Los personajes de Ranma ½ no me pertenecen son la creación de Rumiko Takahashi. La historia y algunos personajes extras y la historia son creación mía. Espero les guste. Escribo por gusto, para los fans de la serie igual que yo y sin ninguna remuneración económica.
2) El trato
Esa Mañana se había levantado muy temprano; más de lo acostumbrado, aún no salía el sol cuando él ya estaba de pie listo para lo que le deparaba ese día y estaba muy nervioso por eso, no sabía cómo lo haría ni como lo tomaría ella pero la decisión ya estaba tomada; entreno en el Dojo un rato, después se bañó y vistió para ir al colegio; fue una sorpresa para todos cuando empezó a usar el uniforme escolar y no sus acostumbradas ropas chinas; el cambio se dio a solo una semana después de la separación de ellos; cuando esto sucedió estaban terminando el segundo grado de la preparatoria y ahora faltaba menos de dos meses para que terminara el ciclo escolar e ingresara a la universidad sí ya lo tenía decidido estudiaría una carrera.
-Hola hijo, buenos días. Regalándole un beso en la mejilla -Siéntate ya está desayuno.
-Hola mamá, ¡buenos días!... muchas gracias.
- ¿ya tienes todo listo para tu viaje? Preguntaba al mismo tiempo que servía.
-Sí, tengo un examen a primera hora y luego solo tengo que entregar el trabajo de ciencias; después de eso me iré a Kioto, la abuela Sakura me dijo que Akane tenía permiso de salir del colegio para estar cuando yo llegue y todo el fin de semana hasta el domingo en la noche.
-Me da gusto que puedan verse y convivir -no evitar poner una sonrisa en su rostro por cómo veía a su hijo ilusionado mientras se sentaba frente a él para comer juntos.
- A mí también –sonriendo de igual manera.
- Pensé que la Sra. Sakura se negaría; después de todo no falta mucho para que nos volvamos a reunir.
- Lo sé, lo tengo muy presente; pero quiero verla y platicar con ella antes de que eso ocurra. -Su voz y su expresión era muy seria.
- ¿Ranma, que has pensado sobre eso?, bueno… sé que todo lo que has hecho durante todo este tiempo es reflejo de lo que deseas y planeas a futuro, pero respecto a ustedes y su relación… es que… no se han visto y mucho menos convivido; antes vivían juntos, se peleaban, discutían por todo; los entrenamientos, la escuela, los pretendientes, las prometidas y esa ¡niña! -exclamaba con fastidio- la amazona…
- No te preocupes por eso mamá, tiene rato que no molesta; por lo menos ya no me persigue como antes o me ahoga con sus acostumbrados abrazos amazónicos -sabía que la peli morada lo seguía, lo espiaba, ya no había intentado ningún truco sucio para conquistarlo y era raro, se mantenía al margen, como esperando algo, de vez en cuando aparecía por el colegio pero eso no se lo diría a su madre- y en cuanto a mi relación con Akane es por eso que quiero verla, quiero saber qué es lo que piensa, lo que ella quiere y los planes que tiene para cuando nos graduemos antes de la reunión.
- Creo que fue muy acertado de tu parte verla antes y aclarar entre ustedes dos todo esto, tienen muchas cosas por platicar antes de ese día y tomar una decisión definitiva respecto a su compromiso.
- Bueno me voy, no quiero llegar tarde. Se despedía y tomaba sus cosas para salir.
- ¡Ranma!
- ¿Sí? -volteando a ver a su madre-
- ¡Por favor maneja con cuidado!
- Claro mamá no te preocupes
Nodoka lo despidió en la puerta, cuando cerro y se vio sola en la casa, (ya que Kasumi había ido temprano al mercado, el señor Tendo estaba de viaje para inscribir a los alumnos más avanzados a la competencia regional y su esposo seguía pagando su deuda con el padre de Ukyo) no pudo evitar pensar en la conversación que habían tenido ella, su esposo y el Sr. Tendo con la Abuela Sakura, su hija Maiko y su esposo el día de la Boda fallida.
Flash Back
El salón de entrenamiento estaba como si nada hubiera pasado un par de horas antes, ya habían terminado de limpiar lo que había quedado del intento de boda; los hombres terminaban de empacar en bolsas negras lo que había quedado de adornos, mantelería, platos y vasos rotos; mientras que Nodoka y Kasumi se dirigían a la cocina para dejar los artículos de limpieza cuando se toparon con un grupo de personas a la entrada de la casa, cuando escucharon la voz de una mujer mayor preguntando por Akane y por la boda.
