Los personajes de Ranma ½ no me pertenecen son la creación de Rumiko Takahashi. La historia y algunos personajes extras y la historia son creación mía. Espero les guste. Escribo por gusto, para los fans de la serie igual que yo y sin ninguna remuneración económica.

Muchas gracias a todas las personas que me han dejado un comentario y a los lectores silenciosos también por seguir la historia! dejen sus comentarios! saludos!

8) El plan

Había llegado a un punto del bosque en donde decidió dejar la motocicleta de Saky para que los puestos de vigías del clan no la detectaran, se quitó el casco y ocultó todo con ramas y hojas; se acomodó la maleta deportiva al hombro y salió brincando por las ramas de los árboles hacia el río, Misami la seguía de cerca desde el aire.

Al llegar al punto acordado Thiyu y Yagami ya las esperaban, al verla se acercaron a ella para abrazarla y Misami descendía transformándose para unirse al saludo.

Y -Akane ¿estas segura de lo que harás? -con preocupación en su rostro

-sí, analicé cada una de las posibilidades y es la más segura; también me garantiza no fallar… es la única manera de infiltrarme en el castillo sin levantar sospechas, estuve semanas investigando y yendo de incognito a las tierras de Iga, la gente tiene la impresión de que la que gobierna es su tía y él se somete a sus deseos; tal vez por eso las negociaciones nunca llegaron a nada.

-se cómo es… -recordaba a aquél chico a caballo, vestido con traje de montar y arco al hombro. -…lo vi un día que salió de caza, por su gente sé que sabe de la presentación en el festival, hablan sobre el compromiso de su señor, su futura boda y esperan que pronto presente a su prometida… sus infiltrados usan el paso de la montaña para llegar aquí, es el camino más directo y seguro; ¿Qué averiguaste? -dirigiéndose a Thiyu

T -Él vendrá, con un grupo de 100 soldados custodiándolo, ya hay infiltrados en la aldea… Akane -tomándola por los hombros. -ten mucho cuidado viene armados

-no te preocupes, estaré bien… después de la presentación seguro se hará presente y trataré de hablar con él y negociar un tratado.

Y- ¿y si no es así… qué..? -Misami no lo dejó terminar

M- ¡no te preocupes nosotros te protegeremos!

-NO! ¡Si llegara a pasar lo contrario el objetivo será el mismo… y ustedes deben proteger la aldea! ¡Y el árbol! Yo estaré bien -no era una petición sino un mandato, su actitud y su rostro reflejaban eso también.

Y- está bien Akane, será a tu modo… pero por lo menos déjanos protegerte como la primera vez que te vimos, aunque Yoshio no esté nuestra energía te ayudará a mantenerte fuerte físicamente -los tres la rodearon dirigiendo sus manos hacia ella trasmitiéndole una energía amarilla que al absorberla su cuerpo le dio calor y la hizo sentir renovada… era su bendición y ella lo agradecía.

Cuando terminaron ella los abrazo despidiéndose de ellos, tomo su maleta y antes de irse les dijo:

-les prometo que regresaré lo más pronto posible. -Misami se acercó a ella y le aconsejó

M -recuerda… no mezcles tus emociones, céntrate en tu objetivo, no dejes que lo que te afecta aquí… -poniendo su mano en el pecho. – interfiera acá. -ahora señalaba su cabeza; la chica solo asintió con la cabeza y a paso decidido se dirigía a la aldea.

T -suerte pequeña hime. -dijo en un murmullo

Por el festival tendría que rodear la aldea para entrar al palacio por su habitación, era muy cautelosa, con los infiltrados y el heredero de Iga avanzando con su tropa tenía que extremar precauciones; gracias a sus lecciones con Thiyu sus sentidos se habían agudizado, podía percibir la energía vital de cualquier ser vivo a varios metros de distancia.

