Soy súper fan de a Ranma 1/2, pero no me pertenece es la creación de Rumiko Takahashi. La historia y algunos personajes extras son creación mía.

4- Sorpresas… ¡sorpresas!

Cuando bajó del auto, entró por la reja principal, pasó por el estacionamiento de la escuela y pudo observar parqueado el auto de Ayane; pensó para sí misma que ella, Kakome y Minami ya se estarían alistando para irse a la aldea… y tendría solo el tiempo que ellas estuvieran en casa de la abuela para prepararse y hablar con los maestros.

Comenzó a caminar por el pasillo principal rumbo a los dormitorios observando a detalle lo que desde hace ya año y medio se había convertido en su hogar, su refugio, en su lugar seguro, sin locas que quisieran humillarla, retarla o atacarla; o por lo menos eso pensaba hasta que se meses atrás se percató de unas visitas poco gratas e inesperadas al colegio.

Flash back

Habían pasado tres semanas desde el día que, en casa de su abuela descubrió por casualidad la carta y el rollo en el cajón secreto del abuelo; ese hecho la hizo tomar más empeño en sus clases, pero sobre todo en los entrenamientos, en su cabeza no dejaba de darle vueltas al asunto; había leído e investigado mucho sobe el contenido del rollo, la leyenda, la joya y su supuesta naturaleza sobre natural, los guardianes, la herencia de su madre y su relación con todo eso.

Pero sobre la carta tenía que encontrar más información y dentro del colegio no la hallaría… estaba decidida, tendría que buscarla fuera.

Ese día por la mañana después del almuerzo y al ir a vestidores por el jardín para prepararse para la clase de gimnasia se sintió observada, siguió caminando y concentrándose en los ruidos alrededor… sí ahí estaba… alguien la observaba o como decía Kakome "tenía una sombra…" decidió actuar normal, seguir con su horario y esperar a que la persona que la seguía cometiera un error; entró a vestidores, se cambió y se dirigió con sus compañeras de clase al gimnasio, ahí mientras esperaba su turno en las barras asimétricas pudo observar con sorpresa; en las ventanas de la parte superior de las gradas la figura de una mujer de pelo rosado..-¡Rin-Rin! ¿pero qué demonios hace está aquí?… y peor aún si ella está aquí de seguro Ran-Ran también; esas dos siempre andan juntas.

Para poder salir del gimnasio y averiguar que pasaba, decidió fingir una caída así tendría que ir a la enfermería y poder aprovechar el resto de la clase para averiguar que hacían ese par merodeando en la escuela; cuando le toco sus turno, hizo el ejercicio dando vueltas y cambiando de barras con gran facilidad y al momento de culminar el ejercicio fingió caer mal y haberse torcido el tobillo; por lo que la maestra la mando a enfermería, pero en cuanto se vio fuera corroboró no traer su "sombra" y saltó por los tejados para poder observar mejor las instalaciones de la escuela, después de un rato vio pasar a la de pelo rosado rumbo a la rectoría y sin ser vista la siguió; para quedarse cerca del edificio principal y observar cómo se reunía minutos después afuera del plantel frente a la entrada del estacionamiento con la abuela Cologne y Ran-Ran.

El resto del día estuvo muy inquieta y distraída; en la clase de industria del vestido por poco se lastima la mano con la máquina de coser de no ser por Saky hubiera acabado en la enfermería con una lesión real.

-¡Akane cuidado! ¿en qué estás pensando? Por poco te lastimas con la aguja -observándola algo confundida por el descuido de su amiga- ¿o más bien en quién estás pensando eh?

Eso último de dio una idea y en secreto se dirigió a ella – Saky, necesito que me prestes tu motocicleta esta noche – como única respuesta recibió una cara confusa por parte de su amiga.

-¿Qué? ¿Por qué? ¿A dónde vas?

-Necesito salir… necesito ir a Nerima -Esperaba que cayera y no le preguntara más-

- ¿a Nerima…? -de repente la cara de Saky se iluminó y sonreía como boba- …Ahhh … ¿vas a verlo cierto? ¿vas a ver a Ranma?

"sí cayó" -pensaba para sí misma. -Si… no voy hablar con él solo quiero verlo

-ahhh… qué romántico… ¡yo voy contigo!

