Ranma ½ y sus personajes no me pertenecen son la creación de Rumiko Takahashi. Escribiendo esto por diversión y sin ningún fin de lucro.

19) Camino a Iga

El pequeño destacamento del general Nanori custodiaba su marcha, alineados en dos filas de tres hombres por lado, los dos soldados de enfrente llevaban; uno el estandarte de Koga y el otro la bandera blanca, su general iba a la cabeza siempre alerta, el desconfiado del camino que grababan y de las guardias del otro clan que creían la avanzada.

Su misión era muy importante; y él, y sus hombres darían su vida por verla cumplida; eran leales al clan, a los maestros ya su recientemente arrebata princesa.

Cuando iniciaron su marcha, adentrándose en el bosque para tomar el camino de la montaña y al cruzar el primer puesto de vigilancia, los soldados de Iga habían dado la alerta de intrusión al paso.

La avanzada tenía conocimiento de ello y con esa acción sabían que mandarían un mensajero al castillo para informar de su llegada; solo quedaba mantener el paso y esperar que no tuvieran contratiempos en el camino para llegar a la hora prevista.

El trayecto fue lento y los hombres de Koga cada vez que cruzaban uno de los puestos de vigilancia de Iga se mantenían alerta, no podían confiar y bajar la guardia; ninguno de ellos lo demostraba pero estaban tensos y nerviosos.

Pese a la tensión del trayecto y cerca del momento en el que el sol se pusiera en el punto más alto en el cielo el pequeño destacamento había terminado de cruzar el paso de la montaña y el pasado el último puesto de vigilancia de Iga, encontrando ya en tierras vecinas y muy cerca de entrar al poblado.

A las afueras, los campesinos que trabajaban en las tierras, vieron curiosos al pequeño destacamento, los más jóvenes no ocultaban su asombro porque nunca antes habían visto tal espectáculo.

Al entrar al poblado la gente reaccionó de la misma manera, hemos tenido un lado para dejarlos pasar y al prestar atención al estandarte rumoreaban entre ellos.

Entre los pobladores se encuentran las tres chicas infiltradas, que veían con orgullo a su general avanzar hacia el castillo con paso marcial.

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Mousse había salido desde temprano a surtir verduras para el restaurante, sospechaba que la abuela y Shampoo, esperaban el momento en el que saliera para seguir con su plan para el día del duelo con Akane; llegó antes de tiempo, sigiloso entró por la puerta trasera y sin hacer ruido, dejó las bolsas a un lado de la puerta y fue a espiar por la cocina.

Las ubicó en la entrada del restaurante, frente al mostrador y hablando por teléfono en su lengua materna; por lo que escuchaba se ponían de acuerdo para recibir a alguien en el aeropuerto la próxima semana.

Discutían con Shampoo, por el tiempo que había perdido al irse de la aldea y con él forzado a sus hermanas a esperar para comprometerse. Hablaban de lo que tenían que entrenar en cuanto llegaran, de las trampas y trucos nuevos que traían desde su tierra natal para usarlos en el encuentro de ser necesario.

Pero al escuchar, que entre las tres se garantizarían de la victoria fuera de la Amazona, un chico pato no le quedaría duda alguna de sus hermanas se involucrarían tramposamente en la pelea.

Indignado por la falta de honor de las mujeres, regresó por donde había entrado, tuve las bolsas con las compras y rodeó el restaurante para llegar por enfrente, como acostumbraba hacerlo; al verlo llegar, las amazonas terminaron la llamada y comenzaron sus quehaceres habituales antes de la apertura del negocio para recibir a los clientes.

Al entrar, el chico las saludó y seguirá de inmediato a la cocina para dejar las provisiones; ahí puedes encontrar algo de salsa, para poder subir a su habitación y cambiarse.

Estando en la privacidad de su cuarto, el chico perdió sus precauciones poniendo el seguro a la puerta, así evitaría ser sorprendido por la pelimorada, se cambió la ropa manchada y buscó entre sus cosas el celular con el que se contactaba con la Tendó; lo encendió y encontró un mensaje nuevo de la chica.

