CAPITULO 17

Problemas, problemas y más problemas. Pensé que con lo del día de ayer tenía suficiente, pero no, ahora estoy sentado en un autobús rumbo a Nara, y con la persona que me vuelve cada día más loco. Afortunadamente traje un libro conmigo y eso evita que los dos hablemos, porque estoy seguro que ella tampoco lo quiere hacer. No cabe duda, "Cuanto más quieres a alguien... más inseguro te vuelves. Por eso empiezas a querer a la persona sólo para ti", justamente es lo que siento, ¿eso me hace egoísta? No quiero que Kari esté cerca de otra persona que no sea yo, antes no pensaba de esta forma, pero últimamente es lo que ronda mi cabeza. Al ver de reojo a mi acompañante noto que esta igual de incomoda, por eso trato de iniciar una conversación.

-Tendo no vino hoy, ¿te ha dejado sola?- le pregunto de la forma más natural posible.

-Se sentía mal- esa fue la única respuesta que obtuve de su boca.

El silencio vuelve a caer, pero ahora se quiebra por una risilla de la chica a mi lado.

-¿Qué pasa?- pregunto desconcertado.

-Nada, solo recordé algo.

El pequeño viaje por fin ha terminado y ahora si podre pensar un poco sin que sus ojos y aroma me distraigan. Pero claro, nada sale como lo planeas, tenía que pasar algo así. El profesor indico que nos reuniéramos en equipos de cuatro, y justamente teníamos que quedar al final Kari, Davis, Ichinose y yo. Con desgana por parte de todos avanzamos lentamente siguiendo a los demás, Kari y Davis se quedan atrás, mientras yo continúo acompañado de la representante de la clase.

-Oye, T.K, ¿sabes la historia de esta estatua?- me pregunta la ojiverde cuando estamos en el último templo por visitar.

-¿Tú la conoces?

-Si…un poco, mi padre me la contó hace mucho tiempo, mejor preguntémosle al guía, o al profesor.

Ella corre con vivacidad y acorrala al profesor con un sinfín de preguntas. Mi cabeza comienza a doler un poco, no fue buena idea no comer nada esta mañana. Al observar a la chica de cabello negro percibo en ella algo extraño, no sonríe como siempre, y su rostro parece cansado. Decido caminar hacia mis amigos que avanzan a su propio paso para preguntarles, en cuanto me acerco a ellos detienen su plática abruptamente.

-¿Te duele la cabeza, Takeru?- pregunta Davis con una preocupación que me desconcierta brevemente.

-Solo un poco, nada de qué preocuparse, gracias. De quien si deberíamos preocuparnos es de Ichinose.

-¿Ayumi?- dicen al unísono.

-¿No la han notado, extraña?

-Ella es extraña- dice Davis.

-Si hubiera algo raro ella nos lo diría ¿no crees?- esa suave voz que siempre me tranquiliza no logra hacerlo esta vez, tal vez por el tono en que lo dijo, ese tono tan apagado que no suele tener.

-Es verdad, pero espero que no sea nada.

El recorrido termino, y por fin tendríamos nuestras horas libres, nosotros decidimos deambular por la ciudad. Nara era una ciudad maravillosa, llena de templos por doquier que eran protegidos por imponentes árboles que parecían proteger a su pueblo desde tiempos remotos. Observe todo sin perder detalle alguno, olvidando por completo el hambre que me atormentaba.

-Tengo hambre- escuche la débil voz de Ichinose.

-Ustedes quédense aquí, Takeru y yo iremos a buscar un lugar para comer.

Davis y yo nos encaminamos en la importante misión, no hablamos mucho, solo intercambiábamos las palabras necesarias, encontramos un restaurant pequeño, parecía tener buena comida por el olor que salía de el, además de que era más barato que los que habíamos encontrado anteriormente, con una mirada que compartimos supimos que era el lugar adecuado. A paso lento pero firme, nos fuimos acercando a donde habíamos dejado a las chicas. Las busque pero no estaban ahí, la gente se disipo un poco y hasta ese momento me encontré con la mirada agobiada de Kari, después divise en sus piernas la frágil silueta de Ichinose.

Corrí antes que mi amigo con el corazón a punto de salirse de su lugar. Al llegar a ellas toque la frente de quien yacía acostada, tenía fiebre, no pude evitar asustarme al tiempo en que la cargaba con precaución. Davis me indico a donde teníamos que vernos con el profesor después de una llamada. Llegamos rápidamente a la calle y vimos un taxi. Subí con la chica en brazos olvidándome por completo de mis amigos.

El carro se detuvo en un hospital cerca de Odaiba. El profesor y yo nos sentamos en una pequeña sala, esperando a que el doctor saliera. No tardó mucho en aparecer, nos sonrió satisfactoriamente y nos dijo que podíamos pasar a verla. Yo fui el primero en entrar.