-Abuela? Con cara de asombro Naviki observo descender de una camioneta a una mujer de unos 60 años, delgada de pelo azulado algo canoso por el tiempo arreglado en un chongo tradicional y vestida con un kimono muy elegante, fino y caro. Su rostro de piel blanca dejaba ver su edad por las pequeñas arrugas, aun así, era hermosa, de rasgos finos y delicados.
-Hola cariño- dijo acariciando tiernamente su mejilla- no sabes cuánto las he extrañado; y bien… ¿Dónde ésta la linda novia? ¿Acaso nos perdimos la ceremonia?
-Abuela Sakura?! (Kasumi aparecía en la escena junto con Nodoka cargando ambas escobas y cubetas) -abuelita! – decía con emoción al mismo tiempo que la abrazaba -Tía Maiko!, ¡Tío!, Primos! ¡Qué gusto verlos! No sabía que vendrían.
-Mi querida Akane nos invitó -Explicaba la anciana- pero, ¿dónde ésta ella? ¿Debe verse lindísima? ¿No nos perdimos la ceremonia verdad?
-Lo siento, pero la boda se canceló -hablo Nodoka que hasta el momento era solo una espectadora, llamando la atención de los recién llegados -Me presento, soy Saotome Nodoka madre de Ranma Saotome prometido de Akane su nieta. -haciendo una gran reverencia
-Mucho gusto -habló la anciana- yo soy Koga Sakura, ella es mi hija Maiko y su esposo Kijoro Tamura y mis queridos nietos Kosei el mayor de 22 años, kioshi el mediano de 21 y kuma de 19. -Los dos hermanos mayores eran muy parecidos a su padre, de pelo castaño ondulado y ojos café obscuro, el mayor usaba el pelo corto pero moderno y el mediano lo traía largo atado a una coleta baja.
El más chico sorprendió a Nodoka porque parecía la versión masculina de Akane, aunque más alto, de cabello negro azulado al igual que su madre, corto y lacio, de ojos achocolatados, piel blanca, nariz pequeña y labios delineados. Con forme iban siendo presentados hacían una reverencia en señal de saludo y respeto.
-Pero dígame señora Saotome -continúo hablando la abuela- ¿qué fue lo qué pasó para que cancelaran la boda?; ¿Dónde está mi nieta? Y ¿Dónde está ese inútil de Soun?
-Creo que lo mejor es que hablemos en el Dojo con calma. Contesto Nodoka para después ser seguida por los adultos y los más jóvenes se quedaban en compañía de Naviki y Kasumi en la sala.
De camino al dojo se cruzaron con el doctor Tofú que iba de salida y después de una rápida presentación se dirigió a despedirse de Kasumi; cuando llegaron al dojo y la mirada de señora de más edad se cruzó con la de Soun, el rosto de éste se tornó pálido y sudaba sin control; evidentemente nervioso o tal vez aterrado por la presencia de sus inesperadas visitas.
-Hola, Tendo. -Su expresión era intensa, reflejaba un nivel de enojo indescriptible y su yerno no podía ocultar el efecto que le causaba.
-Señora Koga. -Su semblante evidenciaba lo mal que se encontraba ante la presencia de su suegra, su voz temblaba y no podía pensar claramente. -Es un honor tenerla aquí. Hacia una reverencia algo torpe y mecánica.
- Si, seguro! -Contestaba la abuela de forma desdeñosa.
-Genma, la señora es la abuela materna de Akane. - Al ver que Soun no reaccionaba Nodoka decidió hacer las respectivas presentaciones. – y ellos son los señores Tamura; Maiko hija de la señora Koga y el sr. Kijoro, su esposo.
-Mucho gusto; es un placer conocerlos. Respondía el hombre panda con una gran reverencia y sorprendido por la actitud de su gran amigo.
- ¿Les parece si charlamos un momento sobre lo ocurrido el día de hoy y sobre el compromiso de mi nieta con su hijo? Los Saotome asintieron y entraron todos al dojo y se sentaron con Soun a un lado de ellos y éstos a la ves frente a la abuela, su hija y yerno, el ambiente se sentía tenso; Soun no mediaba palabra alguna, la abuela estaba notoriamente molesta al igual que Maiko y su esposo; pero de todos la que rompió el silencio fue Nodoka.