-NO! -necesito que te quedes para que me cubras ¿sí?

-Está bien, solo porque te debo una de la última misión… pero eso sí… cuidas a mi bebé.

Akane la miró con una cara inquisitiva -Saky… en todas las misiones siempre te salvo el trasero, no ha habido una sola misión en la que no metas la pata!

Cuando el reloj de la torre de la escuela marcó las 11:00 PM una figura aparecía por los tejados de los dormitorios de la escuela, saltaba a la caseta de vigilancia del estacionamiento y ponía a dormir al guardia con una nube de polvo de somníferos, para después tomar la motocicleta de Saky y salir a toda velocidad rumbo a Nerima… un par de horas después entraba a la ciudad y de ahí se dirigía a cierto restaurante chino; para no llamar la atención estacionó la motocicleta a un par de cuadras, subió por los tejados y se posó en el techo de la casa frente al café del gato.

Aún había luz en el local solo se observaba a una persona ir y venir dentro del lugar… observó y esperó hasta que tuvo una oportunidad; cuando cierto chico de lentes salía a tirar la basura le saltó enfrente y le habló.

-¡Hola Mousse! -El chico estaba sorprendido, frente a él se encontraba una chica… lo sabía por la voz, una que por cierto le pareció muy conocida… ajustaba sus lentes y observaba con detenimiento a la persona que le hablaba, vestida de negro total en un enterizo de piel con botas, guantes, cintilla a la cintura, mascara que cubría su rosto y que solo dejaba ver sus ojos color chocolate.

-¿Te conozco?

-Soy yo Mousse, Akane -quitándose la máscara-

-¿Akane? Pero… tú… ¿Qué haces vestida como ninja?

-Necesito hablar contigo y no tengo mucho tiempo -lo alaba a la parte obscura del callejón

-Pensé que estabas encerrada en un internado…

-¿Cómo sabes eso?

-Escuché que la momia se lo decía a Shampoo, pero ¿qué es lo que quieres hablar conmigo?

-No podemos hablar aquí… no quiero que nadie más me vea.

-No te preocupes por eso… ven -llevando a la chica dentro del local- estoy solo; Shampoo y la abuela salieron y no regresarán hasta dentro de una semana, podemos charlar tranquilos.

Dentro del local sentaron en unas de las mesas y el chico preparó un poco de té y se lo ofreció a la chica.

-¿Ahora si dime que pasa? -mientras se sentaba frente a ella

-Necesito de tu ayuda… estoy segura que esto también te beneficiará.

Akane sacó una copia de la carta que había encontrado en la casa de la abuela y se la mostró al chico; éste la tomó y la leyó con detenimiento…

Estimada Sra. Koga Sakura

Presente:

Nos sorprendió mucho recibir su carta y más aún al leer su petición; por lo que de antemano le aclaro que la tribu amazona no cambiará bajo ningún motivo sus leyes; para nosotros las costumbres y tradiciones no cambian, aunque no nos encontremos en nuestro país.

El compromiso de Tendo Akane miembro de su clan con el Joven Saotome para nuestra gente no tiene ninguna validez, nuestras leyes simplemente se tienen que cumplir y más aún si ese matrimonio no se ha efectuado.

Si usted y su clan desean anular el compromiso con la amazona miembro de nuestra tribu solo hay una forma; Tendo Akane tendrá que enfrentarse a ella en un duelo y ganar.

También entendemos y respetamos sus costumbres, así que esperaremos a que la chica cumpla la mayoría de edad para efectuar el duelo.

Tienen como fecha límite para aceptar y responde al reto un día después de la fecha en la que Tendo Akane cumpla la mayoría de edad.

Atentamente

Concejo de Maestros de la tribu Amazona de China

Cuando terminó de leer observo el sobre y se dio cuenta del mismo detalle que en un primer momento ella también descubrió, no tenía dirección de remitente solo el código postal, el mismo código de la oficina postal de Nerima.

-ya veo… si tu aceptas el reto y ganas… Shampoo quedará libre para mí.

-así es

-pero ¿qué probabilidades tienes de ganar?... no te ofendas te eh visto pelear y tu nivel…

-mi nivel actual no lo conoces y Shampoo tampoco… créeme eso no será problema; no tengo tiempo para darte una demostración; ¡solo dime… estás conmigo o no!

