¡Regrese! Discúlpenme por haberlos abandonado tanto tiempo, perdón, perdón, perdón. Estuve muy ocupada haciendo tarea, leyendo y estudiando, mis maestros se volvieron locos. Pero bueno, lo importante es que por fin pude escribir este capitulo. :3

¡A leer!


Capítulo 19

Dudas, problemas; eso era todo lo que detonaba en mi al ver esos ojos azules llenos de sentimientos parecidos a los míos, sino es que iguales.

—¿Tu también te sorprendiste? —Pregunto débilmente—. Tuve la misma reacción que tú, es extraño ¿no crees? Sera la primera vez que ambos actuemos en un evento así, y nos tenía que tocar juntos.

—Sí… Sí, además ¿Por qué nosotros? —La voz llena de envidia que tenía en mi interior era la que parloteaba—. Los roles protagónicos deberían ser interpretados por alguien que realmente se ame como…— me detuve, preparándome para pronunciar las palabras que quemarían mi garganta—. Como Ayumi y tú.

Abrió los ojos, observándome con tanta incredulidad al mismo tiempo que comenzaba a fruncir el ceño. Una especie de ira ensombrecía su rostro.

—También podrían haberlos elegido a ustedes, a Davis y a ti— replico en tono soez.

—Tienes razón.

—¿Sabes algo? Si fuera por mi elegiría a mi novia, pero si lo hago todos querrán lo mismo y eso echaría a perder el esfuerzo que Ayumi está poniendo.

"Mi novia", conjuro esas palabras de una forma inquebrantable que termino por retumbar en mi cabeza como el eco en una cueva, hasta que se detuvieron, en el lugar que más deseaba proteger de aquella voz; se incrustaron en mi corazón.

—Yo también cambiaría ese nombre el pizarrón si de mi dependiera, pero no puedo, así que debemos conformarnos con la poca suerte de ambos, y continuar.

—Te has vuelto muy madura, Hikari. —¿Desde cuándo me llama así?—. Por mí no te preocupes, prometo que actuare lo mejor que pueda representando a tu novio. Ahora, si me disculpas, tengo que ir a ver al profesor de basquetbol, nos vemos. —Tomo su mochila, dibujando una extraña sonrisa, y asintiendo ligeramente con la cabeza salió del salón.

"Takeru estúpido". Pensé al instante en que estaba fuera de mi vista. Mis manos temblaban de impotencia, tenía ganas de gritarle, deseaba estrujar su cuello hasta que se retractara de sus hirientes palabras. Pero sabía perfectamente que no sería capaz de hacerlo, no a él. La única persona que por más que me lastime, seguiría amándola, no importa si es lejos de mí. Algún día, sé que lo olvidare, algún día lo haré. Por ahora, ¿debería dejar que mi corazón salga herido?

—Himi, disculpa, ¿podrías apartarte de la puerta? Quiero ver quienes serán mis peones mientras yo dirijo la obra.

La inoportuna voz de Shintaro detuvo el lagrimeo que estaba por dar inicio. Me hice a un lado para que el chico pasara, inmediatamente después de pasar soltó un grito.

—¡Qué demonios! ¿Actuare en la obra? —dijo con voz potente, como si sostuviera un megáfono en sus manos, capaz de romper las ventanas del aula.

—Lo siento. —Coloque una mano sobre su hombro para consolarlo—. Imagino que ya tienes mucha carga siendo parte de dos clubs, además del consejo estudiantil.

—¿Bromeas? Esto es grandioso, es mi oportunidad para demostrarle a mi presidenta las dotes artísticas que yacen dormidos en alguna parte de este grandioso cuerpo.

—¿Presidenta? —repetí la única palabra que retuvo mi cerebro.

—Si, Miwa-sama, la presidenta del club de teatro.

¿Miwa? Miwa… Miwa. Durante los siguientes minutos trate de hilar algunos nombres con aquel apodo, pero no se me ocurrió ninguno. Alguna vez, cuando recién había entrado a esta escuela, escuchaba muy a menudo rumores de una chica que había revivido al olvidado club de teatro. Aunque todos sabían de su existencia, curiosamente nadie conocía su nombre. Me preguntaba si, la chica que menciono Shintaro, y aquella que fue casi inmortalizada, eran la misma.

—Oh, Himi, tu eres la protagonista, y también Tashi. Esto será divertido. —Sonrió maliciosamente.

—Buenos días.

Saori entro dando unos pequeños saltitos. Observo el pizarrón por unos segundos, su rostro fue invadido por un rojo intenso y acto seguido se arrojó a mis brazos.

—Hika-chan, ¿qué hare ahora? Me toca actuar con él.

Lo único que pude hacer fue sobar su espalda para tranquilizarla. Definitivamente, esta obra estaría llena de amor, desamor, lágrimas, y corazones rotos sin necesidad de actuar.

.

.

A la hora del receso nos reunimos en el gimnasio para ver en que lugar nos tocaba pasar para representar nuestra obra. Resulta que al final no fuimos los únicos con esa idea en mente. En total fueron cinco clases, y justo ahora decidiríamos los lugares mediante un sorteo.

Ayumi, siendo nuestra representante, paso al frente con la vista fija en aquella caja de cartón que sostenía el presidente del consejo estudiantil. El hermano mayor de Kamui: Shintaro Kei. Ayumi metió la mano, se podía sentir en el aire el nerviosismo. Al sacar la mano con una pequeña pelota verde trato de reír haciendo una extraña mueca, una chica tomo nota del número que aun permanecía en incógnito para nosotros.