- Antes que nada, quiero pedirles una disculpa porque lo ocurrido esta tarde, ha sido en parte culpa de nuestro hijo y con ello culpa nuestra -mientras se inclinaba en una posición que Genma había bautizado como la "técnica del tigre caído" acción que su esposo imitó.
- Lo que pasó es que… bueno… yo… nosotros… -trataba de explicar Soun- …no sabíamos que llegarían a retar a Ranma y a Akane… las otras prometidas de Ranma son muy buenas en su estilo de pelea y es que nos tomaron por sorpresa y el maestro Happosai… -poniéndose pensativo y tocando su barbilla con los dedos- que por cierto ¿dónde estará?...
- ¡Basta Soun! No puedo creer que intentaras casar a la más pequeña de mis nietas antes de cumplir la mayoría de edad y pasando por sobre todas las leyes y tradiciones de la casa Koga -Soun no dejaba de sudar al extremo y su eterno amigo y esposa no comprendían nada de lo que su suegra decía, se miraban entre ellos y luego a Tendo; que se encontraba al parecer en una situación familiar muy delicada.
-Sabes bien que mi presencia aquí no solo es por la invitación de mi nieta sino porque he averiguado algunas cosas… -respiraba profundamente para tratar de calmarse y hablar sin exaltarse, pero su mirada hacia Soun era fría- Sabes bien que ninguna de mis nietas puede casarse sin mi consentimiento y esto que hiciste tendrá consecuencias y más vale que no te atrevas a intervenir; pero aún estoy esperando una explicación.
- Yo se la daré; -Intervenía Nodoka, haciendo una pausa para respirar, organizar sus ideas y poder continuar. – El compromiso de los chicos fue pactado desde antes de su nacimiento; para unir a las dos escuelas de combate estilo libre; cuando mi chico nació y como Soun tuvo tres hermosas niñas mi esposo decidió; bajo mi consentimiento, llevarse a Ranma desde muy pequeño para entrenarlo, hacerlo todo un hombre y poder cumplir con honor a los Tendo el compromiso de llevar el dojo y … - el relato de Nodoka continuó de manera calmada y los presentes la escuchaban con atención y no interrumpían aunque se sorprendieron mucho cuando explicó la naturaleza y la situación bajo la cual Ranma y su padre habían adquirido su maldición, continuo con la situación de prometidas y pretendientes, la del viaje a china y por último la preparación de la boda, lo sucedido ese día incluyendo el hecho de que Ranma había perdido la oportunidad de curarse -… todos sabemos que los chicos se aman, aunque traten de ocultarlo, se celan y están al pendiente uno del otro sin importar que en ello arriesguen su propia vida – Nodoka esperaba que con este último hubiera alguna reacción de parte de los invitados, pero no paso de un intercambio de miradas suspicaces. – En este momento ninguno de los dos está bien; mi niña no quiere ver a nadie, se encerró en su cuarto no nos deja pasar; no me imagino lo que ella esté sintiendo en estos momentos y mi chico no está mejor -Terminaba su relato con una expresión muy triste y conteniendo las lágrimas.
- Comprendo que para usted esta situación sea bastante incómoda y preocupante; sin embargo, yo tengo que velar por el bien de mis nietas y dar la mejor solución a todo esto del compromiso. Se dé buena fuente que usted proviene de una familia honorable y por lo que veo aprecia y tiene cariño por mis niñas, solo por eso tendré consideración en mi decisión final, aunque antes quisiera hablar con los chicos; en cuanto a usted… -dirigiéndose a Genma- no puedo decir que me enorgullece que mi familia emparente con una persona haragana, mantenida y ¡sin honor!, no permitiré bajo ninguna circunstancia que mi nieta tenga como suegro a alguien que no aporta nada, se la pase defraudando a otros y que deja el peso de ser el pilar familiar a su esposa; o acaso cree ¡que no sé qué el problema de las otras prometidas fue causado por usted! Si pretenden "unir las escuelas" como ustedes dicen – apuntando con el dedo a Soun y Genma- Créame que primero tendrá que recuperar su honor, cumplirle a su esposa e hijo como se merecen y saldar todas y cada una de sus deudas empezando por el Sr. Kuonji -ahora era Genma el que sudaba y se sentía muy nervioso, no entendía cómo es que aquella señora estaba enterada de todo eso; volteaba a ver de reojo a su mejor amigo que seguía con cara de angustia y a su esposa que no podía disimular su sorpresa.