* Mousse, estaré ocupado las próximas semanas y no podré contactarte, espero poder comunicarme contigo antes del día acordado.

El chico desea que su amiga de verdad esté preparada para el día de enfrentamiento, con las trampas que conoció, de las que tenían que usar las mujeres de su clan, en verdad que estaba preocupado por ella.

° Akane espero que estés entrenando duro, hoy confirma que las hermanas de Shampoo llegarán la próxima semana, la abuela las entrenará y escuché que no piensan pelearán limpio, en serio estoy preocupado por ti.

-Espero que pronto acabe esto –el chico de lentes apagó el móvil y lo escondió entre sus cosas, había estado pensativo, inquieto, necesité hacer algo, no había quedado de brazos cruzados.

Regresó a su puesto en la cocina, donde las mujeres con las que vivían se veían contentas y confiadas, Shampoo iba y venía acomodando las mesas, igual de engreída que siempre, por primera vez en su vida, el chico no la vio con el amor que tanto tiempo le prodigó.

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Mei relataba a Akane lo que sabía sobre la familia de Aoki, de vez en cuando la peliazul le preguntaba cosas específicas sobre la relación entre ellos en especial la relación de Kiko con su hermano y su padre, la antigua reina consorte y su trágico deceso; escuchaba atentamente a la chica tomando notas mentales de la mala relación de la mujer con la familia, cuando la biblioteca se vio irrumpida por el señor del castillo.

Ambas mujeres callaron de golpe, la peliazul instintivamente se había puesto de pie y se miraban entre si pensando en lo extraño que era la llegada del chico al lugar, lo observaron ansioso avanzar hacia ellas mientras que la pedía a su prometida se volviera a sentar.

Él se colocó a su lado y tomó sus manos entre las suyas ante la atenta mirada de Mei y se dirigió a ella con toda la calma posible.

-Pequeña me acaban de informar que uno de mis guardias encargado de vigilar el camino principal entre los clanes acaba de llegar –Akane lo escuchaba con atención aún algo incrédula. –Eso significa solo una cosa… quiere decir que alguien de Koga se dirige hacia aquí y no tardará mucho en llegar.

Al escuchar eso, la chica se verá afectada por el golpe de la noticia, pensaba que eso no era parte de su plan.

Por su mente, en instantes cruzaron varias teorías: tal vez los maestros querían desistir de su misión, tal vez su abuela había enviado por ella o tal vez ... ¡Ranma! ... ¡No! No podía ser! Se forzó a no pensar en todo eso para prestar atención a lo que el chico le debe pedir.

-Hasta no saber quiénes son y el motivo de su visita, tomaremos todas las acciones necesarias para la seguridad del castillo y de la tuya, necesito que subas a tu habitación y te quedes ahí hasta que yo te lo indique, enviaré guardias y ...

-¡No! - al escuchar que la deseada recluida ella protestó. –No estaré encerrada, si es alguien de Koga yo necesito que me vean, que se aseguren de que estoy bien. -Había soltado su agarre y se había puesto de pie deambulando por el lugar. -No debemos actuar de forma militar si no diplomática; es mi gente no permitiré que haya más conflictos entre clanes. –Hablaba enérgicamente, segura de sí misma y con buen juicio -Tú eres el líder de Iga pero yo soy la líder y legítima heredera de Koga; Mi presencia aquí es para restaurar la alianza, unir a los clanes y terminar con toda esta guerra que solo ha generado odio.

El chico la escuchaba asombrado y con admiración, era joven pero estaba bien instruida como toda una líder. Había hablado con mucha sabiduría y eso le daba confianza y seguridad al joven en lo que ambos debían hacer.

Sonrió satisfecho al escucharla, caminó donde ella y por su expresión Akane se dio cuenta que estaba de acuerdo en lo que acababa de argumentar.

-Está bien pequeña, estaremos presentes los dos, les dije a los consejeros que me alcanzan en el salón principal; seguramente Kion ya está más allá con el mensajero. ¡Vamos! Averigüemos juntos lo que nos tiene que decir.

