Ranma ½ y sus personajes no me pertenecen son la creación de Rumiko Takahashi. Escribiendo esto por diversión y sin ningún fin de lucro.
¡Gracias a los que siguen la historia! Se acabó la espera! Por fin el capítulo 21.
N / A –Creo que las Fans de Aoky van a sufrir un poco! A los que odian a Kiko, la van a odiar aún más!
21) Amores y Rencores
Nanori escuchaba atentamente a su princesa, había encontrado el collar, el cuarto guardián se encontraba en algún lugar del castillo cerca de ella, pero ambos eran conscientes de que el tiempo estaba en su contra, ya con una fecha fijada para la ceremonia de compromiso ahora más que nunca ella debía sentirse atrapada y sin modo de salir; pero él la conocía, sabía de sus capacidades, él la había visto entrenar con los maestros, estaba al tanto de los resultados de su prueba final, no dejaría que perdiera la esperanza.
Los pensamientos del general se sumergieron en las palabras de la chica y solo salieron de ellos cuando la escuchó decir esas palabras "tengo poco tiempo, pero de no lograrlo ..."
-¡No! -El general la paró en seco. –No siga, pareciera que se está dando por vencida y todos están esperando por usted, su abuela y los maestros confían en usted; sus primos y sus amigas harían lo que fuera por ayudarla, incluso ese joven que llegó con ellos después del asalto –su testimonio, había tomado por sorpresa a la chica que se había quedado muda al escucharlo.
-¿Ranma? - ella misma no sabía si se encontraba ansiosa por saber más de él, o nerviosa de que el chico, tal vez ya estaba enterado de todo.
-sí, ese chico, el campeón de los torneos de artes marciales. Él llegó con su abuela y sus primos horas después del ataque, ayudó en todo lo que pudo y desde entonces no se ha movido de la aldea, incluso está entrenando con el maestro Iwao.
Por un momento, Akane se descontroló, se había levantado abruptamente llamando la atención de Mei haciéndola pensar que necesitaba su ayuda, pero con un movimiento de su mano la hizo regresar a su puesto.
De espaldas a su escolta, Akane veía de frente al Nanori que se había puesto de pie tras ella, la observó con detenimiento y se dio cuenta, en sus ojos, que una sombra de desaliento la envolvía.
Por un instante ella no pudo articular palabra, no dejaba de pensar en la reacción del chico al enterarse de que había desaparecido, que lo había dejado plantado y después, saber su verdadera identidad, así como su responsabilidad con el clan.
Ahora se encontraba en la aldea, seguro estaba enterado del asalto y que se había entregado. Pero ¿por qué seguía en la aldea? y ¿por qué estaba entrenando con Iwao?
-General ... ¿mis primos y las prometidas también están en la aldea?
-no, ellos regresaron a Kioto con su abuela; el único que se quedó fue ese chico –Akane estaba muy nerviosa, cabía la posibilidad de que las prometidas no se dieran cuenta de que había dejado la maleta con la información sobre su misión; de ser así ella tendrá que continuar con su investigación sola.
- Ranma ... ¿por qué se quedó en la aldea? –Su corazón latía rápido y sus manos sudaban, ¿acaso estaba preocupado por ella?
-Según sé, los maestros lo invitaron a quedarse, para que entrenara para su próximo torneo –Akane cambiar su expresión, algo dolida.
-claro! ... El torneo - si lo que él buscaba era deshacer todos sus compromisos, estaba claro que su situación actual le beneficiaría. Se consideró tan tonta al seguir albergando alguna esperanza.
-mi princesa! –El general se había percatado del cambio en su rostro - Por favor no se dé por vencida.
-no lo haré, pero estoy consciente de mi responsabilidad; no arriesgaré la seguridad del clan por nada! ... ni por nadie! –Había bajado la cabeza, buscando ocultar la tristeza que le provocaba pensar, que para el chico de ojos azules le era indiferente lo que ella estaba viviendo, que para él sus prioridades eran: la cura de su maldición y sus entrenamientos.
- Pero si... su abuela y los maestros encontrarán la manera de romper el pacto, usted no tendrá que atarse a un matrimonio por convenio.
-... mi destino estuvo marcado desde mi nacimiento, ser la heredera de Koga me obliga a cumplir con mi responsabilidad con el clan, los sentimientos del corazón nunca deben anteponerse a los deberes de mi posición. No me haré falsas esperanzas, debo concentrarme en cumplir con la misión, le prometo no rendirme; pero tengo que contemplar todos los escenarios posibles, no está en mis planos fallar. Además tengo un compromiso pendiente al que no pienso faltar –en sus ojos había aparecido un brillo peculiar, uno que el general solo le había visto cuando entrenaba.
-sé que su abuela y los maestros piensan en algo para liberarla del compromiso - Akane lo miró y le sonrió condescendiente, aunque todo su ser se vio nublado de tristeza.