- Lo haré, se lo Juro por mi honor. -retomando la posición del tigre caído.
- Y en lo que respecta a ti -refiriéndose a su yerno menos querido- Espero que dejes de estar de holgazán y te dediques a tu dojo, no es digno estar esperando que un par de chicos lo hereden para que ustedes estén de mantenidos cuando aún están jóvenes y tienen que sacar adelante a sus respectivas familias. – como respuesta solo recibió la misma acción que momentos antes había hecho el hombre-panda.
- ¿Qué tiene planeado para los chicos y su compromiso? -llamaba su atención la madre del pelinegro-
- Primero, antes que nada… Soun quiero que me digas ¿si este compromiso es formal? Y sabes a lo que me refiero.
Con la cabeza agachada y sin mirar a ninguno de los presentes respondió con un simple y rápido… – No -Su amigo y su esposa no podían creer lo que decía, acaso no tenía honor, porque ante todos se enorgullecía del compromiso de su hija con Ranma y ahora, ante esta mujer no lo consideraba algo serio.
-Ya veo, entonces hablaré primero con Akane y si es deseo de ella cancelar el compromiso eso es lo que haré y tendrán que olvidarse de "reunir las escuelas", de la amistad entre ustedes y sobretodo de mi familia; pero si por algún milagro ella después de esto no desiste, entonces la llevaré conmigo y estará bajo mi tutela hasta la mayoría de edad, durante este tiempo el joven Ranma no podrá verla, tendrá que demostrar ser un digno pretendiente y sobretodo ser él que formalice el compromiso; no podrás ayudarlo en nada Soun él tiene que descubrir solo lo que eso significa; tendrá como fecha límite un día después del cumpleaños de mayoría de edad de Akane, para esa fecha ambos estarán graduados y podrán tomar una decisión más consiente y madura; en esa fecha a las cinco en punto de la tarde nos volveremos a reunir como ahora, aquí mismo y serán los chicos los que nos den su decisión final.
- Comprendo, pero Ranma no sabe nada sobre las costumbres y leyes de la casa Koga, ¿cómo lo aprenderá entonces? -preguntaba preocupado el patriarca Tendo-
- Yo le enseñaré lo necesario -en ese momento intervino el señor Tamura- es obvio que necesitará la misma instrucción y entrenamiento que mis chicos, soy el único que podrá instruirlo como es debido.
- Entonces ya está, voy a ver a Akane y depende de ella y solo de ella lo que hagamos.
Fin del Flash Back
Al recordar lo sucedido no podía evitar pensar que la aparición de la abuela en sus vidas había sido una bendición, muchas cosas cambiaron para bien y deseaba con todo el corazón ver feliz a su hijo y sabía que solo podría serlo a lado de la pequeña de las Tendo, era por ese motivo que su muchacho se esforzaba tanto y rogaba a Kami que lo que tuviera planeado saliera bien.
Conforme avanzaba la mañana su ansiedad crecía, se apresuró a terminar sus pendientes en la escuela y consiguió un permiso para salir temprano para poder salir a media mañana; había arreglado que Ryoga diera sus clases de la tarde y las del sábado, quien hubiera pensado que su mayor rival amores y eterno contrincante se volvería su mejor amigo y mano derecha en el dojo.
Un par de horas después Ranma se despedía de sus amigos, salía del colegio y manejaba su coche rojo por la carretera rumbo a Kioto, vestía con unos jeans azules, camisa blanca remangada hasta los codos y zapatos negros… no quiso perder tiempo así que desde que salió temprano para la escuela del dojo llevaba ropa para cambiarse para el viaje y ropa para los días que se quedaría, usaba lentes de sol para contrarrestar el brillo de la carretera, se le veía emocionado y nervioso, era evidente para cualquiera que lo viera que había cambiado no solo en su forma de vestir, sino también en su actitud; era más responsable, se interesaba más en la escuela y en sus notas, se levantaba temprano todos los días aunque extrañaba que cierta peli azul lo despertara, no había dejado de entrenar por el contrario desde aquel día se concentraba más en ser el mejor en todo y eso incluía mantenerse en forma.
