Amo a Ranma, pero no me pertenece, es la creación de Rumiko Takahashi. La historia y algunos personajes extras son creación mía.

Gracias a todos los que siguen la historia... Wooow ¡en verdad no esperaba esta respuesta!, les agradezco en verdad que les guste y estén al de pendiente las actualizaciones. Me encanta leerlos! Saludos.

3) Un poco de motivación

Ranma bajaba de su auto y tomaba del portaequipaje su maleta, se dirigió a la entrada de la casa para ser recibido por una de las empleadas de confianza de la abuela Sakura.

-Buenos días joven Ranma. -una mujer de unos treinta años, piel morena clara, cabello castaño lacio a los hombros, recogido en una media coleta, con el uniforme de las empleadas de la casa pantalón gris claro y filipina en rojo de botones cruzados.

-Hola Mako! -notoriamente nervioso y emocionado a la ves – Buenos días! ¿ya llegó Akane?

- ¿eh? ¿Cómo… no la vio salir?

- ¿era ella? -retirándose los lentes de sol- ¿pero… por qué se fue?

-No lo sé, pero la verdad es una lástima que no la viera, ¡hoy se ve más linda que nunca! -expresaba emocionada, mientras que a él; le venía a la mente la imagen de aquélla mujer que vio de espaldas antes de subir a la camioneta y dejaba escapar un leve suspiro - … venga la señora Koga lo espera en el jardín

Ambos entraron a la casa atravesaron la estancia y caminaron hacia la puerta que daba al jardín donde la abuela estaba sentada y a su lado una mesa blanca metálica con base de vidrio bajo una sombrilla, hablando por teléfono y haciendo anotaciones en una libreta; cuando lo vio llegar le indicó que se sentara a lado de ella mientras que Mako le sirvió limonada y le acercaba la charola con los bocadillos que Akane había preparado.

-sí, me parece bien… espero tu correo para afinar los detalles del evento… ajá… creo que de eso se pueden encargar las prometidas ¿no crees?, además será una oportunidad grandiosa para que Ayane y Kosei anuncien la fecha de su boda… perfecto! Te veo en la tarde con mi hija y los chicos... no, ellas tienen que ir al festival solo pasaran a saludar antes de irse a la aldea y mi nieta se quedará conmigo todo el fin de semana por la vistita de Ranma… hasta entonces. - ¡Hola Ranma! qué gusto verte.

- Buenos días abuela Sakura, también es un gusto para mi

- ¿te gustaron los bocadillos?

- ¡están deliciosos! Nunca había probado algo así.

-Akane los preparó para ti… y la comida también…

-¡vaya… en verdad sí que mejoró! -un tanto incrédulo al recordar que la comida de la pequeña Tendo solía mandar al hospital a cualquiera que se atreviera a probarlo… y sin evitarlo sonrió por el recuerdo-

- Me pidió que la disculparas, tuvo que regresar al internado a terminar un trabajo pendiente, pero de seguro estará aquí para la hora de comer.

-Entiendo -visiblemente desilusionado- ya está muy cerca el fin de curso y todos tenemos trabajos finales por entregar.

-Así es…y dime ¿cómo está tu madre y Kasumi?

-Las dos están muy bien, le mandan cariños.

-Muchas gracias y cuéntame ¿Cómo van las cosas en el dojo y en los negocios que has cerrado con la asesoría de Kijoro?

-En el dojo creo que las cosas nunca estuvieron mejor; después del primer evento en el que participé el dojo adquirió popularidad, las remodelaciones que Naviki y yo hicimos ayudaron a la imagen, las clases van bien, las regionales se acercan y los alumnos están muy avanzados, harán un gran papel; además yo también participaré por lo que estoy adelantado trabajos y exámenes; el premio al primer lugar es en efectivo y como en las otras ocasiones lo podré ahorrar o invertir después. En cuanto a los otros negocios todo marcha bien, el que me ha tomado más tiempo y esfuerzo para hacerlo crecer es el de los restaurantes con el sr. Kuonji cuando firmamos la sociedad no dimensioné la gravedad de los problemas que tenían, pero vale la pena si con ello mi familia salda la deuda con ellos ya que aceptaron desistir del compromiso con Ukyo, demás mi padre está muy comprometido y trabaja duro para que el negocio crezca, ya se están viendo ganancias y pronto podremos abrir un par sucursales a aquí en Kioto.