Con sus enseñanzas aprendió a agudizar sus sentidos y apreciar todo lo que la rodeaba de manera diferente, más natural… podía ver colores en el viento, sentir su caricia, escuchar la música del ambiente, el agua como un susurro en sus oídos, sentir las cosas en su naturaleza más pura, percibir aromas como jamás lo hizo antes; estar en el bosque era una experiencia grata para ella; mientras caminaba aprovechaba disfrutar todo lo que éste le regalaba, la hermosura de las plantas, árboles, flores, las piedras cubiertas por el musgo, los hongos que se formaban por la humedad alrededor de los troncos de los árboles, la luz filtrada por las copas de los árboles, los sonidos a su paso, los animales corriendo, el mover de las hojas por el viento, el rio correr, la cascada… aromas y texturas de su lugar, su refugio… su hogar.

Los tres guardianes le enseñaron diferentes habilidades y la ayudaron a superarse a sí misma; Yagami le enseñó a nadar y fortaleció su confianza, ahora era más segura y emocionalmente más fuerte; Misami en cambio trabajo con ella el control de sus emociones, ya no tenía problemas para regular su aura de combate y aprendió a regular su energía en las técnicas del dragón dorado y rojo, que después les enseño a las prometidas aunque ninguna de ellas lograba hacerlo completo y tan poderoso como ella.

Pero lo que ninguno le pudo proporcionar fue curar su corazón roto… dañado del amor que ella creía no correspondido; sin duda era muy fuerte… la mejor, pero su amor por Ranma seguía siendo su punto vulnerable; se había conformado con saber de él de lejos, a escondidas, pensaba que no romper el compromiso después de la boda fallida había sido un error… un error que por mucho tiempo le había dado esperanzas; ahora sentía que ya era tarde para ellos, pensaba que irse sin verlo, sin hablarle, sin despedida había sido lo mejor.

A un mes y un día de la fecha marcada para la reunión él no había hecho formal el compromiso, lo que la hacía pensar que no deseaba hacerlo y que tal vez ese era el motivo de su inesperada visita a casa de la abuela y ella solo fingió felicidad para que nadie sospechara y llevar a cabo su ya elaborado plan.

A unos metros de la aldea muy cerca del último puesto de vigías, se detuvo y subió a la copa del árbol más grande; desde ahí vio el palacio de paredes blancas, techos en triangulo de tejas verdes y grabados dorados, se veía majestuoso adornado con luces y flores, la música del festival se escuchaba alegre y la gente se veía feliz.

Bajo y continuó su andar hacia el castillo, al llegar a la base la escaló y salto por los árboles cercanos hasta el balcón de su habitación… entro y dejó su maleta en la cama, la abrió y sacó un sobre que guardó en uno de los bolsillos de su traje para después salir al encuentro con los maestros en el salón principal.

Caminó por los corredores hasta llegar de frente a la puerta de madera grabada del salón, tomó aire y entró cerrando la puerta de tras suyo; los maestros vestidos con sus mejores trajes tradicionales con motivo del festival y la presentación de la heredera ya la esperaban sentados alrededor de una gran mesa de madera de caoba en tono rojizo, al verla entrar se levantaron y la reverenciaron; la maestra Kasuya fue la primera en hablar.

K- te esperábamos, ya todo está listo

-Gracias, tenemos poco tiempo antes de que lleguen las prometidas -acercándose a la mesa para ocupar el lugar principal.

-¿de que querías hablarnos pequeña hime? -ahora era Akima la que preguntaba

-lo primero es sobre la misión -los maestros la miraban atentos esperando que sus dudas fueran resueltas ya que por tres meses ella no quiso contarles nada sobre lo que haría para cumplir la misión.

Iwao – ¿Nos dirás tu plan? -Akane podría ver su mirada asombrada a través de sus gafas

-así es… estuve investigando mucho, fui varias veces de incognito a las tierras de Iga, averigüé sobre los intentos diplomáticos de la abuela para restaurar la alianza y la posible localización de la piedra en el castillo, descubrí el camino que usan los infiltrados… -hizo una pequeña pausa para observar la reacción de los maestros y prosiguió. -…Aoky viene hacia acá con 100 hombres armados y ya hay infiltrados en la aldea.

Los cuatro maestros se levantaron de golpe y sus rostros reflejaban preocupación.