Durante todo este tiempo había cumplido su promesa de mantenerse alejado de ella, aunque siempre estaba al pendiente gracias a la abuela, a la tía Maiko, los primos que ahora eran sus buenos amigos y Naviki que siempre le mostraba las ultimas noticias de las revistas sociales, donde constantemente aparecía en eventos organizados por la empresa de la familia que apoyaba algunas causas altruistas.
La primera vez que Naviki le mostro una de esas revistas quedó completamente sorprendido, al ver a la pequeña Tendo en una fotografía dando el discurso de bienvenida al evento a favor de un hospital infantil; en la fotografía se veía simplemente radiante con un vestido de noche color azul marino entallado al cuerpo, su cabello aún corto estaba peinado suelto con una diadema plateada; a su lado, con un traje negro se encontraba su primo Kuma cual guardaespaldas, actitud que le molestaba mucho sin contar que sabía que cuando estaban juntos llamaban mucho la atención por el gran parecido físico entre ellos; el evento se trataba de un desfile de modas de ropa deportiva diseñada ni más ni menos por un grupo de chicas del colegio de Akane, incluida ella; a las que cariñosamente llamaban "las prometidas" el nombre le resulto irónico ya que ella rehuía a que la encasillaran en un adjetivo como ese.
Con el tiempo se volvieron famosos y ahora sus diseños se vendía en las mejores tiendas de ropa deportiva, grandes almacenes y en línea gracias al apoyo de la abuela Sakura y a la administración del señor Tamura esposo de tu tía; la ropa era novedosa, cómoda y con diseños muy juveniles, lo sabía muy bien porque los primeros uniformes de competencia de los alumnos del dojo habían sido diseñados por ellas y patrocinados por la empresa de la abuela Sakura, además de que días antes de su viaje había recibido un traje especial de entrenamiento como regalo de cumpleaños de parte de su pequeña prometida; un gi modernizado de pantalón suelto color azul marino de jareta la cintura y camisola cerrada en cuello en v, de mangas largas, color rojo con detalles en dorado, ligero, fresco y muy cómodo.
Estaba orgulloso de sus alumnos, habían mejorado mucho en poco tiempo, su nivel era superior a lo esperado y su desempeño en competencias dejaba muy en alto el nombre del dojo; situación que ayudaba a tener un número considerable de pupilos, un buen ingreso económico para la familia y facilitaba el trabajo de marketing; como decía el Sr. Tamura: "una buena imagen vende más"; hacía mucho tiempo que Ranma estaba consciente que ser el mejor artista marcial no era suficiente cuando se trataba de tener buenas ganancias para vivir bien.
Sus lecciones privadas con Tamura Kijoro sobre administración, marketing y etiqueta eran muy cansadas pero efectivas, en poco tiempo, pero con mucho esfuerzo vio reflejado tanto sacrificio y ahora entendía el afán de Naviki por hacer buenos negocios; los Tendo jamás estuvieron mejor económicamente como hasta ahora.
Ranma y Naviki se habían encargado de la administración del dojo; lo remodelaron, mejoraron el equipo de entrenamiento, él se encargaba de dar clases junto con el sr. Tendo y después convencieron a Ryoga para que se estableciera en Nerima, más específicamente que viviera en la casa de los Tendo para reducir el riesgo de que se perdiera y les ayudara a dar clases; él respiraba tranquilo al saber que a su madre y a su cuñada Kasumi no les faltaba nada; en cuanto a su padre solo sabía que después de su plática con la abuela Sakura el día de la boda fallida él y el sr. Tendo habían dejado sus acostumbrados juegos de shogi y se les veía activos, responsables y en forma.
Recordaba con tristeza ese día, porque fue el último día que la vio, ella se negó a hablar con él, no lo quiso ver… pero fue el mismo día en el que decidió y se juró a sí mismo que se convertiría en el hombre que ella merecía.
Flash back
La abuela Sakura salía del cuarto de Akane y bajaba por las escaleras, la había dejado en buenas manos ahora era el turno de hablar con el joven del pelo azabache, cuando llegó a la sala todos esperaba que les diera alguna noticia sobre la peli azul; ella se percató de sus miradas y haciendo una pausa en su andar hablo.