Él le ofreció su brazo en un acto de caballerosidad y juntos salieron de la biblioteca seguidos por Mei, Akene se mostró muy nerviosa pero procuraba no demostrarlo; caminaron de prisa hasta llegar a las puertas del gran salón, donde un par de guardias a verlos llegar les respondió rápidamente acceso abriéndolas al instante, la peliazul procesó por un instante esa sensación en el pecho que le cortaba el aliento, respiró profundo y siguió caminando .

A dentro se había la guardia personal de Aoky: seis de sus soldados del alcalde confianza y su líder, sus generales junto con el soldado que había servido de mensajero, los consejeros; también Kion, Dai y Kiko. Todos los presentes al verlos entrar los reverenciaron incluso Kiko, aunque en un acto forzado e incómodo por la presencia de la chica.

Ambos jóvenes se sentaron juntos en las señoriales sillas principales, haciendo gala de sus títulos, manteniendo la calma y con una actitud solemne, Aoky expresaba su apoyo a la chica sosteniendo en todo momento su mano y Mei se había situado alado de su señora, siempre al pendiente de ella demostrando su buena enseñanza.

El líder del clan les dijo a los presentes que tomarán asiento y así lo hicieron, para después escuchar atentamente al soldado mensajero, cuestionado de vez en cuando para saber algún detalle en específico de los soldados que estaban por arribar al castillo.

El mensajero les describe al contingente: un general y seis soldados de Koga cabalgando por la ruta principal con una bandera blanca y con carga en las alforjas; avanzado rápidamente hacia el castillo, armados y con uniformes de batalla.

Hemos hecho los cálculos y les aseguramos que llegarían cerca del mediodía. La guardia de Aoky, Kion, Dai y el mensajero se mantenían atentos esperando instrucciones. Generales y consejeros analizaban opciones y discutían como debían proceder, los herederos de ambos clanes escuchaban atentamente las opiniones cuando en la discusión intempestivamente se incluyó a Kiko, la mujer que trata de imponerse, incluso se atrevió a dar la orden a los generales de control el castillo y colocar soldados armados en las colindancias.

Akane y el pelirrojo, se miraron entre si y para la chica esa acción había rebasado los límites de su paciencia, se puso de pie llamando la atención de todos los que callaron automáticamente para escucharla.

La chica no perdió la cordura, su tono era severo pero al mismo tiempo sereno, aun así sus palabras imponían demandando respeto y sumisión -Este asunto lo manejaremos nosotros como los líderes de ambos clanes; no permitiré que un miembro de la familia de Iga sin rango, ni título intervenga en asuntos oficiales, su presencia aquí es innecesaria. Retírese de inmediato.

El líder de la guardia reaccionó en el mismo instante en el que la nueva señora del castillo había dicho eso último y solo esperaba las instrucciones de su señor.

-Acompañen a mi tía y resguarden su habitación hasta nuevo aviso. - El líder de escolta inmediatamente designado a dos de sus hombres para que escoltaran a Kiko y vigilar que se mantuviera en su alcoba; los cuatro restantes se quedarán con sus señores.

Kiko encolerizó; nuevamente la mocosa la menospreciaba y ridiculizaba frente a todos y su sobrino la apoyaba. Desde su llegada y conforme pasaban los días tenía menos autoridad. Con la ira reflejada en sus ojos salió del salón con dos escoltas que no eran de su confianza y sin esperanza de poder quitárselos de encima para poder encontrar lo que saldrá después.

Pasado el momento incómodo con Kiko, los consejeros plantean la mejor opción diplomática para recibir la comitiva, mientras que los generales han sugerido tácticas para la seguridad de sus señores, la gente del castillo y en la aldea; temiendo que la bandera blanca que llevaban fuera de un ardid.

La insinuación no fue tomada a bien por la heredera de Koga, miraba inquisitiva a los generales desconfiando de sus intenciones; y su reacción no pasó desapercibida para el pelirrojo.

Los consejeros parecían más racionales, sugerían un asistido y tradicional recibimiento, limitando el número de soldados y armas.