-¿Cómo tomó Ukyo la ruptura del compromiso?

-Antes de que su padre le llamara para decirle que el negocio no iba bien y que quería regresara con él yo ya había platicado con ella, habíamos aclarado las cosas y le dije que yo solo la veía como una buena amiga, que nunca la vi como algo más; le tengo mucho aprecio y le reiteré mi promesa de ver por ella, pero como un hermano cuida de su hermana… al principio no lo tomó muy bien pero cuando usted y el sr. Tamura me dijeron que podríamos aprovechar su situación para deshacer el compromiso, no lo pensé dos veces y utilice mi promesa de cuidar de ella para convencerlos de hacer el trato, les reiteré que mi intención era ayudarlos y con el paso de los meses creo que ya se resignó.

-muy bien! Veo que tus clases con Kijoro y la influencia de mi nieta Naviki rinden frutos ¿no?

-sí, me costó mucho trabajo entender todo esto de las inversiones, riesgo y publicidad; pero viendo el resultado ha valido mucho la pena.

- ¿y tú entrenamiento?

- Eh aprendido mucho, no era fan de las armas, pero en el combate todo sirve y lo aprovecho al máximo, no puedo decir que me encanta, pero no lo hago mal.

-¿y tú fobia? – por un segundo sintió un escalofrío por todo el cuerpo solo en pensar en los gatos tenía ese efecto en él y si bien en todo este tiempo no había tenido problemas en ese aspecto de su vida, no podía decir que lo había superado.

-Trabajo en ello.

- Me da gusto oír eso y quiero que sepas que me siento muy satisfecha por tus avances, debes estar muy orgulloso de ti mismo y tus logros. -él solo sonrió y se quedó pensativo por un instante mientras jugaba con su vaso de limonada-

- Abuela… ¿cómo está ella?

-Está muy bien, llegó muy temprano para preparar tu habitación, la comida y…

-No… me refiero a… si ella…

-Te ha extrañado Ranma -tomando su mano para calmar su ansiedad- … te ha extrañado muchísimo, aunque no lo diga se le ve en los ojos y también se le ve muy linda, más madura, ha crecido mucho, se ha esforzado mucho… es la mejor de su grado y en su entrenamiento también… es toda una dama, estoy muy orgullosa de ella y estoy segura de que tú también lo estarás en cuanto la veas… -la reacción de él fue solo sonreír y asentir con la mirada - estará aquí para la hora de la comida, mi hija y su familia también vendrán.

- ¿y las prometidas?

- Ellas solo pasaran a saludar, tienen curiosidad por conocerte en persona y no se quedarán a comer porque tienen un compromiso; todos estarán aquí alrededor de las dos de la tarde para charlar antes de la comida. Mientras tanto, porque no subes a refrescarte un rato y descansar, Mako te avisará cuando lleguen.

-Sí, está bien. -Acto seguido, tomo su maleta y subió a su habitación guiado por Mako, ya adentro observo cada detalle en ella, sabía que Akane la había ordenado para él y sintió un cosquilleo en el estómago al imaginársela acomodando cada detalle, ansiaba tanto verla, oír su voz… pero tendría que ser paciente, solo un par de horas más… se decía así mismo; tomó su maleta y sacó sus cosas para acomodarlas en el armario, después de una bolsa interna sacó una pequeña caja roja y la observo con cuidado como analizando que hacer con ella; después de unos minutos la abrió tomó la joya dentro de ella y la colocó en la cadena que traía puesta la cuello, para después tomar una ducha y prepararse para la hora de la comida.

/

En la camioneta rumbo al internado; Akane abrazaba su bolso, ese bolso blanco que contenía la prenda que momentos antes había sacado del cuarto que era de su madre, pensativa, temerosa, pero decidida a continuar calculaba el tiempo mirando su reloj de pulsera y veía de reojo por la ventana cuando de repente un bip la sacó de sus pensamientos, tomó su celular y vio que tenía un mensaje de texto.