-Se encuentra bien, la dejé más tranquila -después se dirigió a la cocina donde se encontró con Nodoka y Kasumi, preparó con ayuda de ellas una charola con lo mismo que Maiko había llevado para Akane solo que ésta sería para el joven de la trenza y salió con ella en manos rumbo al dojo en total silencio, los demás solo observaban los movimientos de la abuela expectantes a lo que pudiera ocurrir.
Esperaba solo en el dojo, despeinado, algo desalineado por la pelea, la segunda que tenía en el día y visiblemente cansado, aún con la camisa blanca y el pantalón de vestir que había usado para la boda; caminaba nervioso de un lado a otro esperando a la abuela para hablar, pero también para que le diera noticias sobre su prometida, minutos antes la había visto y la imagen de ella sentada en el piso del cuarto llorando lo había dejado muy mal y fue peor la sensación en su pecho después de escucharla desde el pasillo desahogarse abiertamente con su abuela; Ranma miraba fijamente el altar frente a él, dedicado a los antepasados de la familia Tendo y en especial a la madre de Akane; reflexionó unos minutos y cayó en cuenta de que su proceder de ese día no había sido digno y le debía una disculpa sincera, se acercó un poco más e hizo un reverencia.
-Veo que eres un hombre de honor. -entraba la abuela al dojo sorprendiendo al joven con la charola de comida en las manos- Ven Ranma siéntate y come por favor. - Él la miró por un momento y después obedeció sentándose frete a ella, pero antes de tocar los alimentos se animó a hablar.
- ¿Cómo está ella? -su voz sonaba muy suave casi como suplicando calmar su dolor.
- Akane está bien Ranma, ha sido un golpe muy duro para ella, pero estará bien; mi hija se quedó acompañándola y de seguro ella ya estará comiendo y es importante que tú también lo hagas antes de que hablemos; anda come. -el chico tomó los palillos y empezó a comer sin decir más, no se había dado cuenta del hambre que tenía hasta que probó el primer bocado y cuando termino se dirigió de nuevo a la abuela.
- Se lo agradezco, la verdad yo tampoco había comido nada.
-Me lo imaginé… Ranma… -Había puesto su mano en el hombro del chico para que se sintiera en confianza y lo veía directo a los ojos -… quiero que sepas que lo que tú y yo platiquemos aquí quedará entre nosotros y que nada de lo que tú me digas lo comentaré con nadie; también quiero que me prometas que hablaras con la verdad y serás sincero conmigo. -ante sus palabras el chico se sintió aliviado y con la confianza suficiente para tratar de dar su versión, una que nadie se había preocupado en pedir ni mucho menos se habían molestado en preguntar cómo se sentía él con lo ocurrido-
-Se lo prometo, por mi honor de artista marcial.
-Platiqué con tus padres y Soun sobre tu compromiso con mi nieta; estoy enterada de todo lo ocurrido el día de hoy y la relación de ustedes con las personas que irrumpieron mientras se efectuaba la ceremonia; también sobre tu maldición y lo que pasó con tu cura -la reacción del chico ante lo que escuchaba era de desconsuelo, aunque trataba de ocultarlo su cuerpo lo delataba, apretaba sus puños, bajo la cabeza y sus extremidades se habían tensado de golpe. – entiendo cómo te puedes estar sintiendo en estos momentos, pero necesito que me conteste algo, ¿todo lo que le dijiste a mi nieta en verdad lo sientes, es lo que piensas en realidad de ella?
-¡NO! Es por eso que eh querido hablar con ella, pero no deja que me acerque… bueno yo… fui muy bruto al decir todo eso, pero nosotros en realidad… bueno… y ella es tan… ¡ash!...-por un momento dejo de hablar, dio un respiro y tratando ser lo más sincero posible prosiguió- la verdad es que hay días que no nos llevamos tan bien y tanto ella como yo nos decimos cosas así; sé que no es correcto, que nos lastimamos mutuamente utilizando nuestros propios defectos y debilidades para insultarnos pero se nos ha hecho costumbre, además nuestras familias siempre nos presionan con eso del compromiso y es muy incómodos para ambos y sin contar con los malos ratos que nos hacen pasar los pretendientes de Akane y mis autoproclamadas prometidas.
- Entiendo, no lo han tenido fácil… respecto a tu maldición ¿Cómo te sientes con lo ocurrido? Y ¿qué es lo que piensas hacer?