-solo le pido que les diga que estoy bien, que me perdonen por haber hecho esto sin decir nada y que no tienen que preocuparse por mí.
-así lo haré –se inclinaba con respeto, considerando su petición.
-gracias, creo que es tiempo de que regrese con sus hombres, no se preocupe por el trayecto de vuelta, Aoky ha dado instrucciones para que les faciliten el paso y puedan llegar antes del anochecer. - comenzando su camino a la salida del jardín cuando el general llamó de nuevo sus atención.
-¡Mi princesa! - Akane giro sobre sus pasos para verlo - sabe una cosa? Creo que ese chico le tiene gran afecto y aunque no lo dijo; se ve que la extraña y tal parece que no se irá hasta que usted regrese. –Nanori tenía grabado en su memoria la actitud del azabache antes de que él y sus hombres partieran a Iga, había notado en el chico una sincera preocupación e intuía la razón de ello.
La chica le miró con extrañeza, ya no quería ilusionarse, no quería que la volvieran a lastimar, había pasado más de un año de su separación y la situación ya no era la misma; debía dejar todo atrás, no distraerse y concentrarse en salir del embrollo en el que ella sola se había metido.
-bueno ... dígale que ... no tiene porqué preocuparse por mí y que le deseo suerte en su torneo. –El general tenía la esperanza, aunque ella se mostrara indiferente; de que lo que le acababa de decir le sirviera de aliciente para que no se diera por vencida.
Salieron del jardín, seguidos por Mei y los dos guardias, rumbo a la entrada del castillo, donde ya los esperaban la comitiva y los hombres de Nanori; Aoky se acercó para tomar de la mano a Akane y despedirse del General.
La peliazul se despidió de sus hombres y junto con la comitiva los vio partir, siguió su andar con la mirada hasta que cruzaron las puertas de la entrada principal; los consejeros y generales de Iga se sentían satisfechos y contentos por el resultado de la visita, las buenas expectativas sobre la resolución del conflicto y el pacto entre los clanes.
-lo has hecho muy bien pequeña!
-gracias! Voy a cambiarme –deshizo su agarre y sin ánimo, se adentró en el castillo rumbo a su habitación, siempre con Mei a su lado. Para todos fue notorio su cambio de humor.
/ /
Parecía que en Iga había regresado a la normalidad, la gente en el castillo, incluidos a los sirvientes habían regresado a sus actividades normales, Kion supervisaba las actividades en la cocina, Dai se había retirado a su habitación para preparar sus maletas para el día siguiente y Aoky, después de cambiarse de ropa, se había encerrado en su despacho con los consejeros y los generales.
Kiko, era la única que seguía encerrada en su habitación y custodiada por los hombres de Aoky; seguía furiosa, habían pasado ya varias horas, desconocía lo que había pasado, los acuerdos a los que habían llegado y eso tenía la nerviosa; debía ser cautelosa en sus siguientes pasos.
Akane y Mei se encontraban en la biblioteca, después de que se cambiara con ropa deportiva, habían regresado ahí para continuar con su escudriñamiento sobre la familia de Aoky; pero su estado de ánimo había cambiado drásticamente, casi no emitía palabra y la sonrisa se había borrado de su rostro, desde que salieran del jardín privado.
Tenía varios libros sobre la mesa y procuraba memorizar la información que consideraba importante, contadas fueron las ocasiones en las que se dirigió a Mei, y fueron solo para hacer preguntas precisas sobre las funciones y actividades que desempeñaba la madre de Aoky antes de morir.
Caía la tarde cuando se planteó dar por terminada su actividad en la biblioteca, le solicitó a Mei guardara todo y le lleva agua al salón de entrenamiento; caminó por los pasillos digiriendo la información, los padres del pelirrojo se habían enamorado y al parecer su madre no estaba de acuerdo con que el pacto marcara el futuro de su hijo; si entre ellos había tenido discrepancias al respecto ¿por qué nunca contestaron a las misivas de Koga?
Eso le hizo sospechar aún más de Kiko, necesitaba encontrar algo que confirmara sus sospechas y ya tenía en mente donde buscar... su diario de vida; estaba segura de que todas las respuestas sobre ella estarían ahí y no en los libros, se había convencido después de tanto leer, que su padre y hermano, habían tenido la responsabilidad de ocultar su falta de la historia familiar.
Al entrar al salón, se despojó del cabestrillo y la sudadera; y comenzó con estiramientos, no pudo practicar como acostumbraba, así que dejó que su cuerpo expresara cada uno de sus pensamientos, paso de la neblina de ideas y conjeturas, una tormenta de inquietudes que le provocó toda la situación que estaba viviendo.
Sin darse cuenta, se sumergió en una danza donde sus movimientos fluían naturalmente con su energía interna, las imágenes de los guardianes, su tía entrenándola, las demostraciones de cariño de su abuela, sus primos, sus amigas y ese chico de ojos azules entrenando en el dojo, se revolvían en su mente con lo vivido en china, el ataque de la aldea, sus entrenamientos con los maestros y la boda.