Washi – ¡debemos avisar a los generales! Si vienen armados querrán tomar el castillo -golpeando la mesa con el puño

Akane, que aún permanecía sentada en una pose tranquila y relajada solo les hizo una seña con la mano para que se volvieran a sentar y la escucharan; los cuatro accedieron de forma forzada.

-Por eso mismo les pedí que invitaran a las prometidas, en caso de que eso sucediera sé muy bien que ellas defenderán el castillo y a la gente; cuando ellas lleguen ustedes les pedirán que les ayuden a patrullar la aldea, en cuanto a los generales su prioridad será proteger a la gente. El festival y la presentación se llevarán a cabo como se tiene previsto.

W- ¿y si lo que buscan es llegar a ti? -la miraba fijamente a los ojos, esperando su respuesta…

-Eso es parte del pan… -la miraban incrédulos a lo que acababa de decir. – la presentación se hará como se tiene planeado y después de eso ustedes me entregarán… -Iwao, se levantó de su asiento exaltado por lo que acababa de decir.

I- ¡Akane si hacemos eso la gente se levantará en armas por defenderte! No permitirán tal cosa… han esperado esto tres generaciones

-por eso es necesario que ustedes sean los que me entreguen, yo no opondré resistencia… también así evitaremos un enfrentamiento y yo podré infiltrarme en el castillo de Aoky, ganarme su confianza para localizar el collar, jugaré a la niña buena, tierna e indefensa, no usaré mis habilidades; esa parte es vital para mi misión… mi abuela tenía razón la única manera de recuperar el collar es infiltrarse en el castillo, de otra manera es muy complicado un pozo rodea el edificio, su base es demasiado gruesa para atravesarla, por el foso no hay entrada, los jardines están custodiados las 24 hrs al igual que los bordes del castillo, por mapas estructurales históricos sé que el castillo cuenta con un sótano en donde hay una cámara a la que solo entran Aoky y su tía… la entrada al sótano también tiene guardias todo el tiempo con cambios del personal cada 4 hrs; la habitaciones están en el ala éste del castillo por lo que ese lado tiene el doble de seguridad, por los techos cualquier intento de entrar quedaría expuesto…

A- entiendes que si te entregamos quedará sobre entendido que aceptas el compromiso -interrumpiendo la explicación de la chica.

-solo como su prometida tendré acceso total al castillo

K- ¿y la alianza? ¿qué harás para restaurarla… aceptarás el matrimonio?

-En la segunda generación mi abuela no fue forzada a cumplir el compromiso y el descendiente de Iga 5 años menor que ella tampoco lo exigió, se casó y tuvo dos hijos Aoky III y Kiko; en la tercera generación mi madre no cumplió con el pacto porque se comprometió a pesar de que había aceptado unir los clanes y Aoky tercero tampoco lo exigió; se casó y tuvo a su heredero… porque ahora esta generación está empeñada en que el pacto se cumpla para recuperar su honor; el ultimátum existe desde de que mi abuela naciera, Iga ha cumplido su amenaza… no ha regresado el collar, pero es en esta generación y 10 años después de la muerte de Aoky III que exigen se cumpla el pacto ¿por qué?... en su aldea corre el rumor que la que gobierna detrás del heredero es Kiko tía de Aoky cuarto… revise las cartas que tanto ustedes como mi abuela han enviado para tratar de negociar un pacto y descubría algo importante… ni Aoky III ni su heredero las firman, tienen impresas el sello del clan Iga y solo se niega, pero no da motivos.

K- ¿quieres decir que Kiko está manipulando a su sobrino? Y de no ser por ella…

-tal vez ya tuviéramos una alianza… pero solo es una teoría.

W- me sorprendes mucho Akane… indudablemente te preparaste bien y sabes a lo que te enfrentas -el anciano de barbas y pelo blanco denotaba orgullo en su voz.

- Tuve los mejores maestros… -decía a modo de agradecimiento. -…espero persuadir al heredero para restablecer la alianza sin tener que cumplir con el matrimonio impuesto por nuestros ancestros.

A- ¿y si no acepta? ¿hasta dónde serías capaz de llegar con todo esto Akane?