- Para mí era muy importante obtener mi cura y volver a ser normal, vivir con esto no es fácil… antes de la boda me había resignado a quedarme así, ya había perdido la esperanza porque el lugar de donde se obtenía la cura fue destruido… pero después el guía de Jusenkyo envió el barril con el agua que podía volverme a la normalidad y la esperanza regresó a mi… tal vez a los ojos de los demás fui egoísta pero no me siento un hombre completo cargando esta maldición; no espero que lo entiendan pero tampoco quiero que me juzguen por ello; al fin y al cabo ya no puedo hacer nada.
- En cuanto al compromiso ¿qué es lo que piensas?
-Creo que somos muy jóvenes… que todo esto es algo anticuado…
- ¿Entonces no estás de acuerdo?
-Yo… no eh dicho eso… es que…
- Te voy a explicar algo, bajo las leyes y costumbre de mi familia ninguno de mis nietos se puede casar sin mi consentimiento y mucho menos antes de cumplir la mayoría de edad, Soun me ocultó que había comprometido a Akane e intentó casarla antes de la edad mínima para ello; sin embargo, después de hablar con tu madre decidí que solo consentiría mantener como válido este trato entre ambas familias si mi nieta lo deseaba así, es por eso que decidí hablar primero con ella.
- Comprendo… entonces ella ya lo decidió… ¿rompió el compromiso? -Parecía que una oleada helada recorría su cuerpo, en el fondo no quería saber la respuesta, sabía que él era responsable y que este sería su castigo, pero su miedo más grande, incluso aún más del que ya había ocurrido que era perder la cura era perderla a ella.
- Te equivocas… no lo hizo. -le contesto de la manera más dulce que pudo encontrar y le regaló una linda sonrisa muy parecida a la de su nieta, aunque no tan encantadora como la de ella.
De un salto se puso de pie, asombrado por lo dicho, colocó las manos en su cabeza; sentía que se liberaba de un gran peso, luego apretó fuertemente los ojos, evidentemente trataba de contener el llanto porque esa noticia aliviaba en gran medida su sufrimiento; ya no tenía la cura, pero la tenía a ella y eso le bastaba para sentirse muy feliz, la amaba, aunque lo negó la amaba más que a su vida y estaba dispuesto a hacer todo por ella y porque lo perdonara.
-Ranma, tú ¿amas a mi nieta?
La pregunta lo tomó por sorpresa y el pánico lo invadió; en un primer momento pensó en responder que no pero que estaba dispuesto a cumplir con el compromiso por honor… después vio el cálido rostro de aquella señora, la única que se atrevió a acercarse a él, la única que se preocupó en preguntarle cómo se sentía y después recordó su promesa de no contar a nadie lo que platicaran entre ellos.
- Si, amo a su nieta y buscaré la manera de que me perdone. -respondió de manera segura y firme-
-Me alegra mucho oír eso… porque quiero que hagamos un trato; -en ese momento se levantó y lo tomó por los hombros- yo me llevaré a Akane hasta que ella cumpla la mayoría de edad y la prepararé para se convierta en una linda señorita, estudiará y aprenderá todo lo necesario para ser una buena esposa, seguirá entrenando porque ese es su deseo y como sé que su seguridad te preocupa tienes mi palabra de que ella estará a salvo conmigo; pero… durante ese tiempo no podrán verse; por diferentes circunstancias su compromiso aún no es oficial y solo tú puedes formalizarlo, el cómo lo tendrás que hacer lo aprenderás tu solo mientras Kijoro te prepara; cumplido el plazo, un día después del cumpleaños de ella nos volveremos a reunir y solo ustedes decidirán si continúan adelante con el compromiso.
-Está bien, estoy de acuerdo.
-Ranma… será una prueba muy dura para ti y tendrás que demostrarme que realmente eres un hombre digno de ella, entrenarás y tomarás clases con mi yerno; mejorarás tus notas en la escuela, pero sobre todo tendrás que aprender a vivir con tu maldición y sobreponerte al hecho de que tal vez vivas el resto de tu vida así; eres un muchacho valiente e inteligente y como artista marcial sabes que no debes bajar la guardia, que de nuestras debilidades debemos aprender y convertirlas en una ventaja o hasta en un recurso más para el combate, pero estoy segura que lo lograrás porque te has enfrentado a cosas peores ¿no?