-está bien, seré tu aliado y te ayudare… ¿Qué deseas saber Tendo?

-primero necesito que me digas si esa letra es de Shampoo o de Colón –enfatizaba su pregunta señalando la carta con su dedo índice.

-no sabría decirte eso… ninguna de las dos tiene papeles escritos en japonés todo lo que escriben aquí lo hacen en chino.

-mmm… bueno yo veré como confirmar si alguna de ellas escribió eso

-¿por qué estas segura de que alguna de ellas la escribió?

- porque el día de hoy en mi escuela estuvieron la bisabuela y las hermanas de Shampoo; las vi salir del edificio principal, de hecho, salieron de las oficinas de la rectora…mmmm… creo que ya sé cómo averiguar si esto fue escrito por alguna de ellas, sí estuvieron ahí de seguro preguntaron por los cursos de la escuela o inscripciones y de ser así tuvieron que haber llenado algún documento.

-Akane por lo que leo, a esta carta le antecede otra, déjame revisar si la tiene la momia espera aquí -subió de prisa las escaleras que llevaban al piso superior y después de unos minutos regresó con un sobre en la mano.

-¿La encontraste? -Akane se levantaba y prácticamente se la arrebataba de las manos.

-¿Qué dice?

-Es letra de mi abuela… la carta está dirigida al consejo de maestros de la tribu amazona en China, la enviaron a solo una semana de que yo me fuera a estudiar a Kioto y en ella solicitan la anulación del compromiso de Shampoo con Ranma, alegando que sus leyes en Japón son inválidas y que mi compromiso con él fue pactado entre nuestras familias mucho tiempo antes de que Ranma la venciera… y la petición está firmada por los cuatro maestros del clan ¡Michizuky!, el clan al que pertenece mi familia – al leer lo último su corazón latía fuerte y el nombre retumbaba en su cabeza- ¡el rollo!

-Akane… la carta que tú encontraste fue escrita una semana después de que la momia viajara a china, el código postal en el sobre me hace pensar que efectivamente ellas tienen algo que ver y su vista a tu escuela que algo están planeando…

- Lo sé Mousse… -contestaba aun tratando de procesar toda la información.

- Ninguno de los cinco maestros de la tribu amazona lo firma… tal vez no estén enterados

-Tal vez mi abuela tenga razón y bajo las leyes de Japón Shampoo no puede reclamar se prometida de Ranma

Los ojos del chico se abrieron por la sorpresa, de ser eso cierto él tenía una oportunidad con su amada amazona.

-Mousse, ¿podrías viajar a china y confirmar si los maestros de tu tribu están enterados de la existencia de las cartas y si bajo tus leyes el compromiso es válido aquí en Japón?

-Akane… me gustaría, pero la verdad yo no tengo dinero para un viaje así…

-Eso no es problema -y de un bolsillo de su traje sacó un fajo de billetes y se los entregó; por lo menos las ganancias de la venta de su ropa servirían para algo útil -por favor Mousse en cuanto regresen inventa un pretexto, ve a China, averigua todo lo que puedas, quédate con esta copia de la carta que traje y saca otra de la que Colón tiene… ¡ah! y cómprate un celular para que estemos en contacto, le pidió lápiz y papel y le anotó su número.

-¿Akane que piensas hacer?

-Voy a responder al reto sin que mi abuela se entere, pero pondré mis condiciones, no quiero que intenten nada antes de saber bien que es lo que pretenden y para el duelo buscaré el apoyo de los maestros mí del clan.

- ¿estás segura?

- Sí… no importa lo que averigüemos, la voy a enfrentar.

- Cuenta conmigo… y si es necesario que te entrene lo haré. -ella solo sonrió por la propuesta

- Te lo agradezco, pero desde que me fui eh estado entrenando mucho y créeme no perderé.

- Te prometo contactarte en cuanto sepa algo

-Gracias Mousse… debo irme ahora -se colocó de nuevo la máscara y al salir del local brinco hacía el techo de la casa de enfrente -acción que sorprendió a su ahora aliado-, volteó por un momento para despedirse del chico y se fue saltando por los techos; al llegar a donde estaba la motocicleta una idea atravesó su mente.