El líder de la Escolta de Aoky solicitó su señor le permitiera a él y sus hombres estar todo el momento con ellos para su protección, el chico se limitó a asentir con la cabeza aprobando la solicitud.

En cambio Kion y Dai preguntaban a los consejeros sobre los preparativos que se tendrían que hacer siguiendo el protocolo. Ambos estaban convencidos de que la propuesta de ellos era mucho mejor y Aoky también; era el momento de tomar decisiones y dar las órdenes necesarias.

-Tú! - Dirigiéndose al mensajero –haz cumplido bien con tu trabajo, ve a descansar y mañana regresarás a tu puesto. - el joven soldado, reverencia al joven y su señora para después despedirse de manera marcial y marcharse.

-Estoy de acuerdo con los consejeros, hay que actuar con prudencia; daremos instrucciones para que los guerreros en servicio se mantengan alertas y dispongan lo necesario para la recepción sin recurrir de más a las defensas. Elegiremos hombres para armar un pelotón reducido, que escolten a los visitantes en cuanto lleguen al pie de la muralla del castillo y creo que será necesario una comitiva que los requeridos en la entrada, Kion encárgate de que reciban y atiendan a sus caballos a su llegada ; que se dispone de lo necesario para que descansen y coman algo antes de que hablemos con ellos; y que escuchar este salón para ello. –La castaña asintió a la encomienda dispuesta a seguir al pie de la letra las instrucciones para que no faltara nada

Akane escuchó atentamente sus instrucciones y no dejaría que hicieran un lado o peor aún que la confinaran como lo habían propuesto los líderes militares. La chica perdió la palabra segura de la mejor opción era la que propusieron los hombres del consejo y de la contaría con todo su apoyo, el de sus amigos y la guardia; solo esperaba convencer al pelirrojo.

Astutamente se colocó frente a él; utiliza la mejor cara de inocencia y afable para conmoverlo a él ya al público que los observaba.

-Creo que sería favorable que tú y yo encabecemos la comitiva, solo con la guardia personal y sin armas.

-¡Mi señor! ¡Ellos vienen armados! - Uno de los generales se había levantado y expresaba su maletar- No es posible que hagan a un lado nuestras recomendaciones ... hablando se dirigía ahora a todos.

-Escuché atenta cada una de las recomendaciones y sugerencias; concuerdo con Aoky en las medidas de seguridad que ya has decidido y en que está disponible para una recepción tradicional. Pero también creo, que dadas las condiciones en las que fui traída aquí, sería bueno mostrar desde el momento en que lleguen mis hombres, que mi estancia es segura y cómoda. Que a pesar del ataque a mi aldea y de la violenta toma de mi castillo no soy una prisionera- miraba directamente al general que la había interrumpido y el grupo restante la miraba sorprendido y susurraban entre ellos - Así podré solicitarles que antes de entrar dejen sus armas

Aoky paró el barullo, pero la peliazul tuvo problemas para escuchar algo sobre el ataque, las bajas en sus fuerzas militares y algo sobre una trampa. El mismo jefe militar que había interrumpido se dirigía ahora a su señor.

-¡Mi señor, no podemos ser tan condescendientes! ¡Nuestros hombres resultaron heridos y muchos de ellos no regresaron, necesariamente son prisioneros!

La chica exactamente hablando su postura -Tanto Iga como Koga están sufriendo las consecuencias del asalto, ese día lo último que vi de mi aldea fue caos, gente asustada, herida y desfallecida, casas con fuego en los techos, daños en el templo por las bombas y mis guerreros luchando por proteger su hogar; -con sus palabras buscaba conmoverlos para obtener su aceptación. -pero es mi deseo y el de Aoky -le extiende su mano al chico y este la sujetaba en apoyo -cimentar las bases de la alianza. Escuchar y aceptar, cualquier sugerencia que apoye la paz.

Los consejeros sorprendidos se habían puesto de pie y sonreían con aprobación; Kion y Dai la veían con admiración, pero el rostro de los generales expresaban dudas. El más joven de los generales quiso hacer una observación.