'Hola niña! Te tengo noticias

*qué ocurre?

'acá la cosa está que arde! ¡Se acaba de enterar que Ranma salió de viaje y se puso como loca!

*¿sospecha que vino a verme?

'sí, pero sabe que no puede acercarse por el acuerdo y la momia no la dejará ir.

*¿no sospechan nada?

'No, siguen pensando y están convencidas de que tu abuela fue la que contestó al reto.

*Bien, ¿sus hermanas siguen en China?

'sip

'con la fecha tan cercana creo que la momia no tardará en traerlas…

'buscaron a Ukyo

*¿qué?... ¿para qué?

'Según oí querían su ayuda para ese día

*¿Aceptó?

'NO, según supe ella y su padre desistieron del compromiso y regresó a su casa.

*eso ya lo sabía… Ranma los está ayudando con la asesoría de mi tío y el tío Genma está trabajando con él para saldar su deuda y recuperar su honor.

'Vaya! ¡Sí que eres buena en esto de buscar información!

'Akane… mi viaje rindió frutos los cuatro ya confirmaron su presencia.

*Eso sí es una buena noticia… ¿tú también estarás?

'si

*¿Estás seguro? Si no quieres continuar lo entenderé

'Si no fuera por ti jamás me hubiera enterado de la verdad… te la debo, no te dejaré sola y menos si sus hermanas están dispuestas a intervenir…

'Ryoga también estará… y antes de que te enojes aún no le eh dicho nada, solo le dije que necesitaba un favor que te involucraba a ti y no se negó después de todo aún se siente mega endeudado contigo

*Ok -Sonriendo de lado recordando el motivo del comentario-

*gracias Mouse… estaré ocupada las siguientes semanas, tal vez no pueda contestar si me buscas, pero si sabes algo más mándame mensaje

'está bien, cuídate!

*tú también

Faltaba todavía unos minutos para llegar a la escuela y Akane no puedo evitar pensar en resolver la situación con Shampoo y el supuesto compromiso con Ranma por las leyes amazonas antes de la reunión, pensar en su mentira le hacía sentir coraje, no tendría compasión cuando llegara el momento, no solo exhibiría su mentira también acabaría con ella en el combate.

Desde que se enteró de la existencia de la carta y después de la inesperada visita de su abuela al internado no estuvo tranquila hasta que supo la verdad, a partir de ese momento su vida tomó un nuevo sentido, aprovecho cada oportunidad para aprender todo lo que le pudiera servir en las misiones, hasta las cosas más incomodas para ella como vestir demasiado escotada o entallada, el maquillaje, las terribles rutinas de belleza de Saky, usar zapatillas; tomó más empeño en sus clases de administración del hogar para no faltar a los entrenamientos con los grandes maestros de la aldea; ese había sido el acuerdo con la abuela: subir sus notas en eso le garantizaba el entrenamiento de los fines de semana y conoció a tres de los cuatro guardianes.

Además, y aún más importante descubrió el rollo… y con él la historia que encerraba, la historia del pasado de su familia, su herencia y la misión… entendió que era más especial y valiosa de lo que ella misma pensaba… entendió que era su responsabilidad ahora que su madre no estaba.

flash Back

Habían pasado tres meses desde que se fuera de Nerima, era su primer fin de semana libre y se sentía muy aliviada de salir del internado, cuando la abuela le dijo que no sería fácil nunca se imaginó el trabajo que le costaría adaptarse, las clases regulares no eran problema siempre fue buena estudiante; pero las de administración del hogar eran agotadoras y por demás estresantes: cocina, industria del vestido, etiqueta y maquillaje, técnicas de orden y limpieza del hogar; y ¡ni hablar de las extracurriculares! como gimnasia, música y ballet… ¡ballet! – la maestra Toyahara siempre le repetía con su afrancesada vocecita irritante "tienes la técnica Tendo pero te falta gracia, como un cisne querida, con elegancia" si no fuera por las otras clases en la aldea con los maestros que alguna vez también fueron de su madre ya habría mandado todo esto al demonio… solo por eso aguantaba y buscaba la manera de "tener gracia, delicadeza y ser femenina" las demás prometidas le ayudaban mucho, no sabía que habría sido de ella sin su ayuda; ahora eran sus mejores amigas y el mejor equipo que podía tener en las misiones.