Ayumi hizo una reverencia, volteo hacia nosotros y después clavo la vista en su novio, quien le respondió el gesto moviendo tranquilamente la mano.

—Bien ¿Qué numero nos tocó? — pregunto impacientemente Davis.

—Ah… Bueno, yo no soy buena para estas cosas, ustedes saben… —comenzó a murmurar—. Saque el número uno. Seremos los primeros.

Todos lanzaron un grito de sorpresa al unísono. Todos menos Davis.

—¿Qué pasa con ustedes? Tenemos suerte, si somos los primeros tendremos más oportunidad de equivocarnos, el público nos perdonara por la presión que tendremos sobre nosotros. Sería distinto si nos hubiera tocado ser los últimos.

—Davis tiene razón… Esperen, ¿Davis tiene razón? —Ayumi lucia igual de sorprendida que todos.

—Daiya siempre ha sido muy reflexivo, es solo que actúa como un tonto por las chicas.

Motomiya Daisuke se estaba volviendo nuestro motor en la clase, eso me hacía recordar los viejos tiempos. La campana sonó, así que todos, ahora más aliviados, regresamos al salón. T.K se quedó atrás, esperando a Ayumi, quien se había retrasado un poco por quedarse conversando con Shintaro Kei.

.

.

El final de las clases se acercaba, y justo antes de que el profesor anunciara el final, una silueta irrumpió en el aula causando un gran alboroto.

—¡Hey! Chicos, tengo listo su libreto.

Mimi abrió las puertas provocándole un susto a más de uno. Ella reía maniáticamente.

—Señorita Tachikawa, ya le dije que no entre de esa forma a los salones de clases, podría tocar antes la puerta, ¿no le parece?

—Lo siento, estaba muy impaciente por mostrarles a todos el guion de su obra.

¡¿Mimi?! Es la presidenta del club de teatro, ahora entiendo todo.

Rápidamente el salón se vio inmerso en la bulla que provocaba aquel pedazo de papel. El maestro, exasperado, decidió irse ante la clara indiferencia de sus alumnos.

—Bien, bien chicos, guarden silencio —Ayumi tomo el control de la situación.

—Ayuse-chan, ¿me dejarías hacer una prueba ahora?

—¿Prueba? ¿A quién probaras, Kamui?

—A mis actores, claro.

Esto es repentino, demasiado repentino, no estoy lista para esto.

—Como quieras, tú eres el director.

—¡Bien! Himi, Tashi, vengan aquí por favor, al centro del salón. Todos, aparten las sillas y solo dejen dos.

.

.

—Solo tienen que leer el guion, traten de ponerle sentimiento ¿Están listos? —Shintaro tenía en sus manos una copia del libreto.

Ambos sentimos.

Tener tantas miradas sobre mí me ponía nerviosa, pero no era nada comparado con lo que me hacía sentir el chico sentado frente a mí. Su cabello rubio, sus ojos azules, su sonrisa, verlo de esa forma, con los ojos cerrados tratando de concentrarse, me hacía sentir en un sueño.

—¿Qué esperan? Comiencen —exclamo una desesperada Mimi.

—"Ha sido en vano que yo luchase. Nada he conseguido con ello. Mis sentimientos pueden más que yo. Permítame que le diga cuánta es la admiración que me inspira y cuanto la amo" —el primero en hablar fue T.K.

—"Creo que lo primero que exige la costumbre en casos como este suele ser que la interesada exprese su gratitud por los sentimientos del declarante. Es lógico que una se sienta halagada. Si yo fuera capaz de esa gratitud, le daría las gracias en este mismo momento. Pero no puedo sentirla. Me ha tenido siempre sin cuidado que usted me apreciara o no me apreciara. —Eso, no es verdad, no lo es, solo es una actuación, ¿verdad Takeru?—. Ese afecto que ahora me confiesa me lo ha otorgado usted a regañadientes".

T.K levanto la vista para fijarla en mí, sus ojos reflejaban angustia. Volvió a concentrase en su papel.

—"¡Y eso es todo lo que usted me hace el honor de contestarme!"

—"También podría yo preguntarle por qué…"

—¡Alto! ¡Deténganse¡ ¡Deténganse! —Grito con furia contenida Shintaro—. Sabía que no podrían manejar este tipo de diálogos, tendrán que practicar mucho. Háganlo con odio hacia quien tienen enfrente, solo es actuación, no se lo tomen en serio, no es como si lo hicieran de verdad.

—No te preocupes, Hikari, tienes mucho tiempo para practicar, yo te ayudare —dijo Saori, acercándose hasta quedar de cuclillas a mi lado.

Esto será más difícil de lo que pensé. ¿Cómo puedo expresar un odio que no siento? Aunque, quizá, es hora de hacerlo nacer, para olvidarme de este otro sentimiento que poco a poco me consume. Lo supe, cuando vi a Takeru y Ayumi… Besándose.

つづく…


sslove: Disculpa por no haberte contestado en el capítulo anterior, se me paso. Gracias por tus comentarios, nunca me cansara de agradecerte XD, y también gracias por tus buenas vibras. Mata ne! Que estés muy bien…

¡Nos vemos!