Querido Giyuu-san:
Nezuko y Zenitsu tuvieron la genial idea de que anotara todos mis pensamientos en una carta y se la hiciera llegar antes de que lo vergonzoso de mis palabras me haga cavar un agujero en la tierra y me arrepienta de mi decisión, así que le pido que sea paciente y por favor perdone mi verborrea.
Esa mirada suya en la que es invierno a todas horas, es moradora de unos ojos con los que tengo un fuerte deseo de que los míos se topen cada día, a primera hora de la mañana, en el desayuno y el almuerzo, hasta en el silencio de la noche cuando la luna está en ellos y son... Siento que "hermosos" no le hacen justicia, si solamente estuviera aquí para oír los suspiros que me hacen soltar mientras escribo esto, ¿Bastarían para hacerle saber lo que me hacen sentir?
Por favor, nunca se atreva a dudar de que usted es muy querido para mí, es uno de los rostros que veré en mi mente cuando mi cuerpo requiera fuerza para dar una pelea victoriosa, que cuando quiera tomar descanso de un día extenuante, voy a soñar con usted con una imborrable sonrisa, porque mirar dentro de esos ojos es como traer a la memoria un dulce recuerdo de la infancia. Puede ser invierno a todas horas, pero una brisa inexplicablemente acogedora sopla como un abrazo entre dos seres amados junto al calor de una fogata.
Sólo una cosa le rezo a Dios, que antes de partir de este mundo, pueda verlo a usted, Giyuu-san, y a esos ojos vestidos de luz de luna, y sonreír porque todo valió la pena, por lo menos una última vez.
*. *. *
Fin.
Gracias por leer uwu