Se habían vuelto inseparables, como hermanas; les agradecida todo lo que hacían por ella, pero sus planes para ese fin de semana eran descansar, relajarse y no hacer nada; las prometidas también se quedarían con la abuela después de todo ya eran parte de la familia, cuando llegaron a la casa de la abuela esos planes quedaron en el olvido porque la tía Maiko ya la esperaba para una de sus clases especiales.

-Hola! ¡Me encanta verlas a todas juntas! ¡Mis niñas! Siempre quise una hija ahora tengo hasta de sobra – decía alegremente mientras las saludaba dándoles un beso en la mejilla a cada una -Akane cariño te espero en 20 minutos en el gimnasio para una clase, espero que este fin de semana se diviertan mucho, mis hijos vendrán por ustedes por la tarde para salir de paseo.

-¡Qué lindo!, hasta que vamos a poder estar con ellos ¿no? -hablaba Minami

-Sí, la verdad es que extraño mucho a Kioshi -contestaba Kakome-

-Pues que lo disfruten! Porque al parecer para mí el plan es otro – contestaba algo molesta, observando cómo se retiraba su tía.

-Akane tu tía te adora y solo quiere que seas la mejor -Ayane trataba de bajarle el mal humor-

-sí como digas…-en tono indiferente tomaba su maleta y caminaba para ir a su cuarto a cambiarse-

- ¡oye Akane no seas amargada! Verás que te suelta antes de lo que esperas -esa era Saky y su gran entusiasmo-

-Se ve que no la conoces… cuando se empeña en que aprenda una técnica nueva no me suelta hasta que lo haga "aceptablemente bien" -respondía aún de espaldas a ellas y subiendo por las escaleras.

Las demás prometidas imitaron su proceder, tomaron sus maletas y subieron a los cuartos para cambiarse; cuando Akane entro a su habitación aventó con coraje su maleta sobre la cama, se sentía frustrada y cansada… sacaba como podía las clases de administración del hogar, tenía que aguantar las críticas sobre su forma poco femenina de ser; y por si fuera poco la abuela no la dejaría ir a la aldea a entrenar hasta que no mejorara.

Resignada se alistó con unos leggings, una playera crossfit y zapatillas deportivas, en cuanto estuvo lista se dirigió al gimnasio donde su tía ya la esperaba.

-¿y?... ¿qué vas a enseñar? – mientras entraba observaba todo a su alrededor, era una habitación muy amplia, con la pared de enfrente cubierta de piso a techo por espejos; a un costado estaba acondicionado con diferentes aparatos para ejercicio: pesas, remadora, un ejercitador multifuncional y un saco de boxeo, el resto de espacio lo usaban sus primos para practicar combates cuando se quedaban de visita.

-Míralo tú misma -mientras abría una caja de madera muy antigua con grabados florales, dejando ver dos pares de hermosos Tessens; un par con fondo blanco adornado con flores rojas y el otro par de fondo negro con el dibujo de un dragón rojo, ambos estaban armados con diez costillas de base de hierro lo que los hacia un tanto pesados, sin querer le vino a la mente la sombrilla roja de Ryoga; observaba las armas con curiosidad y asombro, al abrirlas notó que en el filo del abanico abierto las costillas eran filosas -Te enseñaré el arte marcial del Tessenjutsu o abanico de hierro-

- Vaya… son muy hermosos.

-Bueno, toma los que más te gusten -no necesitó pensar mucho que par escogería, los del diseño de dragón la cautivaron desde el momento en que los vio, tomó los abanicos y se colocó frente a su tía.

- Yo te enseñaré lo básico de ésta técnica porque en tus próximas clases con la maestra Kasuya lo perfeccionarás, lo primero que debes saber es que son muy útiles en combate cuerpo a cuerpo; debes combinar los movimientos al abrirlos y cerrarlos para bloquear y atacar; tienes que acostumbrarte al peso y ser muy hábil con tus manos, las orillas son filosas, así que si te puedes acercar a tu contrincante lo suficiente puedes causarle heridas profundas, esta arma bien utilizada no solo es práctica si no también letal.