-señora! Mi señora! -Hacia una inclinación de respeto, era evidente que había perdido prendado de su ternura y sus palabras. - si lo que busca es dar la mejor impresión de su estancia aquí, no creo que sea bueno que la vean así - señalaba con la mirada su brazo lastimado.

-Mi brazo no esta tan mal, gracias a los cuidados y recomendaciones de Dai –lo miraba con afecto. –Sin embargo no pienso mentir, prefiero que él se quede a mi lado. De esa forma los emisarios podrán constatar sus atenciones. También me gustaría que Kion nos acompañe en todo momento, confío en que se encargue de cualquier contratiempo durante la visita.

-Bien! Ahora hay que poner manos a la obra- el pelirrojo retomaba la palabra. –Ya saben que tienen que hacer. –Al instante los militares, excepto el general en jefe; salieron a cumplir sus órdenes.

Los concejeros y el general a petición de Aoky regresaron a su despacho para ultimar detalles; previendo, que tuvieran que analizar sus opciones y solicitudes para enviar una respuesta, en caso de que el grupo de soldados portaran la bandera blanca con el diseño de una tregua.

Kion y Dai esperaron para hablar con sus amigos; la chica que siempre estaba al pendiente de las necesidades del castillo les sugirió un atuendo adecuado para la ocasión, Aoky estuvo de acuerdo y solicitó se encargara de la ropa que Akane usaría; Dai por su parte ayudaría a la administradora en todo lo que podría. Con la claridad de su edicto ambos salieron para alistar todo.

Antes de irse y prepararse para la llegada de su gente, Akane se encontró a Aoky, muy seria, solemne y siempre con ese aire delicado que había adoptado.

-Deseo tu aprobación para hablar con tu tía - el chico, escuchar lo que deseaba la miraba perplejo –no creo que mar correcto que seguir interfiriendo en las decisiones que solo tú y yo debemos tomar; tanto en el castillo, como en lo que se refiere a la correlación de los clanes. Si no le ponemos límite, temo que causa un conflicto mayor que nos dificulta aún más el restablecimiento de la alianza.

El chico, que la escuchaba atento no podía negar que tenía razón; ya tenían bastantes cosas en contra: la historia del pacto no cumplido, una antigua guerra, los rencores y odio de ambos clanes y la última voluntad de su padre.

-Está bien, pero no irás sola; yo iré contigo y desde este momento dos hombres de mi guardia te acompañarán –al escuchar a su señor, el líder de la guardia asintió acatando a los deseos de su señor y designando enseguida a dos de sus hombres para el cuidado personal de su señora.

Ambos salieron escaleras arriba rumbo a la alcoba de Kiko, seguidos por su escolta y Mei, que no se despegaba de la chica.

Al llegar al pasillo se las habitaciones, Akane pudo ver al guardia que siempre estaba cerca de su puerta observándola con recelo; inmóvil ya la vez sorprendido por la comitiva que se acercaba.

Casi al final del pasillo, estaba la puerta de Kiko custodiada por los dos soldados del alcalde confianza de su sobrino; al llegar al sitio ambos se hicieron a un lado para darles espacio y el resto de la guardia se alinearon junto con ellos para esperar afuera.

A la peliazul, la regresó a golpear esa extraña sensación en el pecho, trató de recuperarse respirando hondo antes de tocar, tuvo tener serenidad para esa charla, para ella era la estocada con la que busca destapar las verdes intenciones de Kiko; el ojiverde también se dio un breve instante para el huracán que sabía que iba a desatar.

La Chica recobrando entereza, tocó firmemente a la puerta y sin esperar respuesta, seguido por Aoky y Mei; demostrando con esa acción su autoridad.

La tía del chico, se sentían a solas muy entretenidas escribiendo en un cuaderno en su sala de lectura, cuando se podía escuchar que alguien golpeaba a su puerta; dejo sobre la mesa el objeto y apenas tuvo tiempo de esconder un par más bajo el cojín de su sillón.