-No estoy dispuesta a ceder… tengo a mi favor que por ley ambos clanes prohíben el matrimonio antes de la mayoría de edad -su voz era firme y decidida. -… pero si no lo consigo la misión se cumplirá de una forma u otra… -se levantó y se colocó frente a la ventana; perdiendo por un momento su mirada en el horizonte que marcaba el comienzo del atardecer, para después continuar. -… además les recuerdo que nada me ata; -tomó aire para lo que iba a decir. -lo que me lleva al segundo punto a tratar… Ranma.

I- ¿Ranma? ¿tu prometido por acuerdo? Los cuatro maestros se veían entre sí.

-sí, creo que él será un problema… -la peliazul volvía a ocupar su lugar en la mesa. -…estoy segura que al enterarse mi padre que me entregaron a Aoky le pedirá que vaya por mí y él no dudará en hacerlo y no sería la primera vez que lo haga… y él nunca ha fallado; ustedes tendrán que persuadirlo o si no pondrá en riesgo la misión.

W- no te preocupes, nosotros veremos que no interfiera.

-y por ultimo necesito de su presencia como apoyo para llevar a cabo esto -sacaba de la bolsa de su traje la carta que había sacado de su maleta; la misma dónde la abuela de Shampoo la retaba y se las deslizaba por la superficie de la mesa; Akima la tomó, abrió el sobre y leyó la carta en voz alta para que todos la escucharan.

A- ¿esto es un reto, con una Amazona? ¿lo vas a contestar?

-ya lo hice… -los maestros la miraban sorprendidos. -…es una larga historia que no tengo tiempo de contárselas por completo, solo les diré que la Amazona es una de las prometidas que Ranma tiene por razones un tanto curiosas; mi abuela trató de deshacer ese compromiso y lo único que logró fue que me retaran; ella no sabe que estoy enterada y de que acepté el duelo… la fecha es un día después de mi cumpleaños y la cita es a medio día en Nerima en el parque cercano a la que fue mi escuela.

K-pero dice aquí que el duelo es para validar uno de los compromisos adquiridos… ¿qué pasará si para esta fecha tú no has terminado tu misión? ¿o si te vez forzada a cumplir con el pacto?

-no pienso faltar al duelo, tampoco pelearé por ese compromiso… pelearé por mi honor y por desmentir a esa bruja y su abuela… todo este tiempo han mentido y se han burlado de todos y pienso quitarles las mascara frente a los maestros de su aldea… -su mirada era de furia y apretaba sus puños con coraje. -… nadie puede enterarse de esto… mucho menos Ranma, tengo mis razones para que no se enteren antes de la fecha del duelo.

W- está bien, confía en nosotros te apoyaremos… estaremos presentes sin falta. -la chica solo asintió con la cabeza, tomó la carta para guardarla y relajó el cuerpo.

-Ahora debo irme y prepararme -se levantaba lista para salir, pero se detuvo quedando de pie aún frente a la mesa

A- espera Akane, queremos que tengas esto… -la maestra de ojos miel y cabello grisáceo le entregaba una caja pequeña de madera, ella lo recibió, lo abrió y pudo ver en su interior un par de muñequeras gruesas ambas adornadas con pequeñas perlas rojas, azules y verdes; y una peineta ésta última con ornamentos de flores; los tres accesorios eran de oro. -… las muñequeras pertenecieron a Chiyome y la peineta era de tu madre.

La menor de las Tendo tomo la peineta y la vio con detenimiento, le gustaba mucho… las flores combinadas en un tono rojo las más grades y de blanco unas más pequeñas, cristales en forma de lágrimas y listones dorados caían en cascada de forma asimétrica; por un momento pensó en su madre y lo hermosa que se hubiera visto, regreso la peineta a la caja y después tomó una de las muñequeras, analizándola detenidamente con la mirada poniendo mayor atención en las perlas.

- estas son…

A – Sí, venenos y su antídoto… por si los necesitas.

-gracias. -contestaba al mismo tiempo que guardaba todo en la caja.