Maiko hacía diferentes movimientos con los Tessens, los abría, cerraba y giraba mientras avanzaba, saltaba o viraba sobre su eje; una danza muy similar a una Kata, pero con un ritmo sutil, femenino y a la ves preciso y con fuerza; Akane observó los movimientos y comenzó a imitarlos tratando de coordinarlos con el abrir y cerrar de los abanicos, en un principio no intentaba girarlos porque sus movimientos eran un tanto torpes y corría el riesgo de cortarse.

Después de dos horas de práctica su tía la instruía en los movimientos en combate utilizando las armas; Akane estaba cansada, algo desganada y sus dedos estaban adoloridos al igual que sus muñecas por el peso de sus abanicos.

-¡Vamos Akane estos movimientos son los más sencillos -gritaba con frustración al notar un tanto de desinterés por parte de su sobrina-

Akane se lanzaba a atacar una y otra vez, pero su tía bloqueaba con facilidad todos sus movimientos.

-¡Eres muy predecible! ¡Solo estás haciendo lo mismo una y otra vez!

-Lo siento lo hago lo mejor que puedo… -sin dejar de moverse por los embates de su contrincante y jadeando por el esfuerzo-

-¡no es suficiente!

Para su buena suerte su abuela entraba al salón con unos papeles y una carpeta en las manos obligándolas a detener la práctica, cosa que la pequeña peli azul agradeció y aprovechó para recuperar el aliento.

- Hola Chicas! ¿Cómo van? -su tono era dulce, mientras dirigía una mirada a su hija para que le diera un respiro a la chica ya que la práctica se había prolongado bastante-

-Más o menos mamá -miraba con desaprobación a Akane como retándola por su falta de interés - ¿necesitas algo?

- sí, querida... necesito que me firmes estos pedidos -entregándole los papeles a su hija y buscando otros en la carpeta – creo que olvide las ultimas cotizaciones en el despacho… ¿Akane puedes ir por ellos por favor?

-Sí abuela, enseguida te las traigo -dejando de tomar agua de una botella plástica y secándose el sudor de la cara, salió con dirección al que fuera el despacho de su querido abuelo fallecido

Tomo él pomo de la puerta de madera y entró, frente a ella veía un gran escritorio de madera tallada, sin duda un trabajo de ebanistería fino y refinado…por un momento vino a su mente el recuerdo de cuando pequeña entraba a hurtadillas e imaginaba que el gran mueble era su refugio; entre juegos ese escritorio había formado parte de su infancia, una muy feliz; había sido castillo, muralla y todo lo que su imaginación de pequeña le permitió y su abuelo su gran cómplice.

Caminó hasta quedar aun paso del mueble, colocó sus dedos por encima de la madera y recorrió el mueble por la orilla hasta rodearlo por completo, cuando estuvo del otro lado se sentó en la silla de piel en la que su abuelo acostumbraba a sentarse por horas a revisar documentos y buscó los papeles para su abuela cuando los encontró se disponía a salir cuando recordó algo… un secreto; sonrió pensando la posibilidad de que aún pudiera encontrar su dulce favorito, regresó posicionándose a uno de los lados del mueble, se agachó buscando con sus dedos entre las líneas del grabado un punto exacto… cuando escuchó un "clic" su cara se llenó de una alegría infantil, mordía su labio inferior en un acto de nerviosismo por haber hecho una travesura y abrió ese cajón secreto que le había mostrado su abuelo cuando era pequeña, miró su interior pero ya no había dulces… torció la boca con algo de desilusión en su rostro.