Ofendida por la intromisión en su espacio personal, no tardo en protestar. -Aoky! ¿Qué demonios significa esto? –Su mirada era de odio a la chica que acompañaba a su sobrino –¿con qué derecho entrar de esa forma?

Mei se situó a la entrada y no se atrevía a moverse, la actitud del habitante de esa morada la intimidaba; no así a Akane que se fácilmente serena y la amenaza sin temor.

La chica aprovecho que el ojiverde tomó las riendas de la situación para escudriñar el sitio; por un breve instante, su mirada se detuvo en el autorretrato de la mujer en una de las paredes, en él Kiko apareció envuelta en sedas y adornada en joyas, el artista que la inmortalizó había captado en ella en un aire triunfal y una sonrisa maquiavélica, tampoco pasó por alto el cuadernillo rojo sobre la mesa ... ese que parecía un diario.

-Con el derecho que el mismo emperador nos otorgó desde nuestro nacimiento, al ser los herederos y legítimos líderes de los clanes. Es con ese mismo derecho, con el que te exijo que las limitaciones a las actividades domésticas y sociales, que mi abuelo y mi padre te permiten, o que tengo que recordar, que para lo que se refiere al linaje de esta familia tú ya no existe

El rostro de la mujer se descompuso al escuchar eso, todo lo que estaba saliendo mal, se dio cuenta que había perdido el control sobre su sobrino y por ende del castillo; la posición e inyección que tanto trabajo le había costado recuperar después de la muerte de su hermano una base de engaños y mentiras, se le escapaba de las manos. Todo era culpa de la mocosa, ella! ... ella era la culpable! maldecía su existencia y maldecía su origen. Tenía que hacer algo, tenía que pensar y actuar rápidamente; aunque podría que humillarse no permitiría que su sobrino la repudiara también.

-lo único que he hecho es cuidar de tu legado, no dejar que se olvide el recuerdo de tu madre y la última voluntad de mi hermano ... - a través de la expresión en su rostro no había cambiado, su tono había bajado . - Mi prioridad siempre ha sido proteger los pedazos que quedaron de esta familia por culpa de la de ella! –Señalaba a Akane con la mirada; la chica comenzó a sentir un aire helado recorrer su cuerpo y sudar frío –Sí… sé que para mi padre y mi hermano me convertí en un mal recuerdo; y luego una sombra que deambulaba por estos muros, sé que no soy nadie! Que no tengo derecho a nada! Pero acaso ¿no fui yo quien te cobijó cuando quedaste huérfano? ¿No fui yo quien te enseñó en el manejo de las obligaciones del clan? ¿Acaso no merezco un poco de crédito por eso? - el chico la escuchaba atento,

-Eres y siempre serás mi tía, no te dejaré; pero por decreto de mi padre jamás volverás a portar el apellido de la familia, siempre serás una plebeya. No vuelvas a intervenir, ni a incluirte en asuntos del consejo.

La mujer solo atinó a asentir haciendo una reverencia respetuosa. La primera batalla estaba ganada, por lo menos no la echaba; ya vería la forma de quitar las piedras de su camino.

Cuando pensaba que el trago amargo había pasado, la chica que tanto odiaba remataba la escena.

-Desde el momento en que llegué a este lugar usted ha actuado inapropiadamente conmigo, no ha respetado a quien soy y se ha atrevido a sobrepasar nuestra autoridad ... - si, en algún momento desacata la orden que Aoky le acaba de dar, yo misma la echaré de aquí; tal vez su sobrino no la desampare, pero nada nos obliga a mantenerla viviendo bajo el mismo techo y tolerando su descaro. –La señora miraba a su sobrino, buscando si en su rostro, en su expresión, él podría tan pronto considerar esa opción… pero el chico se mostraba impávido, no le quedaba más remedio de asentir aún más doblegada.

Al salir de la habitación y en cuanto Mei cerró la puerta, escuché escuchar el estruendo desafiado por Kiko en el interior, posiblemente desquitando su disgusto con la mueblería y los objetos a su alcance. Si bien la chica no había logrado exponerla, si la había llevado a un límite que la dejaba asequible y pronto caería.