Danzaba, hacia giros, daba saltos, pasos de ballet en punta, sus músculos se tensaban por el esfuerzo, sudaba y se veía agitada; necesitaba eso, necesitaba descargar su frustración y calamar su alma para poderse enfocar en lo importante.
Cuando terminó, agitada y agotada por el ejercicio, se percató que la naturalidad de su danza la había llevado a bailar en espiral en el espacio del salón, hasta terminar situada en el centro, analizaba lo que su mente había transformado en sus pasos cuando Mei apareció en la entrada y la observaba con atención, mientras sostenía una botella con agua y una toalla en sus manos.
-señorita, le traje agua- Akane se acercó, le agradeció, tomo la toalla y la colocó sobre sus hombros; y después bebió de la botella.
-Iré a correr, por favor espera en la habitación, prepara el baño y mi ropa de dormir - su actitud era amable pero fría.
-señorita irá sola? –Mei estaba afligida por su señora, sabía que la visita de los emisarios de Koga y la plática con su general le había afectado.
-Si ... y por favor dile a Kion que no bajaré a cenar, prefiero dormir temprano. –La chica asintió con la cabeza y la vio partir.
Akane había salido con el único objetivo de ver a Yoshio, dio un par de vueltas por el lago, para después tomar rumbo hacia el antiguo zoológico; tal y como lo había hecho anteriormente, se paseó primero por las caballerizas para dejarse ver por algunos de los empleados que estuvieron encantados con su visita, viéndola convivir con los animales.
Después de un rato, salió con cuidado tomando el camino hacia el zoológico, esperó a que el cuidador saliera para colarse hasta donde se encontraba el gran león negro; Yoshio, al percibir su presencia se incorporó materializándose en su forma humana, mientras que la vio acercarse a la jaula.
-pequeña hime! ¿Qué ha pasado afuera?
-han llegado emisarios de Koga ... -la chica lo que estaba tratando de elegir las palabras correctas, para explicar lo que había sucedido desde su llegada a Iga. - El día que Aoky me trajo aquí, fue el día que los maestros me presentaron ante el clan como la legítima heredera, ese día los hombres de Aoky, temiendo que una vez más el clan ocultara a la sucesora para incumplir con el pacto, tomaron por asalto el castillo ... -Yoshio la escuchaba con atención y sin perder detalle.
La chica le relató la historia de cómo se había enterado de quien era, su misión por herencia, cómo conoció a los demás guardianes, todos los preparativos de su plan y todo lo que había pasado después. El guardián la escuchó cada palabra, sin interrumpirla ni una sola vez.
- ... por eso, hoy han venido con la encomienda de una tregua que Aoky ha aceptado ...
-A cambio de qué? - La mirada de Yoshio se encendió colérica, sabía que nadie en una situación similar daría nada, sin recibir algo a cambio y más aún estando en una situación tan delicada como el conflicto entre los clanes.
Akane se sintió intimidada por la mirada y el tono del chico, tanto que al contestar, instintivamente bajo la mirada. –A cambio de fijar la fecha de la ceremonia compromiso.
-¿Cuándo será?
-El día después de que cumpla la mayoría de edad, él no lo sabe porque no se lo eh dicho, pero ese plazo se cumple en menos de un mes.
-¿Qué? no habrá manera de ocultárselo Akane, tu marca aparecerá para entonces -Yoshio, molesto golpeó con los puños los barrotes de la jaula –¡No! ¡Esto no debió de ser así! NO permitiré que te condenes a una vida sin amor ...
-¿Amor? ¡Esto no se trata de amor! A donde te llevó a ti el amor ... mírate! –El chico la miro directo a los ojos, sorprendido por su respuesta y dolido porque lo juzgaba.
La chica avergonzada desvió la mirada -¿la amabas no es cierto? ¿Por eso sacrificaste tu propia esencia de vida para hacer la joya? querías permanecer cerca de ella de algún modo.
Akane había estudiado el origen de la joya, había escuchado tantas veces la historia de cómo fue creada, que no le cabía duda alguna de que lo que había llevado a Yoshio a la forjarla era el gran amor que le tenía a Chiyome.
-¡si! La amaba ... la amo y no me arrepentiré nunca de lo que hice pequeña heredera ... –cauteloso y analítico se acercó lo más que pudo a ella, buscando su mirada -y ¿tu? ¿Te arrepientes de haber entregado tu esencia de vida? -La había dejado muda y muy sorprendida, ahora era él, quien la cuestionaba. –Sé lo que hiciste Akane, lo percibo en todo tu ser, no puedes ocultar lo obvio, lo amas aunque intentas no sentir, aunque intentes olvidar y negarlo.
-¡No! No me arrepiento ... –sus ojos se habían cristalizado por las lágrimas que contenía - aun así no importa lo que pueda o no sentir, lo que soy y mi deber como sucesora del clan, tiene que ser mi prioridad… además ¿de qué sirve amar si no eres correspondido?