A media cuadra de donde estaba se ubicaba el dojo, no pudo evitar ir para echar un vistazo a su hogar, al llegar se quedó parada en las ramas del árbol del patio de la casa, en el salón de entrenamiento la luz estaba encendida pero el resto de la casa estaba a obscuras, y desde ahí lo vio… aunque era tarde estaba entrenando, tenía puesto su típico pantalón chino, estaba descalzo y tenía el torso descubierto… sudaba y su pelo negro atado con su típica trenza estaba despeinado, tenía fruncido levemente el ceño concentrado en lo que hacía… no se percató de su presencia, se quedó observándolo por unos minutos más mientras su corazón latía muy fuerte y de sus ojos escapaban un par de lágrimas…lo extrañaba, verlo solo hacía que ansiara estar junto a él, abrazarlo y sentir su calor… deseaba ver sus ojos… recordó la última vez que se vieron y eso solo empeoró su estado, lo amaba tanto… si tan solo las cosas hubieran sido diferente… si tan solo su sentir fuera correspondido.

Decidió irse antes de que ella misma pudiera delatarse, manejó de regreso y llegó casi al amanecer, cuando entro a su habitación Saky vestida con su uniforme escolar ya la estaba esperando para que le contara como le había ido.

-Akane! Por fin llegas… ¿cómo te fue? -al ver a su amiga la abrazó y soltó a llorar desconsoladamente como ese último día que estuvieron juntos.

-Lo vi!... no hable con él, pero lo vi… y ¿sabes qué descubrí?... que lo amo y extraño demasiado

-Akane… ¿pero por qué lloras?

-Porque él no siente nada por mi Saky…

-¿Qué dices? Por lo que los chicos nos cuentan él te adora además…

-¡no! Si fuera cierto… ese día… nosotros… íbamos a casarnos Saky… ¡íbamos a casarnos! No sé por qué hace lo que hace ahora… tal vez por honor, ¡pero él no me quiere!

-Pero eres su prometida

-pero el compromiso no es formal ¿recuerdas? -miraba a su amiga como suplicando un poco de comprensión y cariño; Saky solo abrazó a su amiga para mostrarle su apoyo y después le ayudo a cambiarse y guardar su traje para misiones, cuando estuvieron listas salieron rumbo al comedor para desayunar.

Esa fue la primera vez que se escapó, la segunda fue cuando Mousse regresó de China y le llamó para que se vieran; estaba muy afectado por lo que había descubierto en su viaje y ella quiso darle todo su apoyo, después vinieron otras ocasiones; un par de ellas fue para ver a Ranma competir, una vez en Nagoya y la otra Osaka.

Otra más cuando se vio con Mousse después de descubrir que Ryoga era P-chán, ocasión en la que el chico pato demostró no solo ser su aliado si no un gran amigo, le contó como Ryoga al ir a buscarla al internado había entrado a los jardines a la hora que ella regresaba de su carrera matutina justo en el momento en el que se activaban los aspersores para regar el pasto; después de que saliera de su asombro, asimilar que su mascota era el rival de su prometido, superara sentirse engañada y traicionada, un baño de agua caliente y una larga charla terminó perdonando al chico del colmillo y ayudándolo a salir del colegio para que no lo descubrieran. Las demás salidas fueron para ver a su aliado e intercambiar información.

Fin del flash back

En la mansión Koga la camioneta de la abuela se parqueaba frente a la casa mientras que la abuela se acercaba curiosa al ver que había regresado casi enseguida; al ver a la mujer acercarse el chofer bajo del auto.

-Señora, la señorita Akane me pidió que regresara y me dijo que llamaría cuando se desocupara; también me dijo que le preguntara al joven Saotome si le gustaría ser él quien vaya por ella.

La abuela sonrió por eso último, sería una buena oportunidad para que tuvieran un momento a solas y platicaran.

-Está bien, muchas gracias yo le aviso -y sin decir más el chofer se retiró; mientras que la abuela se dirigió al piso superior y tocó a la puerta del cuarto que ahora ocupaba el prometido de su nieta; cuando Ranma abrió se percató de la ansiedad del chico, de seguro esperaba que le llevara noticias de su prometida.

-hola abuela ¿Qué pasa? -sin duda estaba consciente de que había pasado poco tiempo como para que ella ya estuviera de regreso.