- ¿cómo dice? -de repente la voz de la abuela se escuchaba triste y entrecortada y sus ojos se tornaron vidriosos
- Antes de venir, escuché una historia sobre un joven guerrero Japonés que viajó a China… -a Ranma de repente se le formó un nudo en la garganta, ni él ni Akane hablaban de eso, recordarlo a ambos les dolía, estaba muy reciente y no lo habían superado, ni siquiera la familia sabía lo ocurrido, cómo es que esta señora que apenas conocía supiera lo que ambos habían vivido-… allí enfrentó a un semi-dios arriesgando su propia vida para ayudar a un pueblo y su gente, él estuvo a punto de perder a su amada pero por un milagro ella sobrevivió y la vida les regaló una segunda oportunidad; su historia aún no está escrita pero creo que el futuro les depara algo maravilloso juntos.
Simplemente no pudo más, las lágrimas se le escaparon y sus ojos azulados se cristalizaron… recordarla en sus brazos creyéndola muerta era lo más horrible que había vivido hasta el momento, se acercó al altar familiar y fue entonces que se juró a sí mismo ser el mejor hombre para ella.
La abuela se situó frente a él e hizo una reverencia, que simplemente sorprendió al pelinegro – Gracias Ranma, gracias por devolverme con vida a mi nieta. – y sin decir más salió para después llevarse con ella a su prometida.
Cuando se recuperó de la plática con la abuela fue a la casa y vio a su prometida en brazos de su primo Kosei, tan indefensa, su rostro reflejaba, cansancio, tristeza y dolor; todo al mismo tiempo; pasaron frente a él para salir de la casa, entrar a la camioneta e irse, después de eso no se volvieron a ver.
Fin del flash back
Faltaba muy poco para que llegara a su destino, sentía mariposas en el estómago solo de pensar que en unos minutos estaría con ella, quería ver su reacción al verlo… ¿estaría feliz? ¿Lo habría extrañado? ¿se sentiría orgullosa de él?; la abuela le cometo que estaba contenta al saber que la visitaría y que incluso había solicitado un permiso especial para salir del internado y poder pasar el fin de semana juntos; solo pensar en ello lo ponía muy feliz y a la vez muy nervioso; nunca hicieron cosas de novios, nunca tuvieron una cita, tampoco se habían besado y jamás hablaron sobre sus sentimientos, pero de una forma rara se entendían y habían compartido momentos especiales y después de todo estaban comprometidos y era normal tener cercanía y platicar como tal ¿no?...eran cerca de las once de la mañana cuando estaba entrando a la propiedad donde vivía la abuela, rodeaba la fuente del patio principal y justo cuando se estacionaba frente a la entrada vio subir a la camioneta de la abuela a una joven en un lindo vestido color melón, con sobrero y un bolso; no pudo ver su rosto y tampoco su pelo porque el sombrero lo cubría, además de que se encontraba de espaldas a él; apago el motor y siguió con la mirada el auto mientras se alejaba.
Continuará…
Espero les esté gustando, agradezco a los que siguen la historia y a los que se toman la molestia de comentar. Me encanta ¡leerlos!
Carloskelevra88. Espero que el segundo capítulo te haya atrapado al igual que el primero.
Anymary79. Qué lindo que te parezca genial la historia.
NikoruShimohira. Gracias por tus comentarios y recomendaciones (en verdad no me había fijado que utilizaba de más la palabra "decía"), espero en lo posible cumplir con las expectativas de los lectores. En cuanto a los nombres con K, me gustaría comentar el motivo del porqué lo estructuré así; resulta que en mi familia se tiene la costumbre de tomar la primera letra del nombre del padre para escoger el de los hijos; el primer nombre que tenía pensado era "kuma" y sí de antemano sabía que significa "oso" este nombre lo escogí en honor a un gran amigo responsable de que esta historia exista en línea y él se llama así, los demás los escogí al azar. Me alegra que te encante la historia y espero disfrutes este segundo capítulo.
Rizzasm. Se descubrió en éste capítulo la plática de la Abuela con Ranma, para mí fue muy emotivo escribirlo porque quise plasmar el sentir de Ranma en otras historias se enfocan en los sentimientos de Akane y se nos olvida que los hombres también sienten y sufren; a su manera, pero lo hacen. Espero leerte pronto.
Ikita. Jajajaja… espero mantenerte en ascuas hasta el final, gracias por leer.