- ¿cómo puedes asegurarlo? ¿Es por eso te niegas a sentir? Por eso te entregaste? ¿Por eso te estás dando por vencida? –La chica no lo sabía, pero la intención del guardián era retarla, obligarla a sentir y abrir su corazón a ese sentimiento que ella contenía.
- yo no me rendido! –Respondió necia
-Escúchame Akane, esta es tu primera lección; hasta que no encuentres el equilibrio entre tu mente y tu corazón, mientras te niegues a sentir el regalo que él te dio, tu energía no fluirá correctamente sin importar todo lo que mis hermanos te enseñaron.
-¿El regalo que él me dio? - Su cabeza era un remolino de confusión.
-El mismo que tú le entregaste, está en ti ... –instintivamente la chica se había llevado la mano al pecho y Yoshio sonrió al ver su reacción.-… esta inmóvil, aguardando el momento preciso para salir y fluir en todo tu ser, envolviendo tu alma y completar el vínculo con tu esencia; está ahí, lo puedo sentir - él había acercado su mano al pecho de la chica, a la misma altura donde ella tenía la suya, en ese instante percibió una energía diferente, una que él conocía bien y lo lleno de una paz que había mucho no experimentó, dejó que su leve rastro lo envolviera y lo alimentara, ayudándolo levemente a recuperar su fortaleza.
-¿Qué ocurre? - preguntó al notar el cambio en el guardián.
- Es la joya, has estado cerca de ella y te dejo un rastro de su esencia. –En instantes, en el rostro del chico se notaba una ligera mejoría.
-es cierto, la vi, sé dónde la tiene guardada Aoky, la tuve frente a mí, pero no pude sentir nada.
-no es posible! Ella te llama Akane ... tienes su rastro de energía en ti.
-no entiendo porque no puedo sentirla, en verdad me esfuerzo ...
-no te preocupes, yo te ayudaré; pero debes confiar en mí y sobre todo debes aprender a escuchar a tu corazón, no lo confundas con sentimientos que no son verdaderos, por mucho que te hagan sentir bien. –La chica solo se limitó a asentir con la mirada, sabía bien a qué se refería.
-sería más fácil si pudieras estar a mi lado en el castillo.
-si tuviera las fuerzas suficientes, podría transformarme en mi forma incorpórea y aparecería en algún punto, pero necesitaría conocer el lugar.
-si estuviera más tiempo con la joya, crees posible que te pudiera trasmitir la energía suficiente para que te pudieras recuperar todo.
-sí, es muy posible, aunque también sirven pequeñas dosis como la de hoy, cada vez que llegues a estar cerca de ella aunque sea por poco tiempo.
-entiendo, buscaré la forma de estar nuevamente con la joya y por el mayor tiempo que me sea posible. - El guardián le sonrió agradecido. - Debo irme, antes de que manden a alguien a buscarme, regresaré en cuanto pueda.
-Akane aguarda –la había detenido tomándola de la mano –debo disculparme contigo por no haber estado en tu nacimiento, debí estar ahí para hacer esto –tomo su rostro entre sus manos y a través de los barrotes besó su frente, transmitiéndole su bendición como los otros guardianes; con ese acto completaba la ofrenda de sus hermanos.
-Gracias! - Sonrió conmovida y se despidió de él –debo irme.
/ /
Había sido un día agotador, no había tenido ni un momento de descanso desde que se había levantado para comenzar con sus actividades diarias, ahora que por fin terminaba su reunión con los consejeros y los generales, Aoky tenía que enfrentarse nuevamente a su tía.
Cansado y sin ánimo caminaba por los pasillos del castillo rumbo a la sección de las habitaciones, deseaba poder ir a descansar y ordenar sus ideas, estaba preocupado por el futuro del clan y por la seguridad de Akane.
La presión de mantener la calma, de simular que todo estaba bien bajo su mandato y seguir las indicaciones de los consejeros; comenzaban a pesarle y mermar su fortaleza.
Deseaba que su padre no lo hubiera condenado a vivir de esa manera, pero no podía ignorar su última voluntad, su tranquilidad se había esfumado el mismo día que le entregaran su adjudicación como sucesor, desde ese momento quedó atrapado en la antigua guerra entre los clanes, pero no por ello tenía que portarse como un canalla con Akane, la nobleza de su corazón no se lo permitía, ella se encontraba en la misma situación que él y lo afrontaba con abnegación y entereza, a pesar de su corta edad.
Ella se había sacrificado por su gente, había dejado atrás su vida, debía hacerlo para lograr la alianza; él tenía que hacer lo mismo, tenía que hacer un lado de sus sentimientos y cumplir con las obligaciones de su posición.