-solo quería avisarte que Akane llamará a la casa cuando termine y pregunto si no tendrías inconveniente de ser tu quien pase a buscarla al internado.

-¿yo?...es decir si… ¡sí!… claro… yo voy por ella. -la petición claramente le había tomado por sorpresa, pero lo había puesto muy eufórico.

En el internado Akane salía de sus pensamientos y terminaba de recorrer el pasillo principal, subía por las escaleras para ir a su dormitorio cuando de frente se encontró a una desesperada Saky.

-¡Por fin llegas! ¡Estoy que me vuelvo loca… el documento se borró, lo iba a imprimir para entregarlo de una vez y con eso convencer a mi papá de que me dejara ir a la aldea con las chicas y no esta!

-ya tranquila; ya estoy aquí, vamos a tu cuarto y vemos que podemos hacer ¿sí?

La veía con cara de puchero y algo avergonzada -Lo siento Akane, tú deberías de estar con tu prometido y no aquí.

-No te disculpes el trabajo también es mi responsabilidad y también quiero terminarlo hoy para tener el fin de semana libre y si de paso tu consigues el permiso de tu padre pues ya es ganancia; anda ¡vamos!

Se fueron directo al cuarto de Saky, ella ya tenía lista su lap, libros y apuntes para rehacer el trabajo, Akane tomó la mitad de los materiales y sin que su amiga se diera cuenta también se apoderó de las llaves de su motocicleta y las guardó en su bolso.

Estaba lista para salir rumbo a su cuarto cuando tocaron a la puerta, así que ella misma abrió para ver de frente al resto de las prometidas, listas para salir, las tres vestían pantalón de mezclilla, blusas estampadas de tela ligera por el calor que se sentía, muy bien maquilladas y peinadas.

-¿Akane que haces aquí? -preguntaba Kakome

-Sí… se supone que deberías de estar en la casa de la abuela con tu pro-me-ti-do. - enfatizaba Ayane

-Si… bueno… lo que pasa es que todavía tengo un trabajo pendiente… y regresé para terminarlo y a Ranma lo veré un poco más tarde, es más en cuanto acabe llamaré a la casa para ver si quiere venir por mí.

-Estoy segura que vendrá corriendo – Todas rieron por el comentario de Minami que se encontraba recargada en el marco de la puerta, lo que hizo que la peliazul se sonrojara.

-Bueno nosotras ya nos vamos… -explicaba Ayane- pasaremos a saludar a la abuela, a los chicos, a conocer a Ranma y de ahí nos vamos al festival a la aldea.

-Te vamos a extrañar Akane… pero dudo que tú nos vayas a extrañar -decía Kakome en tono pícaro.

-pues te equivocas… las voy a extrañar muchísimo -dicho esto las abrazó de forma tierna pero algo melancólica.

-Bueno, bueno, bueno… basta de despedidas y déjenos trabajar ¿si?, si no terminamos papá no me dará permiso de alcanzarlas en el festival -reprendía Saky

-Espero terminen pronto y nos vemos el domingo en la noche -se despidieron de las chicas menores y se fueron por el pasillo mientras la peliazul las veía alejarse con tristeza.

-Bueno mejor nos damos prisa con esto, mientras más rápido acabemos más rápido estaremos libres de la cárcel, ¿no crees?

-Síp… tú captura las primeras notas, mientras yo capturo lo que resumimos de los libros y cuando acabes búscame en mi cuarto para redactar las notas finales

-Está bien, te veo en un par de horas.

Tres puertas más adelantes estaba el cuarto de Akane, cuando entró cerró la puerta con seguro; dejo todo sobre la cama, incluyendo su bolso y sombrero, se acercó al escritorio y del cajón saco un par de folders y una memoria, los colocó sobre la mesa y escribió una nota, que pego después en la portada de uno de los folders.

-Lo siento Saky, pero necesitaba un pretexto para regresar.

Por un momento posó la mirada en una fotografía que tenía sobre su mesa de trabajo; en ella aparecían las cinco prometidas, en el salón de entrenamiento de la aldea, detrás de ellas el altar, abrazadas, muy sonrientes, vestidas todas de negro estrenando sus trajes de misión, diseño de ellas mismas y que después le serviría de inspiración para su proyecto personal.

