy, tendremos practica más tarde, y tú, ¿Por qué sigues en la escuela?
-Tenía algunas cosas que hacer…con Davis- dije sin estar muy segura de haber dicho lo último.
-Lo sé, los vi hace un momento- algo en su tono de voz me hirió en lo más profundo.
-Sí, pero no es nada de lo que…
-Me tengo que ir, Kari- interrumpió mi voz-. El entrenador no debe tardar en llegar. Nos vemos.
Tomo su mochila y salió del salón dejando en el aire un sentimiento completamente impredecible. Confundida por la actitud de T.K yo también opte por irme a casa, sin la determinación y alegría que antes me invadía.
-¡Hermano!- grite al ver a Tai de camino a casa, en una de esas tiendas que permanecen abiertas las veinticuatro horas.
-Kari, que bueno que te encuentro, sostén esto- alargo una gran bolsa hasta mis manos.
-Hermano- desvié la vista hacia el chico que recién salía de la tienda atiborrado de bolsas como la que yo sostenía-. Hola, Matt, ¿para qué quieren toda esta comida?
-Hola Hikari. Veras, mañana tendremos un examen muy importante, de algebra, y tú sabes que Tai es muy malo en eso- bajo la voz-. Por eso estudiaremos en mi casa aunque, Tai dice que gastara mucha energía y por eso debe comer lo suficiente para rendir todo este día- dibujo una sonrisa burlona.
-Cállate- se acercó mi hermano dando grandes zancadas-. ¿Quieres venir Kari?
-Tonto, ¿Por qué la invitas? Solo se aburrirá- replico Matt.
-Lo sé, pero mis padres no están en casa y si viene con nosotros ya no estaré preocupado, además, Kari es muy buena cocinando- sonrió orgulloso.
-Eres un aprovechado- suspiro el rubio-. ¿Está bien eso para ti?- pregunto dirigiéndose a mí.
-Claro, yo también ocupare ese tiempo para estudiar con ustedes.
Tai acaricio mi cabeza revolviendo mi cabello, eso lo hacía siempre que se quería disculpar conmigo, o cuando estaba muy feliz. Caminamos rumbo al edificio donde estaba el apartamento de Matt con la mitad de las bolsas que cargábamos, ya que el chico que se hacía llamar mi hermano se había comido la otra mitad durante el trayecto. Tomamos el elevador para subir hasta el décimo piso. Al estar frente a la puerta Matt busco las llaves en su chaqueta pero no las encontraba, hasta que recordó la copia que siempre ocultaba en una maseta al lado de la puerta.
Lo primero que vi al entrar fue lo ordenado y limpio que se encontraba todo. Había visitado antes aquella casa y siempre estaba desordenada, pero esta vez no, lo cual me dejo sorprendida.
-Iré a la cocina para preparar algo mientras ustedes comienzan a estudiar.
-Que bien Kari- grito Tai tocándose el estómago-. Muero de hambre.
-Muchas gracias. La cocina esta por allá- Matt se detuvo al escuchar la puerta que se abría-. Bienvenido a casa, Takeru.
Al escuchar ese nombre comprendí de golpe la limpieza de la casa en la que me encontraba. Había olvidado por completo que a veces T.K se quedaba en el apartamento de su hermano y su padre, no pensé que hoy sería uno de esos días, no esperaba encontrarlo ahí, y el tampoco. Lo supe cuando se detuvo en medio de la sala y me observo detenidamente, no sabía si expresar la reacción en sus ojos como sorpresa o terror. Primero saludo a Tai, y después, con un leve movimiento de cabeza me saludo a mí.
-Takeru, nosotros nos quedaremos aquí estudiando, tú llévate a Kari contigo para que no nos distraigan- dijo Matt de forma autoritaria.
-¿Qué? ¿Estarán solos?- bufo Tai-. ¿Por qué mejor no se quedan aquí, jugando?
-Demonios, ya no son unos niños como para que jueguen con nosotros como antes. Vamos, vamos, váyanse de aquí- decía Matt al tiempo en que nos empujaba por la espalda a T.K y a mí.
-Pero, ¿la comida?- solté un grito que parecía más bien una súplica antes de que el rubio me empujara a la recamara, como ya lo había hecho con T.K.
-No te preocupes por eso, Tai y yo lo solucionaremos, además, tú tienes que cuidar de Takeru- sonrió como si ambos compartiéramos un secreto y sin más me empujo levemente por la espalda cerrando la puerta a mis espaldas.
-Yo…lo siento mucho T.K, por irrumpir así en, tu habitación, en tu casa- el hecho de estar solos en aquella pacifica habitación me ponía nerviosa.
-No es tu culpa, de todos modos, es un placer que estés aquí- dibujo una grata sonrisa que me tranquilizo.
-T.K, ¿recuerdas las veces que jugamos aquí? Nos cansábamos tanto que al final dormíamos en el piso, y nuestros hermanos nos tenían que cargar.
-Claro que lo recuerdo, aunque fueron muy pocos días. Teníamos ocho años, casi nueve, yo siempre inventaba las historias y tú las actuabas, eras pésima- soltó una carcajada.
-Tan solo tenía ocho años, y tus cuentos eran muy confusos, comenzaba siendo una princesa y terminaba convirtiéndome en dragón con cabeza de chocolate, ¿Cómo podría actuar algo así?
-Teníamos mucha imaginación ¿no es así?- repuso de forma nostálgica.
-Así es, éramos niños, aun después de todo lo que habíamos pasado, seguíamos siendo inocentes.
Un cálido sentimiento nos embargó por igual. De forma inesperada recobre le valor que sentía en la mañana, fije mis ojos en los de T.K y comencé a hablar, sin saber exactamente por donde iniciar.
-En estas últimas semanas me han pasado muchas cosas, ¿sabes?, algunas buenas, otra tristes, confusas, y de ninguna estaba segura de que realmente estuviera pasando, pero ahora- di un paso para quedar frente a el-, solo hay algo de lo que estoy completamente consiente en estos momentos, y no me arrepiento de decirlo, aunque si tal vez de no habértelo dicho antes, T.K…
-Kari- una vez más detuvo mis palabras-, posiblemente no debí esperar para contarte esto, eres mi amiga, la mejor que he tenido, por eso, discúlpame, tenías el derecho a ser la primera en saberlo- aparto la mirada para después volverla a posar sobre mí-. Yo, estoy saliendo con Ichinose…Ayumi es mi novia.
つづく...
¿Pero cuando paso eso que ni yo me di cuenta? O_O