K – también te confeccionamos esto para que lo uses con tu vestido – entregándole en las manos un bulto de tela roja cuidadosamente doblado y amarrado con un listón dorado; que la chica colocó sobre la mesa y abrió para descubrir un hermoso shiromoku blanco de seda con capucha.

Tomó entre sus manos la capa para sentir la textura suave y delicada. – muchas gracias maestra; ahora me voy a preparar los veo en un rato en el balcón principal -tomo la caja y el shiromoku, hizo una reverencia para después salir.

/

En la casa de la abuela Sakura, en el gimnasio; los chicos seguían con su práctica y Kosei no iba a permitir que Ranma lo humillara frente a sus hermanos menores y le estaba dando batalla al de la trenza; ambos sudados con el torso desnudo y jadeando por el esfuerzo del combate hacían chocar sus bó.

Mientras tanto un preocupado Kuma regresaba después de su llamada con Saky, actitud que no pasó desapercibida por Kioshi, que se acercó y le susurró al oído.

-¿problemas con Minami? -su tono era de burla

-No -contestaba secamente y su hermano notó en su mirada preocupación verdadera lo cual lo descolocó y volvió a preguntar, pero esta vez su tono era serio.

-¿Qué te sucede? -su hermano menor ladeó la cabeza en señal de que salieran fuera del gimnasio al jardín para hablar y éste le siguió. -¿Dime que te pasa? ¿Quién te llamó?

-Saky

-¿Saky? Y ¿qué quiere?

-No sabe dónde está Akane -ambos cuchicheaban y están visiblemente preocupados

-¿cómo que no sabe? Si estaban juntas terminando un trabajo ¿no?

-Se suponía que sí, pero Saky dice que Akane robo su motocicleta, que dejó terminados los trabajos que tenía pendientes para el final del curso y en una nota le pedía que los entregara por ella en caso de que no regresara a tiempo… pensaba que ella estaba aquí y que la nota y los trabajos era porque pretendía acompañar a Ranma a las estatales.

-¿habrá ido a alguna misión?

-no, ninguna tenía programado nada y menos sola; según Saky.

-¿estará en la aldea?

-lo mismo le pregunté, pero ella no cree que fuera capaz de dejar plantado a Ranma por ir al festival; de todas formas, les va a llamar a las chicas para verificar; yo quedé con ella en averiguar si fue a Nerima y llamarle para saber que noticias teníamos; ¿crees que debemos decirle a la abuela?

-¡no! Solo la preocuparíamos…está bien, tomemos esto con calma… ya sé qué haremos, solo sígueme la corriente -ambos regresaron al gimnasio y les sugirieron a Ranma y Kosei un descanso.

Ki- chicos paren un rato y tomen un poco de agua -lanzándoles una botella de plástico a cada uno, que atraparon en el aire.

R- gracias -tomando una de las toallas para secar el sudor de su cuerpo

Ko- veo que te has vuelto diestro con el bó -secando su rostro para después tomar agua de su botella.

R- sí, algo… -miraba su reloj

Ki- oye Ranma como está el tío Soun y las primas?

R- bien, Naviki ocupada en la universidad y con la administración del dojo, Soun fue a la inscripción de las estatales en Tokio para los chicos de la categoría infantil, arreglar lo del transporte y hospedaje; Kasumi como de costumbre en la casa acompañada por mi madre.

Ku- como está ella?

R- bien, supongo -tomando otro trago de agua

Ki- supones? A caso… ¿no le avisaste que llegaste? -haciendo un gesto a su hermano menor para que apoyara su pregunta

Ku- mi madre se molestaría mucho con cualquiera de los tres si no le llamamos para saber que llegamos bien… tu sabes le gusta creer que nos tiene controlados. -Kosei veía incrédulo la actitud de sus hermanos menores