En el centro de la foto Ayane de 21 años, prometida de su primo mayor Kosei, de lindo y esbelto cuerpo, piel bronceada, ojos cafés, pelo castaño obscuro, largo hasta media espalda lo usaba atado a una coleta de lado; ella le había enseñado todo lo necesario para preparar los eventos que la abuela le encargaba, desde los discursos hasta la selección de música y menú. La líder, dominaba al derecho y al revés todas y cada una de las reglas de etiqueta, muy buena en la planeación de eventos y la logística de las misiones.

A su derecha Kakome de 20 años de edad, experta en diseño, hábil con las computadoras, la mejor para la cocina y también para la gimnasia, delgada de facciones muy finas, pelo negro y con un corte asimétrico muy corto con flequillo y ojos color miel, prometida de su primo mediano Kioshi; ella se encargaba de enseñarle trucos para que la clase de cocina fuera lo más llevadera posible. Ayane y Kakome solo tomaban las clases de administración del hogar por las tardes ya que iban a la universidad por la mañana.

A lado de Kakome; Minami de 18 años, prometida de Kuma, el ballet y la clase de industria del vestido eran su fuerte, era la mejor cuando de conseguir información se trataba; de ella había aprendido muchos trucos en poco tiempo; también por su influencia había aprendido a diseñar ropa, la misma que ahora era el "Bum" en cuanto a ropa deportiva se trataba; quien lo diría ¿no? Akane diseñando y cociendo ropa cuando tiempo a tras no sabía ni siquiera ensartar una aguja.

A la izquierda la pequeña Saky; de 17 años hermana menor de Ayane, físicamente muy parecida a ella, de pelo largo que acostumbraba a usarlo en una coleta alta y flequillo, hábil para los deportes, la mejor después de Akane en clase de matemáticas, era buena para utilizar su lindura para conseguir lo que quisiera, aunque con su padre no siempre le funcionaba; adicta la velocidad y a su motocicleta, ella se había empeñado en convertir a Akane en algo así como una modelo, la obligaba a caminar, actuar y hablar "apropiadamente" y a su lado ella.

-Gracias chicas -dijo susurrando-

Después camino hacia su armario, su mirada había cambiado se le notaba sería y determinada; sacó una maleta negra deportiva; doblo con cuidado un lindo vestido morado y cinturón beige de tela y lo empacó junto con unas zapatillas altas a juego con el cinturón; después sacó de una caja de madera del fondo del mueble sus armas: un par de Tessens de fondo negro y con un dragón rojo, de ojos azules y con detalles dorados en el contorno; los mismos que su tía le había regalado; sacó una bolsa con varios Shurikens y dos ninjatos para después meterlos en la maleta.

Guardo la caja y sacó un traje de misión nuevo, uno que ella misma diseño en secreto, pero a diferencia del que usaba con las prometidas éste era rojo con detalles en negro, lo admiró por un segundo y después también lo empacó.

Sacó de su bolso su celular, las llaves de la motocicleta de Saky y el lindo vestido blanco que había pertenecido a su madre y lo colocó con cuidado en la maleta, junto con una peineta de flores que tomó de su mesa de noche.

Dirigió su mirada hacia un punto fijo en el piso, se acercó y levantó una madera suelta; de ahí tomo unos papeles; una copia de carta que había escrito su abuela para la tribu amazona, que Mousse le había entregado, la carta original que la abuela de Shampoo había mandado a su abuela y otra en copia de la que ella había mandado como respuesta al reto dirigida a la abuela Colón y el rollo… ese rollo motivo de su nueva misión, pero esta vez la tendría que cumplir sola, sin el apoyo de sus queridas amigas… colocó de nuevo la madera en el piso, guardó las cartas y el rollo en la maleta para después cerrarla.

Dio un gran respiro en un intento vano para calmar sus nervios y los latidos de su corazón… sacó de uno de sus cajones su traje de misión y su máscara; se desabrocho su vestido, se quitó sus zapatillas altas, se vistió con su traje y se calzó unas botas altas negras de tacón mediano… al terminar se volvió a peinar con una trenza francesa, frente al espejo vio su imagen, su mirada se notaba triste y ella era consciente de ello, su cuerpo esculpido por los entrenamientos era bellamente delgado y enmarcado por lindas curvas en su pecho, cintura y caderas; pero más allá de lo que la imagen le revelaba, ella veía a una mujer aún con rostro de niña a punto de enfrentar su destino.