En un impulso de curiosidad revisó su contenido; primero tomó un cilindro de madera que en su interior contenía un rollo de papel antiguo con algo escrito y un dibujo de un árbol de cerezo cuyas ramas se extendían a lo largo del papel, en un principio no le tomó importancia, pero cuando terminó de desenrollar el papel se percató que al final de las ramas había nombres conocidos escritos; el de sus primos, sus hermanas y el de ella; al parecer era algo así como un árbol genealógico, lo vio con mayor detenimiento regresando a donde la rama mayor crecía, en el tronco del árbol la leyenda: "linaje directo del señor del castillo Michizuky: Moritoky y su esposa lady Chiyome", cuando leyó eso se sentía confundida ¿cómo era posible que tuviera algún tipo de relación con eso, lady Chiyome era una leyenda ¿no?... volvió a guardar el rollo, después lo vería con calma; pero se percató de algo más… una carta el sobre blanco sin remitente solo con un código postal, casualmente uno conocido para ella, sin dudarlo lo abrió y comenzó a leer, su corazón palpitaba muy fuerte, su cuerpo se tensaba al mismo tiempo que de él emanaba un aura roja de furia; cuando terminó de leer guardó todo, cerró el cajón y regresó al gimnasio con su tía y su abuela.

-aquí están los papeles abuela

-gracias cariño -tomándolos para que su hija los firmara la abuela observo de reojo a su nieta y se percató de que su mirada había cambiado, pero decido no comentar nada-

Cuando su tía terminó de leer, revisar y firmar los documentos le pidió a Akane continuar con la lección; mientras la abuela se hacía a un lado para observar; ambas tomaron sus armas y se colocaron nuevamente en posición de combate una frente a la otra.

-Bien Akane, veamos si ahora lo haces mejor, ¿lista? -la chica solo asintió con la cabeza, con la mirada fija llena de determinación, más concentrada y con ganas de terminar de una buena vez con esa lección.

Su tía se lanzó a atacar, movía hábilmente los abanicos sin intención de lastimar a su sobrina, pero sí para obligarla desenvolverse mejor… Akane en un instante estaba bloqueando los embates con sus Tessens al mismo tiempo que brincaba, giraba sobre su eje, lanzaba patadas altas, hacía barridos… se movía con mayor agilidad y precisión, ahora era ella quien atacaba, abría y cerraba los abanicos; comenzaba a girarlos de forma magistral para obligar a su tía a alejarse de ella… cuando tuvo el control de la pelea hizo un movimiento en el que obligó a su tía a echarse para atrás para no ser tocada por las cuchillas de los abanicos que Akane giraba velozmente, de repente solo giraba el de la mano izquierda para bloquear y con el otro cerrado atacaba dando golpes para tratar de desarmar a su tía y en un último movimiento la peli azul logró acercarse lo suficiente para barrer las piernas de su tía haciéndola caer de espaldas, uno de sus Tessens había salido volando y el otro aún lo tenía en su mano izquierda, mientras que su sobrina quedo frente a ella de posición de combate y en su mano derecha sostenía uno de sus abanicos abierto a la altura del cuello de su contrincante y el otro lo mantenía girando a la altura de su cabeza; con la respiración agitada y la mirada fija.

La abuela y Maiko estaban muy sorprendidas por la tremenda demostración de agilidad, velocidad y fuerza de la peli azul en esta nueva técnica, sus rostros no disimulaban el estado de asombro con el que las había dejado; después de unos segundos Akane cerro las armas, ayudo a su tía a levantarse, hizo una reverencia en señal de respeto a su instructora y le extendía los Tessens para devolvérselos.

-No hija… son tuyos; creo que encontraste tu arma principal… suficiente por hoy ya te puedes ir.

-Gracias tía, entonces me voy a bañar y cambiar para comer -Y sin decir más tomo su botella de agua y su toalla; bebió lo que restaba del líquido y se secó el sudor mientras salía del gimnasio.

Rumbo a su cuarto paso por la estancia y vio de frente la puerta de la casa, caminó hasta salir y sentarse en las escaleras de entrada, necesitaba un lugar fresco y tranquilo, recargada en el pilar frente a la fuente del patio principal meditó por un momento la información que había obtenido por mera casualidad; el rollo y la carta… una carta dirigida a su abuela y que daba un ultimátum para que ella enfrentara a Shampoo y establecer definitivamente que compromiso sería el válido… sus pensamientos fueron interrumpidos por el ruido de una motocicleta que entraba a la propiedad y se estacionaba justo frente a ella.