R- tienen razón le voy a llamar… -se acercó al lugar donde había dejado su ropa, encima de ésta había dejado la cadena con esa pequeña joya que puso cuando llegó a la que sería su habitación el fin de semana, la tomó y la colocó en la bolsa de su pantalón; después buscó en el bolsillo del saco el celular para después marcar. -cuando el chico de ojos azules les dio la espalda Kosei aprovecho para hacerles señas a sus hermanos y averiguar que pasaba; ellos solo alcanzaron a darle a entender que les siguiera la corriente antes de que Ranma se diera la vuelta para verles de frente. -…hola mamá! Si llegué bien… ¿tu como estas?... no aún no la eh visto… está en el colegio terminando un trabajo, estoy esperando que marque para ir por ella… -no sabían que era lo que su madre le había dicho del otro lado de la línea, pero había hecho que el pelinegro se ruborizara bastante. -…si, mamá yo le digo… salúdame a Kasumi… te marco luego, adiós. -colgó y se volvió a girar para guardar su móvil de nuevo en el saco, momento que los hermanos aprovecharon para volver hacerse señas… con lo que escucharon habían confirmado que su prima no estaba en Nerima, sus miradas se cruzaron algo preocupadas, Kuma le hizo señas Kioshi para que se quedara a solas con Kosei y le explicara.

Ku- no se ustedes, pero a mí de verlos me dio mucha hambre; ¿Qué les parece si vamos a la cocina y devoramos lo que quedó de la comida?

R- por mi está bien… -de espaldas a ellos se colocaba la cadena en el cuello y se apresuraba a vestirse, Kosei se había sentado en el suelo y tomaba agua para hacer algo de tiempo.

Cuando Ranma terminó de alistarse Kuma prácticamente lo llevaba a jalones.

Ki- adelántense nosotros los alcanzamos.

Cuando se vieron solos Kioshi le explicó la situación a su hermano mayor que enseguida se preocupó; estaban indecisos en decirle a la abuela o esperar a tener noticias de su prima, al final optaron por lo segundo y salieron a reunirse con los demás a la cocina; al llegar Mako les calentaba lo que había quedado de la deliciosa comida que Akane preparará en la mañana y se sentaban en la barra de la cocina para esperar cada quien su plato tratando de disimular su estado de ánimo.

/

Las prometidas habían llegado a la aldea, Ayane estacionaba su auto y las tres bajaron con maleta en mano contemplando el escenario frente a ellas, el castillo se veía majestuoso al entrar a la aldea, iluminado con luces blancas que resaltaban los grabados dorados y el balcón principal había sido adornado con flores blancas; desde ahí los cuatro maestros y los habitantes de la aldea verían y honrarían por primera vez en tres generaciones a la hime sucesora del clan Koga y señora del castillo Michizuki.

En el programa del evento vendría después del baile tradicional, ellas desconocían las tradiciones y costumbres de la aldea así que no le dieron mucha importancia; paseaban por la plaza que estaba bellamente adornada con luces, globos y adornos de papel en rojo y dorado, en el centro de la plaza frente al templo el cerezo se alzaba majestuoso iluminado y lleno de flores rosadas.

La música y el barullo de la charla de la gente las hacía casi gritar para poderse comunicar entre ellas, caminaban rumbo al castillo para ver a sus maestros cuando el móvil de Kakome sonó; la chica contestó poniendo su teléfono en uno de sus oídos y tapando el otro con su mano libre.

-¿bueno?... ¿Saky?... ¡Hola!... si, ya estamos aquí y todo está muy lindo!... ¿ya terminaron, no me digas que aún tienes a Akane trabajando en el proyecto?... bueno, apúrate para que nos alcances… está bien!... nos vemos.

La más joven de las prometidas terminaba la llamada con las chicas que se encontraban en la aldea, con lo poco que le dijo su amiga se había dado cuenta que Akane no estaba con ellas, solo quedaba esperar que Kuma le llamara y le dijera que había averiguado, pero ella se había quedado muy inquieta y preocupada; caminaba de un lado a otro por el espacio de su habitación del colegio.

En tanto; los chicos sentados en la barra de la cocina terminaban de comer, Mako se había retirado a atender a su Señora y Ranma se disculpaba para ir a su cuarto y darse una ducha, los chicos aprovecharon su ausencia y llamaron a Saky.