Al terminar de subir las escaleras se encontró frente a Kion, que siguía ocupada con sus actividades, ella se vio sorprendida al toparse con él, intentó huir pero el chico la detuvo tomando su mano con delicadeza; hablaron poco, pero ella se veía triste, agobiada, trataba de mantener distancia con el joven que no quería soltar su mano, por momentos parecía que discutían y en otros se hablaban entre susurros acortando la distancia entre ellos.
La escena duró apenas unos pocos minutos, hasta que el chico la miró a los ojos soltando su agarre, para seguir su camino al pasillo de las habitaciones; Kion ni siquiera lo miro alejarse, se había quedado de pie en el mismo lugar, tratando de contener inútilmente las lágrimas ante la atenta mirada de Akane, qué se ocultaba de tras de una de las columnas que flanqueaban las escaleras, siendo testigo mudo de lo sucedido cuando regresaba de su visita a Yoshio.
/ /
Como simple plebeya, Kiko se había visto obligado a ocultarse, su padre la había desheredado, le arrebató su título y la responsabilizaba de ser la causante de la muerte de su madre; jamás le perdonó haber deshonrado a la familia.
Gran parte de su juventud la pasó lejos del mundo como ella lo conocía. Fue solo hasta que su padre, en un acto de clemencia, consideró que volviera a vivir con la familia.
Solo hasta entonces, ella pudo regresar suplicando su perdón y con la falsa esperanza de que al regresar su vida podría ser la misma.
Después de tanto tiempo, su padre que siempre se había sentido orgulloso de ella, la veía siempre con decepción y ese sentimiento se quedó plasmado en su mirada y nunca lo abandonó, asumió su nuevo rol obligada por la necesidad de su amparo y manutención; y a costa de su libertad ella mantuvo un perfil bajo.
Después de la muerte de su padre, se valió del cariño de su hermano para obtener beneficios económicos y recuperar un poco de su posición; si bien ya no ostentaba el título de princesa, ella era la hermana del monarca y aprovechaba la influencia de la prensa para recordarselo a su hermano.
Mantenía una relación estrecha con su cuñada, se mostraba solicita a las necesidades de ella y de su hermano, poco a poco fue ganando terreno; pero conforme crecía su sobrino vio amenazada su seguridad, su hermano comenzó a desconfiar de ella y no le gustaba que se entrometiera en los asuntos del consejo, ni que tratara de influir en sus decisiones y siguiendo el decreto de su padre, comenzó a limitarla nuevamente.
A la muerte de su esposa, ella trató de asumir el rol de madre con Aoky, pero su hermano, preocupado por su influencia en el niño, lo había enviado a estudiar al extranjero. También, para disgusto de su hermano, trató de reemplazar a la consorte en sus obligaciones, siempre justificando sus acciones en aras de apoyarlo en la pesada carga de gobernar.
Aoky tercero era fiel a sus tradiciones y sus principios, era un gobernante justo y enamorado de su esposa, ambos llevaban la carga de su herencia y cuando hablaban sobre el futuro de su hijo, siempre les preocupaba la obligación que tenía que asumir a consecuencia de la alianza entre los clanes.
Después de que falleciera su esposa y tomar conciencia de que la muerte se presenta sin aviso previo, organizó con sus consejeros más cercanos su sucesión al trono, en él reafirmó el decreto de su padre de mantener, con una vida sencilla y cómoda, pero sin título, hasta sus últimos días a Kiko, siempre y cuando no se casara, porque de ser así; como plebeya se vería obligada a limitarse a la vida que podría brindarle su esposo, rompiendo todo lazo con la familia, sin el apoyo económico y la protección del cual estaba acostumbrada.
Kiko tenía plena conciencia de la última voluntad de su hermano respecto a ella, por años se preparó para acumular riquezas y obtener poder, su objetivo inicial era independizarse, pero su destino la atrapó en la antigua alianza y el futuro enlace de su sobrino con la heredera de Koga ... ella no había olvidado y jamás perdonaría a los causantes de su desgracia.
Había pasado mucho tiempo meditando, analizando sus errores y planeando con cuidado su siguiente paso, no tenía que precipitarse, tenía que cambiar su estrategia, no podía volver a enfrentarse a la futura esposa de su sobrino y era más que obvio que había quedado fuera de las reuniones del consejo.
No tenía más opciones, su siguiente movimiento tenía que ser definitivo.
/ /
Aoky había llegado a la habitación de Kiko, sus guardias se mantenían custodiando el lugar, y a pocos metros se encontraban, en su puesto de costumbre al hombre encargado de la seguridad de esa zona.
Liberó a sus hombres de su puesto y juntado toda la paciencia que le quedaba, toco a la puerta y esperó la respuesta de la mujer para entrar.
El chico tuvo que esquivar los objetos que se encontraban tirados gracias al arranque de ira de la mujer.
- ... y? me dirás que empaque mis cosas? –La mujer ni siquiera se había molestado en mirar de frente a su sobrino.