Con el cuerpo temblando, el alma triste, pero con decisión en su actitud, tomó las llaves de la motocicleta de Saky, se cargó la maleta a la espalda y tomó su celular, se dio un minuto para abrir su galería y ver una fotografía en específico, una donde estaba él… Ranma… usando el traje de entrenamiento que ella le envió como regalo de cumpleaños, alzando en su mano derecha un trofeo de primer lugar y sonriendo como solo él sabe hacerlo, con esa mirada de orgullo que siempre lo caracteriza; satisfecho por haber salido victorioso…sus ojos se tornaron vidriosos por las lágrimas que se formaban ellos y que trataba no salieran.

-lo siento Ranma, lo siento mucho… no puedo permitir que la historia se repita. -apagó el aparato, lo guardó en un cierre de su traje; se colocó la máscara que solo dejaba ver sus ojos, abrió la ventana y saló por ella para subir a los tejados del colegio hacia el estacionamiento de la entrada, esperó unos minutos a que el vigilante entrara al baño, para después tomar la motocicleta y salir a toda velocidad.

/

En la casa de la abuela, en el jardín ya se encontraban los primos de Akane conversando amenamente con Ranma sobre el próximo torneo de artes marciales y el avance de los alumnos del dojo, sus planes para vacaciones y la próxima boda de Ayane con Kosei; Ranma, aunque atento a la plática veía constantemente su reloj deseaba que el tiempo avanzara más rápido, cada uno tomaba un vaso de soda, reían y bromeaban con el mayor de los hermanos respecto a lo que le esperaba en la vida de casado.

Mientras tanto; sentados en la sala estaban los mayores revisando papeles de la empresa de la abuela, organizando sus agendas mientras tomaban limonada.

Cerca de la una de la tarde un auto azul marino entraba a la propiedad; al verlo los chicos salieron desbocados a recibir a sus respectivas novias encabezados por Kosei que en un acto muy caballeroso le abría la puerta a Ayane, le tendía la mano para ayudarla a bajar, la abrazaba y besaba con cariño, del otro lado Kioshi y Kuma hacían lo mismo para recibir a Kakome y Minami.

Ranma observaba con detenimiento a las tres recién llegadas, sin duda eran muy bonitas, las tres eran delgadas visiblemente por algún tipo de entrenamiento, se les notaba enamoradas y tenían la facilidad de demostrarlo.

Las tres parejas se veían felices, se besaban, abrazaban, reían y se decían cuanto se habían extrañado; mientras que un chico de mirada azul observaba la escena algo enternecido mientras su ansiedad crecía.

-Miren nada más quien llegó! -salía a saludar el sr. Tamura y su esposa; las chicas se acercaron a saludar a sus futuros suegros

-qué bueno que llegaron, ¿listas para el festival? -preguntaba la abuela

-claro que sí, será muy emocionante -contestaba Kakome

-sí, lástima que Saky y Akane no vengan -explicaba Ayane con una clara intención de ver la reacción de chico de ojos azules y cabello negro que se encontraba parado a un lado de la columna de la entrada, que al escuchar el nombre de su prometida no pudo evitar un sonrojo en su rostro y que sus latidos se aceleraran.

-Creme que a Akane no le importa, después de todo estará muy ocupada -secundaba Kioshi tomándola de la mano; mientras que la abuela se acercaba a Ranma y ponía su mano en uno de sus hombros.

-Chicas él es Ranma Saotome y prometido de mi nieta.

-Es un placer -haciendo una reverencia- eh escuchado mucho sobre ustedes.

-nosotras también, yo soy Kakome -saludaba haciendo un pequeño giño con su ojo izquierdo.

-Yo soy Minami – alzando la mano

-y yo Ayane y me da gusto conocer al fin al famoso Ranma Saotome… actual campeón del torneo de Artes Marciales. -Ranma solo sonrió un tanto nervioso por la forma en la que lo dijo

Pasaron cerca de una hora platicando con las chicas, recordando anécdotas de cuando Akane llegó al colegio, como la conocieron y todas las cosas que tuvo que sortear para poder librar las clases de administración del hogar.