Akane soltó el aire contenido, específicamente sus cuerpo temblar y su semblante se tornaba pálido; Mei se percató del cambio en su rostro y se acercó para soportarla percibiendo su estremecimiento corporal.

Cuando Aoky salió del estupor que le había dejado la plática, también se acercó. -¿Te encuentras bien? - ella le aseguró que no era nada y después de un instante el macho aminoró, más tranquilo el chico le pidió se fuera a cambiar mientras que él volcó a su despacho a ultimar detalles con los consejeros y el general en jefe.

-¡Si te vas a reunir con ellos, yo quiero estar presente!

-Akane, tenemos poco tiempo antes de que lleguen los emisarios de Koga y tengamos que estar en la lista, de seguro ellos ya previeron lo que se ocupará, solo veré que no falte nada. –Al ver la inquietud de la chica en sus ojos, recibí algo de tranquilidad después del mal que ambos habían pasado. - descuida, veré que las cosas se hagan tal y como desean o ¿acaso ya no cofias en mí? - como en otras ocasiones, se muestra encantadora y coqueteaba con ella para convencerla.

Ella le sonrió y asintió con la mirada -¡esa es mi chica! –Sin que ambos se percataran, Kion había llegado por el pasillo, llegó a las manos un par de atuendos para que Akane escogiera y usara uno para la recepción. Se había detenido frente a la puerta de la habitación de Akane; y desde ese punto pudo observar toda la escena.

-Ahora ve y cámbiate, nos avisarán cuando sea el momento de bajar.

-Está bien –el chico, tuvo éxito a su destino seguido por el resto su guardia y al cruzarse con Kion, pudo sentir lo helada de la mirada que la mujer le brindó; y cuando Akane y Mei se acercaron, le entregó la ropa a su asistente con un desazón bastante notorio que desconcertó a ambas.

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En casa de la abuela, muy temprano por la mañana todos iban y venían ocupados en sus quehaceres; Maiko, su esposo y su madre después del desayuno se habían encerrado en la oficina que alguna vez fuera del abuelo de Akane, el día anterior pasó mucho tiempo en conferencia con los maestros para redactar la misiva que enviarían a Iga.

La abuela con la asesoría de su hija y su yerno consideraron, por seguridad de su nieta, que no se requeriría exigir nada en el aspecto militar, no pedirían el retorno de la peliazul, porque confiaban en ella y creían en su logro ; tampoco requerimos la devolución de la joya, por los términos en los que Aoky I, había requerido se resarciera la ofensa con su clan.

Consideramos también las opciones que tienen para cambiar el mayor tiempo posible en Akane, antes de que cumplan la mayoría de edad y la forzaran a desposar al nuevo líder de Iga.

Al final se especifica la cuenta, que tienen dos ventajas que se utilizan a su favor; la primera era la gran ofensa de Iga por atacarlos sin haber recurrido previamente a la negociación pacífica, tal y como ellos lo habían hecho, intentando disolver el pacto en varias ocasiones de manera diplomática y con resultados desfavorecedores; la segunda eran los prisioneros, todos los soldados invasores que después del ataque fueron aprendidos, ahora resultó ser una carta alta que jugar.

Las prometidas y los primos por su parte, habían logrado tener un avance importante en su plan alternativo; Kosei y Ayane, elegimos casi la lista de la organización de la competencia en el Hípico, la premiación y la recepción posterior al evento; donde darían el anuncio oficial de su compromiso.

Con la ayuda de Saky, que les servía de asistente, tenían todo cubierto y solo esperaban la entrega de las invitaciones para repartirlas; habían puesto todo su esfuerzo en el diseño del dragón, fiel réplica del decorado de los tessens de Akane y como dato adicional, sugerencia de Saky y parte de su plan para la misión, tenían una nota de código de vestimenta para los concursantes.

Kakome había comprado equipo de comunicación para los miembros del equipo y para poder monitorear todo el evento desde una zona segura; solo faltaba colocarlo.