-no, vine a avisarte que ya todo está controlado, afortunadamente todo salió muy bien –la mujer sonreía con sarcasmo.
-me dirás el motivo de la visita de los soldados de Koga? O consideras una intromisión de mi parte preguntar ¿qué pasará con el futuro del clan?
-no es un secreto para nadie, el motivo de la visita era llegar a buenos términos para una tregua y comenzar las negociaciones para la alianza.
-supongo que los consejeros previeron los términos
-así es, pero lo que realmente ayudó fue la intervención de tu futura sobrina, estuvo brillante; ¿Te ha dado cuenta que tiene cautivado a todo el mundo? Me sorprende que seas la única que no pueda llevarse bien con ella, por meses insiste en que debía traerla, parecía que tenías mucho interés en conocerla, en reiteradas ocasiones insistías, en que tenerla aquí, era la única manera de tener certeza de que Koga cumpliera con el pacto.
-sí, lo sé, pero no sabía que era una chiquilla, voluntariosa y caprichosa; además te recuerdo que la idea no vino de mí, sino de la última voluntad de tu padre, él quería que te casaras con ella para beneficio de nuestro clan, yo como podría prever que tendríamos que esperar para que pudieras honrar los deseos de tu padre .
-bueno, ya no tienes que preocuparte por eso, porque está considerado dentro de los términos. –La mujer no se mostraba contenta, mucho menos tranquila y su rostro la delataba –¿acaso no me crees?
-te creo, seguramente los consejeros te ayudaron a tomar esa decisión ... ¿no es verdad?
-¿Por qué siento que tú no estás de acuerdo? –Se había acercado hasta la mujer y la miraba desafiante.
-tal vez porque se les olvida que esa gente, ¡su gente!, no es de fiar ... porque se les olvida que atacaron a nuestros hombres, sin darte la oportunidad de negociar un convenio, solicitar una audiencia con su consejo para que se conocieran y cumplir con las demás formalidades para el compromiso.
- Te equivocas, no lo he olvidado, pero también entiendo que buscaban protegerla, porque aún es muy joven.
-¿Qué dicen los consejeros y los generales sobre eso?
-gracias a Akane pronto podremos negociar la liberación de nuestros hombres y en cuanto al compromiso, creen que lo mejor es consolidar mi relación con ella, ya sabes ... ir a eventos juntos, posar para unas cuantas fotos y tal vez dar algún tipo de declaración ante los medios. –Kiko al escuchar a su sobrino, sonreía internamente, no iba a dejar pasar la oportunidad de sembrar su mala semilla en él.
Sé levantó de su sitio y se acercó a él tomó su mano entre las suyas –Aoky, eres la única familia que me queda, sé que ya no deseas mis consejos, pero para tu padre era importante que tú resolvieras esto, por eso estoy de acuerdo con los consejeros, es necesario que garantices esa unión, no debes ser tan ingenuo y confiar en la buena voluntad de su gente; ya te lo había dicho antes y tal vez lo considera un acto poco ético, pero si desde ahora conviertes a Akane en tu mujer, ella no podrá negarse a cumplir con su obligación porque deshonraría a su clan; unos cuantos eventos, fotografías y declaraciones ante los medios no son garantía de nada y lo sabes, abrir el tema a la opinión pública probablemente te perjudique porque no faltará quien juzgue el hecho de la diferencia de edades. –La expresión en el rostro del chico era rígida, en sus ojos había indignación, Kiko soltó su mano y se distanció unos pasos del muchacho.
Trataba con todo su ser de mostrarse comprensiva, preocupada por su sobrino y el bienestar de su gente. –Al final la decisión solo será tuya, pero piensa en lo que pasará si traicionan tu confianza, además tu padre siempre te decía que como su sucesor, debías tomar decisiones siempre pensando en el bienestar de nuestra gente y no en deseos personales.
-descuida, haré lo mejor para el clan. –Soportar a la mujer, cada día se le complicaba más.
-Lo sé cariño –sonreía condescendiente - y descuida, es la última vez que opino al respecto, ya no interviene en los asuntos de su mandato, confió en ti y en que harás lo correcto.
-te lo agradezco, pero eso no es suficiente, es necesario que de ahora en adelante trates a Akane con respeto, te pido que no olvides cuál es su posición aquí, no quiero volver a presenciar una escena como la de hoy.
-entiendo, descuida no volverá a pasar. –Aunque su posición y su voz eran serenas, tenía que contener toda su furia ante el ultimátum de su sobrino.
Aoky salió de la habitación molesto consigo mismo, la mujer tenía la capacidad de robarle el buen humor y terminar con su paciencia, además de todos los problemas que tenía que resolver, también tenía que soportarla.
/ /
Después de que la escalera quedara libre, Akane subió a prisa, había entrado en su cuarto y después de cerrar la puerta se había quedado de pie recargada en ella; la escena que acaba de presenciar la tenía grabada en su mente ... no necesitó escuchar su conversación, la mirada de Kion, la consternación de su rostro, sus lágrimas, solo podía significar una cosa ... ella lo amaba.