-Hola.

-Hola- me devolvió el saludo.

La voz quebradiza que salió de ella me hizo recordar a una niña, en el Digimundo, el día que enfermo gravemente y estuvo al borde de la muerte. Las mejillas rosadas de Ichinose por culpa de la fiebre formaron un nudo en mi garganta, no pude evitar imaginar a Kari en esa cama.

-¿Te sientes mejor?

-Sí, no fue nada, sufro de insolación desde los cinco años, pero gracias a ti estoy bien- sus ojos verdes se nublaron, como si hubiesen perdido vida, y a pesar de su notable fragilidad me sonreía.

-¿Sabes, Takeru? Mi plan se salió de las manos, y no he podido evitarlo, tal vez si podía, pero no quise hacerlo.

-¿Plan?, ¿A qué te refieres?

-Me he enamorado de ti.

Gustar, amar ¿Por qué esas palabras a veces pueden causar tanto daño?

-Yo…lo siento, Ichinose, no puedo responder a tus sentimientos, de la forma que a ti te gustaría…lo siento.

-Desde un principio sabia tu respuesta, aun así, la quería escuchar- cubrió su rostro con la delgada sabana sobre su cuerpo.

-Ayumi…

-Gracias por escucharme Takeru, pero ahora quiero descansar antes de que papá llegue por mí.

Salí de la habitación con sigilo, tratando de ignorar los sollozos que se iban intensificando.

Al día siguiente al llegar a la escuela no me moleste en saludar a mis compañeros, mi cabeza estaba a punto de estallar por todas las cosas que me daban vueltas y vueltas. Me senté en mi butaca apoyando mi cabeza sobre ella, alrededor de mi escuchaba parloteo y rumores que prefería ignorar. ¿Ayumi estará bien?, ¿seguirá llorando? Ahora pienso que no fue buena idea dejarla sola, debí quedarme con ella. Entre mis pensamientos y mi falta de sueño veo como un chico se para en frente del salón.

-Eh…bueno, ahora no sé qué decir. Solo quería informarles que el próximo semestre ya no estaré aquí, con ustedes, pero fue grandioso el tiempo que pase en esta escuela, al lado de todos.

Davis, Davis se va de la escuela, mi primera reacción después de la sorpresa es ver a Kari, parece muy consternada por la noticia. Durante toda la clase no paro de verla, está más pensativa de lo normal. Al sonar el timbre del receso ella sale corriendo. Pensé en seguirla para preguntarle si estaba bien, pero preferí dejarla sola, tendrá muchas cosas en que pensar igual que yo. Salgo del aula suspirando todo el tiempo y me dirijo al pequeño patio de la escuela donde hay un árbol. Me siento una vez que llego dejándome llevar por los cánticos del viento, hasta que escucho que alguien me habla, un arbusto detrás de mí se mueve y me sobresalto de inmediato.

-Takeru- dice en un susurro, reconozco esa voz.

-¿Ayumi?

La chica hace acto de presencia saliendo cuidadosamente de su escondite. Esta vestida completamente de negro, incluso tiene unas gafas oscuras.

-¿Qué haces aquí?, deberías estar descansando.

-Tenía que venir, es importante, necesito tu ayuda.

-¿Para qué?

Francamente me alegraba verla con ese estado de ánimo, considerando que apenas hace unas horas recibió un rechazo de mi parte.

-Escucha…veras- se sonrojo un poco-. Tengo un GRAN problema y de verdad, de verdad necesito tu ayuda. ¿Recuerdas el día que nos conocimos? Te dije que me tenías que hacer un favor, y no solo era lo de entrar al equipo de basquetbol, en realidad, es este.

-¿De qué se trata?- pregunte aguantando la ansiedad.

-¡Sal conmigo!- ahogo un grito.

-¿Qué? Pensé que ya habíamos hablado sobre esto ayer…

-Si, si, lo sé, pero- se detuvo para carraspear su cabeza y después proseguir-. Te tendré que explicar desde el principio. Hay un chico que siempre me me ha perseguido, ya no lo soporto, y pensé que si me inventaba un novio se alejaría de mí, no conozco a muchos chicos así que cuando te conocí fue como si me hubieras caído del cielo, decidí usarte pero no me atreví a decírtelo, conforme paso el tiempo me enamore de ti y, ya sabes el resto. El día de la fogata te pedí que bailáramos porque "él" se estaba acercando, perdón si te cause problemas con Yagami.

Hablo tan rápido que tuve que aguzar mi oído para comprenderla.

-De acuerdo, espera, ¿Qué tiene que ver Kari?

-Te gusta ¿no?

La situación se estaba volviendo incomoda.

-Como sea Takeru, ¿me ayudaras?

-Lo haré, pero, ¿estas segura de que no es un pretexto para salir conmigo?