Ku- hola! ¿Qué averiguaste?... ¿enserio?... nada en Nerima tampoco está… -miraba de reojo a sus hermanos que al escuchar la conversación se habían puesto muy nerviosos; Kioshi había golpeado la mesa y Kosei se llevaba las manos a la cabeza tratando de pensar que hacer. -…tranquila, iré por ti al colegio creo que es mejor que estemos todos juntos… -sus hermanos apoyaron su idea con la mirada. -alístate… te veo en un rato.

Ko- ¿dónde se habrá metido?

Ku- no lo sé, pero esperemos tener noticias pronto.

Ki- creo que lo mejor es que le digamos a la abuela

Ko- yo también lo creo… pero esperemos a que Kuma regrese con Saky para contarle todo… me preocupa la reacción de Ranma

Los tres se vieron de reojo… en el tiempo en el que habían convivido con él se habían dado cuenta que era desmesuradamente sobreprotector con Akane, aunque trataba de disimularlo, a pesar de saberla a salvo en un internado, lejos de los locos pretendientes y prometidas de Nerima siempre que podía los sometía a interrogatorios sobre su prima, su estancia en el colegio, sus actividades y paseos con sus prometidas; ignoraba sobre los entrenamientos de ella en la aldea y de sus misiones… de los cuatro era el único que no podía opinar al respecto y tampoco tenía derecho a saberlo; sabían bien que no actuaba en sus cabales si alguien insinuaba algo impropio sobre su prometida, por esa razón estaban preocupados por su reacción al saber que estaba desaparecida.

Kuma se despidió, tomó las llaves de su motocicleta y salió para recoger a Saky; mientras que sus hermanos lo cubrían en la casa.

/

Akane se encontraba en su habitación, se había duchado y se preparaba poniendo extremo cuidado en su apariencia, roció un poco de perfume con esencia de orquídeas en su cuello; su piel lucía brillante y sedosa al igual que sus manos; llevaba puesta una bata de baño amarilla y cepillaba su cabello sentada frente al espejo de su tocador, comenzó a peinarlo con un chongo tipo sokuhatsu, dejando algo de fleco sobre su frente como cuando iba a Furinkan y un par de mechones a los lados, tenía la intención de dar la apariencia de ser más joven de lo que era… las chicas le habían enseñado como hacerlo; cuando terminó colocó con cuidado la peineta de su madre coronando el peinado, después sacó de la caja las muñequeras para ponérselas y empezó a maquillarse.

Aplicó una sombra rosada en tono pastel en sus ojos, los delineo con cuidado para resaltar su mirada, rizo sus pestañas y puso una capa ligera de mascara; algo de colorete color durazno en sus mejillas y brillo labial; el resultado de todo era lo que ella esperaba… en el espejo podía ver el rostro de una niña, tierna e inocente.

Se levantó de su asiento y caminó unos pasos hacia su cama, abrió su maleta y sacó el vestido blanco de seda que había pertenecido a su madre, lo extendió sobre su cama para después cerrar la maleta, abrió el gran closet empotrado en la pared y con cuidado en una de las paredes de los lados buscaba una pequeña puerta secreta… cuando empezó a indagar sobre el rollo y la historia del castillo descubrió que en él y en las casa de la aldea había pisos, muros y techos falsos para ocultarse o huir y no tardó mucho en encontrar una pared falsa que llevaba a un pasillo rumbo a uno de los corredores principales y otra en el closet de su cuarto que servía como refugio; cuando logró abrirla escondió ahí sus pertenencias y volvió a cerrar el mueble.

Tomó su traje de misión negro con el que había llegado a la aldea, lo doblo y colocó sobre la cama; tomó papel y pluma para escribir una nota que colocó después sobre su traje.

Se le terminaba el tiempo, tenía que terminar de arreglarse; se quitó la bata de baño, tomó el vestido de su madre y se lo puso… completamente blanco, dejaba al descubierto la mitad de su espalda y hombros, se sujetaba por detrás el cuello y en la cintura llevaba un obi con un bordado de flores de Sakura delineadas en dorado; se calzó unas zapatillas blancas y se colocó el Shiromoku que le había entregado la maestra Kasuya; se observó por un momento en el espejo y se puso la capucha lista para salir.

Continuará….