No entendía como no se había dado cuanta antes, ella siempre era considerada y atenta con él, se conocían desde pequeños, vivían bajo el mismo techo, habían compartido muchos momentos juntos, ella lo había extrañado mucho cuando se fue a estudiar en China, se tenían un cariño especial.
Ahora entendía su cambio de ánimo, seguramente no era agradable para ella tener que presenciar el trato apasionado y coqueto que Aoky le brindaba; Kion, como ella y Aoky se encontraba atrapada.
-señorita, se encuentra bien? - Mei la había visto entrar y quedarse de pie en inmóvil, parecía que estaba en estado de shock, sin pronunciar palabra y se le veía pálida.
-Sí ... -contestó sin pensar, hasta caer en la cuenta de la presencia de la muchacha -Sí! solo recordaba lo lindo que es el jardín al que me llevaste en la tarde.
Mei levantó una ceja y arrugó el entrecejo, para la chica de ojos obscuros era más que obvio que le mentía.
-está listo su baño y su ropa para dormir, permítame ayudarle. - la chica siguiendo sus obligaciones la asistió para desvestirse, colocó sales y esencias en la tina y le ayudó a entrar en ella, lavó su cabello y froto su piel con una suave esponja.
Akane se dejó hacer sin protestar, cuando la chica terminó con su trabajo y pensaba que su señora saldría de la bañara, esta le pidió que la dejara a solas unos minutos más.
La castaña, aprovechó para ir a la cocina, preparar un poco de té y alistar unos panes al vapor para ella; aunque le había indicado que no cenaría, a ella le pareció una buena idea llevarle un poco de comida después de verla llegar con un semblante tan pálido.
Aoky entraba al comedor seguido por su tía, donde Kion y Dai ya los esperaban para comer, el ambiente era frío, Kiko se mantenía sin pronunciar palabra en su lugar, sus amigos que siempre sonreían y conversaban, ahora solo intercambiaban miradas; cuando vieron entrar al pelirrojo lo recibieron con respeto y en seguida Kion dio la indicación para que sirvieran la comida, pero al percatarse de la ausencia de la peliazul no dudó en preguntar por ella.
-¿Dónde está Akane?
-No cenará, su asistente dijo que deseaba dormir temprano. –Contestó sin levantar la mirada, para que no notara la huella de las lágrimas en sus ojos.
El chico se disponía a comer cuando vio pasar a Mei con una charola en sus manos y se levantó para interceptarla.
-espera! –La chica se sobresaltó al ver a su señor dirigirse a ella. –A donde llevas eso?
-se lo llevo a mi señora –contestaba gentil e inclinándose con respeto
-pensé que había dicho que dormirá temprano y que no cenaría.
-así es mi señor! solo pensé que podría convencerla de que comiera algo, fue un día muy pesado para ella; se le ve triste y cansada, creí que sería bueno para que recuperara fuerzas.
-entiendo, ha hecho bien, dame eso yo se lo llevaré; puedes retirarte. - la chica le extendió la charola, él la tomó en sus manos y salió del comedor.
Akane había permanecido en la tina, recordando lo que Nanori le había dicho sobre Ranma, tratando de entender las palabras de Yoshio y sintiéndose impotente por no poder hacer nada respecto a Kion, tenía curiosidad por saber si Aoky le correspondía, de ser así tendría la oportunidad de utilizar eso para tratar de convencer a Aoky de romper el pacto.
Después de varios minutos en el agua, comenzó a sentir en su piel que la temperatura había bajado, tomo una toalla y secó su cuerpo sin apuro, cubrió su cuerpo con la bata de baño y salió para vestirse.
Para su sorpresa, Aoky la esperaba sentado en uno de los sillones de su habitación, frente a la mesa de lectura había colocado la charola que Mei le había entregado; avergonzada por su aspecto, ciñó -lo más que la tela se lo permitió- la bata a su cuerpo, el chico la observó sin pudor, desde su cabello mojado, con el flequillo pegado al rostro, las líneas de su cuerpo que se marcaban por sobre la tela, sus piernas que habían quedado expuestas hasta los muslos porque la bata no era muy larga y el espacio de su escote.
-¿Qué estas haciendo aquí?!
-Necesitaba ver que estuvieras bien, Mei está preocupada por ti, preparó esto para que comieras. –Akane estaba roja de vergüenza, mientras que él se veía despreocupado de su incomodidad.
-por favor vete! - el chico se puso de pie y se acercó a ella incomodándose aún más, subió la mano a su rostro y acomodó su flequillo; para después acariciar su mejilla y besar sus labios.
Ella se mantuvo inmóvil, sujetando con fuerza la tela con sus manos a la altura de su escote, tratando de cubrir su cuerpo, de haber estado en otra situación, podría ya, haber sacado su mazo para golpearlo, pero no podía ... ¡no debía!