-¿Qué haces preciosa? -preguntaba curioso el menor de sus primos después de quitarse el casco y al verla sudada con cara de cansancio.

- ¡sobrevivir a una de las clases de tu madre! -mientras que el chico se sentaba junto a ella y le pasaba el brazo por la espalda en claro gesto de apoyo-

- ¿fue muy ruda contigo?

- igual que siempre -contestaba alzando los hombros y volteándolo a ver… cuando de repente una idea cruzo su mente -¿oye... me enseñas? Preguntaba mientras señalaba la motocicleta y ponía carita tierna y hacía un pequeño puchero.

-¿Qué? Claro que no! Si te lastimas la abuela me mata! Y no me pongas esa cara señorita…

-anda ¿sí?, di que sí… por favor… -rogaba como una pequeña chiquilla juntando sus manos a modo de súplica y repitiendo el gesto tierno que antes había hecho-

-ahhhh! ¡Está bien! Tú ganas, pero si te pasa algo tú das la cara por mi frente a la abuela, ¿estamos? -poniendo su dedo índice en la nariz de la chica

-Siii -aplaudía, sonreía con encanto y le daba un beso en la mejilla; sabía que su primo no se resistiría si utilizaba sus armas femeninas -Por eso eres mi primo fa-vo-ri-to.

-Si no fueras su prima estaría muy celosa ¿sabías? – Minami acababa de salir porque había escuchado la motocicleta de su prometido llegar y salía a recibirlo.

-¡hola amor! -Kuma se levantaba para saludar a su novia con un tierno beso en los labios y la abrazaba por la cintura, mientras que Akane observaba la escena con tristeza pensando si algún día ella y Ranma podían llevarse igual y tener ese tipo de demostraciones frente a todos.

-Bueno, yo me voy a cambiar así no hago mal tercio -pero al levantarse caminaba como si esquivara algo en el piso y andaba de puntitas cosa que llamó mucho la atención de la pareja-

-¿pero qué haces? -preguntaba su primo con gran confusión en su cara

- están derramando tanta miel que tengo miedo de resbalar y caerme.

-AKANE! -reprendían los novios, mientras ella corría hacia su habitación riendo a carcajadas por la broma.

El resto del día lo pasó tranquilo, salieron todos juntos a distraerse por la tarde, pasearon, fueron al cine y mientras que sus primos y sus respectivas prometidas iban a tomar un helado Saky y ella aprovecharon para ir de compras; ese día además linda ropa y zapatos también compro un celular, ese pequeño aparato que le resulto ser tan útil para sus planes; además que después de mucho insistir de su amiga entraron al salón de belleza y cambió su corte de pelo, aunque aún lo tenía corto el nuevo look le sentó muy bien, tenía mejor forma, era moderno y muy femenino.

Ese fin de semana fue muy provechoso; no solo logró que Kuma le enseñara a conducir su motocicleta, también retomó sus salidas a correr temprano, logro convencer a las prometidas para que entrenaran con ella técnicas de Yobijutsi y le ayudaran a mejorar sus platillos de cocina básica. También convenció a la abuela para que la dejara regresar a los entrenamientos en la aldea; cosa que no le costó mucho trabajo pues su abuela al verla tan dedicada no pudo negarse.

El domingo antes de regresar al internado se escabulló al estudio de la abuela y del cajón secreto tomo el rollo y la carta que había descubierto dos días antes, tenía mucho que averiguar y si algo había aprendido con Minami era a conseguir información y ya tenía un plan para ello y posiblemente un aliado…

Fin del flash back

-¿Señorita? -El chofer la llamaba y la sacaba de sus pensamientos

-¿Sí?

-Llegamos a la escuela, ¿a qué hora quiere que venga por usted?

-Aaaa…mmmm… la verdad es que no sé cuánto me tarde, pero creo que lo mejor será que en cuanto termine llame a la casa… tal vez a Ranma no le importe venir por mi ¿no crees?

-Entonces le daré su recado, estoy seguro que vendrá con mucho gusto por usted.

-Gracias. -El chofer bajo del auto y lo rodeo para abrirle la puerta a Akane y ayudarle a bajar, esperó a que entrara para volver al auto y regresar a la casa.

Continuará…