Kioshi, Kuma y Minami, se habían dedicado a buscar más información sobre las muertes de los padres de Aoky y con los datos que les habían dejado la peliazul sabían bien donde comenzarían a buscar.

Entre los tres lograron entrar en la oficina de policía correspondiente a la prefectura de Aichi, muy cerca de la ciudad de Okazaki, que fue la que llevó el caso del accidente donde había perdido la vida de la madre de Aoky, también logró entrevistar con la pareja de detectives que tuvieron el caso, ahora tuvieron mucho que resumir para poder entregarle la información a su amiga.

Minami se había empecinado en esclarecer el misterio de Kiko, pero por primera vez se enfrentaba a un gran reto; se considera en un callejón sin salida, sin nada relevante y con muchas dudas.

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Después de ver al general Nanori y sus hombres, Ranma se había comunicado con Kosei para enterarlos de lo sucedido y preguntarles sobre los avances del plan que perdieron, cuando finalizó la llamada se produjo un entrenamiento; aunque solo puedas pensar en una cosa ... Naviki.

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El general Nanori y sus hombres tienen ver de frente la muralla del castillo. Custodiando la entrada y antes de cruzar el puente de acceso al castillo, un grupo de soldados los esperaban para acompañarlos en el último tramo de su recorrido.

El general en jefe del reducido destacamento de Iga, había dado la orden de avanzar al encuentro en cuanto tuvieron la vista al contingente; inmediatamente los diez hombres a su mando siguieron su paso.

Al ver la avanzada, los hombres de Nanori instintivamente empuñaban sus armas, pero bastó una mirada del hombre al mando para que se mantuvieran en calma.

Con forme se acercaban, el líder militar de Koga y sus hombres afectados ver, hasta entonces; que venían desarmados y unos metros más adelante, ambos grupos se encontraron deteniendo su andar y entre generales intercambiaron palabras.

-Soy el general Kudó, sean bienvenidos a las tierras de Iga –al presentarse el hombre hacia una reverencia para enfatizar su saludo; acción que Nanori imitó.

-Soy el General Nanori, mis hombres y yo traemos un mensaje para su señor. –Kudó asintió comprendiendo su encomienda.

-nosotros los escoltaremos - el general; respetuoso de la bandera blanca que portaban, no colocó a su hombre en formación de custodia, llegaron a los medios de comunicación y avanzaron frente a ellos abriéndoles paso

Avanzaron hasta llegar al puente de entrada, donde los hombres que custodiaban las puertas las abrieron de par en par para dejarlos pasar; inmediatamente los hombres de Koga se percataron que su seguridad no era mayor a la que debían tener habitualmente.

Siguieron a un ritmo más relajado los últimos metros, donde una comitiva ya los esperados y para sorpresa de los recién llegados; frente a ellos se sintieron, hermosa ya salvo ... la hime de su clan.

Continuará ...

Nos leemos en el capítulo 20! Me encanta leerlos! Espero sus comentarios!

Mis agradecimientos a los que se toman el tiempo de escribirme o dejar un mensaje:

Mm- Aquí te dejo el nuevo capítulo, espero sacar más rápido el siguiente. Saludos!

ranma x akane- Gracias por tu opinión, espero cubrir tus expectativas y que puedas seguir la historia hasta el final. Y como dices ya es justo un buen cierre, no desesperes todo llega en su justo momento; gracias por leer!

Daiana Sol Pegoraro –Tomaré muy en cuenta tus observaciones, espero que te guste este nuevo capítulo, pronto llegaremos juntos al final. Esta historia es mi bebé, la primera que escribí en mi vida cuando estaba en la prepa, la tengo terminada en un manuscrito, pero cada capítulo que subo lo tengo que pulir y revisar (cómo pudiste darte cuenta, aún falta algunos detalles que tienden a corregir)

Chica844 –Gracias mil por tu opinión, me alaga!

Shani Gosunkugi - amé tu mensaje, porque fue el primero de este nuevo capítulo y en verdad esperaba que me lincharan por la espera, disfruta la actualización y espero seguir leyendo tus impresiones! Saludos!