Aoky cortó el beso y la miró fijamente a los ojos, colocó sus manos sobre sus hombros, mientras que ella instintivamente había retrocedido apenas unos centímetros tratando de alejarse.
-me retiro, iré a cenar, pero espero que comas, no me gustaría que enfermaras –le dio un rápido beso en la frente, un modo de despedida- descansa Akane. - Y sin decir más salió de la habitación.
/ /
Los maestros y Ranma, habían pasado horas de incertidumbre esperando noticias sobre Akane, su abuela constantemente llamaba esperando tener noticias de su nieta, minutos antes del anochecer, los vigilantes de Koga habían anunciado su llegada; en cuanto Nanori y sus hombres llegaron inmediatamente se reunieron el salón principal para saber la respuesta del Señor de Iga a su misiva.
Colérico por el resultado, Ranma abandonó el salón y corrió hacia el bosque para poder descargar su ira, anduvo por varios minutos hasta que llegó a un claro iluminado por la luz de la luna, gritó con todas sus fuerzas y golpeó el tronco de un gran árbol hasta que se cansó.
Más calmado por el esfuerzo, decidió regresar al castillo para comunicarse con los primos y decirles lo que había pasado; necesitaban apresurarse con el plan antes de que los maestros enviaran la respuesta a Iga.
Caminó hacia la orilla del río, para lavar sus manos y refrescar su rostro, emprendía el camino de regreso cuando un pequeño macaco blanco saltó desde las ramas de un árbol cerrándole el paso.
Continuará ...
* Invitado.- gracias por seguir la historia.
* mm.-Jajajajajaja. Todos odian a Kiko ... me gustaría saber tu opinión sobre el personaje al final.
* Ranma X Akane.- ¿Cuantos capítulos faltan? Mmmm ... pues imagínate, el manuscrito original me llevó algo así como 800 páginas a mano, de las cuales llevo transcritas unas 500. ¿Bucles? Creo que es tu percepción, porque tal vez te gustaría que la historia avance más rápido y Ranma apareció mágicamente resolviendo todo por Akane. ¿Por qué no dejo que Ranma llegue y le ayude? Simple, en esta historia busqué recuperar a la Akane que conoció Ranma en un inicio de la historia, esa Akane que se defendía sola, que era independiente, que creía en ella misma, pero que se perdió en el camino ... esa Akane, de la que Ranma se enamoró la primera vez que la vio pelear en la escuela, además ¿no recuerdas como comenzó esta historia? ¿Dudas en el amor y errores del pasado? Claro! Quien no ha dudado en cosas del amor, hay que aprender del pasado para madurar y no cometer los mismos errores ¿no crees? Además te recuerdo que Akane es una novicia en cosas del amor y Ranma tampoco es un experto. Querido amigo lector, la historia ya está terminada, no te preocupes, solo espero que conforme avancen los capítulos y llegue a su glorioso desenlace, todas tus dudas se resuelvan y puedas entender que todo lo que escribí recientemente tiene una razón de ser. Solo te pido paciencia y te agradezco que me sigas acompañando del otro lado del monitor. PD Por si tenías dudas esta historia sí, es un Ranma x Akane. solo espero que conforme avancen los capítulos y llegue a su glorioso desenlace, todas tus dudas se resuelvan y puedas entender que todo lo que escribiste anteriormente tiene una razón de ser. Solo te pido paciencia y te agradezco que me sigas acompañando del otro lado del monitor. PD Por si tenías dudas esta historia sí, es un Ranma x Akane. solo espero que conforme avancen los capítulos y llegue a su glorioso desenlace, todas tus dudas se resuelvan y puedas entender que todo lo que escribiste anteriormente tiene una razón de ser. Solo te pido paciencia y te agradezco que me sigas acompañando del otro lado del monitor. PD Por si tenías dudas esta historia sí, es un Ranma x Akane.
* Hikari .- ¡Hooola! ¡Ya vamos más de la mitad! Gracias por leer y comentar. Saludos!
* Vanesa112.- Sé que mi dulce Aoky ya tiene fans! ¡Incluso me han pedido lo incluido en nuevas historias! : DY sí! Esta historia es un Ranma x Akane.
* JA.- por supuesto que habrá más capítulos, esto todavía no acaba, pero poco a poco nos acercamos al desenlace.
* JA Guerrero.- Soy una aficionada en esto de escribir, no soy, ni me siento una profesional; pero cuando me llega un mensaje como el tuyo, donde me dicen que son personas que casi no leen, pero siguen la historia hasta el final; en verdad me da mucha emoción porque me alaga saber que contribuyo a generar nuevos lectores. Espero volverte a leer en lo que falta de esta historia y en alguna otra que suba, para que me hagas saber tus comentarios. Saludos!
* Megami Akane.- En este capó, ya te habrás dado cuenta lo provocador en Akane escuchar sobre Ranma. Saludos!