-Bueno- alzo la vista al cielo-. La verdad si, la situación me ayudara a estar más tiempo contigo, pero lo del chico no es mentira. Te prometo que no le diré a nadie de esto, mucho menos a Yagami, solo tendrás que fingir cuando el se acerque.

Era la primera vez que conocía este lado tan sincero, y cínico a la vez, de la ojiverde, pero por alguna razón no llegaba a molestarme, era divertido.

-Bien, lo haré, solo si me dices quien es el chico misterioso.

-¡Demonios! Eso no- ante mi mirada inquisitiva decidió darse por vencida-. Bien, tu ganas, es…es…

-¿Quién?

El sonrojo de mi amiga aumento de repente, se acercó a mi oído de puntillas para susurrarme el nombre de su pretendiente. Al escucharlo no pude evitar soltar una carcajada que atrajo las miradas de algunos transeúntes que paseaban algo lejos de allí.

-No te rías, no es gracioso.

-Lo siento es que ¿Él? ¿De verdad?

-Guarda silencio- su rostro tenía el rojo más intenso que haya visto.

-Lo siento- dije una vez que recupere el aire-. Me tengo que ir, nos vemos mañana- me despedí mostrándole una sonrisa burlona.

Ayumi observo si no había algún maestro cerca, y en cuanto estuvo segura salió disparada a la salida de la escuela. Llegue al salón sonriendo de manera sospechosa, pero simplemente no me podía sacar a ese chico de la cabeza, digamos que es algo…inusual. Vi cuando Kari entro al salón, casi inmediatamente llego Saori, su amiga, tenía los ojos rojos como si hubiera estado llorando.

La hora de la salida fue anunciada por el timbre, tome mis cosas y salí hacia el gimnasio para las prácticas de basquetbol, después de quince minutos de espera nos enteramos que el profesor llegaría más tarde. De regreso al salón pase por la cancha de fútbol, ahí estaba Kari y Davis, conversando como si nadie más existiera en ese momento, se abrazaron, observe justo cuando Davis la besaba en la frente, no es lo mismo que un beso en los labios, pero percibí todo el amor que deposito en el. Ellos deberían estar juntos, yo debía apartarme. El gano, por fin lo hizo, y esta pequeña guerra ha terminado.

Recorrí las puertas del aula, y comencé a cantar lo primero que me vino a la mente, "Sayonara…ai wo kureta ano hito wa"(adiós...a la hermosa dama que me entrego su amor). La chica que estaba en mi mente apareció por arte de magia en el salón, sorprendida al igual que yo, trate de sonreírle como siempre solía hacerlo con ella, en el fondo sabía que era la última que vez que lo haría, ahora sería Davis quien lo hiciera. De una forma cortante me escabullí antes de soltar mi supuesta relación con Ayumi. Sin embargo, lo hice momentos después al encontrarla de improvisto en mi casa.

-En estas últimas semanas me han pasado muchas cosas, ¿sabes?, algunas buenas, otra tristes, confusas, y de ninguna estaba segura de que realmente estuviera pasando, pero ahora- fue ella la que comenzó a hablar-, solo hay algo de lo que estoy completamente consiente en estos momentos, y no me arrepiento de decirlo, aunque si tal vez de no habértelo dicho antes, T.K…

-Kari- la detuve antes de que continuara -, posiblemente no debí esperar para contarte esto, eres mi amiga, la mejor que he tenido, por eso, discúlpame, tenías el derecho a ser la primera en saberlo- aparto la mirada para después volverla a posar sobre mí-. Yo, estoy saliendo con Ichinose…Ayumi es mi novia.

¿Por qué dije eso? Ella no es mi novia, la rechace, lo hice porque amo a Kari, entonces ¿Por qué?

Lo sé, lo hice, porque de esta forma no les estorbare, si estoy más tiempo con Ayumi tal vez termine enamorándome de ella, olvidare a Kari. *Cuanto más quieres a alguien... más inseguro te vuelves. Por eso empiezas a querer a la persona sólo para ti. En este momento, creo que soy la persona más insegura del planeta.

つづく...

*Esa frase es de un anime, pero no recuerdo cual, gomen :P

Kyaaaa, he terminado :3 espero que con esto se haya resuelto lo de Takeru y Ayumi, y de paso que no los haya defraudado. En el próximo capítulo habrá muchas sorpresas, así que no se lo pierdan :)

P.D: De repente en los diálogos Takeru le llama a Ayumi por su nombre y no su apellido como lo había hecho, solo lo hice para resaltar la confianza que nacio entre ellos después de esa declaración.

sslove: Estuviste cerca con tus sospechismos jejeje, de hecho al principio pensaba hacerlo pero luego cambie de idea. Eso de la "ficbofetada" me dio mucha risa, deberías patentarlo XD aunque creo que de todos modos se la darás a Takeru. Ojala y no te vuelva a romper el corazón jijijiji Mata ne!