Reían al recordar la cara de la maestra de cocina cada vez que la peliazul se acercaba al horno para encenderlo y como le rogó a la rectora que le surtiera de más extintores.

O la pena que le daba usar el uniforme escolar (una falda tableada color gris de talle grueso a la cintura de largo a medio muslo, camisa blanca de mangas largas con un corbatín de doble moño en el cuello y saco azul) por considerarlo demasiado revelador.

Escucharlas hablar de su prometida le divertía y hacía que su ansiedad disminuyera, pero rogaba porque llamara para ir por ella y verla.

Después de un rato las prometidas se despidieron, subieron al auto de Ayane y se fueron rumbo a la aldea.

Cerca de las tres de la tarde, cuando la abuela dispuso que ya era hora de comer le pidió a Ranma que no se preocupara porque Akane no llamara, le explicó que seguramente estaría haciendo todo lo posible por terminar su trabajo para no tener pendientes para el fin de semana.

En la escuela Saky había capturado su parte de trabajo y se dirigía a la habitación de Akane para terminarlo, toco y llamó a su amiga, pero no recibió respuesta, decidió entrar, pero la puerta estaba con llave, era una situación claramente rara si Akane no contestaba o se había quedado dormida o no se encontraba en la habitación.

El seguro de la puerta no la detendría, saco de la manga de su saco una horquilla que llevaba oculta y después de insertarla por el cerrojo y hacer un leve movimiento quito el seguro y pudo abrir puerta, al entrar vio las cosas de su amiga en la cama junto con el vestido que traía puesto horas antes, en su mesa de trajo los materiales y a un lado un par de folders, una memoria y una nota.

Se acercó y leyó la nota -Saky terminé el trabajo te lo dejo en la memoria para que lo imprimas y por favor si no regreso a tiempo entrega mis otros trabajos. - ¿Lo termino? … hummm… bueno mejor para mí… sí que tenía prisa de regresar a ver a Ranma.

Confiando en su amiga, salió del cuarto con la memoria en la mano directo al salón de cómputo para imprimirlo, lo que le llevo unos diez minutos y después se dirigió a la oficina de la maestra de historia para entregarlo; cuando se vio libre llamó a su padre y lo convenció para que la dejara ir al festival en la aldea.

Después fue a su cuarto, se cambió con unos jeans, blusa de tirantes, chamarra de cuero y botas, preparó una maleta con ropa para un día; pero cuando estaba lista para salir no encontró las llaves de su motocicleta, revolvió su mochila escolar, cajones, escritorio, su mesa de noche y nada; comenzaba a molestarse cuando de repente sus ojos mostraron ese brillo que solía aparecer cuando intuía algo, recordó la imagen de la ropa sobre la cama en la habitación de su amiga y luego el movimiento de las cortinas por el viento indicando que la ventana estaba abierta… bajo corriendo las escales de los dormitorios, recorrió el pasillo principal hasta el estacionamiento, confirmando sus sospechas; le había robado a su bebé.

Muy molesta tomó su celular y comenzó a marcar un número…

Continuará…

Espero les esté gustando… a los que esperaban el reencuentro entre Ranma y Akane porfis ¡no me maten! así ya estaba planeada y escrita mi historia. Me encanta LEERLOS espero sus REVIEWS.

Gracias a toda la gente linda de Latinoamérica, que sigue la historia y que me han mandado correos… muy lindos, por cierto; en los que alagan mi creatividad y manera de describir los sentimientos de los personajes.

Gente de Italia, Polonia, Francia, Bélgica y Rusia, ¡Woooow! Me sorprende que hasta allá estén siguiendo esta historia y respondiendo a Maky: sí ya tengo otras historias listas, solo que no las subo porque me gusta revisar cada detalle de los capítulos y no quisiera descuidar la actual.

Rizzasm: gracias por leer aquí te dejo el capítulo 4, te mando un abrazo

AbiTaisho: te entiendo cuando algo nos gusta ¡se nos va como agua! Pero créeme los capítulos no son de menos de 10 hojas, saludos.

Ikita. Gracias por tus lindos mensajes.

Guest. Lamento desilusionarte, pero en este capítulo no se pudieron ver.